Arriba un poste de luz derribado por el huracán Otis en la playa Papagayo. Abajo, usuarios del transporte público esperan bajo una lona para abordar un Acabús en la Costera, en Costa Azul Fotos: Carlos Carbajal
Daniel Velázquez
El mobiliario urbano en la zona turística de Acapulco es inexistente, no hay cestos de basura ni bancas; los paraderos de autobuses son espacios en desuso porque los ciudadanos toman el servicio donde les parece; además, en la avenida principal, la Costera, persiste el problema de los registros sin tapa y las banquetas peatonales están deterioradas.
El lunes de la semana pasada, la directora general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Lyndia Quiroz Zavala, anunció que en mayo se emiten las bases para tres concursos de obras para Acapulco, una de ellas sobre el mobiliario urbano, que incluye cestos de basura, paraderos de autobuses, bancas y alumbrado público.
En un recorrido por la avenida Costera, que son aproximadamente 12 kilómetros de la Base Naval a Caleta, se contabilizaron 16 paraderos de autobuses, y once en el sentido contrario.
Las estructuras no están colocadas en orden para facilitar el acceso al transporte público de los vecinos de la zona. De Caleta al Zócalo hay tres paraderos en un tramo de cuatro kilómetros. Los autobuses hacen más de tres paradas en ese tramo. La mayor parte de las veces donde los ciudadanos le piden detenerse para ascender o descender.
Frente al Malecón y el Zócalo no hay paraderos y son los lugares donde más personas piden bajar y en las que los camiones tardan más para subir a pasajeros.
El tramo recorrido de Caleta a la Base Naval es de unos diez kilómetros. Frente al Club de Golf hay tres sitios marcados para el ascenso y descenso de pasajeros: uno en la esquina de Costera con la calle María Bonita, otro frente a lo que fue el hotel Elcano y uno más en la esquina de Costera con la calle Los Deportes. Están en promedio cada 200 metros.
Los paraderos de autobuses son estructuras de metal, con una banca para tres o cuatro personas y techados con acrílico de color oscuro donde en días soleados y calurosos la sombra que proveen es mas de fachada que de uso práctico, porque bajo esas estructuras el calor se recibe fuerte que bajo la sombra de un árbol. A los costados de estos paraderos hay mamparas con publicidad, las cuales son estructuras de metal cubiertas con vidrio donde se anuncian diversos productos. Actualmente la empresa que tiene contratado ese servicio de publicidad visual es Eternal Secret de Farmacias Similares. La mayoría de los mamparas tienen publicidad de esa marca.
Las estructuras son de diversos modelos. Algunas tienen un techado curvo y otros con líneas rectas. Otras combinan metal y acrílico y hay de metal.
Los paraderos tampoco son respetados por los automovilistas. Frente a los sitios marcados por las autoridades se estacionan vehículos particulares que bloquean el paso a los usuarios del transporte público, lo que ocasiona tráfico porque los autobuses no se orillan para estacionarse sino que lo hacen en doble fila.
En el recorrido se pudo constatar que varios paraderos de autobuses fueron retirados del lugar donde se encontraban y quedó la señalética como espacio autorizado para el ascenso y descenso de pasajeros. Así está en Club de Golf, el restaurant 100% Natural de la Condesa, y Galerías Acapulco (antes Gran Plaza).
Los espacios para sentarse en la Costera son inexistentes. Los únicos con sillas son los restaurantes que se extienden por la banqueta principalmente en la Condesa. Los peatones ocupan banquetas o escalinatas con sombra para guarecerse del sol o descansar un rato en sus trayectos a pie.
Las plazas públicas como Japón o el parque incluyente en playa Tamarindos o el paseo en Las Hamacas que se construyó hace poco mas de dos años no disponen de espacios de sombra, por lo que durante el día son lugares vedados para los peatones debido a que el sol y el intenso calor impiden su uso.
En el recorrido se encontraron que los postes de alumbrado público derribados por el huracán Otis siguen sobre los espacios públicos. Uno está en playa Tamarindos frente a la tienda Soriana, otro más en la esquina del Club de Golf y la calle María Bonita. Otra estructura de metal que servía de soporte a un anuncio espectacular que sigue expuesta está en la esquina de la calle Juan Rodriguez Cabrillo y Costera. También hay postes de alumbrado y bolardos inclinados.
Los cestos de basura son escasos. Frente a lo que fue la discoteca Alebrije donde confluyen cuatro rutas de transporte público hay cuatro de metal que no son prácticos para el retiro de los residuos que ahí depositen. Son estrechos y la basura debe sacar de manera manual porque están pegados a la banqueta.
Como parte del mobiliario urbano siguen los postes del Acabús que indican los lugares autorizados para bajar y subir a los pasajeros. En el tramo del Zócalo a Caleta hay una docena de estos anuncios en una ruta que ya no existe en el Acabús.
Afuera de la tienda Sanborns, en el centro de la ciudad también hay un poste con un señalamiento de que es un espacio para el ascenso y descenso de pasajeros del Acabús, pero en ese lugar nunca ha transitado alguna unidad de este servicio de transporte, que al correr de los años ha reducido las rutas que operaba, así como desapareció la ruta Caleta. Tampoco existe la ruta Costa Azul ni la que recorría la colonia Progreso.
Otro de los escenarios habituales en la zona turística del puerto es el uso de mobiliario desvencijado para apartar espacios en la vía pública para cobrar una cuota a los automovilistas que buscan estacionarse. Este viernes en Caleta se vio un cementerio de sillas quebradas usadas para apartar espacios, pero también se emplean cajas de madera o piedras para apartar el espacio público con fines comerciales.
En el recorrido también se observaron otros problemas como la falta de tapas en las cajas de registro frente a los hoteles Hotsson Smart y Las Hamacas.
Un local comercial se desplomó en La Condesa debido a las lluvias ocasionadas por el huracán John Foto: El Sur
Argenis Salmerón / Jacob Morales Antonio / Karina Contreras / Redacción
Árboles y postes colapsados, inundaciones en vialidades, suspensión de energía eléctrica en colonias, además de deslaves de piedras, fueron los daños que dejó el huracán John en Acapulco.
La terraza del lobby de un local comercial construida con herrería, maderas y azulejos se desplomó en la zona de La Condesa y terminó destruido por los vientos y lluvias de la noche y la madrugada.
También las lluvias reblandecieron el material, y un puesto de trajes de baño y recuerdos de Acapulco, ubicado en el mercado de artesanías del parque Papagayo que apenas estaba siendo rehabilitado,
Hubo suspensión de servicios públicos, vialidades vacías por la fuerte lluvia de la mañana de John, que se degradó a tormenta tropical y luego a baja presión. Poco después de las 10 de la mañana el servicio del Acabús trabajó de manera normal, luego de suspender corridas desde las 6 de la mañana, aunque canceló el servicio a las 6: 30 de la tarde.
El gobierno municipal informó que ayer en la tarde se formó una baja presión frente al estado de Michoacán, y los remanentes de John, ocasionarán lluvias en Acapulco y la probabilidad de un 50 por ciento para un nuevo ciclón.
En un recorrido por la avenida Cuauhtémoc había un poste de energía eléctrica a punto de caer, afuera del Ayuntamiento donde trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), trabajaron para retirarlo.
También arrastre de tierra y corriente de agua en Las Anclas, donde fue cerrado un sentido de la vialidad. Un tráiler quedó varado, abajo del puente Bicentenario.
El director de Maquinaría Pe-sada y Parque Vehicular, Silvestre Gómez Martínez, dijo a reporteros que las avenidas con mayor arrastre de tierra fueron Cuauhtémoc, Lázaro Cárdenas y la calzada Pie de la Cuesta.
En la avenida Farallón se desprendió la publicidad de un anuncio espectacular, además de arrastre de tierra y basura.
En la avenida Ruiz Cortines hubo encharcamientos, principalmente frente a la colonia La Laja y la Unidad Académica de Psicología de la UAG.
En la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, hubo deslave de tierra y piedras y de mayor cantidad en El Derrumbe.
La suspensión de energía eléctrica fue en las colonias Caudillos del Sur, Leyes de Reforma, Llano Largo, Los Manantiales, Constituyentes, Morelos, 5 de Mayo, Lázaro Cárdenas, Unidad Habitacional Leonardo Rodríguez Alcaine y San Agustín, reportaron vecinos.
Los encharcamientos se observaron en las avenidas Costera, Ruiz Cortines, Cayaco-Puerto Marqués, bulevar de Las Naciones.
La caída de postes en la avenida Cuauhtémoc, frente al Ayuntamiento, dos postes de alumbrado público en la avenida Ruiz Cortines y uno de teléfono en la colonia Bellavista entre las calles 6 y Ejido.
Un vehículo quedó varado en la calle Cerrada de Caminos, entre la terminal de Estrella Blanca y la Secretaría de Seguridad Pública municipal y los árboles colapsados cayeron en el Barrio de la Fábrica y el Zócalo.
También hubo deslaves de piedras y tierra en la avenida Escénica, Viaducto Diamante, avenida Farallón y avenida México.
En la mañana en un boletín de prensa, la Coordinación General de Protección Civil y Bomberos, explicó que el fenómeno meteorológico dejó a su paso cortes de energía eléctrica en varios puntos de la ciudad, encharcamientos en la avenida Costera, bulevar Vicente Guerrero, en la entrada de la colonia Vacacional, así como inundación en la entrada de la calle Cerrada de Caminos en la colonia Progreso.
Indicó que también se reportó una inundación en el fraccionamiento Las Gaviotas y hubo una vivienda afectada.
Informó que se reportó la caída de cuatro postes, uno de energía eléctrica en avenida Cuauhtémoc, frente al parque Papagayo, dos de alumbrado público en Ruiz Cortines y otro de teléfono en avenida Ejido y Calle 6.
Añadió que hubo un vehículo varado en la entrada de la calle Cerrada de Caminos, un árbol caído en el Barrio de la Fábrica y dos palmeras en el Zócalo.
Asimismo, puntualizó que se produjo un deslave de tierra en la avenida Escénica, subiendo hacia Las Brisas, otro en la autopista de Metlapil, pasando la caseta y uno más en Farallón del Obispo y avenida México.
Además, informó que hubo deslizamiento de tres rocas en la avenida Escénica, pasando la curva de la “S”, mientras que en la localidad de Puerto Marqués, se produjo la caída de un transformador.
No bajar la guardia: Consejo de Protección Civil
Ayer en el tercer día de la sesión del Consejo de Protección Civil se informó de las incidencias de la madrugada del martes. La sesión se llevó a cabo ahora en el patio central del Ayuntamiento, enca-bezada por la presidenta munici-pal Abelina López Rodríguez.
El encargado del Centro de Monitoreo de la dependencia, Juan Ramón Ramírez Miranda, informó que John se degradó la tarde del martes, luego de impactar como en los municipios de la región de la Costa Chica.
Sin embargo, afirmó que ayer en la tarde se formó una baja presión con probabilidad de desarrollo ciclónico, que interactúa con los remanentes del ciclón tropical John frente a las costas de Guerrero, en interacción con la vaguada monzónica, mantendrán el temporal de lluvias extraordinarias.
Posteriormente, los funcio-narios responsables de las dife-rentes zonas de Acapulco reportaron las incidencias de la madrugada y mañana del martes.
Se reportó el colapso de una banqueta cerca de la escuela del Cetmar, ubicada en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, instalaciones que sirven como refugio temporal. El ex secretario de Obras Públicas y Desarrollo Urbano, Alfredo García Vázquez, expresó que es un riesgo para los peatones y requiere de una obra de mitigación.
El secretario de Finanzas, Carlos Armado Morillón, reportó deslaves en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, frente a El Derrumbe y cerca de una gasera en la colonia Jardín Azteca.
El encargado de recibir las llamadas del número de emergencia del C-5, dio a conocer que la mayoría de los refugios estuvieron cerrados en la madrugada del martes, y pidió que haya coordinación entre autoridad y cómite vecinal.
El mando de la Guardia Nacional informó que ayudó en el traslado a 500 personas de la colonia Paso Limonero a Las Cruces, además de patrullar tiendas para evitar rapiña.
La secretaria del Bienestar y Desarrollo Comunitario, Leticia Lozano, alertó del desborde un arroyo frente a la colonia San Isidro Labrador, frente a la empresa Bimbo, lo que podría repercutir en una inundación.
La presidenta municipal, Abelina López Rodríguez, dijo que sirvió el trabajo de prevención en la limpieza de los canales pluviales.
Añadió que se evitó la rapiña que “jamás está permitida” y se trabajó con presencia policiaca en los diferentes establecimientos.
Pidió a sus funcionarios municipales estar vigilantes y atentos en sus zonas de responsabilidad, debido a la formación de una baja presión, frente al municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, que mantiene un 50 por ciento de probabilidad de ciclón.
Exhortó a la ciudadanía que vive en zona de alto riesgo acudir a los refugios temporales para ayudar en la prevención.
Se desploma una terraza en La Condesa
La terraza del lobby de un local comercial construida con herrería, maderas y azulejos, se desplomó en la zona de La Condesa por causa de los vientos y las lluvias del huracán John que reblandecieron el material.
La estructura de metal se venció y el piso de madera que sostenía se desplomó, quedando atravesada sobre la banqueta.
Se trata de un espacio que hace años funcionaba abajo como recepción para entrar al Bungy y arriba era la estancia para esperar el turno para poder tirarse.
A un costado se encuentra el restaurante Paradise y a un costado un campamento de la Guardia Nacional.
Además de la estructura metálica, los azulejos y la madera, los transeúntes se exponen a una descarga de energía eléctrica, debido a que algunos cables quedaron tensos y aún están conectados al alumbrado público.
Se trata de la banqueta que está de lado de la playa, en la zona de bares y discotecas que ofrecen servicios por la noche principalmente.
Por otro lado, un puesto de trajes de baño y recuerdos de Acapulco, ubicado en el mercado de artesanías del parque Papagayo que estaba siendo rehabilitado, fue destruido por los vientos y llu-vias de la noche y la madrugada.
Las bases de madera y el techo de lona cayeron en la banqueta, impidiendo el paso peatonal en la avenida Costera.
El mercado de artesanías se encuentra al costado derecho de la salida de la Vía Rápida, donde entronca con la avenida Costera y al igual que ese puesto, otros más que aún no se habían reconstruido totalmente resultaron afectados.
Antes de las 3 de la tarde, ninguna autoridad ni los propietarios habían acudido a limpiar el área o poner cercos para prevenir algún accidente con los materiales que quedaron ex-puestos.
En las colonias Emiliano Zapata, Ciudad Renacimiento y Vacacional, las intensas lluvias dejaron encharcamientos, arrastre de basura, y algunos puestos metálicos en las banquetas derribados por los fuertes vientos que azotaron la ciudad durante la noche del lunes y primeras horas de este martes.
En un recorrido en el bulevar Vicente Guerrero había encharcamientos en las esquinas con la avenida El Quemado en la Vacacional, en la esquina con la calle 14 y a un costado de la Clínica 26 del IMSS en la Zapata, y sobre el paso elevado.
En el trayecto algunos puestos metálicos que estaban ubicados en la banqueta en el bulevar frente al supermercado Soriana, estaban colapsados por las rachas de viento; también algunos locales que estaban en el pasillo del estacionamiento de la tienda comercial.
En las alcantarillas había decenas de botes y platos de plástico obstruyendo que el agua fluyera hacia el drenaje. También hubo encharcamientos en el Eje Central y Circuito Interior de Ciudad Renacimiento del agua que bajó de las partes altas.
En la Central de Abasto el agua se encharcó y subió a la altura del tobillo, pese a esta situación decenas de personas acudieron a comprar verduras y frutas, así como tortillas en los negocios ubicados en el área.
En el trayecto del recorrido hacia el centro de la ciudad, en la carretera México-Acapulco hubo arrastre de tierra en el pavimento, y a pesar de que la lluvia no cesó durante todo el día no hubo deslaves de tierra.
El panorama en los alrededores era ver casi la totalidad de los negocios establecidos cerrados, los únicos que estaban abiertos eran las farmacias, las tiendas de conveniencia, tortillerías, y los supermercados.
En las calles casi no había gente, y durante gran parte de la mañana y el medio día no hubo transporte urbano, y fueron pocos los taxis colectivos que prestaron el servicio, y las camionetas de las rutas alimentadoras de las colonias que bajan al bulevar.
En negocios como plaza Patio, debido a las lluvias muchos negocios no abrieron y los que lo hicieron los clientes fueron pocos; además de que hubo poco transporte quienes aumentaron sus tarifas.
Telcel abrió, pero no dio servicio al no haber sistema.
En la plaza se encuentra unas oficinas de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) que tampoco abrió. En la tienda Woolworth fueron muy pocas las personas que fueron a la tienda y empleados comentaron que les dio trabajo llegar porque no había transporte, pero la preocupación que tenían era como se iban a regresar.
En donde hubo más movimiento fue en la tienda Soriana, donde había largas filas porque había pocas cajeras y una comentó que no llegaron debido a la lluvia que dejó sin transporte la ciudad. En un recorrido por la tienda se los anaqueles estaban semivacíos en el área de pan Bimbo, el atún, mayonesa, las sopas instantáneas, así como el arroz, frijol y leche. El área de las tortillas también hubo fila y la tienda estaba surtido en el área de verduras y donde el jitomate alcanzó el precio de 45 pesos el kilo.
Algunos taxis colectivos cobran 30 pesos, la tarifa es de 20 pesos de la plaza a El Coloso, argumentando que con las inundaciones pueden dañarse sus carros en sus piezas y argumentó uno de ellos que “es un riesgo salir así”.
Una de las trabajadoras informó que desde la mañana empezaron a cobrar así y a veces no queda otra que pagar porque uno necesita llegar al trabajo, pero ya es un abuso que de 20 cobren a 30 pesos, pero señaló lo hacen porque las autoridad no les dicen nada y permiten los abusos.
Trabajadores del Ayuntamiento organizaron una brigada para retirar postes de alumbrado público que se encuentran en mal estado o que se dañaron con el huracán Otis en la avenida Costera.
En el recorrido que comenzó en el Asta Bandera, estuvieron el coordinador de Movilidad y Transporte, Daniel Moya Fosado y el director de Alumbrado Público, Erick Alberto Bello Jaimes; los funcionarios supervisaron que los trabajadores cambiaran las luminarias en mal estado.
Se utilizaron dos vehículos de la Dirección de Alumbrado Público y se retiraron 10 postes de alumbrado que estaban caídos en diferentes puntos de la avenida Costera, y se encontraron 32 en mal estado, de tal manera que los trabajos van a continuar en los siguientes días.
El director de Alumbrado Público, Erick Alberto Bello, dijo que en el recorrido también se arreglaron luminarias que habían sido habilitadas de manera temporal después del huracán.
Recordó que durante el paso del fenómeno la Comisión Federal de Electricidad reportó la caída de más de 10 mil postes de luz que ya se instalaron. Durante el recorrido, indicó, que también retiraron cableado de empresas de telecomunicaciones.
El coordinador de Movilidad y Transporte, Daniel Moya, dijo que también están atendiendo demanda ciudadana de la población que informa de los postes caídos y afectaciones en las banquetas desde el Asta Bandera hasta Caleta.
Un poste de alumbrado publico a punto de caerse en la avenida Costera, en la zona de Caleta Foto: Jesús Trigo
Argenis Salmerón
A casi seis meses del impacto del huracán Otis, siguen postes de alumbrado público inclinados o colapsados en los camellones y banqueta de la avenida Costera y calzada Pie de la Cuesta.
Los desperfectos, que dejó el huracán Otis todavía prevalecen en diferentes puntos de la ciudad, y algunos tramos están en penumbras.
Los postes de fierro fueron doblados, inclinados a punto de caer y otros colapsados por los fuertes vientos del huracán Otis.
Incluso hay postes de alumbrado público y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que tiene corriente, porque tienen perdido el foco día y noche.
En la avenida Costera hay postes todavía inclinados a punto de caer y representa un peligro, uno de ellos se encuentra a un costado del Club de Golf, en el fraccionamiento Club Deportivo.
En la misma vialidad, hay otro poste de alumbrado público, frente al condominio Twins Towers, antes de Caleta.
Otro poste de alumbrado público inclinado a punto de caer está frente a la tienda Walmart Exprés, en el fraccionamiento Las Playas.
También en otros puntos de la avenida Costera no hay postes de alumbrado, porque fueron derribados por los vientos y por consecuencia están en penumbras tramos de de 10 a 15 metros aproximadamente.
En la calzada Pie de la Cuesta hay tres postes casi tirados y uno más a punto de caer, luego del paso del huracán Otis.
El tramo comprende más adelante de la tienda Chedraui hasta la gasolinería del fraccionamiento Mozimba.
En el tramo mencionado no hay alumbrado público y está en penumbras por la falta de luminarias, incluso todavía tienen corriente eléctrica, lo que representa un peligro para los peatones y conductores que pasan por el lugar.
Según los comerciantes, las autoridades limpiaron el lugar y retiraron escombros, pero les faltó quitar o reparar el alumbrado público.
Pidieron a los tres órdenes de gobierno hacer las reparaciones del alumbrado público para evitar la inseguridad.
Han trascurrido tres meses del impacto del huracán Otis y en las calles todavía hay cables tirados, algunos postes caídos, como en la colonia Alta Caleta y parques deportivos como el de la calle Durango, de la colonia Progreso, con la lámina colapsada.
Con el huracán, varios tanques de agua de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) resultaron afectados. Este viernes, el organismo informó que iniciaron los trabajos para rehabilitar el de La Cima, ubicado en fraccionamiento Las Playas.
Funcionarios de la CAPAMA supervisaron los avances en los trabajos de la rehabilitación del tanque, que abastece a los hogares del fraccionamiento Las Playas y zonas aledañas.
Abundaron que, de manera emergente, se colocó un tubo de desviación, de 30 de 8 pulgadas, para suministrar el agua potable en esta zona.
El servicio de agua en las colonias es irregular, apenas el jueves, vecinos de la colonia Francisco Vila bloquearon una calle por falta de servicio y aunque el compromiso que se hizo es que la enviarán, siguen sin el suministro.
En la colonia Progreso había algunos puntos con acumulamiento de basura, como en la calle Bernal Díaz de Castillo, y en la avenida Baja California, atrás de la Unidad Deportiva Acapulco, los cuales no habían sido levantados por el camión de basura.
Sobre la avenida principal de la colonia Progreso, en la Niños Héroes, está un carro que fue aplastado con la caída de postes durante esa madrugada del 25 de octubre.
Las autoridades municipales realizan trabajos de fumigación en diferentes mercados, al ser puntos de reunión de la ciudadanía acapulqueña y visitantes. En estas acciones se trabaja de manera coordinada con la Dirección de Salud Municipal. (Aurora Harrison).
La calle La Suiza del fraccionamiento Las Playas tapada por postes caídos Foto: Ramón Gracida
Ramón Gracida Gómez
Los vecinos del fraccionamiento Las Playas, en la zona de Caleta, aún tienen dificultades de movilidad por la basura acumulada, así como por los enormes troncos y los postes caídos que bloquean las calles, después de dos semanas del huracán Otis.
Condominios y hoteles de la zona continúan siendo despejados de los vidrios, que explotaron por los fuertes vientos que se vivieron en la zona, una de las más afectadas por la cantidad de muertes que se concentran ahí y los daños materiales en las residencias que pueblan estos cerros.
En un recorrido por esta zona del municipio, se pudo constatar el lento cambio en las condiciones que prevalecen desde el impacto del huracán Otis, sobre todo, por los enormes árboles y postes de luz caídos que tapan totalmente las calles. Los automovilistas aún siguen preguntando a los vecinos por dónde sí se puede pasar.
En la avenida La Suiza, cuyo inicio desde la avenida Costera, tiene de referencia la estatua de Tin Tan, prevalece la interrupción constante de la movilidad automovilística. Pasando la bifurcación con la calle Coyuca, un enorme tronco está atravesado en la avenida La Suiza.
“Déjelos trabajar, joven, apenas llegaron”, salió una vecina, ya acostumbrada a dar indicaciones a los automovilistas de que no se puede avanzar más allá de cierto punto de la avenida La Suiza, que se estrecha aún más por la cantidad de basura acumulada.
Una calle más abajo está el condominio La Suiza, un complejo habitacional de varios edificios, que quedaron deteriorados tras el paso del huracán de categoría 5. Se pueden ver huecos en los departamentos, porque las grandes ventanas quedaron hechas trizas.
No se puede avanzar más por la desviación de un poste que está caído, sólo hay un poco más de dos metros de espacio para el cruce de los coches. El chofer de una pipa de gas se veía indeciso de pasar o no, porque más adelante otro poste y otros árboles están tirados, de tal forma que da la impresión de que no hay paso. Al fondo se ve una camioneta de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) estacionada en medio de la calle.
En Tambuco, los automovilistas tienen que preguntarle a los vecinos que los miran desde las banquetas si se puede pasar o hasta qué punto llega la calle, para doblar antes y bajar a la playa Caleta.
En la avenida Gran Vía Tropical, que recorre el punto extremo de la bahía, frente a la isla La Roqueta, se percibe la misma situación de aislamiento, en una zona que de por sí parece abandonada por los viejos edificios que se construyeron en décadas pasadas.
Los vidrios de las ventanas de las pequeñas casas y los departamentos están en el piso. Los vecinos lograron apenas liberar algunas calles de las ramas y las palmeras, que cayeron por los fuertes vientos.
Un pequeño cerro, de unos cuatro metros de altura, tapa todo un carril en un punto de la avenida Gran Vía Tropical, cerca del hotel Alba Suites, que tiene su letrero en la cima del edificio derruido a la mitad. Los grandes jardines se ven intactos, pero en el muelle, un yate quedó encima de la estructura, claramente dañado.
Por la misma avenida, que da una vuelta entera a la zona, se desemboca a los juzgados de Caleta y más adelante al hotel Acamar, en el que se repite la escena de habitaciones al descubierto, por las ventanas que quedaron rotas.
Luego de ocho días del impacto del huracán Otis, la zona poniente sigue sin tener energía eléctrica, incluso no se ha empezado las maniobras de reparación.
Lo único que hicieron los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) fue retirar los postes colapsados que estorbaban la vialidad que comunica a la emblemática comunidad Pie de la Cuesta.
Algunos postes de energía eléctrica siguen doblados y con cables de alta tensión encima de la carretera federal.
La zona poniente comprende del fraccionamiento Mozimba hasta el poblado El Pedregoso, en la salida de Acapulco rumbo a la región Costa Grande.
Las colonias afectadas por falta de energía eléctrica son Mozimba, Bellamiel, Marbella, Clemencia Figueroa, Derrumbe, Venustiano Carranza, Punta Brava, Generación 2000 y Rubén Jaramillo.
Además las colonias Universitaria, Nueva Era, Ex Campo de Tiro, las tres secciones de Jardín, Pie de la Cuesta, Miramar San Isidro y El Pedregoso.
Durante un recorrido realizado por la noche en la zona poniente, se vio que las penumbras seguían en las colonias mencionadas.
Las casas que resistieron a los fuertes vientos del huracán de categoría 5 tienen velas prendidas y algunas lámparas solares activas.
La avenida principal, la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, que conecta Pie de la Cuesta al centro de Acapulco, hay lámparas solares activas que iluminan la vialidad.
La circulación de automóviles es poca durante la noche, debido a la falta de energía eléctrica. Pasa alguna que otra patrulla de la Guardia Nacional o soldados que van a la 27 zona militar, ubicada en Pie de la Cuesta.
Los supermercados, como Aurrerá y Chedraui, ubicadas en Hogar Moderno, tiendas de conveniencia y gasolineras, que fueron saqueadas, están en resguardo de la Guardia Nacional las 24 horas.
Incluso no hay luz en las zonas Diamante, suburbana, rural, anfiteatro de la ciudad y dónde hay energía eléctrica es solamente en las zonas residenciales, como Las Brisas, Joyas de Brisamar, Brisas Guitarrón y algunas partes de la Costera y el centro.
El lunes pasado, el director general de CFE Distribución, Guillermo Nevárez Elizondo, confirmó que este martes se terminará de electrificar la zona dañada en el municipio de Acapulco tras el huracán Otis.
Mediante un enlace realizado en la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, Nevárez Elizondo informó que este lunes se espera la electrificación de 90 por ciento de Acapulco.