Recibe la Promotora Majahua una nueva concesión de 20 años de la Asipona Acapulco

La marina Majahua, en la bahía de Puerto Marqués en Acapulco Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

(Primera parte)

La Promotora Majahua del Grupo Mexicano de Desarrollo, responsable de los daños ecológicos documentados por diversas dependencias gubernamentales por la construcción de la Marina Majahua en la bahía de Puerto Marqués hace 16 años, obtuvo recientemente una nueva concesión de 20 años de parte de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco, empresa paraestatal de la Secretaría de Marina (Semar).
Ambas partes firmaron un contrato de cesión parcial de derechos y obligaciones el 17 de marzo del año en curso que sustituye el título de concesión de 30 años otorgado a la Promotora Majahua y que concluyó en enero pasado, de acuerdo con el informe financiero correspondiente al primer trimestre de 2026 del Grupo Mexicano de Desarrollo consultado por El Sur.
Apenas en junio de 2025, la Semar le otorgó a la Asipona la concesión de la Marina Majahua en el contexto de la reconstrucción de Acapulco tras los huracanes Otis y John que impulsa el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
El cambio de la corriente del mar por la construcción de la Marina Majahua en 2010 se resiente aún en el oleaje alto provocado por el mar de fondo y las tormentas tropicales, “una obra mal planeada que vino a descomponer una bahía muy bonita”, resumió el presidente de la Unión de Restauranteros del Bloque Tres de Puerto Marqués, Beto Palma Hernández, uno de los tantos propietarios afectados.

La nueva concesión acabará en el 2046

El 26 de marzo pasado, la Asipona Acapulco anunció en su página oficial de Facebook de “la firma de un contrato de cesión parcial de derechos y obligaciones con la empresa Promotora Majahua, como parte del impulso al desarrollo de inversión privada en el puerto, que contribuirá al crecimiento económico de la región y al incremento de la actividad turística en Puerto Marqués”.
La firma del contrato, precisa la empresa paraestatal, se da dentro de la primera modificación al título de concesión de la Asipona Acapulco publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de junio de 2025 y por la que se incorporó la Marina Majahua al Recinto Portuario de Acapulco; este último la Semar lo concesionó a la Asipona Acapulco el 30 de agosto de 2023.
La modificación incluyó la concesión a la Asipona Acapulco del Parque de la Reina, el muelle público de Puerto Marqués donde se instaló el Marinabús, y el polígono de Puerto Marqués.
El Sur publicó el 27 de mayo del año pasado que el Fonatur tendría la titularidad de la concesión, de acuerdo con fuentes consultadas. Se le solicitó una entrevista a la institución, pero el área de comunicación respondió que “no dispone de información sobre algún contrato de cesión parcial de derechos y obligaciones de la Asipona Acapulco con la empresa Majahua en Bahía de Puerto Marqués ni tampoco está involucrado”.
El Grupo Mexicano de Desarrollo no respondió a la solicitud, pero su informe financiero del primer trimestre de 2026 precisó que la nueva concesión perdurará hasta abril de 2046, lo que significará medio siglo de concesión de esta parte de la bahía de Puerto Marqués a la empresa dueña del exclusivo hotel Banyan Tree ubicado en la península Punta Diamante, que forma parte del Resort Cabo Marqués al igual que la Marina Majahua.

Una historia de más de tres décadas

El 30 de noviembre de 1992, la Promotora Majahua S.A. de C.V., concesionaria del Grupo Mexicano de Desarrollo, solicitó una concesión para construir, operar y explotar una marina de uso particular en Puerto Marqués denominada Porto Real, y el 24 de enero de 1996 la Secretaría de Comunicación y Transportes (SCT) se la otorgó con una vigencia de 20 años para el uso y aprovechamiento de una superficie de 71 mil 086.00 metros cuadrados de zona federal marítima.
En marzo de 2003, la Promotora Majahua presentó una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de la marina turística Puerto Majahua, “aunque de manera independiente posteriormente se desarrollará ahí una zona comercial y club de yates”; también ofreció la construcción de un nuevo muelle público porque el vigente que databa de 1954 se encontraba “en un grado avanzado de deterioro”.
La zona sur de la bahía de Puerto Marqués, señala la MIA a modo de justificación de la ubicación de la obra con un costo de 9 millones 819 mil 372 dólares, “es un sitio con relativa calma, donde las inclemencias del oleaje prácticamente no se sienten”.
En 2007, el gobierno federal publicó la primera modificación al Título de Concesión a la Promotora Majahua para ampliar la superficie concesionada a 91 mil 135.2 metros cuadrados por un periodo de 10 años más, lo que convirtió la concesión a 30 años, cuyo fin fue el 24 de enero de 2026; la modificación implicó la obligación de invertir 20 millones de pesos en distintas obras, entre ellas, construcciones de protección y estructuras duques de alba.
En 2010, la empresa inició las obras y en diciembre de 2011 inició operaciones la marina seca con capacidad para 200 embarcaciones de hasta 38 pies. El 1 de agosto de 2012 un grupo de ciudadanos denunció en la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa) los daños a 26 restaurantes ubicados a orilla del mar, y la dependencia clausuró la construcción un mes después.
La razón fue que la constructora no aplicó “obras o actividades encaminadas a evitar el azolvamiento de las áreas adyacentes del proyecto, lo que ha ocasionado al momento de la visita de inspección una modificación a la línea de costa, con la formación de una nueva zona de playa de 1800 metros cuadrados, y así como pérdida de área de playa frente a los restaurantes sobre una línea de 150 metros con afectación a terceros”.
Uno de los restaurantes afectados es Lucerito, ubicado a unos 150 metros del muro de rocas que instaló la Promotora Majahua y que ocasionó la formación de una nueva franja de arena bautizada después playa Hermosa, “llevamos prácticamente nosotros más de 14 años pidiendo justicia y no es posible que lo hayan premiado otra vez a Grupo Mexicano, devolviéndole los permisos”, dijo en entrevista el dueño de Lucerito, Beto Palma, tercera generación de administración del establecimiento.
En 1994, Puerto Marqués registró su primer gran cambio con la reducción de la calle que traza la circunferencia de la bahía, los restaurantes fueron recorridos metros atrás para ganar metros a la playa a cambio de que fueran edificados con material de concreto; a raíz de la Marina Majahua, no obstante, la playa perdió espacio y las olas revientan cerca de los establecimientos.
También la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil del estado concluyó que la obra “ha dañado al ecosistema marino induciendo el cambio de corriente, incremento en el nivel de agua del mar ocasionando la reducción de la franja de arena en la zona de playa”, cita el dictamen de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la LXII Legislatura del Senado del 20 de noviembre de 2012; en octubre, no obstante, un juez ordenó quitar los sellos de clausura.
Un estudio del año siguiente de la Coordinación de Hidráulica del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) registró los mismos daños, “el problema presentado se generó por la inadecuada selección del sitio para la construcción de una marina en la bahía”.
El documento firmado por Rubí Martínez, Édgar Mendoza y Rodolfo Silva propone a corto plazo unas estructuras que reduzcan la energía del oleaje y modifique el patrón de corrientes, pero “por ningún motivo deben considerarse como definitivas, ya que no regresará la resiliencia con la que contaba el sistema en su forma natural”.

Nadie reparó los daños

En 2015 inició operaciones la marina náutica con capacidad para 115 yates de hasta 150 pies; en el mismo año, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) le autorizó a la SCT la construcción de obras de protección en Puerto Marqués de un valor total de 60 millones de pesos.
Entre ellas, la reposición de arena a lo largo de una franja de 925 metros de largo y dos espigones de 70 metros de largo; en 2020, el entonces síndico Javier Solorio Almazán prometía la puesta en marcha del proyecto, “pero de noche a la mañana nos dijeron que no había recursos”, recordó Beto Palma.
Una publicación en Facebook el 3 de octubre de 2022 de la cuenta Banyan Tree Residences Cabo Marqués, un proyecto residencial en desarrollo de Grupo Mexicano de Desarrollo en Punta Diamante, afirmó que la Marina Majahua “ofrece resguardo contra huracanes y cuenta con todos los servicios con el más moderno equipamiento”. Sin embargo, el huracán categoría 5 del 25 de octubre de 2023 destrozó un gran número de embarcaciones, una de éstas, Litos, desapareció con sus cuatro tripulantes a bordo en el trayecto a la Base Naval para resguardarse.
Beto Palma habló con El Sur el 10 de junio, la marea alta de la tormenta Boris había disminuido, pero los estragos aún se sentían, la arena arrastrada subió un metro de altura la superficie del restaurante, los comensales se tenían que agachar para no pegar con la palapa; el mar de fondo también ha pegado en el año.
Antes, las empresas acordaban mejoras con el pueblo de Puerto Marqués, “se perdió eso, llega el empresario, te impone, llega el gobierno”, criticó el líder restaurantero de 56 años de edad, descendiente del ejidatario Sabino Palma, quien reclamó la tenencia de la tierra tras la expropiación federal de la península de Punta Diamante en 1987 como parte del impulso turístico de esta parte de Acapulco.
El establecimiento Lucerito se encuentra a un costado de los restos del restaurante Charlie Brown, uno de los 15 colapsados por el huracán John de finales de septiembre de 2024. La Unión de Restauranteros del Bloque Tres aboga por una reconstrucción total.

 

Deja John árboles y postes colapsados, inundaciones, falta de luz y deslaves

Un local comercial se desplomó en La Condesa debido a las lluvias ocasionadas por el huracán John Foto: El Sur

Argenis Salmerón / Jacob Morales Antonio / Karina Contreras / Redacción

Árboles y postes colapsados, inundaciones en vialidades, suspensión de energía eléctrica en colonias, además de deslaves de piedras, fueron los daños que dejó el huracán John en Acapulco.
La terraza del lobby de un local comercial construida con herrería, maderas y azulejos se desplomó en la zona de La Condesa y terminó destruido por los vientos y lluvias de la noche y la madrugada.
También las lluvias reblandecieron el material, y un puesto de trajes de baño y recuerdos de Acapulco, ubicado en el mercado de artesanías del parque Papagayo que apenas estaba siendo rehabilitado,
Hubo suspensión de servicios públicos, vialidades vacías por la fuerte lluvia de la mañana de John, que se degradó a tormenta tropical y luego a baja presión. Poco después de las 10 de la mañana el servicio del Acabús trabajó de manera normal, luego de suspender corridas desde las 6 de la mañana, aunque canceló el servicio a las 6: 30 de la tarde.
El gobierno municipal informó que ayer en la tarde se formó una baja presión frente al estado de Michoacán, y los remanentes de John, ocasionarán lluvias en Acapulco y la probabilidad de un 50 por ciento para un nuevo ciclón.
En un recorrido por la avenida Cuauhtémoc había un poste de energía eléctrica a punto de caer, afuera del Ayuntamiento donde trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), trabajaron para retirarlo.
También arrastre de tierra y corriente de agua en Las Anclas, donde fue cerrado un sentido de la vialidad. Un tráiler quedó varado, abajo del puente Bicentenario.
El director de Maquinaría Pe-sada y Parque Vehicular, Silvestre Gómez Martínez, dijo a reporteros que las avenidas con mayor arrastre de tierra fueron Cuauhtémoc, Lázaro Cárdenas y la calzada Pie de la Cuesta.
En la avenida Farallón se desprendió la publicidad de un anuncio espectacular, además de arrastre de tierra y basura.
En la avenida Ruiz Cortines hubo encharcamientos, principalmente frente a la colonia La Laja y la Unidad Académica de Psicología de la UAG.
En la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, hubo deslave de tierra y piedras y de mayor cantidad en El Derrumbe.
La suspensión de energía eléctrica fue en las colonias Caudillos del Sur, Leyes de Reforma, Llano Largo, Los Manantiales, Constituyentes, Morelos, 5 de Mayo, Lázaro Cárdenas, Unidad Habitacional Leonardo Rodríguez Alcaine y San Agustín, reportaron vecinos.
Los encharcamientos se observaron en las avenidas Costera, Ruiz Cortines, Cayaco-Puerto Marqués, bulevar de Las Naciones.
La caída de postes en la avenida Cuauhtémoc, frente al Ayuntamiento, dos postes de alumbrado público en la avenida Ruiz Cortines y uno de teléfono en la colonia Bellavista entre las calles 6 y Ejido.
Un vehículo quedó varado en la calle Cerrada de Caminos, entre la terminal de Estrella Blanca y la Secretaría de Seguridad Pública municipal y los árboles colapsados cayeron en el Barrio de la Fábrica y el Zócalo.
También hubo deslaves de piedras y tierra en la avenida Escénica, Viaducto Diamante, avenida Farallón y avenida México.
En la mañana en un boletín de prensa, la Coordinación General de Protección Civil y Bomberos, explicó que el fenómeno meteorológico dejó a su paso cortes de energía eléctrica en varios puntos de la ciudad, encharcamientos en la avenida Costera, bulevar Vicente Guerrero, en la entrada de la colonia Vacacional, así como inundación en la entrada de la calle Cerrada de Caminos en la colonia Progreso.
Indicó que también se reportó una inundación en el fraccionamiento Las Gaviotas y hubo una vivienda afectada.
Informó que se reportó la caída de cuatro postes, uno de energía eléctrica en avenida Cuauhtémoc, frente al parque Papagayo, dos de alumbrado público en Ruiz Cortines y otro de teléfono en avenida Ejido y Calle 6.
Añadió que hubo un vehículo varado en la entrada de la calle Cerrada de Caminos, un árbol caído en el Barrio de la Fábrica y dos palmeras en el Zócalo.
Asimismo, puntualizó que se produjo un deslave de tierra en la avenida Escénica, subiendo hacia Las Brisas, otro en la autopista de Metlapil, pasando la caseta y uno más en Farallón del Obispo y avenida México.
Además, informó que hubo deslizamiento de tres rocas en la avenida Escénica, pasando la curva de la “S”, mientras que en la localidad de Puerto Marqués, se produjo la caída de un transformador.
No bajar la guardia: Consejo de Protección Civil

Ayer en el tercer día de la sesión del Consejo de Protección Civil se informó de las incidencias de la madrugada del martes. La sesión se llevó a cabo ahora en el patio central del Ayuntamiento, enca-bezada por la presidenta munici-pal Abelina López Rodríguez.
El encargado del Centro de Monitoreo de la dependencia, Juan Ramón Ramírez Miranda, informó que John se degradó la tarde del martes, luego de impactar como en los municipios de la región de la Costa Chica.
Sin embargo, afirmó que ayer en la tarde se formó una baja presión con probabilidad de desarrollo ciclónico, que interactúa con los remanentes del ciclón tropical John frente a las costas de Guerrero, en interacción con la vaguada monzónica, mantendrán el temporal de lluvias extraordinarias.
Posteriormente, los funcio-narios responsables de las dife-rentes zonas de Acapulco reportaron las incidencias de la madrugada y mañana del martes.
Se reportó el colapso de una banqueta cerca de la escuela del Cetmar, ubicada en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, instalaciones que sirven como refugio temporal. El ex secretario de Obras Públicas y Desarrollo Urbano, Alfredo García Vázquez, expresó que es un riesgo para los peatones y requiere de una obra de mitigación.
El secretario de Finanzas, Carlos Armado Morillón, reportó deslaves en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, frente a El Derrumbe y cerca de una gasera en la colonia Jardín Azteca.
El encargado de recibir las llamadas del número de emergencia del C-5, dio a conocer que la mayoría de los refugios estuvieron cerrados en la madrugada del martes, y pidió que haya coordinación entre autoridad y cómite vecinal.
El mando de la Guardia Nacional informó que ayudó en el traslado a 500 personas de la colonia Paso Limonero a Las Cruces, además de patrullar tiendas para evitar rapiña.
La secretaria del Bienestar y Desarrollo Comunitario, Leticia Lozano, alertó del desborde un arroyo frente a la colonia San Isidro Labrador, frente a la empresa Bimbo, lo que podría repercutir en una inundación.
La presidenta municipal, Abelina López Rodríguez, dijo que sirvió el trabajo de prevención en la limpieza de los canales pluviales.
Añadió que se evitó la rapiña que “jamás está permitida” y se trabajó con presencia policiaca en los diferentes establecimientos.
Pidió a sus funcionarios municipales estar vigilantes y atentos en sus zonas de responsabilidad, debido a la formación de una baja presión, frente al municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, que mantiene un 50 por ciento de probabilidad de ciclón.
Exhortó a la ciudadanía que vive en zona de alto riesgo acudir a los refugios temporales para ayudar en la prevención.

Se desploma una terraza en La Condesa

La terraza del lobby de un local comercial construida con herrería, maderas y azulejos, se desplomó en la zona de La Condesa por causa de los vientos y las lluvias del huracán John que reblandecieron el material.
La estructura de metal se venció y el piso de madera que sostenía se desplomó, quedando atravesada sobre la banqueta.
Se trata de un espacio que hace años funcionaba abajo como recepción para entrar al Bungy y arriba era la estancia para esperar el turno para poder tirarse.
A un costado se encuentra el restaurante Paradise y a un costado un campamento de la Guardia Nacional.
Además de la estructura metálica, los azulejos y la madera, los transeúntes se exponen a una descarga de energía eléctrica, debido a que algunos cables quedaron tensos y aún están conectados al alumbrado público.
Se trata de la banqueta que está de lado de la playa, en la zona de bares y discotecas que ofrecen servicios por la noche principalmente.
Por otro lado, un puesto de trajes de baño y recuerdos de Acapulco, ubicado en el mercado de artesanías del parque Papagayo que estaba siendo rehabilitado, fue destruido por los vientos y llu-vias de la noche y la madrugada.
Las bases de madera y el techo de lona cayeron en la banqueta, impidiendo el paso peatonal en la avenida Costera.
El mercado de artesanías se encuentra al costado derecho de la salida de la Vía Rápida, donde entronca con la avenida Costera y al igual que ese puesto, otros más que aún no se habían reconstruido totalmente resultaron afectados.
Antes de las 3 de la tarde, ninguna autoridad ni los propietarios habían acudido a limpiar el área o poner cercos para prevenir algún accidente con los materiales que quedaron ex-puestos.
En las colonias Emiliano Zapata, Ciudad Renacimiento y Vacacional, las intensas lluvias dejaron encharcamientos, arrastre de basura, y algunos puestos metálicos en las banquetas derribados por los fuertes vientos que azotaron la ciudad durante la noche del lunes y primeras horas de este martes.
En un recorrido en el bulevar Vicente Guerrero había encharcamientos en las esquinas con la avenida El Quemado en la Vacacional, en la esquina con la calle 14 y a un costado de la Clínica 26 del IMSS en la Zapata, y sobre el paso elevado.
En el trayecto algunos puestos metálicos que estaban ubicados en la banqueta en el bulevar frente al supermercado Soriana, estaban colapsados por las rachas de viento; también algunos locales que estaban en el pasillo del estacionamiento de la tienda comercial.
En las alcantarillas había decenas de botes y platos de plástico obstruyendo que el agua fluyera hacia el drenaje. También hubo encharcamientos en el Eje Central y Circuito Interior de Ciudad Renacimiento del agua que bajó de las partes altas.
En la Central de Abasto el agua se encharcó y subió a la altura del tobillo, pese a esta situación decenas de personas acudieron a comprar verduras y frutas, así como tortillas en los negocios ubicados en el área.

En el trayecto del recorrido hacia el centro de la ciudad, en la carretera México-Acapulco hubo arrastre de tierra en el pavimento, y a pesar de que la lluvia no cesó durante todo el día no hubo deslaves de tierra.
El panorama en los alrededores era ver casi la totalidad de los negocios establecidos cerrados, los únicos que estaban abiertos eran las farmacias, las tiendas de conveniencia, tortillerías, y los supermercados.
En las calles casi no había gente, y durante gran parte de la mañana y el medio día no hubo transporte urbano, y fueron pocos los taxis colectivos que prestaron el servicio, y las camionetas de las rutas alimentadoras de las colonias que bajan al bulevar.
En negocios como plaza Patio, debido a las lluvias muchos negocios no abrieron y los que lo hicieron los clientes fueron pocos; además de que hubo poco transporte quienes aumentaron sus tarifas.
Telcel abrió, pero no dio servicio al no haber sistema.
En la plaza se encuentra unas oficinas de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) que tampoco abrió. En la tienda Woolworth fueron muy pocas las personas que fueron a la tienda y empleados comentaron que les dio trabajo llegar porque no había transporte, pero la preocupación que tenían era como se iban a regresar.
En donde hubo más movimiento fue en la tienda Soriana, donde había largas filas porque había pocas cajeras y una comentó que no llegaron debido a la lluvia que dejó sin transporte la ciudad. En un recorrido por la tienda se los anaqueles estaban semivacíos en el área de pan Bimbo, el atún, mayonesa, las sopas instantáneas, así como el arroz, frijol y leche. El área de las tortillas también hubo fila y la tienda estaba surtido en el área de verduras y donde el jitomate alcanzó el precio de 45 pesos el kilo.
Algunos taxis colectivos cobran 30 pesos, la tarifa es de 20 pesos de la plaza a El Coloso, argumentando que con las inundaciones pueden dañarse sus carros en sus piezas y argumentó uno de ellos que “es un riesgo salir así”.
Una de las trabajadoras informó que desde la mañana empezaron a cobrar así y a veces no queda otra que pagar porque uno necesita llegar al trabajo, pero ya es un abuso que de 20 cobren a 30 pesos, pero señaló lo hacen porque las autoridad no les dicen nada y permiten los abusos.

Padecen de falta de agua los vecinos de Rinconada del Mar y de la unidad Colosio

Redacción

Vecinos de Rinconada del Mar y de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio siguen sin tener agua potable en sus casas y señalaron que el servicio no ha podido restablecerse con regularidad tras el impacto del huracán Otis.
Lucía Guadalupe López Merino, quien vive en la calle principal de la Unidad Habitacional Luis Donaldo Colosio, explicó en entrevista que son más de seis años en que el agua no llega todos los días, pero que por lo menos una vez a la semana solían suministrar.
Recordó López Merino, que actualmente llegan a estar sin el servicio municipal hasta por dos meses, por lo que deben pagar pipas con agua o comprar agua en tinaco, lo cual les genera gastos hasta de 2 mil pesos al mes.
Dalia Serna Juárez vive en el fraccionamiento Rinconada del Mar desde hace cinco años, y aseguró que siempre tiene problemas de falta de agua potable y por eso se organiza con sus vecinos para comprar agua.
Sobre las alcantarillas, señaló que “se tapan” y que cada que llueve por menos intensa que sea, representa para ellos preocupación, debido a que los drenajes están colapsados y la planta tratadora de Rinconada sigue sin funcionar.
Jorge Quintana Abarca es taxista de la Ruta Colosio-Rinconada, aseguró en entrevista que urge la pavimentación de las calles, así como la rehabilitación del sistema de drenaje que tenga la capacidad para brindar el servicio a los vecinos, debido que cuando llueve se inundan las vialidades y no pueden salir a trabajar, porque sus automóviles se pueden descomponer, caer en los baches o alguna coladera destapada.
En un recorrido en ambos centros habitacionales, las calles se encontraron con muchos baches, pozos, varillas expuestas y en tramos aún hay agua de lluvia acumulada.
En la entrada de Rinconada del Mar, por el bulevar de Las Naciones, cerca del tanque de agua, hay charcos a pesar de que no ha llovido en tres días, pero no se ha terminado de secar.

 

Siguen postes de alumbrado colapsados en la avenida Costera y la calzada Pie de la Cuesta

Un poste de alumbrado publico a punto de caerse en la avenida Costera, en la zona de Caleta Foto: Jesús Trigo

Argenis Salmerón

A casi seis meses del impacto del huracán Otis, siguen postes de alumbrado público inclinados o colapsados en los camellones y banqueta de la avenida Costera y calzada Pie de la Cuesta.
Los desperfectos, que dejó el huracán Otis todavía prevalecen en diferentes puntos de la ciudad, y algunos tramos están en penumbras.
Los postes de fierro fueron doblados, inclinados a punto de caer y otros colapsados por los fuertes vientos del huracán Otis.
Incluso hay postes de alumbrado público y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que tiene corriente, porque tienen perdido el foco día y noche.
En la avenida Costera hay postes todavía inclinados a punto de caer y representa un peligro, uno de ellos se encuentra a un costado del Club de Golf, en el fraccionamiento Club Deportivo.
En la misma vialidad, hay otro poste de alumbrado público, frente al condominio Twins Towers, antes de Caleta.
Otro poste de alumbrado público inclinado a punto de caer está frente a la tienda Walmart Exprés, en el fraccionamiento Las Playas.
También en otros puntos de la avenida Costera no hay postes de alumbrado, porque fueron derribados por los vientos y por consecuencia están en penumbras tramos de de 10 a 15 metros aproximadamente.
En la calzada Pie de la Cuesta hay tres postes casi tirados y uno más a punto de caer, luego del paso del huracán Otis.
El tramo comprende más adelante de la tienda Chedraui hasta la gasolinería del fraccionamiento Mozimba.
En el tramo mencionado no hay alumbrado público y está en penumbras por la falta de luminarias, incluso todavía tienen corriente eléctrica, lo que representa un peligro para los peatones y conductores que pasan por el lugar.
Según los comerciantes, las autoridades limpiaron el lugar y retiraron escombros, pero les faltó quitar o reparar el alumbrado público.
Pidieron a los tres órdenes de gobierno hacer las reparaciones del alumbrado público para evitar la inseguridad.