Vecinos de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y de Rinconada del Mar denunciaron que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) no resuelve el escurrimiento de las aguas residuales en las calles.
La señora Yolanda Chona dijo que la grave situación de aguas de drenaje ha provocado olores pestilentes, moscos y enfermedades intestinales y respiratorias en los vecinos.
Agregó que lo que viven es una situación grave porque tienen que caminar por los escurrimientos en las calles provocándoles hongos en los pies, pero además la contaminación que hay sin que la paramunicipal acuda a resolver y viven en la “porquería”.
La señora Yolanda manifestó que si la situación era difícil, tras el impacto del huracán John se puso grave, luego de la inundación y donde los drenajes están azolvados y “los olores son insoportables”.
Añadió que en su caso está en Rinconada, en la calle Río Ursumacinta, cerca de la unidad Colosio, donde desde antes de tres cuadras el agua pestilente viene escurriendo y “hay veces que se extiende en toda la carretera y ahí vas pisando, no queda de otra”.
Comentó que antes de John estaban los escurrimientos, pero después del huracán la situación se agrabó por lo que es importante que la alcaldesa Abelina López Rodríguez ayude para resolver el problema tan severo que tienen y que puede enfermar gravemente a los vecinos. (Karina Contreras).
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Temor y zozobra de vecinos del bulevar de Las Naciones por la lluvia del sábado

Aurora Harrison
La intensa lluvia que cayó el sábado debido a un sistema de baja presión inundó el bulevar de Las Naciones, provocó que la circulación fuera lenta, vecinos de la unidad habitacional Rinconada del Mar y Luis Donaldo Colosio estaban con zozobra que se les volviera a meter el agua, como ocurrió cuando impactó el huracán John que alcanzó dos metros.
El sábado la intensa lluvia que cayó inundó el bulevar de Las Naciones y provocó que la circulación en esa zona fuera lenta, ayer domingo no había agua y la circulación fluyó normal. Pero entre Ampliación Colosio y Rinconada del Mar había un encharcamiento grande de agua y hay mucho lodo.
En un video que circuló en grupos la noche del sábado se observa cómo personas cruzan el encharcamiento de agua que se hizo en la glorieta de Puerto Marqués, algunos llevaban en sus manos bolsas de plástico y en otros videos se ve como la circulación era lenta.
Ayer por la mañana en un recorrido por esa zona ya no había agua, pero en la unidad Colosio y en la zona de Rinconada del Mar los vecinos que seguían sacando sus muebles que se dañaron con el agua: en las calles hay lodo, colchones, ropa, muebles, refrigerados que ya no sirven y algunos encharcamientos de agua.
Había soldados haciendo labores de retiro de lodo y entregando despensas y agua para las personas afectadas; también había trabajadores de la Secretaría de Bienestar levantando el censo de las personas damnificadas y los vecinos pidieron que no dejaran a ninguno sin su registro.
El señor Hugo Alberto, tiene 20 años viviendo en la unidad habitacional Rinconada del Mar, desde hace años cada temporada de lluvias y huracanes la colonia se ve afectada con inundaciones, pero ninguna como la que sucedió con el huracán John, que alcanzó dos metros.
Abundó que lleva una semana limpiando su casa, perdió todo, colchones, sala, refrigerador, muebles, hasta documentos que se mojaron cuando se inundó su casa.
La lluvia que cayó el sábado debido a un sistema de baja presión provocó que el agua rebasara la banqueta, “me salí para quedar atrapado”.
Contó que él se encontraba solo, porque su esposa tiene una semana que está en la colonia 1 de Mayo con sus papás, hasta que pase la temporada de lluvias, “porque no tenemos otro lugar donde vivir, sabemos que estamos en zona de alto riesgo”.
“Creemos que si viene año con año nos tendremos que ir otra vez al cerro, en la colonia 1 de Mayo en la casa de mi suegra”, dijo el vecino que trabaja como taxista.
Jesús Quirino tienen 30 años viviendo en Granjas del Marqués, “nunca había pasado algo así, en Paulina hubo pero no llegó a los niveles de ahorita, también con Ingrid y Manuel, pero no igual, con Otis fue el daño por los vientos, pero ahorita no hubo vientos, pero la inundación fue más, casi cubre todo el primer piso de las viviendas”.
“Una catástrofe como esta yo creo que ni el gobierno puede hacer nada, la verdad, digo y no es que defienda al gobierno, pero estamos hablando lo que es humanamente posible, que está fuera del alcance, pero creo que pudiera ayudar mucho un encauzamiento del río”, dijo el vecino que ayer salió de su casa para hacer fila para una despensa.
Abundó que la lluvia intensa que cayó la noche del sábado encharcó rápido las calles “porque el agua ya está bien empantanada” y pensó que estaba iba a durar porque las autoridades estaban alertando de que tenía desarrollo ciclónico.
Las calles que conecta Rinconada del Mar hacia la unidad Colosio hay charcos de agua, lodo y también hay montones de basura que se ha acumulado debido de a que los vecinos han sacado las pertenencias que se les dañaron porque el agua inundó sus casas.
En la Luis Donaldo Colosio los vecinos también contaron que el sábado por la noche la lluvia nada más encharcó las calles principales y arrastró residuos sólidos.
La vecina Edith Atziri contó que el sábado que estuvo lloviendo fuerte pensó que iba a continuar así porque cayó mucha agua, y que nuevamente iba a pasar por lo mismo que los días cuando impacto el huracán, que inundó su casa y se resguardó en el segundo piso, que incluso estuvo a punto de romper la ventana para salirse por ahí.
“Nos confiamos, porque cuando el agua empezó a subir le dije a mi mamá hay que salirnos porque se va a poner feo, cuando ya caía la tarde del jueves (de la semana que llovió mucho) no nos pudimos salir por lo mismo que iba subiendo mucho, y dije vamos a quedarnos en el segundo piso, si sube más hay que correr para abajo pero no se podía porque el refrigerador tapaba la puerta como la sala, hasta que llegó Protección Civil que nos sacó”, contó.
Piden censo para todos
La vecina dijo que ayer que andaban los trabajadores de Bienestar anda los rumores que iban a empezar con el registro de los afectados de la parte baja, los que están pegados a la calle principal, lo que molestó a algunos que pedían que censaran a todos.
Casa por casa los empleados de la secretaría pasaron y pidieron datos de las personas que se encontraban en las viviendas y preguntaban cuáles habían sido los daños que tenían. Una vez que terminaban de llenar el documento, le dejaban una calcomanía que decía: “Vivienda censada”.
El señor Carlos pidió que el censo sea para todos los afectados, porque la inundación de sus viviendas dañó sus pertenencias: colchón, muebles, refrigeradores, “apenas nos veníamos recuperando de Otis”.
Dijo: “es la primera vez que el agua inunda todo y te sientes impotente ver como está entrando el agua en tu casa y no saber qué hacer, con qué la detienes, por eso digo que el elemento más fuerte de toda la naturaleza es el agua”.
Se acumulan toneladas de desechos en la unidad Rinconada del Mar

Daniel Velázquez
Toneladas de basura están acumuladas en las calles de la unidad habitacional Rinconada del Mar debido a que al menos un centenar de viviendas fueron cubiertas por el agua de un brazo del río La Sabana que se desbordó por lo que los vecinos afectados por la inundación sacaron sus pertenencias siniestradas y las han amontonado en espera de que el servicio de recolección de basura se lleve los desechos.
Rinconada del Mar tiene dos accesos, uno por la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio que no está en uso porque hay mucho lodo y otro sobre el bulevar Las Naciones, sobre el fraccionamiento Princesa, ese está limpio y es el que ocupan como acceso. Esta zona no se inundó de acuerdo con los vecinos, el nivel del agua sólo alcanzó las banquetas.
El servicio de taxis colectivos que va de la tienda Walmart a Rinconada no da servicio porque hay mucho lodo, para ir a la unidad sólo servicio especial, por el bulevar Las Naciones y hasta donde el lodo permita el paso, un taxista comentó que el lodo es muy pegajoso y hace patinar las llantas, por eso prefieren no entrar a la zona hasta que la limpien.
Rinconada colinda con el Viaducto Diamante, que conecta la zona Diamante con la Autopista del Sol y bajo el viaducto cruza un brazo del río La Sabana ese río se desbordó y fue el que provocó la inundación en la zona, el agua alcanzó más de dos metros, en la calle Morelos que es límite de la unidad habitacional se ve como el nivel del agua rebasó las casas, las paredes, puertas y ventanas están cubiertas de lodo finito que se quedó impregnado en las viviendas, de estas casas es donde ha salido toda la basura.
Irónicamente, las calles principales de la unidad habitacional tienen nombres de ríos, Río Yaqui, Boca del Río, Río Salado, Río Papaloapan, Río Grijalva, Río Hondo que es donde se ubican las casas afectadas, lo que se puede saber porque es donde está la acumulación de basura con muebles llenos de lodo, en el resto de las casas todo se ve limpio y sin afectaciones aparentes.
El agua arrastrada por el río ya no está, sólo hay un lodo pegajoso que se adhiere a los zapatos y hace resbalar a quienes caminan por el lugar
El martes por la tarde los vecinos decidieron protestar porque a seis días de que pasó el huracán no han ido a recoger la basura. Este jueves llegaron dos camiones de volteo y dos retroescavadoras a sacar el lodo y la basura acumulada.
En el lugar es evidente que los drenajes están tapados, la calle Morelos huele a drenaje debido a que el agua ahora sale de las coladeras.
Los vecinos están molestos porque no tienen agua para limpiar sus casas, sólo quienes construyeron un pozo y sacan agua con bombas cuentan con ese insumo y venden en 100 pesos el agua para llenar un bote, los vecinos tienen que pagarlo porque deben asearse, pero no hay para lavar sus viviendas.
En los montones de basura hay colchones, cientos de colchones, sillones, estufas, diversos tipos de muebles, televisiones, refrigeradores, juguetes y otros residuos domésticos, todos tienen residuos de lodo.
Algunos vecinos que tienen agua, lavan sus muebles en el afán de no perder todas sus pertenencias.
Atrás de la unidad habitacional está una casa hogar para adultos mayores que no funciona desde el año pasado, luego del huracán Otis, la cual daba servicio privado.
Caminar en los andadores de Rinconada es conocer las entrañas de la zona Diamante paupérrima, son espacios de menos de un metro de ancho donde sólo puede caminar una persona, sacar o meter una persona enferma entre esos andadores debe ser una odisea, algunos andadores tienen los drenajes abiertos por la inundación.
De acuerdo con una vecina, su casa la compró en 1996, es originaria de Monterrey, Nuevo León, le gustó Acapulco para vivir, la vivienda le costó 126 mil pesos y ahora debe más de 400 mil pesos al Infonavit, no sabe porqué esa disparidad y ahora no puede vender la casa para regresar a Monterrey porque nadie compra en una zona que se inunda, “desgraciados los que nos vendieron en un pantano”.
Real del Palmar
En una visita a la unidad habitacional Real del Palmar se constató que no hubo daños, los taxistas que dan servicio en la zona indicaron que hubo encharcamientos, que el agua quedó al límite de las puertas de las viviendas, pero no causó mayores daños. Esta unidad habitacional se ubica atrás de plaza Patio, con las recientes lluvias las calles se ven limpias, sin polvo, sin basura y las jardineras en las aceras lucen verdes.
El miércoles y el jueves en esta unidad habitacional se instaló un módulo del Fovissste para atender a los usuarios que fueron afectados por el huracán John, el miércoles en un horario de 9 a 3 de la tarde atendieron a unas 80 personas y ayer jueves a medio día seguían recibiendo ciudadanos que iban a reportar sus daños.
Los daños que pueden reportar los usuarios del crédito Fovissste es inundación o filtración de agua y eso es lo que se les va a indemnizar.
Llano Largo
En Llano Largo a siete días del huracán John, el acceso principal sigue inundado, la calle Nicolás Bravo, que va desde la carretera Cayaco-Puerto Marqués hasta unirse con la calle Simón Bolívar que es el acceso a la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, tiene encharcamientos, lodo y acumulación de basura, refrigeradores, colchones, estufas, y diversos muebles están amontonados en los costados de la vialidad en espera de que sean retirados por el gobierno municipal.
En Llano Largo las tiendas de conveniencia fueron saqueadas, la tienda Tres B fue sellada con una placa de metal, y afuera los vecinos la han ocupado de basurero; dos tiendas Oxxo están tapiadas con madera, fueron cubiertas ayer. Una tienda Neto se vio con la cortina forzada para entrar al comercio.
Se inundan colonias de la zona Diamante por lluvias y arroyos que se desbordaron
Óscar Ricardo Muñoz Cano / Redacción
Arroyos desbordados, carreteras con deslaves, calles inundadas, vías casi intransitables, locales cerrados, falta de transporte público, así como cortes del suministro de energía eléctrica, afectaron a la zona Diamante de Acapulco.
Desde las 10 de la mañana de este miércoles, la lluvia permanente en diferentes intensidades ocasionó que las colonias Puerto Marqués, unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, Rinconada del Mar, La Poza, Llano Largo, La Marquesa y Las Garzas, se inundaran y obligó a algunas familias a evacuar, automovilistas vararon y otros retornaron.
En Rinconada del Mar y en la unidad habitacional Colosio, el agua subió entre 40 y 60 centímetros de altura en las principales calles, los que provocó que los vecinos se mantuvieran resguardados en casa, evitando salir lo menos posible.
En Rinconada, en cuestión de 30 minutos, en la entrada por la gasolinería, la lluvia intensificó alrededor de las 2 de la tarde, y el agua de tener una profundidad de 40 centímetros, llegó a subir hasta los 70 centímetros aproximadamente.
En La Poza, Llano Largo, La Marquesa, Las Garzas y Marquesita, las calles estaban inundadas y crecía la corriente porque el arroyo Colacho alcanzó su límite por la tarde, mientras que el canal de la Marquesa cerca de la 1 de la tarde ya se había desbordado y a pesar de los esfuerzos gubernamentales para limpiar el paso de la lluvia con retroexcavadoras, era casi imposible bajar el nivel que seguía subiendo con la lluvia que no cedía.
El bulevar Las Palmas también se inundó en uno de los tramos, por lo que atravesar hasta el supermercado Chedraui Selecto era casi imposible para los carros pequeños, del tipo sedan.
En las proximidades del puente y el paso elevado de Puerto Marqués la corriente de agua hacía casi imposible el paso de los automóviles, sólo las camionetas y los camiones se aventuraban a pasar porque el agua con corriente alcanzaba los 60 centímetros y algunos carros chicos se quedaban en el camino.
Atravesar la avenida Escénica se volvió imposible poco antes de las 4 de la tarde, los derrumbes de tierra y piedras los vados y ríos causados por las cascadas de agua, ya no permitían el paso.
Los automovilistas intentaban bajar en sentido contrario, buscando salida por el tramo carretero Cayaco-Puerto Marqués, pero retornaban y buscaban nuevas alternativas.
Todo era un caos, familias enteras buscaban salir a la avenida Costera, equipos de trabajadores de la construcción querían llegar a Diamante.
Por la noche, la intensidad de las lluvias de los últimos dos días generó ayer que siguieran las inundaciones en las colonias Luis Donaldo Colosio y Rinconada del Mar, así como en La Marquesa y Las Garzas, en Llano Largo, y en La Poza al igual que en Puerto Marqués.
Antes de las 8 de la noche, decenas de vecinos de dichas colonias empezaron a salir de sus casas ante la inminente llegada del agua y como pudieron salvaron la inundación de las mismas, tal y como ocurrió en octubre del año pasado cuando el huracán Otis.
Lo mismo en redes sociales como en llamadas telefónicas, se reportó que la gente se organizó para tomar acciones ante la inminencia de una inundación desde la tarde, cuando por ejemplo, el cárcamo de Rinconada del Mar se vio rebasado ante la cantidad de agua que tuvo que procesar.
Ahí, antes de las 9 de la noche, el agua elevó su nivel a más de un metro inundando no sólo la calle posterior de la colonia sino también las calles secundarias, logrando meterse a decenas de viviendas hasta alcanzar una altura de poco más de un metro.
Del mismo modo ocurrió en la parte de atrás de la colonia Luis Donaldo Colosio donde, a esa misma hora, el agua rebasaba el metro de altura inundando calles y casas ante la impotencia de la gente que no pudo rescatar muchas de sus pertenencias.
Mientras tanto, en La Marquesa y Las Garzas, en Llano Largo, y en La Poza al igual que en Puerto Marqués, los reportes también indicaron que el agua alcanzó el metro de altura, impidiendo no sólo la movilidad de la gente sino también la posibilidad de que los vehículos pudieran acceder y dar auxilio a quienes a esa hora no tuvieron más opción que quedarse, resguardarse y esperar.

Paraliza John Acapulco que por la madrugada sería de nuevo huracán
Por John, colapsa el transporte, se inundan avenidas, cierran negocios y hay cortes de luz
En La Sabana fallece una niña de 4 años por un derrumbe sobre su vivienda; otro de 6 es rescatado. Caen piedras sobre la Escénica y la cierran a la circulación. También la carretera federal México-Acapulco, cerca del poblado de El 21. Las lluvias provocan deslaves en diversas colonias del municipio, Reportan 500 personas en albergues y 120 casas inundadas
Argenis Salmerón y Alina Navarrete Fernández
El tránsito vehicular en Acapulco quedó colapsado por el paso del huracán John, y el servicio del transporte público, este miércoles, fue mínimo y caro. Las principales vías de la ciudad quedaron inundadas o cerradas a la circulación por derrumbes, y muchos negocios no abrieron o cerraron temprano. En la Sabana, una niña de 4 años falleció al caer un talud de tierra encima de la vivienda en que se encontraba. El servicio de electricidad falló en diversas zonas del municipio.
Fallece niña
Una niña de 4 años fallecida, dos casas y una alberca colapsadas en diferentes puntos de Acapulco, desprendimientos de rocas, algunas de ellas en la Escénica, que ocasionó que la avenida se cerrara, autos varados y casas inundadas, fueron los daños mayores que dejó la tormenta tropical John.
Otra vez no hubo transporte público suficiente y las personas tuvieron que caminar largos tramos para llegar a sus casas después de ir al trabajo. Muchos negocios no abrieron y otros cerraron temprano ante las fuertes lluvias que se registraron en la ciudad.
En Acapulco hay casi 500 personas en albergues y 120 casas inundadas, se informó en la sesión del Consejo de Protección Civil Municipal.
La tarde de ayer una niña de cuatro años murió aplastada por un talud de tierra que reventó la pared de una casa, ubicada en el poblado de La Sabana. El hecho fue reportado minutos antes de las 6 de la tarde en la calle Lázaro Cárdenas, de acuerdo al informe de la Guardia Nacional.
Un talud ubicado en la parte trasera de la casa, construida de material, se desprendió por las fuertes lluvias y reventó la pared de la vivienda. Los escombros les cayeron a la niña de cuatro años y a un niño de seis cuando estaban jugando en una habitación, de acuerdo con un reporte de la policía.
Se supo que la niña fue llevada a esa casa para resguardarla de la fuerte lluvia, con autorización de sus padres.
Familiares y vecinos rescataron con vida al niño de seis años, sin embargo la niña murió aplastada por los escombros.
Casas colapsadas
En la unidad habitacional San Agustín, ubicada en la zona suburbana de Acapulco, una casa colapsó por la corriente. La vivienda de un nivel estaba asentada a un costado del cauce del arroyo y el agua fue desgajando poco a poco la tierra que la sostenía hasta que colapsó. No se reportaron víctimas.
Otra casa colapsó en la colonia Ciudad Renacimiento. Fue arrastrada por la corriente de agua del cauce, cerca del punto conocido como el Segundo puente, de acuerdo a Protección Civil municipal.
La fuerte corriente de agua comenzó a debilitar el muro de concreto hasta que lo tumbó y después la vivienda cayó en el cauce. Tampoco se reportaron víctimas porque los propietarios evacuaron el lugar.
En el fraccionamiento Farallón una alberca colapsó por el deslave del muro que la sostenía, arriba del club nocturno Chicas, informó el director de Bomberos municipales, Raúl Noyola.
Deslaves, inundaciones y corte de circulación en vialidades
Las principales vialidades de la ciudad se inundaron superando el agua el nivel de las banquetas y los camellones, Costera, Cuauhtémoc, Ruiz Cortines, Lázaro Cárdenas, carretera Cayaco-Puerto Marqués y bulevar Vicente Guerrero.
En las vialidades algunos automóviles quedaron varados por el alto nivel del agua, y otros circularon lentamente, en su mayoría camiones de carga.
En la avenida Escénica, debido a las fuertes lluvias de la tormenta tropical John, hubo tres deslaves. El primer derrumbe ocurrió frente al medio de comunicación Radio Fórmula. Ahí se desprendió un talud con tierra y piedras que tapó un carril de la vialidad.
El otro punto fue frente a la entrada de la colonia Los Dragos, cerca de la glorieta de Puerto Marqués. Una piedra de gran dimensión cayó en la vialidad sin provocar daños.
El tercero ocurrió cerca de la agencia automotriz Honda. Ahí una corriente de agua desprendió tierra, piedras y árboles que cayeron en la vialidad. La avenida Escénica fue cerrada por el gobierno del estado, como medida preventiva para retirar las piedras.
Otro deslave ocurrió en la entrada del Macrotúnel, abajo del fraccionamiento Joyas de Brisamar, lo que causó circulación lenta de automóviles.
También la circulación fue cerrada en la carretera federal México-Acapulco, cerca del poblado de El 21, ubicada en la zona rural. La Guardia Nacional sector caminos cerró la vía federal por fisuras en la estructura y se notificó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes por los daños.
Escaso transporte público y Acabús insuficiente
Por la mañana y por segundo día consecutivo el transporte público en todas sus modalidades fue insuficiente, al igual que el Acabús. Se redujo más del 50 por ciento y suspendió labores después de las 4 de la tarde, debido a la tormenta tropical John.
No se observó ningún taxi colectivo de la ruta Colosio, excepto algunos estacionados en la avenida Costera. Tampoco circularon camiones urbanos de la ruta Coloso ni Renacimiento, mientras que de las 30 unidades que recorren la vía Caleta-Zócalo-Base Naval se redujeron a cuatro, de acuerdo con un conductor.
El transportista dijo que los traslados se demoraron hasta una hora debido a las inundaciones, por lo cual tomaron vías alternas. Detalló que, ante la poca afluencia de pasajeros el servicio se suspendió después de las 4 de la tarde, ya que “se gasta mucho diésel y no conviene”.
Mientras que los pasajeros contaron que esperaron de 20 minutos hasta una hora para poder encontrar transporte. Un joven que vive en el Coloso esperó afuera de un restaurante más de una hora y media, pero finalmente tomó la decisión de caminar hasta encontrar alguna patrulla que pudiera trasladarlo cerca de su casa.
El costo de los urbanos pasó de 12 a 15 pesos, en tanto que los taxis azules que circularon aumentaron el pago mínimo de 70 hasta 100 pesos en dejada mínima.
Usuarios señalaron que los taxis colectivos de las rutas centro a la zona suburbana cobraron de 50 a 80 pesos, con el argumento de la fuerte lluvia.
El sistema Acabús empezó a operar a las 8 de la mañana y a las 6:30 de la tarde suspendió el servicio por las condiciones meteorológicas.
Los camiones del Acabús tardaron unos 40 minutos al pasar por las diferentes estaciones, se constató en un recorrido.
Hubo patrullas de la policía municipal que llevaban a las personas de la avenida Cuauhtémoc a la zona suburbana por la falta de transporte, y camiones de la Guardia Nacional apoyaron en el traslado de Walmart Diamante a Las Cruces y de Las Cruces a Paso Limonero.
Suspensión de energía eléctrica
Por segundo día hubo suspensión de energía eléctrica en distintas colonias de la ciudad.
Vecinos reportaron que no había luz en las colonias Alta Progreso, Ampliación Simón Bolívar, Los Dragos, Altos de Miramar, Navidad de Llano Largo, Amalia Solorzano, Jardín. Además en las colonias Melchor Ocampo, ubicada en el valle de La Sabana, las diferentes colonias de la zona poniente y en la colonia Centro.
Deslave de piedras y bardas, rescatan a dos adultos mayores
Por la mañana dos adultos mayores fueron rescatados luego de colapsar una barda en la entrada de su vivienda en la colonia Icacos, debido a las lluvias y vientos fuertes.
El hecho fue reportado después de las 10 de la mañana, cerca de la Piedra del Chivo, informaron bomberos municipales.
El reporte oficial señala que por las condiciones meteorológicas la barda de una casa colapsó y tapó la entrada principal de la vivienda construida de material, por lo que dos adultos mayores quedaron atrapados, y fueron rescatados por Bomberos municipales.
Los dos adultos mayores resultaron ilesos y fueron trasladados a un refugio temporal, ubicado en Costa Azul.
Por separado se informó que una gran roca se desprendió y aplastó un automóvil estacionado, en la colonia Alta Icacos.
Otra piedra cayó cerca de una vivienda, en la colonia Balcones de Costa Azul, sin reportar víctimas.
Una barda perimetral colapsó en una primaria de la colonia La Máquina, ubicada en la zona suburbana de la ciudad, y otra en la secundaria Galón Soberón y Parra, ubicada en la avenida Ruiz Cortines cayó al cauce del arroyo.
Negocios cerrados y poca gente en la calle
Durante un recorrido por las avenidas Cuauhtémoc y Costera Miguel Alemán se observaron inundaciones, restaurantes y negocios cerrados, así como poca gente en las calles.
Sólo los restaurantes VIP’S, Chile, Maíz y Frijol, sucursales de Señor Frog’s, Pizza Hut y McDonald’s abrieron de manera normal por la mañana, pero cerraron antes de su horario habitual debido a las condiciones climáticas. Los locales que permanecieron abiertos fueron farmacias, tiendas Oxxo, Walmart y Súper Soriana.
Frente al Liceo Ibero Mexicano, ubicado sobre la avenida Cuauhtémoc, dos retroexcavadoras trabajaron para despejar la vía que se inundó; también el Centro de Convenciones y el Club de Golf se inundaron, por lo que agentes de tránsito acudieron a la zona para desviar a los vehículos en el punto álgido de la corriente.
En el Centro la mayoría de los locales permanecieron cerrados. El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios
y Turismo, Alejandro Martínez Sidney, recorrió la zona e informó en sus redes sociales que de cada cien negocios sólo tres abrieron este miércoles, lo que representa una “contracción económica muy severa”.
Señaló que los cierres de comercios de los últimos dos días, causaron un “quebranto económico de más de 5 mil millones de pesos”.
Por la noche la línea de autobuses Estrella de Oro anunció la suspensión del servicio en la terminal Riviera Diamante de Acapulco. En Lázaro Cárdenas, Zihuatanejo, Petatlán, San Luis, Tecpan, San Jerónimo, las terminales estarán temporalmente cerradas desde las 11 de la noche del miércoles “hasta nuevo aviso”.
También la empresa Costa Line informó que sus servicios de Acapulco a Lázaro Cárdenas, Zihuatanejo, Petatlán, Tecpan, San Jerónimo y Coyuca “se encuentran suspendidos temporalmente debido a las condiciones climatológicas y hasta nuevo aviso”.
Hay casi 500 personas en albergues: PC
Ayer por cuarto día consecutivo hubo sesión del Consejo de Protección Civil Municipal en la sala de Regidores en el Ayuntamiento, encabezada por la presidenta municipal Abelina López Rodríguez, para informar las incidencias y evolución de la tormenta tropical.
El encargado del Centro de Monitoreo de la dependencia, Juan Ramón Ramírez Miranda, informó que ayer en la mañana “renació” la tormenta tropical y en la mañana y tarde mantenía el mismo transcurso hacía el municipio de Zihuatanejo, región de Costa Grande.
Añadió que el pronóstico era que la madrugada del jueves el fenómeno natural se convierta en huracán categoría uno, lo que provocará lluvias fuertes en Acapulco y la mayoría del estado.
Dio a conocer que hay un total de 476 personas en los distintos albergues habilitados por el municipio.
Añadió que hay crecidas de arroyo y algunos caudales ya están al máximo desde ayer a las 10 de la mañana. Además están abiertas las dos barras, en Coyuca de Benítez y Barra Vieja. También se abrieron las compuertas de la presa La Venta.
La coordinadora de Servicios Públicos, Otilia Hinojosa Loza, alertó que hay 120 casas inundadas en la zona de humedales como los Fraccionamiento Ceiba, Miramar, Marquesa y Colosio.
Añadió que el agua alcanzó un metro y 30 centímetros de altura, obligado a los propietarios de casas desalojar el primer nivel para subirse al segundo piso.
El director de Salud municipal informó que gran parte del poblado de Barra Vieja está inundado, además solicitó medicamentos para los refugios temporales y ambulancias para los recorridos a los albergues.
El director de Gobernación municipal, Ramón Montiel Mejía, informó que la mayoría de las comunidades rurales no tiene energía eléctrica.
El secretario de Seguridad Pública, Eduardo Bailleres Mendoza informó que desplegó 452 agentes de las diferentes direcciones en 72 patrullas para apoyar a la población en su traslado por falta de transporte público. Añadió que también se hicieron recorridos aleatorios de seguridad y perifoneo en diferentes colonias.
El ex secretario de Obras Públicas y Desarrollo Urbano, Alfredo García Vázquez, dijo que hubo deslave de tierra, piedras y malezas, que cayeron en la calzada de Pie de la Cuesta, en el fraccionamiento Mozimba.
El secretario General del Ayuntamiento, José Juan Ayala Villaseñor informó que los trabajadores operativos se presentarán de manera normal a trabajar y los administrativos se les avisará dependiendo las condiciones del clima.
La alcaldesa Abelina López Rodríguez sostuvo que no se tiene que bajar la guardia por la tormenta tropical John porque puede dar un viraje radical y pidió a los funcionarios estar atentos en su área asignada.
Reconoció que no le pueden ganar a la naturaleza, pero que en todo lo humano darán el apoyo en lo más que se pueda.
Se inundan colonias de la zona Diamante
por lluvias y arroyos que se desbordaron
En Puerto Marqués, la unidad Luis Donaldo Colosio, Rinconada del Mar, La Poza, Llano Largo, La Marquesa y Las Garzas, algunas familias se ven obligadas a evacuar
Óscar Ricardo Muñoz Cano / Redacción
Arroyos desbordados, carreteras con deslaves, calles inundadas, vías casi intransitables, locales cerrados, falta de transporte público, así como cortes del suministro de energía eléctrica, afectaron a la zona Diamante de Acapulco.
Desde las 10 de la mañana de este miércoles, la lluvia permanente en diferentes intensidades ocasionó que las colonias Puerto Marqués, unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, Rinconada del Mar, La Poza, Llano Largo, La Marquesa y Las Garzas, se inundaran y obligó a algunas familias a evacuar, automovilistas vararon y otros retornaron.
En Rinconada del Mar y en la unidad habitacional Colosio, el agua subió entre 40 y 60 centímetros de altura en las principales calles, los que provocó que los vecinos se mantuvieran resguardados en casa, evitando salir lo menos posible.
En Rinconada, en cuestión de 30 minutos, en la entrada por la gasolinería, la lluvia intensificó alrededor de las 2 de la tarde, y el agua de tener una profundidad de 40 centímetros, llegó a subir hasta los 70 centímetros aproximadamente.
En La Poza, Llano Largo, La Marquesa, Las Garzas y Marquesita, las calles estaban inundadas y crecía la corriente porque el arroyo Colacho alcanzó su límite por la tarde, mientras que el canal de la Marquesa cerca de la 1 de la tarde ya se había desbordado y a pesar de los esfuerzos gubernamentales para limpiar el paso de la lluvia con retroexcavadoras, era casi imposible bajar el nivel que seguía subiendo con la lluvia que no cedía.
El bulevar Las Palmas también se inundó en uno de los tramos, por lo que atravesar hasta el supermercado Chedraui Selecto era casi imposible para los carros pequeños, del tipo sedan.
En las proximidades del puente y el paso elevado de Puerto Marqués la corriente de agua hacía casi imposible el paso de los automóviles, sólo las camionetas y los camiones se aventuraban a pasar porque el agua con corriente alcanzaba los 60 centímetros y algunos carros chicos se quedaban en el camino.
Atravesar la avenida Escénica se volvió imposible poco antes de las 4 de la tarde, los derrumbes de tierra y piedras los vados y ríos causados por las cascadas de agua, ya no permitían el paso.
Los automovilistas intentaban bajar en sentido contrario, buscando salida por el tramo carretero Cayaco-Puerto Marqués, pero retornaban y buscaban nuevas alternativas.
Todo era un caos, familias enteras buscaban salir a la avenida Costera, equipos de trabajadores de la construcción querían llegar a Diamante.
Por la noche, la intensidad de las lluvias de los últimos dos días generó ayer que siguieran las inundaciones en las colonias Luis Donaldo Colosio y Rinconada del Mar, así como en La Marquesa y Las Garzas, en Llano Largo, y en La Poza al igual que en Puerto Marqués.
Antes de las 8 de la noche, decenas de vecinos de dichas colonias empezaron a salir de sus casas ante la inminente llegada del agua y como pudieron salvaron la inundación de las mismas, tal y como ocurrió en octubre del año pasado cuando el huracán Otis.
Lo mismo en redes sociales como en llamadas telefónicas, se reportó que la gente se organizó para tomar acciones ante la inminencia de una inundación desde la tarde, cuando por ejemplo, el cárcamo de Rinconada del Mar se vio rebasado ante la cantidad de agua que tuvo que procesar.
Ahí, antes de las 9 de la noche, el agua elevó su nivel a más de un metro inundando no sólo la calle posterior de la colonia sino también las calles secundarias, logrando meterse a decenas de viviendas hasta alcanzar una altura de poco más de un metro.
Del mismo modo ocurrió en la parte de atrás de la colonia Luis Donaldo Colosio donde, a esa misma hora, el agua rebasaba el metro de altura inundando calles y casas ante la impotencia de la gente que no pudo rescatar muchas de sus pertenencias.
Mientras tanto, en La Marquesa y Las Garzas, en Llano Largo, y en La Poza al igual que en Puerto Marqués, los reportes también indicaron que el agua alcanzó el metro de altura, impidiendo no sólo la movilidad de la gente sino también la posibilidad de que los vehículos pudieran acceder y dar auxilio a quienes a esa hora no tuvieron más opción que quedarse, resguardarse y esperar.
Saquean dos tiendas de conveniencia en el bulevar Vicente Guerrero y
Casas Homex
Personas de diferentes colonias saquearon dos tiendas de conveniencia en dos sitios de Acapulco, tras el paso de la tormenta tropical John.
En un primer caso, un grupo de personas irrumpió en un negocio en el bulevar Vicente Guerrero, aprovechándose de la inundación.
El atraco fue reportado después de las 4 de la tarde, a un costado de la zapatería Giovanna, informaron policías estatales.
Testigos dijeron a la policía que un grupo de personas irrumpió en la tienda y comenzó a llevarse productos, a pesar de la presencia de los trabajadores.
El agua alcanzó casi un metro adentro de la tienda, y las personas con dificultad salieron con los productos.
La tienda tenía luz eléctrica. Algunos se llevaron los productos en bolsas y otros en hieleras de unicel de la propia tienda.
Posteriormente, efectivos de la Guardia Nacional llegaron y les quitaron la mercancía a dos personas, y ayudaron a los trabajadores de la tienda a cerrarla.
Se supo que hubo detenidos, pero no se precisó la cantidad de personas. El bulevar Vicente Guerrero hubo inundación por las lluvias.
Otras personas se metieron a saquear en una tienda de conveniencia, en la unidad habitacional Casas Homex, en la colonia Llano Largo.
El robo fue reportado después de las 6 de la tarde, en la avenida principal de la unidad habitacional, de acuerdo al expediente ministerial.
Se informó que el nivel del agua superó un metro de altura aproximadamente por las lluvias fuertes todo el día de ayer.
Testigos dijeron a la policía que los trabajadores de la tienda estaban adentro, resguardados.
Sin embargo, los habitantes rompieron la puerta y se metieron a llevarse la mercancía, a pesar de la dificultad de caminar por el agua. (Argenis Salmerón).
Informa Evelyn del cierre de la Escénica; es por seguridad de los
conductores, dice
María Avilez Rodríguez
Chilpancingo
El gobierno del estado de Guerrero informó que se cerró la avenida Escénica en Acapulco como medida preventiva para garantizar la seguridad de los conductores, debido a las intensas lluvias que han generado inundaciones en esta importante vía.
Integrantes de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado (CICAEG) se mantiene en vigilancia de la zona por los deslaves presentados que afectan la vialidad, lo que representa un riesgo considerable para los conductores.
A las 7 de la noche la gobernadora Evelyn Salgado hizo otra transmisión e informó que estaba en la Escénica, y explicó que se cerró porque representaba un peligro por las enormes rocas que cayeron en la avenida.
Dijo que limpiarán la avenida y espera que este jueves en la mañana ya haya paso a los automovilistas.
La gobernadora indicó que se gestionó el paso gratuito por el Macrotúnel como medida preventiva y de apoyo a los conductores que transitan por Acapulco; también pidió que se suspenda el cobro en la caseta de Metlapil.
En la madrugada John sería nuevamente huracán y se desplazaba hacia Zihuatanejo
Cambió su trayectoria durante el día y su segunda llegada a tierra primero se calculaba en Tecpan pero se desplazó al norte, según los reportes meteorológicos. La gobernadora revisa con alcaldes de Costa Grande la alerta. Pide que los refugios temporales estén preparados con los insumos básicos y se verifiquen los protocolos para la atención a caminos, agua potable, salud y abasto de alimentos
María Avilez Rodríguez
Chilpancingo
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil informó que la tormenta tropical John podría convertirse en huracán categoría 1 en la madrugada de este jueves, fortaleciendo el potencial de lluvias extraordinarias, vientos fuertes, actividad eléctrica y alto oleaje.
Poco después de la una de la mañana, el meteoro se desplazaba hacia las costas de Michoacán, y se localizaba a 115 kilómetros al suroeste de Zihuatanejo y a 110 de Lázaro Cárdenas, con vientos máximos de 110 kilómetros por hora y rachas de 140.
La característica de John, advierten los reportes meteoro-lógicos, son los cambios en su trayectoria. Anoche cambió su desplazamiento de 4 kilómetros por hora a 7 y se fue hacia el noroeste, es decir hacia Michoacán, mientras que en la tarde se esperaba hacia Tecpan, Guerrero.
La dependencia estatal indicó en un boletín de prensa unos 20 minutos antes de las 11 de la noche que mantiene en vigilancia a este sistema, pidió a la población permanecer en sus hogares y aplicar los protocolos para evitar incidentes y salvaguardar su integridad.
John incrementó la fuerza de sus vientos máximos sostenidos a 100 kilómetros por hora, rachas de 120 kilómetros, continuando su desplazamiento hacia el noroeste a 7 kilómetros por hora.
La dependencia estatal llamó a la población de los municipios de Costa Grande, sierra y Acapulco, para que extremen las medidas de precaución necesarias, ante la presencia de lluvias extraordinarias en varias zonas del estado.
Poco después de las 12 de la noche, se informó que la Conagua pronosticó para las siguientes tres horas lluvias muy fuertes en Costa Grande, Tierra Caliente, Acapulco, Centro, Montaña, Costa Chica y Norte, y se llamó a la población a evitar zonas de riesgo.
A lo largo de día hubo cambios en la trayectoria de la tormenta John. La Secretaría de Protección Civil en un reporte a las 7:30 de la mañana informó que se incrementó al 100 por ciento la probabilidad de desarrollo ciclónico en 48 horas y en siete días, que se localizaba a 175 kilómetros al suroeste de Acapulco. Se indicó que la zona de baja presión interactuaba con los remanentes de John.
A las 3:30 de la tarde, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda informó que se reunió con los presidentes municipales de la Costa Grande para reforzar las acciones preventivas ante los efectos de la Tormenta Tropical John. “Se ha declarado alerta roja durante las siguientes horas, por lo que es fundamental intensificar las medidas de prevención, especialmente en la zona de riesgo de nuestras costas, que abarca desde San Marcos, en la Costa Chica, Acapulco y Zihuatanejo en la Costa Grande, donde se espera que este fenómeno impacte con mayor fuerza en las próximas horas”, informó en redes sociales.
A las 7:30 de la noche se informó que la tormenta tropical se ubicaba a 90 km al sur-suroeste de Zihuatanejo, y a 145 km al sureste de Lázaro Cárdenas, Michoacán, con un desplazamiento hacia el nor- noroeste a 7 kilómetros por hora. “Posible ingreso a tierra: entre los municipios de Aquila, Mich., y Zihuatanejo, Gro., durante la tarde del día jueves” con vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora, rachas de 110 kilómetros por hora y se pronostican lluvias puntuales extraordinarias, superiores a 250 mm, en Guerrero y Oaxaca.
Durante los trabajos de esta sesión que encabezó la gobernadora con alcaldes de la Costa Grande, se acordaron estrategias para atender a la población en caso de que se requiera, por lo que se revisó que los refugios estén preparados con los insumos básicos, para recibir a las familias que lo necesiten.
En un comunicado se informó que también se revisaron los protocolos de actuación para la atención de caminos, agua potable, salud y abasto de alimentos, entre otros rubros prioritarios.
“He instruido a las dependencias de nuestro gobierno para mantenernos alerta ante los efectos de esta tormenta tropical, sin descuidar las atenciones que estamos llevando a cabo en Costa Chica”, dijo la gobernadora.
Hizo un llamado a los alcaldes para que tengan maquinaria lista para la atención a caminos y evacuar a las familias de zonas de alto riesgo. Pidió que en caso de alguna emergencia, llamen al número de emergencias 911, en donde serán atendidos.
La reunión fue ante el alertamiento por la “presencia de precipitaciones de moderadas a intensas -que se extiende desde San Marcos hasta Zihuatanejo- y ante la posibilidad de que el meteoro pueda tocar tierra nuevamente en territorio guerrerense, en el municipio de Tecpan”.
Por ello, la gobernadora insistió en que es necesario mantenerse atentos, seguir las recomendaciones de las autoridades, no hacer caso a información no verificada y acudir a los albergues si se considera conveniente.
El titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, dijo que las lluvias estarán presentes con mayor intensidad en un periodo que puede durar de 48 a 72 horas, por lo que es fundamental poner en práctica estas acciones inmediatas de prevención.
En esta reunión estuvieron presentes los alcaldes de Atoyac, Clara Elizabeth Bello Ríos; de Benito Juárez, Glafira Meraza Prudente; de Coahuayutla, Rafael Martínez; de Coyuca de Benítez, Osiel Pacheco Salas; de Petatlán, Javier Aguilar Silva; de Tecpan, Yasir Deloya Díaz; de La Unión, Crescencio Reyes Torres y de Zihuatanejo, Jorge Sánchez Allec.
A las 11 de la mañana, la gobernadora encabezó una reunión, que se transmitió en vivo, en el Centro de Mando; estuvieron la alcaldesa Abelina López Rodríguez, el titular de Protección Civil, Arroyo Matus; el meteorólogo Fermín Damián Adame, y el contralmirante Marco Antonio Peyrot Solís, jefe del estado mayor de la 12 Región Naval.
La gobernadora informó la suspensión de clases en el estado para no arriesgar a los alumnos.
De las afectaciones en Costa Chica, Salgado Pineda detalló que todas las áreas del gobierno estatal se desplegaron en la región, para atender a los municipios donde impactó el huracán John.
Explicó también que las lluvias intensas van a continuar, particu-larmente en Acapulco y Costa Grande, y pidió a las familias alejarse de laderas y arroyos.
Manifestó que lo más importante es la vida y que lo material se puede reponer, por lo que en Acapulco ya se instalaron 39 refugios, asimismo, en la Costa Grande y en Chilpancingo y Las Vigas.
“No es alarmar, se trata de alertar. Estamos dando la información para que ustedes tomen las medidas necesarias”, destacó Salgado y pidió tener a la mano una mochila de emergencia y documentos personales.
La gobernadora pidió a la población no hacer caso a noticias falsas y a estar pendientes de las páginas oficiales de los gobiernos.
Por su parte, la alcaldesa Abelina López informó que unas casas fueron derrumbadas en el canal de Arroyo Seco, junto a la colonia Renacimiento, “ahí pasa la laguna y las casas están cerca. Haremos un recorrido”.
Protección Civil reporta un deceso más a causa de John; ya suman seis defunciones
El hecho ocurrió en Malinaltepec. Hay 709 casas afectadas en el estado, 18 comunidades incomunicadas y 247 personas en albergues
María Avilez Rodríguez
Chilpancingo
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil informó que hubo otro muerto en Malinaltepec a causa del huracán John, con lo que suman seis decesos por el meteoro, que impactó la noche del lunes en Marquelia, en Costa Chica.
También informó que hay 709 casas afectadas en todo el estado, 18 comunidades incomunicadas y 247 personas en albergues.
En un informe de la dependencia, a cargo de Roberto Arroyo Matus, con corte a las 2:30 de la tarde de este miércoles, se indicó que un hombre de 52 años falleció el martes, luego de caer mientras limpiaba su casa, que estaba siendo afectada por introducción de agua de las lluvias.
Las otras muertes por el huracán John son las de una niña en Acapulco este miércoles, y el lunes una mujer de 37 años y su sobrino de 10, debido a un deslave en Tlacoachistlahuaca; así como la de una indígena me’phaa, a quien le cayó una barda en pueblo de Malinaltepec. También un joven murió cuando le cayó una pared en comunidad de Tecoanapa, informó el comisario de Ocotitlán, aunque este último fallecimiento no lo tiene registrado la dependencia.
A esa hora, el reporte de afectaciones en viviendas son de tres en Acapulco, por inundación, y 700 en San Nicolás, municipio de Cuajinicuilapa, en Costa Chica.
De las 700 casas, 300 fueron inundadas, 250 quedaron sin techo y 150 colapsaron. Mientras que en Tlacoachistlahuaca se derrumbó una casa y otra en Malinaltepec.
Son 345 árboles caídos en 15 municipios, la mayoría de Costa Chica. Sólo en Copala fueron 63, donde impactó el huracán John.
Hay 14 comunidades incomu-nicadas en Tlacoachistlahuaca; cuatro en Las Vigas. En los re-fugios hay 247 personas, en Las Vigas, Coyuca de Benítez, Copala, Igualapa y Acapulco.
Los alcaldes de Tlacoachis-tlahuaca, Yareth Sarai Pineda Arce, y de Marquelia, Lincer Casiano Clemente, reportaron que no hay luz ni señal de teléfono, y que hay nuevos cortes carreteros, por lo que temen desabasto de comida y de gasolina.
En el transcurso de la mañana, en sus redes sociales, los alcaldes informaron de las condiciones un día después de que John impactara con categoría 3 en Costa Chica.
Pineda Arce informó que las lluvias continuaban y que está cerrada la carretera hacia Ome-tepec, en el tramo Tlacoachis-tlahuaca-Dos Cruces, después del cuartel.
Casiano Clemente dijo que en Marquelia, donde impactó el huracán, amanecieron sin luz ni red telefónica, que hay deslaves en tramos carreteros y árboles caídos.
“Sigue lloviendo y eso no es bueno, porque río arriba, en San Luis Acatlán, se puede complicar la situación, porque si cae más agua el río se puede desbordar”, alertó.
Advirtió que los socavones en las carreteras complican el abasto de insumos, como gasolina y alimentos; además de que los negocios y el mercado siguen cerrados “y eso causa pánico”.
Sube el nivel del agua en la presa Cerrito Rico hasta 70% de su capacidad por las lluvias de John
Los vecinos de las colonias de la parte baja de Chilpancingo temen sufrir daños similares a los sufridos en 2013 con Ingrid y Manuel. La alcaldesa capitalina Norma Otilia Hernández hace un re-corrido de inspección
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Las intensas lluvias provocadas por los remanentes del huracán John han subido los niveles de agua en la presa conocida como Cerrito Rico, ubicada al norte de Chilpancingo, hasta llegar al 70 por ciento de su capacidad total la tarde de este miércoles.
Ante ello, los vecinos de colonias de la parte baja de la capital temen sufrir daños similares a los sufridos por el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel en 2013.
El coordinador de Protección Civil municipal, Sergio del Moral Benítez, y la presidenta municipal, Norma Otilia Hernández Martínez, aseguraron, después de un recorrido por la cortina de la presa, que había un monitoreo permanente. El primero dijo que por la limpieza a tiempo que se hizo del cauce del río Huacapa, se descartaba una situación como la de hace 11 años.
Sin embargo, vecinos de las colonias cercanas a la presa denunciaron que las autoridades municipales no limpiaron el cauce del Huacapa, que pasa por al menos cinco colonias, que es un trayecto de alrededor de un kilómetro, en donde se temían daños por un posible desborde del agua.
“Venimos a monitorear la presa Cerrito Rico, por la tensión que hay la gente, principalmente de quienes viven en las márgenes del encauzamiento. Se decía que ya estaba llena, que se podría reventar”, declaró la alcaldesa, entrevistada el mediodía de este miércoles en la cortina de la presa.
Con ella estaba Del Moral Benítez, quien informó que están en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para que cuando la presa ya esté rebasando el nivel y el vertedero empiece a desfogar por el canal, se alerte a la población.
“Conagua nos dirá un día antes de que empiece a desfogar el agua. Nosotros ese día alertaremos a la población y, si es necesario, la evacuamos”, indicó el funcionario.
Informó que hasta la tarde, la presa estaba en un 70 por ciento, “está como a un metro de que empiece a desbordar por el vertedero, pero en este momento no representa riesgo alguno”, aseguró poco después del mediodía.
Explicó que esta es una presa vieja, “pero está bien hecha, fue reconstruido recientemente el vertedero y no representa ningún peligro”, insistió.
Informó que a esa hora en el cauce del Huacapa, desde la cortina de la presa hasta la colonia Galeana, ubicada unos dos kilómetros hacia el centro de Chilpancingo, el nivel del agua apenas llevaba entre un 20 y 25 centímetros.
Mientras que después de las instalaciones de la 35 Zona Militar, ubicada cerca del centro de la capital, el cauce del Huacapa ya estaba entre un 35 y 40 por ciento de su nivel, debido a que antes desemboca el agua de las barrancas Chuchululuya, Calaveras y Jalahuatzingo, “que son las que más agua bajan”.
Sin embargo, declaró que debido a que el cauce fue “saneado”, no representa riesgo alguno en cuanto a un posible desbordamiento.
“Por eso es que estamos acabando la administración y no nos ha reventado nada. El rio se saneó, le sacamos 4 mil 500 carros de material pétreo, es histórico, y ¿qué pasará si se llega a llenar la presa? Empieza a trabajar el vertedero y el agua va a estar fluyendo”, dijo.
Pero vecinos de las colonias cercanas a la presa denunciaron que un tramo de alrededor de un kilómetro, que abarca desde la colonia El Amate a la San Carlos, que es la más cerca a la cortina de la presa, el Ayuntamiento no realizó la limpieza.
En ese tramo, en efecto se observaron este miércoles motones de tierra, escombro, basura y cascajo, cubiertos con la maleza y el agua escurriendo en medio.
Uno de los vecinos de la colonia San Carlos, Mayolo Padilla Jaimes, declaró que desde marzo les comunicaron a los colonos que esa zona es de alto riesgo, pero estos días, como consecuencia de las lluvias recientes, no les habían alertado del riesgo.
“Sólo estamos atentos a los comunicados de Protección Civil de la situación que está prevaleciendo aquí por las lluvias”, indicó el vecino, quien regresaba realizar un monitoreo del nivel del agua de la presa.
“El día de ayer, (martes) si tenía menos agua, pero sí, hay que ser sinceros, está incrementando de manera considerable su nivel. Así que vamos a estar atentos”, indicó.
Agregó que el temor de que les vuelva a ocurrir algo como con Manuel es latente, “porque no hay ser humano que pueda sobreponerse a la naturaleza, por eso estamos atentos y listos para cualquier situación”, insistió.
El temor de los vecinos aumenta porque el Ayuntamiento, a través de Protección Civil, no limpió el cauce del río a lo largo de por lo menos cinco colonias, que están hacia debajo de la presa.
Esta es una de las zonas en las que más hubo daños por el desborde del río durante las lluvias de 2013, cuando los vecinos tuvieron que ser desalojados de emergencia y meses después fueron reubicados en lo que ahora es el Nuevo Mirador, al sur de la ciudad.
En varias conferencias de prensa de la presidenta municipal, Norma Otilia Hernández Martínez, el coordinador de Protección Civil, Del Moral Benítez, presumió que como en ninguna administración municipal anterior, se había hecho una limpieza total del encauzamiento del Huacapa.
Aseguró que se había limpiado en total nueve kilómetros, desde la presa hasta Galerías Chilpancingo, al sur de la capital, pero este miércoles lo desmintieron los vecinos y los hechos.
Otros daños
La alcaldesa Hernández Martínez informó que, de manera general, después de dos días de lluvias se habían atendido emergencias menores, “cerca de 12 árboles caídos se han retirado, cinco de ellos en Chilpancingo, y hubo una mujer herida derivado de la caída de uno de estos árboles”, declaró.
En tanto que Del Moral Benítez agregó que han atendido ocho emergencias por derrumbes, en distintas partes de la ciudad y del municipio, debido a que hay mucha saturación de agua. Previó que la situación se podría empeorar, debido a que de acuerdo con el sistema meteorológico va a seguir la lluvia hasta el domingo.
Uno de estos derrumbes fue atendido por personal de bomberos al mediodía, en un cerro cercano a la colonia San José, al norte de la ciudad, donde se bloqueó la calle que comunica del parque Margarita Maza de Juárez a la colonia Pino Suárez. “Las labores de limpieza están siendo realizadas por el personal de bomberos, con el objetivo de restablecer el tránsito vehicular de manera segura”, se informó.
Del Moral Benítez dijo que las colonias de alto riesgo son 18, que están ubicadas en la zona norponiente de la capital, así como 15 de las 54 barrancas que bajan de los cerros aledaños de la ciudad.
Por separado, vecinos de la colonia Ampliación San Rafael Norte denunciaron que el ayuntamiento no rehabilitó adecuadamente su calle principal, donde hace dos meses y medio se abrió un socavón, como consecuencia de la falla geológica que atraviesa por esas colonias del poniente de la ciudad.
Los vecinos contaron, en un recorrido, que personal de Obras Públicas del Ayuntamiento fue a rellenarlo con tierra y encima sólo le colocó “una capita de cemento”, pero con las lluvias de estos días ya se estaba abriendo de nuevo.
Para evitar que se abriera otra vez con las lluvias, le colocaron un plástico encima al “parche de cemento”, como le llamó uno de los vecinos.
La calle, este miércoles, permanecía bloqueada con piedras para evitar el paso de vehículos y dañaran el relleno con el que taparon el socavón.
Un vecino que tiene una tienda enfrente, dijo: “Yo pienso que ya se llevó nuevamente el relleno el agua, por eso lo taparon con el plástico para que no se vea”, y sarcástico agregó: “Cuando menos hicieron el intento de taparlo”.
Se inicia el desalojo
En sesion extraordinaria, el Consejo Municipal de Protección Civil acordó anoche pedir a las familias que viven en las márgenes del río Huacapa, y en las colonias por dónde pasa la falla geologíca, al poniente de la ciudad, que desalojen la zona ante el inminente riesgo si continúan las lluvias en las próximas horas.
Se informó que en el caso de la presa Cerrito Rico, anoche estaba recibiendo 18 metros cúbicos por segundo y desfogando un metro cúbicos por segundo, lo que indicaba una acumulación de 17 metros por segundo.
A las 9 de la noche se informó que faltaba alrededor de un metro para alcanzar el nivel del vertedero natural, que en tres o cuatro horas comenzaría a desfogarse el agua por ahí.
Derivado de ello, los integrantes del consejo, encabezados por la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez, acordaron realizar el perifoneo en las colonias cercanas a la presa y en las márgenes del Huacapa, para pedir a los habitantes que desalojaran sus viviendas.
La alcaldesa pidió a las áreas de seguridad de los tres órdenes de gobierno, que se garantice a las familias la vigilancia de sus viviendas, para que se trasladen con traquilidad a los refugios temporales.
El perifoneo en las colonias comenzó a las 10 y continuaba a las 11 de la noche.
Sigue Zihuatanejo cerrado a la navegación por la cercanía de la tormenta tropical
Brenda Escobar
Zihuatanejo
Este miércoles continuó la lluvia provocada por la tormenta tropical John, que mantuvo el puerto cerrado a la navegación a todo tipo de embarcación en Zihuatanejo, mientras que las autoridades municipales se declararon en sesión permanente en el Consejo Municipal de Protección Civil.
De la misma forma, habilitaron 11 inmuebles como refugios temporales para albergar a la población que llegara a necesitarlo durante el fenómeno natural.
La mayor parte del día la lluvia cayó de manera intensa en esta región, pero actividades tales como el comercio, principalmente los mercados y tiendas de autoservicio, abrieron de manera normal, lo que los habitantes aprovecharon para acudir a abastecerse de víveres y comestibles.
Fue después del mediodía cuando las autoridades estatales y municipales, tanto de Zihuatanejo, Petatlán y Tecpan, en especial, que dieron a conocer que esta región se encontraba en alerta roja ante el fortalecimiento y la cercanía de John, por lo que los alcaldes de los mencionados municipios recurrieron a las redes sociales para invitar a sus conciudadanos, a los que viven en laderas y a orillas de ríos y arroyos, para que acudan a un lugar seguro y salvaguardar su integridad o acudan a un refugio temporal.
En Zihuatanejo, policías estatales, apoyados con un megáfono, recorrieron las playas y avenidas principales de la ciudad, para invitar a la población a resguardarse en sus casas o en sus domicilios ante la proximidad de la tormenta, mientras que elementos de Protección Civil municipal pasaban a los negocios ubicados en el centro de la ciudad, a decir que, por su seguridad, los invitaban a que cerraran y se trasladaran a sus domicilio y/o a un lugar seguro, de ahí que poco después de las 5 y media de la tarde, la ciudad lució semivacía.
En Petatlán se hizo oficial la suspensión del servicio del agua potable y las autoridades informaron que no se restablecerá sino hasta 24 horas después de que haya pasado la tormenta, cuando ya no haya peligro para los trabajadores que operan el sistema de distribución.
Al filo del mediodía, se reportó un derrumbe sobre la carretera federal Zihuatanejo-Acapulco, en el tramo conocido como El Calvario, pero fue descartado por Protección Civil de Petatlán. La dependencia informó que sí ocurrió uno, pero que fue el lunes por la noche y ya había sido despejada la vía; sin embargo, horas después, en ese mismo tramo cayó un gran árbol que mantuvo semibloqueada la carretera hasta que llegaron los bomberos a retirar las ramas.
Por otra parte, habitantes de la comunidad ecoturística Puerto Vicente Guerrero, en Tecpan, informaron vía telefónica que el fuerte viento y el alto oleaje les dejó algunas afectaciones y que al lugar acudió el alcalde Yasir Deloya, para invitar a la población a refugiarse en un lugar seguro.
Informa el rector que John afectó a “todas las escuelas” de la Costa Chica
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, informó que de acuerdo con los directores en la región Costa Chica, “todas las escuelas salieron afectadas” por el impacto del huracán John.
Asimismo, indicó que las actividades en la máxima casa de estudios estarán suspendidas hasta nuevo aviso, porque le han informado que está lloviendo en la mayoría de las regiones.
En declaraciones a El Sur, el rector señaló que las afectaciones son en la Preparatoria 30 y en Veterinaria, de Cuajinicuilapa; la Preparatoria 34, de Marquelia; la 40, de Cruz Grande, y la 21, de San Marcos; así como en el campus Cruz Grande, donde todos los planteles tiene daños en los ventanales, techumbre, tinacos, puertas, equipos de computo y laboratorios, a semejanza de los daños causados por el paso del huracán Otis, en octubre pasado en Acapulco.
Además, la caída de una barda en el campus y árboles tras el paso del huracán John, que impactó en Marquelia.
Javier Saldaña adelantó que el domingo se analizará cuándo se regresa a las actividades presenciales y se hará únicamente en las regiones donde haya condiciones. Subrayó que la suspensión de actividades es en todo el estado. (Karina Contreras).
Se suspenden labores en todos los centros de trabajo del gobierno estatal, informa Finanzas
Derivado de las condiciones climatológicas, por las lluvias remanentes del huracán John, el gobierno estatal suspendió labores este miércoles, para el personal de base, supernumerario y de confianza de todos los centros de trabajo, “con excepción de las dependencias en las que por la naturaleza de sus actividades se requiera laborar”.
La Secretaría de Finanzas del gobierno estatal emitió, desde temprana hora de este miércoles, el mensaje a sus trabajadores mediante las redes sociales, en el que les notificó a sus trabajadores la suspensión de las actividades en todas sus áreas.
El martes, la secretaria general del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUEPEG), Adela Hernández Angelito, informó que la dirigencia sindical y el gobierno estatal convinieron la suspensión de labores, pero sólo en los centros de trabajo de Acapulco y Costa Chica.
En tanto que en Chilpancingo sólo se concedió la suspensión a los trabajadores que por las lluvias no tuvieran manera de trasladarse a sus centros de trabajo.
Sin embargo, este miércoles Finanzas informó mediante un aviso por las redes sociales que se suspenden las labores.
Por la situación climatológica “se suspenden las labores para todo el personal de base, supernumerario y confianza de las nóminas mecanizadas del sector central y paraestatal”, indica el breve comunicado.
La dependencia aclaró que en las dependencias en las que, por la naturaleza de sus actividades se requiera laborar, deberán designar las guardias “que se considere pertinentes”. (Zacarías Cervantes / Chilpan-cingo).
La lluvia de tres días deja sin energía e incomunicadas
a localidades
de la Montaña
Carmen González Benicio
Tlapa
Las lluvias continuas de la tormenta Jhon, en su tercer día en la región Montaña, dejaron sin energía eléctrica e incomunicadas a localidades de los municipios de Metlatónoc, Iliatenco, Malinaltepec y Acatepec, por deslaves de tierra, árboles y piedras.
En el caso de la carretera que va a Metlatónoc, ésta sucumbió a la fuerza del agua del río, que se llevó la mitad del asfalto cerca de Petlacalancingo, a una hora de Tlapa.
Más adelante, en San Rafael también se cerró, pero el Ayuntamiento de Cochoapa el Grande, a cargo de Bernardo Ponce García, envío maquinaria.
En este municipio hay fallas de energía eléctrica y algunos postes están a punto de caer, entre la comunidad de San Lucas y Tierra Blanquita.
La carretera Tlapa-Marquelia es otra de las afectadas con deslaves, pues recientemente hubo un hundimiento en la comunidad La Concepción, donde ya se presentaban signos, al hundirse la clínica de salud que hicieron hace el años.
En Colombia de Guadalupe, Tierra Colorada, los deslaves de tierra mantienen el paso cerrado.
El municipio de Acatepec hay caminos bloqueados con tramos de piedra y lodo, sin luz eléctrica y sin telefonía.
El municipio de Metlatónoc está incomunicado, en la ruta de las comunidades que van de Zitlaltepec, San Marcos, Ojo de Pescado y hasta llegar a Chilixtlahuaca.
Iliatenco lleva tres días sin energía eléctrica y carente de telefonía celular.
El aumento del caudal del río Tlapaneco comenzó a inundar los terrenos de riego, en los municipios de Alpoyeca y Huamuxtitlán, que se encuentran en sus extremos.
Dos derrumbes bloquean la carretera a Tixtla desde la madrugada del miércoles
Debido a las intensas lluvias de los últimos dos días por John, al menos dos derrumbes bloquearon desde la madrugada de este miércoles la carretera Chilpancingo-Tixtla, a unos cuatro kilómetros de la capital.
Mediante mensajes por las redes sociales, usuarios de esa carretera, llamada Viejo Libramiento, informaron que desde las 3 de la madrugada un derrumbe tapó esa vía, unos metros adelante del punto conocido como El Basurero.
De acuerdo con las fotografías que compartieron los automovilistas, montones de tierra y piedra que se deslizaron, invadiendo el asfalto.
Más tarde, entre 4 y 5 de la mañana, otro deslizamiento de tierra y piedras tapó esa misma vía, metros adelante, cerca del punto conocido como Cerro del Machohua.
Ambos derrumbes impidieron la circulación total por ese tramo carretero y los automovilistas tuvieron que utilizar la carretera de cuota Chilpancingo-Tixtla.
A las 9 de la mañana, se informó que personal de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero trabajaba en la apertura del camino, sin embargo, debido a que las lluvias continuaron durante todo el día, se mantenían los deslizamientos en otros puntos del mismo camino, según se informó. (Zacarías Cervantes / Chilpan-cingo).
Se inundan las calles de Rinconada del Mar y la unidad Colosio por las lluvias

Redacción
Las lluvias ocurridas durante la noche del lunes 23 y la madrugada del martes 24, bastaron para que las calles del fraccionamiento Rinconada del Mar y la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, se inundaran y los colonos se atemorizaran ante el peligro de desbordamientos del arroyo de Llano Largo y de la laguna de Tres Palos.
La zona más afectada fue la calle principal que conecta a Rinconada del Mar con Ampliación Colosio, ahí el agua cerca del mediodía subió aproximadamente 50 centímetros de altura, es decir, cerca de la rodilla de un adulto de estatura promedio.
A pesar de que las calles parecían solitarias, algunos salían a comprar alimentos, principalmente las mujeres y algunos jóvenes que se dirigían a sus trabajos, pero todos debían atravesar entre las aguas sucias.
Vecinos hablaron del temor que sienten cuando llueve intensamente y durante varias horas, porque aseguraron que les preocupa más el que suba el nivel de la laguna de Tres Palos y del arroyo de Llano Largo, porque al desbordarse comienza a inundarse la zona Diamante y el agua llega a subir hasta dos metros en la mayor parte de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y Rinconada del Mar.
Por eso es que llamaron a autoridades a poner a trabajar la planta tratadora de aguas residuales que tiene la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) y desazolvar los drenajes, lo cual debieron hacer antes de la temporada de lluvias, dijo Fernanda Pinzona, “para que el agua no se nos esté metiendo por las coladeras de nuestras casas porque está todo tapado”.
La mayoría de los locales comerciales se mantuvieron cerrados, excepto las tiendas de abarrotes, misceláneas y tortillerías.
El transporte público era escaso, muy pocos vehículos circulaban por el bulevar de Las Naciones y evitaban ingresar a dichos lugares.
También la entrada a la unidad habitacional Real del Palmar, ubicado atrás de Plaza Patio se inundó, el agua llegó a por lo menos medio metro de altura, de acuerdo con un video que circuló ayer.
Más adelante, antes de llegar al puente que conecta a la unidad Colosio con Llano Largo, también se inundó.
Cerca de la salida del paso elevado de Puerto Marqués, de lado derecho, un espectacular se cayó, invadía la banqueta y parte de la calle, y era soportado por un inmueble.
Antes de las 2 de tarde, la enorme estructura metálica seguía sin cintas o avisos de precaución por parte de autoridades como medida de protección civil.
Padecen de falta de agua los vecinos de Rinconada del Mar y de la unidad Colosio
Redacción
Vecinos de Rinconada del Mar y de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio siguen sin tener agua potable en sus casas y señalaron que el servicio no ha podido restablecerse con regularidad tras el impacto del huracán Otis.
Lucía Guadalupe López Merino, quien vive en la calle principal de la Unidad Habitacional Luis Donaldo Colosio, explicó en entrevista que son más de seis años en que el agua no llega todos los días, pero que por lo menos una vez a la semana solían suministrar.
Recordó López Merino, que actualmente llegan a estar sin el servicio municipal hasta por dos meses, por lo que deben pagar pipas con agua o comprar agua en tinaco, lo cual les genera gastos hasta de 2 mil pesos al mes.
Dalia Serna Juárez vive en el fraccionamiento Rinconada del Mar desde hace cinco años, y aseguró que siempre tiene problemas de falta de agua potable y por eso se organiza con sus vecinos para comprar agua.
Sobre las alcantarillas, señaló que “se tapan” y que cada que llueve por menos intensa que sea, representa para ellos preocupación, debido a que los drenajes están colapsados y la planta tratadora de Rinconada sigue sin funcionar.
Jorge Quintana Abarca es taxista de la Ruta Colosio-Rinconada, aseguró en entrevista que urge la pavimentación de las calles, así como la rehabilitación del sistema de drenaje que tenga la capacidad para brindar el servicio a los vecinos, debido que cuando llueve se inundan las vialidades y no pueden salir a trabajar, porque sus automóviles se pueden descomponer, caer en los baches o alguna coladera destapada.
En un recorrido en ambos centros habitacionales, las calles se encontraron con muchos baches, pozos, varillas expuestas y en tramos aún hay agua de lluvia acumulada.
En la entrada de Rinconada del Mar, por el bulevar de Las Naciones, cerca del tanque de agua, hay charcos a pesar de que no ha llovido en tres días, pero no se ha terminado de secar.
De rodillas piden vecinos de la Colosio y Rinconada drenaje, pavimentación y alumbrado
Redacción
De rodillas, vecinos de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y el fraccionamiento Rinconada del Mar, pidieron frente a las oficinas de la Promotora Turística (Protur), la reparación del drenaje, pavimentación de calles y alumbrado público.
Vecinos de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, del fraccionamiento Rinconada del mar y taxistas de la ruta Colosio-Rinconada con sus carros del transporte público, bloquearon ambos sentidos del bulevar de Las Naciones, frente a las oficinas de la Promotora Turística (Protur), para exigir a los tres órdenes de gobierno la rehabilitación y desazolve del drenaje sanitario, así como servicios públicos como la pavimentación de las calles que aseguraron están en pésimas condiciones y con coladeras destapadas; además de calles oscuras y más inseguras por la falta de alumbrado público.
Unos 40 vecinos y alrededor de 15 taxistas colectivos marcharon de Walmart Diamante a las oficinas gubernamentales, donde atiende la gobernadora Evelyn Salgado Pineda en Acapulco.
Comenzaron el bloqueo a la circulación vehicular alrededor de las 9 horas, cuando en caravana avanzaron por el bulevar y se encaminaron para parar frente a Protur, donde con un perífono exigieron una obra integral de una red sanitaria con capacidad para toda la población que hoy habita dichos centros poblacionales, debido a que, aseguraron, que ante la más mínima caída de llovizna, los drenajes de casas y calles empieza a brotar el agua residual e inundar y contaminar.
Desesperados, comenzaron a arrodillarse en la calle del bulevar de Las Naciones y suplicaron atención inmediata al problema que señalan ponen en riesgo la salud y el bienestar de todos.
Los manifestantes pidieron a las autoridades atender de manera urgente el desazolve del drenaje que está colapsado y con la lluvia las casas se inundan de agua residual.
“Ya es una emergencia sanitaria”, declaró Miguel Ángel Córdova Castellanos, en entrevista anterior a la marcha, mientras se concentraban en el estacionamiento de la plaza Las Palmas.
Miguel Ángel Córdova detalló que de nada sirve que sólo lleven maquinaria para desazolvar, si no ponen a trabajar la planta tratadora de aguas residuales que se encuentra sin operar desde hace tres años.
Asegura que con cada lluvia, él debe pagar entre mil 500 y 2 mil pesos, para que limpien su patio en el que siempre colapsa el drenaje porque el público está tapado. Además Miguel Ángel dijo que sufre constantemente de enfermedades por infecciones en la piel y gastrointestinales.
Al igual que él, sus vecinas Norma Díaz y Mónica López, ambas adultas mayores, dijeron que necesita una nueva tubería y que mayor capacidad.
Los taxistas de la ruta Colosio-Rinconada, del servicio colectivo, en automóviles pintados de blanco con amarillo, también se unieron a la protesta, porque “cuando se inundan los carros no pueden pasar, la gente se enoja, pero se nos descomponen los carros porque la calle también está muy fea, llena de hoyos y luego caemos y se nos dañan los carros”, explicó don Jorge Quintana Abarca del sitio número 10.
Federico Macías Pérez, quien es el presidente de la Unión de Transportistas de Zona Diamante, pide que “además de arreglar el drenaje, que reparen las calles y las luminarias, para que disminuya un poco el riesgo por la inseguridad”.
De rodillas claman por drenaje, pavimento y luz

De rodillas piden vecinos de la Colosio y Rinconada drenaje, pavimentación y alumbrado
Se unen taxistas del transporte público al bloqueo del bulevar de Las Naciones, frente a las oficinas de la gobernadora en Protur
Redacción
De rodillas, vecinos de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y el fraccionamiento Rinconada del Mar, pidieron frente a las oficinas de la Promotora Turística (Protur), la reparación del drenaje, pavimentación de calles y alumbrado público.
Vecinos de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, del fraccionamiento Rinconada del mar y taxistas de la ruta Colosio-Rinconada con sus carros del transporte público, bloquearon ambos sentidos del bulevar de Las Naciones, frente a las oficinas de la Promotora Turística (Protur), para exigir a los tres órdenes de gobierno la rehabilitación y desazolve del drenaje sanitario, así como servicios públicos como la pavimentación de las calles que aseguraron están en pésimas condiciones y con coladeras destapadas; además de calles oscuras y más inseguras por la falta de alumbrado público.
Unos 40 vecinos y alrededor de 15 taxistas colectivos marcharon de Walmart Diamante a las oficinas gubernamentales, donde atiende la gobernadora Evelyn Salgado Pineda en Acapulco.
Comenzaron el bloqueo a la circulación vehicular alrededor de las 9 horas, cuando en caravana avanzaron por el bulevar y se encaminaron para parar frente a Protur, donde con un perífono exigieron una obra integral de una red sanitaria con capacidad para toda la población que hoy habita dichos centros poblacionales, debido a que, aseguraron, que ante la más mínima caída de llovizna, los drenajes de casas y calles empieza a brotar el agua residual e inundar y contaminar.
Desesperados, comenzaron a arrodillarse en la calle del bulevar de Las Naciones y suplicaron atención inmediata al problema que señalan ponen en riesgo la salud y el bienestar de todos.
Los manifestantes pidieron a las autoridades atender de manera urgente el desazolve del drenaje que está colapsado y con la lluvia las casas se inundan de agua residual.
“Ya es una emergencia sanitaria”, declaró Miguel Ángel Córdova Castellanos, en entrevista anterior a la marcha, mientras se concentraban en el estacionamiento de la plaza Las Palmas.
Miguel Ángel Córdova detalló que de nada sirve que sólo lleven maquinaria para desazolvar, si no ponen a trabajar la planta tratadora de aguas residuales que se encuentra sin operar desde hace tres años.
Asegura que con cada lluvia, él debe pagar entre mil 500 y 2 mil pesos, para que limpien su patio en el que siempre colapsa el drenaje porque el público está tapado. Además Miguel Ángel dijo que sufre constantemente de enfermedades por infecciones en la piel y gastrointestinales.
Al igual que él, sus vecinas Norma Díaz y Mónica López, ambas adultas mayores, dijeron que necesita una nueva tubería y que mayor capacidad.
Los taxistas de la ruta Colosio-Rinconada, del servicio colectivo, en automóviles pintados de blanco con amarillo, también se unieron a la protesta, porque “cuando se inundan los carros no pueden pasar, la gente se enoja, pero se nos descomponen los carros porque la calle también está muy fea, llena de hoyos y luego caemos y se nos dañan los carros”, explicó don Jorge Quintana Abarca del sitio número 10.
Federico Macías Pérez, quien es el presidente de la Unión de Transportistas de Zona Diamante, pide que “además de arreglar el drenaje, que reparen las calles y las luminarias, para que disminuya un poco el riesgo por la inseguridad”.
Prevalecen las condiciones de inundación en la Colosio y Rinconada del Mar como hace 10 años

Ramón Gracida Gómez
En septiembre de 2013, la tormenta Ingrid y el huracán Manuel inundaron gran parte de las viviendas de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y el fraccionamiento Rinconada del Mar, y 10 años después vecinos como Yosimar Jiménez lo recuerdan como un momento “muy triste” porque perdieron todo y sólo les quedó la ropa que traían ese día.
Los vecinos de esta parte de la zona Diamante de Acapulco viven en las mismas condiciones de riesgo y las inundaciones suceden en los mismos puntos que colapsaron hace una década.
“Yo vivo mero en el ojo donde fue la inundación”, dijo Yosimar Jiménez, vecino del fraccionamiento Rinconada del Mar. Él apenas iba a llegar con su esposa a su casa ubicada en la calle Morelos aquel 14 de septiembre, pero no encontraron transporte por la fuerte lluvia y decidieron caminar hasta su hogar. El agua provenía del colapso del canal meándrico Colacho, a un kilómetro y medio de su casa.
Rinconada forma parte de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, que fue inaugurada en 1997 con 800 casas Geo, de acuerdo con una nota destacada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El panorama está claramente transformado después de 26 años, muchas casas fueron modificadas y abundan las misceláneas y los pequeños comercios.
La inauguración de la unidad habitacional ocurrió 10 años después del decreto presidencial del 28 de agosto de 1987 por el que se declara de utilidad pública el desarrollo de la zona Diamante, “así como la adquisición de los terrenos que forman parte” de ésta, dice el documento. El presidente era Miguel de la Madrid Hurtado y el gobernador José Francisco Ruiz Massieu.
Yosimar llegó en el 2000 después de que su papá compró su casa de un piso con un crédito Infonavit. “Cuando tú llegas a algo nuevo, sus patios limpios, césped, o sea muy bonito todo, la cancha bien arreglada con pasto y muy tranquila la zona, nada de caos, nada de problemas de tráfico, ruidos, entonces era algo que tomamos en opción y nos gustó”, indicó.
Yosimar y su esposa vieron que el monumento de Luis Donaldo Colosio estaba inundado. Esperaron hasta el otro día para tratar una vez más llegar a su casa y cuando la vieron, el agua tapaba prácticamente toda la puerta de la entrada, en el punto exacto donde está el sello del censo que hicieron, mostró Yosimar.
“Fue algo muy fuerte y muy triste para nosotros porque se perdió todo: tele, sala, camas, ropa de niño, personal, aparatos”, compartió. Vivían de un negocio de productos naturales y “lo único que con lo que me quedé es con la ropa que llevaba en ese momento, ropa, zapatos y playera, mi esposa igual, la ropa que llevaba ese día”. Desde entonces Yosimar maneja un taxi amarillo para llevar dinero a su casa.
Algunos de sus vecinos quedaron atrapados en sus casas y salvaron su vida subiendo a la azotea y los salvaron otros vecinos, sobre todo los más jóvenes, como Alan Herrera, quien vive en el condominio Marte de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, a un par de kilómetros de la casa de Yosimar.
Ese día, Alan venía de su trabajo, pero por el nivel del agua el taxi lo dejó en la calle Simón Bolívar, a un costado de la Plaza Colosio Diamante, entonces caminó entre callejones y llegó a su casa. Cuando despertó y salió de su hogar, donde platicó con El Sur, vio el río en el que se había transformado la calle Simón Bolívar, por la que se entra a la unidad Colosio desde el bulevar de Las Naciones.
Otros vecinos como él empezaron a ayudar, junto con los militares, a sacar las personas, algunas de ellas con el temor de salir de sus hogares, por miedo de la rapiña que iba a empezar”.
Corrió el “rumor” de que Costco abrió sus puertas para que las personas se llevaran la comida, contó Alan, “pero los guardias no pudieron controlar y se llevaron todo”: televisores, una de las imágenes más icónicas de Ingrid y Manuel. La tienda ya no volvió abrir y su terreno a orilla del bulevar de Las Naciones sigue abandonado, frente al campo de golf del hotel Princess.
Alán consideró que el problema de las inundaciones es la basura que tapa las alcantarillas, “pero el gobierno casi nunca viene a desazolvar las alcantarillas, ya sea CAPAMA (Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco) o el encargado de eso, nunca viene para acá”.
Señaló que los mismos puntos que se inundaron, como el monumento a Colosio y las avenidas principales, ambas zonas muy concurridas por muchos comercios, siguen padeciendo el mismo problema y desde que pasó la gran inundación no se ha visto un cambio general de infraestructura para evitar futuros desastres.
“Según te iban a trasladar a otros lados, pero pues la gente no quiere pues y no quiso porque aquí está su patrimonio, aquí ya tienen todo y a lo que ellos han invertido y han gastado, no les alcanzó con lo que les querían dar, las estaban rematando”, expuso.
Así lo decidió la familia de Yosimar porque “a pesar de la situación que se vive de la inundación y todo, es un lugar muy cómodo, muy tranquilo”, aseguró. Otras partes de la Colosio están saturadas: “los carros ya no entran,está muy estrecho, las calles están muy invadidas y en Rinconada no, es un circuito que subes, das vuelta y está todo despejado”, descripción que se constató en el recorrido de este lunes.
Las autoridades les advirtieron que era una zona inundable, “nos dijeron que nos iban a reubicar, pero la gente no lo quiso porque, hermano, nos querían mandar a (casas) Palenque, (casas) San Luis (colonia Mangos), toda esa zona de allá y pues no, aquí nos quedamos”. Las autoridades les dieron un apoyo de 10 mil pesos, “para las pertenencias supuestamente”, rio ligeramente el vecino.
El gobierno de Ángel Aguirre Rivero construyó en 2014 un cárcamo de bombeo en la calle Morelos, a 100 metros de la casa de Yosimar y a 200 metros del camino que cruza el viaducto Diamante, construido entre 1991 y 1993 por el Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD) en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, obra vial señalada de ser una de las causas de las inundaciones.
Los vecinos consideran que la obra hidráulica de 2014 corrigió el problema de las inundaciones, pero resurgió en 2017, cuando algunas de las bombas que conforman el cárcamo de bombeo dejaron de funcionar.
El gobierno de Abelina López Rodríguez anunció el 30 de agosto pasado la rehabilitación del cárcamo de bombeo y Yosimar opinó que estas obras van a solucionar el problema de las inundaciones.