Tras la inundación del miércoles, el cauce en la Alejo Peralta está otra vez azolvado

Lleno de arena el canal pluvial que pasa en medio de la carretera Cayaco-Puerto Marqués que se encuentra con enchacamientos en algunos tramos, tras las llvuias del miércoles, frente a la colonia Alejo Peralta Foto: Jesús Trigo

Daniel Velázquez

A cinco días de que maquinaria pesada del Ayuntamiento retirara arena y lodo del arroyo que desemboca frente a la unidad habitacional Alejo Peralta II, el cauce está otra vez azolvado y el arroyo escurre por la carretera Cayaco-Puerto Marqués y se extiende hasta el acceso de la unidad habitacional Solidaridad-Milenia.
La madrugada del miércoles, por las lluvias de la tormenta tropical Narda, cuatro cuadras de la unidad habitacional Alejo Peralta II se inundaron, el nivel del agua alcanzó los 30 centímetros pero no ingresó a las viviendas.
Ese día, maquinaria enviada por el Ayuntamiento, retroexcavadoras y camiones de volteo retiraron arena y lodo, pero el cauce ya está azolvado otra vez y el agua que debería dirigirse al canal se extiende sobre la carretera Cayaco-Puerto Marqués en unos 500 metros hasta que llega a un vado donde vuelve a retomar el canal azolvado.
Lo que se pudo constatar ayer es que se trata de un arroyo activo, por el que corre agua permanentemente durante la temporada de lluvias y el caudal aumenta cuando llueve.
El cauce que debiera dirigir las aguas que bajan de la parte alta de Lomas del Valle es un canal angosto y disminuido porque está lleno de arena, tierra y lodo, lo que ha hecho la maquinaria del Ayuntamiento es sólo limpiar el cauce frente a la unidad habitacional Alejo Peralta II y en el resto del cauce queda el arrastre de material pétreo lo que se convierte en dique y permite que se vuelva a acumular la arena y tierra.
En esta temporada de lluvias, al menos en cuatro ocasiones se ha azolvado el cauce en el mismo sitio y siempre se hace la misma limpieza sin abarcar todo el canal.
La unidad habitacional Alejo Peralta II está a un costado de Plaza Patio (antes Sendero), su acceso es desde la carretera Cayaco-Puerto Marqués, es un circuito de 164 casas que están metro y medio abajo del nivel de la carretera.
Los vecinos son familias que vivían en zonas de riesgo en el municipio y fueron reubicados después del huracán Paulina que ocurrió en 1997.
Por la colonia confluyen dos arroyos, uno que escurre enfrente a la unidad habitacional viene de la parte alta de la colonia Lomas del Valle y el que pasa por enmedio de la colonia y baja de la parte alta de la unidad habitacional El Coloso.

 

Comienza el Ayuntamiento el desazolve del canal de la unidad Alejo Peralta II

Vecinos de la colonia Alejo Peralta colocaron costales con arena para contener las corrientes de agua que provocan las lluvias y evitar inundaciones Foto: Carlos Carbajal

Daniel Velázquez

Los trabajos de desazolve del cauce pluvial que baja de la parte alta de la colonia Lomas del Valle y desemboca frente a la unidad habitacional Alejo Peralta II comenzaron este lunes, reportaron los vecinos de la colonia.
La unidad habitacional Alejo Peralta II, está a un costado de Plaza Patio (antes Sendero), su acceso está a un costado de la carretera Cayaco-Puerto Marqués, es un circuito de 164 casas que colinda al fondo con una huerta, al lado izquierdo con un predio baldío que según los vecinos es de Danone y una bodega de Oxxo y al derecho con el motel Paraíso, los vecinos son familias que vivían en zonas de riesgo en el municipio y fueron reubicados después del huracán Paulina en 1997.
En declaraciones por teléfono, el vecino Alberto Valeriano Montes informó que ayer por la tarde la alcaldesa Abelina López Rodríguez visitó la unidad y ofreció hacer obras en la zona para mitigar riesgos de inundación, como la construcción de presas gavión para detener el flujo de arena que arrastra el canal pluvial, levantar una rampa de tres metros de alto en el acceso principal de la colonia para que ya no coloquen costales para evitar una inundación.
Ayer llegaron tres máquinas retroexcavadoras y cuatro camiones de volteo, con este equipo se hizo el retiro de la arena del cauce pluvial.
El canal en mención se ubica en el costado derecho en el sentido Cayaco-Puerto Marqués, está en la colonia La Esperanza, junto a dos locales comerciales que venden equipos para sanitarios, es de unos cinco metros de ancho por unos dos de profundidad, pero al pasar por debajo de la carretera Cayaco-Puerto Marqués se reduce a un metro y medio de de ancho y dos metros de profundidad.
El canal pluvial que escurre de la parte alta de la colonia Lomas del Valle por las lluvias de la tormenta tropical Flossie arrastró mucha arena, el domingo a mediodía el material pétreo estaba al nivel de la carretera y sobre la arena escurría agua, la cantidad de arena que se acumuló avanzó unos 200 metros en el cauce que está entre los carriles de la carretera Cayaco-Puerto Marqués.
Por otra parte Vecinos del condominio cerrada Mar Caribe de la unidad habitacional Misión del Mar reportaron que este lunes volvieron a despertar con encharcamientos frente a sus casas, pero ayer llegaron trabajadores del Ayuntamiento a hacer limpieza al canal que está detrás de sus casas y que tiene 90 centímetros de ancho.

En Coyuca de Benítez las calles son un basurero público de muebles y ropa echados a perder

Casas afectadas de la colonia Astudillo de Coyuca de Beni?tez por el desbordamiento del río debido a las intensas lluvias provocadas por el huraca?n John Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Coyuca de Benítez

El río de Coyuca de Benítez se desbordó e inundó una parte de la cabecera municipal, las casas que se encuentran cerca del río quedaron sumergidas por varios días, por primera vez a raíz de un fenómeno meteorológico, y sus habitantes perdieron todas sus pertenencias.
Las calles son un basurero público de muebles y ropa echados a perder, que fueron sacados por sus dueños mientras limpian aún sus casas, llenas de lodo, a una semana del desastre ocasionado por el huracán John.
Este municipio de la región Costa Grande apenas se recupera del huracán Otis y vuelve a sumergirse, por segundo año consecutivo, en una emergencia por los daños generalizados que sufrieron sus habitantes.
La avenida Israel Nogueda Otero, colindante con el río de Coyuca de Benítez, estaba siendo rehabilitada por varios hombres, quienes recogían el lodo y lo echaban al camión de volteo, por lo que la circulación vehicular fue interrumpida.
La vía es conocida por los restaurantes con vista al río, uno de ellos es el María Isabel, el cual estaba vacío de mesas y sillas, con el piso color café por el lodo que lo embarra.
Sus dueños, María y Fernando, viven enfrente y este jueves aún limpiaban su casa, que quedó inundada por metro y medio de agua, sobre el nivel de la calle. Todos los muebles quedaron mojados y ellos y su hijo se salvaron, porque fueron advertidos con antelación y se fueron a otra vivienda.
La concesión del restaurante fue una herencia del abuelo de Fernando, hace 30 años, y sus propietarios aseguraron que nunca habían vivido un desbordamiento del río de Coyuca, el cual está varios metros abajo aún de la estructura de los restaurantes. Con Manuel, en septiembre de 2013, y Otis, en 2023, también se inundaron, pero no al nivel de esta vez.
Una situación similar viven todos los vecinos del río, con sus casas inundadas, tapizadas de lodo y pertenencias que ya no sirven o parecen que ya no tienen uso, por el tiempo que quedaron inundadas.
Del otro lado del río, las enramadas en las que se come pescado fresco fueron arrasadas por la corriente del agua y sólo se perciben estructuras de hoja de palma derruidas o esparcidas en el terreno arenoso.
Los habitantes de este municipio fueron beneficiarios del censo federal, llevado a cabo por el huracán Otis el año pasado, pero los enseres domésticos que recibieron se descompusieron con las lluvias recientes y las reparaciones, que realizaron con el dinero que recibieron, se volvieron a perder.
En algunos muros sucios por el lodo todavía están pintados los anuncios de Alfredo Cabrera, candidato de la coalición PAN-PRI-PRD, que fue asesinado días antes de las elecciones del 2 de junio pasado. Uno de los episodios cruentos más recientes del historial de violencia de Coyuca de Benítez.
La población total de este municipio de Costa Grande, conocido por su gran producción de coco, es de 73 mil 56 habitantes, la cual está distribuida en 134 localidades, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Sur informó, en la edición de este miércoles, de las afectaciones ocurridas en el poblado Los Cimientos, que se encuentra a un costado del puente que cruza el río de Coyuca de Benítez, rumbo a Atoyac.
Las 300 familias salieron de sus casas cuando empezó a llegar el agua del río y se refugiaron en la primaria Miguel Hidalgo, pero cuando el agua llegó a este punto huyeron al siguiente pueblo, que es Pénjamo. Entre ambos pueblos se encuentran dos grandes socavones, que cortaron totalmente la carretera federal y que apenas ha sido reparada para su circulación.

Denuncian vecinos de la unidad Vicente Guerrero 200 falta de apoyo de autoridades

Jacob Morales Antonio

En la unidad habitacional Vicente Guerrero 200, los vecinos de 175 viviendas y otras 35 ubicadas en el varadero Maquilín, denunciaron que ni las autoridades del municipio, ni del estado han acudido a socorrerlos, y sus casas continúan bajo el agua de la laguna de Tres Palos.
La unidad habitacional está ubicada frente al Expo del Mundo Imperial en la zona Diamante en el bulevar de Las Naciones. La presidenta de la unidad, Berenice Melgoza, denunció que hasta este lunes acudió una brigada de Protección Civil a hacer un informe de lo que el área habitacional requiere.
El área afectada de la unidad habitacional está al fondo, donde hay casas de uno y dos niveles, y en las parte más cercanas a la laguna el agua subió hasta el techo. En las viviendas aún están las familias quienes temen que les entren a robar.
La quejosa dijo que debido a que el drenaje se tapó, el agua brota de las alcantarillas y se encharca, lo que está originando olores desgradables. Precisó que son cinco las manzanas que están bajo el agua, y en cada una hay 35 casas.
Ante esta situación urgió a las autoridades del municipio para que envíen un camión vactor a destapar el drenaje, además en las calles comienza a haber montones de basura. Comentó que tampoco tienen agua porque las bombas de la CAPAMA están bajo el agua.
Solicitó seguridad para la unidad debido a que desde las comunidades de San Pedro las Playas, y El Arenal hay gente que sale en lanchas y se han querido meter a sus casas, por eso conformaron un comité de vigilancia que cargan machetes y palos, y por las noches dan rondines.
La mujer dijo que otro peligro que hay es que los lancheros de la zona han visto a dos cocodrilos, y ahora temen meterse hacia las calles que siguen inundadas. En los márgenes de la laguna está una cooperativa de pescadores, en el varadero Maquilín, donde habitan 33 familias desde 1991.
El presidente de la cooperativa, José Luis Ramírez Campechano, dijo que sus casas de madera y lámina quedaron completamente cubiertas de agua, “salimos como pudimos, todo lo que teníamos se perdió”, expresó.
El hombre pidió ayuda a las autoridades para poder recuperar sus bienes, sobre todo arreglar los motores de sus lanchas. Desde el miércoles que se salieron, han estado refugiados con algunos familiares en la misma unidad habitacional.
Dijo que no se han retirado del lugar porque están cuidado sus bienes, además de que están pendientes en el momento que el agua baje para que entren a sus casa que fueron cubiertas completamente.

Sedena, GN y Semar apoyan la evacuación de 4 mil 877 personas, reporta la Secretaría de Seguridad

Elementos de la Fuerza Áérea apoyan a la población para trasladarse de Acapulco a Coyuca de Benítez en zonas donde el camino está cortado o inundado, ante la falta de transporte Foto: El Sur

Juan Luis Altamirano Uruñuela

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó sobre las acciones que realizan las dependencias, tanto federales como estatales y locales, para la atención a la población por las lluvias derivadas del impacto de John.
La dependencia indicó que en Acapulco, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guardia Nacional (GN) y de la Secretaría de Marina (Semar), apoyaron a 4 mil 877 personas a evacuar 19 colonias que tenían reporte de inundación.
En las acciones de Sedena y GN, se incluye la operación del Plan DN-III y el plan de la Guardia, trabajan 9 mil 144 elementos desplegados, pero para el viernes se incorporarían 2 mil 500 elementos más, además de utilizar 304 vehículos.
Entre ambas corporaciones se evacúo a 4 mil 282 personas que estaban en zonas afectadas y la distribución de mil 142 despensas, 8 mil 136 litros de agua, mil 50 raciones de comida, 150 kilogramos de tortilla y dos mil litros de agua, por medio de una planta potabilizadora. Además de acciones de seguridad en tiendas de autoservicio.
La Semar tiene en operación su plan, con el despliegue de 3 mil 14 elementos que evacuaron a 595 personas y cuentan con tres camiones Urales, 11 embarcaciones Zodiac, una embarcación de casco rígido y seis balsas salvavidas tipo Patrulla Oceánica, cuatro vehículos comandos, un Unimog, cuatro motos acuáticas, una embarcación menor tipo Inmensa y 44 vehículos.
Además, cuenta con 2 mil despensas que se encuentran listas para su distribución y la dependencia reportó la liberación de caminos en la avenida Escénica, en Acapulco.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) tiene mil 793 trabajadores electricistas, 117 grúas, 265 vehículos ligeros, un vehículo de comunicaciones, 57 plantas de emergencia, 45 torres de iluminación y dos helicópteros para la atención.
Se mantienen a la espera de que disminuyan los niveles de agua, para volver a energizar la red y brindar servicio a usuarios de Acapulco y Chilpancingo, que en diversas regiones fueron desenergizados para evitar accidentes.
La Comisión Nacional del Agua indicó que, en conjunto con la CFE, están listos para que al disminuir los niveles de ríos, arroyos y cuerpos de agua, se instalen 21 equipos de bombeo en las colonias afectadas, para acelerar el desfogue de agua.
La Secretaría de Infraestructura, Comunica-ciones y Transportes dio a conocer la rehabilitación de 93 afectaciones en la carretera federal, 90 en proceso de atención y tres ya atendidas, además de retiro de escombros y colaboración con personal del Aeropuerto Internacional de Acapulco, para reanudar operaciones.
Por parte, la Secretaría de Salud informa que se trabaja en la región Costa Chica, para atender a la población afectada y se realiza la evaluación de daños en los hospitales.
El gobierno estatal remarcó que se mantiene la suspensión de clases en Costa Chica y la coordinación para evaluación, traslado y albergue de afectados; mientras que el gobierno municipal de Acapulco reportó 35 refugios habilitados y 20 brigadas con maquinaria, de los cuales 13 realizan actividades para liberar caminos.

 

Se inundan las calles de Rinconada del Mar y la unidad Colosio por las lluvias

En la calle principal de Ampliación Colosio, en zona Diamante, vecinos atraviesan la inundación caminando o a bordo de motos o bicicletas Foto: El Sur

Redacción

Las lluvias ocurridas durante la noche del lunes 23 y la madrugada del martes 24, bastaron para que las calles del fraccionamiento Rinconada del Mar y la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, se inundaran y los colonos se atemorizaran ante el peligro de desbordamientos del arroyo de Llano Largo y de la laguna de Tres Palos.
La zona más afectada fue la calle principal que conecta a Rinconada del Mar con Ampliación Colosio, ahí el agua cerca del mediodía subió aproximadamente 50 centímetros de altura, es decir, cerca de la rodilla de un adulto de estatura promedio.
A pesar de que las calles parecían solitarias, algunos salían a comprar alimentos, principalmente las mujeres y algunos jóvenes que se dirigían a sus trabajos, pero todos debían atravesar entre las aguas sucias.
Vecinos hablaron del temor que sienten cuando llueve intensamente y durante varias horas, porque aseguraron que les preocupa más el que suba el nivel de la laguna de Tres Palos y del arroyo de Llano Largo, porque al desbordarse comienza a inundarse la zona Diamante y el agua llega a subir hasta dos metros en la mayor parte de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y Rinconada del Mar.
Por eso es que llamaron a autoridades a poner a trabajar la planta tratadora de aguas residuales que tiene la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) y desazolvar los drenajes, lo cual debieron hacer antes de la temporada de lluvias, dijo Fernanda Pinzona, “para que el agua no se nos esté metiendo por las coladeras de nuestras casas porque está todo tapado”.
La mayoría de los locales comerciales se mantuvieron cerrados, excepto las tiendas de abarrotes, misceláneas y tortillerías.
El transporte público era escaso, muy pocos vehículos circulaban por el bulevar de Las Naciones y evitaban ingresar a dichos lugares.
También la entrada a la unidad habitacional Real del Palmar, ubicado atrás de Plaza Patio se inundó, el agua llegó a por lo menos medio metro de altura, de acuerdo con un video que circuló ayer.
Más adelante, antes de llegar al puente que conecta a la unidad Colosio con Llano Largo, también se inundó.
Cerca de la salida del paso elevado de Puerto Marqués, de lado derecho, un espectacular se cayó, invadía la banqueta y parte de la calle, y era soportado por un inmueble.
Antes de las 2 de tarde, la enorme estructura metálica seguía sin cintas o avisos de precaución por parte de autoridades como medida de protección civil.

Se registran lluvias fuertes en seis regiones del estado; se prevén trombas marinas

La noche del viernes se registraron lluvias fuertes en seis regiones del estado. En Chilpancingo, el bulevar Vicente Guerrero se inundó, lo que provocó tránsito lento.
De acuerdo con el pronóstico del clima difundido por la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil Estatal, desde las 9:30 de la noche hubo “lluvias fuertes con puntuales muy fuertes, descargas eléctricas y rachas de viento” de 50 a 60 kilómetros por hora.
Lo anterior, en las regiones Costa Chica, Centro, Acapulco, Montaña, Sierra y Costa Grande. En el pronóstico que se difundió a las 9:50 de la noche, se advirtió que “existen condiciones para el desarrollo de trombas marinas en las costas de la entidad”.
Antes, en un comunicado, la dependencia informó que “un canal de baja presión, en combinación con inestabilidad en niveles altos de la atmósfera y con el ingreso de humedad del océano Pacífico, propiciará chubascos y lluvias fuertes con descargas eléctricas a lo largo de la sierra Madre Occidental, con lluvias puntuales intensas en Nayarit, así como muy fuertes en Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero”.
“Estas lluvias se acompañarán de descargas eléctricas y la posible caída de granizo, además, podrían incrementar el nivel de ríos/arroyos y generar encharcamientos, deslaves o inundaciones”, destacó.
En Chilpancingo, a los alrededores del Recinto de las Oficinas del Poder Ejecutivo del Estado, antes Palacio de Gobierno, se registraron lluvias fuertes desde las 4 de la tarde, mientras que en la zona norte de la ciudad se reportaron inundaciones en tramos del bulevar Vicente Guerrero, con dirección a Ciudad de México, lo que causó tránsito lento.
También en la colonia Tribuna Nacional y en el Centro hubo lluvias fuertes, que provocaron el cierre de negocios, principalmente de los puestos semifijos.
En tanto que en las colonias Francisco Villa, Morelos, Santa Cruz y Palma Sola, los residentes reportaron lluvias ligeras entre las 8 y las 9 de la noche. (Alina Navarrete Fernández / Chilpancingo).

 

Denuncian vecinos de Hogar Moderno el azolve de un canal y temen inundarse

Argenis Salmerón

Vecinos de la colonia Hogar Moderno se quejaron que su canal pluvial está azolvado y temen que en esta temporada de lluvias se desborde el agua del cauce.
El canal azolvado con diferentes desechos están entre las calles Río Bravo y Río Colorado, en un tramo de unos 100 metros lineales.
El cauce pluvial mide aproximadamente tres metros de ancho por dos metros de altura, cerca de las viviendas construidas de material.
Adentro del cauce pluvial hay diferentes desechos y maleza crecida de más de un metro, incluso residuos de los estragos del huracán Otis como láminas galvizadas.
Además, hay vertimiento de aguas residuales de las viviendas en el canal pluvial que desemboca en la glorieta de Aguas Blancas.
También los vecinos se organizaron y pusieron una leyenda escrita en una lámina galvanizada de “No tirar basura”.
La vecina Adolfina Gutiérrez Carmona, se quejó que las autoridades no han ido a desazolvar el canal pluvial, “solamente un tramo limpiaron”.
Manifestó que los vecinos temen que el agua se desborde del canal pluvial en esta temporada de lluvias, “como pasó durante el huracán Otis”.
Reconoció que algunos vecinos arrojan sus aguas residuales al cauce pluvial, “hay una contaminación tremenda”.
Indicó que algunos vecinos se organizaron para colocar de manera provisional un anuncio para evitar que otras personas arrojen basura al canal.
“Ojalá las autoridades vengan a supervisar y multen a los que arrojan sus aguas negras al canal”, puntualizó.
El señor Pedro Salazar Irra se quejó de que un tramo del canal pluvial de las calles Río Bravo y Río Colorado está azolvado.
“Los trabajadores del Ayuntamiento solamente limpiaron un tramo, se tomaron la foto y se fueron, y atrás de eso está lleno de basura”, reclamó.
Añadió: “todavía están a tiempo para que vengan a limpiar, la verdad sí queremos el apoyo de las autoridades, es que tetemos miedo que se desborde el agua en las lluvias”.

 

Llevan siete meses sin que se reparen las aulas dañadas por Otis en el CETIS 90 de Renacimiento

Varios de los salones del Cetis 90 de Ciudad Renacimiento no cuentan aún con techo, a siete meses del impacto del huracán Otis Foto: Karina Contreras

Karina Contreras

A siete meses del impacto del huracán Otis no ha habido ningún trabajo de reconstrucción en las instalaciones del Centro de Estudios Tecnológicos, Industrial y de Servicios (CETIS) 90, ubicado en Ciudad Renacimiento, por lo que las clases siguen dándose por grupos.
En un recorrido por el plantel, se observó que hay 15 salones sin techo ni ventanas, las cuales fueron arrancadas por el potente huracán categoría 5 que impactó en octubre pasado en Acapulco. Además, la cancha tampoco tiene techo, por lo que están suspendidas las actividades deportivas y en otras aulas se observaron sillas arrinconadas.
Ciudad Renacimiento fue de las más afectadas en octubre pasado por el impacto del huracán Otis, donde la inundación alcanzó casi los dos metros. Esta escuela quedó severamente afectada en sus instalaciones, pues desde que se ingresa se observa los salones sin techo y sin ventanas. El sol pega fuerte, porque se cayeron varios árboles.
En el lugar se observó a una maestra revisando tareas sentada en una banca, bajó la sombra de los pocos árboles que quedaron. Uno de los maestros comentó que las clases continúan, pero están en un plan B, es decir, que van por grupos en días diferentes, porque no hay suficientes aulas y tampoco condiciones para tener clases normales.
La mañana de este martes la dirigencia sindical, encabezada por la secretaria Amanda Denisse Valle Adame, daría una conferencia de prensa en las instalaciones para denunciar la situación, pero de último momento fue cancelada, porque fueron citados a las oficinas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y ya no quisieron dar declaraciones, para evitar algún conflicto con su dirigencia sindical.
En el lugar no se pudo saber si a esa escuela habían llegado el dinero que entregó la Secretaría del Bienestar a los planteles, para que iniciarán su reconstrucción, que son 600 mil pesos, con base en el dictamen que hizo el Instituto Guerrerense de Infraestructura Física Educativa y la propia Secretaría de Educación Guerrero.

 

Claman vecinos afectados de la Nueva Revolución por agua, comida y ropa

La señora Guadalupe López Hernández, sentada afuera de su casa en la colonia Nueva Revolución, acompañada de su cuñada y su nieta Foto:? Jacob Morales

Jacob Morales Antonio

En la colonia Nueva Revolución de Acapulco, las familias recibieron el año nuevo sin nada nuevo, sin cenas ni festejos, pero con la ilusión de tener mejores condiciones en sus hogares, luego de que el huracán Otis volará sus techos y el río de La Sabana inundara sus casas.
El asentamiento está ubicado cruzando el río de La Sabana entrando por la colonia Arroyo Seco, la mayoría de las casas tiene techos de láminas y paredes de tabla, unas pocas son de concreto y losa. Las principales calles de la colonia están pavimentadas, tienen electricidad, agua entubada, y drenaje. El transporte público es escaso.
A más de dos meses del impacto del huracán Otis, al caminar por la colonia aún se puede ver los estragos del fuerte viento que voló los techos de láminas de las casas, algunas permanecen en terrenos desocupados. Pero también los electrodomésticos que el río dañó y arrastró.
Para las familias de la colonia la emergencia continua. Todos fueron censados, pero no todos resultaron beneficiados con la ayuda del gobierno federal, que no termina de llegar a las personas. En esa colonia donde la mayoría de sus habitantes trabajan como peones, meseros en restaurantes o camaristas en los hoteles.
El llamado de auxilio de los colonos es que las autoridades federales vayan a entregar los enseres, porque ahí se quedaron sólo con la ropa que traían puesta la madrugada del 25 de octubre, cuando impactó el huracán.
El 27 de octubre la señora Guadalupe López Hernández clamó por agua, comida y ropa. Su vivienda se había quedado sin techo de lámina, y dentro de su casa sus pertenencias y electrodomésticos quedaron bajo el agua del río de La Sabana.
La tarde del domingo, horas antes de recibir el Año Nuevo, la mujer ayudaba a su esposo y a uno de sus hijos en los trabajos de reparación de un viejo automóvil. La señora de 53 años mostró que con el dinero que recibió para la limpieza, lo usó de inmediato para conseguir láminas y poder cubrir el techo de su casa.
Ahora que ha recibido el dinero para los trabajos de reconstrucción, ha encargado el material como varillas, y cemento, pero debido a la escasez aún no se lo entregan. Aún le falta comprar la grava y la arena, mientras sigue ahorrando. Comentó que hará el esfuerzo de colocar una losa en el techo, para no pasar por la misma experiencia que dejó Otis.
La mujer quien tiene 23 años viviendo en la colonia dice que la ayuda que le ha dado el gobierno federal es poca para lo que se requiere para el techo de concreto, pero que está agradecida por la ayuda del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Guadalupe se quejó porque en su colonia no han ido a entregar los enseres, y tampoco han llegado a dejar las despensas. “Nosotros aquí perdimos todo, y en otras colonias donde no pasó tan feo ya les entregaron sus enseres, y hasta los andan vendiendo, y a nosotros no”.
En su casa la Navidad la recibieron con pozole, “un poco triste pero alegre, por el apoyo que nos dio el gobierno, aunque sea poco, nos está apoyando”, insistió. Pero para recibir el Año Nuevo, ya no hay dinero para gastar en otra cena, y todo el dinero de la ayuda de la reconstrucción se está ahorrando para la losa, “no es para mal gastar, es para comprar material”.
A nombre de todos sus vecinos la mujer solicitó a las autoridades la construcción de un muro de protección en la parte alta del río de La Sabana, para evitar el desbordamiento, que afecta a la Nueva Revolución y otras cinco colonias colindantes con los márgenes del río.

Fue censada pero no apareció en el padrón de apoyos

Emilia Arellanes Carrasco, de 57 años, vive en frente de la casa de doña Guadalupe. Ella se fue de su casa la noche del 24 de octubre, a casa de otro familiar, ante el temor del impacto del huracán.
Cuando regresó, su vivienda de paredes de madera, y techo de lámina no había resistido a los vientos del Otis y la fuerza de la corriente del río de La Sabana. Entre el lodo rescató algunas pertenencias. Su criadero de pollos se lo llevó el río.
Sentada en un sillón, terminando de almorzar con su hija y su nieta, la mujer contó que fue censada por una “Servidora de la Nación” y mostró su cintillo, pero debido a que no sabe firmar no colocó ni su huella en los papeles del registro, y cuando comenzaron a entregar los apoyos ella no apareció, y hasta este domingo no había recibido ninguna ayuda del gobierno.
La mujer trabajó por muchos años haciendo labores de limpieza en casas, es diabética, padece de artritis, la misma enfermedad la ha limitado en su movilidad, pero no desistió, y acudió preguntar a los módulos de los “Servidores de la Nación”, donde le indicaron que su CURP resultó “no apto” para recibir la ayuda, luego le dijeron que le llamarían, pero jamás recibió la llamada.
Gracias a la ayuda que ha recibido de las familias con las que trabajó por años, la mujer logró acondicionar un pequeño cuarto de paredes de madera y techo de lámina donde apenas cabe un colchón matrimonial para dormir. Afuera comenzó la cimentación de lo que serán dos cuartos, pero se le acabó el dinero.
“Yo le pido al presidente que me apoye. Hay gente que no le pasó nada y recibieron su apoyo, y yo que perdí desde trastes hasta lo último que tenía, ropa, muebles, yo sí en verdad necesito la ayuda”, reclamó.
La mujer dijo que al igual que en Navidad no hubo cena ni celebración. “Para nosotros no hay fiesta, no hubo Navidad, y no hay ahora, porque no tenemos lo suficiente para hacer un convivio, vamos así pasándola poco a poco”.