Lleno de arena el canal pluvial que pasa en medio de la carretera Cayaco-Puerto Marqués que se encuentra con enchacamientos en algunos tramos, tras las llvuias del miércoles, frente a la colonia Alejo Peralta Foto: Jesús Trigo
Daniel Velázquez
A cinco días de que maquinaria pesada del Ayuntamiento retirara arena y lodo del arroyo que desemboca frente a la unidad habitacional Alejo Peralta II, el cauce está otra vez azolvado y el arroyo escurre por la carretera Cayaco-Puerto Marqués y se extiende hasta el acceso de la unidad habitacional Solidaridad-Milenia.
La madrugada del miércoles, por las lluvias de la tormenta tropical Narda, cuatro cuadras de la unidad habitacional Alejo Peralta II se inundaron, el nivel del agua alcanzó los 30 centímetros pero no ingresó a las viviendas.
Ese día, maquinaria enviada por el Ayuntamiento, retroexcavadoras y camiones de volteo retiraron arena y lodo, pero el cauce ya está azolvado otra vez y el agua que debería dirigirse al canal se extiende sobre la carretera Cayaco-Puerto Marqués en unos 500 metros hasta que llega a un vado donde vuelve a retomar el canal azolvado.
Lo que se pudo constatar ayer es que se trata de un arroyo activo, por el que corre agua permanentemente durante la temporada de lluvias y el caudal aumenta cuando llueve.
El cauce que debiera dirigir las aguas que bajan de la parte alta de Lomas del Valle es un canal angosto y disminuido porque está lleno de arena, tierra y lodo, lo que ha hecho la maquinaria del Ayuntamiento es sólo limpiar el cauce frente a la unidad habitacional Alejo Peralta II y en el resto del cauce queda el arrastre de material pétreo lo que se convierte en dique y permite que se vuelva a acumular la arena y tierra.
En esta temporada de lluvias, al menos en cuatro ocasiones se ha azolvado el cauce en el mismo sitio y siempre se hace la misma limpieza sin abarcar todo el canal.
La unidad habitacional Alejo Peralta II está a un costado de Plaza Patio (antes Sendero), su acceso es desde la carretera Cayaco-Puerto Marqués, es un circuito de 164 casas que están metro y medio abajo del nivel de la carretera.
Los vecinos son familias que vivían en zonas de riesgo en el municipio y fueron reubicados después del huracán Paulina que ocurrió en 1997.
Por la colonia confluyen dos arroyos, uno que escurre enfrente a la unidad habitacional viene de la parte alta de la colonia Lomas del Valle y el que pasa por enmedio de la colonia y baja de la parte alta de la unidad habitacional El Coloso.
Vecinos de la colonia Alejo Peralta colocaron costales con arena para contener las corrientes de agua que provocan las lluvias y evitar inundaciones Foto: Carlos Carbajal
Daniel Velázquez
Los trabajos de desazolve del cauce pluvial que baja de la parte alta de la colonia Lomas del Valle y desemboca frente a la unidad habitacional Alejo Peralta II comenzaron este lunes, reportaron los vecinos de la colonia.
La unidad habitacional Alejo Peralta II, está a un costado de Plaza Patio (antes Sendero), su acceso está a un costado de la carretera Cayaco-Puerto Marqués, es un circuito de 164 casas que colinda al fondo con una huerta, al lado izquierdo con un predio baldío que según los vecinos es de Danone y una bodega de Oxxo y al derecho con el motel Paraíso, los vecinos son familias que vivían en zonas de riesgo en el municipio y fueron reubicados después del huracán Paulina en 1997.
En declaraciones por teléfono, el vecino Alberto Valeriano Montes informó que ayer por la tarde la alcaldesa Abelina López Rodríguez visitó la unidad y ofreció hacer obras en la zona para mitigar riesgos de inundación, como la construcción de presas gavión para detener el flujo de arena que arrastra el canal pluvial, levantar una rampa de tres metros de alto en el acceso principal de la colonia para que ya no coloquen costales para evitar una inundación.
Ayer llegaron tres máquinas retroexcavadoras y cuatro camiones de volteo, con este equipo se hizo el retiro de la arena del cauce pluvial.
El canal en mención se ubica en el costado derecho en el sentido Cayaco-Puerto Marqués, está en la colonia La Esperanza, junto a dos locales comerciales que venden equipos para sanitarios, es de unos cinco metros de ancho por unos dos de profundidad, pero al pasar por debajo de la carretera Cayaco-Puerto Marqués se reduce a un metro y medio de de ancho y dos metros de profundidad.
El canal pluvial que escurre de la parte alta de la colonia Lomas del Valle por las lluvias de la tormenta tropical Flossie arrastró mucha arena, el domingo a mediodía el material pétreo estaba al nivel de la carretera y sobre la arena escurría agua, la cantidad de arena que se acumuló avanzó unos 200 metros en el cauce que está entre los carriles de la carretera Cayaco-Puerto Marqués.
Por otra parte Vecinos del condominio cerrada Mar Caribe de la unidad habitacional Misión del Mar reportaron que este lunes volvieron a despertar con encharcamientos frente a sus casas, pero ayer llegaron trabajadores del Ayuntamiento a hacer limpieza al canal que está detrás de sus casas y que tiene 90 centímetros de ancho.
Otra vez, con una lluvia de dos horas fue azolvado el cauce pluvial que escurre frente a la unidad habitacional Alejo Peralta II, el acceso a la colonia sigue cubierto con costales llenos de arena.
La unidad habitacional Alejo Peralta II, está a un costado de Plaza Patio (antes Sendero), su acceso está a un costado de la carretera Cayaco-Puerto Marqués, es un circuito de 164 casas que colinda al fondo con una huerta, al lado izquierdo con un predio baldío que según los vecinos es de Danone y una bodega de Oxxo y al derecho con el motel Paraíso, los vecinos son familias que vivían en zonas de riesgo en el municipio y fueron reubicados después del huracán Paulina en 1997.
Por la colonia escurren dos canales, uno que fluye enfrente de la unidad habitacional y viene de la parte alta de la colonia Lomas del Valle y el que escurre por en medio de la colonia, que baja de la parte alta de la unidad habitacional El Coloso.
De acuerdo con los vecinos, la unidad habitacional está a metro y medio por debajo del nivel de la carretera, esa fue una de las razones del porque la zona se inundó el año pasado y no sucede lo mismo con Plaza Patio que está a unos metros de la unidad habitacional y no tiene ese problema porque el predio fue rellenado.
El jueves 19 de junio, por la amenaza del huracán Erick, el cauce pluvial que escurre de la parte alta de la colonia Lomas del Valle y desemboca justo al frente del acceso de la unidad habitacional Alejo Peralta II, fue desazolvado, en el lugar hubo dos máquinas retroexcavadoras que sacaron la arena del cauce que corre en medio de la carretera Cayaco-Puerto Marqués.
Este domingo a las 11 de la mañana se constató que las lluvias de la tormenta tropical Flossie provocaron el arrastre de material pétreo que otra vez azolvaron el canal, en el lugar había una máquina retroexcavadora y a las 12:38 del día llegaron funcionarios del municipio a ver el lugar.
El canal pluvial que escurre de la parte alta de la colonia Lomas del Valle arrastró mucha arena, ayer a mediodía estaba al nivel de la carretera y sobre la arena escurría agua, la cantidad de arena que se acumuló avanzó unos 200 metros en el cauce que está entre los carriles de la carretera Cayaco-Puerto Marqués, este encauzamiento tiene un metro y medio de ancho y unos dos metros de profundidad.
Un vecino de la colonia reflexionó “si eso pasó en dos horas de lluvia, que nos espera cuando llueva mas fuerte”.
Un cauce más sin desazolvar
Del canal que atraviesa por en medio de la unidad habitacional Alejo Peralta II ayer se constató que éste no ha sido desazolvado, atrás de plaza Patio se puede ver la cantidad de tierra, maleza y basura que hay en el lugar, de un lado se ven las dos máquinas retroexcavadoras, que ayer no estaban trabajando.
La tierra que han extraído del canal la han colocado en el lugar a manera de relleno y el puente que sirve de acceso a los vecinos de las unidades habitacionales Real del Palmar, Misión del Mar, está a un metro de distancia de donde está el nivel del agua.
En tanto los vecinos de la unidad habitacional Alejo Peralta se mantienen alertas, el muro con costales de arena de un metro de altura que colocaron en el acceso principal la noche del 18 de junio sigue en pie, sólo abrieron una parte para el paso de vehículos.
Muebles, ropa y colchones que se echaron a perder en la inundación de casas en la colonia Alejo Peralta II, durante el huracán John Foto: Carlos Carbajal
Daniel Velázquez
En la unidad habitacional Alejo Peralta II no alcanzaron las papeletas para el censo, este jueves sólo fueron censadas 60 personas, de las 164 que viven en esa zona donde fueron reubicados los damnificados del huracán Paulina.
En la colonia La Esperanza el censo fue selectivo, las casas que ya fueron limpiadas por sus moradores ya no fueron consideradas en el censo.
En la carretera Cayaco-Puerto Marqués, que es de unos 5 kilómetros que van desde el crucero de El Cayaco a la glorieta de Puerto Marqués, siguen los montones de tierra acumulados en las calles, se ha limpiado el paso de la vialidad, pero los entronques con las calles se volvieron depósitos de arena.
A dos semanas que pasó el huracán John, en el acceso a la colonia Navidad de Llano Largo siguen los cerros de tierra a un costado de la calle, y frente a la gasolinería no los han retirado; lo mismo sucede en la Pepsi, a un costado del bar La Marquezana, están los cerros de tierra que fueron retirados de la carretera y abandonados en los entronques de las calles de acceso a las colonias.
Colonia Alejo Peralta II
En la unidad habitacional Alejo Peralta II, apenas comenzó la limpieza, con el retiro de colchones, sillones, refrigeradores, estufas y todo tipo de muebles que fueron dañados por la inundación del huracán, en el lugar quedaron sepultados por la arena 21 vehículos y prácticamente la totalidad de las viviendas. Los vecinos no han hecho la limpieza de sus casas en espera de que lleguen los Servidores de la Nación a censar para que constaten que fue “pérdida total”.
Algunos vecinos que sí fueron censados ya comenzaron a sacar el lodo de sus casas. En esta zona, la mayoría de las viviendas son de un solo nivel, hay muy pocas casa de dos niveles, además las viviendas fueron construidas con tablarroca. Una de las casas que está a un costado del acceso principal tiene las paredes quebradas por el peso de la tierra que arrastró el huracán John.
El censo en esta unidad habitacional comenzó ayer, los Servidores de la Nación llegaron a medio día, pero sólo llevaron 60 papeletas para el censo por lo que no todas las viviendas fueron censadas, a algunos de los vecinos les dijeron que regresarán mañana o hasta el lunes.
Los trabajos de limpieza en esa colonia están a cargo de Sector, Fidetur y Fonatur, empezaron con el retiro de los muebles afectados con el huracán y después van a retirar la arena, tierra y lodo que están acumulados en la zona.
En las calles se ve arena acumulada en más de un metro de altura, pero dentro de las casas los vecinos sacan lodo negro y pegajoso, ayer un vecino con una carretilla sacaba el lodo con la ayuda de una carretilla, en las paredes de las casas se ve que el nivel del agua alcanzó más de un metro de altura.
Colonia La Esperanza
En la colonia La Esperanza trabajan maquinarias del Ejército y agentes de la Guardia Nacional en el retiro de la tierra acumulada en el acceso a la unidad habitacional El Coloso, en el sitio conocido como Piedra Roja. En el lugar la tierra acumulada alcanzó unos dos metros de altura, todavía hay cuatro carros sepultados por la cantidad de tierra que bajó de la parte alta del cerro.
Los trabajos de retiro de la tierra comenzaron el martes por la tarde, pero ayer a mediodía se pudo constatar que no van ni al 50 por ciento, el retiro de la tierra está concentrado en la avenida Gran Vía Coloso, que es la vía principal por la que circulan los autobuses del transporte público Acabús y la ruta Costera, aún les falta las calles Simón Bolívar donde hay cuatro vehículos enterrados y la calle Jabonera.
En la calle Jabonera, los encargados de una tienda de artículos de belleza dijeron que los Servidores de la Nación no los querían incluir en el padrón porque su local ya estaba limpio, les explicaron que al ser un local que vende productos de belleza no podía estar bajo el lodo hasta que llegaran a censarlos se dedicaron a lavar sus exhibidores y sus productos, finalmente los censaron. Los locales adjuntos sí fueron censados porque todavía tienen lodo, pero el que está limpio ya no lo querían incluir.
También en la calle La Fábrica, una vecina, María de Lourdes Jacinto, contó que ahí el agua alcanzó un metro de altura, pero que la Servidora de la Nación que fue a censar les dijo: “yo aquí veo las casas muy bonitas de dos pisos, no les pasó nada”, se quejó de que esperaba encontrarlos inundados y en el lodo para poderlos incluir en el censo, contó que esa calle fue afectada porque el agua del arroyo que se desbordó dio vuelta de la calle Simón Bolívar donde escurre el arroyo, pasó a la calle Jabonera y dio vuelta por la calle La Fábrica. En esa calle, dijo, la persona más afectada fue la adulta mayor, Sofía Pastrana porque su casa está por debajo del nivel de la calle pero ni a ella la censaron.
Dos vecinos de la calle Simón Bolívar contaron que el problema en la zona se debe a que durante el huracán Otis, dos carros fueron arrastrados al canal por donde escurre el agua, en la calle Simón Bolívar y nunca fueron retirados ni por sus propietarios ni por las autoridades y sobre el cauce se construyó un edificio de cuatro pisos.
Un vecino dijo que reportó en varias ocasiones, antes de que comenzara la temporada de lluvias que el cauce del agua estaba bloqueado por los carros, pero nunca atendieron su petición y ahora su casa quedó completamente inundada, se llenó de lodo y es uno de los que logró censarse porque el lodo sigue dentro de su vivienda, debido a que el arroyo pasa a un costado de su casa, sus vecinos no fueron censados porque sus casas estaban limpias ayer miércoles cuando pasaron los Servidores de la Nación a censar, pero dejó de llover el sábado 28 de septiembre, hace dos semanas. El nivel de tierra que está por encima de las casas no fue evidencia suficiente para que los vecinos acreditaran que fueron afectados por las inundaciones.
En la calle Vicente Guerrero, la tierra, arena y lodo que arrastró el arroyo tiene dos metros de altura.