Afecta la inseguridad el suministro de agua en algunas zonas: CAPAMA

Aurora Harrison

El director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Hugo Lozano Hernández, dio a conocer que la inseguridad está afectando en el suministro de agua en algunas partes de la ciudad, porque “no dejan subir a mi gente”.
Por la tarde en un comunicado de prensa la CAPAMA informa que el servicio de agua se verá afectado en algunas partes de la ciudad por circunstancias “ajenas” al organismo, y es que informó que la estación de rebombeo de Las Cruces no contaba con electricidad.
Ayer en declaraciones después de que recorrió la playa Icacos, donde se hizo otro muestreo para conocer la calidad del agua, se le preguntó por la protesta que hicieron los vecinos de la colonia La Laja, que aseguran que desde Otis no cuentan con el servicio.
Un reportero preguntó si el problema de la delincuencia ha inhibido que dé un buen servicio a la población, “no lo prohíben como tal, pero los compañeros tienen miedo de que haya algún enfrentamiento. Lo digo con toda responsabilidad la delincuencia no nos ha amenazado, pero los compañeros no quieren subir por temor a una balacera”.
Sostuvo que si los trabajadores no suben no se pueden operar los tanques, que consiste en llenar, mover las válvulas, rebombear el agua, mandarla a las colonias.
Lozano Hernández dijo que “nosotros estábamos casi 100 por ciento seguros de que el tanque Garita, donde se abastece la colonia La Laja, estaba totalmente lleno, pero cuando bajamos al tanque nos damos cuenta de que está vacío, había dos cubetas obstruyendo el tubo, provocando topamiento que no dejaba llegar el agua”.
Después de eso se retiraron las cubetas y empezó a llenarse el tanque, “ha pasado así en varios de los tanques, y en algunos por cuestiones de inseguridad no nos dejan subir a mi gente”; citó el caso de la colonia La Mira, donde se han dado varios hechos violentos.
“Es una situación que le preocupa a la presidenta (Abelina López Rodríguez), me preocupa a mí, además de las fugas que tenemos en Las Chanecas son tres, están en tomas principales de 48 pulgadas, las fugas en la ciudad y aparte que no operamos al 100 por ciento, nos dan permiso de operarlo en el día, en la tarde noche, no nos permiten operarlo”, dijo.
Agregó que “tenemos que buscar alternativas para que opere en automático, los ingenieros me tendrán que decir, pero esa es la situación” y dijo que el lunes la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional los apoyaron para que pudieran subir a la colonia La Mira y “ya les empezó a caer agua a una de las más de 20 colonias que se abastecen de ahí, como Palomares, Puesta del Sol”.

“Los vecinos son gente importante que nos pueden acompañar, ayer yo les decía me están exigiendo el agua y tienen toda la razón, pero háganme el favor yo subo con ustedes y me dijeron claro, yo no voy, y ninguno de los vecinos nos acompañó”, reprochó el director.

Problemas con el servicio de agua

En la tarde noche la paramunicipal emitió un comunicado donde informa que colonias de la parte media y alta de la ciudad, así como Ciudad Renacimiento se verán afectadas con el suministro de servicio porque había fallas de luz en el sistema de rebombeo Las Cruces.
Detalló que a las 2 de la tarde la estación de rebombeo Cruces no contaba con servicio de energía eléctrica por “fallas por parte de la Comisión Federal de Electricidad, situación por la cual se pierde una producción de mil 200 litros por segundo”.
Informó el organismo que el servicio se restablecerá una vez que haya luz y se puedan recuperar los niveles en los tanques de almacenamiento, por lo que se estima un lapso de entre 24 a 48 horas.

Prevalecen las condiciones de inundación en la Colosio y Rinconada del Mar como hace 10 años

El vecino de la Unidad Habitacional Rinconada del Mar, Yosimar Jimenez, señala las zonas que se inundaron durante la tormenta Ingrid y Manuel Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

En septiembre de 2013, la tormenta Ingrid y el huracán Manuel inundaron gran parte de las viviendas de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y el fraccionamiento Rinconada del Mar, y 10 años después vecinos como Yosimar Jiménez lo recuerdan como un momento “muy triste” porque perdieron todo y sólo les quedó la ropa que traían ese día.
Los vecinos de esta parte de la zona Diamante de Acapulco viven en las mismas condiciones de riesgo y las inundaciones suceden en los mismos puntos que colapsaron hace una década.
“Yo vivo mero en el ojo donde fue la inundación”, dijo Yosimar Jiménez, vecino del fraccionamiento Rinconada del Mar. Él apenas iba a llegar con su esposa a su casa ubicada en la calle Morelos aquel 14 de septiembre, pero no encontraron transporte por la fuerte lluvia y decidieron caminar hasta su hogar. El agua provenía del colapso del canal meándrico Colacho, a un kilómetro y medio de su casa.
Rinconada forma parte de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, que fue inaugurada en 1997 con 800 casas Geo, de acuerdo con una nota destacada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El panorama está claramente transformado después de 26 años, muchas casas fueron modificadas y abundan las misceláneas y los pequeños comercios.
La inauguración de la unidad habitacional ocurrió 10 años después del decreto presidencial del 28 de agosto de 1987 por el que se declara de utilidad pública el desarrollo de la zona Diamante, “así como la adquisición de los terrenos que forman parte” de ésta, dice el documento. El presidente era Miguel de la Madrid Hurtado y el gobernador José Francisco Ruiz Massieu.
Yosimar llegó en el 2000 después de que su papá compró su casa de un piso con un crédito Infonavit. “Cuando tú llegas a algo nuevo, sus patios limpios, césped, o sea muy bonito todo, la cancha bien arreglada con pasto y muy tranquila la zona, nada de caos, nada de problemas de tráfico, ruidos, entonces era algo que tomamos en opción y nos gustó”, indicó.
Yosimar y su esposa vieron que el monumento de Luis Donaldo Colosio estaba inundado. Esperaron hasta el otro día para tratar una vez más llegar a su casa y cuando la vieron, el agua tapaba prácticamente toda la puerta de la entrada, en el punto exacto donde está el sello del censo que hicieron, mostró Yosimar.
“Fue algo muy fuerte y muy triste para nosotros porque se perdió todo: tele, sala, camas, ropa de niño, personal, aparatos”, compartió. Vivían de un negocio de productos naturales y “lo único que con lo que me quedé es con la ropa que llevaba en ese momento, ropa, zapatos y playera, mi esposa igual, la ropa que llevaba ese día”. Desde entonces Yosimar maneja un taxi amarillo para llevar dinero a su casa.
Algunos de sus vecinos quedaron atrapados en sus casas y salvaron su vida subiendo a la azotea y los salvaron otros vecinos, sobre todo los más jóvenes, como Alan Herrera, quien vive en el condominio Marte de la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, a un par de kilómetros de la casa de Yosimar.
Ese día, Alan venía de su trabajo, pero por el nivel del agua el taxi lo dejó en la calle Simón Bolívar, a un costado de la Plaza Colosio Diamante, entonces caminó entre callejones y llegó a su casa. Cuando despertó y salió de su hogar, donde platicó con El Sur, vio el río en el que se había transformado la calle Simón Bolívar, por la que se entra a la unidad Colosio desde el bulevar de Las Naciones.
Otros vecinos como él empezaron a ayudar, junto con los militares, a sacar las personas, algunas de ellas con el temor de salir de sus hogares, por miedo de la rapiña que iba a empezar”.
Corrió el “rumor” de que Costco abrió sus puertas para que las personas se llevaran la comida, contó Alan, “pero los guardias no pudieron controlar y se llevaron todo”: televisores, una de las imágenes más icónicas de Ingrid y Manuel. La tienda ya no volvió abrir y su terreno a orilla del bulevar de Las Naciones sigue abandonado, frente al campo de golf del hotel Princess.
Alán consideró que el problema de las inundaciones es la basura que tapa las alcantarillas, “pero el gobierno casi nunca viene a desazolvar las alcantarillas, ya sea CAPAMA (Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco) o el encargado de eso, nunca viene para acá”.
Señaló que los mismos puntos que se inundaron, como el monumento a Colosio y las avenidas principales, ambas zonas muy concurridas por muchos comercios, siguen padeciendo el mismo problema y desde que pasó la gran inundación no se ha visto un cambio general de infraestructura para evitar futuros desastres.
“Según te iban a trasladar a otros lados, pero pues la gente no quiere pues y no quiso porque aquí está su patrimonio, aquí ya tienen todo y a lo que ellos han invertido y han gastado, no les alcanzó con lo que les querían dar, las estaban rematando”, expuso.
Así lo decidió la familia de Yosimar porque “a pesar de la situación que se vive de la inundación y todo, es un lugar muy cómodo, muy tranquilo”, aseguró. Otras partes de la Colosio están saturadas: “los carros ya no entran,está muy estrecho, las calles están muy invadidas y en Rinconada no, es un circuito que subes, das vuelta y está todo despejado”, descripción que se constató en el recorrido de este lunes.
Las autoridades les advirtieron que era una zona inundable, “nos dijeron que nos iban a reubicar, pero la gente no lo quiso porque, hermano, nos querían mandar a (casas) Palenque, (casas) San Luis (colonia Mangos), toda esa zona de allá y pues no, aquí nos quedamos”. Las autoridades les dieron un apoyo de 10 mil pesos, “para las pertenencias supuestamente”, rio ligeramente el vecino.
El gobierno de Ángel Aguirre Rivero construyó en 2014 un cárcamo de bombeo en la calle Morelos, a 100 metros de la casa de Yosimar y a 200 metros del camino que cruza el viaducto Diamante, construido entre 1991 y 1993 por el Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD) en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, obra vial señalada de ser una de las causas de las inundaciones.
Los vecinos consideran que la obra hidráulica de 2014 corrigió el problema de las inundaciones, pero resurgió en 2017, cuando algunas de las bombas que conforman el cárcamo de bombeo dejaron de funcionar.
El gobierno de Abelina López Rodríguez anunció el 30 de agosto pasado la rehabilitación del cárcamo de bombeo y Yosimar opinó que estas obras van a solucionar el problema de las inundaciones.

 

Activa la alcaldesa nuevas estaciones de rebombeo y motores en la potabilizadora de El Cayaco

 

Redacción

La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, puso en marcha nuevas estaciones de rebombeo y motores en la planta potabilizadora de El Cayaco, con una inversión de 45 millones de pesos.
En un comunicado del gobierno municipal se detalla que esas acciones beneficiarán a más de 350 mil habitantes y es que dentro del programa se encuentran seis bombas de 200 a 400 caballos de fuerza que permitirán aumentar el volumen de rebombeo a la parte alta del anfiteatro, además de la Costera y zonas conurbadas.
López Rodríguez fue acompañada por funcionarios de CAPAMA, se informó que los poblados de Metlaplil, 10 de abril y Cerro de Piedra serán beneficiados con un nuevo requipamiento de los sistemas de captación y distribución de agua potable.
Además, se anunció que se hará la construcción de una cisterna de retrolavados de filtros con un área de construcción de 260 metros cuadrados, adicionalmente, se edificará un tanque sedimentario de 789 metros cuadrados.
Se construirá un tanque espesador para el tratamiento del lodo procedente del lavado de minerales con un área de 107 metros cuadrados que se suministrará a cuatro equipos con capacidad de 200 litros por segundo, que darán servicio a toda la planta en beneficio del puerto.
En su recorrido por la planta potabilizadora de El Cayaco, la presidenta destacó que el sistema de agua de Acapulco data de hace 70 años, por lo que es necesario seguir invirtiendo en él a través de la gestión de recursos que beneficien a todos los acapulqueños.
Por otra parte, dio el banderazo a los trabajos de construcción de la carretera al poblado El Veladero, con una inversión de 9 millones 500 mil pesos, la cual beneficiará a más de 2 mil 500 habitantes que viven y transitan por la zona.
Se explicó que la pavimentación de 850 metros lineales, equivalente a 500 metros cuadrados contará también con guarnición de concreto, una línea de drenaje sanitario, pozos de visita, una línea de agua potable, muros de piedra braza de la región, cuneta, bordillo y loza de concreto.
La vialidad permitirá la circulación de vehículos de carga, una limitante de la que actualmente sufren los vecinos de la colonia 24 de octubre y el poblado El Veladero de Morelos.