El investigador del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Marcos Mauricio Chávez Cano, llevó a cabo recorridos de daños en Acapulco tras el sismo del 7 de septiembre de 2021 y el huracán Otis del 25 de octubre de 2023, y concluyó que el reglamento de construcción debe normar los materiales no estructurales que hicieron muchos daños en estos eventos catastróficos.
En entrevista telefónica por el simulacro nacional del 19 de septiembre, el doctor en Estructuras dijo que el recorrido en el municipio costero hace cuatro años registró daños en elementos no estructurales, es decir, “aquellos que no tienen una función de soportar cargas, simplemente son elementos que pueden ser recubrimientos de fachadas o muros divisorios, pero que no tienen una función estructural”.
Los daños en este tipo de elementos “no comprometen la estabilidad o el desempeño estructural del edificio, que puede ser un hotel, un edificio de condominios, no corre un riesgo de que exista un colapso”.
Sin embargo, acotó el integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I, los elementos no estructurales tienen finalmente un peso y “si éstos se llegan a desconectar de donde están apoyados, pues al caerse pues puede generar daños a las personas que están transitando por la vialidad o a los vehículos, etcétera”.
“También, en el interior por ejemplo de un edificio, pues se utilizan muchos plafones o muros divisorios de paneles ligeros, que igual no tienen una función estructural, pero cuando llega un sismo y se llega a resonar mucho la estructura, aunque no haya un daño en columnas o en vigas, pues estos elementos al dañarse pues pueden ocasionar daños a los ocupantes principalmente”.
Tras el paso del huracán categoría 5, Chávez Cano fue integrante del equipo de Instituto de Ingeniería de la UNAM que volvió a acudir a Acapulco para revisar los daños, que “fueron cuantiosos y fueron aparatosos porque la mayoría de los edificios, lo que salió proyectado, eran sus elementos no estructurales”.
“Pudimos ver ahí recubrimiento de fachadas, muros divisorios, ventanas, que todo eso cuando llega la racha de los fuertes vientos del huracán, pues eso salieron proyectados y de alguna manera dejaron desnudos a los edificios”.
El especialista dijo que “al verse dañados esos elementos no estructurales, dejan a sus edificios inservibles porque no se pueden ocupar de manera inmediata, y además, al desprenderse eso, todos esos elementos salen proyectados y pueden impactar a otros edificios o pueden impactar a las mismas personas, dejándolas desprotegidas”.
“El comportamiento estructural o el desempeño de los edificios desde el punto de vista estructural fue adecuado, pero el que no fue adecuado es el desempeño de los elementos no estructurales”.
Chávez Cano, quien visitó Noto, Japón, por el terremoto del año pasado con el propósito de analizar los daños, aclaró que este problemática no es exclusiva de Acapulco, “eso sucede en varias partes del país, incluso en otros países en donde desafortunadamente a los elementos no estructurales, por considerarlos no estructurales, no se les da la importancia para que se pueda diseñar adecuadamente”.
“Entonces se utilizan los materiales que no son adecuados, se utilizan soportes que tampoco son los adecuados, que cuando llega el sismo o llega el huracán, éstos son los primeros elementos que salen proyectados o salen dañados”.
El investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM lamentó que las normativas “todavía no incluyen requisitos que deban cumplir estos elementos, pero es importante que las normativas vigentes de construcción consideren requisitos mínimos que deban cumplir estos elementos para que no salgan proyectados”.
Consideró que la persistencia del uso de estos materiales susceptibles a daños en sismos o en huracanes “quizás sea algo como una especie de uso o costumbre, o quizás por atender rápido la emergencia, que la gente cuando ya ocurrió el daño y salió disparado el recubrimiento, con el propósito de acelerar rápido la puesta en marcha del edificio, pues vuelven a reparar de la misma manera, utilizando los mismos materiales”.
Indicó que se debe normar el uso de estos materiales, “no es que sean malos, simplemente hay que utilizarlos de una manera más segura, utilizando técnicas, siendo más restrictivos y que cumplan ciertos requisitos para que puedan ser integrados en este tipo de edificios”.
“Hasta ahorita, la mayoría de la gente no le da la importancia a estos elementos y los compran y los colocan sin llevar alguna asesoría técnica especializada; entonces, si vamos a utilizar materiales de este tipo y tienen que resistir viento, pues se tienen que diseñar para que resistan esos vientos, así de simple”.
El doctor en Estructuras especificó que la única manera de volverlo obligatorio “pues es poner esos requisitos en una norma de construcción, en un reglamento de construcción para que la gente los aplique”.
Un local comercial se desplomó en La Condesa debido a las lluvias ocasionadas por el huracán John Foto: El Sur
Argenis Salmerón / Jacob Morales Antonio / Karina Contreras / Redacción
Árboles y postes colapsados, inundaciones en vialidades, suspensión de energía eléctrica en colonias, además de deslaves de piedras, fueron los daños que dejó el huracán John en Acapulco.
La terraza del lobby de un local comercial construida con herrería, maderas y azulejos se desplomó en la zona de La Condesa y terminó destruido por los vientos y lluvias de la noche y la madrugada.
También las lluvias reblandecieron el material, y un puesto de trajes de baño y recuerdos de Acapulco, ubicado en el mercado de artesanías del parque Papagayo que apenas estaba siendo rehabilitado,
Hubo suspensión de servicios públicos, vialidades vacías por la fuerte lluvia de la mañana de John, que se degradó a tormenta tropical y luego a baja presión. Poco después de las 10 de la mañana el servicio del Acabús trabajó de manera normal, luego de suspender corridas desde las 6 de la mañana, aunque canceló el servicio a las 6: 30 de la tarde.
El gobierno municipal informó que ayer en la tarde se formó una baja presión frente al estado de Michoacán, y los remanentes de John, ocasionarán lluvias en Acapulco y la probabilidad de un 50 por ciento para un nuevo ciclón.
En un recorrido por la avenida Cuauhtémoc había un poste de energía eléctrica a punto de caer, afuera del Ayuntamiento donde trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), trabajaron para retirarlo.
También arrastre de tierra y corriente de agua en Las Anclas, donde fue cerrado un sentido de la vialidad. Un tráiler quedó varado, abajo del puente Bicentenario.
El director de Maquinaría Pe-sada y Parque Vehicular, Silvestre Gómez Martínez, dijo a reporteros que las avenidas con mayor arrastre de tierra fueron Cuauhtémoc, Lázaro Cárdenas y la calzada Pie de la Cuesta.
En la avenida Farallón se desprendió la publicidad de un anuncio espectacular, además de arrastre de tierra y basura.
En la avenida Ruiz Cortines hubo encharcamientos, principalmente frente a la colonia La Laja y la Unidad Académica de Psicología de la UAG.
En la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, hubo deslave de tierra y piedras y de mayor cantidad en El Derrumbe.
La suspensión de energía eléctrica fue en las colonias Caudillos del Sur, Leyes de Reforma, Llano Largo, Los Manantiales, Constituyentes, Morelos, 5 de Mayo, Lázaro Cárdenas, Unidad Habitacional Leonardo Rodríguez Alcaine y San Agustín, reportaron vecinos.
Los encharcamientos se observaron en las avenidas Costera, Ruiz Cortines, Cayaco-Puerto Marqués, bulevar de Las Naciones.
La caída de postes en la avenida Cuauhtémoc, frente al Ayuntamiento, dos postes de alumbrado público en la avenida Ruiz Cortines y uno de teléfono en la colonia Bellavista entre las calles 6 y Ejido.
Un vehículo quedó varado en la calle Cerrada de Caminos, entre la terminal de Estrella Blanca y la Secretaría de Seguridad Pública municipal y los árboles colapsados cayeron en el Barrio de la Fábrica y el Zócalo.
También hubo deslaves de piedras y tierra en la avenida Escénica, Viaducto Diamante, avenida Farallón y avenida México.
En la mañana en un boletín de prensa, la Coordinación General de Protección Civil y Bomberos, explicó que el fenómeno meteorológico dejó a su paso cortes de energía eléctrica en varios puntos de la ciudad, encharcamientos en la avenida Costera, bulevar Vicente Guerrero, en la entrada de la colonia Vacacional, así como inundación en la entrada de la calle Cerrada de Caminos en la colonia Progreso.
Indicó que también se reportó una inundación en el fraccionamiento Las Gaviotas y hubo una vivienda afectada.
Informó que se reportó la caída de cuatro postes, uno de energía eléctrica en avenida Cuauhtémoc, frente al parque Papagayo, dos de alumbrado público en Ruiz Cortines y otro de teléfono en avenida Ejido y Calle 6.
Añadió que hubo un vehículo varado en la entrada de la calle Cerrada de Caminos, un árbol caído en el Barrio de la Fábrica y dos palmeras en el Zócalo.
Asimismo, puntualizó que se produjo un deslave de tierra en la avenida Escénica, subiendo hacia Las Brisas, otro en la autopista de Metlapil, pasando la caseta y uno más en Farallón del Obispo y avenida México.
Además, informó que hubo deslizamiento de tres rocas en la avenida Escénica, pasando la curva de la “S”, mientras que en la localidad de Puerto Marqués, se produjo la caída de un transformador.
No bajar la guardia: Consejo de Protección Civil
Ayer en el tercer día de la sesión del Consejo de Protección Civil se informó de las incidencias de la madrugada del martes. La sesión se llevó a cabo ahora en el patio central del Ayuntamiento, enca-bezada por la presidenta munici-pal Abelina López Rodríguez.
El encargado del Centro de Monitoreo de la dependencia, Juan Ramón Ramírez Miranda, informó que John se degradó la tarde del martes, luego de impactar como en los municipios de la región de la Costa Chica.
Sin embargo, afirmó que ayer en la tarde se formó una baja presión con probabilidad de desarrollo ciclónico, que interactúa con los remanentes del ciclón tropical John frente a las costas de Guerrero, en interacción con la vaguada monzónica, mantendrán el temporal de lluvias extraordinarias.
Posteriormente, los funcio-narios responsables de las dife-rentes zonas de Acapulco reportaron las incidencias de la madrugada y mañana del martes.
Se reportó el colapso de una banqueta cerca de la escuela del Cetmar, ubicada en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, instalaciones que sirven como refugio temporal. El ex secretario de Obras Públicas y Desarrollo Urbano, Alfredo García Vázquez, expresó que es un riesgo para los peatones y requiere de una obra de mitigación.
El secretario de Finanzas, Carlos Armado Morillón, reportó deslaves en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, frente a El Derrumbe y cerca de una gasera en la colonia Jardín Azteca.
El encargado de recibir las llamadas del número de emergencia del C-5, dio a conocer que la mayoría de los refugios estuvieron cerrados en la madrugada del martes, y pidió que haya coordinación entre autoridad y cómite vecinal.
El mando de la Guardia Nacional informó que ayudó en el traslado a 500 personas de la colonia Paso Limonero a Las Cruces, además de patrullar tiendas para evitar rapiña.
La secretaria del Bienestar y Desarrollo Comunitario, Leticia Lozano, alertó del desborde un arroyo frente a la colonia San Isidro Labrador, frente a la empresa Bimbo, lo que podría repercutir en una inundación.
La presidenta municipal, Abelina López Rodríguez, dijo que sirvió el trabajo de prevención en la limpieza de los canales pluviales.
Añadió que se evitó la rapiña que “jamás está permitida” y se trabajó con presencia policiaca en los diferentes establecimientos.
Pidió a sus funcionarios municipales estar vigilantes y atentos en sus zonas de responsabilidad, debido a la formación de una baja presión, frente al municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, que mantiene un 50 por ciento de probabilidad de ciclón.
Exhortó a la ciudadanía que vive en zona de alto riesgo acudir a los refugios temporales para ayudar en la prevención.
Se desploma una terraza en La Condesa
La terraza del lobby de un local comercial construida con herrería, maderas y azulejos, se desplomó en la zona de La Condesa por causa de los vientos y las lluvias del huracán John que reblandecieron el material.
La estructura de metal se venció y el piso de madera que sostenía se desplomó, quedando atravesada sobre la banqueta.
Se trata de un espacio que hace años funcionaba abajo como recepción para entrar al Bungy y arriba era la estancia para esperar el turno para poder tirarse.
A un costado se encuentra el restaurante Paradise y a un costado un campamento de la Guardia Nacional.
Además de la estructura metálica, los azulejos y la madera, los transeúntes se exponen a una descarga de energía eléctrica, debido a que algunos cables quedaron tensos y aún están conectados al alumbrado público.
Se trata de la banqueta que está de lado de la playa, en la zona de bares y discotecas que ofrecen servicios por la noche principalmente.
Por otro lado, un puesto de trajes de baño y recuerdos de Acapulco, ubicado en el mercado de artesanías del parque Papagayo que estaba siendo rehabilitado, fue destruido por los vientos y llu-vias de la noche y la madrugada.
Las bases de madera y el techo de lona cayeron en la banqueta, impidiendo el paso peatonal en la avenida Costera.
El mercado de artesanías se encuentra al costado derecho de la salida de la Vía Rápida, donde entronca con la avenida Costera y al igual que ese puesto, otros más que aún no se habían reconstruido totalmente resultaron afectados.
Antes de las 3 de la tarde, ninguna autoridad ni los propietarios habían acudido a limpiar el área o poner cercos para prevenir algún accidente con los materiales que quedaron ex-puestos.
En las colonias Emiliano Zapata, Ciudad Renacimiento y Vacacional, las intensas lluvias dejaron encharcamientos, arrastre de basura, y algunos puestos metálicos en las banquetas derribados por los fuertes vientos que azotaron la ciudad durante la noche del lunes y primeras horas de este martes.
En un recorrido en el bulevar Vicente Guerrero había encharcamientos en las esquinas con la avenida El Quemado en la Vacacional, en la esquina con la calle 14 y a un costado de la Clínica 26 del IMSS en la Zapata, y sobre el paso elevado.
En el trayecto algunos puestos metálicos que estaban ubicados en la banqueta en el bulevar frente al supermercado Soriana, estaban colapsados por las rachas de viento; también algunos locales que estaban en el pasillo del estacionamiento de la tienda comercial.
En las alcantarillas había decenas de botes y platos de plástico obstruyendo que el agua fluyera hacia el drenaje. También hubo encharcamientos en el Eje Central y Circuito Interior de Ciudad Renacimiento del agua que bajó de las partes altas.
En la Central de Abasto el agua se encharcó y subió a la altura del tobillo, pese a esta situación decenas de personas acudieron a comprar verduras y frutas, así como tortillas en los negocios ubicados en el área.
En el trayecto del recorrido hacia el centro de la ciudad, en la carretera México-Acapulco hubo arrastre de tierra en el pavimento, y a pesar de que la lluvia no cesó durante todo el día no hubo deslaves de tierra.
El panorama en los alrededores era ver casi la totalidad de los negocios establecidos cerrados, los únicos que estaban abiertos eran las farmacias, las tiendas de conveniencia, tortillerías, y los supermercados.
En las calles casi no había gente, y durante gran parte de la mañana y el medio día no hubo transporte urbano, y fueron pocos los taxis colectivos que prestaron el servicio, y las camionetas de las rutas alimentadoras de las colonias que bajan al bulevar.
En negocios como plaza Patio, debido a las lluvias muchos negocios no abrieron y los que lo hicieron los clientes fueron pocos; además de que hubo poco transporte quienes aumentaron sus tarifas.
Telcel abrió, pero no dio servicio al no haber sistema.
En la plaza se encuentra unas oficinas de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) que tampoco abrió. En la tienda Woolworth fueron muy pocas las personas que fueron a la tienda y empleados comentaron que les dio trabajo llegar porque no había transporte, pero la preocupación que tenían era como se iban a regresar.
En donde hubo más movimiento fue en la tienda Soriana, donde había largas filas porque había pocas cajeras y una comentó que no llegaron debido a la lluvia que dejó sin transporte la ciudad. En un recorrido por la tienda se los anaqueles estaban semivacíos en el área de pan Bimbo, el atún, mayonesa, las sopas instantáneas, así como el arroz, frijol y leche. El área de las tortillas también hubo fila y la tienda estaba surtido en el área de verduras y donde el jitomate alcanzó el precio de 45 pesos el kilo.
Algunos taxis colectivos cobran 30 pesos, la tarifa es de 20 pesos de la plaza a El Coloso, argumentando que con las inundaciones pueden dañarse sus carros en sus piezas y argumentó uno de ellos que “es un riesgo salir así”.
Una de las trabajadoras informó que desde la mañana empezaron a cobrar así y a veces no queda otra que pagar porque uno necesita llegar al trabajo, pero ya es un abuso que de 20 cobren a 30 pesos, pero señaló lo hacen porque las autoridad no les dicen nada y permiten los abusos.
Las empresas proveedoras de materiales de construcción concluyeron el programa de apoyo de precios preferenciales para Acapulco y Coyuca de Benítez afectados por el huracán Otis, informó la presidenta de las casas materialistas Elodia Vargas Lima.
En declaraciones al asistir a la jornada De la mano con tu negocio que llevó a cabo la Secretaría de Fomento y Desarrollo Económico en un salón de la Expo Mundo Imperial, Vargas Lima informó que desde mediados de junio concluyó el programa de ayuda que dieron las empresas proveedoras.
La ingeniera indicó que el suministro de todos los materiales de construcción se ha estabilizado, pero el problema que enfrentan los materialistas es que no hay trabajadores, y la entrega de los materiales se ha retrasado. “Todos se quejan de la falta de personal”.
La representante comentó que desde mediados de mes las empresas proveedoras de materiales como el caso de la cementera Holcim, regularizó el precio del bulto de cemento de 50 kilos que durante los primeros seis meses del año se mantuvo en 200 pesos, y ahora ya cuesta 250 pesos, es decir una tonelada ronda entre los 4 mil 800 a 5 mil pesos.
En el caso de los materiales prefabricados como el block de cemento pasó de 10 a 18 pesos, y el tabicón ligero de 7 a 10 pesos, mientras que la varilla de media pasó de 250 pesos a 290 cada una.
“Este apoyo fue determinante para que la gente realmente construyera, y la propia gente me ha dicho que el apoyo que dio el gobierno les sirvió para poder arrancar la construcción de sus casas de material, y ahora se han seguido con colocar la losa”, dijo.
Vargas Lima dijo que ha sido complicado conseguir chalanes y choferes para la entrega de los materiales de construcción, en el caso de su negocio, dijo que de 20 trabajadores en la semana sólo se presenta la mitad, o algunos sólo van a trabajar tres días.
La presidenta indicó que a pesar del aumento de los salarios de los trabajadores, éstos se dan la libertad de no presentarse a trabajar, y ante la necesidad que hay en las casas materialistas los propietarios no pueden hacer nada al respecto, “nos tienen atados de las manos”.
Precisó que un chalán está ganando semanalmente 3 mil pesos, y un chofer hasta 3 mil 500, sin embargo señaló que los trabajadores “ya están en una zona de confort, y ahorita debemos de aprovechar que hay trabajo”.
La empresaria informó que en los próximos meses el cemento y otros insumos tendrán un peso máximo en los empaques de 25 kilos, debido a la entrada en vigor de la nueva norma de carga, y ya no se permitirá pesos mayores como el actual del cemento que es de 50 kilos, lo que aumentará ligeramente el precio debido al costo que representará el empaque.
Persiste la falta de mano de obra
El presidente de la Canacintra, José Mario Moreno Rojas, dijo que a ocho meses del impacto del huracán no es la carencia del material de construcción lo que está retrasando las remodelaciones de viviendas y negocios, sino la falta de trabajadores.
“Vamos avanzando de manera más rápida en cuanto a la habilitación de los negocios, pero en el caso de la reconstrucción seguimos batallando un poco, por el tiempo de espera de la entrega del material”.
El líder empresarial subrayó: “hay algo que nos está afectando tremendamente, que es la falta de mano de obra”. Dijo que el desequilibrio que se ha generado es aún por la gran demanda que hay de la población en Acapulco y Coyuca de material y las casas materialistas no se dan abasto de entregar los insumos.
Respecto a la jornada De la mano con tu negocio, expresó que son buenas porque muchos empresarios tuvieron la oportunidad de avanzar con trámites y preguntar a los representantes de las diferentes instituciones reunidas en la Expo Mundo Imperial, cómo hacer trámites o dónde acudir de forma directa para solicitar un crédito.
La mayoría de las ventanas del hospital del IMSS Vicente Guerrero aún no han sido reparadas después de que se rompieron por los fuertes vientos registrados durante el paso del huracán Otis Foto: Ramón Gracida Gómez
Ramón Gracida Gómez
A más de siete meses del paso del huracán Otis, el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Vicente Guerrero, aún sigue en remodelación, todavía no colocan todas las ventanas reventadas por los fuertes vientos la madrugada del 25 de octubre y los trabajadores sustituyen el material de construcción dañado de los pisos y las paredes.
En un recorrido por el interior de las instalaciones se pudo constatar que en algunas partes la reparación aún continúa por los daños ocasionados por el meteoro del 25 de octubre porque los vientos rompieron las ventanas y causaron destrozos en el interior del hospital.
Los médicos llevan a cabo sus labores, mientras que los albañiles reparan el piso, pintan las paredes o mueven los muebles que resultaron dañados por el huracán y que aún no son removidos, como ocurre en el piso más abajo del hospital y que está destinado a la quimioterapia.
Los pacientes también se adaptan a las reparaciones de los pasillos que atraviesan o las salas donde tienen que esperar para su consulta, como en el área de traumatología, donde este jueves había decenas de derechohabientes que esperaban entrar con el médico de turno, en medio de bultos de cemento y pintura.
Un letrero cerca del área de la farmacia es explícito: “Precaución, estamos trabajando”. Y es que las paredes de alrededor se encuentran aún en reconstrucción, algunos asientos están sucios del polvo de la remodelación o les cayeron algunas gotas de la pintura que ponen los albañiles en distintos puntos de las salas.
En otros puntos en el interior del nosocomio aún no son repuestas las tapas de los conductos de aire, y al fondo se escuchan los golpes de los martillos para instalar los diversos materiales que aún faltan.
También se pudo ver el cuarto de archivo con cientos de papeles acumulados, cables colgados y hay muebles dañados acumulados en un espacio abierto dentro del hospital; el estacionamiento también es una bodega para los muebles nuevos y viejos del hospital.
Pero la simple fachada del hospital Vicente Guerrero da una idea de los daños que ocurrieron en el transcurso de las primeras horas del 25 de octubre, cuando entró el huracán Otis y golpeó principalmente a los municipios de Acapulco, Coyuca de Benítez y San Marcos.
En una de la esquina de las paredes están expuestas las varillas y los ladrillos, y en otras partes simplemente está deteriorado el exterior color gris que caracteriza al hospital del IMSS.
Las puertas giratorias metálicas aún no son inauguradas, todavía tienen el plástico en las que fueron envueltas para instalarlas en la entrada de la avenida Ruiz Cortines; a un costado, el cajero dañado de Banamex tiene una lámina de metal puesta para cubrir el espacio de un ventanal para que no pase la gente.
En la misma entrada del hospital se encuentran las docenas de losetas que apenas van a ser instaladas en el nosocomio y también esta parte del hospital es utilizada para la herrería y trabajadores ensamblaban piezas ayer a orilla de la banqueta; arriba de ellos, un trabajador instalaba aún ventanas para cubrir los huecos que persisten después de siete meses.
En otro punto de la misma avenida, una de las principales de Acapulco, se puede ver la acumulación de basura de los muebles dañados por la lluvia y el viento que entraron al inmueble.
Entonces, la entrada alternativa está a unos metros, por donde ingresan los automóviles, una pendiente que le fue difícil subir a una mujer adulta mayor asistida por su hija, “un paso grande”, le pidió para continuar.
Es perceptible que a un costado del área de rehabilitación para pacientes con fracturas están remodelando a cierta profundidad porque está tapada el área con tablas de madera; unas sillas están colocadas para familiares que esperan y en la orilla está una cafetería.
Desde la calle Paseo de la Cañada, donde también se ve muy dañada la fachada de la Escuela de Enfermería de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), se puede ver que la mayoría de las ventanas del hospital Vicente Guerrero no han sido colocadas de nuevo.
El hospital Vicente Guerrero fue inaugurado en 1992, durante el gobierno priista de Francisco Ruiz Massieu; está catalogado como un hospital de segundo nivel con 39 consultorios de especialidad y cuenta con 12 quirófanos, además de una plantilla de más de 2 mil trabajadores de base y confianza.
Se ahoga un turista de la Ciudad de México en playa Encantada
Un turista de la Ciudad de México murió ahogado en Playa Encantada, en la zona Diamante de Acapulco.
El hecho fue reportado a las 5 de la tarde, frente a la franja de restaurantes de esa zona turística, informaron policías turísticos.
Testigos dijeron a la policía que el turista en estado de ebriedad se metió a nadar al mar y fue arrastrado por una ola.
Posteriormente el mar sacó el cuerpo a la franja de arena y paramédicos brindaron los primeros auxilios, sin embargo la víctima ya no tenía signos vitales.
El turista se llamó Christopher, de 42 años, de acuerdo con la declaración ministerial de los familiares.
Atropella y mata una camioneta a la conductora de una motoneta
Una mujer a bordo de una motoneta murió atropellada por una camioneta en la colonia Progreso.
El accidente fue reportado en los primeros minutos del sábado entre las calles Plan de Ayala y 18 de Marzo, informaron policías viales.
El reporte policiaco indica que el conductor de una camioneta tipo Pick Up iba a exceso de velocidad y en estado de ebriedad, embistió a la conductora de una motoneta, que salió disparada y cayó al pavimento y murió al instante.
El responsable de la camioneta con placas de la Ciudad de México huyó del lugar. El cadáver de la mujer fue trasladado a las instalaciones del Semefo.
Se incendia una bodega de material de construcción en Llano Largo
Una bodega de material de construcción se incendió en el fraccionamiento Costa Dorada, en la colonia Llano Largo.
Según autoridades de Protección Civil del estado y municipio, el fuego alcanzó a quemar un automóvil abandonado, que estaban estacionado cerca del almacén.
El siniestro fue reportado a la 1 de la tarde, se alertó a las autoridades de un incendio en un predio que funciona como almacén de material de construcción, informó Bomberos de Acapulco.
Bomberos con pipas de agua acudieron para sofocar el incendio del almacén, en el que había: tinacos y tubos de PVC.
El coordinador de Protección Civil y Bomberos, Efrén Valdez, dijo que era una bodega y había plásticos, y que también se quemó un automóvil estacionado cerca del predio. (Redacción)
En las ferreterías y casas de materiales de construcción, los damnificados por el huracán Otis, acuden a presionar para que les entreguen lo que compraron con anticipación en diciembre, ante la urgencia de comprobar ante la Secretaría de Bienestar en qué se habían gastado el primer apoyo y poder cobrar el segundo pago económico.
En un recorrido en las ferreterías y casas de materiales ubicadas en la avenida Lázaro Cárdenas, en la colonia Emiliano Zapata y La Cima, no había las largas filas de diciembre pasado, y casi la totalidad de las personas que acuden van a preguntar cuándo llega el material que ya pagaron.
En la ferretería La Cima, una de las encargadas dijo que las tres grandes empresas de materiales de construcción que surten a Acapulco están tratando de abastecer lo antes posible todo el inventario solicitado, y que en algunos casos se ha retrasado algunas semanas más la entrega del pedido como el block ligero.
Otros materiales de primera mano que se requieren son la grava y la arena, que también se ha dificultado su entrega ante la escasez que hay. La mujer dijo que el precio no ha variado mucho y se mantiene. Un carro de arena ronda los 2 mil 500 pesos, y uno de grava en 4 mil 500 pesos.
La vendedora dijo que algunas de las personas que han acudido tratan de exigir que se les devuelva el dinero de lo que ya compraron porque el material no llega, sin embargo desde que compraron y apartaron el producto se les indicó que no hay devoluciones de efectivo, además de que el material ha sido encargado.
En otra casa de materiales ubicada en la colonia Emiliano Zapata había un letrero que decía que no había entrega de materiales a casa, por la gran cantidad de órdenes por entregar, y uno de los trabajadores dijo que podría haber espacio hasta finales de mes.
La presidenta de la Asociación de Materialistas de Guerrero, Elodia Vargas Lima, informó que el suministro de material de construcción de otros estados a Acapulco se ha estabilizado, pero la entrega a los damnificados se ha retrasado por el encarecimiento de la mano de obra.
En declaraciones por teléfono, la empresaria afirmó que no hay un aumento significativo de los precios en los materiales de construcción, porque los proveedores han mantenido los precios como antes del impacto del huracán Otis, sin embargo los materiales prefabricados sí han aumentado, como el tabicón o block.
“Donde tenemos una tardanza de entrega de material es en los agregados, arena, grava, tabicón. El tabicón ligero lo traen de Puebla y por la demanda antes del huracán estaba en 7 pesos cada uno, ahora alcanza un precio de hasta los 10 pesos”.
La empresaria dijo que el cemento que es uno de los productos de construcción más demandados no ha subido de precio, e incluso bajó. Indicó que antes del huracán cada bulto costaba 220 pesos, y con los precios de apoyo de las empresas bajó a 200 pesos y se ha mantenido en ese rango.
Vargas Lima propuso que el gobierno del estado genere un canal para poder traer mano de obra de los municipios de la Montaña del estado, donde hay gente y es muy trabajadora y que necesita empleo, como ayudante, peón, albañil o choferes.
Explicó que al igual que otros sectores económicos, debido a la migración de muchos trabajadores a otros estados después del impacto y el desastre que dejó el huracán en octubre, la mano de obra se fue de la ciudad, y quienes se quedaron han triplicado el precio de su trabajo.
Dijo que un chofer pasó de ganar de 2 mil 200 a 3 mil 500 pesos semanales, mientras que los albañiles pasaron de cobrar 500 pesos al día hasta mil pesos, y los ayudantes de albañiles pasaron de cobrar 300 pesos a 600 pesos por una jornada de ocho horas de trabajo.
“Tenemos una gran escasez de personal, la gente no está trabajando, en nuestro caso no tenemos choferes, chalanes, auxiliares contables, bodegueros. No puedo decir con exactitud qué está pasando, pero uno de los principales, es la salida de gente de la ciudad a otros estados”.
Lo otro es que la gente ante la demanda quiere ganar de más “y hay gente que sí los paga ante la necesidad y la urgencia que hay para arreglar las casas ante la próxima temporada de lluvias”.
Dijo que ante esta misma situación las constructoras que están realizando obras de remodelación en hoteles y condominios están trayendo a trabajadores del centro del país, con buenos sueldos, pero sin llegar a los excesos como lo que piden los albañiles en Acapulco.
Comentó que en la actualidad los precios se han mantenido sin cambio, pero todo el material que está llegando a Acapulco es material que ya está apartado desde diciembre por la gente que compró y se llevó su recibo para justificar y poder recibir el segundo apoyo de reconstrucción que entregó el gobierno federal.
“A mi me cuelga todavía para terminar de entregar, pero si tuviéramos personal, estaríamos terminando antes. No tiene caso que yo venga todos los días a trabajar, si no llega el chofer o el ayudante. A nosotros nos han insultado, nos gritan”, expresó.
Los hoteles acaparan los materiales de reconstrucción, por eso los vecinos de Acapulco que resultaron damnificados y quieren reparar sus viviendas padecen su escasez, indicaron trabajadores de una casa de materiales.
Uno de los materiales más solicitados es la tabla de yeso porque sirve para forrar el interior de las viviendas; asimismo, el panel W es muy codiciado para la reparación de los techos que resultaron afectados por el huracán Otis, en sustitución de las típicas láminas galvanizadas.
En promedio, un vecino que tuvo algunos daños menores en su vivienda gasta alrededor de 16 mil pesos porque la instalación de estos materiales trae consigo cintas y tornillos que también deben ser adquiridos para tener una correcta reconstrucción.
Los trabajadores consultados, que evitaron dar el nombre de la empresa en la que laboran, indicaron que las ventas se están focalizando para los clientes que compran al mayoreo, por ejemplo hoteles que buscan adquirir 400 tablas de yeso en una sola compra.
De tal forma, los vecinos damnificados buscan unas cuantas unidades del mismo material, por lo que no le conviene a la empresa venderles y por ello se enfoca en los clientes de grandes dimensiones.
Asimismo, la escasez de materiales de construcción se debe al suministro de los mismos porque su producción proviene de estados del centro y norte del país, por lo que no logran cubrir la alta demanda que hay actualmente en Acapulco después del paso del huracán Otis.
Una casa de materiales importante es Gromex, cuya sucursal en la avenida Niños Héroes se encontraba cerrada este jueves y la atención es por teléfono; anuncia con una manta: ¡En apoyo a la reconstrucción de Acapulco bajamos nuestros precios!
El precio por tonelada de cemento gris es de 3 mil 950 pesos y el precio por un saco de 50 kilogramos es de 197.50 pesos; la tonelada de mortero es de 3 mil 400 pesos y el saco de 50 kilogramos de 170 pesos; la tonelada de multiplast es de 6 mil pesos y el saco de 40 kilogramos de 240 pesos; y la tonelada de cemento blanco cuesta 7 mil 600 pesos y el saco de 50 kilogramos de 191.25 pesos.
El Sur publicó este jueves el testimonio de Juan Pablo Tarsicio, vecino del barrio histórico La Guinea, que ha tratado de reconstruir su pequeña vivienda severamente afectada, el techo voló y una pared se derrumbó, pero no encuentra materiales para reconstruirla porque están escasos.
El gobierno federal otorgó apoyos económicos en efectivo para la reconstrucción de las casas que fueron afectadas, después de un pago inicial de 8 mil pesos para la limpieza de las mismas y que fue dado de una forma más amplia; el apoyo de reconstrucción dependía del grado de afectación registrado en el censo, pero se elevó en muchos casos hasta los 60 mil pesos.
Además de la escasez de materiales, muchos damnificados que pretenden reconstruir sus casas también padecen la falta de albañiles disponibles que puedan hacer el trabajo, o de especialistas en ventanas que puedan instalar sus marcos; los nuevos lineamientos del gobierno estatal indican que las edificaciones tienen que soportar rachas de viento de hasta 300 kilómetros por hora.
El gobierno municipal hizo notificaciones en Ciudad Renacimiento a negocios para recuperar espacios públicos y banquetas para “el libre tránsito”.
Trabajadores de la Dirección de Vía Pública notificaron a propietarios y encargados de los establecimientos para que retiraran aluminio, escombro, papel, botes, fierros, cartón, y distintos materiales.
Les indicaron a los encargados que cuentan con un lapso de 48 horas para el retiro del material, de lo contrario serán acreedores a multas.
La dependencia indicó que mantiene recorridos de manera constante en distintos puntos de la ciudad y en lo que va del mes han entregado 100 notificaciones en distintas avenidas y colonias como La Costera, avenida Cuauhtémoc, Progreso, Costa Azul y Aguas Blancas. (Redacción).
Condominio de 13 pisos en la zona Diamante donde otras construcciones similares fueron severamente dañadas por los vientos del huracán Otis el pasado 24-25 de octubre Foto: Carlos Carbajal / archivo
Daniel Velázquez
La reconstrucción o instalación de anuncios espectaculares está “suspendida” desde el sábado 16 de diciembre mediante el Decreto por el que se expiden los lineamientos para la construcción y reconstrucción integral de la franja Costera del Estado de Guerrero “y no procederá su autorización”, se advierte en el mismo documento.
El viernes 15 de diciembre, en el Periódico Oficial del Estado se publicó el decreto que el jueves en privado presentó la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda; consta de 15 artículos y cuatro transitorios, el cual está en vigor desde el sábado 16.
Algunos de los lineamientos que establece el decreto para los edificios de más de cinco pisos son que los paneles ligeros, tablas de yeso y tabla de cemento “no podrán ser utilizados para fines estructurales principales”; ventanas, vidrios, canceles, fachadas integrales deberán resistir vientos de 200 a 300 kilómetros por hora; la cancelería de aluminio deberá estar certificada para resistir huracanes.
El decreto está vigente para todos los municipios de la “franja costera del estado de Guerrero”, desde La Unión hasta Cuajinicuilapa. En el decreto se advirte que “el incumplimiento de los presentes lineamientos será sancionado conforme a la legislación en materia de desarrollo urbano, obras públicas y ordenamiento territorial, movilidad, seguridad vial, y de responsabilidades de los servidores públicos y demás normatividad aplicable”.
“Esta desastrosa experiencia (el huracán Otis) es una oportunidad única que podemos construir no sólo edificios, sino también comunidades más fuertes, resilientes y en armonía con su entorno. Podemos transformar esta tragedia en un catalizador para el cambio positivo, estableciendo un precedente para cómo enfrentamos los desafíos del cambio climático y los desastres naturales”.
“Este es un momento para que Guerrero, y México en su conjunto, demuestren la capacidad de adaptación, innovación y solidaridad ante los nuevos tiempos dado los efectos del cabio climático. Con la implementación de estos lineamientos, marcamos el comienzo de un nuevo capítulo en nuestra historia, uno que esperamos esté lleno de esperanza, fortaleza y un legado duradero para las generaciones venideras”.
Anuncios espectaculares
En el artículo 13 del decreto se precisa que “la construcción, instalación o reconstrucción de anuncios espectaculares en azoteas de inmuebles o zonas urbanas que utilicen estructuras de acero o cualquier tipo de estructuras especiales para la suspensión o soporte de anuncios de gran formato conocidos como espectaculares que tienen como finalidad difundir propaganda, publicidad comercial o información diversa de interés general ubicadas en la franja costera del estado de Guerrero, quedará suspendida y no procederá su autorización”.
“Sólo se permitirán la colocación de medios publicitarios de renta, venta o
denominativos bajo características que no intervengan en cuestiones de accesibilidad,
visibilidad, iluminación, ventilación y seguridad, publicidad exterior en parques y jardines tratándose de medios publicitarios que tengan fines de beneficio al espacio público o contengan mensajes informativos, señalización oficial, de seguridad vial, cívicos o culturales, en los términos y ubicaciones que se determinen por la autoridad competente, la normatividad aplicable y las especificaciones técnicas establecidas en el PROY-NOM-004-SEDATU-2023, Estructura y diseño para vías urbanas. Especificaciones y aplicación”.
Edificios
“Los inmuebles de más de cinco pisos ubicados dentro de la franja costera del estado de Guerrero que hayan sido afectados por algún fenómeno meteorológico para su rehabilitación, deberán contar con un dictamen de seguridad estructural, emitido por las instancias de gobierno estatal o municipal competentes o una directora o director responsable de obra o corresponsable en seguridad estructural.
“Los materiales y procesos constructivos, como ventanas, vidrios, canceles, fachadas integrales que se implementen para la construcción o reconstrucción de la infraestructura, deberán ser resistentes para soportar los efectos de fenómenos naturales perturbadores, de acuerdo con las normas ya establecidas; estableciendo que, en caso de vientos provenientes de cualquier dirección, tomando como base una velocidad de diseño del viento de 200 a 300 kilómetros por hora, de acuerdo a su importancia y normatividad aplicable”.
“La resistencia estructural de la cancelería de aluminio deberá estar reforzada con elementos de seguridad y/o sistemas de protección contra daños que estén diseñados y certificados específicamente para resistir la fuerza de huracanes y vientos fuertes, elementos que deberán tener garantizada su efectividad ante efectos de fenómenos naturales perturbadores y ser instalados por personal calificado, siguiendo las indicaciones del fabricante y las normativas de construcción aplicables”.
“El uso de paneles ligeros, tablas de yeso y tabla de cemento como elementos en las fachadas de cualquier construcción o reconstrucción deberán cumplir con un procedimiento de conectores reforzados y ser complementados con elementos estructurales que garanticen la seguridad y estabilidad estructural según lo estipulado en la normatividad de construcción aplicable, así como en los presentes lineamientos, por lo que no podrán ser utilizados para fines estructurales principales, lo que deberá ser estrictamente supervisado por las directoras o los directores responsables de obra o corresponsables en seguridad estructural”.
El decreto también considera el uso de láminas de metal o zinc como parte de la reconstrucción, y señala que “su instalación será supervisada y validada por una directora o director responsable de obra o corresponsable en seguridad estructural”.
“El uso de elementos especiales, accesorios y complementarios, láminas de metal o zinc, material para la construcción o revestimiento de cubiertas destinados a ser colocados en azoteas o terrazas de inmuebles ubicados en la franja costera del estado de Guerrero, deben ser diseñados y calculados estructuralmente para formar una unidad segura y estable con la edificación principal y cumplir con normativas específicas de seguridad, sostenibilidad y eficiencia energética determinados por la autoridad competente en materia de construcción y desarrollo urbano, su instalación será supervisada y validada por una directora o director responsable de obra o corresponsable en seguridad estructural”.
Refugios
En los artículos 8, 9, 10 y 11 se habla de los refugios temporales y las condiciones que deben tener para ser considerados como tal. “Las edificaciones como: hoteles, edificios de departamentos, hospitales, mercados públicos, centros comerciales o lugares de concentración masiva de personas deberán disponer de zonas de refugio temporal adecuadas para afrontar fenómenos naturales perturbadores”.
“Las zonas de refugio temporal mencionadas deberán ser diseñadas y construidas para soportar los efectos de fenómenos naturales perturbadores, conforme a la normatividad aplicable, en materia de construcción, gestión integral de riesgos y protección civil”.
“Cada zona de refugio temporal debe ser revisada y supervisada periódicamente por las áreas responsables de gestión integral de riesgos y protección civil para garantizar que cumplan con los requisitos de seguridad y accesibilidad necesarios”.
“Los baños deberán construirse con muros y techumbres reforzados estructuralmente, capaces de resistir condiciones adversas como sismos, huracanes, o cualquier otro fenómeno que ponga en riesgo la integridad física de los ocupantes. Estos
espacios serán considerados como refugio temporal en caso de emergencia de primer acceso”.
Transitorios
En el artículo segundo transitorio se informa que las Secretarías de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial, y de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, “vigilarán el cumplimiento de los presentes lineamientos y realizarán los trabajos y acciones necesarias para actualizar el marco jurídico en materia de construcción, atlas de riesgo, normas, planes de desarrollo y demás normatividad aplicable, conforme a su respectivo ámbito de competencia, en un plazo no mayor a un año contado a partir de la entrada en vigor de estos lineamientos”.
En el artículo tercero transitorio se especifica que “las edificaciones existentes que cuenten con elementos arquitectónicos que no cumplan con esta disposición deberán realizar las adecuaciones necesarias por cuestiones de interés público, en apego a los presentes lineamientos y la normatividad aplicable”.
En el artículo cuarto transitorio “se propone que en los trabajos de reconstrucción se priorice la utilización de la mano de obra guerrerense y empresas establecidas en el estado de Guerrero”.
El por qué de los lineamientos
El decreto establece que los lineamientos en reacción a la “extraordinaria potencia y capacidad destructiva” del huracán Otis de categoría 5 ocurrido el 24 y 25 de octubre que tuvo “vientos máximos sostenidos de 270 kilómetros por hora, rachas de 330 kilómetros por hora y desplazamiento a 17 kilómetros por hora”.
También indica que los reglamentos de construcción están rezagados pues datan de hace 30 años, pero su actuliazacion llevará tiempo, pero la reconstrucción es urgente por esa razón se emiten los presentes lineamientos “urgentes e inmediatos, claros que permitan una construcción o reconstrucción acorde a las realidades del entorno y al uso de materiales de construcción sostenibles.
El huracán Otis, “dejó en claro que lo ocurrido en Acapulco en materia de construcción, es lo que no se debe hacer, ya que el uso de materiales ligeros, como elementos estructurales, no garantizan la seguridad y estabilidad de las mismas, siendo indispensable que se tomen medidas que establezcan una adecuada forma de construir”.
Los lineamientos para la reconstrucción, establece el decreto, son necesarios para la reactivación económica, pero también la seguridad “se debe prestar especial atención a la selección de materiales y procesos constructivos. Estos deben ser capaces de resistir los impactos de fenómenos naturales extremos. Las normativas de construcción deben actualizarse para incluir especificaciones sobre la resistencia al viento, la sismicidad y otros factores relevantes”.
“La tarea que tenemos por delante es monumental. No sólo debemos reconstruir
lo que se ha perdido, sino también hacerlo de una manera que prepare mejor a nuestras
comunidades para el futuro”.
El decreto está suscrito por la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, y los secretarios General, Ludwig Marcial Reynoso Núñez; de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial, Irene Jiménez Montiel, de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus.
También suscribieron todos los alcaldes de los municipios costeros de Guerrero, de Acapulco, Abelina López Rodríguez; de Coyuca, Ossiel Pacheco Salas; de San Marcos, Tomás Hernández Palma; de Copala, Gudalupe García Villalva; de Cuajinicuilapa, Edgardo Miguel Paz Rojas; de La Unión, Crescencio Reyes Torres; de Tecpan, Jesús Yasir Deloya Díaz; de Benito Juárez (San Jerónimo), Glafira Meraza Prudente; de Zihuatanejo, Jorge Sánchez Allec; de Atoyac, Clara Elizabeth Bello Ríos; de Ometepec, Efrén Adama Montalván; de Florencio Villarreal (Cruz Grande), Rodrigo Pavón Gallardo; de Tecoanapa, Carmen Ileana Castillo Ávila, y de Azoyú, Luis Justo Bautista.
Como invitados de honor, el presidente de la Asociación de Hoteleros y Restauranteros del Acapulco Tradicional, Francisco Aguilar Ordóñez; el rector de la UAG, Javier Saldaña Almazán; el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Guerrero, Carlos Francisco Sevilla Rodríguez; el presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA), Alejandro Domínguez Aveleyra, y el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Acapulco, Enrique Castro Soto.