El investigador del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Marcos Mauricio Chávez Cano, llevó a cabo recorridos de daños en Acapulco tras el sismo del 7 de septiembre de 2021 y el huracán Otis del 25 de octubre de 2023, y concluyó que el reglamento de construcción debe normar los materiales no estructurales que hicieron muchos daños en estos eventos catastróficos.
En entrevista telefónica por el simulacro nacional del 19 de septiembre, el doctor en Estructuras dijo que el recorrido en el municipio costero hace cuatro años registró daños en elementos no estructurales, es decir, “aquellos que no tienen una función de soportar cargas, simplemente son elementos que pueden ser recubrimientos de fachadas o muros divisorios, pero que no tienen una función estructural”.
Los daños en este tipo de elementos “no comprometen la estabilidad o el desempeño estructural del edificio, que puede ser un hotel, un edificio de condominios, no corre un riesgo de que exista un colapso”.
Sin embargo, acotó el integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I, los elementos no estructurales tienen finalmente un peso y “si éstos se llegan a desconectar de donde están apoyados, pues al caerse pues puede generar daños a las personas que están transitando por la vialidad o a los vehículos, etcétera”.
“También, en el interior por ejemplo de un edificio, pues se utilizan muchos plafones o muros divisorios de paneles ligeros, que igual no tienen una función estructural, pero cuando llega un sismo y se llega a resonar mucho la estructura, aunque no haya un daño en columnas o en vigas, pues estos elementos al dañarse pues pueden ocasionar daños a los ocupantes principalmente”.
Tras el paso del huracán categoría 5, Chávez Cano fue integrante del equipo de Instituto de Ingeniería de la UNAM que volvió a acudir a Acapulco para revisar los daños, que “fueron cuantiosos y fueron aparatosos porque la mayoría de los edificios, lo que salió proyectado, eran sus elementos no estructurales”.
“Pudimos ver ahí recubrimiento de fachadas, muros divisorios, ventanas, que todo eso cuando llega la racha de los fuertes vientos del huracán, pues eso salieron proyectados y de alguna manera dejaron desnudos a los edificios”.
El especialista dijo que “al verse dañados esos elementos no estructurales, dejan a sus edificios inservibles porque no se pueden ocupar de manera inmediata, y además, al desprenderse eso, todos esos elementos salen proyectados y pueden impactar a otros edificios o pueden impactar a las mismas personas, dejándolas desprotegidas”.
“El comportamiento estructural o el desempeño de los edificios desde el punto de vista estructural fue adecuado, pero el que no fue adecuado es el desempeño de los elementos no estructurales”.
Chávez Cano, quien visitó Noto, Japón, por el terremoto del año pasado con el propósito de analizar los daños, aclaró que este problemática no es exclusiva de Acapulco, “eso sucede en varias partes del país, incluso en otros países en donde desafortunadamente a los elementos no estructurales, por considerarlos no estructurales, no se les da la importancia para que se pueda diseñar adecuadamente”.
“Entonces se utilizan los materiales que no son adecuados, se utilizan soportes que tampoco son los adecuados, que cuando llega el sismo o llega el huracán, éstos son los primeros elementos que salen proyectados o salen dañados”.
El investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM lamentó que las normativas “todavía no incluyen requisitos que deban cumplir estos elementos, pero es importante que las normativas vigentes de construcción consideren requisitos mínimos que deban cumplir estos elementos para que no salgan proyectados”.
Consideró que la persistencia del uso de estos materiales susceptibles a daños en sismos o en huracanes “quizás sea algo como una especie de uso o costumbre, o quizás por atender rápido la emergencia, que la gente cuando ya ocurrió el daño y salió disparado el recubrimiento, con el propósito de acelerar rápido la puesta en marcha del edificio, pues vuelven a reparar de la misma manera, utilizando los mismos materiales”.
Indicó que se debe normar el uso de estos materiales, “no es que sean malos, simplemente hay que utilizarlos de una manera más segura, utilizando técnicas, siendo más restrictivos y que cumplan ciertos requisitos para que puedan ser integrados en este tipo de edificios”.
“Hasta ahorita, la mayoría de la gente no le da la importancia a estos elementos y los compran y los colocan sin llevar alguna asesoría técnica especializada; entonces, si vamos a utilizar materiales de este tipo y tienen que resistir viento, pues se tienen que diseñar para que resistan esos vientos, así de simple”.
El doctor en Estructuras especificó que la única manera de volverlo obligatorio “pues es poner esos requisitos en una norma de construcción, en un reglamento de construcción para que la gente los aplique”.
Los dos detenidos tras la balacera del lunes en la avenida Paseo de la Cañada Foto: FGE
Redacción
La Fiscalía General de Guerrero informó que fueron detenidos dos hombres integrantes de la grupo criminal Los Totos, luego de la balacera en la avenida Paseo de la Cañada, en la unidad Infonavit Alta Progreso, además cuatro personas fueron liberadas y un policía ministerial resultó herido con un balazo en la pierna.
En un comunicado, la Fiscalía indicó que “como resultado de un importante despliegue operativo de las fuerzas de seguridad y de procuración de justicia, en el municipio de Acapulco de Juárez, la noche del lunes la Fiscalía General del Estado de Guerrero en coordinación con el Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Policía Estatal, logró la detención de dos presuntos integrantes del grupo delictivo identificado como Los Totos, a quienes se les aseguraron dos armas cortas”.
Se indicó que la detención ocurrió en seguimiento a las acciones de investigación e inteligencia permanentes que realiza la Fiscalía, que permitieron la ubicación y detención de Rigoberto “N” alias El Wero de 29 años, identificado como segundo al mando de esa estructura criminal y de José “N”, alias El Bany, de 23 años, en la colonia Alta Progreso.
En abril del año pasado fue detenido José Eduardo “N” alias Dominos en un restaurante de la Costera, a quien se le atribuyó el asesinato del policía municipal José Antonio Vélez Marín cuando salía de su casa en la colonia Jardín Mangos.
La Fiscalía indicó que los sujetos detenidos la noche de este lunes agredieron con disparos de arma de fuego a agentes de la Policía Investigadora Ministerial quienes hacían labores de investigación en la zona, lesionando en una pierna a uno de ellos, quien se encuentra fuera de peligro.
“Las dos personas detenidas fueron puestas a disposición del Ministerio Público de la FGE Guerrero para la integración de la carpeta de investigación correspondiente por homicidio en grado de tentativa y privación ilegal de la libertad agravada en perjuicio de cuatro personas”.
Sin embargo la Fiscalía omitió precisar si las personas liberadas estaban en alguna casa de seguridad, o si estos hombres son los que en un reporte de una llamada que se hizo al 911, son los que ingresaron a una casa, y cuya familia pidió auxilio al número de emergencia.
En un recorrido al mediodía de ayer en la avenida Paseo de la Cañada, había patrullaje de un vehículo del Ejército y otro de la Policía Municipal. En las calles aledañas que la noche del lunes fueron cerradas por las fuerzas de seguridad había autos y camionetas estacionadas.
En la calle había gente caminando, y las camionetas del servicio público de combis y de las rutas alimentadoras trabajaron con normalidad.
Debido al inicio de las vacaciones en las escuelas de la Universidad Autónoma de Guerrero como la Facultad de Contaduría, así como Artes, y la Preparatoria 27 no había gran movimiento.
Integrantes del colectivo Memoria, Verdad y Justicia en la pega de fichas de personas desaparecidas, bajo el puente de la Vía Rápida en la calle Diego Hurtado de Mendoza en Acapulco Foto: Carlos Carbajal
pegaron 12 fichas de personas que están desaparecidas abajo del puente de la Vía Rápida, entre las calles Diego Hurtado de Mendoza y Urdaneta, cerca del Mercado Central, para señalar que las autoridades han hecho caso omiso de buscar a sus seres queridos.
Con playeras con leyendas como “Los desaparecidos no son solo números, son familia y parte de nuestros corazones hasta encontrarles y regresarles a casa” y “Prohibido olvidar, gracias al cielo tengo un día más para buscarte”, en su mayoría las madres buscadoras pegaron las imágenes de 12 personas que siguen desaparecidas.
Socorro Gil Guzmán madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, detenido desaparecido por policías municipales, exigió a los ciudadanos y al Ayuntamiento que no arranquen las fichas de sus familiares, que las respete, porque “sabemos que (el municipio) es quien las manda a quitar”, cuando hacen la limpieza en la zona turística.
La madre buscadora y representante del colectivo explicó que las fichas de sus familiares desaparecidos que son colocadas en la zona turística “siempre no las arrancan, esta (que colocamos en Vía Rápida) no las han respetado, algunas les han quitado algún pedazo, pero le hacemos el llamado a la sociedad que respeten las fichas de búsqueda”.
“Al Ayuntamiento que sabemos que es quien manda a quitarlas, que por favor respeten las fichas, porque mientras no aparezcan nuestros familiares, nosotros vamos a seguir haciendo estos actos de memoria y de búsqueda”, dijo Socorro Gil.
Explicó que la actividad, “es un acto de memoria para recordarles a todo mundo o a las autoridades, a la sociedad en general que en casa nos faltan nuestros familiares que un día salieron de casa y no volvieron y las autoridades han hecho caso omiso, que no los han buscado, que no han hecho su trabajo para frenar las desapariciones”.
La representante del colectivo, dio a conocer que hay nuevos integrantes, porque una de ellas “cumple años en este mes su hijo, cumple un año de desaparecido su hijo. Hay gente que se ha estado sumando y solidarizando con nosotros, donde sacamos copias la señora nos apoya y hay gente que se ha solidarizado”.
Reiteró su llamado a las autoridades que frenen las desapariciones para que no se sigan sumando más personas privadas de la libertad, “no queremos que haya más madres buscando a sus hijos, y hacerle un llamado a las personas que si saben dónde están, o de alguna fosa clandestina que nos hagan llamar un mensaje anónimo”.
“Ahorita no nos han querido dar búsquedas, porque las estoy pidiendo con la Comisión Federal, no nos han querido dar búsquedas en estos meses, hasta agosto”, dijo Socorro Gil.
En tanto la mamá de José Alberto García Balanzar, que fue detenido y desaparecido por policías municipales el pasado 25 de mayo del 2023 en Ciudad Renacimiento, dijo que las autoridades no le han dicho nada sobre el paradero de su hijo, a quien ha buscado desde ese día que desapareció.
“Los policías lo levantaron, pero jamás lo presentaron a donde se supone que iba a estar, a la fecha no se nada, él ese día iba a trabajar, de hecho, se lo llevaron en la mañana cuando se dirigía a su casa, estaba juntando para el parto de su esposa, pero no tengo resultado de nada, yo digo que doy mi voto a cambio de mi hijo”, indicó.
Así llaman familiares de desaparecidos a votar en la elección del próximo domingo Foto: Carlos Carbajal
Aurora Harrison
Las integrantes del Colectivo Memoria, Verdad y Justicia exhortaron a los ciudadanos a que el próximo domingo 2 de junio voten por las personas desaparecidas como un acto para visibilizar el delito y contra el borrado de personas no localizadas en el censo federal.
El sábado a las 10 de la mañana, las integrantes se concentraron en el muro Memoria y Verdad, ubicado en el Zócalo de Acapulco, ahí colocaron unas pegatinas con la leyenda “vota por los desaparecidos” y mostraron fichas de desaparecidos.
Detallaron que el colectivo tiene un registro de 20 personas no localizadas, y sus nombres pueden ser anotados en las boletas en caso de que quieran anular su voto.
Socorro Gil Guzmán, madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, detenido desaparecidos por policías, dijo que la campaña fue una idea que surgió de La Glorieta de las y los Desaparecidos, para visibilizar a sus seres queridos que no han sido localizados.
“Estamos invitando a las personas que van acudir a las votaciones, o que vaya a anular su voto, o que lo haga de manera voluntaria anotar el nombre de nuestros desaparecidos, en el recuadro que hay debajo donde no viene el nombre de ningún candidato”, mencionó.
Abundó que así pretenden hacer visibles a sus desaparecidos para que el gobierno “se obligue a tomarlos en cuenta, ya que los han borrado por segunda ocasión en las listas que existen de los desaparecidos”.
“Es para presionar al gobierno para que volteen a ver a nuestros desaparecidos, para que no lo estén desapareciendo y para que las autoridades no digan que no hay tantos desaparecidos como lo tenemos en el registro”, explicó la representante quien abundó: “hasta ahorita no tenemos ningún candidato que se preocupe por la desaparición”.
Reveló que todos los días desaparecen más personas y “para eso lo estamos haciendo para ver si algún candidato voltea a ver y hacer algo para que paren con las desapariciones, porque no solamente queremos que se preocupen por los que están desaparecidos, sino por los que siguen desapareciendo porque no queremos repetición de hechos”.
A los nuevos representantes populares y autoridades municipales Gil Guzmán les pidió que “ hagan su trabajo como debe ser, que tengamos seguridad en las calles, que ya no siga habiendo personas desaparecidas, que no sigan matando y que hagan algo por las personas que ya están desaparecidas y que no hagan caso omiso, que no nos minimicen porque el problema no es pequeño, es un problema muy grande”.
El encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública de Acapulco, Luis Enrique Vázquez Rodríguez, aseguró que hay coordinación con 28 clubes locales que participarán en el Acamoto 2024, y señaló que quienes ponen el desorden son los que no pertenecen a estos grupos.
En declaraciones antes del acto de banderazo de inicio de la operación por temporada de lluvias y ciclones, informó que se reunieron con los representantes de 28 clubes de motociclistas locales, para informarles que “habrá cero tolerancia” y que tienen que respetar el orden durante el encuentro que inicia hoy y termina el domingo.
Vázquez Rodríguez dijo que los representantes de estos grupos están de acuerdo y han manifestado toda la voluntad de trabajo en coordinación con las autoridades de Seguridad Pública, e incluso le compartieron algunas actividades que se harán.
Informó que en la reunión de la Mesa de Seguridad de este miércoles estuvieron dos de los representantes más importantes, quienes expusieron las actividades que harán tanto en la zona Diamante como en la zona de bares de La Condesa en la avenida Costera.
En este encuentro se indicó que los días que se hagan concentraciones en la avenida Costera éstas terminarán entre 1 y 2 de la mañana y los motociclistas se trasladarán a Sinfonía del Mar, donde harán “carreras lentas” abajo del puente a desnivel, pero no será a exceso de velocidad.
Ante la falta de semáforos, dijo que como el año pasado se instalarán seis puntos de supervisión, donde se va a hacer la revisión de la documentación de cada una de las motos, con un formato único que ya se elaboró y que también tendrán Tránsito Estatal y la Guardia Nacional que participará en la operación Escudo Acapulco.
Dijo que se han solicitado a las autoridades de la Ciudad de México instalar un retén de revisión en la caseta de Tlalpan, de la Autopista del Sol, para evitar que lleguen motocicletas sin documentos y que hayan sido robadas.“El año pasado nos sirvió mucho y nos dio mucha presencia”.
Vázquez Rodríguez agregó que está prohibido hacer arrancones en la zona Diamante y se va a tener un punto de inspección tanto en el bulevar de Las Naciones y el viaducto Diamante como en la avenida Costera Las Palmas. El encargado de despacho recordó que el año pasado hubo detenciones de motociclistas que alteraron el orden público, y otros por consumo de drogas.
Dijo que el siguiente paso es que se pueda tener una coordinación con los organizadores y los motoclubes para que no haya descontrol, “lo que ha generado la problemática y el desorden son personas que vienen y que no están agremiadas a ningún club y que son muchísimas”.
Familiares de personas desaparecidas durante el montaje de su exposición fotográfica en el Zócalo de la ciudad Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
La integrante del colectivo Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, declaró que la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas les negó el apoyo económico para las organizaciones que vendrán dentro de dos semanas a la jornada de localización que se hará en Acapulco.
El sábado durante la vigésimo tercera exposición fotográfica que se montó en el kiosco del Zócalo, como parte de las actividades para visibilizar la desaparición, dijo: “vamos a cumplir dos años en mayo haciendo este trabajo de visibilizar y búsquedas”.
“En Acapulco habrá búsqueda en la segunda semana de marzo, tenemos búsqueda en campo y vamos a seguir trabajando para seguir buscando a nuestros desaparecidos”, dijo la integrante del colectivo.
Comentó que desde hace tres meses la Comisión Nacional “no nos responde ni las llamadas, ni los mensajes, ni los oficios, desde septiembre que terminamos la búsqueda pasada, se hicieron las peticiones para seguir buscando en Carabalí y es la hora que la comisión nacional no nos ha respondido”.
Abundó que ahora con el proceso electoral, la situación para las madres buscadoras es difícil porque nos dieron fecha para la jornada de búsqueda por parte de la Comisión Estatal, pero al solicitar apoyo económico para las organizaciones que vienen de fuera se los negaron.
Sostuvo que son unas 13 personas, y están buscando apoyo de la ciudadanía, “porque no nos dieron los viáticos para que se trasladen las compañeras que vienen de fuera, pero varias confirmaron que con recursos o no ellos vendrán”.
“Nos están negando las búsquedas precisamente por eso, porque según ellos no tienen recursos, pero hasta donde yo se están desviando los recursos para la campaña, por eso no hay recursos para la búsqueda”, dijo la integrante del colectivo.
Mencionó que las buscadoras y buscadores que participarán son de los estados de Nuevo León, Ciudad de México, Morelos, Colima y Guerrero, y aunque no tengan el apoyo “nosotros no vamos a dejar de buscar a nuestros hijos, porque ellos no lo hacen, hacen poco caso, nos han desmantelado la Fiscalía de Desaparecidos y no se qué más siga”.
La madre de Jhonathan Guadalupe Romero Gil, detenido y desaparecido por policías municipales en diciembre de 2018, dijo que no harán alguna solicitud a ninguno de los candidatos que buscan un cargo de elección popular.
“No, nos vamos a acercar a ninguno porque luego son promesas”, dijo, y mencionó que en lo personal ella no está con ningún partido político, “no le pienso hacer petición a ninguno, ni pedirle ninguna limosna porque lo que ellos saben dar son sus limosnas”.
Recordó que cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador andaba en campaña les prometió, “porque todavía mi hijo no estaba desaparecido, les prometió reuniones cada tres meses, que iba a subir el presupuesto para desaparecidos y fue todo lo contrario”.
“Desde que entró el presidente nos han negado las búsquedas, los apoyos que teníamos para la búsqueda y la verdad de mi parte no pienso acercarme a ningún político, ni pedirle nada, siempre voy a seguir exigiendo a las autoridades correspondientes como es la Comisión de Búsqueda y la Fiscalía la búsqueda de mi hijo”, indicó la integrante.
Cientos de vecinos de la colonia Progreso esperan en una tumultuosa fila que les sean entregado su paquete de enseres Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
Vecinos de la colonia Progreso afectados por el huracán Otis estuvieron ocho días formados cerca de la malla ciclónica del parque Papagayo, durmieron en sillas y hasta ayer recibieron sus enseres domésticos por parte de la Secretaría de Bienestar.
Comentaron que durante el tiempo de espera se dieron cuenta que había personas que cobraban por apartar los lugares y que por esa razón es que tardaron para recibir el apoyo del gobierno, porque metían a otras personas a las filas.
Ayer había dos filas, una de los que ya tenían una ficha y que estaban esperando para que se les entregaran los enseres y los otros que tenían que esperar otro día. La fila estaba más organizada y es que había rumores de que ya no iban a entregar en el parque, pero es una versión que no estaba confirmada sólo “rumores” que se escucharon.
Los soldados ahora metieron los camiones al área de estacionamiento y las camionetas de mudanzas y los carros esperan sobre la calle Andrés de Urdaneta, de manera que ese tramo de vialidad está cerrado a la circulación de vehículos. También había botes de basura saturados debido a la cantidad de desechos de comida que las personas que hacen fila tiran.
La señora Rebeca es vecina de la colonia Progreso y estaba formada en la fila de los que ya iban a recibir el apoyo. Recordó que con el huracán que impactó el 25 de octubre su vivienda resultó afectada, como la mayoría de los inmuebles en la ciudad; ayer, luego de ocho días que pasó desvelándose y mal comiendo, recibió sus enseres domésticos.
Sentada en una silla plegable, la señora Rebeca recordó que estuvo “ocho días aquí y hubo bastantes personas que estuvieron cobrando, empezaron a meter gente, hasta que los mismos que estábamos formados empezamos a sacar y la misma gente de la fila que se fue organizando”, porque dijo “había personas que gritaban y eran muy déspotas”.
“A los militares los tuvieron que cambiar, porque la fila no avanzaba, los cambiaron, porque a las 3 de la tarde se acaba la entrega de enseres, y ahorita no, ahorita siguen entregando hasta muy tarde, y ahorita personalmente pasan el jefe (de los militares) para preguntar si avanzaba la fila, porque gracias a él es que avanzó”, dijo.
Mencionó que había versiones entre las personas de la fila que los “militares estaban vinculados con los que apartaban lugares”, porque después de que llegaron nuevos soldados y agentes de la Guardia Nacional hubo más movimiento y la fila empezó a avanzar.
“Nos venimos en equipo con otros vecinos y gracias a eso es que la pasamos divertidos, porque estar aquí fue un infierno, los primeros días ya no aguantábamos, hasta que tuvimos que hacer relajo… que de campamento, de picnic para soportar el sol, el hambre, y sin baños porque si no tomas agua los intestinos apretados, el estrés porque ya eran siete días y nos fuimos a bañar cuando dieron las fichas”, declaró.
Abundó que los soldados dieron fichas y “ya estamos a nada de que nos entreguen nuestros enseres, desde el domingo pasado llegué y era de esperarse porque había mucha gente, aparte la fila era larga porque venían de colonias, de María de la O, Santa Cruz, porque decían que también llevaban varios días en la UDA y no salían y todo esto estuvo mal organizado, porque no lo hicieron por letra, así como nos dieron el dinero para reconstrucción así nos hubieran llamado para darnos los enseres”.
Otra vecina también afectada, la señora Martha, dijo que ella también lleva ocho días ahí esperando la entrega de sus enseres, que al igual que la señora Rebeca estos días de espera los ha sabido sobrellevar porque con sus vecinos están platicando, se comparten comida que les llevan sus hijos, y se intercambian para hacerse guardia y poder ir al sanitario.
Ayer se observaron aglomeraciones en las paradas del Acabús y damnificados por el huracán Otis estuvieron ocho días formados cerca del parque Papagayo donde durmieron para recibir los electrodomésticos que reparte el gobierno federal. En Renacimiento (en la imagen) hubo fricciones con vecinos de otras colonias y muchos se quedaron formados y con las manos vacías. Ayer también, la gobernadora Evelyn Salgado anunció la puesta en marcha de un plan de reforestación en la ciudad y en Coyuca de Benítez Foto: Jacob Morales
Forman fila ocho días vecinos de la
colonia Progreso para recibir enseres
La gente se organiza e impide que haya personas que cobran por apartar lugar
Aurora Harrison
Vecinos de la colonia Progreso afectados por el huracán Otis estuvieron ocho días formados cerca de la malla ciclónica del parque Papagayo, durmieron en sillas y hasta ayer recibieron sus enseres domésticos por parte de la Secretaría de Bienestar.
Comentaron que durante el tiempo de espera se dieron cuenta que había personas que cobraban por apartar los lugares y que por esa razón es que tardaron para recibir el apoyo del gobierno, porque metían a otras personas a las filas.
Ayer había dos filas, una de los que ya tenían una ficha y que estaban esperando para que se les entregaran los enseres y los otros que tenían que esperar otro día. La fila estaba más organizada y es que había rumores de que ya no iban a entregar en el parque, pero es una versión que no estaba confirmada sólo “rumores” que se escucharon.
Los soldados ahora metieron los camiones al área de estacionamiento y las camionetas de mudanzas y los carros esperan sobre la calle Andrés de Urdaneta, de manera que ese tramo de vialidad está cerrado a la circulación de vehículos. También había botes de basura saturados debido a la cantidad de desechos de comida que las personas que hacen fila tiran.
La señora Rebeca es vecina de la colonia Progreso y estaba formada en la fila de los que ya iban a recibir el apoyo. Recordó que con el huracán que impactó el 25 de octubre su vivienda resultó afectada, como la mayoría de los inmuebles en la ciudad; ayer, luego de ocho días que pasó desvelándose y mal comiendo, recibió sus enseres domésticos.
Sentada en una silla plegable, la señora Rebeca recordó que estuvo “ocho días aquí y hubo bastantes personas que estuvieron cobrando, empezaron a meter gente, hasta que los mismos que estábamos formados empezamos a sacar y la misma gente de la fila que se fue organizando”, porque dijo “había personas que gritaban y eran muy déspotas”.
“A los militares los tuvieron que cambiar, porque la fila no avanzaba, los cambiaron, porque a las 3 de la tarde se acaba la entrega de enseres, y ahorita no, ahorita siguen entregando hasta muy tarde, y ahorita personalmente pasan el jefe (de los militares) para preguntar si avanzaba la fila, porque gracias a él es que avanzó”, dijo.
Mencionó que había versiones entre las personas de la fila que los “militares estaban vinculados con los que apartaban lugares”, porque después de que llegaron nuevos soldados y agentes de la Guardia Nacional hubo más movimiento y la fila empezó a avanzar.
“Nos venimos en equipo con otros vecinos y gracias a eso es que la pasamos divertidos, porque estar aquí fue un infierno, los primeros días ya no aguantábamos, hasta que tuvimos que hacer relajo… que de campamento, de picnic para soportar el sol, el hambre, y sin baños porque si no tomas agua los intestinos apretados, el estrés porque ya eran siete días y nos fuimos a bañar cuando dieron las fichas”, declaró.
Abundó que los soldados dieron fichas y “ya estamos a nada de que nos entreguen nuestros enseres, desde el domingo pasado llegué y era de esperarse porque había mucha gente, aparte la fila era larga porque venían de colonias, de María de la O, Santa Cruz, porque decían que también llevaban varios días en la UDA y no salían y todo esto estuvo mal organizado, porque no lo hicieron por letra, así como nos dieron el dinero para reconstrucción así nos hubieran llamado para darnos los enseres”.
Otra vecina también afectada, la señora Martha, dijo que ella también lleva ocho días ahí esperando la entrega de sus enseres, que al igual que la señora Rebeca estos días de espera los ha sabido sobrellevar porque con sus vecinos están platicando, se comparten comida que les llevan sus hijos, y se intercambian para hacerse guardia y poder ir al sanitario.
No son censados vecinos de San Marcos por no estar incluidos en la declaración de desastre
Por la razón “política” de ser parte del municipio de la Costa Chica y no de Acapulco los discriminan, aunque hayan sufrido severas pérdidas, señalan
Ramón Gracida Gómez
Paredes de viviendas de adobe partidas a la mitad, techos de lámina que no han sido reparados por falta de dinero y milpas completas de maíz perdidas son algunos de los estragos ocasionados por el huracán Otis en diez comunidades de San Marcos colindantes con Acapulco, que no fueron censadas.
Damnificados criticaron que no fueron tomados en cuenta por una razón “política” de ser parte del municipio de la Costa Chica que no fue incluido en la declaración de desastre, a pesar de vivir las mismas consecuencias que los habitantes de Acapulco y Coyuca de Benítez.
Pidieron la visita del delegado federal Iván Hernández, porque los funcionarios con los que se han reunido sólo “están jugando” con ellos, les piden pruebas de sus daños y no cumplen los acuerdos que firman. Advirtieron de un nuevo bloqueo en la carretera federal de la Costa Chica este lunes si no son atendidos.
El Sur hizo un recorrido este sábado en algunas de estas comunidades afectadas por el meteoro del 25 de octubre, con la ayuda de representantes de los poblados que han organizado la toma de los pozos de agua y los bloqueos de la carretera federal, el último apenas el viernes pasado.
Fueron más de cuatro horas de recorrido por distintas viviendas dañadas y que aún no han sido reparadas porque los propietarios, muchos adultos mayores, no tienen los recursos económicos para comprar ni siquiera láminas de 900 pesos porque viven de su pensión que da la federación.
Ningún funcionario o servidor de la Nación ha acudido a revisar las afectaciones, por lo que es mucha la necesidad de los pobladores consultados de mostrar todos los daños que tienen, todo lo que perdieron, todo lo que no han podido recuperar a casi tres meses del paso del huracán.
La visita empezó a las 12:30 de la tarde en El Tejoruco, la comunidad de Florencio Villareal en la que se encuentra la intersección entre la carretera hacia la Costa Chica que se prolonga desde Barra Vieja, y la carretera hacia la misma región desde el crucero de El Cayaco, en la zona suburbana de Acapulco.
Para sobrevivir las primeras semanas después de la catástrofe, Alberta Morales García y su hija Isabel Gaspar, vecinas de esta localidad, pedían agua y comida a los automovilistas porque la Marina y el Ejército sólo entregaron despensas en su localidad dos veces y tenían que ir hasta Lomas de Chapultepec por ellas.
“A lucha salimos” de la casa, recordó Alberta dentro de su vivienda que parece deshabitada porque se echaron a perder varias pertenencias, pero que no quiere dejar porque ahí crió a sus nueve hijos. Vende pollos al menudeo, pero su principal fuente de ingreso es la pensión de adulto mayor.
La casa de Alberta está cerca de la escuela primaria rural estatal Benito Juárez, cuyo techo resultó afectado y los niños de primero a sexto toman clases en la cancha techada que se encuentra a un costado; para poder entrar a ver los daños durante el recorrido, la comisaria municipal, Yazmín Navarrete Guerrero, tuvo que insistir con los agentes de la Guardia Nacional que pernoctan en los salones desde finales de diciembre.
Es una comunidad de campesinos, indicó el comisario suplente, Ezequiel Flores Hernández, y hay una dependencia económica de la milpa que siembra, tres hectáreas en promedio por productor, porque venden una mitad y consumen la otra mitad; casi todos perdieron todo por Otis.
Acompañado de representantes de otras comunidades, el vecino de Tejoruco, Álvaro Arcos, contó que los damnificados de San Marcos decidieron protestar por primera vez el 11 de noviembre porque los “Servidores de la Nación” les dijeron que no acudirían a sus casas porque pertenecían a San Marcos, municipio que no fue incluido en la declaración de desastre.
Para los damnificados, es una cuestión “política” porque sí pertenecen oficialmente al municipio de la Costa Chica, pero tuvieron los mismos daños materiales que los vecinos de Acapulco porque sus comunidades colindan con este municipio.
Luego tomaron los pozos de agua que están dentro del Ejido de La Barrera, no de Lomas de Chapultepec, enfatizó el campesino, del 18 al 20 de diciembre, con lo que lograron la primera reunión en las oficinas de la Promotora Turística (Protur) en el bulevar de Las Naciones.
En el encuentro participaron el delegado federal de Gobernación en Guerrero, Juan Carlos Barrios Curtis; el representante de la Secretaría de Gobernación del estado, Lucio García Villalba; el delegado de la misma dependencia estatal, Osiel Morales Nava, y otro funcionario del estado del que no saben su nombre.
Los representantes de los gobiernos federal y estatal, ambos morenistas, les pidieron “pruebas” de los daños que tenían, además de que el alcalde de San Marcos, el perredista Tomás Hernández Palma, mandara un oficio al estado.
Hernández Palma les contestó en la misma reunión que ya había enviado el documento y señaló al secretario de Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, de no hacer avanzar la solicitud, de acuerdo con la versión de los pobladores presentes.
Ante la falta de resultados, las comunidades se organizaron por su cuenta y son alrededor de mil habitantes de Medanitos, Perros de Agua, Llano de la Puerta, San Juan Grande, San Juan Guatemala, Las Minas, Tamarindillo, Lomitas de Papagayo, Barrera, El Tejoruco, Cacao y Palmitas.
El 3 de enero tuvo lugar una reunión más, donde estuvieron presentes la subdelegada federal de Gobernación en Guerrero, Edith Mariel Panches Giles, los funcionarios García Villalba y Morales Nava, y otro representante de Gobernación estatal, Rafael Montalván Astudillo.
Acordaron que el miércoles 17 de enero tendrían una respuesta con la condición de que ya no se manifestaran; un día antes, Álvaro Arcos habló con García Villalba para que le diera la hora en que tendrían la respuesta, pero el funcionario la pospuso durante el transcurso del día.
El jueves se manifestaron otra vez los damnificados porque lo acordado fue “una mentira, están jugando con nosotros o qué quieren que hagamos nosotros”, les dijeron a los representantes del estado, García Villalba y Morales Nava, quienes se comprometieron mediante un convenio firmado a que el viernes acudiría el delegado federal, Iván Hernández.
Los damnificados de San Marcos ubican a Iván Hernández como el único que les puede dar un respuesta, porque es el “único autorizado del gobierno federal y está más cerquita de López Obrador” y de la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel.
Pero no llegó el delegado el viernes y entre 600 y 800 pobladores bloquearon la carretera federal hasta las 7 de noche, sólo liberaron la vía porque “nos sentíamos mal nosotros porque había mucha gente enferma con hemodiálisis, mucho niño con tos, la cola se hizo grandísima”, dijo Álvaro Arcos.
Entre el crucero de El Tejoruco y el puente de Lomas de Chapultepec se ubica la localidad de La Barrera, de apenas unas 30 viviendas, varias de ellas fungen también como tiendas de artesanías. Una de ellas es de Luz Divina Hernández Espíritu, quien estimó en 50 mil pesos la pérdida de mercancía mientras mostraba el cuarto en el que se encontraba el 25 de octubre y fue arrasado también por el huracán.
Ahora sólo tiene un colchón, la base de la cama y unas enormes láminas colgando, y contó que le ofrecieron en Acapulco el paquete de enseres domésticos en 5 mil pesos. A un costado vive su hija Juana, quien enseñó el tiradero de pertenencias que ocasionó Otis; y al lado vive otra hija de Luz, en total son siete personas que viven en tres casas contiguas, todas afectadas.
Sus vecinos son Eleuterio Colón, de 71 años, y su esposa Cruz Cortés Muñoz, de 57 años, quienes huyeron de su cuarto cuando se les empezó a meter el agua y se refugiaron en su cocina, donde ahora duermen porque una pared de adobe de su recámara se partió a la mitad y está a punto de colapsar.
“Parece burla”, se quejó el comisario de San Juan Guatemala, Gonzalo Guatemala Luna, de la falta de respuesta por parte del gobierno, que les pide “pruebas, pruebas”, pero no les ha ayudado, aunque se las muestran.
Un último ejemplo: la casa de María Pérez se inundó por un cuerpo de agua cercano que creció con la lluvia, la señora de 67 años y su nieta fueron rescatadas por sus vecinos y todo se le echó a perder, incluyendo su máquina de coser de la que se mantiene.
Una brecha de tierra debajo del puente de Lomas de Chapultepec es el camino que conduce a San Juan Guatemala y antes se cruza la localidad de Lomitas de Papagayo; ambas comunidades están a 50 minutos en automóvil de su cabecera municipal de San Marcos y solamente a dos minutos del territorio que ya empieza a ser Acapulco.
Fundadores de la agrupación Brigadas Otis, informaron que de las 3 mil 360 personas reportadas como no localizadas en su base de datos, han logrado ubicar a mil 175 personas, y siguen sin saber de 2 mil 185 reportadas durante los primeros días luego del impacto del huracán en Acapulco.
Esta iniciativa surgió por parte de los acapulqueños Manuel Adams y Andrea Flores quienes radican en Nuevo León, y durante el impacto del huracán perdieron comunicación con sus familiares y ante la necesidad en dos días se dieron a la tarea de buscar una forma de hacer contacto por radio para saber de sus familias, informaron en una conferencia de prensa.
Aunado a esto Manuel Adams, de 28 años, hacía transmisiones en vivo en su red social de Instagram lo que provocó que la gente compartiera lo que hacía y poco a poco llegaron las solicitudes para que ayudaran a localizar a las familias en Acapulco.
Explicó que fue así como logró crear una base de datos en un portal web donde las personas llenaron un formulario con los datos personales y direcciones de sus familiares no localizados, y poco a poco fueron ayudando en la localización.
Dijo que después de que comenzaron a funcionar las líneas telefónicas y el Internet muchas familias tuvieron contacto con sus familiares, pero no han notificado a la plataforma que las han encontrado, sin embargo los 60 voluntarios que han llegado a tener en diferentes áreas siguen contactando a los solicitantes para poder concluir la base de datos, y que en la última actualización de las 3 mil 360 personas reportadas como no localizadas han logrado ubicar a mil 175 personas.
En la conferencia de prensa también estuvo la joven Carolina Medrano, de 25 años, quien explicó que debido al impacto que tuvo Brigada Otis en el país, ha recibido donaciones en especies de productos básicos y agua que ha sido entregada en diferentes colonias de Acapulco, además de juguetes para los niños.
Explicó que la organización no persigue ningún fin político, más que el de ayudar a la población que sigue afectada a más de dos meses del impacto del huracán categoría 5 y ahora están solicitando transporte de carga para traer más víveres desde Nuevo León hasta Acapulco.
La joven indicó que la Brigada Otis continuará apoyando en diferentes frentes, dos de ellos es en la capacitación y organización para enfrentar situaciones similares en un futuro ante el avance del calentamiento global. Además de compartir la experiencia adquirida y seguir con la atención a las personas afectadas y enfermas dando atención médica con profesionales y consiguiendo los medicamentos especializados.
Ambos jóvenes, expresaron que una sociedad unida y participativa puede generar una gran movilización y contribuir en una tragedia como la sucedida con el huracán Otis en Acapulco.
Cruces en la casa en dónde miembros de una familia murieron enterrados por un deslave de tierra provocando por el huracán Otis, en la colonia Revolución del Sur Foto. Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
Fueron nueve las personas que murieron por un derrumbe de piedras, que destruyó distintas casas de la calle Constitución, de la parte alta de Acapulco, y todavía no ha sido encontrado el cuerpo de uno de ellos, Francisco Chinito Santos.
El Sur publicó, en su edición del 27 de octubre, que seis integrantes de una familia murieron sepultadas en su casa, por el alud de piedras que le cayó encima a su hogar. Las víctimas son Gloria, sus dos hijas y tres nietos.
Es una de las viviendas destruidas completamente de la calle Constitución, de la colonia Revolución del Sur, que se encuentra entre la Francisco Villa y la quinta etapa del Infonavit Alta Progreso. Vecinos de esta zona de Acapulco también conocen a este asentamiento como Ciudad Perdida.
Las viviendas devastadas se encuentran a un lado del cerro, donde cayeron las piedras y la tierra que aplastó a los vecinos de esta zona alta del anfiteatro de la ciudad.
Además de los seis integrantes, que murieron sepultados, otra familia fue afectada por el derrumbe y murieron tres personas, de esta casa de madera y techo de lámina, que ahora se encuentra demolida.
Ahí vivía Cirila Santos junto con su hijo Francisco Chinito Santos. Ambos se dedicaban a hornear bolillos en una parte de su hogar, negocio en el que también trabajaba Sergio Rivera Alarcón, pero era conocido como William.
La señora Cirila fue encontrada el miércoles 25 de octubre, después del paso del huracán Otis, metros más abajo de la casa en la que murieron seis personas, a la par del hallazgo de estas mismas víctimas.
El cuerpo de Sergio, de 35 años, fue encontrado unos 200 metros más abajo de la misma calle Constitución, que consiste en varias curvas. El cadáver quedó atorado en un tapón hecho del arrastre de la lluvia de carros, ramas y lodo.
Es una pared de tres metros que cierra totalmente el paso de una calle. Sergio también fue hallado los primeros días después de la catástrofe natural.
Por la forma que encontraron a Sergio, las autoridades buscaron a Francisco también en el tapón, pero su cuerpo no ha sido hallado dos semanas después del huracán de categoría 5.
La otra hipótesis es que fue arrastrado metros más abajo de la misma calle Constitución, donde una máquina retroexcavadora quitaba tierra este martes. Dos peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) buscaban con una unidad canina, que olfateaba la tierra.
Una parte de esta vía, unos 50 metros, tiene tanta tierra y piedra amontonada que se ha formado un tepetate de tres metros sobre la calle, que desemboca a la avenida Ruiz Cortines, en los arcos que dan la bienvenida a la colonia Francisco Villa.
La evidencia de la magnitud del deslave concentrado en la calle Constitución es un carro estacionado, dentro de su casa, y que está completamente enterrado, sólo se nota un poco del espejo frontal.
Algunas familias estaban reunidas en el patio de sus casas la tarde de este martes. Una pared de ladrillos de una vivienda que parece abandonada, tiene encima dos carros apilados.
Se percibió un ambiente tenso en la colonia Revolución del Sur, por la cantidad de muertos que concentra este pequeño asentamiento urbano. Un vecino le reclamó al grupo de reporteros su presencia en el lugar, “ya dejen de grabar, esto no es un juego”.
Familiares del no localizado Francisco Chinito Santos no quisieron dar su testimonio. Su hermano les dijo a los reporteros que va a hablar “sólo si van a dar algo”.
Se entiende por la gravedad del suceso, justificaron vecinas, que compartieron algunos datos de la colonia para contextualizar la muerte de sus nueve vecinos. Durante su relato, reiteraron varias veces la necesidad de que llegara la ayuda a la colonia.
Revolución del Sur fue fundada hace 34 años, casi todas los vecinos llegaron al mismo tiempo de su creación. Las vecinas reconocieron que es una zona de riesgo, pero “la necesidad” las orilló a construir su patrimonio ahí. Con el huracán Paulina también cayeron piedras, pero no afectaron a las casas, dijeron.
Contaron que las víctimas gritaron en la noche del huracán, “ayuda, ayuda”, pero no pudieron hacer nada, porque ellas también corrían peligro. Una de ellas perdió su casa, pero salió hacia la casa de otra familiar antes de ser demolida por las piedras.
Destacaron que la presidenta Abelina López Rodríguez acudió después de la noche del huracán y ayudó con las gastos funerarios de las víctimas. También ordenó la búsqueda de los cadáveres.
Dijeron que Francisco Chinito era una persona tranquila, “no se metía con nadie”. Describieron por dónde pasó la corriente que arrastró los cuerpos de Cirila, su hijo Francisco y su trabajador Sergio, alias William. Una casa de material que sobrevivió al deslave es la única referencia.