Yee Trujillo
La ambientalista Kay Mendieta Marsalis y el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Guerrero, Pablo Arellano Delgado, informaron que siguen sin conocer el proyecto que se hará en el Jardín del Puerto como parte de los trabajos de mantenimiento anunciados por la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) y del programa Acapulco se Transforma Contigo, pero insistieron en que debe ser un espacio público que tome en cuenta la opinión y las necesidades de los ciudadanos, y sin comercio.
Consultada vía telefónica, Mendieta Marsalis dijo que los colectivos ciudadanos que han insistido en la reapertura del espacio público aún no conocen el proyecto completo porque van a intervenir las secretarías de Marina y de Turismo, además de los proyectos conceptuales presentados en foros del Ayuntamiento, pero que ninguno está aterrizado todavía, que hoy o mañana esperan reunirse con la Asipona para que se les presente la propuesta a seguir, y que se debe socializar y tomar en cuenta los cuestionarios aplicados desde hace 10 años que indican que la ciudad quiere un espacio público, verde, gratuito, junto al mar, que sea referente del turismo y se una con el Paseo del Pescador.
“La ciudad nunca se ha pronunciado por tener más locales comerciales y más espacios de concreto que, definitivamente dada la situación económica del puerto, no están ahorita para permitirse pagar esto cuando van a un paseo familiar, hay otros espacios dedicados a esto, que son locales comerciales, que son centros comerciales, pero este espacio público su vocación siempre ha sido jardín, tiene su teatro al aire libre hermosísimo que puede recuperarse”, expresó.
Mendieta Marsalis acentuó la importancia de oír lo que verdaderamente quieren los ciudadanos para que sea un detonante en la zona, que no pueden ser “trabajos de escritorio que vengan de Ciudad de México” y que lo más importante es que el lugar “ya está en la mira”, que es parte de la construcción de paz y del tejido social.
Mencionó que los huracanes Otis y John pegaron muy fuerte, pero que debe haber un referente de que estos fenómenos naturales van a seguir sucediendo y se debe blindar a Acapulco con las áreas naturales sin descuidar que sea un atractivo turístico y un espacio público donde la gente “no necesita erogar ni un centavo para poder disfrutar de estas hermosas vistas del mar y de todo un paisaje verde maravilloso que a todos nos hace falta en estas situaciones”.
Por su parte, también vía telefónica, Arellano Delgado reveló que en pláticas con representantes de algunas dependencias del Ayuntamiento se ha percatado que ni ellos saben qué se va a hacer en el Jardín del Puerto, o que no lo quieren dar a conocer, que a los colegios no se les ha presentado el proyecto, y subrayó que debe ser integral para que sea un espacio de disfrute del pueblo y libre de comerciantes.
Añadió que en una reunión del gobierno municipal escuchó que la Secretaría de Marina pretende hacer una terminal del transporte público Maribús en ese lugar, pero tampoco se ha confirmado, y de ser cierto le quitaría el espacio a las familias de Acapulco para distraerse.
“No sé por qué le temen a la crítica, a la aportación, porque nosotros no estamos en contra de Acapulco, ya lo hemos manifestado, estamos por el bien de Acapulco, lo que pedimos es que nos dejen participar”, expresó.
Indicó que no sabe de qué manera se hará la reconstrucción o remodelación de Acapulco y que con compañeros de otros grupos colegiados han platicado que debe ser de acuerdo con la cultura y la necesidad de los acapulqueños, porque realmente no hay espacios libres para las familias y cuando existe uno “llega alguien influyente y lo invade”.
Opinó que el gobierno municipal está “excesivamente rebasado” y ejemplificó que todos los accesos de playa están ocupados por comerciantes, al igual que el Zócalo donde el mismo Ayuntamiento colocó puestos, y en los pasillos de los alrededores del centro “no puede uno ni caminar”.
Llamó a las autoridades a hacer caso a la sociedad, a que no se tomen decisiones por encima de la opinión y las necesidades de Acapulco, recordó que tiene tiempo que se está luchando para que el Jardín del Puerto sea un espacio libre para que las personas vayan a respirar el aire junto al mar y sea usado en beneficio, pero con orden, sin repetir errores del pasado como el comercio, para que el proyecto no sea un fracaso y que tampoco sea como el parque incluyente El Golfito donde no hay sombra y sólo se puede acudir de noche porque en el día “están los fierros bien calientes” en los juegos y bancas.





