“Ya nos toca” la playa, dicen acapulqueños tras el éxodo de turistas

“Ya nos toca a nosotros disfrutar de la playa”, exclamó el señor Miguel Ángel Salas Valdés, habitante de la colonia Loma Bonita, ubicada en el anfiteatro de Acapulco, donde se observa el mar a distancia.
Con la salida de los turistas, las playas más concurridas fueron ocupadas por acapulqueños, quienes pagaron por sombrillas y se dispusieron a descansar.
En clara referencia a que la mayoría de los turistas poco a poco estaban abandonado la ciudad, el profesor jubilado expuso que la “gran cantidad de gastos” y “obligados por la cartera” decidieron quedarse en Acapulco a pasar los últimos días de las vacaciones.
El Asta Bandera era el punto de referencia para que el resto de los integrantes de su “tlacuachada” llegara a descansar pues hasta el domingo pasado, había sido “muy complicado” para llegar y encontrar sitios disponibles para el descanso.
Los turistas habían ocupado prácticamente todo Acapulco “desde La Cima hasta la Costera”, según explicó el señor de 56 años, quien fue testigo de cómo los parientes lejanos y hasta los parentescos políticos son pretexto para llegar al puerto.
“¡No’mbre, llegaron a todas las casas de mis vecinos. (Los visitantes) hacían alboroto desde que llegaban hasta que se venían a la playa!”, expresó.
A mitad de las vacaciones, la Costera lucía tranquila y las primeras horas del lunes el tráfico era casi imperceptible. Sin embargo después de las 10 de la mañana la fluidez vehicular frente a la plaza Galerías Acapulco se hizo pesada en menos de 10 minutos. Se observó que decenas de vehículos –la mayoría con placas del Estado de México– salían de los hoteles Krystal Beach y Qualton para dirigirse hacia la avenida Cuauhtémoc.
A las 9 de la mañana, los Salas –una familia conformada por once integrantes– habían “bajado del cerro” para ocupar un espacio en la playa.
Estacionaron dos de sus vehículos en la calle Manuel Gómez Morín, a un costado del parque Papagayo. Llevaron consigo toallas, una hielera de unicel, algunos refrescos y cervezas.
Las cubetas y rastrillos para arena de los nietos, también fueron parte del cargamento e incluyeron una pelota inflable y un par de salvavidas “para las nueras”.
Dos hijos varones del profesor y sus respectivas parejas; su esposa Alma, su hija mayor Annia junto a su esposo Raúl permanecían entre las olas y la arena para cuidar a los más pequeños: Lalito, Mary y Miguelito, los nietos de esa familia, quienes no rebasaban los seis años de edad cada uno.
El señor Miguel Ángel señalaba que quienes llegaban eran identificablemente como acapulqueños. “Llegan con tollas viejitas, cargan con las palas de los chamacos, no usan trajes de baño y hasta mis paisanas se meten a nadar con vestidos. Traen comida de recalentados, llegan antes del súper y pa´ llenarlos con atún y mayonesa”, comentó cuando se identificaba con ellos, pues mostraba cada objeto que también llevaban los miembros de su familia.

Ni la lluvia evitó la asistencia de acapulqueños a disfrutar de la vena afroantillana de La Nao

A pesar de la lluvia, poco más de 200 personas pudieron disfrutar ayer de la presentación de los músicos colombianos Boris García y Petrona Martínez en el Museo Fuerte de San Diego como parte de las actividades de La Nao Festival Internacional Acapulco 2015.
Antes y en el mismo escenario, el espectáculo Yanga, resistencia negra en México del bailarín guerrerense Serafín Aponte prendió al público que en ese momento, antes de la lluvia, sumaban ya más de 600 personas sobre la explanada del fuerte.
Este espectáculo, dijo Aponte, “es como un camino hacia la felicidad, hacia la libertad hacia la paz que es en Guerrero lo que estamos buscando y lo que esta obra quiere trasmitir”.
Así, y con la participación de una decena de jóvenes bailarines, la historia del esclavo negro que llegó a México a finales del siglo XV fue la que se expuso mediante la combinación de sutiles movimientos con los ritmos afroantillanos y que legó a su fin en medio de los aplausos incluso de pie que ofreció la gente.
Posteriormente y fuera de programa el grupo María Candela, compuesto por jóvenes colombianos radicados en México, ofreció un breve recital con música tropical para darle paso a Boris García y Petrona Martínez.
Con toda la vibra, ambos cantantes, uno primero y después el otro, de la mano del grupo musical Heroico ofrecieron temas como Baila o Samba palenque con las que la gente no sólo se levantó a bailar, también se divirtió y montó diversas coreografías a pesar de la lluvia que espantó a decenas de personas.
La noche la cerró el mariachi de la Policía Federal (también fuera de programa), que interpretó diversos éxitos de música mexicana.
El resto de la jornada del día de La Nao Festival Internacional Acapulco 2015 comprendió por la mañana una conferencia en el fuerte sobre la pintura mural El martirio de Nawasaki, que se encuentra en Morelos, de la mano de la investigadora Rie Arimura.
Así también lectura de obra literaria colombiana con Juan Manuel Roca, literatura poblana con los escritores Agustín Fest y Luis Enrique Castellanos.
En el parque de la Reina el actor Manuel Maciel encabezó el programa con su espectáculo Huehuetlatoa mientras que ya por la noche en sinfonía del mar y con la luvia, habría de presentarse el rock sinfónico de Melphomene.
Por el clima no se pudieron llevar a cabo las proyecciones de cine tanto en Playa Tamarindos como en el zócalo.