
Aurora Harrison
Unos 100 comerciantes agremiadas a la Unión de Indígenas Radicados en Acapulco (UIRA) acudieron al Ayuntamiento para exigir al gobierno municipal la renovación de sus permisos, que les permitan vender en la avenida Costera, y que les regresen los carritos de hot dogs, nieves y raspados que les han quitado durante las operaciones.
Después de las 11 de la mañana de ayer lunes, los comerciantes, encabezados por el líder Marcos Guevara Saavedra, llegaron al Ayuntamiento para solicitar una mesa de trabajo con autoridades municipales para exponer su inconformidad a las operaciones.
Como se ha informado, desde que arrancó el periodo vacacional de Semana Santa la Dirección de Vía Pública lleva a cabo operaciones para reordenar la avenida Costera y para retirar de las banquetas a los vendedores ambulantes y los objetos aparta espacios.
La alcaldesa Abelina López Rodríguez el domingo reiteró que las operaciones para quitar a vendedores ambulantes y objetos aparta espacios serán permanentes.
Ante dichas acciones, los comerciantes indígenas acudieron ayer lunes al Ayuntamiento, “queremos el refrendo del pago de los permisos para continuar trabajando, porque no los han renovado, hay amenaza de que nos van a quitar e incluso a algunos compañeros ya les notificaron para que no se pongan en la avenida Costera”.
Al principio los atendió el director de Gobernación, Ramón Montiel, después del mediodía entraron a una mesa de trabajo con el subsecretario de Asuntos Políticos Sociales y Religiosos, Jorge Vázquez, y el nuevo director de Vía Pública, Francisco Agama, se les dijo que permisos no habrá y que se buscan alternativas favorables para ambos.
Guevara Saavedra explicó que son unos 170 indígenas, que no nada más venden artesanías, sino también alimentos, hot dogs, raspados, nieves y esquites.
Dijo que los trabajadores de Vía Pública han quitado a más de 15 compañeros, “se llevaron sus carritos, sus mesas y queremos que lo devuelvan y que nos dejen trabajar”.
“Una cosa es ordenar y otra es quitarlos definitivamente, si los quitas ¿de qué manera van a vivir?, es una manera de trabajar, yo prefiero ver a mil comerciantes en la calle que ver cinco rateros en la calle, perjudica más delincuente que la gente que trabaja”.
Dijo estar en contra de las acciones para quitar a sus compañeros, “porque ustedes saben desde cuando intentaron limpiar el Zócalo, incluso nosotros les ayudamos (en ese entonces al ex alcalde) al ingeniero Félix Salgado Macedonio, gente que vendía en el Zócalo lo pasamos a la Costera para dejar libre el Zócalo, pero ahora hasta tacos venden, de qué sirve, limpias una semana y se vuelven a colocar”.
“Quitan a los que estamos y vienen otros, entonces nosotros preferimos pagar un permiso anual y la manera de control de comerciantes es pagando permisos, y no permitir aumentar más, porque los que no tienen permiso son los que vienen llegando, nosotros tenemos más de 30 años de antigüedad, tenemos como mostrar”, dijo.
El líder de comerciantes dijo que también existe el problema de que hay negocios establecidos que ocupan las banquetas, y hay quienes ponen objetos para apartar espacios, entonces indicó que el reordenamiento debe ser parejo para todos.
Algunos de los comerciantes comentaron que pagaban por sus permisos de manera anual mil 600 pesos, para los que venden artesanías, y en el caso de los que tienen carritos de venta de hot dogs, pagaban anualmente 4 mil 500. y que para que les devuelvan sus carritos, les quieren cobrar casi los 4 mil pesos.
También comentaron que el director de Vía Pública les dijo que como parte de las acciones de reordenamiento les quieren dar horarios para vender, que en el caso de los artesanos el horario es de 3 de la tarde a 11 de la noche, pero dijeron que no quieren que les pongan horario.
Los comerciantes se retiraron después de las 3 de la tarde sin llegar a un acuerdo, pero que ellos están a favor de que les reordenen, pero que no los quiten.



