Jacob Morales Antonio
El presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA), José Luis Smithers Jiménez, y el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), Alejandro Martínez Sidney, coincidieron en que la concentración de motociclistas Acamoto genera un gran perjuicio para la imagen de Acapulco.
Consultado por teléfono, el presidente de la AHETA, Smithers Jiménez se sumó al rechazo de que se haga esta concentración en Acapulco, luego de que los presidentes de la asociaciones de restauranteros de los Barrios Mágicos de Pie de la Cuesta y Bonfil, María Nelly Mejía Cienfuegos y Armando Jiménez Anaya, expresaron su desagrado de que esta concentración se efectúe en esos dos poblados turísticos, luego de que los organizadores anunciaron que buscan una playa, distinta a Revolcadero.
El líder del sector hotelero, reconoció que si bien los asistentes llegan a los hoteles, afectan “gravemente” la imagen del destino, además de los daños que provocan por los accidentes, y las muertes que hay entorno al evento que el año pasado fueron ocho personas muertas en accidentes, y una mujer adulta mayor arrollada.
“Es un tajante no al Acamoto. Es un evento que desquicia la ciudad, lejos de dar ingresos, da muchos dolores de cabeza,”, externó Smithers Jiménez quien dijo que sigue esperando una reunión con las autoridades del municipio y el estado, para saber qué determinación se tomará.
El presidente de la Canaco-Servytur, Martínez Sidney, reconoció que si bien hay una derrama económica, hay un alto costo en la imagen del destino, y también en las vidas de asistentes, residentes y visitantes, por la falta de órdenes y control.
Subrayó que la cámara no promueve ni organiza el Acamoto, pero sí hay un análisis de la derrama económica que se deja en Acapulco. Pero que tampoco son opositores a esta concentración y subrayó que todos los actos que se hagan con orden y respetando la ley son bienvenidos.
El empresario indicó que se tiene que trabajar con las autoridades del Ayuntamiento, el gobierno del estado y federal para que existan las condiciones de seguridad para residentes, visitantes y quienes asisten al Acamoto. “Es un evento que se tiene que normar. Se tiene que controlar, pero no se puede evitar que lleguen por carretera cientos de motociclistas, y que como autoridad, prohibas el libre tránsito”.
Martínez Sidney reiteró que debe haber una estrecha coor-dinación entre las autoridades para regular este encuentro “y que no siga siendo un problema mediático, que cobre vidas humanas, de degenere y desprestigio para la ciudad”.





