Advierten de crisis en producción de maíz y granos porque no son rentables y falta de apoyo

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El asesor de la Coordinadora Estatal de Ejidos y Comunidades de Guerrero, Arturo García Jiménez, advirtió que se viene una crisis de maíz y de granos básicos en general, porque su producción no es rentable, “pero los tecnócratas dicen que estamos bien, ignoran las propuestas de las organizaciones e imponen presupuestos pírricos”.
En entrevista sobre el presupuesto para el ejercicio fiscal 2025 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural (Sagadegro), afirmó que no se tomó en cuenta la propuesta de presupuesto rural que entregaron organizaciones de productores a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y a la Comisión de Presupuesto del Congreso del estado, antes de la discusión proyecto de Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal 2025 que se aprobó el mes pasado.
De mil millones de pesos que solicitaban para fortalecer y diversificar la producción básica y rehabilitar la infraestructura afectada por los huracanes, en el documento aprobado ni siquiera cambiaron los conceptos originales para 287 millones de pesos etiquetados en la dependencia, diez millones más que el año pasado.
Recordó que en los hechos la dependencia ejecuta hasta menos del 50 por ciento de lo etiquetado, porque la Secretaría de Finanzas estatal no dispersa todo el dinero aprobado por el Congreso del estado para Sagadegro, como ha quedado evidenciado en esta administración.
“Ya tenían sus cuentas hechas, buscando el mejor control político para manejar recursos a modo, con los recursos aprobados para el DIF”, criticó.
Advirtió que, en los últimos diez años, el presupuesto para la secretaria ha sido de 0.35 por ciento del presupuesto estatal.
Recordó que en su momento preguntó al primer secretario de Gobierno de la actual administración, Saúl López Sollano, por qué no le había hecho caso al campo si representa 42 por ciento de los votos de la entidad.
Señaló que el entonces funcionario estatal le dijo que el campo le toca al gobierno federal, “así de simple”, que había adoptado el programa de Fertilizante.
Pese a la complejidad del estado, afectado por huracanes, sequías e incendios, que se colocara en primer lugar en pobreza, que enfrenta una violencia generalizada, polaridad y corrupción, las autoridades no buscan soluciones integrales.
Consideró que los presupuestos son diseñados a modo para el control político y la corrupción. Como ejemplo, señaló el presupuesto para el DIF, que tiene más de tres veces que los recursos aprobados para el campo, 881 millones, o la bolsa de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional, para el manejo discrecional.
De la vuelta a Sagadegró aclaró que el año pasado ejerció sólo 45 por ciento de su presupuesto, según datos del propio secretario Alejandro Zepeda, “porque no recibió más lana”.
Sin embargo, del dinero etiquetado a la Sagadegro ni un peso se estimó a la reconstrucción tras el huracán Otis.
Con un presupuesto a modo no hay convocatorias; sin presupuesto participativo no hay compromiso ni confrontación con los productores y tampoco transparencia, dijo.
Advirtió que de acuerdo con un estudio reciente de la UNAM, 60 por ciento de los ingresos del campo no son de su actividad productiva, sino de los 63 mil millones de pesos de remesas que llegan a México, y de los 7 mil 800 millones de pesos de subsidios en programas sociales.
Enfatizó que si el campo se seca, impactará en las ciudades. “El gobierno debe entender que si no se inyectan recursos de manera participativa, las cosas no van a cambiar, la gente no quiere sembrar porque no es rentable”.
Señaló que el año pasado el precio de garantía del maíz que ofrecía Segalmex era de casi 8 mil pesos, y el actual de 6 mil.
Sumando posibles estragos de los huracanes, afirmó que la gente no va a sembrar, “viene una crisis de maíz y de granos en general, muy fuerte” que no están considerando por programas emblemáticos del gobierno federal y estatal, de precios de garantía que sólo proporcionan un servicio de comercialización; el Programa Sembrando Vida y otros programas con menos impacto que se operan a través de Conafor, Semarnat, Conacyt.
“Los tecnócratas dicen que estamos bien exportando cerveza, tequila, aguacate, jitomate, que producen las grandes empresas; en granos estamos por los suelos”.
Recordó que antes, los alcaldes aportaban al campo con inversión para el fertilizante, como abono. Hoy, en los tres niveles de gobierno no ven intención de cambios ni disposición de escuchar a los productores.
Estimó que los productores buscan una estrategia propia, porque a la luz del tratado de libre comercio van a buscar obligar el consumo de maíz transgénico.
“Hablamos de una actitud tipo Ghandi, de organizarnos desde abajo, y construir estrategia propia, que empiece por crear nuestro propio plan de soberanía alimentaria a nivel familiar y comunitario”.

 

Posponen productores de maíz de Iguala protestas tras promesa de compra a granel

El presidente del Comisariado Ejidal de Iguala, Joel Román Millán, descartó movilizaciones hasta el viernes, luego de que el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural (Sagadegro), Alejandro Zepeda Castorena, les ofreció una reunión en la que anticipó la posibilidad de la compra a granel del maíz en un precio “justo”.
Este miércoles al mediodía los comisarios ejidales de Iguala tuvieron una reunión en la Comisaría Ejidal ubicada en la calle Miguel Hidalgo de la colonia Juan Álvarez, en la que tuvieron comunicación vía telefónica con Zepeda Castorena, con quien acordaron reunirse el viernes a las 11 de la mañana en su oficina en Chilpancingo, con lo que descartaron realizar protestas en estos días.
Consultado vía telefónica a las 6 de la tarde, el Comisariado Ejidal informó que dependiendo de los resultados de esta reunión dependerá si realizan su protesta o no en días posteriores.
A pregunta si es que en la comunicación que tuvieron con el funcionario estatal adelantaron la posibilidad de que sí habrá posibilidad de negociar el costo de la tonelada de maíz, que en este año les ofrecieron pagar en 6 mil pesos en el precio de garantía que ofreció Segalmex, cuando el año anterior fue de 7 mil 75 pesos, mencionó que hubo una respuesta favorable.
“Dijo que sí, que él ahorita estaba viendo eso para ver el precio justo (de la tonelada de maíz) y que nos compraran a granel el maíz, lo cual se va a definir en la reunión del viernes”,
Mencionó que otro de los acuerdos de los comisariados ejidales de Iguala es que se van a “aguantar” y no harán protestas, al menos hasta la reunión del viernes de la que dependerá las acciones que tomen.
Los campesinos de Iguala han solicitado a los gobiernos estatal y federal que “por lo menos” se respete el precio de garantía de la tonelada de maíz que se tuvo el año anterior, de 7 mil 75 pesos por parte de Segalmex, y rechazan que sea de 6 mil pesos que les ofrecieron este año.
De acuerdo con el comisariado ejidal, para cultivar una hectárea de maíz gastan un promedio de 35 mil pesos, la cual da una producción promedio de cinco toneladas, por lo que tendrían pérdidas de 5 mil pesos por cada hectárea sembrada si venden en 6 mil pesos. (Alejandro Guerrero / Iguala).

 

Industriales de la masa acuerdan con el estado la compra de maíz a precio justo

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

El vocero de los Industriales de la Masa y la Tortilla, José Popoca Jaimes, informó que el sector acordó con el gobierno estatal la compra de maíz a un precio “justo, equilibrado” para evitar el incremento de costos en la venta de tortillas en la entidad.
Lo anterior, en entrevista con El Sur a propósito de la reunión entre el secretario de Agricul-tura, Ganadería, Pesca y Desa-rrollo Rural, Alejandro Zepeda Castorena, y el director Comer-cial de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), Diconsa y Liconsa, Fernando David Palos Ibarra, que se llevó a cabo el miércoles en la Ciudad de México.
José Popoca explicó que las autoridades apoyan a los productores de maíz con semilla mejorada, fertilizantes y equipo teconológico, pero no había un programa de compra, lo que generó una cadena en la que intermediarios adquirían el maíz a precios bajos, lo trasladaban a otros estados y después de unos cinco meses, el producto volvía a la entidad con sello de empresas foráneas, así como precios dos o hasta tres veces más elevados.
Ante esta situación y luego de varios años de gestiones, las autoridades aplicaron un programa de compra; sin embargo, el maíz producido en la entidad ya se agotó, por lo que el Ejecutivo estatal busca comprar toneladas en otros estados a precios accesibles para la industria de la masa y las tortillas.
El vocero aclaró que no se trata de un desabasto de maíz en Guerrero o que el producido sea insuficiente, sino que el programa inició en junio de este año y para entonces, la cosecha ya había terminado.
Detalló que la cosecha de maíz inicia a principios de diciembre y termina aproximadamente el 15 de mayo, “este año se arrancó muy bien, a temprana hora el programa, se le compró a Iguala alrededor de 3 mil 800 toneladas y después de que se terminó, se trasladaron a la Costa Chica, específicamente a Cuajinicuilapa y otras regiones cercanas y también se les compró, pero se terminó ya”.
Recordó que el año pasado se aplicó el programa de compra también una vez que se agotó el maíz en Guerrero, las autoridades adquirieron el producto en el Estado de México y “eso funcionó excelente, por eso el año pasado y este año se ha mantenido el precio de la tortilla”.
Dijo que con la reunión del miércoles, se espera que las autoridades logren un acuerdo mediante el cual Segalmex, a través de Diconsa, surta a la Industria de la Masa y la Tortilla “para que sigamos con un precio estable durante todo el año, como fue el compromiso de los industriales de la masa y la tortilla con la ciudadana gobernadora Evelyn Salgado”.
“Vamos a cumplir este convenio (…) buscando nuevas alternativas a un precio justo, equilibrado para que podamos mantener la plantilla de trabajadores, la plantilla productiva y precisamente, que los gastos de producción no nos superen, así como la materia prima”, expresó.
Indicó que actualmente el precio de la tortilla en la entidad está entre 26 y hasta 30 pesos, “hay un abanico en diferentes zonas porque hay compañeros que son mayoristas, que tienen varias tortillerías, que pueden comprar maíz para tres, cuatro meses y no les afecta una alza repentina o momentánea (de costos) porque pueden comprar y tener sus almacenes llenos”.
No obstante, “hay compañeros, que son la gran mayoría, que tienen una tortillería o dos y ellos tienen que comprar regularmente al día, aquí con los las casas que venden maíz, los intermediarios, a ellos también les estamos tratando de hacer llegar el maíz”.
Destacó que las autoridades establecieron el precio del maíz en 6 mil 800 pesos por tonelada, el cual calificó como un costo “equilibrado” debido a que hace dos años se incrementó hasta 11 mil pesos.
Manifestó que el maíz es la materia prima de las tortillerías, representa el 80 por ciento de la industria, y si su costo aumenta “nos afecta de manera total en el establecimiento” a los 3 mil 766 negocios de la entidad, de los cuales mil 133 se encuentran en Acapulco.
Sobre la violencia criminal en el estado que afectó al sector, principalmente en Zihuatanejo, en junio del 2022, José Popoca declaró que en la actualidad “estamos tranquilos en ese tema”.
Llamó a la ciudadanía a que “vayan a la tortillería más cercana que les dé calidad, servicio y precio” y que acudan ante las instancias correspondientes, en caso de que se encuentre con algo que no les satisfaga.

 

Industriales de la masa acuerdan con el estado la compra de maíz a precio justo

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

El vocero de los Industriales de la Masa y la Tortilla, José Popoca Jaimes, informó que el sector acordó con el gobierno estatal la compra de maíz a un precio “justo, equilibrado” para evitar el incremento de costos en la venta de tortillas en la entidad.
Lo anterior, en entrevista con El Sur a propósito de la reunión entre el secretario de Agricul-tura, Ganadería, Pesca y Desa-rrollo Rural, Alejandro Zepeda Castorena, y el director Comer-cial de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), Diconsa y Liconsa, Fernando David Palos Ibarra, que se llevó a cabo el miércoles en la Ciudad de México.
José Popoca explicó que las autoridades apoyan a los productores de maíz con semilla mejorada, fertilizantes y equipo teconológico, pero no había un programa de compra, lo que generó una cadena en la que intermediarios adquirían el maíz a precios bajos, lo trasladaban a otros estados y después de unos cinco meses, el producto volvía a la entidad con sello de empresas foráneas, así como precios dos o hasta tres veces más elevados.
Ante esta situación y luego de varios años de gestiones, las autoridades aplicaron un programa de compra; sin embargo, el maíz producido en la entidad ya se agotó, por lo que el Ejecutivo estatal busca comprar toneladas en otros estados a precios accesibles para la industria de la masa y las tortillas.
El vocero aclaró que no se trata de un desabasto de maíz en Guerrero o que el producido sea insuficiente, sino que el programa inició en junio de este año y para entonces, la cosecha ya había terminado.
Detalló que la cosecha de maíz inicia a principios de diciembre y termina aproximadamente el 15 de mayo, “este año se arrancó muy bien, a temprana hora el programa, se le compró a Iguala alrededor de 3 mil 800 toneladas y después de que se terminó, se trasladaron a la Costa Chica, específicamente a Cuajinicuilapa y otras regiones cercanas y también se les compró, pero se terminó ya”.
Recordó que el año pasado se aplicó el programa de compra también una vez que se agotó el maíz en Guerrero, las autoridades adquirieron el producto en el Estado de México y “eso funcionó excelente, por eso el año pasado y este año se ha mantenido el precio de la tortilla”.
Dijo que con la reunión del miércoles, se espera que las autoridades logren un acuerdo mediante el cual Segalmex, a través de Diconsa, surta a la Industria de la Masa y la Tortilla “para que sigamos con un precio estable durante todo el año, como fue el compromiso de los industriales de la masa y la tortilla con la ciudadana gobernadora Evelyn Salgado”.
“Vamos a cumplir este convenio (…) buscando nuevas alternativas a un precio justo, equilibrado para que podamos mantener la plantilla de trabajadores, la plantilla productiva y precisamente, que los gastos de producción no nos superen, así como la materia prima”, expresó.
Indicó que actualmente el precio de la tortilla en la entidad está entre 26 y hasta 30 pesos, “hay un abanico en diferentes zonas porque hay compañeros que son mayoristas, que tienen varias tortillerías, que pueden comprar maíz para tres, cuatro meses y no les afecta una alza repentina o momentánea (de costos) porque pueden comprar y tener sus almacenes llenos”.
No obstante, “hay compañeros, que son la gran mayoría, que tienen una tortillería o dos y ellos tienen que comprar regularmente al día, aquí con los las casas que venden maíz, los intermediarios, a ellos también les estamos tratando de hacer llegar el maíz”.
Destacó que las autoridades establecieron el precio del maíz en 6 mil 800 pesos por tonelada, el cual calificó como un costo “equilibrado” debido a que hace dos años se incrementó hasta 11 mil pesos.
Manifestó que el maíz es la materia prima de las tortillerías, representa el 80 por ciento de la industria, y si su costo aumenta “nos afecta de manera total en el establecimiento” a los 3 mil 766 negocios de la entidad, de los cuales mil 133 se encuentran en Acapulco.
Sobre la violencia criminal en el estado que afectó al sector, principalmente en Zihuatanejo, en junio del 2022, José Popoca declaró que en la actualidad “estamos tranquilos en ese tema”.
Llamó a la ciudadanía a que “vayan a la tortillería más cercana que les dé calidad, servicio y precio” y que acudan ante las instancias correspondientes, en caso de que se encuentre con algo que no les satisfaga.

 

Entrega Tlachinollan 41 toneladas de maíz a 410 familias integrantes del Cecop

Ramón Gracida Gómez

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan entregó ayer 41 toneladas de maíz a 410 familias integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa la Parota (Cecop), como parte de la ayuda a los Bienes Comunales de Cacahuatepec tras la devastación ocasionada por el huracán Otis.
El vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, alertó de la crisis alimentaria en la zona rural de Acapulco porque los campesinos no han sembrado pese a que ya cuentan con los insumos debido a la falta de lluvias.
El director del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, pidió que el gobierno establezca un programa alimentario debido a las afectaciones en el campo guerrerense a raíz del huracán Otis.
En una pausa de la entrega de maíz en el embarcadero de El Fraile del río Papagayo, frente a la comunidad de Cacahuatepec, el vocero del Cecop, Suástegui Muñoz, precisó que fueron 30 comunidades beneficiarias y que son las más apartadas de la zona, entre ellas, Barrio Nuevo de los Muertos, Cabeza de Tigre, Apalani, Cruces de Cacahuatepec, Apanhuac, Espinalillo, El Cantón, El Rincón, Las Parotas, Pochotlaxco, Rancho las Marías, Salsipuedes, Amatillo, San Pedro Cacahuatepec, Aguacaliente, La Concepción y Parotillas.
Dijo que la situación es “grave porque estamos en plena canícula, para estas fechas, ya la milpa debería de estar de cuartas o dos cuartas, nadie ha sembrado un solo gramo de maíz” por la falta de lluvias.
Además de esta situación crónica, añadió, las condiciones empeoraron por el huracán Otis, “no se ha tomado en verdad en cuenta la crisis humanitaria que van a sufrir los pueblos de México, de Guerrero y en este caso de Cacahuatepec, por eso es tan importante el grano, por eso ves un sin número de gente que se va a quedar sin el apoyo”.
Agregó que otro problema que experimenta el campesino es la comercialización de su producto porque lo venden a un precio barato, por ejemplo, el limón, cuyo problema es trasladarlo a la zona urbana de Acapulco debido a la inseguridad y el robo de mercancía por los grupos delincuenciales.
Criticó el insuficiente apoyo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadegro), cuyo titular Alejandro Zepeda Castorena, acudió a Cacahuatepec el 28 de junio para entregar semillas de maíz.
“Con los huracanes, con las pandemias, con los temblores, con los desastres naturales, el rico se vuelve más rico, el político se vuelve más poderoso y el pobre se vuelve más pobre”, aseveró el vocero del Cecop.
Insistió en la crisis alimentaria que viven las familias de los Bienes Comunales de Cacahuatepec porque el maíz que recibieron ayer lo van a dosificar y agrandar en nixcomel con cal, pero lo consumen rápido porque la tortilla es la base de la alimentación.
“Hay gente que solamente come la pura tortilla con sal y eso la verdad lastima, eso duele, eso indigna, cuando otros están comiendo caviar, pescado, carne, en la gente de Cacahuatepec hay realmente una pobreza, diría yo, extrema”.
Además de la falta de ayuda en la alimentación, Suástegui Muñoz criticó la construcción viviendas por parte del gobierno estatal con el programa Construyendo Bienestar porque son “hornos” de calor y no cumplen con las necesidades de los ciudadanos, a diferencia del proyecto habitacional de las organizaciones sociales que acompañan el Cecop.
El director de Tlachinollan, Abel Barrera, destacó la solidaridad que emprendieron junto con otras asociaciones civiles a partir del huracán Otis, “corroboramos que el censo que hizo el gobierno federal no logró la cobertura que se tenía, tanto de comunidades rurales, de familias, como de otros municipios”, como San Marcos, Atoyac, y la parte alta de Coyuca de Benítez.
Resaltó el trabajo coordinado con el Cecop en Acapulco y la OCSS en Coyuca de Benítez y Atoyac, porque ambas organizaciones comparten que han defendido su territorio y han cuidado la vida, la comunidad.
El total de apoyo monetario fue de 4.5 millones de pesos, que provinieron de donantes individuales y agencias internacionales como la Fundación Ford, y nacionales como la Fundación San Ignacio de Loyola
“De acuerdo al diagnóstico que tuvimos era que urgía el trabajo de reconstrucción, sobre todo de los techos porque eso fue el mayor daño”, y se lograron comprar láminas galvanizadas y láminas rojas más resistentes para 100 familias de unas comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
En total, fueron cinco entregas de láminas en los municipios de Coyuca de Benítez, Atoyac, Acapulco y San Marcos, para más de 800 familias que recibieron 20 piezas por cada una para rehabilitar los cuartos, y se compraron 150 toneladas de maíz para los tres primeros municipios.
“El gobierno federal tendría que haber apoyado las comunidades rurales con maíz, pensamos que iba haber un programa de maíz, pero no se hizo; nosotros, por la destrucción de sus parcelas, el mismo mal temporal, pues vemos que es urgente un programa alimentario para las comunidades rurales”.
Ayer se entregaron 100 kilos de maíz a cada una de las 410 familias beneficiaras, pero la demanda superó a la oferta, por lo que Abel Barrera adelantó que se va a gestionar una entrega más de maíz.
“Vemos un rezago, es la otra cara del Acapulco Diamante y por eso nos interesa mucho focalizar la ayuda, visibilizar este abandono, emplazar a que las autoridades le apuesten al desarrollo de las comunidades, si hay algo en las comunidades es esa fuerza para trabajar colectivamente, para pelear por sus derechos, pero han sido pisoteados”.

El gobierno paga a los laboratorios para decir que el agua está limpia en Acapulco, dice Suástegui

En la asamblea del Cecop del 7 de julio, la organización Cooperación Comunitaria presentó los resultados de los muestreos de la calidad de agua que llevó a cabo en las comunidades Apalani, El Cantón y Cruces, que presentaron altos niveles de heces fecales, granulado y residuos sólidos.
Al día siguiente, el director operativo de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) Alfredo Rivera, desestimó los resultados porque el muestreo no lo hizo un laboratorio certificado, además, el organismo tiene un programa de agua limpia en esa zona.
Al respecto, Suástegui Muñoz respondió ayer: “la bahía está llena de mierda, con todo respeto, y CAPAMA cada día dice que la bahía de Acapulco está limpia”.
Mencionó que él mismo es concesionario en la playa Icacos “y me doy cuenta cómo las grandes hospederías, cómo los grandes restaurantes, literalmente derraman las heces fecales, los trozos de excremento”.
Recordó que Acapulco tuvo el distintivo Blue Flag, “cuando era una mentira, los gobiernos pagaban a los laboratorios para que dijeran que el agua estaba limpia, cuando sabemos que la comunidad está contaminada, pues ¿qué van a decir de Cacahuatepec?
Afirmó que los resultados de los muestreos de agua en los Bienes Comunales de Cacahuatepec provienen de laboratorios certificados y adelantó que van a presentar una demanda colectiva contra los gobiernos municipal y estatal por la contaminación del agua, además de que en la próxima semana se presentarán los resultados de cinco muestreos de agua más, uno de ellos hecho cerca de la presa de La Venta y los otros en El Fraile, abajo de las tolvas, en la comunidad de Salsipuedes y en Bellavista Papagayo.

 

Alerta el Cecop de crisis alimentaria en el Acapulco rural

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan entregó ayer 41 toneladas de maíz a 410 familias del Cecop, como parte de la ayuda a los Bienes Comunales de Cacahuatepec tras la devastación que causó el huracán Otis Foto: Ramón Gracida Gómez

Entrega Tlachinollan 41 toneladas de
maíz a 410 familias integrantes del Cecop

El vocero Marco Antonio Suástegui alerta de la crisis alimentaria en la zona rural de Acapulco porque los campesinos no han sembrado pese a que ya cuentan con los insumos debido a la falta de lluvias

Ramón Gracida Gómez

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan entregó ayer 41 toneladas de maíz a 410 familias integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa la Parota (Cecop), como parte de la ayuda a los Bienes Comunales de Cacahuatepec tras la devastación ocasionada por el huracán Otis.
El vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, alertó de la crisis alimentaria en la zona rural de Acapulco porque los campesinos no han sembrado pese a que ya cuentan con los insumos debido a la falta de lluvias.
El director del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, pidió que el gobierno establezca un programa alimentario debido a las afectaciones en el campo guerrerense a raíz del huracán Otis.
En una pausa de la entrega de maíz en el embarcadero de El Fraile del río Papagayo, frente a la comunidad de Cacahuatepec, el vocero del Cecop, Suástegui Muñoz, precisó que fueron 30 comunidades beneficiarias y que son las más apartadas de la zona, entre ellas, Barrio Nuevo de los Muertos, Cabeza de Tigre, Apalani, Cruces de Cacahuatepec, Apanhuac, Espinalillo, El Cantón, El Rincón, Las Parotas, Pochotlaxco, Rancho las Marías, Salsipuedes, Amatillo, San Pedro Cacahuatepec, Aguacaliente, La Concepción y Parotillas.
Dijo que la situación es “grave porque estamos en plena canícula, para estas fechas, ya la milpa debería de estar de cuartas o dos cuartas, nadie ha sembrado un solo gramo de maíz” por la falta de lluvias.
Además de esta situación crónica, añadió, las condiciones empeoraron por el huracán Otis, “no se ha tomado en verdad en cuenta la crisis humanitaria que van a sufrir los pueblos de México, de Guerrero y en este caso de Cacahuatepec, por eso es tan importante el grano, por eso ves un sin número de gente que se va a quedar sin el apoyo”.
Agregó que otro problema que experimenta el campesino es la comercialización de su producto porque lo venden a un precio barato, por ejemplo, el limón, cuyo problema es trasladarlo a la zona urbana de Acapulco debido a la inseguridad y el robo de mercancía por los grupos delincuenciales.
Criticó el insuficiente apoyo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadegro), cuyo titular Alejandro Zepeda Castorena, acudió a Cacahuatepec el 28 de junio para entregar semillas de maíz.
“Con los huracanes, con las pandemias, con los temblores, con los desastres naturales, el rico se vuelve más rico, el político se vuelve más poderoso y el pobre se vuelve más pobre”, aseveró el vocero del Cecop.
Insistió en la crisis alimentaria que viven las familias de los Bienes Comunales de Cacahuatepec porque el maíz que recibieron ayer lo van a dosificar y agrandar en nixcomel con cal, pero lo consumen rápido porque la tortilla es la base de la alimentación.
“Hay gente que solamente come la pura tortilla con sal y eso la verdad lastima, eso duele, eso indigna, cuando otros están comiendo caviar, pescado, carne, en la gente de Cacahuatepec hay realmente una pobreza, diría yo, extrema”.
Además de la falta de ayuda en la alimentación, Suástegui Muñoz criticó la construcción viviendas por parte del gobierno estatal con el programa Construyendo Bienestar porque son “hornos” de calor y no cumplen con las necesidades de los ciudadanos, a diferencia del proyecto habitacional de las organizaciones sociales que acompañan el Cecop.
El director de Tlachinollan, Abel Barrera, destacó la solidaridad que emprendieron junto con otras asociaciones civiles a partir del huracán Otis, “corroboramos que el censo que hizo el gobierno federal no logró la cobertura que se tenía, tanto de comunidades rurales, de familias, como de otros municipios”, como San Marcos, Atoyac, y la parte alta de Coyuca de Benítez.
Resaltó el trabajo coordinado con el Cecop en Acapulco y la OCSS en Coyuca de Benítez y Atoyac, porque ambas organizaciones comparten que han defendido su territorio y han cuidado la vida, la comunidad.
El total de apoyo monetario fue de 4.5 millones de pesos, que provinieron de donantes individuales y agencias internacionales como la Fundación Ford, y nacionales como la Fundación San Ignacio de Loyola
“De acuerdo al diagnóstico que tuvimos era que urgía el trabajo de reconstrucción, sobre todo de los techos porque eso fue el mayor daño”, y se lograron comprar láminas galvanizadas y láminas rojas más resistentes para 100 familias de unas comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
En total, fueron cinco entregas de láminas en los municipios de Coyuca de Benítez, Atoyac, Acapulco y San Marcos, para más de 800 familias que recibieron 20 piezas por cada una para rehabilitar los cuartos, y se compraron 150 toneladas de maíz para los tres primeros municipios.
“El gobierno federal tendría que haber apoyado las comunidades rurales con maíz, pensamos que iba haber un programa de maíz, pero no se hizo; nosotros, por la destrucción de sus parcelas, el mismo mal temporal, pues vemos que es urgente un programa alimentario para las comunidades rurales”.
Ayer se entregaron 100 kilos de maíz a cada una de las 410 familias beneficiaras, pero la demanda superó a la oferta, por lo que Abel Barrera adelantó que se va a gestionar una entrega más de maíz.
“Vemos un rezago, es la otra cara del Acapulco Diamante y por eso nos interesa mucho focalizar la ayuda, visibilizar este abandono, emplazar a que las autoridades le apuesten al desarrollo de las comunidades, si hay algo en las comunidades es esa fuerza para trabajar colectivamente, para pelear por sus derechos, pero han sido pisoteados”.

El gobierno paga a los laboratorios para decir que el agua está limpia en Acapulco, dice Suástegui

En la asamblea del Cecop del 7 de julio, la organización Cooperación Comunitaria presentó los resultados de los muestreos de la calidad de agua que llevó a cabo en las comunidades Apalani, El Cantón y Cruces, que presentaron altos niveles de heces fecales, granulado y residuos sólidos.
Al día siguiente, el director operativo de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) Alfredo Rivera, desestimó los resultados porque el muestreo no lo hizo un laboratorio certificado, además, el organismo tiene un programa de agua limpia en esa zona.
Al respecto, Suástegui Muñoz respondió ayer: “la bahía está llena de mierda, con todo respeto, y CAPAMA cada día dice que la bahía de Acapulco está limpia”.
Mencionó que él mismo es concesionario en la playa Icacos “y me doy cuenta cómo las grandes hospederías, cómo los grandes restaurantes, literalmente derraman las heces fecales, los trozos de excremento”.
Recordó que Acapulco tuvo el distintivo Blue Flag, “cuando era una mentira, los gobiernos pagaban a los laboratorios para que dijeran que el agua estaba limpia, cuando sabemos que la comunidad está contaminada, pues ¿qué van a decir de Cacahuatepec?
Afirmó que los resultados de los muestreos de agua en los Bienes Comunales de Cacahuatepec provienen de laboratorios certificados y adelantó que van a presentar una demanda colectiva contra los gobiernos municipal y estatal por la contaminación del agua, además de que en la próxima semana se presentarán los resultados de cinco muestreos de agua más, uno de ellos hecho cerca de la presa de La Venta y los otros en El Fraile, abajo de las tolvas, en la comunidad de Salsipuedes y en Bellavista Papagayo.

 

Entrega el secretario de Agricultura en Cacahuatepec semillas de maíz al Cecop

El vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, reclamó al titular de la Sagadegro, Alejandro Zepeda Castorena, la insuficiencia en la ayuda gubernamental a los campesinos de lkas comunidades de Cacahuatepec Foto:?Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

El secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero, Alejandro Zepeda Castorena, acudió ayer a la comunidad de Cacahuatepec para entregar kilos de semillas de maíz a campesinos como parte del apoyo gestionado por el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop).
Los productores agrícolas de los Bienes Comunales de Cacahuatepec reclamaron al funcionario estatal que esta ayuda no es suficiente porque perdieron sus parcelas tras el huracán Otis y el gobierno no los apoyó; el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, comentó que la entrega de ayer debe venir acompañada de otros insumos para la siembra, y al final acordaron con el secretario elaborará un planteamiento de apoyos en corto, mediano y largo plazo.
Zepeda Castorena acudió a la localidad de Cacahuatepec, que se encuentra a orilla del río Papagayo, como parte de los acuerdos firmados por funcionarios estatales e integrantes del Cecop en la reunión que tuvieron en Chilpancingo el martes pasado.
Este encuentro fue acordado después de los reclamos que le hicieron los integrantes del Cecop a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda en su visita a esta comunidad el 18 de junio por la exclusión del programa Construyendo Bienestar, que consiste en la edificación de viviendas.
Suástegui Muñoz recordó que hace unos meses se hizo un censo de las parcelas dañadas por el huracán Otis y ayer se entregaron estos apoyos a campesinos de Las Parotas, Rancho las Marías, Los Ilamos, Parotillas, Cacahuatepec y El Carrizo.
Los apoyos también fueron entregados en Huamuchitos, donde se reunieron beneficiarios de Apanhuac, El Cantón, Espinalillo, y en Apalani, donde se conglomeraron campesinos de El Campanario, Cabeza de Tigre, Cruces del Rincón, y próximamente se acudirá a La Concepción, Aguacaliente, Salsipuedes, entre otras.
Pidió al secretario, que estuvo acompañado por una comitiva de funcionarios, que también los apoyen con rollos de alambre, molinos de nixtamal, forrajeros, desgranadoras, gallinas ponedoras, huertos de traspatio, “cuestiones que quizá no van a sacar de la pobreza a Cacahuatepec, pero sí van ayudar mucho y además es un derecho de todas y todos los comuneros de Cacahuatepec”.
También le planteó la recuperación del sistema de siembra milpa, para sembrar maíz, frijol y calabaza, de los suelos con microorganismos “y ya no queremos agrotóxicos, ya no queremos seguir envenenando al campo guerrerense, queremos recuperar los sistemas de agroecología”.
Asimismo, un sistema de riego para varias comunidades “con la intención de que los 365 días del año haya producción agrícola en esta parte de Cacahuatepec porque el tema del agua y la sequía, como ustedes vieron, el año pasado estuvo terrible; de por sí, ya veníamos con un 50 por ciento de cosecha perdida y el huracán Otis nos vino a dar el tiro de gracia”, aseveró Suástegui Muñoz.
El secretario Zepeda Castorena les planteó a los 100 campesinos, la mayoría mujeres, reunidos en la cancha techada de la comunidad la necesidad de organizarse para conocer quién produce qué y dar apoyos que beneficien a varios, y también reconoció que “el presupuesto es mínimo, el presupuesto no alcanza para la necesidad que hay en el estado porque necesidad tenemos muchas”.
Afirmó que su presencia en Cacahuatepec es para llevar a cabo un “proyecto estratégico porque no es nada más un tema de maíz”, destacó que la semilla que se entregó es producida en México y no está modificada genéticamente, y propuso la construcción de bancos para resguardar comunitariamente las semillas.
El funcionario estatal planteó hacer reuniones futuras para trabajar varios temas, como el ganado y los sistemas producto, “para ver hacia dónde vamos a dirigir ese tiro de precisión”, y prevenir los alimentos para los futuros fenómenos hidrometeorológicos, cada vez más frecuentes por el cambio climático, advirtió.
Destacó que anteriormente estuvo de encargado del programa de Sembrando Vida en el estado y lo aplicó en los Bienes Comunales de Cacahuatepec, pero cuando preguntó quién era beneficiario de este programa, sólo una persona respondió afirmativamente, lo cual motivó a que los campesinos dieran a conocer que tampoco reciben Procampo (que ahora se llama Producción para el Bienestar) ni fertilizante gratuito.
El campesino Evaristo Jerónimo le agradeció las semillas de maíz, pero le pidió que los ayude a conseguir estos programas federales, y un productor de Los Hilamos le preguntó qué otro apoyo habrá.
Zepeda Castorena reiteró que el maíz de ayer es parte de la ayuda que el gobierno del estado entregó a afectados del huracán Otis que no recibieron apoyos de la federación y aseguró que sólo es “el inicio de algo que podemos hacer crecer en conjunto” para elaborar una ruta de trabajo.
La campesina María de la Cruz, de Parotillas, dijo que “no solamente nos hace falta el maíz, nos hace falta alambre; hay personas que son madres solteras, les hace falta gente para que les ayuden, no nada más nos hace falta el maíz, nos hace falta muchísimo maíz, ¿qué vamos a hacer con el maíz?”
“Esperar reunión tras reunión, ¿y mientras qué vamos a comer?, nada más vamos a estar viendo el bulto de maíz” dijo y preguntó: “¿hasta cuándo tenemos que esperar para poder tener nuestro alimento? Si no llueve, ¿nos quedamos con el maíz?”.
Otro campesino comentó que el año pasado, por la falta de lluvias, sembró hasta agosto, y esta temporada será similar, previeron sus compañeros, por lo que discutieron sobre la insuficiencia de la entrega de maíz si no hay alimento.
El vocero del Cecop, Suástegui Muñoz, dijo que el maíz no es suficiente, que tiene que venir acompañado de otros apoyos, como el alambre para las parcelas dañadas.
Una campesina interpeló al secretario: “yo soy madre soltera, mi corral se destruyó donde yo siembro el maíz y aquí están mis compañeras que se dan cuenta que mi corral se me destruyó con el huracán, ¿y a mí qué me han dado? ¡No me han dado nada! Soy madre soltera ¿y cuándo me ayudó el gobierno? Nunca, se los digo aquí con la cara en alto”.
Rodolfo Chávez planteó la necesidad de tener agua para los futuros proyectos, “es fundamental”.
El secretario aseveró que no habrá apoyos económicos, los 7 mil 500 pesos fueron entregados por el gobierno federal, entonces la ayuda será en especie y para quien lo quiera recibir, “pero no esperen a que los técnicos, a que los compañeros subsecretarios vengan a hacer el trabajo que les corresponde”.
Zepeda Castorena reiteró el ofrecimiento de hacer un “proyecto integral” en los Bienes Comunales de Cacahuatepec y aseguró que no va a permitir el lucro; el vocero del Cecop le pidió sensibilidad porque “la gente está lastimada” por el abandono de varias décadas.
Después de una hora de diálogo, por momentos ríspido, el vocero del Cecop y el secretario acordaron otro encuentro en el que los campesinos le entreguen un planteamiento de apoyos “de corto, mediano y largo plazo”, después de que sea consensuado en una asamblea del Cecop.
La entrega de los bultos de maíz para sembrar fue hasta las 2:30 de la tarde, lo cual también generó molestia porque los campesinos llegaron a las 10 de la mañana a entregar los documentos a los funcionarios; el secretario llegó a la 1:30 de la tarde.

Entrega Oxfam México 40 toneladas de maíz en Cacahuatepec a damnificados por Otis

Campesinos de Parotillas y Cacahuatepec reciben maíz de la organización Oxfam México en el paraje conocido como El Fraile Foto: Karina Contreras

Karina Contreras

Campesinos de comunidades de los bienes comunales de Cacahuatepec recibieron, de la organización Oxfam México, 40 toneladas de maíz de las 150 que se entregarán en la zona rural del puerto, afectada severamente en sus sembradíos por el huracán Otis en octubre pasado.
En el paraje conocido como El Fraile, decenas de campesinos acudieron para recibir dos sacos, cada uno de 50 kilos, para tener el alimento primordial que es el maíz para tortillas. Todo el producto llegó en tráiler y fue descargado por los mismos beneficiarios, para después ser entregados en propia mano por los representantes en México del Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre (Oxfam).
En el lugar, los campesinos fueron formados por comunidades, con copia de credencial en mano y un papel que se les dio para saber cuántos sacos iban a recibir, de acuerdo con los integrantes de la familia, mismos que les fueron entregandos. Bajo los intensos rayos del sol del mediodía, los campesinos fueron recibiendo su apoyo y si eran mujeres, los hombres les ayudaban para ponerlos a un lado mientras llegaba algún familiar.
Los beneficiados de la comunidad Cacahuatepec bajaron hacía el río, para cruzar el Papagayo en la panga, por lo cual pagaron 10 pesos. El vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, manifestó que antes del huracán Otis venían sufriendo por la sequía tremenda, que nunca antes se había visto.
Dijo que ya se venía con una pérdida de los cultivos, pero cuando llegó el huracán Otis “termina por darnos el tiro de gracia, donde se perdió al 100 por ciento, sobre todo de maíz criollo e híbrido. Además, las cosechas de jamaica, ajonjolí y de limón, es decir, se tuvo una perdida total”. Agregó el vocero que empezaron hacer recorridos por las comunidades y levantaron censos en las parcelas.
Recordó que en la zona estuvo personal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadegro) para supervisar los daños, pero “hasta la fecha no hemos recibido ningún solo apoyo y, por eso, tuvimos que buscar apoyos con organizaciones sociales, con fundaciones y asociaciones civiles, tanto nacionales como internacionales, y gracias a la gestión que hemos hecho llegaron 40 toneladas de maíz”.
“No hay recursos del gobierno, no se ha recibido nada, Sagadegro certificó que las parcelas estaban devastadas y no hicieron nada. Dijeron que iban a dar 7 mil pesos de apoyo ni siquiera eso dieron”, subrayó el vocero. Indicó que se visitó las parcelas de las comunidades más alejadas, como Apangua, Huamuchitos, Apalaní, El Cantón, Huixtlán, de Cabeza de Tigre, El Carrizo, El Rincón que están cruzando el río Papagayo. Así como Las Parotas, Rancho Las Marías, Pochotlaxco, Hilamos, Parotillas, Concepción, Bella Vista Papagayo, Amatillo, Salsipuedes, donde se hizo un censo y se “logró identificar a más de 5 mil parcelas afectadas”.
Indicó que en ese acto de entrega se estaban beneficiando mil 800 familias, pero ya se han apoyado a casi 3 mil familias y casi se está cubriendo con el grano de maíz. Dijo que se les estaban dando de 100 a 150 kilos de maíz por familia y equivale que, al menos, en los próximos dos meses van a tener que comer, pues tendrán tortilla.
Suástegui Muñoz añadió que también han conseguido 5 mil despensas completas y no “raquíticas o mezquinas, como las que da el gobierno”. Otra ayuda que consiguieron son las láminas para vivienda, donde hubo mucha afectación, pero que el gobierno ha negado la situación aunque se le demostró, pero hay 8 mil casas afectadas. Comentó que dieron 12 láminas para un cuarto, por lo menos de de 5 por 5 y han repartido 5 mil, donde se han beneficiado alrededor de 2 mil 500 familias, entre ellas, hay una lámina reciclada que viene de Perú.
Recalcó que el apoyo viene de un sin fin de fundaciones que han venido a Cacahuatepec, a quienes han llevado a un recorrido físico y de campo, para no sorprender a nadie. Indicó que la gestión ha sido transparente y no ha habido líderes ni políticos, sino que son los campesinos directamente con las fundaciones. “Como puedes ver el apoyo es directo a las productoras, y productores, amas de casa”, subrayó.
Adelantó, que hoy llegará madera como vigas, soleras, barrotes, lámina y tornillos especiales para colocar en las láminas y, en caso de que venga otro huracán, los techos sean resistentes y no sean tan frágiles para que no se tenga que volver a buscar apoyos para reconstruir los techos.

Los programas no están bien diseñados

Mientras que el gerente de Acción Humanitaria y Justicia Climática Oxfam México, Sebastián Rodríguez Santiesteban, subrayó que son una organización no gubernamental y sin fines de lucro, que cuando sucede un evento como el huracán Otis apoyan a la población que más lo necesita. Informó que la entrega era de 40 toneladas de maíz criollo, para las comunidades de mayor vulnerabilidad en la zona de Cacahuatepec.
Dijo que el objetivo de esa entrega es garantizar el alimento básico para las familias que más lo necesitan y señaló que desde noviembre “hemos estado haciendo un levantamiento, que se llama Evaluación de Daños y Necesidades, con la finalidad de detectar cuál es la población que se encuentra en mayor vulnerabilidad después del desastre”. Agregó que a partir de ese análisis se determina cuáles son las comunidades más necesitadas y se determinó que en los bienes comunales es donde había mayor necesidad de apoyo.
Rodríguez Santiesteban explicó que ellos ven temas de seguridad alimentaria, recuperación de medio de vida y, adicionalmente, se ven temas de mejoras de infraestructura y servicios de agua, saneamiento e higiene, así como temas de género y protección. Se busca que las personas que han sido afectadas por un desastre puedan ejercer sus derechos básicos después de un evento de este tipo.
Se le preguntó qué han arrojado ese estudio que están haciendo y respondió: “Vemos que ha ido una situación en donde hay un abandono sistémico, en términos generales, en donde se ha perdido un poco del tejido social y esto es ocasionado por esquemas, en términos generales, de programas que no están bien diseñados y adaptados para mejorar la calidad de vida de las personas, sino con un foco más asistencialistas, lo cual ha ido en decremento de la población. Adicionalmente, el tema de seguridad ha sido una situación que ha ocasionado que se vaya distorsionando aún más el tejido social”.
Añadió que en su recorrido han visto que en lo general, las comunidades rurales en cierta manera han perdido la colectividad, aunque todavía se puede ver ese sentido comunitario y que se puede recuperar, pero “se tiene que llevar un proceso de fortalecimiento de capacidades y con la intención de incentivar un esquema de la reducción de riesgo de desastre, pero es un compromiso y corresponsabilidad con las mismas comunidades”.
Precisó que desde Oxfom no quieren simplemente replicar un modelo asistencialista, sino más bien, generar un esquema de confianza, tanto de comunidades como organizaciones se sociedad civil, y “construyamos un futuro mucho más equitativo y de una manera que sea bajo un esquema de participación e inclusión, de todas las posturas y posiciones, sin importar posturas políticas”.
Dijo que con esa entrega se asegura la seguridad alimentaria, en una segunda entrega serán kit de higiene y mejorar prácticas de manejo de agua, saneamiento en las comunidades y, posteriormente, se va avanzar con instalar sistemas de potabilización en diez comunidades, pero es un proceso al que se tiene que llegar luego de un acuerdo entre la comunidad y la organización, en términos técnicos, para apoyar y determinar qué sería la forma más adecuada para darle mantenimiento y operación a su sistema.
Se le preguntó si esa entrega de apoyo no podría considerarse asistencialista y el gerente de Oxfam, Sebastián Rodríguez, dijo: “Se puede percibir como una ayuda asistencial, pero el foco está basado en las necesidades y en los alimentos que se veían más apremiantes. Si te fijas el tipo de despensas que entregaron al inició eran donde se tenía atún, fríjol, muchos enlatados, muchos que en estas comunidades de la zona no consumen. Nosotros, después del levantamiento, nos comentaron que lo prioritario era es tener el maíz para poder consumir tortillas, preparar atoles y diferentes productos que nos ayudan a tenerlos de forma saludable”.
Subrayó que con ese primer apoyo entregado por la organización quieren garantizar la seguridad del alimento y el siguiente paso es buscar un esquema para que puedan tener técnicas agropecuarias, pero se tiene que ir trabajando de forma conjunta, por lo que para “nosotros lo más importante ahorita es mitigar y salvaguardar la vida y, por ello, por eso se prioriza a las familias más vulnerables, en términos que son personas que tienen adultos mayores, que tienen niños pequeños, madres lactantes y, por ende, es garantizar que estas familias tengan este tipo de apoyos”.
Agregó: “Ya en una siguiente etapa, que es de recuperación temprana, es cuando ya iniciamos un proceso ya más de mediano y largo plaza, pero es bajo un acuerdo mutuo entre las comunidades y Oxfam. En ningún momento nosotros vamos a imponer, sino más bien vamos a construir de forma conjunta”.

 

Otis fue el tiro de gracia para las cosechas en Cacahuatepec: asegura Marco Suástegui

Ramón Gracida Gómez

El huracán Otis fue el “tiro de gracia” de lo poco que quedaba de cosechas en los Bienes Comunales de Cacahuatepec, señaló el vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz.
Fueron unas 10 mil hectáreas de maíz que se perdieron por el crecimiento del río Papagayo en 20 comunidades que están en la orilla, como son Pochostlaco, Los Mayos, Apanhuac, Rancho Las Marías, La Parota, Hilamos, Cacahuatepec, Parotillas, El Carrizo y Salsipuedes.
Ante esta situación, el Cecop demanda la dotación de 10 mil toneladas de maíz para abastecer a los pueblos del Acapulco rural, además de la construcción de un puente en la comunidad de Cacahuatepec, para mejorar la conexión de la zona y resolver la inseguridad en esta parte del municipio.
Un grupo de reporteros e integrantes del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, abogados del Cecop, realizaron un recorrido que empezó en la carretera federal Acapulco-Huatulco, y que pasó por gran parte de las comunidades que pertenecen a los Bienes Comunales de Cacahuatepec: El Bejuco, San Pedro Las Playas, Chanecas, San Pedro Cacahuatepec, San Antonio, Cerro de Piedra y El Tejoruco.
Luego se cruzaron Las Orquetas, San Juan Grande, San Juan Chico, Las Minas, Progreso de Cacahuatepec, Campanario, Cruces de Cacahuatepec, Apalani, Huamuchitos, El Cantón, Huixtlan, Espinalillo y Cacahuatepec.
Fue más de una hora de trayecto, en una camioneta que por momentos tuvo dificultades de avanzar, por las malas condiciones que tiene la carretera que atraviesa los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
También se observaron las cosechas de maíz dañadas por los vientos que las tumbaron. Se encuentran en las laderas y gran parte de las plantas se ven rotas desde su raíz.
Durante el recorrido, en la comunidad Apalani, se observó a algunos habitantes lavando ropa y bañándose en los lavaderos públicos que se nutren de un pozo que casi todo el año tiene agua.
Suástegui Muñoz consultó a unas adolescentes por cómo se la están pasando después del huracán y le contestaron que no tienen luz y los maestros no han llegado.
Eusebio, vecino de esta comunidad, contó la penumbra que vivió junto con su esposa y sus cuatro hijos en la noche del martes, durante el impacto del huracán Otis.
Se volaron las láminas de los techos de sus cuartos, por lo que se escondieron en otro cuarto que construyeron de tabique, “el ruido, nombre, era como un toro”, imitó el campesino el sonido. Los árboles quedaron tirados, por lo que no había paso.
“Nomás llorando, llegamos y ya. Pasó bien feo, andábamos con miedo”, dijo Gaudencia con ligeros sollozos, que tiene 50 años. Perdieron sus pertenencias y rescataron sus camas secándolas en el sol. Gaudencia consideró que nunca había vivido un fenómeno natural similar.
“Todo se mojó”, dijo enseñando las láminas que quedaron tiradas por los vientos huracanados, y lamentó que continuaran lloviznas después del huracán Otis.
Eusebio siembra maíz, ajonjolí, jamaica y calabaza, y ya perdió todo, “barrido está”. Los palos de sus plantíos los aplastó el viento, “lo más me lo llevó”.
Indicó que tiene agua y comida, pero casi no tienen dinero para comprar más. Después de una semana del huracán, no ha llegado el gobierno.
Al otro día del huracán, Eusebio intentó llegar a Acapulco para buscar a la familia de su esposa, pero no había transporte.
Indicó que familiares de habitantes de los Bienes Comunales de Cacahuatepec han llegado a esta zona del Acapulco rural, para salir de sus casas en la zona urbana del municipio, como su hijo.
La mitad de las 47 comunidades que conforman los Bienes Comunales de Cacahuatepec mantiene su identidad indígena y en algunas de éstas se habla el náhuatl o el mexicano, como se le dice en los pueblos.
De las 37 mil hectáreas que conforman los Bienes Comunales, 20 mil son de cultivo de maíz, explicó el vocero del Cecop, Suástegui Muñoz.
En mayo no llovió, en junio no llovió, tampoco en julio, agosto, en septiembre ni una gota de agua cayó, “entonces, ya un 70 por ciento de la cosecha estaba semi perdida, pero el huracán, los fuertes aires vinieron a dar el tiro de gracia”.
Toda la poca milpa que estaba de pie, en este caso el maíz híbrido y el maíz criollo, “quedó destrozado”.
“Esto va a provocar que la mazorca se abra y la lluvia haya entrado, esto quiere decir que la poca mazorca que quedaba se va a pudrir”, auguró Suástegui Muñoz.
El vocero del Cecop comentó que el domingo pasado realizaron la asamblea semanal de la organización, en la que los comuneros pidieron principalmente maíz y láminas.
Como lo informó El Sur este miércoles, Suástegui Muñoz intentó buscar a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, pero no tuvo éxito. “Yo no sé qué está pasando con la gobernadora, tiene como un resentimiento, un odio hacia Cacahuatepec”, dijo ayer el vocero del Cecop.
Suástegui Muñoz enseñó hasta dónde creció el río en la comunidad de Cacahuatepec, lo que ocasionó que los plantíos se perdieran y que los campesinos vivan ahora una situación de emergencia por la falta de cosecha para vender.
El vocero del Cecop anunció un documento que va a contener 10 demandas al presidente Andrés Manuel López Obrador y adelantó cinco de éstos puntos.
El primero es que hay una “pérdida total” del maíz en los Bienes Comunales de Cacahuatepec, por lo que exigen la dotación de más de 10 mil toneladas para resarcir el daño del huracán Otis.
El segundo punto es que el gobierno estatal responda a las 3 mil solicitudes de proyectos productivos presentadas a la Sagadegro que no fueron respondidas.
Suástegui Muñoz aseguró que la gobernadora Salgado Pineda no quiso atender estas solicitudes de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, en particular de los integrantes del Cecop, lo que resulta en una “discriminación”.
La tercera demanda del Cecop es que se retiren del río Papagayo las gravilleras porque están afectando el nivel del caudal.
La cuarta demanda es la construcción de un puente vehicular en la comunidad de Cacahuatepec para cruzar el río Papagayo y evitar el peligro de pasar el agua por pequeñas embarcaciones.
El quinto punto es la inseguridad que se vive, “Cacahuatepec se está convirtiendo en un corredor peligrosísimo del crimen organizado”, dijo Suástegui Muñoz, quien pidió respeto a la policía comunitaria.