A pesar de que la Tierra Caliente entró en la temporada cúspide de cosecha de mango, y que podría provocar la saturación en los mercados locales, el precio del mango maduro subió debido a la escasez, que se provocó con la exportación de mango verde en abril, sobre todo en Las Huertas de Ajuchitlán del Progreso.
Una empresa asiática por segundo año consecutivo compra mango verde por medio de un empacadora y la producción de marzo y abril, prácticamente está garantizada para los productores del municipio de Ajuchitlán.
Mientras tanto, el producto del municipio de Cutzamala de Pinzón, sale en exportación hacia Estados Unidos entre los meses de abril y mayo, un producto que se compra exclusivamente con los huerteros de ese municipio.
Esto a su vez provocó que en los últimos 15 días escaseara el mango maduro, debido a que los grandes huerteros ya tenían vendida la cosecha. En tanto que huerteros con menor producción comenzaron a vender desde los municipios de Pungarabato, Coyuca de Catalán, Tlapehuala y Arcelia.
El precio del mango en la cosecha 2024 alcanzó el precio máximo en bodegueros locales, hasta en 600 pesos por caja de mango maduro, mientras que este año está alcanzando 800 pesos por caja.
Esto ha permitido mayor movimiento económico en el sector agrícola.
En Tierra Caliente hay huertas de traspatio de familias que tienen uno o dos árboles de mango, y desde donde sacan una o dos cajas para venta.
Se espera que esta semana sea la que mantenga el precio alto del mango, pero conforme avance el mes de mayo y a finales del mes, se comienza a desplomar una vez que el mismo producto también avanza en maduración, y los mercados se saturen.
En el municipio de Pungarabato se concentra algunas empacadoras de mango para mercados nacionales, al igual que en el municipio de Tlapehuala, cerca de Poliutla. Mientras que del lado de Michoacán existe otra empacadora que también comercia con el mercado regional, y es un espacio para venta para los diferentes huerteros. (Israel Flores / Ciudad Altamirano).
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Toman la garza de CAPAMA en Aguas Blancas; exigen agua y la salida del director

Argenis Salmerón
Unos 30 vecinos de diferentes colonias de Acapulco cerraron el acceso de la garza que surte de agua ubicada en la glorieta de Aguas Blancas para denunciar el servicio irregular de la CAPAMA.
Después de las 7 de la mañana, los vecinos comenzaron a concentrarse y posteriormente cerraron el acceso para que no pasaran las pipas a cargar agua.
Se quejaron que la escasez de agua comenzó desde que la ex presidenta municipal Adela Román Ocampo estaba en funciones y continuó con Abelina López Rodríguez.
Exigieron la salida del director de CAPAMA, Hugo Lozano, porque aseguraron que no tiene el perfil, y no resuelve el problema del desabasto en Acapulco, pero denunciaron que no lo pueden mover del cargo, ya que es hermano de la secretaria del Bienestar y Desarrollo Comunitario, Leticia Lozano.
La garza es una toma de agua alta mediante un tubo, que permita la carga exclusivamente las pipas del gobierno e iniciativa privada.
En declaraciones a reporteros, la vecina afectada, Mauricia Sánchez Castañón, denunció que el servicio de agua de la CAPAMA es irregular desde hace seis años.
Afirmó que decidieron tomar la garza, porque era un lugar estratégico, además que no querían perjudicar a los ciudadanos. “Ya que nunca pasa nada” y las autoridades no dan soluciones a los bloqueos en calles.
Expresó: “ya estamos cansados tres años de Adela y tres años con Abelina, necesitamos la verdad que salga toda la familia de Leticia Lozano”.
Dijo que debe empezar quitando del cargo al director de CAPAMA, Hugo Lozano, porque aseguró que no tiene el perfil para estar en dicho puesto. “Desde Adela nos han dado atolito con el dedo un día, luego otro día y el recibo llega cada mes”.
“Ya es mucho tiempo para la limpieza, cuánto tiempo llevamos desde Otis, 10 meses, entonces es tiempo que el agua ya esté regularizada, esta garza desde Otis han tenido agua y no la mandan a los pobladores, aquí esta colonia tuvo que romper los tubos que atraviesan la parte del puente para poder obtener agua porque no había”, aseveró.
Indicó que “nosotros queremos agua, no queremos otra cosa, no podemos ir a trabajar, no pueden ir los niños limpios a la escuela”.
Señaló que en las inmediaciones de la glorieta de Aguas Blancas, hay tres escuelas, dos primarias y un jardín de niños que tienen problemas y desabasto de agua, por lo que los maestros han tomado decisiones drásticas.
“En una primaria aquí cerca, a unas calles los maestros están restringiendo a los niños por la escasez del agua en esa zona, por lo que se van a sumar a esta protesta. Estamos sin agua en Acapulco, hay que exigirle a nuestra autoridad que cumpla con el compromiso y por eso la reelegimos para otros tres años más”, concluyó.
Los manifestantes venían de las colonias Carabalí, Aguas Blancas, La Fábrica, Miguel Alemán, Hogar Moderno, Alta Cuauhtemoc, La Mira y Palomares.
Califica el CCE de “muy escaso” el apoyo del gobierno a la producción agropecuaria

Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
El presidente de la Comisión Agroempresarial del Consejo Coordinador Empresarial de Guerrero, Carlos Renato Hernández Rodríguez, dijo que en los últimos años los apoyos entregados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural (Sagadegro) y el gobierno federal a las principales cadenas productivas de la entidad han sido “muy escasos”.
En entrevista con El Sur al respecto de las necesidades y retos que enfrentan los productores que aglutina el consejo, explicó que las cadenas productivas principales de Guerrero debido a su potencial son mango, aguacate, maguey, mezcal, café, forestal y bovinos, aunque no todas están incorporadas a la organización.
Dichas cadenas representan “un sector que para Guerrero debe ser importante, es el sector agro y en este caso, el sector agroempresarial dentro del Consejo Coordinador Empresarial”; también se enfrentan a dos problemas principales.
El primero tiene que ver con quiénes pueden comprar los productos de todas las cadenas productivas, debido a que “no existen en Guerrero compradores que estén, por decirlo así, ya consolidados (…) Siempre dependen los productores de los comercializadores que eventualmente lleguen y que compran productor por productor y no les compran de manera organizada”.
El segundo es darle a los productos el valor agregado por parte de los guerrerenses, “no se ha dado en el volumen, en la cantidad que se debiera de dar, ese creemos que es uno de los mayores retos que tiene el campo de Guerrero”.
Detalló que el valor agregado se da por medio de empaques, envases, marcas y certificaciones, con estas características, por ejemplo, el café producido en la entidad podría tener un nombre para posicionarse en el mercado.
Con respecto a los apoyos que reciben los productores, dijo que el gobierno del estado, por medio de la Sagadegro, “trae algunas líneas de apoyos, que más bien van dirigidas hacia el sector primario, entonces esa es la parte de otorgarles a los productores de madera individual ciertos insumos para cada una de estas actividades”.
“En la parte del desarrollo económico, sí trae un poquito de apoyos para algunas cadenas en lo particular, pero son de montos muy, muy pequeños y en la parte del gobierno federal realmente, en los últimos años, los apoyos han sido prácticamente muy, muy escasos”, reveló.
Señaló que los insumos que reciben los productores son semillas para sembrar maíz o bombas para fumigar árboles, “son relativamente escasos porque si nosotros revisamos el presupuesto que le llega a las diferentes secretarías del gobierno del estado (las que atienden al sector) son presupuestos de muy bajos montos”.
A pregunta expresa de cómo le afecta la violencia generada por los grupos criminales que se disputan el territorio, declaró que “es algo que definitivamente es a nivel nacional, es un problema que está prácticamente en los 32 estados de la República y no tiene que ver exclusivamente con el sector agro, sino que tiene que ver con todos los sectores”.
“Todos estamos en la misma sociedad y creemos que (la violencia) es una es una problemática que aun cuando la percepción que se escucha está al menos estancada, quisiéramos que no estuviera así, al contrario, que la percepción estuviera hacia la baja en cuanto a sentirnos con mayores condiciones de poder trabajar”, expresó.
Para Carlos Renato Hernández entre más organizados estén, menos serán los casos de estafas que afectan a los productores en la entidad, tal como lo visibilizaron la presidenta de la organización social Procesos para el Desarrollo Rural e integrante del Consejo Coordinador Empresarial, Enoe Salto Cortez, en la comercialización del aguate, y el líder del Comité Nacional y Estatal del Sistema Producto Mango, Daniel Radilla Ríos.
“En la medida que los productores vayamos más organizados podremos hacer, a lo mejor, las negociaciones con los compradores de manera grupal y no hacer negociaciones productor por productor”, expresó.
Lo anterior, se logrará dándole el valor agregado “al menos” a las cadenas de mango, aguacate, maguey, mezcal y café, de las cuales Guerrero es uno de los principales productores del país.
Manifestó que de esas cinco cadenas Guerrero saca productos de “muy alta calidad”, pero “lamentablemente, el porcentaje de esos productos que se coloca nivel nacional y sobre todo a nivel internacional, que uno pueda decir ‘salen desde el estado de Guerrero’ es mínimo, normalmente tienen compradores de otros estados, se llevan los productos guerrerenses y van y les dan el valor agregado en otros en otras entidades federativas”.
De acuerdo con Carlos Renato Hernández, se necesita la intervención de los tres órdenes de gobierno y un “agroparque”, equipado con naves para darle el valor agregado a los productos guerrerenses.
“También tener una estrategia en ese sentido y definitivamente, ahora con el nuevo gobierno federal, seguramente le estaremos haciendo estas propuestas al nuevo gobierno federal para que voltee a ver los ojos al estado de Guerrero y pueda finalmente dar los apoyos que se requieren para que los productos del campo de Guerrero empiecen a sonar”, concluyó.
No reconstruyen por lo caro del material y mano de obra, dicen en la colonia Ex Campo de Tiro
Argenis Salmerón
Vecinos de la colonia Ex Campo de Tiro, en la zona poniente de la ciudad, dijeron que no pueden reconstruir sus casas totalmente tras el impacto del huracán Otis, debido a que está escasa la mano de obra y el material está muy caro.
Las paredes de la casas están construidas la mayoría de material y el techo de madera y lámina de cartón.
Algunos vecinos reconstruyeron sus techos y otros construyeron lozas de concreto con el apoyo del gobierno federal.
En la calle hay material de construcción como arena, cemento, grava, madera y varillas de diferentes medidas.
La señora Dolores Ayala Olivos, se quejó que no hay mano de obra para la reconstrucción de las viviendas afectadas por el impacto del huracán Otis.
Añadió que los albañiles hacen esperar de tres a seis meses para reconstruir tu casa y cobran “muy caro y a veces no hacen las cosas bien”.
Comparó que el costo alto del material de construcción y la mano de obra, “viene saliendo el mismo precio”.
Ejemplificó que sí se gastan 50 mil pesos en material, “es el mismo precio para pagar al albañil después de Otis, los costos se dispararon un 50 por ciento”.
Agradeció a presidente Andrés Manuel López Obrador el apoyo a los damnificados del huracán Otis, “no nos dejó solos, pero el estado y municipio sí, no dieron nada”.
El vecino Juan Palomo Díaz, reclamó que no hay mano de obra disponible y están dando los precios altos, “los costos están por los cielos, se están aprovechando”.
“Ahorita es el empleo más solicitado para los contratistas (albañiles) se buscan a jóvenes y les pagan 200 pesos diarios y ellos se quedan con la mayor parte y solamente observan la obra”, manifestó.
Contó que le cobran 20 mil pesos para hacer cimientos de concreto, el techo de madera con láminas galvizadas, “se imagina el costo tan elevado, solamente para no estar expuestos en las lluvias”.
Dijo que el costo del material de construcción subió un 50 por ciento, en comparación con el año pasado, “hay un abuso de los negocios y la autoridad no hace nada”.
Se dispara el precio de grava y arena por la escasez, dice la presidenta de los materialistas
Jacob Morales Antonio
La presidenta de la Asociación de Materialistas de Guerrero, Elodia Vargas Lima, informó que ahora se enfrentan a la escasez de arena de río y grava, lo que ha disparado el precio del metro cúbico de ambos materiales para la construcción.
En un recorrido a las casas de venta de materiales para construcción en colonias de la zona suburbana como Emiliano Zapata y Ciudad Renacimiento, se constató que la entrega de material de construcción se ha estabilizado, debido a la llegada de los productos, y la entrega pasó de esperar hasta un mes, a una semana y en algunas de dos días, luego de hacer el pago.
Respecto a los precios no hubo variación directa en los productos, pero si había un costo extra, si la entrega salía del rango de distancia establecido por el negocio.
En el caso del cemento, el precio se ha estabilizado, y bajó, cada bulto está en 210 pesos, 15 pesos menos que hace dos meses, y la tonelada que lo conforman 20 bultos está en 4 mil 200 pesos.
El kilo de alambre reconocido se mantiene en 35 pesos, aunque antes del huracán estaba entre 28 y 30 pesos. En el caso de la varilla de media, ronda los 305 pesos cada una, antes del huracán costaba entre 250 a 270 pesos. Mientras la varilla de tres octavos, pasó de 145 pesos a 175 pesos.
En el caso de la arena de río una carro que lo confirman seis metros cúbicos tiene un costo de 2 mil 800 pesos, y la grava de 5 mil pesos.
La presidenta de la asociación, Vargas Lima, indicó que hay escasez de estos últimos dos materiales indispensables para la construcción y han tenido un aumento de hasta el mil por ciento en el precio, incluso ahora se ha introducido la arena triturada ante la escasez.
En el caso de la grava dijo que pasó de 300 el metro cúbico hasta en 600 pesos, más los gastos de transportación, lo que lo ha aumentado hasta en mil pesos en algunas partes.
Respecto a la arena el metro cúbico pasó de 350 a 400 pesos, y el precio al público con todo y transportación a sus casas es de 500 pesos aproximadamente, aunque puede llegar hasta 800 pesos el metro cúbico.
Agregó que el tabicón sigue siendo de los productos que siguen escasos, y cuyo costo por cada uno es de 12 pesos cuando antes del huracán costaba entre 7 y 8 pesos.
Indicó que la escasez de materiales de construcción continuará hasta fin de año debido a la alta demanda que hay, porque las personas están tratando de ganarle a la temporada de lluvias que inicia en un mes.
Sí hay materiales de construcción, pero se ha encarecido la mano de obra, señalan
Jacob Morales Antonio
La presidenta de la Asociación de Materialistas de Guerrero, Elodia Vargas Lima, informó que el suministro de material de construcción de otros estados a Acapulco se ha estabilizado, pero la entrega a los damnificados se ha retrasado por el encarecimiento de la mano de obra.
En declaraciones por teléfono, la empresaria afirmó que no hay un aumento significativo de los precios en los materiales de construcción, porque los proveedores han mantenido los precios como antes del impacto del huracán Otis, sin embargo los materiales prefabricados sí han aumentado, como el tabicón o block.
“Donde tenemos una tardanza de entrega de material es en los agregados, arena, grava, tabicón. El tabicón ligero lo traen de Puebla y por la demanda antes del huracán estaba en 7 pesos cada uno, ahora alcanza un precio de hasta los 10 pesos”.
La empresaria dijo que el cemento que es uno de los productos de construcción más demandados no ha subido de precio, e incluso bajó. Indicó que antes del huracán cada bulto costaba 220 pesos, y con los precios de apoyo de las empresas bajó a 200 pesos y se ha mantenido en ese rango.
Vargas Lima propuso que el gobierno del estado genere un canal para poder traer mano de obra de los municipios de la Montaña del estado, donde hay gente y es muy trabajadora y que necesita empleo, como ayudante, peón, albañil o choferes.
Explicó que al igual que otros sectores económicos, debido a la migración de muchos trabajadores a otros estados después del impacto y el desastre que dejó el huracán en octubre, la mano de obra se fue de la ciudad, y quienes se quedaron han triplicado el precio de su trabajo.
Dijo que un chofer pasó de ganar de 2 mil 200 a 3 mil 500 pesos semanales, mientras que los albañiles pasaron de cobrar 500 pesos al día hasta mil pesos, y los ayudantes de albañiles pasaron de cobrar 300 pesos a 600 pesos por una jornada de ocho horas de trabajo.
“Tenemos una gran escasez de personal, la gente no está trabajando, en nuestro caso no tenemos choferes, chalanes, auxiliares contables, bodegueros. No puedo decir con exactitud qué está pasando, pero uno de los principales, es la salida de gente de la ciudad a otros estados”.
Lo otro es que la gente ante la demanda quiere ganar de más “y hay gente que sí los paga ante la necesidad y la urgencia que hay para arreglar las casas ante la próxima temporada de lluvias”.
Dijo que ante esta misma situación las constructoras que están realizando obras de remodelación en hoteles y condominios están trayendo a trabajadores del centro del país, con buenos sueldos, pero sin llegar a los excesos como lo que piden los albañiles en Acapulco.
Comentó que en la actualidad los precios se han mantenido sin cambio, pero todo el material que está llegando a Acapulco es material que ya está apartado desde diciembre por la gente que compró y se llevó su recibo para justificar y poder recibir el segundo apoyo de reconstrucción que entregó el gobierno federal.
“A mi me cuelga todavía para terminar de entregar, pero si tuviéramos personal, estaríamos terminando antes. No tiene caso que yo venga todos los días a trabajar, si no llega el chofer o el ayudante. A nosotros nos han insultado, nos gritan”, expresó.
Rebasa la demanda la capacidad de servicio del Acabús
Daniel Velázquez
Este jueves el servicio de transporte Acabús estuvo rebasado, largas filas en las estaciones de la zona suburbana y muchas personas en espera de poder tomar el transporte.
En Acapulco, el servicio de transporte público de la zona suburbana del municipio es escaso, para trasladarse al centro de la ciudad es necesario transbordar y quienes prefieren evitar duplicar su gasto deben tener suficiencia paciencia para esperar el Acabús.
Pese a la crisis del trasporte que hay en el municipio, el servicio del Acabús no es continuo, los usuarios que buscan evitar las aglomeraciones y las largas filas abordan en la terminal de transferencia de Las Cruces el camión que va en dirección hacia El Retorno, pero estos vehículos, aunque vayan llenos de usuarios el chofer baja a los pasajeros en la estación Leyes de Reforma y se van vacíos, los usuarios deben esperar otro camión, y aunque evitan la fila, pierden tiempo en espera del siguiente camión que sí haga el viaje completo.
Ayer se constató que mientras algunos choferes bajan a los pasajeros, otros sí hacen el recorrido continuo por lo que quienes se quedaron varados en la estación Leyes de Reforma cuando abordan el autobús éste ya viene lleno y en las estaciones siguientes como Central de Abasto, Vacacional, La Postal, Zapata, el camión queda repleto y cuando llega la estación de transferencia de Las Cruces las personas que lo esperaban no pueden subir porque el autobús está lleno.
Las personas desde afuera y dentro del autobús piden a los usuarios recorrerse y no aglutinarse en la puerta para permitir el paso, las personas entran a empujones para conseguir un espacio dentro del autobús y quienes quieren salir también deben pelear por lograr su cometido y gritar “bajan” para que el chofer no arranque.
El Acabús 310 a las 10:45 de la mañana fue el que bajó a los usuarios en la estación Leyes de Reforma. Como el servicio del Acabús se paga por adelantado los usuarios tienen que acatar las disposiciones o pierden el dinero del pasaje que ya pagaron.
Las aglomeraciones de usuarios del Acabús sólo están en las estaciones de la zona suburbana Retorno, Leyes de Reforma, Central de Abasto, Paso Limonero, Vacacional, La Postal, Zapata y terminal de transferencia Renacimiento, al salir del Máxitúnel las estaciones Jacarandas, Encino e Ignacio Chávez estaban vacías, sólo después de Las Anclas empieza la demanda de usuarios.
Acaparan los grandes hoteles los materiales de construcción, por eso escasean, señalan
Ramón Gracida Gómez
Los hoteles acaparan los materiales de reconstrucción, por eso los vecinos de Acapulco que resultaron damnificados y quieren reparar sus viviendas padecen su escasez, indicaron trabajadores de una casa de materiales.
Uno de los materiales más solicitados es la tabla de yeso porque sirve para forrar el interior de las viviendas; asimismo, el panel W es muy codiciado para la reparación de los techos que resultaron afectados por el huracán Otis, en sustitución de las típicas láminas galvanizadas.
En promedio, un vecino que tuvo algunos daños menores en su vivienda gasta alrededor de 16 mil pesos porque la instalación de estos materiales trae consigo cintas y tornillos que también deben ser adquiridos para tener una correcta reconstrucción.
Los trabajadores consultados, que evitaron dar el nombre de la empresa en la que laboran, indicaron que las ventas se están focalizando para los clientes que compran al mayoreo, por ejemplo hoteles que buscan adquirir 400 tablas de yeso en una sola compra.
De tal forma, los vecinos damnificados buscan unas cuantas unidades del mismo material, por lo que no le conviene a la empresa venderles y por ello se enfoca en los clientes de grandes dimensiones.
Asimismo, la escasez de materiales de construcción se debe al suministro de los mismos porque su producción proviene de estados del centro y norte del país, por lo que no logran cubrir la alta demanda que hay actualmente en Acapulco después del paso del huracán Otis.
Una casa de materiales importante es Gromex, cuya sucursal en la avenida Niños Héroes se encontraba cerrada este jueves y la atención es por teléfono; anuncia con una manta: ¡En apoyo a la reconstrucción de Acapulco bajamos nuestros precios!
El precio por tonelada de cemento gris es de 3 mil 950 pesos y el precio por un saco de 50 kilogramos es de 197.50 pesos; la tonelada de mortero es de 3 mil 400 pesos y el saco de 50 kilogramos de 170 pesos; la tonelada de multiplast es de 6 mil pesos y el saco de 40 kilogramos de 240 pesos; y la tonelada de cemento blanco cuesta 7 mil 600 pesos y el saco de 50 kilogramos de 191.25 pesos.
El Sur publicó este jueves el testimonio de Juan Pablo Tarsicio, vecino del barrio histórico La Guinea, que ha tratado de reconstruir su pequeña vivienda severamente afectada, el techo voló y una pared se derrumbó, pero no encuentra materiales para reconstruirla porque están escasos.
El gobierno federal otorgó apoyos económicos en efectivo para la reconstrucción de las casas que fueron afectadas, después de un pago inicial de 8 mil pesos para la limpieza de las mismas y que fue dado de una forma más amplia; el apoyo de reconstrucción dependía del grado de afectación registrado en el censo, pero se elevó en muchos casos hasta los 60 mil pesos.
Además de la escasez de materiales, muchos damnificados que pretenden reconstruir sus casas también padecen la falta de albañiles disponibles que puedan hacer el trabajo, o de especialistas en ventanas que puedan instalar sus marcos; los nuevos lineamientos del gobierno estatal indican que las edificaciones tienen que soportar rachas de viento de hasta 300 kilómetros por hora.
Cumple 12 días el servicio parcial de transporte en todas sus modalidades
Redacción
El servicio de transporte público en Acapulco se sigue ofreciendo de manea parcial, a 12 días de que comenzó el problema tras los ataques y amenazas al gremio por el crimen organizado.
En las paradas más concurri-das –Las Anclas, Cine Río, Plaza de la Tecnología, frente al hotel Ovie-do, Edificio Inteligente y Vaquero Norteño– los usuarios se aglomeraban esperando alguna unidad.
Ante la escasez de camiones urbanos, el sistema Acabús continúa dando de manera gratuita el servicio en unidades colmadas de pasajeros.
Mientras que los seis camiones que dispuso la Guardia Nacional continuaron el traslado de manera gratuita en las diferentes vialidades en horarios determinados.
Las camionetas Urvan y los amiones que conectan de la zona poniente al centro trabajaron de manera normal.
También los camiones y taxis colectivos de la ruta Costera circularon de manera normal en las diferentes modalidades.
La ruta de taxis colectivos Bicentenario sigue sin trabajar a pesar de la presencia de policías del estado en los dos sitios –uno cerca en la avenida Cuauhtémoc y otro en la avenida Baja California– que conectan las avenidas Cuauhtémoc y Ruiz Cortines.
La suspensión del transporte comenzó el jueves 11 de enero cuando circularon amenazas por WahtsApp y fueron atacados un sitio de camiones y otro de taxis y se le prendió fuego a una Urvan.
Antes, el 8 de enero, unos 20 choferes bloquearon de manera intermitente la avenida Cuauhtémoc para exigir seguridad y el 13 en el sitio fueron colocadas cartulinas con la leyenda “Nos están matando”.
En diciembre hubo dos ataques a ese y resultaron heridos tres taxistas y una mujer que trabaja en el lugar como coordinadora.
El jueves pasado, un taxista de la ruta Bicentenario fue asesinado a balazos en el sitio, el viernes por la noche fue asesinado otro en la colonia Carabalí y en los primero minutos del sábado uno más en Los Palomares.
Podría autorizar el servicio de Uber o dar más permisos, advierte el gobierno estatal
Daniel Velázquez
El secretario General de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, advirtió que ante la escasez del transporte público en Acapulco, el gobierno del estado podría autorizar que servicios como Uber puedan operar en el municipio para atender la demanda de movilidad o incluso dar más permisos.
En un video el funcionario reiteró la postura del gobierno estatal que ha mantenido desde el jueves, cuando inició la suspensión del servicio, que el 70 por ciento del servicio está en operación en la ciudad.
Reynoso Núñez llamó a los concesionarios del transporte público a reanudar sus actividades para dar el servicio que requiere la población y advirtió que en caso de que no se regularice “no descartamos incluso que podamos establecer nuevos permios en estas zonas en caso de haya una negativa por parte de los transportistas y también la incursión de las plataformas, en el caso de Uber y otros tipos de servicio que puedan prestarse en Acapulco, toda vez que el servicio público tiene que darse, tiene que prestarse el servicio a la ciudadanía, nosotros haremos nuestra tarea en el tema de la seguridad, pero sí les pedimos que ellos ejerzan con responsabilidad estas concesiones que el estado les ha otorgado”.
El funcionario estatal sostuvo que desde el jueves, cuando ocurrieron las amenazas y las agresiones a los transportistas, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda instruyó para que se dieran acciones conjuntas con las fuerzas federales para que se diera seguridad en los sitios que fueron identificados por los mismos transportistas para que tuvieran seguridad en el desarrollo de su trabajo.
Indicó que hay puntos de control y recorridos de vigilancia con agentes de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y Policía Estatal en las vialidades del municipio “y el servicio se ha restablecido ya en un 70 por ciento y estamos buscando que se reincorporen a la prestación del mismo quienes no lo han hecho todavía, y les hacemos un llamado para que se reincorporen a dar este servicio, porque es un servicio público, es un servicio que la gente está requiriendo”.
Agregó que el gobierno del estado entiende que los transportistas tengan temor por las amenazas y agresiones que han ocurrido hacia este sector, pero hay recorridos de las fuerzas de seguridad y por eso la insistencia en que reanuden el servicio.
Este martes se cumplieron seis días desde que el servicio de transporte público suspendió actividades en Acapulco, los primeros tres días la suspensión fue total, el sábado empezó la movilización de más vehículos del transporte público, pero este martes la escasez del transporte fue evidente por la aglomeración de personas en los sitios donde se hace ascenso y descenso de pasajeros.
En Acapulco, desde el huracán Otis, el servicio de transporte está en crisis, primero porque la caída de postes obstaculizó vialidades y porque la fuerza del fenómeno dañó vehículos, estas condiciones propiciaron que los transportistas incrementaran sus tarifas sin que la autoridad estatal les reconvenga.
Los taxis azules cobran 100 pesos por una dejada mínima, cuando antes del huracán eran 50 pesos, los colectivos amarillos pueden cobrar 25, 30, 40, 50 o hasta 100 pesos, cuando la tarifa oficial es de 20 pesos.
Las camionetas Urvan de la ruta Aeropuerto-Vacacional mantienen el costo de 15 pesos por dejada mínima, cuando el precio oficial es de 12 pesos y ante esta nueva crisis del transporte los camiones de la ruta Costera-Renacimiento aumentaron la tarifa a 15 pesos cuando ya habían normalizado su precio a 12 pesos.
