Imagen de los trabajos de la rehabilitación de la rampa de botado en la playa Manzanillo t Foto: Jesús Trigo
Aurora Harrison
Ayer en la mañana se reanudaron los trabajos de construcción de la rampa de botado en playa Manzanillo, proyecto que ya se presentó a los integrantes del Frente de Defensa de la Zona Federal, y que se prevé que dure un mes, con un costo de 9 millones de pesos.
En conferencia de prensa en playa Manzanillo, después de la reunión con funcionarios de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona), el representante del frente, Jesús Zamora Cervantes, e integrantes del comité, coincidieron en que “dos personas no pueden parar una obra” que beneficiará a todo el sector náutico.
El pasado 10 de marzo, en las páginas de El Sur se informó que los trabajos de la rampa de botado se pararon debido a la inconformidad de vecinos y ambientalistas.
Ayer lunes había una máquina retroexcavadora retirarando el concreto, y reinció con las maniobras para concluir la obra antes del periodo de lluvias.
“Un proyecto de este nivel, no lo pueden parar dos personas por un interés personal, por un interés que por una parte hablan del impacto ambiental y que protegen Manzanillo, pero invaden la zona para lucrar de manera indebida”, dijo ante la inconformidad de prestadores de servicios de esa zona y vecinos de Mazanillo por la obra.
Agregó que en la reunión “nos presentaron el proyecto que ya se está realizando, estamos contentos porque nos escucharon, porque se logró este proyecto que va a tardar un mes, será muy rápido porque van a traer muchas cosas prefabricadas. Se tomó en cuenta el impacto ambiental y todas las medidas necesarias para que esta rampa pública se use para sacar las embarcaciones en situaciones de emergencia ante los huracanes”.
Sostuvo que la Asipona tendrá el control de la rampa, que servirá también para “situaciones de emergencia, no es para un particular o una situación de anarquía, es para emergencia y para la comunidad náutica”.
Aclaró que la rampa de botado es para que las embarcaciones tengan un lugar por donde sacarlas en caso de algún huracán, y que su construcción se utilizarán estructuras prefabricadas lo que va a permitir terminar los trabajos en un mes.
En tanto Alberto Lara de los Santos, del astillero de playa Manzanillo, dijo que se formará un comité con la Secretaría de Marina y la Asipona para tener un control de la salida de las embarcaciones por la rampa pública, que ha sido una necesidad.
Por otra parte de las operaciones que se hicieron durante las dos semanas del periodo vacacional de Semana Santa por parte del Ayuntamiento, para retirar objetos aparta-espacios y reordenar la avenida Costera, Zamora Cervantes dijo que Acapulco debe ser ordenado de una manera consciente e incluyente, “no todos los aparta-espacios o vieve-viene son malas personas, hay organizaciones que de esa manera se ganan la vida”.
La Administración del Sistema Portuario Nacional Acapulco (Asipona) informó un día después del reclamo que hicieran los líderes del Frente de Defensa de la Zona Federal Marítimo Terrestre de Acapulco, que ha recibido la notificación de “la asignación de recursos públicos” de la Secretaría de Marina para la ejecución de la rehabilitación de la rampa pública de botado y de recuperación de embarcaciones menores ubicada en playa Manzanillo.
En un comunicado, la administración informó que este sábado comenzarán los trabajos de remoción de escombros de los restos de la rampa actual, así como los estudios de ingeniería correspondientes, los cuales permitirán gestionar ante la Dirección General de Puertos la autorización para el inicio formal de la obra.
La Asipona indicó que en coordinación con la Octava Región Naval mantiene el seguimiento puntual a los acuerdos establecidos previamente con el sector náutico y turístico del puerto, en apego a los principios de salvaguardar la vida humana en el mar.
Se subrayó que esas acciones tienen como objetivo reforzar las medidas de prevención y seguridad marítima, particularmente ante fenómenos meteorológicos como huracanes, como se ha informado en reuniones anteriores a los grupos y líderes de dichos sectores.
Este jueves los líderes del Frente de Defensa reclamaron a la Secretaría de Marina y la Asipona la falta de cumplimento de los acuerdos firmados en la reunión del pasado 10 de septiembre del 2025 en las instalaciones de la Base Naval, cuando protestaron contra el Marinabús, y donde las autoridades se comprometieron a rehabilitar la rampa de botado. (Jacob Morales Antonio).
Un turista adulto mayor, procedente de la Ciudad de México, se ahogó la tarde del sábado en la playa Caletilla, en la zona Tradicional de Acapulco.
Según el reporte policiaco, a las 16 horas del sábado se alertó al número de emergencia 911 que en la playa un señor adulto se había metido a nadar y tenía problemas, por lo que fue auxiliado por paramédicos del Centro de Atención y Protección al Turista.
Los paramédicos dieron auxilio, pero el turista ya había muerto, por lo que fue cubierto con una toalla, mientras que las autoridades hicieron las diligencias.
En el lugar se encontraba la esposa de la víctima, quien dijo que se llamó Marco Antonio, de 74 años de edad, originario de Michoacán, pero con domilicio en la Ciudad de México.
Después de las diligencis el cadáver fue llevado a las instalaciones del Servicio Médico Forense y horas después el cuerpo fue reclamado por sus familiares. (Redacción).
La presidenta de la Asociación de Restaurantes y Hoteles de Pie de la Cuesta, Nelly Mejía Cienfuegos, informó que este domingo un militar murió ahogado luego de auxiliar a una mujer que se metió al mar alcoholizada, y pidió a las autoridades endurecer las sanciones contra residentes o visitantes que hacen caso omiso de las advertencias.
La tarde del domingo el sargento Rafael Rubén Hurtado Rocha, junto a otros dos voluntarios, se metieron al mar a auxiliar a una mujer que fue jalada por la corriente, luego de entrar a nadar, sin embargo la visitante logró ser rescatada, pero el militar fue jalado por la corriente y murió ahogado.
En declaraciones por teléfono informó que es el tercer caso de una persona que muere en lo que va del año, al tratar de rescatar a visitantes alcoholizados que se meten al mar, a pesar de que en los restaurantes se les pide no hacerlo, y más cuando están alcoholizados, lo que a veces provoca conflictos.
La líder empresarial recordó que ni durante las temporadas vacacionales en las playas de Pie de la Cuesta hay salvavidas y quienes se meten a rescatar a los visitantes, cuando son jalados por las corrientes marinas, son los propios prestadores de servicios turísticos o voluntarios.
Mejía Cienfuegos expresó que ante las muertes injustas, las autoridades del municipio o el estado deben de imponer sanciones severas a residentes o visitantes, o proceder de alguna forma.
Dijo que lamentablemente la tarde de este domingo una visitante alcoholizada se metió al mar y fue jalada por la corriente marítima, al percatarse de esta situación, el militar, originario de Veracruz, se lanzó al mar a apoyar a la mujer, junto a otros dos voluntarios, pero la misma fuerza de la corriente lo succionó, y luego el mar lo expulsó.
Indicó que el hombre era un visitante recurrente en los restaurantes de Pie de la Cuesta en sus días de descanso. “Se debe de hacer algo urgente, porque no pueden seguir muriendo gente por salvar a personas irresponsables, que se meten al mar borrachos”.
La restaurantera comentó que incluso los pobladores experimentados y que conocen las corrientes que se forman frente a Pie de la Cuesta, evitan entrar al mar ante el riesgo que corren, sin embargo, muchas familias que visitan la playa simplemente hacen caso omiso de los llamados y las advertencias.
Comentó que en el caso de la mujer a la que se les dieron los primeros auxilios por parte de los mismos prestadores de servicios turísticos, y una vez que llegó la ambulancia, los paramédicos se hicieron cargo de la atención y la trasladaron a un hospital, mientras que el cadáver del militar fue trasladado al Servicio Médico Forense.
En otro caso documentado por El Sur, este domingo el chofer de un tráiler fue auxiliado por integrantes de una familia, luego de quedarse dormido en la playa Revolcadero, justo donde rompen las olas, lo que provocó que ingiriera agua y quedara inconsciente, y luego atendido por auxiliares de la Cruz Roja.
En el sector de deportes acuáticos hay un impacto “muy fuerte” por la baja afluencia de visitantes y las pocas rentas de los servicios como los paseos en banana, motos acuáticas, y el paracaídas, indicó el presidente de la Unión de Sociedades Cooperativas en Vanguardia de Deportes Acuáticos por el Estado de Guerrero, Arturo Pantoja Guatemala.
Consultado por teléfono, el líder informó que este domingo en el módulo de playa El Morro no hubo salidas de la banana y tampoco de paracaídas, y solo una renta de moto acuática, y fue el mismo panorama en los módulos de la bahía ante la poca afluencia de visitantes.
El representante del sector expresó: “sabemos que es la temporada baja, septiembre y octubre, pero esto sí es un impacto muy fuerte para nosotros. Sobre todo porque los fines de semana eran un respiro, cuando la ocupación llegaba al menos a un 50 por ciento, y la gente venía a rentar”.
Consideró que las intensas lluvias y las alertas emitidas por los fenómenos meteorológicos que pasaron frente a las costas del estado, ahuyentaron a los visitantes, “la gente no viene porque tiene miedo, y no quiere arriesgarse. La temporada baja, y cómo está terminando la temporada de huracanes nos está perjudicando más”.
Pantoja Guatemala, dijo que esta situación está provocando que muchos compañeros que tienen sus concesiones, retrasen el pago de los derechos, y los impuestos, otros pedirán prestado o empeñarán bienes para cubrirlos, porque también tienen que llevar alimentos y pagar otros gastos en sus casas.
Aunado a los gastos de mantenimiento que tienen que realizar semanalmente a las embarcaciones y motos acuáticas, para que estén en buenas condiciones para su uso por los visitantes.
Consideró que estos dos últimos fines de semana han sido los peores en lo que va del año, y a casi dos años del huracán Otis. El prestador confió en que la temporada de huracanes concluya sin afectaciones mayores para Acapulco, porque el resto de los destinos del Pacífico han sido fuertemente azotados por los efectos de los fenómenos meteorológicos. (Jacob Morales Antonio).
La Coordinación de Protección Civil y Bomberos de Acapulco ayer por la mañana realizó una prueba en la playa con la boya marina que se adquirió, para ampliar la capacidad de medición y monitoreo de la temperatura en el mar.
El coordinador, Raúl Noyola Rocha, dijo que “se están haciendo pruebas de flotabilidad, para revisar temperatura, oleaje, vientos y atmósfera, para tener parametros más precisos de si hay desarrollo ciclónico”.
Dijo que ayer fue el primer día de la prueba que se hizo con la boya marina, que forma parte del sistema de alertamentamiento que el Municipio compró para la coordinación, con un valor de más de 3 milones de pesos, que incluye 13 bocinas y los tres sistemas climatológicos instalados en Pie de la Cuesta, Xaltianguis y El Coloso.
Explicó que la boya es un aparato que registra datos compacto, versátil y de bajo consumo energético, capaz de integrar una amplia gama de sensores hidrológicos, meteorológicos, ambientales e industriales, que concentra la información, la procesa y la transmite mediante protocolos especializados, lo que permite decisiones automatizadas en sitio o a distancia para fines de control y comunicación remota.
En julio se empezaron a instalar los tres sistemas climatólogicos, después las 13 bocinas de alertamiento, como parte de las acciones para modernizar la coordinación y trabajar en la prevención de fenómenos.
La boya, se informó en un comunicado, está equipada con una sonda de alta precisión y resistencia, que mide la temperatura del aire, del suelo o del agua en un rango de -5 grados centígrados °C hasta +95 grados centígrados. Su diseño facilita la conexión con diversos registradores de datos, lo que amplía su utilidad en aplicaciones ambientales e industriales.
El sensor está encapsulado en una carcasa de aluminio con relleno de epoxi, lo que le otorga durabilidad y confiabilidad aun en condiciones adversas. Esta protección permite que la sonda se entierre en el suelo o se sumerja en agua sin comprometer la calidad de las mediciones.
Noyola Rocha indicó que con este sistema la coordinación avanza en la modernización de sus capacidades de monitoreo ambiental y en la preservación de los recursos naturales. (Aurora Harrison).
Una joven delfín con dos heridas en su aleta dorsal fue auxiliada por prestadores de servicios turísticos de playa Icacos, sin embargo el cetáceo luego de nadar durante unas dos horas cerca de la franja de arena se adentró a la bahía.
Minutos antes del mediodía los prestadores de servicios de deportes náuticos del acceso de plaza Francia, pidieron el auxilio a la Promotora de Playas y a la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), ante el avistamiento del joven mamífero.
El delfín se mantuvo nadando durante casi dos horas, ante la mirada curiosa y de sorpresa de algunos visitantes, y elementos de la Guardia Nacional que realizan recorridos en la franja de arena.
Desde una moto acuática dos prestadores de deportes acuáticos, se le acercaron para aventarles peces y camarones, para que comiera y recuperara fuerzas, pero al parecer el ruido del motor ahuyentó al animal, porque se adentró hacia la bahía.
Según el director de la promotora de playa, Alfredo Lacunza de la Cruz, que llegó a la plaza, la cría tenía dos lesiones en la aleta superior (dorsal), lo que posiblemente esté provocando malestar, y que pudo orillar al cetáceo a acercarse a las aguas menos profundas, para que fuera auxiliada. Recordó que estos animales son muy inteligentes.
El funcionario reconoció que en Acapulco no se cuenta con ningún grupo especial para la atención de la fauna marina, que en casos como este, la cría hubiese sido trasladada a un espacio para su recuperación, y posterior liberación. Luego de que el delfín se alejó, y escapó de la vista, las autoridades presentes se retiraron de la zona de playa. (Jacob Morales Antonio).
Vista de los hoteles en la Zona Dorada de Acapulco, en dónde se observa cómo fueron construidos en la playa Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
Desde un mirador informal en el camino Par Vial, 200 metros más arriba del extinto hotel Villa Vera de la avenida Costera Vieja, se puede ver el esplendor de la bahía de Acapulco de la glorieta de La Diana hacia Icacos, una belleza visual que, no obstante, es obstruida por los altos hoteles y condominios construidos sobre la playa.
La política permisiva que dio lugar a la construcción de grandes edificios delante de la avenida Costera, y no detrás como en la mayoría de las grandes ciudades turísticos del mundo, es uno de los primeros grandes problemas que ubica el autor del libro Políticas urbanas de Acapulco (1927-1997), Carlos Salgado Galarza, en un repaso del crecimiento de la ciudad hasta la actualidad, en el contexto de la reconstrucción tras el paso de los huracanes Otis y John que “vinieron a desnudar todas las malas cosas que hicieron los gobiernos”.
Pese a una planeación de Acapulco hecha por los grandes arquitectos del país desde la década de 1930, el interés de los gobernantes se impuso, señaló en entrevista el doctor en Urbanismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y sumó a la lista de errores al desplazamiento de la población hacia la inundable área de la colonia Ciudad Renacimiento y a la “urbanización masiva” de la zona Diamante.
La carretera México-Acapulco, punto de partida
Al igual que otros investigadores que estudian el desarrollo urbano del municipio, el académico de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) parte su análisis del año de 1927, cuando fue inaugurada la carretera federal México-Acapulco, el presidente del país era Plutarco Elías Calles.
“La carretera puso al descubierto las bellezas naturales de la bahía de Santa Lucía, dando lugar a un incipiente turismo. Esta vía de comunicación incluía largos tramos de terracería y se pavimentó por completo hasta 1936”.
La primera de varias etapas del desarrollo urbano de Acapulco comenzó con el fraccionamiento y lotificación de la península de Las Playas durante la década de 1930, “mucha de la gente de recursos de la Ciudad de México compra en toda esta parte, entonces de la península hacia Hornos empieza a crecer”.
Actualmente, muchas de las grandes casas y los icónicos hoteles ubicados en el fraccionamiento Las Playas se encuentran en abandono, el Acapulco Tradicional que no se ha recuperado de la pobreza y la violencia en la que viven sus vecinos.
La Junta Federal y las expropiaciones
Paralelamente, subraya el arquitecto en su repaso de la historia urbana del municipio costero, empiezan las expropiaciones de los terrenos ejidales dentro de la bahía de Acapulco y hacia las afueras.
El 13 de octubre de 1945 se publicó en el Diario Oficial de la Federación que la Junta Federal de Mejoras Regulatorias estaba facultada para llevar a cabo las obras el Plano Regulador elaborado por el arquitecto Contreras.
El 28 de enero de 1947 se estableció el acuerdo por el cual se considera de “utilidad pública” la realización del plan de financiamiento presentado por la Junta Federal consistente en adquirir los terrenos ejidales siguientes: Pie de la Cuesta, El Jardín, Santa Cruz, El Progreso, El Placer, La Garita, Icacos, El Veladero, Las Cruces, El Marqués y Revolcadero.
“Inicialmente la Junta Federal era una asociación que se dedicaba en los puertos, empezando por Veracruz, a cobrar un impuesto por los productos que llegaban”, ahondó Salgado Galarza en la entrevista.
“Aquí le dieron otro uso, empezaron a intervenir mucho en la planeación, o sea, empezaron a comprar terrenos y a fraccionar”.
El ejido de Icacos para Pemex y Semar
El punto alto del Par Vial, inaugurado en 2015 por el entonces alcalde perredista Evodio Velázquez con el fin de descongestionar el tráfico vehicular con un camino hacia la colonia Chinameca, se observa con claridad cómo la avenida Costera se aleja cada vez más de la playa conforme el camino avanza hacia la Base Naval.
Los extensos plantíos de cocos del ejido de Icacos fueron barridos en aras del crecimiento urbano, el pueblo fue poco a poco replegado de los terrenos originales y se va configurando la mancha urbana que tapiza la planicie y los cerros alrededor, resaltan condominios como La Palapa que tapan la vista de los vecinos de la colonia asentada detrás del edificio.
El 9 de noviembre de 1940, semanas antes del fin del sexenio presidencial de Lázaro Cárdenas, se llevó a cabo la expropiación de 76 hectáreas destinadas a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para crear un club deportivo, terrenos que formaba parte de las 726 hectáreas que el mandatario otorgó como dotación ejidal a favor de los campesinos en el marco de su política de repartición de tierras.
El 17 de enero de 1945, en la administración de Manuel Ávila Camacho, fue expropiado al ejido de Icacos una hectárea y 7 áreas a favor de Pemex, y en dicha superficie, la Secretaría de Marina (Semar) instaló la Base Naval.
El primer Plano Regulador planteó un camino entre la playa y los hoteles
En 1931 se decidió hacer el primer Plano Regulador del país en Acapulco, a cargo de Carlos Contreras, cuya importancia radicó en contemplar una vía que diera “unidad turística a la bahía” separando una banda uso público irrestricto entre la playa y la carretera, y del otro la primera línea de predios hoteleros.
Detrás de los hoteles se concibieron predios para la construcción de viviendas y quintas vacacionales aprovechando la pendiente hacia el escenario de la bahía.
En el libro de Políticas Urbanas se precisa que la calzada Costera sólo se abrió del Puente Morelos (obelisco a Morelos) al Farallón de San Lorenzo (Asta Bandera), aunque el proyecto llegaba a la avenida Farallón del Obispo y se prolongaría como carretera a Puerto Marqués.
A diferencia de otros sitios turísticos del mundo como Río de Janeiro en Brasil, apunta el arquitecto Salgado Galarza, en Acapulco se construyeron hoteles a orilla de playa, afectando el clima de la propia ciudad.
El presidente Miguel Alemán impulsó esta política, en 1962 fue inaugurado su hotel Acapulco Hilton, ahora Emporio.
La “vieja guardia de arquitectos” del país planificó Acapulco
En 1950, el reconocido arquitecto Mario Pani, quien en la década de 1960 planearía el Conjunto Habitacional Nonoalco-Tlatelolco en la Ciudad de México, fue nombrado primer director técnico de la Comisión de Planificación Regional de Acapulco para urbanizar al municipio y atajar el peligro que se avizoraba desde entonces, “cumplir a la vez con las funciones de la ciudad, puerto y centro turístico”.
Para ello, la bahía de Santa Lucía estaría destinada para conservar e incrementar la ciudad turística, la laguna de Tres Palos sería un vaso regulador de un puerto interior que se instalaría entre esa laguna y la Laguna Negra, con acceso a la bahía de Puerto Marqués; y la laguna de Coyuca estaría reservada a la pesca. Hasta un ferrocarril correría paralelamente al cauce del río Papagayo.
Dentro de la “vieja guardia de arquitectos” que moldeó Acapulco se encuentran Enrique del Moral, quien realizó junto con Pani el aeropuerto y el Club de Yates; y Federico Mariscal, diseñador de la catedral de Acapulco.
El Plan Acapulco, uno de los proyectos más ambiciosos
La siguiente propuesta de planeación urbana fue el Plano Regulador de 1960 de Enrique Cervantes, quien también encabezó el Plan de Desarrollo Metropolitano de la región y ciudad de Acapulco.
El Plan de Desarrollo Metropolitano se llevó a cabo simultáneamente al programa de obras denominado Plan Acapulco (1971-1976), la política urbana más ambiciosa desde la perspectiva de Salgado Galarza “porque tocó lo de los barrios que estaban muy abandonados”.
En marzo de 1970, el entonces candidato presidencial priista Luis Echeverría expresó en Acapulco la necesidad de resolver la legalización y la regularización de las colonias establecidos en los cerros del municipio sin servicios públicos, lo que se materializó en una comisión en la Secretaría de Patrimonio Nacional, cuyo director era Pedro Moctezuma Díaz Infante.
Renacimiento y Diamante, los otros errores
–Y si hubo en la parte técnica tan buena planeación, ¿qué fue lo que pasó?
–Fue la intervención de los gobiernos, ahí más que todo tenían que ver sus intereses, más que todo, o sea, estaban los documentos, pero muchos no los tomaban en cuenta o tomaban en cuenta una parte y otras partes no.
El Fideicomiso Acapulco, proyecto sucesor del Plan Acapulco, delimitó el crecimiento urbano como parte del proyecto del gobernador Rubén Figueroa Figueroa (1975-1981) de desplazar masivamente a los vecinos de las colonias altas del Anfiteatro a la incipiente zona suburbana del municipio.
La resistencia del Consejo General de Colonias Populares de Acapulco (CGCPA) aminoró el número de desplazados, pero no impidió la consolidación de la colonia Ciudad Renacimiento, “que aunque es un proyecto muy interesante desde el punto de vista urbano, lo hubieran metido en otra zona porque cada año se inunda”, dijo Salgado Galarza.
Además de la construcción sobre la playa y Ciudad Renacimiento, el especialista señaló como tercer gran problema del desarrollo urbano de Acapulco “la urbanización masiva” de la zona Diamante, promovida por el finado mandatario José Francisco Ruiz Massieu (1987-1993) y donde “las inmobiliarias metieron a ras de tierra y se inunda también, la devastación de manglares, barreras para los huracanes”.
¿Qué hacer?
“Lo que es muy importante ahora dentro de la planeación es la participación ciudadana, que ahora le llaman planeación participativa, los que sabemos cómo está el lugar donde vivimos somos los ciudadanos, entonces involucrar más a la gente”.
El libro de Políticas Urbanas de Acapulco concluye en 1997, cuando ocurrió el primer gran desastre social a raíz de un huracán, el Paulina, que golpeó fuertemente a Acapulco y ocasionó la muerte de cientos de vecinos, sobre todo de las partes altas del anfiteatro.
A unos meses de cumplir el primer aniversario del huracán John y el segundo del meteoro Otis, el investigador de la UAG dijo que “estos fenómenos vinieron a desnudar todas las malas cosas que hicieron los gobiernos”.
Sellos de clausura en la tienda Walmart, ubicada en la avenida Costera, por parte de la Dirección de Ecología por vertir aguas residuales en un canal pluvial que desemboca en la playa Icacos Foto: Carlos CarbajalJacob Morales Antonio
La Dirección de Ecología Municipal clausuró de forma parcial la tienda de autoservicio Walmart Costera, luego de descubrir el vertimiento de aguas residuales a un canal que va a dar a playa Icacos.
El director Miguel Balleza García informó que hace un mes se identificó el vertimiento de las aguas residuales del sistema hidrosanitario del supermercado hacia el canal que va directo al mar.
Indicó que se le hizo un procedimiento administrativo a la empresa, una vez que se tuvieron todas las evidencias de las descargas que se estaban haciendo, y se les dio un plazo para subsanar, pero no cumplió, y este lunes se colocaron los sellos de clausura.
El funcionario comentó que la empresa pagó una multa de 300 unidades de medida y actualización, que actualmente es de 113.14 pesos, es decir alrededor de 34 mil pesos. Esto debido a que los sellos se colocaron en dos de los tres accesos que hay hacia la puerta principal de la avenida Costera, y a la puerta de acceso del estacionamiento, dejando libre el de salida, permitiendo que el establecimiento continuara funcionando.
Afirmó Balleza García que una vez que se hizo el procedimiento la empresa comenzó a ejecutar los trabajos de mantenimiento y de reparación del su sistema de drenaje, además de colocar las trampas de grasa, y arreglar su sistema de tratamiento de aguas residuales antes de que sea descargado al drenaje.
Balleza García informó que la dirección a su cargo ha generado más de 68 procedimientos administrativos en lo que va del año, de establecimientos en diferentes giros, y se han clausurado ocho, y con los que se ha trabajado para que corrijan sus sistemas hidrosanitarios. Destacó que todos están acatando las recomendaciones y reparando los desperfectos.
El asesor jurídico de los prestadores de servicios turísticos de la zona federal marítima terrestre, Jesús Zamora Cervantes, informó que el gobierno del estado se comprometió a la creación de una Policía Turística para evitar confrontaciones, salvaguardar a visitantes y a prestadores de servicios turísticos.
Este martes se efectuó una jornada de limpieza con la participación de unos 2 mil prestadores de servicios turísticos y vendedores en playa Manzanillo, donde hicieron limpieza fina con el cribado de la arena y el retiro de piezas de embarcaciones que estaban enterradas.
En declaraciones, Zamora Cervantes informó que luego del reclamo que hicieron el lunes por la agresión y la muerte de uno de los prestadores de mobiliario de playa que fue herido con un arma punzocortante el sábado por visitantes, las autoridades del estado los convocaron a una reunión.
Informó que el encuentro donde se reunieron con el subsecretario de la Secretaría General de gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros, y el secretario de Turismo del estado, Simón Quiñones Orozco, se habló de la conformación de una Policía Turística, que responda a las necesidades de la franja de arena que intervengan ante conflictos.
“Como han sido testigos la Guardia Nacional, la Marina no intervienen en estos actos, por encima de ellos han golpeado a los compañeros”. Dijo que la seguridad no es para los prestadores de servicios turísticos, sino para que los visitantes que llegan sepan que estarán seguros.
Indicó que como ha quedado demostrado durante el Acamoto y en las temporadas vacacionales, hay grupos de personas que son delincuentes y que llegan a Acapulco a cometer delitos ante el vacío de la autoridad, incluso consumen drogas en las playas sin que ninguna autoridad les diga nada.
El representante indicó que no se precisó si la Policía Turística será del gobierno estatal, o si se va a reforzar la Policía Turística que ya tienen el municipio, pero precisó que la franja de arena compete a autoridades federales, quienes tienen convenio de colaboración con autoridades locales.
Antes del inicio de la jornada de limpieza, los prestadores de servicios turísticos y vendedores dieron un minuto de aplausos para Ignacio, de 40 años, quien falleció luego del ataque que sufrió el sábado a manos de un grupo de visitantes, quienes lo atacaron a golpes y lo hicieron con un arma punzocortante, la pedirles el mobiliario de playa, porque ya era tarde e iba a cerrar.
El integrante del frente, Marco Antonio Velázquez Girón, reclamó que las autoridades han dejado sola la franja de arena, y recordó el caso de la agresión sexual que sufrió una mesera en playa Icacos, por parte de un grupo de visitantes quienes la tocaron, y que le darían un beso para pagar la cuenta de lo consumido, lo que provocó que otros compañeros salieran en su defensa.
Recriminó que este hecho pasó frente a integrantes de la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, quienes querían detenerla a ella y no a los agresores. Recordó otro caso que ocurrió el domingo donde a uno de sus compañeros le robaron la bocina que renta y lo golpearon en playa El Morro.
“Ya no lo vamos a permitir, nosotros somos respetuosos con los turistas y los vamos a seguir recibiendo, pero aquellos que se disfrazan de turistas y quieren venir a abusar y a gozar y tratar de faltarnos el respeto no se los vamos a permitir, por eso debemos de estar unidos”, exclamó.