Jacob Morales Antonio
En los Barrios Mágicos de Pie de la Cuesta y Bonfil los restauranteros “no tienen nada de que quejarse”, porque la temporada vacacional de invierno fue excelente, y los presidentes de los restauranteros se pronunciaron en contra de que la concentración de motociclistas Acamoto se haga en esas playas, porque podría afectar la categoría otorgada por la Secretaría de Turismo federal.
Consultada por teléfono, la presidenta de los restaurantes de Pie de la Cuesta, María Nelly Mejía Cienfuegos, consideró que la temporada vacacional de invierno fue una de las mejores desde antes de la pandemia de 2020, “teníamos años sin estos resultados, estamos todos impresionados”.
La representante del poblado turístico ubicado al poniente de Acapulco dijo que desde el 1 de diciembre comenzaron a tener visitantes, además el desarrollo de diferentes torneos de futbol en el área de la ciudad ayudó a tener una afluencia de visitantes antes y al inicio de la temporada de vacaciones.
Dijo que la gente se fue muy feliz y contenta, y muchos expresaron que regresando a sus lugares de origen iban a recomendar el lugar. Comentó que en promedio el consumo por familia fue de mil a 2 mil pesos en los restaurantes.
La restaurantera informó que en los próximos días todo el sector se va a reunir para ver el calendario de actividades y también de promoción en las caravanas turísticas hacia otros estados y ciudades del país para ir personalmente a invitar a la gente que venga a Pie de la Cuesta, porque comentó que vieron mayores resultados al ir personalmente que solamente acudan a las autoridades.
El presidente de los restauranteros de playa Bonfil, Armando Jiménez Anaya, expresó: “Nos fue muy bien. Excelente después del huracán Otis y de John, e incluso de Erik que no impactó aquí, tuvimos un buen respiro, teníamos tres, cuatro, años que no teníamos buena ocupación, y estuvimos a reventar, nadie se puede quejar”.
El restaurantero comentó que el promedio de consumo por persona de una familia en los restaurantes fue entre 300 y 500 pesos. Coincidió en que desde inicios de diciembre las familias comenzaron a llegar a visitar esa playa de la zona Diamante.
Indicó que también ayudó el Festival del Pescado a la Talla que se hizo en la primera semana de diciembre, lo que también generó promoción positiva para playa Bonfil, golpeada desde el impacto del huracán Otis por la alta marejada y el fenómeno del mar de fondo que los mantuvo casi sin playa.
Dijo que en las próximas semanas de temporada baja serán los visitantes canadienses que comenzaron a llegar desde finales de noviembre, quienes “aliviarán un poco” la baja de turistas nacionales, sin embargo confió en que la gente continuará acudiendo.
Le dicen no al Acamoto
Desde este lunes en redes sociales y en Facebook los organizadores de la concentración de motociclistas Acamoto informaron que se encuentran en la ciudad verificando en qué playa se hará la concentración, aunque no han precisado la fecha de esta actividad, pero que ya no la harían en playa Revolcadero por los elevados precios de los prestadores de servicios de playa.
La representante de los restauranteros en Pie de la Cuesta, Mejía Cienfuegos, dijo que “la gran mayoría” de los propietarios de restaurantes y otros negocios han expresado que están en contra de que esta actividad se haga en ese barrio mágico.
La líder indicó que este anuncio que hicieron los organizadores lo están tomando con mucha reserva, y que ya han solicitado reuniones con las autoridades del municipio y estado para poder actuar antes. Recordó que Pie la Cuesta es un lugar tranquilo y pacífico para los visitantes, “y no queremos desmadres”.
Por su parte Jiménez Ayala comentó que en playa Bonfil un sector de estos motociclistas ha llegado a los restaurantes a consumir durante los días que llevan a cabo el acto en playa Revolcadero, sin embargo, consideró que no hay las condiciones para que hagan las acrobacias en ese poblado ni en la zona de playa.
Incluso comentó que hay temor de los restauranteros y prestadores de servicios turísticos de que el poblado pueda perder su categoría de Barrio Mágico, entregado por la Secretaría de Turismo federal, además de que esa área se caracteriza por ser una playa familiar.




