Restauranteros de Chilpancingo se niegan a pagar el refrendo de las licencias

 Afiliados a la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) de Chilpancingo se negaron a pagar el refrendo y licencias de sus establecimientos por las altas cuotas que estableció el Ayuntamiento, como consecuencia de que el Congreso local no aprobó la Ley de Egresos de este municipio y la tarifa se estableció conforme a la del gobierno estatal.

El vicepresidente regional de la citada Cámara para los estados de Guerrero y Oaxaca, Joel Moreno Temelo, denunció que los cobros por concepto de refrendos y licencias aumentaron este año “hasta en un mil por ciento”, y explicó que el más caro de los refrendos del año pasado no rebasó los 500 pesos, mientras que este año hay pagos de más de 4 mil.

Moreno Temelo advirtió, que no harán sus pagos hasta que el presidente municipal Saúl Alarcón Abarca responda a una petición para que los agremiados sean beneficiados con descuentos, como ocurre cada año.

El problema es que, según trascendió en la comuna, dichos descuentos no pueden aplicarse porque el Ayuntamiento no cuenta con su propia Ley de Ingresos, por lo que una decisión de esa naturaleza podría ser sancionada por el Congreso local.

Moreno Temelo agregó que muchos de los negocios tienen problemas para cubrir el incremento porque la mayoría son establecimientos modestos, “en los que los dueños apenas sacan para subsistir y pagar a los empleados, por eso estamos apelando al congreso del estado para que autorice al alcalde para que se hagan los descuentos y se realicen los pagos por los mismos montos que el año pasado”, indicó el dirigente de los restauranteros.

Incluso dijo que enviaron cartas a los diputados y al gobernador del estado para que apoyen a su gremio, porque de no ser así, muchos de los establecimientos se verán forzados a cerrar sus puertas y con ello se perderán muchas fuentes de empleo.

Otro de los problemas para los restauranteros es que el 15 de abril pasado venció el plazo para que se pudieran hacer descuentos de hasta un 20 por ciento por parte de la comuna, y a partir del próximo mes se inicia la aplicación de recargos.

El dirigente de la Canirac, advirtió, que si no obtienen respuesta favorable a su petición de descuentos acudirán directamente al Congreso del Estado o que de lo contrario, recurrirán a acciones legales como a los amparos, pero que no pagarán las cuotas que les está imponiendo la comuna.

No les permiten usar sus concesiones, dicen restauranteros de playa San Vicente

 Magdalena Cisneros

Integrantes de la Asociación de Restauranteros de Playa San Vicente, junto a la Bonfil, exigieron que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) les permita utilizar las concesiones en Zona Federal Marítimo Terrestre (ZFMT) que –aseguraron– fueron autorizadas en 1990 para 51 personas, así como la liberación de accesos para la playa.

En conferencia de prensa, en el restaurante California, 10 prestadores de servicios turísticos amenazaron que si en dos semanas no hay una respuesta positiva de la dependencia “vamos a tomar posesión de las concesiones” al construir sus negocios con palapas frente al desarrollo turístico de Playa Vela.

El secretario general de la asociación, José Campos Aparicio, explicó que desde 1985 solicitaron concesiones en la delegación de la Semarnat, las cuales fueron autorizadas en 1990 para construir unas cabañas para vender diversos productos, pero no los dejaron construir porque necesitaban un dictamen técnico del lugar sobre el destino de las aguas residuales.

El estudio lo efectuó la funcionaria de la Semarnat, Celia Reduncindo Gallardo, y el documento fue enviado a la ciudad de México para su aprobación, pero a la fecha no obtienen respuesta.

El representante jurídico de la asociación, Marco Antonio Cruz Manjarrez, mencionó que analiza la situación legal de las concesiones, porque tenían un plazo de cinco años pero al no ser utilizadas podrían estar en su derecho de utilizarlas.

Como una prueba de que tienen las concesiones mostró un documento enviado por el delegado de la Procuraduría del Medio Ambiente (Profepa), Miguel Angel Calzada Adame, de que inspectores de la dependencia inspeccionarían el lugar para constatar que utilicen parte de la ZFMT.

Asimismo, el restaurantero Adelfo Pérez Tolentino denunció que fueron cerrados los accesos de la playa desde la casa del (cantante) Luis Miguel, hasta la Bonfil, y eso es anticonstitucional”.

Explicó que junto a su negocio y al de María Esther Lugo comenzaron a construir una barda que impide el acceso a las personas y por ello han bajado sus ventas, además de que perjudican a 20 trabajadores en cada restaurante.

Indicó que el permiso que otorgó el Ayuntamiento fue de 165 metros cuadrados, pero la barda excede esa medida

Pérez Tolentino recordó que la dueña del predio estableció que habría 10 metros de ancho para el acceso de personas y vehículos, no obstante “no lo hay”.

No han tenido quejas de visitantes, dicen hoteleros y restauranteros

 Temen que bajen las ventas por la información

El director general del hotel Hyatt Regency Acapulco, Stefan Gaessler descartó la posible contaminación de la playa Icacos porque aseguró que nunca han tenido alguna queja de sus huéspedes al respecto y agregó que la afluencia turística indica que “nada está mal” con las playas porque si no, desde el año pasado que surgió la misma noticia el número de visitantes hubiera disminuido, en ese sentido informó que en el caso especifico de ese hotel se encuentran al 88 por ciento de lleno en sus habitaciones y que de acuerdo a las reservaciones para este fin de semana estarán  rebasarán el 100 por ciento de ocupación hotelera.

Y agregó que: “nadie se ha enfermado por meterse al agua, nosotros tenemos un libro donde se registran las quejas de los huéspedes y si alguien se hubiera enfermado ahí lo diría”.

Lo anterior en respuesta a la publicación periodística del último muestreo del Sistema Nacional de Información sobre la Calidad del Agua en Playas Mexicanas, efectuado del 4 de enero al 8 de marzo, que muestra que hay cuatro playas de Acapulco contaminadas, las cuales son Hornos I y II, Papagayo e Icacos.

El hotelero dijo estar “muy cansado” de que cada temporada se difundan “mentiras” para perjudicar la imagen internacional de Acapulco pues aseguró que “solo son una prueba de que alguien quiere dañar Acapulco como destino, alguien esta celoso”. Y dijo que “que raro” que sobre Cancún no haya ninguna noticia a ese respecto.

Además comentó que sí de verdad la playa estuviera contaminada ya hubieran recibido la notificación por parte de las autoridades ecológicas. Abundó diciendo que particularmente tiene a 12 personas encargadas para la limpieza del área de playa que tiene concesionada.

Mientras que en un sondeo de El Sur entre los propietarios de los restaurantes que se ubican en las playas antes mencionadas, y que según la nota del Reforma están contaminadas, las opiniones fueron encontradas pues mientras algunos aseguraron que la temporada de Semana Santa del 2003, las noticias de la contaminación de las playas no les afectó confiaron en que en esta ocasión pasará lo mismo porque el turismo sigue llegando al puerto, sin embargo otros, opinaron exactamente lo contrario.

Aunque todos coincidieron en descartar que las playas estén contaminadas pues dijeron que de lo contrario ya se hubieran desencadenado epidemias dermatológicas además de que no descartaron que esas notas formen parte de una campaña de desprestigio para el puerto.

El socio del Restaurante Sociedad Cooperativa Bersanes, –ubicado en la playa Papagayo– Gilberto Ponce Carranza criticó la nota del periódico Reforma porque, aseguró, afecta a todo Acapulco y previó que si la temporada anterior de Semana Santa las ventas disminuyeron en un 60 por ciento, en esta ocasión podría pasar lo mismo.

Para las propietarias de los restaurantes Los Pachos y             Silvia ubicados en la playas Icacos y Hornos, respectivamente opinaron que la temporada pasada sus negocios sí se vieron afectados por las noticias de contaminación pero confiaron en que en esta temporada no pasará lo mismo.

En la playa Papagayo también, Concepción García Juárez, propietaria del restaurante Lupita opinó que siempre que se avecina una temporada “se inventan esas cosas para que la gente no venga, no se que coraje tengan, son puras mentiras que no nos parece a los acapulqueños , no es cierto porque sí así fuera la gente no vendría. Además aseguró que para su negocio la temporada pasada no afectó y que por lo tanto en esta tampoco afectará.

El encargado del restaurante La Unión, Napoleón Galicia Rosendo no creyó que las ventas pudieran bajar, por el contrario aseguró que están aumentando y agregó que hasta el momento nadie se ha enfermado, lo cual –dijo– es una muestra de que las playas no están contaminadas. El restaurantero sí se quejó de que por los alrededores “siempre” hay vendedores informales que “atosigan al turista”.

En esa misma área el propietario del restaurante Vereda Tropical, Salvador Soto Sánchez consideró que hay “mucha perversidad”             en contra de Acapulco y recalcó que las playas no están contaminadas, “si estuvieran muchos de los acapulqueños estuviéramos infectados, hubiese surgido un brote de infecciones de piel”, señaló. Indicó que la temporada pasada sí les afectó y que en esta podría pasar lo mismo.

Soto Sánchez opinó que todos los prestadores de servicios se deberían de unir para hacer actos de protestas para defender “los intereses de todo Guerrero”.