Eufrosina Cruz Mendoza, durante su ponencia en el el XXIII Congreso Nacional de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME) 2026, en el centro de Congresos Mundo Imperial de Acapulco Foto: Carlos Carbajal
Jacob Morales Antonio
La política indígena ben zaa (zapoteca) Eufrosina Cruz Mendoza, presentó su libro Los sueños de la niña de la montaña. Origen no es destino, ante unas 300 mujeres empresarias en el primer día del 23 Congreso Nacional de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (Amexme), donde criticó que las políticas públicas se enfocan desde una mirada de víctimas vulnerables a las mujeres indígenas y no como personas.
Este miércoles fue inaugurado el Congreso Nacional en la Expo de Mundo Imperial, con la presencia de la alcaldesa de Acapulco Abelina López Rodríguez; en representación de la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, acudió la secretaria de Fomento y Desarrollo Económico, Teodora Ramírez Vega, así como el secretario de Turismo del estado, Simón Quiñones Orozco.
Luego del acto, Cruz Mendoza, ben zaa (que significa gente de las nubes) de la montaña de Oaxaca presentó su libro, una biografía de su superación personal, su lucha contra el machismo, los usos y costumbres de su comunidad, la marginación, la falta de oportunidades como mujer indígena.
Durante su ponencia, y también en declaraciones, Cruz Mendoza dijo que ha habido un proceso de empoderamiento lento de las mujeres, porque todas las políticas públicas se han enfocado en capacitar, sobre todo aquellas que son de comunidades indígenas, pero desde una visión de victimización y no como personas con derechos.
“No buscamos que nos capaciten, buscamos que nos den nuestros espacios en donde podamos tomar nuestras propias decisiones de lo bueno, y de lo malo que queremos construir para con nuestra historia”, enfatizó.
Opinó que se tiene que dejar de justificar muchas violencias que suceden en entornos amparados en una cultura, porque muchas veces todo se justifica porque es una costumbre y así sucede cuando se casan a las niñas desde los 12 años, “es que así son en la Montaña; no, es ausencia de un sistema que no ha garantizado que las niñas sean niñas sino esposas. Eso no puede caber en una cultura”.
Dijo que hace falta mucha empatía, además de volver a mirar y aprender a mirar a las mujeres indígenas como personas y no como víctimas vulnerables. Y que no solamente compete al Estado, sino como sociedad, y bajo esta premisa ponderó que el origen no es destino.
“¿Por qué?, porque se nos ha dicho, si tú naciste en una circunstancia de desigualdad, pues ya te fregaste, no, ¿quien lo dictó?, entonces mi origen no define mi destino. Mi origen es mi identidad, pero no fija hacia donde quiero llegar, pero vivo, nací, en un país que te lo dicta y la mente está cañona que cree que sí”.
Respecto a la situación de violencia que se vive en comunidades indígenas, como la zona de la Montaña y recientemente en Chilapa, opinó que “es la ausencia de un sistema de Estado, o sea, la gente no debe de salirse de su entorno. ¿Y quienes tienen que garantizar la seguridad?, el Estado, el sistema, pero no hay capacidad”.
Agregó: “vuelvo y repito, entonces la gente tiene que huir de sus territorios para sentirse seguros y luego te dicen víctimas, luego te dicen vulnerables, luego te dicen la pobre, no, la vulnerabilidad lo genera un sistema, por eso hay que mencionarlo, hay que señalarlo, y hay que cuestionarlo”.
Inauguración del 23 Congreso Nacional
El acto inaugural del Nacional de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias inició con honores a la bandera, a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional. Durante su discurso de bienvenida la presidenta de Amexme Guerrero, Liliana Palomares Bataz, externó que las mujeres no piden privilegios, exigen justicia, no buscan puertas abiertas sino derechos.
Además, dijo que cuando se les niega el apoyo no se detienen a una persona, pero sí se limita el desarrollo de todo el país, y recalcó que el encuentro no sólo era un evento y una declaración de que las mujeres en México están preparadas, sino para incidir en las políticas públicas y también trabajar de la mano con las autoridades, pero siempre señalando lo que haga falta.
La presidenta nacional de Amexme, Ivett Bonifaz Famania, reconoció por su parte, el trabajo y la labor de todas las mujeres empresarias integradas a la asociación en cada uno de sus estados y ciudades, y llamó a seguir trabajando y abriendo espacios para las nuevas generaciones.
La alcaldesa López Rodríguez reconoció la trayectoria de la asociación en la consolidación de una red nacional e internacional de mujeres empresarias y destacó que este encuentro abre espacios para el intercambio de experiencias, la construcción de alianzas y nuevas oportunidades de crecimiento para distintos sectores productivos.
“Estoy convencida de que para transformar a este país se requiere del 51 por ciento de las mujeres que hoy representamos. Se requieren voces críticas de mujeres y estoy convencida de que Amexme es el presente y el futuro de nuestro país. Bienvenidas a Acapulco”, dijo.
A dos años de que impactó el huracán Otis en Acapulco, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, señaló que una de las mayores enseñanzas que dejó el fenómeno meteorológico fue la entrega de apoyos a la población de manera directa.
En la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la secretaria Montiel indicó que los funcionarios de la Secretaría de Bienestar estuvieron durante 13 meses en la atención en Acapulco.
“Hace dos años llegamos a Acapulco el 25 de octubre, por la instrucción del presidente López Obrador, estuvimos durante un año, justo cuando ya veníamos a la toma de protesta de la presidenta, acaeció el siguiente huracán, que fue el huracán John, entonces estuvimos cerca de 13 meses en Acapulco. Creo que o más importante es que el método que se decidió implementar desde la administración pasada de entregar directamente los apoyos a la población, es muy importante” indicó.
Montiel Reyes indicó que el paso de Otis dejó la enseñanza para poder actuar en otras emergencias, además que el entregar los apoyos del gobierno federal de manera directa es fundamental, pues las personas afectadas conocen los daños que sufrieron.
“El mayor aprendizaje es confirmar que la política que se ha implementado para ayudar a las personas, que se haga de manera directa, sin intermediarios, es fundamental para este programa, para todos, pero especialmente para este programa, porque las familias saben en qué van a invertir sus recursos y podrá avanzar de manera más rápida la rehabilitación, la reconstrucción de las comunidades” dijo.
Ariadna Montiel agregó que se trabajaron en la preparación de las brigadas, además de que los grupos ya tienen experiencia en la atención de desastres naturales tras el paso de Otis y la entrega de apoyos.
“Nosotros representamos un número importante cuando llegamos a las comunidades. En Acapulco llegamos a ser 8 mil servidores y servidoras de la nación en el momento más grande de la crisis y nosotros también, tenemos que estar en un lugar, y ya tenemos un grupo de trabajo que se encarga de la logística nuestra, un grupo que se encarga de coordinar los formatos, que es muy importante” añadió.
La secretaria mencionó que a dos años de Otis se marcó al equipo que atienden las emergencias de desastres naturales, como las lluvias que afectan a cinco estados, que incluso se prepara un libro al respecto.
“Para nosotros ha sido una experiencia muy positiva, de hecho estamos escribiendo un libro desde entonces, porque es un método de trabajo, pero, sobre todo, una mística de trabajo de nuestros compañeros y compañeras servidores de la nación, que bueno, todo el esfuerzo nace de ahí, mayoritariamente mujeres, que tienen convicción en ayudar a la gente” planteó.
Vista de los hoteles en la Zona Dorada de Acapulco, en dónde se observa cómo fueron construidos en la playa Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
Desde un mirador informal en el camino Par Vial, 200 metros más arriba del extinto hotel Villa Vera de la avenida Costera Vieja, se puede ver el esplendor de la bahía de Acapulco de la glorieta de La Diana hacia Icacos, una belleza visual que, no obstante, es obstruida por los altos hoteles y condominios construidos sobre la playa.
La política permisiva que dio lugar a la construcción de grandes edificios delante de la avenida Costera, y no detrás como en la mayoría de las grandes ciudades turísticos del mundo, es uno de los primeros grandes problemas que ubica el autor del libro Políticas urbanas de Acapulco (1927-1997), Carlos Salgado Galarza, en un repaso del crecimiento de la ciudad hasta la actualidad, en el contexto de la reconstrucción tras el paso de los huracanes Otis y John que “vinieron a desnudar todas las malas cosas que hicieron los gobiernos”.
Pese a una planeación de Acapulco hecha por los grandes arquitectos del país desde la década de 1930, el interés de los gobernantes se impuso, señaló en entrevista el doctor en Urbanismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y sumó a la lista de errores al desplazamiento de la población hacia la inundable área de la colonia Ciudad Renacimiento y a la “urbanización masiva” de la zona Diamante.
La carretera México-Acapulco, punto de partida
Al igual que otros investigadores que estudian el desarrollo urbano del municipio, el académico de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) parte su análisis del año de 1927, cuando fue inaugurada la carretera federal México-Acapulco, el presidente del país era Plutarco Elías Calles.
“La carretera puso al descubierto las bellezas naturales de la bahía de Santa Lucía, dando lugar a un incipiente turismo. Esta vía de comunicación incluía largos tramos de terracería y se pavimentó por completo hasta 1936”.
La primera de varias etapas del desarrollo urbano de Acapulco comenzó con el fraccionamiento y lotificación de la península de Las Playas durante la década de 1930, “mucha de la gente de recursos de la Ciudad de México compra en toda esta parte, entonces de la península hacia Hornos empieza a crecer”.
Actualmente, muchas de las grandes casas y los icónicos hoteles ubicados en el fraccionamiento Las Playas se encuentran en abandono, el Acapulco Tradicional que no se ha recuperado de la pobreza y la violencia en la que viven sus vecinos.
La Junta Federal y las expropiaciones
Paralelamente, subraya el arquitecto en su repaso de la historia urbana del municipio costero, empiezan las expropiaciones de los terrenos ejidales dentro de la bahía de Acapulco y hacia las afueras.
El 13 de octubre de 1945 se publicó en el Diario Oficial de la Federación que la Junta Federal de Mejoras Regulatorias estaba facultada para llevar a cabo las obras el Plano Regulador elaborado por el arquitecto Contreras.
El 28 de enero de 1947 se estableció el acuerdo por el cual se considera de “utilidad pública” la realización del plan de financiamiento presentado por la Junta Federal consistente en adquirir los terrenos ejidales siguientes: Pie de la Cuesta, El Jardín, Santa Cruz, El Progreso, El Placer, La Garita, Icacos, El Veladero, Las Cruces, El Marqués y Revolcadero.
“Inicialmente la Junta Federal era una asociación que se dedicaba en los puertos, empezando por Veracruz, a cobrar un impuesto por los productos que llegaban”, ahondó Salgado Galarza en la entrevista.
“Aquí le dieron otro uso, empezaron a intervenir mucho en la planeación, o sea, empezaron a comprar terrenos y a fraccionar”.
El ejido de Icacos para Pemex y Semar
El punto alto del Par Vial, inaugurado en 2015 por el entonces alcalde perredista Evodio Velázquez con el fin de descongestionar el tráfico vehicular con un camino hacia la colonia Chinameca, se observa con claridad cómo la avenida Costera se aleja cada vez más de la playa conforme el camino avanza hacia la Base Naval.
Los extensos plantíos de cocos del ejido de Icacos fueron barridos en aras del crecimiento urbano, el pueblo fue poco a poco replegado de los terrenos originales y se va configurando la mancha urbana que tapiza la planicie y los cerros alrededor, resaltan condominios como La Palapa que tapan la vista de los vecinos de la colonia asentada detrás del edificio.
El 9 de noviembre de 1940, semanas antes del fin del sexenio presidencial de Lázaro Cárdenas, se llevó a cabo la expropiación de 76 hectáreas destinadas a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para crear un club deportivo, terrenos que formaba parte de las 726 hectáreas que el mandatario otorgó como dotación ejidal a favor de los campesinos en el marco de su política de repartición de tierras.
El 17 de enero de 1945, en la administración de Manuel Ávila Camacho, fue expropiado al ejido de Icacos una hectárea y 7 áreas a favor de Pemex, y en dicha superficie, la Secretaría de Marina (Semar) instaló la Base Naval.
El primer Plano Regulador planteó un camino entre la playa y los hoteles
En 1931 se decidió hacer el primer Plano Regulador del país en Acapulco, a cargo de Carlos Contreras, cuya importancia radicó en contemplar una vía que diera “unidad turística a la bahía” separando una banda uso público irrestricto entre la playa y la carretera, y del otro la primera línea de predios hoteleros.
Detrás de los hoteles se concibieron predios para la construcción de viviendas y quintas vacacionales aprovechando la pendiente hacia el escenario de la bahía.
En el libro de Políticas Urbanas se precisa que la calzada Costera sólo se abrió del Puente Morelos (obelisco a Morelos) al Farallón de San Lorenzo (Asta Bandera), aunque el proyecto llegaba a la avenida Farallón del Obispo y se prolongaría como carretera a Puerto Marqués.
A diferencia de otros sitios turísticos del mundo como Río de Janeiro en Brasil, apunta el arquitecto Salgado Galarza, en Acapulco se construyeron hoteles a orilla de playa, afectando el clima de la propia ciudad.
El presidente Miguel Alemán impulsó esta política, en 1962 fue inaugurado su hotel Acapulco Hilton, ahora Emporio.
La “vieja guardia de arquitectos” del país planificó Acapulco
En 1950, el reconocido arquitecto Mario Pani, quien en la década de 1960 planearía el Conjunto Habitacional Nonoalco-Tlatelolco en la Ciudad de México, fue nombrado primer director técnico de la Comisión de Planificación Regional de Acapulco para urbanizar al municipio y atajar el peligro que se avizoraba desde entonces, “cumplir a la vez con las funciones de la ciudad, puerto y centro turístico”.
Para ello, la bahía de Santa Lucía estaría destinada para conservar e incrementar la ciudad turística, la laguna de Tres Palos sería un vaso regulador de un puerto interior que se instalaría entre esa laguna y la Laguna Negra, con acceso a la bahía de Puerto Marqués; y la laguna de Coyuca estaría reservada a la pesca. Hasta un ferrocarril correría paralelamente al cauce del río Papagayo.
Dentro de la “vieja guardia de arquitectos” que moldeó Acapulco se encuentran Enrique del Moral, quien realizó junto con Pani el aeropuerto y el Club de Yates; y Federico Mariscal, diseñador de la catedral de Acapulco.
El Plan Acapulco, uno de los proyectos más ambiciosos
La siguiente propuesta de planeación urbana fue el Plano Regulador de 1960 de Enrique Cervantes, quien también encabezó el Plan de Desarrollo Metropolitano de la región y ciudad de Acapulco.
El Plan de Desarrollo Metropolitano se llevó a cabo simultáneamente al programa de obras denominado Plan Acapulco (1971-1976), la política urbana más ambiciosa desde la perspectiva de Salgado Galarza “porque tocó lo de los barrios que estaban muy abandonados”.
En marzo de 1970, el entonces candidato presidencial priista Luis Echeverría expresó en Acapulco la necesidad de resolver la legalización y la regularización de las colonias establecidos en los cerros del municipio sin servicios públicos, lo que se materializó en una comisión en la Secretaría de Patrimonio Nacional, cuyo director era Pedro Moctezuma Díaz Infante.
Renacimiento y Diamante, los otros errores
–Y si hubo en la parte técnica tan buena planeación, ¿qué fue lo que pasó?
–Fue la intervención de los gobiernos, ahí más que todo tenían que ver sus intereses, más que todo, o sea, estaban los documentos, pero muchos no los tomaban en cuenta o tomaban en cuenta una parte y otras partes no.
El Fideicomiso Acapulco, proyecto sucesor del Plan Acapulco, delimitó el crecimiento urbano como parte del proyecto del gobernador Rubén Figueroa Figueroa (1975-1981) de desplazar masivamente a los vecinos de las colonias altas del Anfiteatro a la incipiente zona suburbana del municipio.
La resistencia del Consejo General de Colonias Populares de Acapulco (CGCPA) aminoró el número de desplazados, pero no impidió la consolidación de la colonia Ciudad Renacimiento, “que aunque es un proyecto muy interesante desde el punto de vista urbano, lo hubieran metido en otra zona porque cada año se inunda”, dijo Salgado Galarza.
Además de la construcción sobre la playa y Ciudad Renacimiento, el especialista señaló como tercer gran problema del desarrollo urbano de Acapulco “la urbanización masiva” de la zona Diamante, promovida por el finado mandatario José Francisco Ruiz Massieu (1987-1993) y donde “las inmobiliarias metieron a ras de tierra y se inunda también, la devastación de manglares, barreras para los huracanes”.
¿Qué hacer?
“Lo que es muy importante ahora dentro de la planeación es la participación ciudadana, que ahora le llaman planeación participativa, los que sabemos cómo está el lugar donde vivimos somos los ciudadanos, entonces involucrar más a la gente”.
El libro de Políticas Urbanas de Acapulco concluye en 1997, cuando ocurrió el primer gran desastre social a raíz de un huracán, el Paulina, que golpeó fuertemente a Acapulco y ocasionó la muerte de cientos de vecinos, sobre todo de las partes altas del anfiteatro.
A unos meses de cumplir el primer aniversario del huracán John y el segundo del meteoro Otis, el investigador de la UAG dijo que “estos fenómenos vinieron a desnudar todas las malas cosas que hicieron los gobiernos”.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) expone en un libro que tras el paso del huracán Otis, estudió la posibilidad de diseñar nuevas líneas de transmisión subterráneas en Acapulco, pero los altos costos y la necesidad de recuperar rápidamente la energía eléctrica orientaron a la empresa paraestatal a recuperar la transmisión torre por torre.
El libro Otis: crónica del huracán que oscureció Acapulco y de los días para volver a iluminarlo, fue dado a conocer el 18 de septiembre pasado por el entonces director de la empresa paraestatal, Manuel Bartlett, en la Ciudad de México, y puede ser consultado en su página de Internet con la ilustración de numerosas fotos del desastre que ocasionó el huracán categoría 5.
Alrededor de mil trabajadores de la CFE situados estratégicamente antes de la llegada del huracán iniciaron el reconocimiento de daños en la red eléctrica de la región. El puerto estaba incomunicado y sin suministro de energía eléctrica en nueve áreas: Playa Diamante, Papagayo, El Quemado, Pie de la Cuesta, Tierra Colorada, San Jerónimo, Chilpancingo, Altamirano y Arcelia.
Al paso de Otis, quedaron fuera de operación 50 líneas de transmisión, 29 subestaciones y una central de generación. 21 líneas se colapsaron con 170 estructuras en los voltajes de 400, 230 y 115 kilovolts. La destrucción de la infraestructura eléctrica costó 4 mil 201 millones de pesos.
“Pero no todo era oscuridad para este territorio del sur de la República: de forma inmediata, y gracias a su servicio automatizado, la CFE recuperó la energía eléctrica del 40% del sistema de Acapulco. Para ese entonces, solamente una línea de transmisión tenía energía eléctrica”.
En total, la CFE desplegó más de 2 mil 900 trabajadores, 283 grúas, 875 vehículos, 147 plantas de emergencia, 38 torres de iluminación, 7 helicópteros y más de 3 mil 639 toneladas de materiales que se sumaron a las 3 mil 500 que ya se tenían ubicadas en el sitio para restablecer la energía eléctrica en 10 días, “un récord que otros países no han conseguido luego del paso de un huracán categoría 5”.
La empresa paraestatal afirma que para el 26 de octubre restableció el 50 por ciento de la energía eléctrica de Acapulco y entre el 29 y 31 de octubre, restableció el servicio en el Hospital General, el Hospital Militar, el Hospital de Cancerología y el IMSS, y recuperó las subestaciones eléctricas de Agua Zarca, San Luis Acatlán, Malinaltepec, Ayutla, Cruz Grande, Papagayo y El Quemado.
La CFE indica que las dificultades que afrontaron sus trabajadores fue el acceso a zonas complicadas para hacer las maniobras que se requerían, principalmente en la periferia de Acapulco y en la sierra, “donde la humedad, las inundaciones y la irregularidad del suelo entorpecían las labores”.
Entre los retos se encontraron que “pobladores construyeron sus casas en la trayectoria de las líneas de transmisión. Por ello algunas de las fotografías más sorprendentes de Otis muestran restos de torres de transmisión dentro de los inmuebles de la ciudadanía”.
La CFE estudió la posibilidad de recuperar los materiales y diseñar nuevas líneas de transmisión subterráneas para no perjudicar el entramado urbano, pero hubo tres problemas que lo impidieron, una de ellas fue que la infraestructura estaba asegurada “y las aseguradoras cubren los daños tras un huracán únicamente si las líneas de transmisión y las torres se levantan en el mismo territorio donde fueron derribadas”.
Además, “construir una línea subterránea implicaba un presupuesto mayor porque los materiales son totalmente distintos y sus precios son definitivamente más altos”; y, por último, “una instalación subterránea exigiría más tiempo, algo que no se podía hacer en Acapulco. Por ello se decidió que las líneas de transmisión se recuperaran torre por torre”.
Fue en marzo de 2024 que la CFE “concluyó la reconstrucción total y definitiva de la red de transmisión en alta tensión de la zona Acapulco, que incluía 166 estructuras afectadas y cuatro estructuras adicionales requeridas para reforzar algunas de las líneas de transmisión dañadas”.
Fueron 331 mil usuarios que no pagaron luz durante los primeros meses después del paso de Otis, lo que equivale a mil 475 millones de pesos.
El rector de la UAG, Javier Saldaña Almazan, la Coordinadora de la Zona Sur de la UAG, América Bautista Salgado, y Director Posgrado Investigacion de la UAG, Gabino Solano, durante la presentación del libro La Reconstrucción y Contracción de un Nuevo Acapulco, en la Facultad de Medicina Foto: Carlos Carbajal
Jacob Morales Antonio
El investigador Gabino Solano Ramírez propuso la creación de un centro de investigación transdisciplinar y una memoria con las historias de las víctimas y las vivencias que dejó el impacto del huracán Otis en Acapulco, durante la presentación del libro Por la reconstrucción y construcción de un nuevo Acapulco.
La presentación del libro se hizo la tarde de este jueves en el auditorio de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), con la presencia de unos 200 universitarios, del rector Javier Saldaña Almazán, quien es editor del mismo, así como la coordinadora de la Zona Sur, América Bautista Salgado, además de Solano Ramírez, y los comentaristas la investigadora del Centro de Innovación, Competitividad y Sostenibilidad, María Xóchitl Astudillo Miller, y el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Ángel Almazán Juárez.
Solano Ramírez planteó en su participación la necesidad de crear un centro de investigación transdisciplinar para el estudio desde diferentes perspectivas y campos de estudio de los fenómenos naturales y sociales, y el impacto generado como el caso del huracán Otis, que impactó hace casi 11 meses la ciudad que quedó devastada.
Propuso además una memoria de las historias de las víctimas y las vivencias de quienes sobrevivieron al impacto del meteoro, porque servirá como un referente de lo sucedido y lo que se está construyendo en Acapulco para las próximas generaciones.
El investigador indicó que el libro es un homenaje a la memoria de las víctimas y de los miles de universitarios que han apoyado en los esfuerzos de reconstrucción que tiene un valor incalculable y que no se puede medir, pero que es el fruto de la voluntad humanitaria y que se dio en un ambiente de confianza y solidaridad.
El investigador expresó que el huracán Otis y su devastación derivó de la sobreexplotación por el mercado. Dijo que gracias a la ayuda que ha llegado a Acapulco se reconstruye. Sin embargo tiene la preocupación debido a que la temperatura del mar está regresando a lo que propició la formación del huracán que superó los 330 kilómetros por hora.
La profesora Astudillo Miller dijo que Otis es la consecuencia del modelo económico capitalista, extractivista y consumista, ante la sobreexplotación en el planeta provocada por el hombre.
Refirió que actualmente el ganado representa el 60 por cientode la masa total en el planeta, el 36 por ciento los humanos y el 4 por ciento los mamíferos salvajes, lo que es muy preocupante.
Recordó a los estudiantes presentes la importancia del cuidado ambiental, porque si no se pone atención ahora, la humanidad podría llegar a un punto de no retorno y los científicos están preocupados e insistió en tomar acciones. Dijo que según las estimaciones en Acapulco y Coyuca de Benítez hubo más de 2 millones de árboles afectados por los fuertes vientos del impacto del huracán, entre estos los que estaban en el parque nacional El Veladero.
Astudillo Miller indicó que Acapulco es vulnerable, por eso se requiere un abordaje integral y multidisciplinario para tratar estos tipos de fenómenos, porque también está la vulnerabilidad institucional, si están o no preparadas para enfrentar con éxito los desastres de gran magnitud, además de la prevención ante estos fenómenos naturales que requiere de personas capacitadas y una población que responda y sepa qué hacer.
El rector Saldaña Almazan indicó que el libro es producto de un ejercicio de responsabilidad social y de compromiso, así como de vinculación de la institución con la población. Dijo que Guerrero ha vivido de todos los desastres naturales como huracanes, terremotos e incendios, y los casos más fuertes son el huracán Ingrid y la tormenta Manuel en 2013, el huracán Paulina en 1997, así como los terremotos de 19 de septiembre de 1985, del 2017 y del 2022.
Recordó que ante estos fenómenos la UAG creó la carrera de Protección Civil que está en el campus Zumpango y que le está dando mucha vida y orden a la institución, pero también ha tenido un fuerte impacto en el exterior.
Saldaña Almazán también consideró que lo ocurrido con el huracán Otis si hubiese pasado por otras naciones, como el caso de Cuba, donde las casas son precarias y datan de hace 100 años hubiese sido aún mayor la devastación.
Comentó que entre las consecuencias que dejó el huracán, muchas familias están vendiendo sus propiedades y sus casas. Incluso dijo que él tiene amigos empresarios en esa situación.
El rector dijo que ante esta situación la UAG tomó la iniciativa junto con la Secretaría de Educación Pública de llamar a todos los actores académicos y los científicos para poder concretar propuestas en la reconstrucción y construcción de un nuevo Acapulco.
Informó que la UAG está participando en la elaboración de nuevos reglamentos de construcción, debido a que Acapulco se construyó con falta de planeación.
Saldaña Almazán expresó que el libro es un reconocimiento también a todos los brigadistas que estuvieron apoyando en las labores de búsqueda, rescate y limpieza de la ciudad.
Saldaña Almazán presumió a los asistentes que por primera vez la UAG ocupa el primer lugar en confianza de la población de Guerrero, según una encuesta que se aplicó en el país donde las universidades aparecieron con menores niveles de confianza. Sostuvo que esto es por el trabajo de todos los universitarios y también de la limpieza que ha hecho la administración central en la institución donde había muchos vicios.
La académica universitaria Rosa Icela Ojeda Rivera en la presentación de su libro Mujer indómita, imagen y símbolo, Benita Galeana, la moderadora Fernanda Cabrera Monzón y el comentarista profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) Ricardo Infante Padilla en la sala “José Francisco Ruiz Massieu” del Congreso del estado Foto: Jessica Torres Barrera
Lourdes Chávez
Chilpancingo
La feminista universitaria, Rosa Icela Ojeda Rivera, destaca la vida de la comunista Benita Galeana Lacunza, recipiendaria de la presea Sentimientos de la Nación 2023, post mortem, que entró 58 veces a la cárcel y usó hasta el final de sus días un corset porque tenía las costillas rotas a causa de la represión.
En la presentación de su libro Mujer indómita, imagen y símbolo, Benita Galeana, en el Congreso local, Ojeda Rivera, que también fue militante de izquierda, recordó que el Partido Comunista de México, fundado en 1919, estaba proscrito y era ilegal.
Sobre el contexto de las detenciones de Benita Galeana, la catedrática recordó que todavía en su tiempo, tras las pintas y los mítines, como activistas tenían que salir corriendo.
“A Benita le tocó mucho peor, con las camisas doradas (que se oponían a los movimientos obreros), que era salir corriendo porque si no te quedabas planchado, ellos se identificaban como grupos de choque, iban con caballos que te podían pasar, atropellar y matar, era un contexto diferente”.
Incluso, señaló que Benita Galeana no podía decir ni al esposo Mario Gil, otro intelectual comunista, a dónde había estado dos o tres noches, porque los Congresos eran clandestinos.
Aclaró que a esas generaciones de políticos les tocaba poner dinero propio “para construir lo maravilloso que tenemos, que no es todo lo que nos imaginamos, pero es mucho mejor de lo que tuvimos en otra época”.
Como ejemplo del carácter indómito de Benita Galeana, señaló que escribió su propia autobiografía, “tal como era en la vida diaria, directa, sin dobleces”.
Reveló en ese escrito que desde los cinco años de edad, sabía matar un marrano, rellenar la tripa para el chorizo, salir a vender la carne en la tarde, porque con la muerte de su mamá, su papá se perdió en el mezcal y perdió su riqueza, con 17 hijos en la familia.
En esa biografía, reveló que con esa edad, sufrió un abuso sexual de su cuñado, fue a tocarla por la noche, y entonces durmió con el cuchillo usado para matar cerdos. Cuando su cuñado volvió a tratar de tocar sus piernas le dio un tajo con el arma. El agresor no llegó a la casa hasta tarde el día siguiente, con dos dedos menos.
“A ella la tocó quien quiso, no quien la quería, eso lo debemos rescatar las mujeres y las niñas, sobre todo el estado que tenemos tanto que superar en abusos, que seguimos teniendo violencias que repercuten luego en muerte materna y demás, porque son muy jovencitas (las víctimas) y no están preparados sus cuerpos, ustedes saben de qué estoy hablando”, dijo Ojeda Rivera ante un público principalmente de feministas, funcionarias y diputados locales.
Añadió que, con 14 años, desesperada por salir de San Jerónimo, una posibilidad que le negaba su hermana Camila, la mayor, Benita le pidió a un mezcalero que la dejara ir con él, entonces por caminos de herradura, y la dejó en Acapulco.
“Más indómita que alguien que hace su propia historia, que renuncia a lo que puede decirse el destino, porque a las mujeres se nos enseñó que hay un destino, y la religión contribuye mucho a eso. Y no hay un destino, lo hacemos nosotras, o por lo menos tenemos que aprender a hacerlo”.
El presentador de la autora, el artista Ricardo Infante Padilla, recordó que escuchó de Benita Galeana por el escritor José Revueltas, que le habló de dos personas en el partido comunistas, formados en las causas sociales: Valentín Campa y Benita Galeana.
Incluso, indicó que fue Benita la que dio el aval a José Revueltas para formar parte del PCM, “siempre tuvo un muy bello recuerdo de esa mujer”.
Un día, en el taller de gráfico popular de José Sánchez, vio a una mujer hermosa con enormes aretes de oro, característicos de Iguala, y cuando pregunté por ella, le dijeron que era de Guerrero, Benita Galeana.
Se presentó como amigo de Revueltas, trabajador de la Universidad Autónoma de Guerrero, y la luchadora social le ofreció quedarse en su casa cuando fuera a la ciudad de México, donde generalmente comía caldo de pescado.
La presentación del libro, se realizó a propósito del aniversario de la Instalación del Primer Congreso de Anáhuac, que se conmemora hoy en la Catedral de la Asunción de María de Chilpancingo, con la entrega de la presea Sentimientos de la Nación.
Dio la bienvenida a la actividad, la presidenta de la Mesa Directiva, la diputada del PT, Leticia Mosso Hernandez, y al final, la presidenta de la Junta de Coordinación Política, diputada Yoloczin Domínguez Serna, reconoció la contribución de Benita en la defensa de los derechos laborales en México, lo que la convierte en un referente de las mujeres que buscan trascender.
El investigador de la UNAM, Axel Didriksson, en la presentación del libro Ideas para continuar con la 4T, ayer en el auditorio del parque Papagayo en Acapulco Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
Durante la presentación en Acapulco del libro Ideas para continuar con la 4T, el especialista en políticas de educación, Axel Didriksson Takayanagui, apoyó que en los nuevos libros de texto aparezcan las guerrillas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, porque son parte de la historia y siguen estando presentes en las luchas de los guerrerenses.
El académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien escribió un capítulo sobre la transformación del sistema educativo nacional, expuso que estas guerrillas son una fuente de conocimiento y se les debe de conocer, desde una perspectiva histórica y científica.
El doctor en sociología e integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel 3, explicó que el nuevo modelo educativo parte “de que los niños aprenden de forma diferente y de acuerdo con sus contextos de estudio. No son los mismos contextos en Guerrero, en Chiapas o en el norte del país”. También se pone en el centro del aprendizaje la “interculturalidad”, agregó.
Señaló que el sexenio pasado, el presidente priista Enrique Peña Nieto impulsó un “currículum basado en competencias, en memoria, en repetición y copiando del modelo de Estados Unidos” cuando era presidente George Bush, del Partido Republicano, y lo siguió, con pocas modificaciones Barack Obama, del Partido Demócrata.
Indicó que el modelo pasado pregonaba que todos tenían que aprender lo mismo, de forma estandarizada y al mismo tiempo, y el objetivo “era pasar los exámenes”, que esto provocó las movilizaciones masivas de los maestros de la Coordinadora Nacional de Traba-jadores de la Educación (CNTE).
En cambio, los nuevos libros de texto del gobierno de Andrés Manuel López Obrador son parte de un “modelo educativo absolutamente rupturista y de transformación”, aseveró frente a unas 80 personas, la mayoría del Instituto Tecnológico de Acapulco (ITA) y la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), como el ex gobernador Rogelio Ortega Martínez.
Dijo que tal vez una reacción tan airada contra los libros de texto similar a la que se está viviendo fue cuando Jaime Torres Bodet, secretario de Educación en el gobierno de Adolfo López Mateos (1958-1964), creó precisamente la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) y sus primeras ediciones, y los “conservadores y la derecha furibunda” impugnaron esta política.
Indicó que el nuevo modelo educativo tiene como principio general “que los procesos cognitivos se desarrollan desde la perspectiva de un pensamiento humanístico, ideológicamente crítico, por supuesto, e histórico”.
Expuso: “Imagínense que en Guerrero no aparezca la lucha de Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas, ni se menciona Ayotzinapa en los libros de texto. Es nuestra historia y su historia, ah, pero para los reaccionarios que estén los nombres de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas representa una afrenta”.
“Qué barbaridad”, continuó Axel Didriksson, “¿qué quieren, puro Carranza y Porfirio Díaz? No, es parte de nuestra historia y sigue estando presente en las luchas de los guerrerenses, en los pueblos del país, es una fuente de conocimiento y tenemos que reconocer esa historia de una manera histórica y científica”.
El especialista en educación dijo que la pandemia retrasó la implementación del nuevo modelo educativo, además de que profundizó la “desigualdad educativa, cerca de 16 millones de niñas y niños quedaron fuera en la pandemia por la falta de conectividad, la falta de tener un instrumento que les permitiera mantenerse en sus estudios”.
El libro Ideas para continuar con la 4T es coordinado por el historiador Enrique Semo y el capítulo de Axel Didrikson se titula La transformación del sistema educativo nacional: sustentar y defender lo logrado; avanzar e innovar para profundizar un estado de bienestar e igualdad.
El evento fue organizado por el Consejo Estatal de Ciencia y Academia en Guerrero, conformado por académicos de instituciones de educación superior para apoyar la precandidatura de Claudia Scheinbaum, y asistió el diputado local de Morena, Marco Tulio Sánchez. Participó la diputada local del mismo partido, Nora Yanek Velázquez Martínez, fungió como moderadora la coordinadora de Zona Sur de la UAG, María Xóchilt Astudillo Miller, y estuvo el director del ITA, Salvador Herrera Soriano.
La Asociación guerrerense contra la violencia hacia las mujeres (Agcvim), reveló que localizaron restos de Karla Mariel, una de las primeras jóvenes reportadas como desaparecida en junio de 2018 en Chilpancingo, a través de la Alerta Alba, y que el presunto feminicida se encuentra en prisión cautelar.
Durante la presentación del libro Sobrevivientes y víctimas de feminicidio en Guerrero, la tarde-noche del martes en el Palacio de la cultura de Chilpancingo,
la académica universitaria Rosa María Gómez Saavedra, llamó a la acción, con esta publicación, comenzando con la exigencia de presentación de la niña María Fernanda, raptada por su papá el mismo día que con su pareja homosexual, asesinaron a Sendy, la mamá de María Fernanda, en Chichihualco, y desde hace tres años se desconoce su paradero. Es otro de los nueve casos documentados en el libro.
La presentadora y docente del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano, reconoció el compromiso, la ética y la dedicación en la atención de las víctimas de la directora de la organización civil, Marina Reyna Aguilar, quien ha dado seguimiento a estos nueve casos de manera directa.
Destacó que la Iniciativa de Spotlight de ONU Mujeres para la eliminar todas las formas de violencia de mujeres y niñas, tenga un programa de fortalecimiento a las organizaciones como la Agcvim, que realizó, entre otras acciones dos libros, Nuestra Historia en Movimiento, sobre la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en el estado de Guerrero, y la memorias del feminicidios y víctimas indirectas de feminicidio.
Denunció que el eje transversal de los feminicidios documentados, es la violencia institucional que viven quienes acuden a las dependencias y no son atendidas, que trae como consecuencia la falta de justicia.
“Cómo van a dejar de sentir ese dolor los familiares si sienten que no son atendidos, por ello tenemos que generar nuevas formas de atención, de vigilar que funcionarios y funcionarias se apliquen en las políticas que les corresponden. Hoy debemos plantear una disculpa pública por los asesinatos que se han dado en el periodo de la alerta de violencia de género (2017)”.
Llamó a convertir este libro en una acción de transformación, para que la alerta de violencia feminicida, genere justicia, con presupuestos para las familias de las víctimas que fueron privadas de la vida.
En la presentación estuvieron tres víctimas indirectas, y una sobrevivientes de los testimonios. Norma Alcaráz Jiménez, dio voz a su hija, Danae, cuyo caso sólo fue registrado como homicidio, y como su mamá no estaba acreditada en el expediente víctima indirecta, hasta la intervención de Reyna Aguilar.
La enfermera Elsa García Jimenez, sobreviviente de feminicidio, huyó con su hijo cuando recuperó la conciencia después de que su agresor la dio por muerta.
Griselda Vazquez Ramirez dijo que su hermana Sendy nunca imaginó que moriría tan joven a manos de su ex esposo, Javier, con quien había vivido casi 20 años juntos y procrearon dos hijas. Se divorciaron cuando supo que era homosexual, y dividieron el terreno donde vivían, y se convirtieron en vecinos.
“Los vecinos dicen que esa noche escucharon ruidos y un golpe muy fuerte, como si alguien se hubiera caído; una vecina se asomó a la casa, pero vio todo oscuro y pensó que no había nadie. Javier y Roberto aprovecharon la oscuridad de la noche para torturarla, después de matarla hasta se dieron tiempo de borrar evidencias porque incluso lavaron el piso”. También se llevaron a María Fernanda.
Finalmente, María Carmen Rodríguez, habló de hermana de Karla Mariel, que describió como una mujer bonita, sociable, buena amiga, hermana y madre. Después del reporte de su desaparición, ya sospechaban del esposo le había hecho daño. “Como es posible que una persona que te dice amar, que eres el amor de su vida, es dificil pensar que te pueda quitar la vida, que así sucedió”.
Aclaró que este año supo que fue detenido en prision cautelar, despues del hallazgo de restos humanos de Karla Mariel, y un abogado les advirtió que puede ser liberados porque cuando pasa dos años, y no está sentenciado aún puede salir en libertad.
Las feministas Marina Reyna Aguilar, Flor Dessire León Hernández, Alejandra Cárdenas Santana y Lourdes Chávez, durante la presentación del libro, en una sala del Palacio Cultura Ignacio Manuel Altamirano en el centro de Chilpancingo Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Rosalba Ramírez García
Chilpancingo
Activistas, académicas, y periodistas presentaron el libro Tejiendo nuestra historia en Guerrero, en la que se incluyen relatos sobre la experiencia personal de las actoras que encabezaron la demanda de la emisión de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres y entre las que están los desencuentros y las resistencias del Estado.
La presentación del libro se realizó en el palacio de Cultura Ignacio Manuel Altamirano, al que asistieron decenas de personas principalmente mujeres. Ahí una de las presentes, la feminista y académica Rosa Icela Ojeda Rivera leyó unos párrafos de este libro, en el se señala que la persistencia de la violencia feminicida en el estado excede los esfuerzos de la sociedad civil, de las mujeres y de las feministas, “incluso de la legislación”.
En la presentación del libro participó como moderadora la periodista y reportera de El Sur Lourdes Chávez Ramírez, quien también colaboró en su creación.
En esta actividad se recordó que fue hasta la última década del siglo pasado cuando en el Distrito Federal, ahora Ciudad de México, se reconoció y se legisló lo que en aquel momento solo se definía como “violencia intrafamiliar”.
Precisamente en los 90 grupos de académicas, políticas y activistas que impulsaron las primeras acciones a favor de las mujeres en los gobiernos y el Congreso del estado como el Movimiento de Solidaridad Contra la Violencia Sexual (Mosocovis), otros con perfiles de izquierda como Mujeres por la Democracia, la Caja de Pandora, y con la llegada de más diputadas al Poder Legislativo se creó la Comisión Especial de la Mujer y se promulga la Ley de Asistencia y Prevención de la Violencia Intrafamiliar.
Y desde 2014 se inició la lucha por la despenalización del aborto “en una coyuntura que al final fue poco favorable” y en 2016, se aglutinaron nuevamente mujeres activistas por la vida y la libertad de las mujeres “ante la violencia feminicida” en una Alianza Feminista del estado que demandó al gobierno estatal por no garantizar seguridad y justicia a las víctimas de la violencia feminicida.
Finalmente, como resultado, la Secretaría de Gobernación a través de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia (Conavim) emitió el 22 de junio de 2017 la declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en el estado de Guerrero para ocho municipios: Acapulco de Juárez, Ayutla de los Libres, Chilpancingo de los Bravo, Coyuca de Catalán, Iguala de la Independencia, José Azueta, Ometepec y Tlapa de Comonfort, y el siguiente año se solicitó que Chilpa se incluyera en esta alerta ante las muertes violentas de mujeres que estaban ocurriendo.
La maestra emérita de la Universidad Autónoma de Guerrero Luz Alejandra Cárdenas Santana fue una de las presentadoras, destacó el trabajo de las promotoras de la alerta y de las antecesoras que iniciaron a hablar de la violencia contra las mujeres.
Recordó uno de los primeros desencuentros que tuvieron con el entonces secretario general de Gobierno del estado Florencio Salazar Adame les dijo que no se podía emitir la declaratoria, porque el secretario de Gobernación federal le dijo que en los lugares en los que se había emitido se incrementaron los asesinatos de mujeres.
Y que incluso desde el gobierno “decían que éramos enemigas del estado de Guerrero porque queríamos ahuyentar al turismo”.
En el mismo sentido, la feminista Liduvina Gallardo Suástegui dijo que el entonces gobernador Héctor Astudillo Flores “se resistía a aceptar la alerta, el argumento era eso, que íbamos a espantar al turismo”, por lo que tuvieron que iniciar un proceso de sensibilización y “explicarles con bolitas y palitos” en lo que consistía la alerta.
La doctora en Sociología, Beatriz Canabal Cristini, presentó a estudiantes de la Universidad Autónoma de Guerrero su libro Actores y Movimientos Sociales en el Medio Rural Mexicano. Opinó que la política del gobierno federal de apoyar de forma individual a campesinos y productores es buena, pero no se debió descartar la participación de las organizaciones al calificarlas de corruptas.
Ayer por la tarde ante estudiantes de la Facultad de Sociología de la UAG, la socióloga hizo un recorrido histórico de las organizaciones rurales en México, después de que profesionistas hicieran comentarios que pueden encontrar un lector al momento de leer cada una de las páginas del libro.
En declaraciones, dijo, que el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador firmó el documento Plan de Ayala Siglo XXI. “Ahí se conjugaron todos esos actores sociales que reviso históricamente, campesinos, productores, indígenas, mujeres, cada uno con sus demandas, sus luchas y se supone que están dando respuesta, pero lo veo un poco difícil”.
Del porqué dice que ve difícil que se atienda la demanda, respondió: “el Plan de Ayala Siglo XXI lo firmaron organizaciones sociales y ahora se está respondiendo de manera individual, por el giro de la política. Se dice que a través de las organizaciones sociales se iba quedando el presupuesto, el dinero y había corrupción, pero mi opinión es que no todas las organizaciones deberían de definir como corruptas, unas tienen historia muy importante de luchas fuertes por la tierra, algunas sí y otras no, habría que relativizar”.
“La propuesta actual es si dar apoyos pero de manera individual, no a las organizaciones y este es un giro diferente, no digo que esté mal o que no vayan a recibir los campesinos el apoyo, pero es diferente”.
Abundó que los campesinos reciben apoyos directos del Programa Directo al Campo, “se les está dando de manera directa, creo que está bien porque no se propician liderazgos amañados, lo que digo es que no todas las organizaciones eran iguales”.
Agregó que durante la recopilación para su libro se percató de “un cambio fuerte y los cambios se recienten, y veo que de pronto las organizaciones dejaron de tener recursos, son cambios y se tiene que ir adaptando a estos cambios, no quiero evaluarlos ni bien ni mal, es muy pronto para hacer análisis, pero sí hay un cambio, porque a pesar de que van (más) de cuatro años no daría un veredicto si está bien o mal”.
Sostuvo que las zonas rurales están recibiendo apoyos monetarios, con fertilizante, que “cada vez se esta ampliando más la cobertura, hay que esperar, ahorita habrá un cambio en la Financiera Rural y hay cambios que tenemos que esperar un poco”.
La comentarista Nadia Alvarado Salas dijo que la socióloga en su libro explica y demuestra como va creciendo la política agraria en México, los cambios en sus diferentes momentos históricos con la clasificación de liberales y conservadores. Y “este trabajo nos vuelve la mirada al periodo cardenista… que luego de la Revolución mexicana y la Constitución que plasma justicia para todos trabajadores y campesina”.
“Hoy en tiempos de la Cuarta Transformación vemos que no es suficiente un buen diseño de los programas de gobierno para los que menos tienen, si la implementación y la operatividad en el campo no está libre de prácticas corruptas, de compadrazgos, de compromisos de campaña, además de burocratismo y lo tedioso que puede resultar para las personas del campo poder acceder a estos, tomando en cuenta la desigualdad y sus consecuencias, si sabe leer, escribir, si tiene acceso internet o no”.
En tanto Gisela Ayón Ávila, del libro destaco que en los movimientos sociales de la zona rural la participación de la mujer, la cual dijo que siempre acompaña a los hombres en los procesos productivos, pero también comentó que el sector del campo está “descuidado” y que se requieren más apoyos.
También estuvo la representante de mujeres indígenas Magdalena Valtierra, quien en su breve participación mencionó que en Acapulco son 40 mil indígenas radicados en Acapulco en más de 120 colonias, y que se cuenta con siete escuelas bilingües.