Homenaje en La Pintada a María de la Luz Núñez Ramos y a Arturo Martínez Nateras

La ex presidenta municipal de Atoyac María de la Luz Núñez Ramos y Arturo Martínez Nateras firman libros durante un homenaje por su trayectoria en la izquierda que les hicieron vecinos de La Pintada, el sábado pasado. Abajo, Martínez Nateras con el luchador social Mario Valdez Lucena Fotos: Cortesía de los organizadores

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

En el pueblo de La Pintada, en la sierra cafetalera de Atoyac, amigos y familiares ofrecieron el sábado 10 de enero pasado, un reconocimiento a la ex alcaldesa de ese municipio, y ex diputada federal y local, María de la Luz Núñez Ramos, y al militante del Partido Comunista y uno de los dirigentes del movimiento estudiantil de 1968 Arturo Martínez Nateras.
La ceremonia se realizó en el albergue de esa población que trascendió a partir de los años setentas debido a que se constituyó ahí la Cooperativa de producción Agropecuaria La Pintada SCL, que agrupaba a pequeños cafetaleros y de la que Núñez Ramos llegó a ser presidenta.
El homenaje denominado Reconocimiento de la Trayectoria de María de la Luz y Arturo fue organizado por Francisco Román y Cesáreo Moreno, dos vecinos de la localidad.
“Siento mucho cariño de parte de ustedes. Este reconocimiento debería de ser para ustedes, no para nosotros, porque sin ustedes no hubiéramos logrado lo que nos propusimos; como dice aquél, con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, dijo la homenajeada, en referencia a una frase del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Las actividades con motivo de la entrega del reconocimiento comenzaron a las 8 de la mañana con un desayuno; posteriormente, a las 9 de la mañana se ofició una misa en la capilla de la localidad en honor al profesor Fidel Núñez Ávila, padre de la homenajeada y cuyas cenizas fueron depositadas en el panteón de la localidad.
A partir de las 12 del día inició el homenaje en el albergue y al finalizar se ofreció una comida a los asistentes.
Quien dio la bienvenida fue Francisco Román, quien leyó una semblanza de Núñez Ramos. Otro vecino, Cesáreo Moreno, leyó la de Arturo Martínez Nateras, esposo de Núñez Ramos.
En su intervención, la ex alcaldesa, quien llegó por el PRD, agradeció las muestras de afecto que le ofrecieron los vecinos: “Ustedes me ayudaron a ganar siete municipios antes de que se dijera que eran tiempo de mujeres”, dijo en referencia a la elección en la que ganó como diputada federal de la LVII Legislatura (1997-2000).
“Quiero agradecerles por lo tanto a todos y a cada uno de ustedes y al gran creador del universo que nos permitió vivir y servir a ustedes en un lugar tan especial, tan hermoso”.
Agregó que la historia algún día va a registrar muy pronto por qué tenemos una presidenta (de la República) mujer.
Celebró que ya se reconoce la lucha de las mujeres, pero que la historia registrará “que antes de que existiera Morena nosotros le ganamos al PRI y logramos derrotar a un dictador que nunca mas volvió a hacer política; al contrario, debería estar en la cárcel porque probado está que él ordenó la masacre de Aguas Blancas”, en referencia al ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer.
Pidió paciencia, pues dijo que ya empezó a agarrar a muchos corruptos “porque la presidenta se ha propuesto limpiar este país, hasta que todas las autoridades entiendan que no venimos a robar, a mentir ni a traicionar al pueblo”.
Recordó que fue nombrada “entre los personajes mas importantes de nuestro país” para formar del Consejo Consultivo de Morena, “y ahí, con todas mis limitaciones trabajo, hago y doy mis opiniones, y voy a seguir haciéndolo hasta el ultimo aliento de mi vida”.
En su intervención habló, también, de la enfermedad que padece y que está a punto de llevarla a la muerte.
Dijo que le dio una enfermedad incurable que se llama fibrosis pulmonar, y que lo más que podría aguantar son cinco años, que ya esté en el quinto y hace un año los médicos le dijeron que en cualquier momento va a morir, “pero estoy viva, estoy aquí, gracias a la presidencia, a la fuerza y al cariño de mi familia y de muchos de ustedes, por eso estoy aquí viva todavía”.
La ex alcaldesa informó que su esposo Arturo, quien asistió, también libra una batalla en contra de un cáncer.
Entre los asistentes, la mayoría de La Pintada, estuvieron el luchador social de la izquierda histórica de Atoyac Mario Valdez Lucena, de la localidad vecina de La Finquita, y el cantautor Moisés Vázquez, quien le compuso y le cantó un corrido a la homenajeada.

Perfiles

Núñez Ramos fue presidenta municipal de Atoyac por el PRD en el trienio 1993-96. En su periodo le tocó la masacre de 17 campesinos en el vado de Aguas Blancas, municipio de Coyuca de Benítez, cuando se dirigían a Atoyac para realizar una protesta.
Además, fue diputada local en el periodo de 1996 a 97 y diputada federal en la LVII Legislatura (1997-2000).
Nació en Puentecillas, municipio de Leonardo Bravo, el 19 de febrero de 1948.
Desde muy joven fue militante de izquierda, pues a los 16 años ingresó a la Juventud Comunista Mexicana (JCM) y elegida responsable del Club en Chilpancingo.
De Chilpancingo, emigró en 1976 al entonces Distrito Federal (hoy Ciudad de México) para estudiar historia en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Participó activamente en el movimiento de 1968 desde el Comité de Lucha de la Facultad de Filosofía y Letras, según se lee en su biografía.
Además, es una de las fundadoras del Frente Democrático Nacional (FDN), que fundó Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
En 1972 es elegida presidenta de la Cooperativa de producción Agropecuaria La Pintada SCL que se estableció en La Pintada.
El 28 de junio de 1995 se cometió la masacre de Aguas Blancas y desde ese día hasta la salida del gobernador Figueroa Alcocer, el 12 de marzo de 1996, lo confrontó permanentemente, acusándolo de ser el responsable del ataque a los miembros de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS).
Asimismo, desde 2011 participó activamente en la fundación del partido Morena en el estado de Michoacán, y en el 2015 fue elegida candidata de ese partido a la gubernatura en aquel estado. Actualmente es integrante del Consejo Consultivo.
Arturo Martínez Nateras es escritor, editor y activista de izquierda y también es parte del Consejo Consultivo de Morena.
El oriundo de Tuxpan, Michoacán, también fue activista estudiantil y militante en las Juventudes Comunistas de México (JCM) y luego miembro del Comité Central del Partido Comunista Mexicano (PCM).
Martínez Nateras también participó en las manifestaciones del Movimiento Estudiantil del 68 como dirigente y sobrevivió a la masacre del 2 de octubre.
Fue preso político en la cárcel de Lecumberri de 1968 a 1971, y, volvió a la militancia en la izquierda. En 1972 coordinó la campaña presidencial del PCM de Valentín Campa, y fue fundador del Frente Democrático Nacional que postuló a Cárdenas como candidato presidencial en las elecciones de 1988.
Pertenecía entonces al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), una de las formaciones políticas que confluyeron en el FDN. Fue alcalde en su natal Tuxpan, Michoacán, asimismo, fundó en 1991 la Unidad Democrática de Michoacán.
En su biografía se dice que, como escritor y especialista en ingeniería electoral, “ha retratado desde su perspectiva diversos temas sobre política, democracia y procesos electorales en libros e infinidad de artículos y ensayos”.
Arturo Martínez Nateras estudió y dio clases de Ingeniería Mecánica-Eléctrica en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). También fue profesor en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e investigador en el Centro de Estudios sobre la Universidad, de 1979 a 1986.
Asimismo, llevó cursos de especialización en Italia, España y Rusia.

 

Mujeres y niñas deben rescatar el ejemplo de Benita Galeana, propone Rosa Icela Ojeda

La académica universitaria Rosa Icela Ojeda Rivera en la presentación de su libro Mujer indómita, imagen y símbolo, Benita Galeana, la moderadora Fernanda Cabrera Monzón y el comentarista profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) Ricardo Infante Padilla en la sala “José Francisco Ruiz Massieu” del Congreso del estado Foto: Jessica Torres Barrera

Lourdes Chávez

Chilpancingo

La feminista universitaria, Rosa Icela Ojeda Rivera, destaca la vida de la comunista Benita Galeana Lacunza, recipiendaria de la presea Sentimientos de la Nación 2023, post mortem, que entró 58 veces a la cárcel y usó hasta el final de sus días un corset porque tenía las costillas rotas a causa de la represión.
En la presentación de su libro Mujer indómita, imagen y símbolo, Benita Galeana, en el Congreso local, Ojeda Rivera, que también fue militante de izquierda, recordó que el Partido Comunista de México, fundado en 1919, estaba proscrito y era ilegal.
Sobre el contexto de las detenciones de Benita Galeana, la catedrática recordó que todavía en su tiempo, tras las pintas y los mítines, como activistas tenían que salir corriendo.
“A Benita le tocó mucho peor, con las camisas doradas (que se oponían a los movimientos obreros), que era salir corriendo porque si no te quedabas planchado, ellos se identificaban como grupos de choque, iban con caballos que te podían pasar, atropellar y matar, era un contexto diferente”.
Incluso, señaló que Benita Galeana no podía decir ni al esposo Mario Gil, otro intelectual comunista, a dónde había estado dos o tres noches, porque los Congresos eran clandestinos.
Aclaró que a esas generaciones de políticos les tocaba poner dinero propio “para construir lo maravilloso que tenemos, que no es todo lo que nos imaginamos, pero es mucho mejor de lo que tuvimos en otra época”.
Como ejemplo del carácter indómito de Benita Galeana, señaló que escribió su propia autobiografía, “tal como era en la vida diaria, directa, sin dobleces”.
Reveló en ese escrito que desde los cinco años de edad, sabía matar un marrano, rellenar la tripa para el chorizo, salir a vender la carne en la tarde, porque con la muerte de su mamá, su papá se perdió en el mezcal y perdió su riqueza, con 17 hijos en la familia.
En esa biografía, reveló que con esa edad, sufrió un abuso sexual de su cuñado, fue a tocarla por la noche, y entonces durmió con el cuchillo usado para matar cerdos. Cuando su cuñado volvió a tratar de tocar sus piernas le dio un tajo con el arma. El agresor no llegó a la casa hasta tarde el día siguiente, con dos dedos menos.
“A ella la tocó quien quiso, no quien la quería, eso lo debemos rescatar las mujeres y las niñas, sobre todo el estado que tenemos tanto que superar en abusos, que seguimos teniendo violencias que repercuten luego en muerte materna y demás, porque son muy jovencitas (las víctimas) y no están preparados sus cuerpos, ustedes saben de qué estoy hablando”, dijo Ojeda Rivera ante un público principalmente de feministas, funcionarias y diputados locales.
Añadió que, con 14 años, desesperada por salir de San Jerónimo, una posibilidad que le negaba su hermana Camila, la mayor, Benita le pidió a un mezcalero que la dejara ir con él, entonces por caminos de herradura, y la dejó en Acapulco.
“Más indómita que alguien que hace su propia historia, que renuncia a lo que puede decirse el destino, porque a las mujeres se nos enseñó que hay un destino, y la religión contribuye mucho a eso. Y no hay un destino, lo hacemos nosotras, o por lo menos tenemos que aprender a hacerlo”.
El presentador de la autora, el artista Ricardo Infante Padilla, recordó que escuchó de Benita Galeana por el escritor José Revueltas, que le habló de dos personas en el partido comunistas, formados en las causas sociales: Valentín Campa y Benita Galeana.
Incluso, indicó que fue Benita la que dio el aval a José Revueltas para formar parte del PCM, “siempre tuvo un muy bello recuerdo de esa mujer”.
Un día, en el taller de gráfico popular de José Sánchez, vio a una mujer hermosa con enormes aretes de oro, característicos de Iguala, y cuando pregunté por ella, le dijeron que era de Guerrero, Benita Galeana.
Se presentó como amigo de Revueltas, trabajador de la Universidad Autónoma de Guerrero, y la luchadora social le ofreció quedarse en su casa cuando fuera a la ciudad de México, donde generalmente comía caldo de pescado.
La presentación del libro, se realizó a propósito del aniversario de la Instalación del Primer Congreso de Anáhuac, que se conmemora hoy en la Catedral de la Asunción de María de Chilpancingo, con la entrega de la presea Sentimientos de la Nación.
Dio la bienvenida a la actividad, la presidenta de la Mesa Directiva, la diputada del PT, Leticia Mosso Hernandez, y al final, la presidenta de la Junta de Coordinación Política, diputada Yoloczin Domínguez Serna, reconoció la contribución de Benita en la defensa de los derechos laborales en México, lo que la convierte en un referente de las mujeres que buscan trascender.