El presidente de la Organización Campesina de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, Mariano Antonio de Jesús, denunció que en la comunidad de Apalani hay unas 30 casas derrumbadas y otras 80 “por colapsarse”, así como cuarteaduras en escuelas y daños en la Comisaría por el sismo magnitud 6.5 ocurrido el 2 de enero, y que las autoridades no han acudido a censar ni ayudar.
Vía telefónica, afirmó que los afectados no han sido atendidos por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que no ha mandado ni una brigada de atención para censar a los pobladores –quienes percibieron el sismo “muy fuerte” por la cercanía con San Marcos, donde fue el epicentro–, para que sean beneficiados y vean cómo se puede reparar el daño.
“Lamentablemente cayeron varias casas, casas tiradas hay, que son pérdida total, ya no se puede aplanar para que quede”, expresó, y añadió que las otras “están bien cuarteadas, en cualquier momento si sigue temblando lamentablemente se van a venir las casas”, ante las réplicas que siguen.
Agregó que hay daños en la Comisaría por colapsos en varias partes, que las escuelas también están “un poquito cuarteadas, pero pues igual, no vemos ni un ayuda hasta ahorita, porque para la gobernadora del estado (Evelyn Salgado Pineda) al parecer que no hubo daños, dicen… pero si fuera su casa de la gobernadora ya estuviera pidiéndole a la presidenta”.
A pregunta de si ya reportaron los daños ante las autoridades, contó que Protección Civil municipal acudió solamente a constatar si había personas fallecidas, que en una ocasión se encontró a la alcaldesa Abelina López Rodríguez y le dijo que no podía ayudar en nada más que si había que sacar algún cuerpo de los escombros.
Sobre las personas que perdieron sus casas, Mariano Antonio de Jesús informó que se han ido acomodando ahí en sus terrenitos para dormir afuera.
Llamó a que si Sheinbaum Pardo no puede mandar trabajadores para censar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “que nos brinde el apoyo aquí en las comunidades rurales que tanta falta hace la ayuda”.
Por otra parte, recordó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes construyó un puente entre las localidades de Las Minas y El Campanario, pero reclamó que “nunca le pusieron muro de piedra, un muro de concreto para retener la tierra” a los costados, ni se compactó la tierra para rellenar, advirtió que es un riesgo porque cuando llueva se va a deslavar todo y se pueden perder vidas porque “está mal construido”.
Vecinos de la colonia Francisco Villa durante el bloqueo que realizaron en la avenida Ruiz Cortines enfrente de las obras de empresas constructoras privadas que ponen en riesgo sus casas y las instalaciones del Colegio de Bachilleres Foto: Carlos Carbajal
Argenis Salmerón
Vecinos de la colonia Francisco Villa bloquearon tres horas y media en la avenida Ruiz Cortines para exigir la presencia de la presidenta municipal Abelina López Rodríguez, para resolver el problema de tres casas y el Colegio de Bachilleres 32 que están a punto de colapsar por la excavación de un predio.
Después de las 9 de la mañana, los vecinos afectados cerraron los dos sentidos de la vialidad mencionada, frente al Colegio de Bachilleres número 32.
Dijeron que desde enero de este año comenzaron los trabajos de excavación del predio sin licencia de construcción para edificar una tienda Tres B.
Reclamaron que al inicio de la temporada de lluvias de este año se comenzó a desprender el cerro y las casas se quedaron sin protección.
Se quejaron que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas clausuró la obra, pero no obligaron a reparar el daño a los propietarios del predio, hermanos Jorge y Brayan Molina Martínez.
Indicaron que la Coordinación de Protección Civil municipal emitió su dictamen de riesgo y afirmó que las tres casas no están aptas para habitar por el daño en el muro de contención.
Criticaron que los afectados se salieron de sus casas por seguridad y ahora están rentando.
En declaraciones a reporteros, la vecina Alejandra Isabel Meza Nava pidió que se repare el muro de contención de dos casas que están a punto de colapsar por una excavación de un predio para evitar daños en otra vivienda, además del Colegio de Bachilleres.
Se quejó que de diciembre a enero de este año comenzaron los trabajos de excavación, sin contar con licencia de construcción, por tanto “trabajaron mal y quitaron parte importante del cerro”.
Añadió que el dueño de la casa más afectada acudió a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas y después clausuró el predio y no repararon el daño.
Recordó que empezó la temporada de lluvias y aumentó el desprendimiento del cerro, incluso se cayó la barda del Colegio de Bachilleres número 32.
Relató que el 15 de junio se desprendió parte del muro de contención de dos casas y la Coordinación de Protección Civil puso sellos de clausura.
Criticó que el 5 de agosto reactivaron los trabajos de excavación de la obra, y que ya tenía licencia de construcción, pero para el muro de contención que todavía no hacen.
Aseguró que desde el 22 de agosto pasado los trabajadores se retiraron del predio y las lluvias siguieron tirando poco a poco los muros de contención de las casas.
Sostuvo que en septiembre las lluvias derrumbaron los muertos de contención de las casas que ahora están a punto de colapsar, “por seguridad no salimos de nuestra casas para rentar”.
“Queremos que la presidenta venga, ya está Obras Públicas y Protección Civil y resuelva el problema, porque los dueños del predio no responden”, recalcó.
Vía telefónica, uno de los propietarios les pidió a los vecinos solidaridad y que se dividieran los gastos para reparar los muros de contención.
El apoderado legal del predio aseguró que el daño era por cuestiones naturales, en referencia a la temporada de lluvias.
A la 1 de la tarde, los inconformes iban a ser atendidos por funcionarios del Ayuntamiento y a las 12:30 de la tarde retiraron el bloqueo.
Agentes de la Guardia Nacional, policías estatales y personal de resguardo del medioambiente participaron en el desalojo Foto: El Sur
Argenis Salmerón
Fuerzas federales y ambientales desalojaron nuevamente a ocupantes en la colonia Bosques de la Cañada y derribaron seis casas, siete cercados y 24 postes de madera para base de viviendas.
La operación se llevó a cabo de 6:30 de la mañana a 9:30 de la mañana de este viernes, en la zona protegida del parque nacional El Veladero, colindante con la colonia Chinameca.
En el desalojo participaron 60 efectivos de la Guardia Nacional, seis agentes de la Secretaría de Seguridad Pública, cinco de la Policía Ecológica, cuatro trabajadores de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas Conanp y dos empelados de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
La zona invadida está asentada en el parque nacional El Veladero. El sitio fue invadido por primera vez en septiembre del 2020.
Los inconformes aseguraron que van a seguir en pie de lucha con tal de conseguir un patrimonio para sus familiares.
Advirtieron que los afectados buscarán todos los medios para que se regularice una zona protegida por las dependencias del medio ambiente.
En declaraciones, una vecina que no dio su nombre, reclamó por el segundo desalojo y de la manera “arbitraria” de las fuerzas federales y ambientales de como acabaron con su patrimonio.
Sostuvo que los efectivos federales y nuevamente no presentaron una orden de desalojo y menos se identificaron para derribar las casas.
Criticó que las autoridades abusaron de su poder para derribar sus casas, que con “tanto sacrificio hicieron para tener un patrimonio”.
Manifestó que los vecinos siempre han mostraron disponibilidad con las autoridades de los tres órdenes de gobierno para tener un patrimonio.
“Creo que no se vale, porque de la noche a la mañana, vengan y nos tiren tantos años de trabajo, no es justo”, concluyó.
El 12 de marzo, fuerzas federales y autoridades ambientales desalojaron y derribaron 20 casas, 12 postes de madera y cortaron cables de energía eléctrica, mangueras para agua y tinacos, en la colonia Bosques de la Cañada.
Automóviles enterrados en la colonia Alejo Peralta de Acapulco Foto: Agencia Reforma
Jacob Morales Antonio / Argenis Salmerón / Aurora Harrison / Redacción
En Acapulco han ocurrido 12 fallecimientos a causa de huracán, de acuerdo con un informe de Protección Civil estatal, y la ciudad sigue con calles llenas de tierra, lodo, arena, carros enterrados, decenas de casas afectadas, colonias con problemas de energía eléctrica y fallas de Internet, montones de basura y sin agua potable.
El sábado se pudo entrar a la zona Diamante después de que el bulevar de Las Naciones y calles aledañas se inundaran por las lluvias, pero también el bulevar Vicente Guerrero, la avenida Lázaro Cárdenas y la carretera Cayaco-Puerto Marqués son difíciles de transitar por la gran cantidad de arena acumulada, luego de dos días que pararon las torrenciales lluvias de una semana causadas por el huracán John.
Un total de 255 toneladas de basura, entre pedazos de lanchas, llantas, botes de plástico, trozos de árboles fueron levantados de las playas por trabajadores de la Promotora de Playas y de jóvenes voluntarios, sin embargo hay grandes montones de basura en calles de la ciudad, como en los Barrios Históricos, ante la falta de recolección.
El Consejo de Protección Civil Municipal dio por clausurads la sesión permanente y se informó que están organizando un listado de afectaciones por el huracán John como parte del trámite de la declaratoria de desastre.
En Acapulco han ocurrido 12 fallecimientos por las lluvias según un informe de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
Una niña de 4 años falleció en La Sabana, un niño en la colonia Ecologista en La Venta, un hombre en la colonia Lomas La Esperanza, dos mujeres y un hombre en la colonia Lázaro Cárdenas y dos personas(no una como se informó inicialmente) en la colonia Ampliación La Libertad. Del resto de personas fallecidas no se conoce el lugar donde murieron.
Se conoció que hubo un deslave en una parte del panteón privado Camino al Cielo, en la colonia Leyes de Reforma, y hay restos óseos regados en las calles y algunas viviendas.
Son 19 colonias la mayormente afectadas, dice la gobernadora
La gobernadora Evelyn Salgado Pineda informó que son 19 colonias las más afectadas, la mayoría de la zona Diamante, por inundaciones.
Dijo que en cuatro días, los pluviómetros en Acapulco captaron 949 milímetros de lluvia, lo que equivale al 80 por ciento de lo que llueve en todo el año.
En declaraciones el sábado al visitar el albergue de Mundo Imperial, la gobernadora dijo que Acapulco se dividió en dos zonas conformadas por 19 colonias.
“Las ubicadas en zonas de alto riesgo, como son los derrumbes y deslaves, y que la otra es la inundable (la Diamante)”, explicó.
Destacó que las autoridades consideraron como la parte con mayor daño la Diamante.
“Sin embargo, quienes sufrieron el mayor daño, las colonias más afectadas son las que están aquí (Diamante) y también las que estaban arriba, muy cerca o viviendo en los cerros, dónde había rocas o donde ocurrieron los deslaves”.
Aclaró que no sólo se atenderá al puerto, “No nada más es Acapulco, nosotros vamos a atender Costa Chica, Costa Grande, Tierra Caliente y región Centro. Y voy a visitar todas las regiones”, indicó.
Informó que ha bajado el número de personas que se mantienen en los albergues. Habló sobre las reparaciones que se han hecho a la Autopista del Sol, la carretera Escénica y otros caminos para llegar al puerto.
La gobernadora informó que todas las mañanas se comunica con el presidente Andrés Manuel López Obrador, para rendirle informes sobre la situación y los avances que hay en el estado tras el paso de John.
Salgado Pineda aseguró que a partir de este fin de semana Acapulco y Guerrero ya habían entrado a una etapa de recuperación, reforzando la ayuda humanitaria y rehabilitando la infraestructura afectada.
Montones de basura en la ciudad
Ayer había montones de basura en las colonias Carabalí, Aguas Blancas y Hogar Moderno, además el fraccionamiento Costa Azul, Río Grande a un lado del compactador de basura, cerca del mercado, atrás del almacén de los autobuses y Diego Hurtado de Mendoza, afuera de los lavaderos.
La recolección de basura está suspendida por el corte del puente en el poblado del kilómetro 21 tras el impacto de John, que da acceso al relleno sanitario del poblado de Paso Texca.
La suspensión de energía eléc-trica continúa en las colonias Vi-cente Guerrero, El Rastro, San Agustín, Héroes de Guerrero, Manantiales, Ampliación Lázaro Cárdenas y en diferentes puntos de la Zapata y Renacimiento.
El sistema Acabús trabajó de manera normal, pero con un horario reducido al habitual de 8 de la mañana y terminó a las 7 de la noche.
Arena y lodo por todas partes
El bulevar Vicente Guerrero, la avenida Lázaro Cárdenas y la carretera Cayaco-Puerto Marqués, son difíciles de transitar por la gran cantidad de arena acumulada, luego de dos días en que pararon las torrenciales lluvias de una semana causadas por el paso del huracán John por la costa de Acapulco.
En un recorrido que comenzó en la esquina de la avenida El Quemado con el bulevar Vicente Guerrero, en la colonia Vacacional, en el sentido México-Acapulco la arena acumulada supera el medio metro en los tres carriles centrales y dos laterales de la vía que es el principal acceso a la ciudad.
En el sentido Acapulco-México se habilitó un carril de contraflujo, lo que está provocando desde el viernes una complicada circulación, sumado a que los choferes de los taxis colectivos amarillos que no acatan las órdenes de la Guardia Nacional y la Policía del Estado para no bajar o subir pasajero en la esquina del bulevar y la avenida que da acceso a la Central de Abasto.
En esa zona hay una retroexcavadora tratando de retirar la arena de un carril para poder dar la circulación, pero hasta la noche de este domingo seguía retirando la arena. En el lugar quedaron un camión de pasajeros y un trailer atascados.
En el mismo bulevar, pero en la esquina con la calle 14 de la colonia Emiliano Zapata, hay otro cúmulo de arena y lodo que también comenzó a ser retirado por otra maquinaria. En el estacionamiento de la plaza comercial de la colonia los vendedores del tianguis de los miércoles y domingo se organizaron y comenzaron a retirar el lodo.
En la avenida Lázaro Cárdenas la circulación en al menos tres tramos es en uno solo sentido. El primer cierre es en frente de la colonia La Libertad, donde hay una gran cantidad de arena que bajó de la parte alta del cerro, otro tramo afectado es el que está pasando el mercado del poblado de La Sabana, y el último en frente al rastro.
En la carretera Cayaco-Puerto Marqués la situación para circular es aun más compleja, la arena cubrió en algunos tramos a automóviles completos. La gran cantidad de lodo y agua encharcada, obstaculiza la circulación en ambos carriles, debido a que la gran cantidad de arena con grandes pendientes.
El tramo que se encuentra metros antes de llegar a la plaza comercial Patio, en su sentido hacia Puerto Marqués está cerrado debido a que la arena cubrió completamente la calle y subió más de medio metro de altura, y en el contraflujo los automovilistas se enfrentan a pendientes donde se atoran los automóviles más bajos.
Otro tramo donde hay un corte y contraflujo a la circulación es frente a la unidad habitacional La Navidad, donde la arena cubrió a un automóvil, y a dos trailer hasta la altura de las llantas. Otro tramo cerrado es el que está abajo del puente y el trébol que da acceso al Macrotúnel, hasta llegar frente a la Pepsi, donde hay una gran cantidad de lodo y hasta una vaca muerta.
En todos los tramos cerrados hay maquinaria pesada tratando de retirar la gran cantidad de arena acumulada para poder abrir la circulación. Estas tres importantes vías de la ciudad son la única salida de la zona Diamante desde el bulevar de Las Naciones para salir de Acapulco por la Autopista del Sol, debido al colapso de un puente en el viaducto Diamante que mantiene cerrada la circulación.
Está cerrado también un tramo frente al Club de Golf, debido a la tierra acumulada y hay lenta circulación porque está cerrado en una distancia 200 metros.
En la calzada Pie de la Cuesta, en el tramo del fraccionamiento Mozimba hasta El Derrumbe permanecen los montones de tierra. Un carril de cada sentido está abierto a la circulación de vehículos, además hay corrientes de agua que se desplazan por la vialidad.
En la avenida Cuauhtémoc, en el tramo del puente Bicentenario, hay un sentido cerrado por la fuerte corriente de agua y el acumulamiento de tierra.
Limpian playa Papagayo
Este domingo en la playa Papagayo, cerca del hotel Krystal Beach, hubo brigadas de limpieza, en su mayoría jóvenes que se comunicaron a través de la red social de Facebook para salir a limpiar el área de arena de la bahía.
El director de la Promotora de Playas, Alfredo Lacunza de la Cruz, dijo que hay “gran cantidad de arena en playa Tamarindos, Honda, Tlacopanocha, Las Hamacas, y hemos atendido desde las Hamacas hasta El Morro que se puede ver la playa libre, que podemos ver grandes cantidades que están siendo colocadas en la banqueta donde esperamos que se seque para poder ser retirada porque mojada pesa tres veces más de lo normal y estamos metiendo maquinaria para retirar los troncos que son más pesados”.
Vecinos de los Barrios Históricos dejan basura en las calles
Vecinos de los Barrios Históricos comenzaron a acumular basura en las esquinas de las calles, creando cerros de desechos como ocurrió tras el huracán Otis, afectando la circulación, invaden banquetas, contaminan la zona y trabajadores de Saneamiento Básico no ha podido recogerla.
En la entrada del Barrio de la Guinea, atrás del Zócalo, a contra esquina del Palacio Municipal, hay montones de bolsas con basura dejadas por los vecinos que bajan desde las partes altas.
En el acceso al Barrio del Hospital, sobre la banqueta de la calle Vicente Guerrero, otro montón de basura cada día crece más, a pesar de que los vecinos que viven cerca de esos puntos negros han colocado imágenes religiosas y anuncios para pedir que no arrojen ahí sus desechos, pero hacen caso omiso.
Más arriba, en la entrada al callejón de La Unión, del Barrio de Las Crucitas, los montones de basura alcanzan dos metros de alto, y tres de ancho, invaden la entrada.
Este domingo, las bolsas ya invadían el acceso al callejón y la circulación vehicular en la calle Vicente Guerrero, por lo que los vecinos pidieron a las autoridades brindar el apoyo para recolectar con el camión o con camionetas y así evitar mayores afectaciones a la comunidad y a los usuarios de la vía que comunica a la colonia Centro con la calzada Pie de la Cuesta.
En la entrada al parque de La Iguana, también están acumulando la basura.
Los dueños del restaurante de mariscos Buzos, sucursal fraccionamiento Costa Azul, regalaron comida a las personas, en solidaridad por los daños que dejó el huracán John.
Becados del programa Jóvenes Construyendo el Futuro de la Secretaría de Bienestar federal, pintan fachadas de las casas en el barrio Del Hueso Foto: Carlos Carbajal
Karina Contreras / Argenis Salmerón
Brigadas de jóvenes Construyendo el Futuro pintaron fachadas de casas en la colonia Centro, Bellavista, Emiliano Zapata y otras como parte de programa Pintando Acapulco del gobierno federal, después de los daños dejados por el huracán Otis en octubre del año pasado.
En el centro una brigada de seis jóvenes y un coordinador, originarios de la Ciudad de México, trabajaron en la calle Ignacio Zaragoza, en el Barrio del Hueso.
Además de la pintura, utilizaron rodillos, brochas, espátulas y plástico para cubrir ventanas o puertas.
Los trabajadores dijeron que tiene dos días pintando fachadas de casas, cerca de la iglesia Nuestra Señora del Carmen.
Sin embargo, dijeron que la brigada tiene una semana con labores de concientización con vecinos para que se cumplan los requisitos mínimos para el pintado de las casas.
El coordinador de la brigada, Pablo Alonso García, dijo que no hay límite de pintura para el trabajo en las casas, ni tampoco una fecha estipulada para terminar.
Afirmó que de 8 a 10 casas terminan en dos días de trabajo en una jornada laboral que no tiene horario, porque salen de Chilpancingo a las 7 de la mañana.
Una trabajadora que viene de la Ciudad de México dijo que hay 12 colores de pintura del programa federal Pintemos Acapulco para las viviendas y que la única condición es que los propietarios de las casas tengan limpia el área, que las paredes no tengan grasa ni moho verde.
Agregó que las casas que tengan grasa se recomienda a los propietarios lavar con detergente y una escoba y el moho con cloro y jabón para quitarlo porque en caso de no haya limpieza en las paredes no pueden aplicar la pintura, porque se caería.
Afirmó que el beneficio de la pintura en las casas, es para todos en Acapulco, no importa que no hayan ido a las asambleas previas.
Contó que hay dueños de las casas que no les gustan los colores de la pintura y no quieren el beneficio y otros manifestaron que ya tenían pintada su fachada.
Indicó que en esos dos casos la brigada de jóvenes se pasa a la siguiente vivienda para evitar confrontación.
En su caso, relató que también apoyó en el censo de las personas damnificadas por el huracán Otis y después regresó para la entrega de apoyo económico.
En la colonia Zapata, una de las más afectadas por el huracán Otis, ayer había brigadas de la Secretaría del Bienestar del estado de Zacatecas que pintaron las fachadas de 14 viviendas de la calle 10.
Dichas casas se inundaron más de un metro y muchas todavía tenían la señal del nivel alcanzado por el agua. Ahora están pintadas en colores como azul, amarillo, verde, rojo y naranja.
Desde hace una semana inició el programa Juntos Pintamos Acapulco, que es seguimiento a las acciones de reconstrucción de la ciudad luego del impacto del huracán Otis en octubre pasado.
Uno de los brigadistas informó que se tenía programado pintar este martes 14 fachadas de casas de la calle 10 de la popular colonia y que solamente pintan dos niveles.
La labor incluye también las casas desocupadas para que todo quede uniforme. Entran a laborar desde las 7 de la mañana hasta que concluyan su labor, alrededor de las 5 de la tarde, y comentó que todos son del estado de Zacatecas y que tienen seguros de riesgo.
El encargado de las brigadas del Bienestar Zacatecas, Antonio Becerra Hernández, informó que desde el lunes empezaron su trabajo del programa Juntos Pintamos Acapulco y explicó que primero colocan en la pared un sellador para que agarre la pintura y no se deslave cuando llueva.
Comentó que algunos vecinos piden participar en el pintado de sus viviendas y que laboran cinco brigadas.
Aseguró que la pintura que están colocadas en las falladas de las viviendas es de buena calidad y con la colocación de sellador agarra bien y “no es fácil que se caiga”.
Tras los daños causados a las viviendas por el huracán Otis que pasó hace 10 meses, brigadas de Jóvenes Construyendo el Futuro pintan fachadas en el Barrio del Hueso, del centro de la ciudad, y en colonias como la Zapata de la periferia (imagen). Ayer también la gobernadora y el delegado federal anunciaron el inicio del registro para la pensión de adultos mayores Foto: Karina Contreras
Inicia registro para pensión de adultos;
se instalarán 148 mesas de atención
Daniel Velázquez
La gobernadora Evelyn Salgado Pineda y el delegado de programas federales en la entidad, Ivan Hernández Díaz, anunciaron el inicio desde este lunes 19 del registro para hombres y mujeres que cumplen 65 años en agosto al programa de pensión para adultos mayores.
El registro culmina el 31 de agosto y las personas que deseen incribirse deberán acudir a las sucursales del Banco del Bienestar en sus municipios o en alguno de los 19 módulos dispuestos para ese trámite. En total son 148 mesas de las cuales 120 están en los bancos de Bienestar y 19 módulos, explicó la gobernadora durante un mensaje transmitido en redes.
Los requisitos que deben cumplir los interesados es tener 65 años de edad, presentar identificación vigente, acta de nacimiento, CURP, comprobante de domicilio y teléfono.
El delegado recordó que en 2018, cuando llegó el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, la pensión de adultos mayores era de mil 160 pesos y sólo “con una palanca” podrían ser beneficiarios de ese programa,. En cambio actualmente son 350 mil adultos mayores en Guerrero que reciben la pensión y se les entregan 6 mil pesos bimestrales.
El más reciente registro antes del proceso electoral que fue en febrero. Se incorporaron mil 688 adultos mayores, pero se espera que esta vez sean cuatro veces más; es decir, unas 6 mil personas.
El registro será por orden alfabético, de acuerdo con la primera letra de su primer apellido. Los días 19 y 26 de agosto para las letras A B y C; del 20 al 27 de agosto para las letras D, E, F, G, H; 21 y 28 de agosto para las letras I, J, K, L, M; 22 y 29 de agosto para las letras N, Ñ, O, P, Q, R; 23 y 30 de agosto para S, T, U, V, W, X, Y, Z; y los días 24 y 31 de agosto que serán sábados se recibirán a los rezagados de todas las letras.
En el caso de Acapulco, habrá cuatro módulos y seis sucursales del Banco Bienestar donde se podrá hacer el registro de nuevos beneficiarios, los módulos estarán ubicados en el centro de convenciones, unidad deportiva Jorge Campos, en la colonia Emiliano Zapata y en el parque Manzanillo.
En su mensaje, el delegado federal reiteró su postura de que en los programas de Bienestar no hay intermediarios, luego la gobernadora agregó que la pensión es un derecho de los adultos mayores que nadie les puede condicionar, limitar o quitar y que no hay intermediarios.
Pinta el gobierno federal las fachadas de las casas de las distintas colonias de la ciudad
Afirman coordinadores de las brigadas del programa Jóvenes Construyen-do el Futuro que el beneficio de la pintura en las casas es para todos en Acapulco, no importa que no hayan ido a las asambleas previas
Karina Contreras / Argenis Salmerón
Brigadas de jóvenes Construyendo el Futuro pintaron fachadas de casas en la colonia Centro, Bellavista, Emiliano Zapata y otras como parte de programa Pintando Acapulco del gobierno federal, después de los daños dejados por el huracán Otis en octubre del año pasado.
En el centro una brigada de seis jóvenes y un coordinador, originarios de la Ciudad de México, trabajaron en la calle Ignacio Zaragoza, en el Barrio del Hueso.
Además de la pintura, utilizaron rodillos, brochas, espátulas y plástico para cubrir ventanas o puertas.
Los trabajadores dijeron que tiene dos días pintando fachadas de casas, cerca de la iglesia Nuestra Señora del Carmen.
Sin embargo, dijeron que la brigada tiene una semana con labores de concientización con vecinos para que se cumplan los requisitos mínimos para el pintado de las casas.
El coordinador de la brigada, Pablo Alonso García, dijo que no hay límite de pintura para el trabajo en las casas, ni tampoco una fecha estipulada para terminar.
Afirmó que de 8 a 10 casas terminan en dos días de trabajo en una jornada laboral que no tiene horario, porque salen de Chilpancingo a las 7 de la mañana.
Una trabajadora que viene de la Ciudad de México dijo que hay 12 colores de pintura del programa federal Pintemos Acapulco para las viviendas y que la única condición es que los propietarios de las casas tengan limpia el área, que las paredes no tengan grasa ni moho verde.
Agregó que las casas que tengan grasa se recomienda a los propietarios lavar con detergente y una escoba y el moho con cloro y jabón para quitarlo porque en caso de no haya limpieza en las paredes no pueden aplicar la pintura, porque se caería.
Afirmó que el beneficio de la pintura en las casas, es para todos en Acapulco, no importa que no hayan ido a las asambleas previas.
Contó que hay dueños de las casas que no les gustan los colores de la pintura y no quieren el beneficio y otros manifestaron que ya tenían pintada su fachada.
Indicó que en esos dos casos la brigada de jóvenes se pasa a la siguiente vivienda para evitar confrontación.
En su caso, relató que también apoyó en el censo de las personas damnificadas por el huracán Otis y después regresó para la entrega de apoyo económico.
En la colonia Zapata, una de las más afectadas por el huracán Otis, ayer había brigadas de la Secretaría del Bienestar del estado de Zacatecas que pintaron las fachadas de 14 viviendas de la calle 10.
Dichas casas se inundaron más de un metro y muchas todavía tenían la señal del nivel alcanzado por el agua. Ahora están pintadas en colores como azul, amarillo, verde, rojo y naranja.
Desde hace una semana inició el programa Juntos Pintamos Acapulco, que es seguimiento a las acciones de reconstrucción de la ciudad luego del impacto del huracán Otis en octubre pasado.
Uno de los brigadistas informó que se tenía programado pintar este martes 14 fachadas de casas de la calle 10 de la popular colonia y que solamente pintan dos niveles.
La labor incluye también las casas desocupadas para que todo quede uniforme. Entran a laborar desde las 7 de la mañana hasta que concluyan su labor, alrededor de las 5 de la tarde, y comentó que todos son del estado de Zacatecas y que tienen seguros de riesgo.
El encargado de las brigadas del Bienestar Zacatecas, Antonio Becerra Hernández, informó que desde el lunes empezaron su trabajo del programa Juntos Pintamos Acapulco y explicó que primero colocan en la pared un sellador para que agarre la pintura y no se deslave cuando llueva.
Comentó que algunos vecinos piden participar en el pintado de sus viviendas y que laboran cinco brigadas.
Aseguró que la pintura que están colocadas en las falladas de las viviendas es de buena calidad y con la colocación de sellador agarra bien y “no es fácil que se caiga”.
Brigadistas de la Dirección de Salud municipal fumigaron y entregaron bolsitas con abate ayer a viviendas de las colonias Hogar Moderno y Aguas Blancas para combatir la proliferación del mosquito del dengue en esta zona céntrica de Acapulco, pero algunos vecinos les negaron la entrada a su casa.
Algunos argumentaron que porque estaban comiendo, otros que tienen enfermos que cuidar dentro de sus viviendas, un mecánico no permitió que fumigaran su terreno, lleno de fierros viejos y proclive a ser un refugio para el mosquito, porque tiene gallos que cuidar, y otra vecina simplemente dijo: “no, gracias”.
Los trabajadores de Salud municipal comentaron que esto ha sucedido en otros partes del municipio pese a la “contingencia” que se prevé que pueda producirse durante la temporada de lluvias y que tuvo su primer gran día apenas este jueves.
El Sur acompañó en la mañana de ayer la jornada de trabajo de los brigadistas del Ayuntamiento de Acapulco, que salieron del hospital de Hogar Moderno, ubicado a un costado del mercado de esta popular colonia del municipio, y caminaron por la calle aledaña de Aguas Blancas, perteneciente ya a la colonia del mismo nombre.
Es una vía en la que varios de los domicilios fungen como trabajo para mecánicos, por lo que hay varios carros en arreglo o simplemente destartalados públicamente, y estos fierros y lugares sucios son focos para la proliferación del mosquito que ocasiona la enfermedad del dengue, comentó uno de los brigadistas.
Eran en total ocho trabajadores de Salud municipal, todos identificados con su chaleco blanco y la leyenda Acapulco vs. Dengue, programa del Ayuntamiento puesto en marcha después del paso del huracán Otis, que ocasionó el aumento de casos de pacientes de esta enfermedad y que en lo que va del año y hasta el miércoles suman mil 843 casos, de los cuales han fallecido entre 12 y 13, informó a El Sur el director de Salud municipal, Aniceto Leguizamo Dimas.
Los trabajadores se dispersaron a lo largo de la calle, había dos fumigadores que entraban a las casas o a las viviendas donde les permitieron, después de que otro trabajador preguntaba a los vecinos si podían llevar a cabo su trabajo.
La mayoría de los vecinos de esta zona de Acapulco permitió el ingreso, además conocían a los trabajadores, y éstos fumigaron patios grandes, en algunos de éstos había muchos desechos.
El brigadista comentó que varios vecinos acumulan basura, pero no la tiran y se va juntando dentro de sus viviendas, lo que es un factor importante para la proliferación del mosquito.
También comentó que en otras colonias, como la Progreso, una de las que tiene mayor incidencia de dengue, observan este factor de riesgo y otro fundamental, que es la acumulación de agua en recipientes que no están limpios.
Los trabajadores de Salud entienden que acumulan agua porque su suministro escasea, pero parte de su labor es la “concientización” de que almacenar agua en recipientes que no están limpios pues propicia la propagación del dengue, además de que deben tapar los recipientes.
Después de la labor de concientización, sigue la entrega de abate, que en una jornada normal de 8 de la mañana a 4 de la tarde dan hasta un bulto de este material para el agua, es decir, 15 kilos.
Ayer, los vecinos de Hogar Moderno y Aguas Blancas recibieron abate después de que sus casas recibieron la fumigación debida, esta última es la tercera medida que aplican los brigadistas de Salud y de la que dijeron que no tiene impacto si los vecinos no mantienen limpios sus espacios de sus casas y los recipientes de agua.
Cuando se identifica un caso de dengue, los integrantes de Salud municipal llevan a cabo un “barrido” o cerco sanitario en 200 metros a la redonda y que consiste en la misma labor: concientización, abate y fumigación.
Además de la Progreso, otra colonia con alta incidencia de dengue es Ciudad Renacimiento, donde los brigadistas también han encontrado resistencias para entrar a los domicilios, en algunos de éstos simplemente no está el dueño o el habitante, y en otros casos se debe a la inseguridad que prevalece en la zona, lo que genera desconfianza hacia los funcionarios que llegan a visitar esta zona suburbana del municipio.
Las brigadas se hacen de lunes a viernes, próximamente van a ir a San Agustín, en la zona rural no han encontrado muchos casos y tampoco los factores de riesgo comentados, además que los pobladores reciben a los brigadistas porque ya hay una comunicación previa con el comisario de la localidad.
Algunos vecinos de la colonia Aguas Blancas abandonaron sus casas luego del impacto del huracán Otis, porque no tienen dinero para la reconstrucción y lo que otorgó el gobierno federal apenas alcanza para comenzar la obra.
Los daños visibles de las casas construidas de material son ventanas rotas, láminas desprendidas, incluso paredes colapsadas.
La mayoría de las casas tienen un segundo nivel, pero construido de techo de láminas galvizadas y madera o herrería.
Desde afuera se puede ver las casas que tienen basura como bolsas de plástico, botellas de vidrio, hojas de árboles y polvo encima de sillas y mesas.
Según los vecinos, los propietarios solamente censaron sus casas afectadas para cobrar el apoyo económico de la reconstrucción de viviendas que otorgó el gobierno federal.
Aseguraron que los dueños abandonaron sus viviendas después del huracán Otis, y otras casas no tienen energía eléctrica ni agua potable.
La vecina Elisa Miranda Piedra dijo que algunos vecinos abandonaron sus viviendas y solamente cobraron el dinero del gobierno federal para la reconstrucción de las casas afectadas por el huracán Otis.
“Tal parece que ni su propia casa quieren, se justifican que fue poco dinero y no alcanza para reconstruir”, comentó.
Manifestó que los vecinos hubieran aprovechado para darle el mantenimiento a sus casas, “fue una buena ayuda para comenzar”.
“Hay casas que sí sufrieron daño total por el huracán Otis, y que se requiere un poco más de dinero”, puntualizó.
Añadió que hay casas que tienen aproximadamente 30 años de antigüedad y que “definitivamente se tienen que demoler y construir una nueva”.
Recomendó a los vecinos que abandonaron sus casas que regresen para evitar que sea un refugio de delincuentes o que otra persona se meta a vivir.
“Ojalá haya más ayuda del gobierno federal para los damnificados del huracán Otis y se apoyen a los que verdaderamente necesitan”, indicó.
Vecinos de la colonia Ex Campo de Tiro, en la zona poniente de la ciudad, dijeron que no pueden reconstruir sus casas totalmente tras el impacto del huracán Otis, debido a que está escasa la mano de obra y el material está muy caro.
Las paredes de la casas están construidas la mayoría de material y el techo de madera y lámina de cartón.
Algunos vecinos reconstruyeron sus techos y otros construyeron lozas de concreto con el apoyo del gobierno federal.
En la calle hay material de construcción como arena, cemento, grava, madera y varillas de diferentes medidas.
La señora Dolores Ayala Olivos, se quejó que no hay mano de obra para la reconstrucción de las viviendas afectadas por el impacto del huracán Otis.
Añadió que los albañiles hacen esperar de tres a seis meses para reconstruir tu casa y cobran “muy caro y a veces no hacen las cosas bien”.
Comparó que el costo alto del material de construcción y la mano de obra, “viene saliendo el mismo precio”.
Ejemplificó que sí se gastan 50 mil pesos en material, “es el mismo precio para pagar al albañil después de Otis, los costos se dispararon un 50 por ciento”.
Agradeció a presidente Andrés Manuel López Obrador el apoyo a los damnificados del huracán Otis, “no nos dejó solos, pero el estado y municipio sí, no dieron nada”.
El vecino Juan Palomo Díaz, reclamó que no hay mano de obra disponible y están dando los precios altos, “los costos están por los cielos, se están aprovechando”.
“Ahorita es el empleo más solicitado para los contratistas (albañiles) se buscan a jóvenes y les pagan 200 pesos diarios y ellos se quedan con la mayor parte y solamente observan la obra”, manifestó.
Contó que le cobran 20 mil pesos para hacer cimientos de concreto, el techo de madera con láminas galvizadas, “se imagina el costo tan elevado, solamente para no estar expuestos en las lluvias”.
Dijo que el costo del material de construcción subió un 50 por ciento, en comparación con el año pasado, “hay un abuso de los negocios y la autoridad no hace nada”.
Casas destruidas por el huracán Otis y que fueron abandonadas por sus habitantes en la colonia Panorámica que toma su nombre de la espectacular vista de la bahía que tiene Foto: Carlos Carbajal
Aurora Harrison
A casi siete meses del huracán Otis, damnificados de la colonia Panorámica, ubicada en la parte alta de la Infonavit Alta Progreso, continúan los trabajos de reconstrucción de sus casas donde utilizó todo el apoyo económico que dio el gobierno federal e incluso pidieron prestado.
La colonia tiene una vista espectacular de la bahía, pero el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público, viviendas con daños en los techos, y bajareques de madera colapsados. Uno de los accesos es por la calle Paseo de la Cañada, de la colonia Infonavit Alta Progreso, una zona cercana al parque El Veladero.
La señora Felipa Sánchez tiene más de 30 años viviendo en esa colonia; su casa tenía el techo de lámina y las paredes eran de concreto, pero con el huracán Otis una pared se colapsó porque le cayeron varios árboles.
El huracán Otis “fue mucho más feo que Paulina, estábamos aquí en la casa, vino un aire fuerte se llevó toda la lámina, fue horrible, si no nos hubiéramos salido a la mejor nos hubiéramos muerto, porque todas las láminas vinieron a dar aquí (al patio de su casa), no se podía pasar”, platica sentada en una silla de plástico en el patio de su vivienda.
Recordó que su madre, una adulta mayor y su suegra, que viven cerca, se fueron a refugiar en su casa, donde ella vive con su marido y su hijo, pero tampoco era lugar seguro, “porque toda la lámina ya se la había llevado el huracán”.
“Era tan feo el aire que se veía como rayos que caían del cielo, fue un segundo que nos salimos, fue rápido, mi suegra también se vinieron y rápido nos fuimos para otro lado porque si hubiéramos quedado otro rato nos hubiera caído todo, porque había árboles y todos se los llevó, había muchos palos de mango, todo cayó en el patio, fue muy rápido que nos salimos porque si no ya no estuviéramos aquí contándolo”, dijo.
Contó que fue un “terror” para ella y sus familiares el huracán “lo vivimos muy feo y nos quedamos como traumados, ahora hay que echarle ganas, vamos a seguir construyendo, la ayuda del gobierno aunque sea poquito nos sirvió, porque usted sabe que se le mete mucho dinero a una casa, lo que nos dio el gobierno fue un empujón, porque si hubiera estado otro gobierno ni siquiera nos hubieran dado nada”.
Cuando se salieron de su casa corrieron a refugiarse en el área del baño de una vivienda que está en construcción. Fue lo más cerca que les quedaba, no podían irse a otro lado porque el aire se los podía llevar. Porque también se les cayó la barda, “a mi suegra se le cayó la casa, se quedó sin casa, mi sobrina también, y no teníamos a donde irnos, así que tuvimos que empezar a limpiar, recogimos todas las láminas viejas que había para volver a construir de nuevo”.
“Quedamos como traumados, ayer (domingo en la noche) estaba pringando y mi nieto al escuchar los rayos me dice abuelita ya viene otro huracán, le dije no te asustes, esperemos en Dios que todo lo que han dicho no sea cierto, pero sólo Dios sabe”, dijo.
Su casa la está construyendo ahora de concreto, luego de recibir el dinero fue a las casas de materiales para surtirse de tabique, cemento, varilla para levantar su vivienda, porque ahora quiere un lugar donde sea más seguro para su familia y ella, “un lugar en donde nos podamos refugiar”.
“Porque no todos los vecinos te quieren ayudar, o echar la mano en una situación así, por ejemplo mi cuñado fue a pedir permiso a una vecina que su casa es de material y no quisieron darnos el apoyo, entonces le dije a mi marido, hay que construir de material, y pedimos dinero prestado, porque si nos dio el gobierno los 35 mil y los 8 mil, pero eso no iba a alcanzar ni para empezar, por eso pedimos prestado, nos endeudamos para hacer esto, porque si no lo hacíamos a dónde nos vamos a refugiar y tenemos que echarle ganas”.
Con su sombrero y su amarrador de alambre, le ayuda a su marido a construir su casa, van a hacer tres cuartos, para que puedan entrar los ocho miembros de su familia, “pero ya nos quiere agarrar el agua, porque aunque le echamos todas las pilas, no podemos acabar”.
“Nos tardamos porque no había material, y hasta que compramos el material, y luego que comparábamos precios, porque lo están dando más caro, porque antes del huracán había comprado porque hice las paredes de dos cuartitos, estaba más barato me salía en 8 mil el millar de tabicón, ¿ahora sabe cuánto está?, 10 mil u 11 mil el millar del tabicón y la varilla 300 pesos una, y la de tres octavos más de 200 pesos. ¡imagínese! ya no podemos construir, todo el material caro, ya no alcanza el dinero”, platicó.
Abundó que el albañil cobra caro y luego no hace bien el trabajo, “luego aparte te están cobrando por todo, ahorita, ya se hacer las cadenas, mi marido lo arma, yo soy la que los amarro, pero por eso estamos haciendo estos tres cuartos”.
Después del huracán su marido e hijos lo que han hecho es trabajar en la construcción de su casa. “Estamos agradecidos porque es el único gobierno que nos ha ayudado, porque ya ven que la presidenta que está aquí ¿cuándo se vino a parar aquí?, nunca ha dado la cara, ahorita como ya son las votaciones quieren más, cada quien que haga su lucha”.
“Si ya pasó un huracán categoría 5 qué nos esperamos, que venga otro igual o más peor, porque pues ahora nos quedamos sin árboles y los árboles siempre nos ayudan, porque nos dan oxígeno y sombra, además nos protegían, pero ahora el aire vendrá más peor”, opinó.
Ofelia Rodríguez también resultó afectada por el huracán, su casa era de madera y lámina galvanizada, pero el huracán se la llevó, su cama y sus muebles se dañaron.
Actualmente improvisó un bajareque, mientras terminan de construir su cuarto, el cual lo hizo con el apoyo que dio el gobierno federal y con un dinero que pidió prestado, le falta colar la loza, pero para eso necesita más dinero y material.
“Tengo mi casita, estoy contenta, aunque todavía le falta, le voy a poner mientras lámina”, dijo la vecina que mencionó: “el dinero que me dio el presidente lo invertí para mi casa”.
Recordó que ese día que impactó el huracán su hijo, quien se encontraba trabajando, le dijo que se saliera y que buscara un lugar seguro porque “venía feo, yo todavía estaba acostada, eran las 11 de la noche, cuando vi que se llevó un pedazo de techo”, corrió a la casa de su hijo, donde estaba su nuera para refugiarse.
A “ella también se le voló todo, y tuvimos que correr hacia otro lado, porque no estábamos seguras, yo no quería creer que vendría feo, cuando las láminas empezaron a volar, todo eso hizo feo, los árboles se trozaron, hizo muy feo”.
En un barranco, en esa misma colonia Panorámica está la casa del señor Juan Manuel Acosta, un adulto mayor que vive solo. Su vivienda la reconstruyó nuevamente de madera y lámina, porque después de que el huracán la destruyó estaba durmiendo bajo una lona. Con ayuda de otra persona, fue que empezó a levantar su casa.
Recordó que durante el impacto del huracán, volaron las láminas, se cayeron unos árboles en su predio y como pudo se salió, toda la noche la pasó debajo de un puente que está en la barranca. Aunque sus vecinos le decían que se fuera a refugiar y le alumbraban con focos no podía moverse de donde estaba, porque las láminas volaban y los árboles se caían.
“Sentí que no iba a vivir, fue increíble, no sentí miedo, tres veces me levantó el aire, pero no me llevó porque me sostuve de las ramas”, dijo, mientras mostraba su casita que hizo con madera y láminas reutilizadas que se volaron de otras viviendas, mientras que levanta las paredes de lo que será su casa de material.
En la colonia hay casas que las están arreglando por los daños que tuvieron con el huracán, y árboles que se le cayeron algunas ramas ya están retoñando. Sin embargo, hay viviendas que se dañaron y que no han sido reparadas, algunas casas de madera colapsaron.