Denuncian que en Apalani hay unas 30 casas derrumbadas y otras 80 por colapsar

Yee Trujillo

El presidente de la Organización Campesina de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, Mariano Antonio de Jesús, denunció que en la comunidad de Apalani hay unas 30 casas derrumbadas y otras 80 “por colapsarse”, así como cuarteaduras en escuelas y daños en la Comisaría por el sismo magnitud 6.5 ocurrido el 2 de enero, y que las autoridades no han acudido a censar ni ayudar.
Vía telefónica, afirmó que los afectados no han sido atendidos por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que no ha mandado ni una brigada de atención para censar a los pobladores –quienes percibieron el sismo “muy fuerte” por la cercanía con San Marcos, donde fue el epicentro–, para que sean beneficiados y vean cómo se puede reparar el daño.
“Lamentablemente cayeron varias casas, casas tiradas hay, que son pérdida total, ya no se puede aplanar para que quede”, expresó, y añadió que las otras “están bien cuarteadas, en cualquier momento si sigue temblando lamentablemente se van a venir las casas”, ante las réplicas que siguen.
Agregó que hay daños en la Comisaría por colapsos en varias partes, que las escuelas también están “un poquito cuarteadas, pero pues igual, no vemos ni un ayuda hasta ahorita, porque para la gobernadora del estado (Evelyn Salgado Pineda) al parecer que no hubo daños, dicen… pero si fuera su casa de la gobernadora ya estuviera pidiéndole a la presidenta”.
A pregunta de si ya reportaron los daños ante las autoridades, contó que Protección Civil municipal acudió solamente a constatar si había personas fallecidas, que en una ocasión se encontró a la alcaldesa Abelina López Rodríguez y le dijo que no podía ayudar en nada más que si había que sacar algún cuerpo de los escombros.
Sobre las personas que perdieron sus casas, Mariano Antonio de Jesús informó que se han ido acomodando ahí en sus terrenitos para dormir afuera.
Llamó a que si Sheinbaum Pardo no puede mandar trabajadores para censar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “que nos brinde el apoyo aquí en las comunidades rurales que tanta falta hace la ayuda”.
Por otra parte, recordó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes construyó un puente entre las localidades de Las Minas y El Campanario, pero reclamó que “nunca le pusieron muro de piedra, un muro de concreto para retener la tierra” a los costados, ni se compactó la tierra para rellenar, advirtió que es un riesgo porque cuando llueva se va a deslavar todo y se pueden perder vidas porque “está mal construido”.

Sigue sin ser reactivado el servicio de agua en Apalani, denuncia dirigente campesino

Daniel Velázquez

A seis meses de haber solicitado ayuda para reactivar el servicio de agua en Apalani la comunidad sigue en el olvido, ni el gobierno federal, estatal o municipal han atendido su demanda, denunció el presidente de la Organización Campesina de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, Mariano Antonio de Jesús.
Desde el 19 de enero de este año, Mariano Antonio de Jesús ha solicitado ayuda a las autoridades federales, estatales y municipales para que atiendan el sistema de agua de la comunidad del Acapulco Rural, pero dijo que no ha recibido respuesta.
“La red de agua potable sigue sin función, está totalmente abandonada, no se vale que tengamos el río Papagayo a unos kilómetros y nosotros estemos sin agua”.
En declaraciones por teléfono y consultado sobre la respuesta que le han dado autoridades de gobierno donde solicitó ayuda, narró que en el gobierno municipal no les hacen caso, en febrero fueron funcionarios de la CAPAMA y es la única vez que han acudido al pueblo y lo que sabe es que esos funcionarios que visitaron el pueblo ya no están en la paramunicipal.
Del gobierno del estado dijo que no le interesa atender los problemas de las comunidades y del gobierno federal se quejó que nada más le dan “largas” para atenderlo, que mande una carta aquí y allá pero no le atienden ni le ofrecen solución.
“El llamado es a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que regrese a ver un pueblo que se llama Apalani”.
Agregó que por el huracán Erick estuvieron incomunicados 15 días, pues no hubo energía eléctrica por los postes que se cayeron, los derrumbes y no hubo servicio de teléfono.
Dijo que ayer buscó a la secretaria privada de la gobernadora para recordarle el problema de la falta de agua y pedirle ayuda para reforzar los techos de las viviendas porque son de láminas y la respuesta que le dieron fue “no hay nada”.
En la comunidad de Apalani habitan unas mil 600 personas, entre niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, el servicio de agua no funciona desde hace más de un año, antes del huracán Otis se dañó la bomba, después vino el huracán y la atención se centró en los damnificados y con el huracán John se azolvó el sistema de agua que fue construido durante el gobierno del expresidente de la República Enrique Peña Nieto.

Trabajan todos los centros de salud del municipio, menos dos de la zona rural: Salud

El director de Salud municipal, Aniceto Leguizamo Dimas, informó que los centros de salud están trabajando, con excepción de los ubicados en las comunidades rurales Apalani y San Martín del Jovero, donde los habitantes están siendo atendidos con brigadas médicas.
En declaraciones al salir de una conferencia de prensa, que encabezó la alcaldesa Abelina López Rodríguez para presentar el plan emergente contra el dengue en la sala de Cabildo, el funcionario explicó que los centros de salud están cerrados debido a que los médicos renunciaron y no ha podido conseguir sus remplazos, porque nadie se quiere ir lejos.
“No tengo en Apalani, simplemente el médico se me fue porque estaba enfermo y en San Martín del Jovero también se fue”, manifestó.
Agregó que “nuestros médicos no quieren irse a comunidades lejanas, no se quieren ir a esas zonas”.
El funcionario explicó que no se les puede obligar a los doctores, que esas comunidades afectadas por la falta de médico están siendo atendidas con brigadas médicas.
Aseguró que de los 25 centros de salud que tiene el municipio, 23 están laborando de manera normal. Reconoció que la falta de doctores en esas comunidades es un problema que se debe corregir, pero mientras, constantemente se visita con brigadas y espera que en breve puedan mandar un médico.
Manifestó: “Quien se quiera ir, hay lugar para que se contrate en esos sitios”.
En cuanto a medicamentos dijo que están bien y, cuando menos, hay los medicamentos básicos para atender todos los días. Dijo que llegó un lote de medicamentos, que tiene en el almacén, y que serán distribuidos, por lo que no hay desabasto. (Karina Contreras).

Reciben 50 toneladas de maíz y sus primeras despensas comuneros de Cacahuatepec

Integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRC-PC) vigilan un trailer con 50 toneladas de maíz que fue enviado a la comunidad de Cacahuatepec para repartirlas entre pobladores damnificados por el huracán Otis Foto: Lenin Ocampo Torres

Lenin Ocampo Torres

Cacahuatepec

Tres semanas después del huracán Otis, pobladores de Cacahuatepec, en la zona rural de Acapulco, recibieron 50 toneladas de maíz y sus primeras despensas, que fueron entregadas bajo vigilancia de los integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria.
Este viernes a la 1 de la tarde, al menos 500 comuneros recibieron los apoyos de organizaciones sociales, empresariales y de derechos humanos, entre las que destacan el Fondo Amuzgo de la Costa Chica, Centro de Derechos Humanos Tlachinollan y el grupo banquero City Banamex.
El vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, y por lo menos 20 policías comunitarios, acudieron a la comunidad La Concepción a recibir dos tráileres con los víveres, ante la amenaza de que “gravilleros” pretendían interceptar y saquear los camiones.
“Es la primera ayuda que nos llega. No hemos recibido una sola despensa de parte del gobierno. En esta ocasión nos traen 50 toneladas de maíz, esto va a beneficiar a 500 familias de los bienes comunales de Cacahuatepec. Una costalilla que pesa 50 kilos de grano le alcanza para comer bien a una familia 15 días. Si les damos dos costalillas, por lo menos ya tienen aseguradas las tortillas de un mes”, explicó Marco Antonio Suástegui durante una platica con los medios de comunicación, en la zona del embarcadero del río Papagayo, que cruza de La Concepción a Cacahuatepec, donde llegaron a descargar los camiones.
“Lo malo es que aquí hay que bajarla y como no hay puente, hay que cruzarla en unas pangas. Mucha gente se la va a llevar navegando (hasta el pueblo), la van a cruzar río abajo a las comunidades más olvidadas, al Acapulco de la miseria. Porque está el Acapulco de los ricos, el Acapulco de los pobres allá en las colonias y el Acapulco de la miseria acá en los Bienes Comunales de Cacahuatepec, donde estamos olvidados”, expresó el vocero del Cecop.
Las comunidades beneficiadas son El Campanario, Apalani, Cruces de Cacahuatepec, El Rincón, El Carrizo, El Cantón, Huixtlan, Atonalillo, Huamuchitos, Las Parotas, Rancho Las Marías, Los Ilamos, Parotillas y La Concepción, todas pertenecientes al núcleo agrario de Cacahuatepec.
Suástegui Muñoz señaló que ante ese abandono institucional, los pobladores van a valorar la entrada de los políticos que quieran hacer campañas electorales, “si es posible no dejarán que se haga la instalación de casillas” para el próximo proceso de 2024.
“Van a venir, como siempre, a buscar el apoyo de Cacahuatepec. Como la diputada (federal) Rosario Merlín, que estuvo 12 años mamando la ubre y no ha venido ni a dejar un paracetamol. (Joaquín) Jakco Badillo, otro buitre que se aprovechó de las comunidades, le toca este distrito. Ricardo Astudillo, que tampoco ha venido, y por supuesto la presidenta (Abelina López Rodríguez) que sólo se ha pasado peleándose y quejándose. Creo que deberían ir a la cárcel, es lo que se merecen, no estamos muy contentos con ellos”, reclamó el dirigente.
También denunció que el senador Félix Salgado Macedonio les prometió mil despensas, que siguen sin llegar.
Los pobladores de ese núcleo agrario, que se encuentra a 40 minutos de Acapulco, se llevaron al menos 800 bultos de maíz al embarcadero del río Papagayo, para trasladaros en lancha a las comunidades donde iban hacer repartidos.
El encargado del área de Fomento Social de City Banamex, informó que la ayuda se da para “apoyar a las comunidades marginadas, para superar la pobreza, y en el caso de Cacahuatepec, se acordó que por cada peso que se aportara, el banco aportaría otro, para que finalmente el fondo que se junte esté destinado a la recuperación posterior a los desastres”.
“Nos contactaron las organizaciones que han estado trabajando en esta zona de Cacahuatepec. En este caso, Cooperación Comunitaria, que es una asociación civil, para conseguir maíz y lo hicimos con el Fondo Amuzgo en la Costa Chica. Se consiguieron 40 toneladas, que es parte de lo que se reparte aquí”, dijo.
La primera entrega es de 800 bultos de maíz, con un costo de inversión de 500 mil pesos.
En esta zona, el huracán Otis devastó las cosechas de maíz y dejó sin techos de lámina a cientos de viviendas, que no resistieron las ráfagas de aire de más de 300 km/h.
Los habitantes de los bienes comunales de Cacahuatepec se volvieron a quejar de que tres semanas después, no han sido censados por los “Servidores de la Nación”, a pesar de que también son damnificados del huracán Otis.

Pobreza e ignorancia en Apalani y El Campanario; faltan servicios básicos

* Llega Oportunidades, pero no es suficiente

* Los maestros tienen que ir a dar clases en compañía de policías, pues son frecuentes los asaltos

  Karina Contreras * Ubicadas en el área rural de Acapulco, las comunidades de Apalani y El Campanario, como otros muchos pueblos, carecen de servicios básicos como agua y drenaje. Y aunque cuentan con un centro de salud, éste es insuficiente para atender a cientos de familias de ambos lugares.

A dos horas del puerto y por un camino de terracería se llega a El Campanario y Apalani, un lugar donde se huele y se siente la pobreza de sus habitantes. Las casas son bajareques construidas con lodo, lámina de cartón, teja y palos, y esparcidas en cerros rocosos y áridos con apenas unos cuantos árboles y caminos polvorientos que son recorridos por pies    agrietados.

Su economía se basa en la explotación del carbón y en la siembra de jamaica, para consumo de la familia siembran maíz, calabazas y sandía. En esos pueblos comer carne es un lujo que no se pueden dar.

Los niños van a la escuela con uniforme que ya pasaron sus mejores días y muchos de ellos descalzos, otros llevan huaraches remendados. Aunque son beneficiados con el programa Oportunidades cada dos meses, simplemente, 125 pesos no alcanzan para cubrir las necesidades de un niño que, según las autoridades “son el futuro de México”.

En esos pueblos reina la delincuencia en constantes asaltos, que hacen que los maestros rurales tengan miedo de subir, para hacerlo la policía tiene que ir por ellos al San Juan el Chico, si no, ese día no hay clases.

Mónica Ramírez Villancio es profesora desde hace dos años en la escuela Emiliano Zapata de la comunidad de Apalani y da el tercer grado. Reconoció que los maestros suben en grupo a los pueblos y resguardados por policías debido a los asaltos.

Sobre los pequeños de esa comunidad dijo que hay momentos en que se siente frustrada como profesora, ya que debido a la alimentación y lo alejado de las comunidades los niños no aprenden rápidamente, y a veces siente que no aplica el programa correcto con ellos.

Señaló que es muy difícil para el maestro rural estas circunstancias, pero confesó estar mejor que otros profesores de comunidades marginadas.

Otros problemas de estas dos comunidades son el centro de salud que se encuentra en El Campanario, el cual cuenta con una sola doctora y enfermera para atender a más de 500 familias de ambos pueblos. Ahí los habitantes se quejaron de que la doctora se va desde el miércoles y regresa hasta el lunes; lo cual fue negado por la encargada del centro de salud, Rita Mazón Rodríguez quien dijo que nada más se va los viernes, pues tiene que entregar un reporte semanal.

Mazón Rodríguez comentó que ella atiende entre 20 y 40 consultas diarias y las principales enfermedades que se registran son las respiratorias y diarreicas. Un gran logro es que el 95 por ciento de la mujeres se ha realizado el papanicolao y nada más una resultó con problemas.

En El Campanario todavía se conserva la tradición de castigar a la persona con el cebo –que consiste en dos pesados maderas donde se traba el pie– cuando se portan mal, y ahí, bajo el rayo del sol o el frío puede permanecer más de dos horas.