Madres y padres de familia gastan hasta 3 mil pesos sólo en el uniforme de sus hijos, más los gastos que implican el material didáctico y las cooperaciones voluntarias, por lo que han debido solicitar préstamos para hacerle frente a los pagos.
En la popular comercial Aquique, especializada en uniformes, hay una larga fila donde a cada minuto que pasa, las mujeres y algunos padres de familia se van formando; algunos preguntan precios, otros sobre si hay uniformes disponibles.
Al salir de la tienda, la madre familia Jazmín, quien llegó a la tienda ubicada en el centro de la ciudad desde la unidad habitacional El Coloso, compartió que uno de sus hijos ingresará a primaria y el otro a preescolar.
Los gastos para su hijo de primaria son primero el uniforme, que consta de una camisa de 240 pesos, una chazarilla de 210 y un pantalón de 280, que en total suman 730 pesos; además del conjunto del uniforme de educación física, que estimó en 500 pesos. A esto se suman un par de zapatos de 500 pesos, tenis de 400, la mochila de 600, calcetas y calcetines unos 200, dando un total de 2 mil 930 pesos.
La mujer comentó que en este gasto no considera la cooperación voluntaria que pide la escuela, de 600 pesos, para el mantenimiento del plantel. Dijo que ella no está en contra de la cooperación, porque el gobierno desatiende a las escuelas y a veces no hay agua, por lo que deben comprar pipas; tampoco se envía material de limpieza para los baños y las áreas verdes,. Además, los maestros no pueden estar poniendo ese dinero de su quincena, cuando es la responsabilidad de las autoridades.
Compartió que los padrinos de su hijo han amortiguado parte de los gastos que está realizando, porque le han regalado el material didáctico para la escuela, que a su hijo que va a entrar al jardín de niño le han obsequiado otros familiares la mochila, los zapatos, y el material didáctico, pero que aun con esta ayuda, su esposo debió pedir un préstamo, porque los gasto rebasan el salario de ambos.
Casas destruidas por el huracán Otis y que fueron abandonadas por sus habitantes en la colonia Panorámica que toma su nombre de la espectacular vista de la bahía que tiene Foto: Carlos Carbajal
Aurora Harrison
A casi siete meses del huracán Otis, damnificados de la colonia Panorámica, ubicada en la parte alta de la Infonavit Alta Progreso, continúan los trabajos de reconstrucción de sus casas donde utilizó todo el apoyo económico que dio el gobierno federal e incluso pidieron prestado.
La colonia tiene una vista espectacular de la bahía, pero el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público, viviendas con daños en los techos, y bajareques de madera colapsados. Uno de los accesos es por la calle Paseo de la Cañada, de la colonia Infonavit Alta Progreso, una zona cercana al parque El Veladero.
La señora Felipa Sánchez tiene más de 30 años viviendo en esa colonia; su casa tenía el techo de lámina y las paredes eran de concreto, pero con el huracán Otis una pared se colapsó porque le cayeron varios árboles.
El huracán Otis “fue mucho más feo que Paulina, estábamos aquí en la casa, vino un aire fuerte se llevó toda la lámina, fue horrible, si no nos hubiéramos salido a la mejor nos hubiéramos muerto, porque todas las láminas vinieron a dar aquí (al patio de su casa), no se podía pasar”, platica sentada en una silla de plástico en el patio de su vivienda.
Recordó que su madre, una adulta mayor y su suegra, que viven cerca, se fueron a refugiar en su casa, donde ella vive con su marido y su hijo, pero tampoco era lugar seguro, “porque toda la lámina ya se la había llevado el huracán”.
“Era tan feo el aire que se veía como rayos que caían del cielo, fue un segundo que nos salimos, fue rápido, mi suegra también se vinieron y rápido nos fuimos para otro lado porque si hubiéramos quedado otro rato nos hubiera caído todo, porque había árboles y todos se los llevó, había muchos palos de mango, todo cayó en el patio, fue muy rápido que nos salimos porque si no ya no estuviéramos aquí contándolo”, dijo.
Contó que fue un “terror” para ella y sus familiares el huracán “lo vivimos muy feo y nos quedamos como traumados, ahora hay que echarle ganas, vamos a seguir construyendo, la ayuda del gobierno aunque sea poquito nos sirvió, porque usted sabe que se le mete mucho dinero a una casa, lo que nos dio el gobierno fue un empujón, porque si hubiera estado otro gobierno ni siquiera nos hubieran dado nada”.
Cuando se salieron de su casa corrieron a refugiarse en el área del baño de una vivienda que está en construcción. Fue lo más cerca que les quedaba, no podían irse a otro lado porque el aire se los podía llevar. Porque también se les cayó la barda, “a mi suegra se le cayó la casa, se quedó sin casa, mi sobrina también, y no teníamos a donde irnos, así que tuvimos que empezar a limpiar, recogimos todas las láminas viejas que había para volver a construir de nuevo”.
“Quedamos como traumados, ayer (domingo en la noche) estaba pringando y mi nieto al escuchar los rayos me dice abuelita ya viene otro huracán, le dije no te asustes, esperemos en Dios que todo lo que han dicho no sea cierto, pero sólo Dios sabe”, dijo.
Su casa la está construyendo ahora de concreto, luego de recibir el dinero fue a las casas de materiales para surtirse de tabique, cemento, varilla para levantar su vivienda, porque ahora quiere un lugar donde sea más seguro para su familia y ella, “un lugar en donde nos podamos refugiar”.
“Porque no todos los vecinos te quieren ayudar, o echar la mano en una situación así, por ejemplo mi cuñado fue a pedir permiso a una vecina que su casa es de material y no quisieron darnos el apoyo, entonces le dije a mi marido, hay que construir de material, y pedimos dinero prestado, porque si nos dio el gobierno los 35 mil y los 8 mil, pero eso no iba a alcanzar ni para empezar, por eso pedimos prestado, nos endeudamos para hacer esto, porque si no lo hacíamos a dónde nos vamos a refugiar y tenemos que echarle ganas”.
Con su sombrero y su amarrador de alambre, le ayuda a su marido a construir su casa, van a hacer tres cuartos, para que puedan entrar los ocho miembros de su familia, “pero ya nos quiere agarrar el agua, porque aunque le echamos todas las pilas, no podemos acabar”.
“Nos tardamos porque no había material, y hasta que compramos el material, y luego que comparábamos precios, porque lo están dando más caro, porque antes del huracán había comprado porque hice las paredes de dos cuartitos, estaba más barato me salía en 8 mil el millar de tabicón, ¿ahora sabe cuánto está?, 10 mil u 11 mil el millar del tabicón y la varilla 300 pesos una, y la de tres octavos más de 200 pesos. ¡imagínese! ya no podemos construir, todo el material caro, ya no alcanza el dinero”, platicó.
Abundó que el albañil cobra caro y luego no hace bien el trabajo, “luego aparte te están cobrando por todo, ahorita, ya se hacer las cadenas, mi marido lo arma, yo soy la que los amarro, pero por eso estamos haciendo estos tres cuartos”.
Después del huracán su marido e hijos lo que han hecho es trabajar en la construcción de su casa. “Estamos agradecidos porque es el único gobierno que nos ha ayudado, porque ya ven que la presidenta que está aquí ¿cuándo se vino a parar aquí?, nunca ha dado la cara, ahorita como ya son las votaciones quieren más, cada quien que haga su lucha”.
“Si ya pasó un huracán categoría 5 qué nos esperamos, que venga otro igual o más peor, porque pues ahora nos quedamos sin árboles y los árboles siempre nos ayudan, porque nos dan oxígeno y sombra, además nos protegían, pero ahora el aire vendrá más peor”, opinó.
Ofelia Rodríguez también resultó afectada por el huracán, su casa era de madera y lámina galvanizada, pero el huracán se la llevó, su cama y sus muebles se dañaron.
Actualmente improvisó un bajareque, mientras terminan de construir su cuarto, el cual lo hizo con el apoyo que dio el gobierno federal y con un dinero que pidió prestado, le falta colar la loza, pero para eso necesita más dinero y material.
“Tengo mi casita, estoy contenta, aunque todavía le falta, le voy a poner mientras lámina”, dijo la vecina que mencionó: “el dinero que me dio el presidente lo invertí para mi casa”.
Recordó que ese día que impactó el huracán su hijo, quien se encontraba trabajando, le dijo que se saliera y que buscara un lugar seguro porque “venía feo, yo todavía estaba acostada, eran las 11 de la noche, cuando vi que se llevó un pedazo de techo”, corrió a la casa de su hijo, donde estaba su nuera para refugiarse.
A “ella también se le voló todo, y tuvimos que correr hacia otro lado, porque no estábamos seguras, yo no quería creer que vendría feo, cuando las láminas empezaron a volar, todo eso hizo feo, los árboles se trozaron, hizo muy feo”.
En un barranco, en esa misma colonia Panorámica está la casa del señor Juan Manuel Acosta, un adulto mayor que vive solo. Su vivienda la reconstruyó nuevamente de madera y lámina, porque después de que el huracán la destruyó estaba durmiendo bajo una lona. Con ayuda de otra persona, fue que empezó a levantar su casa.
Recordó que durante el impacto del huracán, volaron las láminas, se cayeron unos árboles en su predio y como pudo se salió, toda la noche la pasó debajo de un puente que está en la barranca. Aunque sus vecinos le decían que se fuera a refugiar y le alumbraban con focos no podía moverse de donde estaba, porque las láminas volaban y los árboles se caían.
“Sentí que no iba a vivir, fue increíble, no sentí miedo, tres veces me levantó el aire, pero no me llevó porque me sostuve de las ramas”, dijo, mientras mostraba su casita que hizo con madera y láminas reutilizadas que se volaron de otras viviendas, mientras que levanta las paredes de lo que será su casa de material.
En la colonia hay casas que las están arreglando por los daños que tuvieron con el huracán, y árboles que se le cayeron algunas ramas ya están retoñando. Sin embargo, hay viviendas que se dañaron y que no han sido reparadas, algunas casas de madera colapsaron.
Los vecinos de la colonia Panorámica, ubicada arriba del Infonavit Alta Progreso y colindante con el parque El Veladero, han gastado todo el dinero que el gobierno federal les entregó en la reparación de sus hogares que Otis afectó. Ahí, ante una vista espectacular de la bahía, el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público y las viviendas muestran daños en los techos. En la imagen, la señora Felipa Sánchez y su esposo, damnificados por el huracán, en la labor de reconstrucción de su casa Foto: Carlos Carbajal
Continúan los damnificados por el huracán Otis reconstruyendo sus casas en la colonia Panorámica
Invierten el dinero entregado por el gobierno federal, pero es insuficiente, por lo que han pedido prestado para conseguir material y mano de obra
Aurora Harrison
A casi siete meses del huracán Otis, damnificados de la colonia Panorámica, ubicada en la parte alta de la Infonavit Alta Progreso, continúan los trabajos de reconstrucción de sus casas donde utilizó todo el apoyo económico que dio el gobierno federal e incluso pidieron prestado.
La colonia tiene una vista espectacular de la bahía, pero el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público, viviendas con daños en los techos, y bajareques de madera colapsados. Uno de los accesos es por la calle Paseo de la Cañada, de la colonia Infonavit Alta Progreso, una zona cercana al parque El Veladero.
La señora Felipa Sánchez tiene más de 30 años viviendo en esa colonia; su casa tenía el techo de lámina y las paredes eran de concreto, pero con el huracán Otis una pared se colapsó porque le cayeron varios árboles.
El huracán Otis “fue mucho más feo que Paulina, estábamos aquí en la casa, vino un aire fuerte se llevó toda la lámina, fue horrible, si no nos hubiéramos salido a la mejor nos hubiéramos muerto, porque todas las láminas vinieron a dar aquí (al patio de su casa), no se podía pasar”, platica sentada en una silla de plástico en el patio de su vivienda.
Recordó que su madre, una adulta mayor y su suegra, que viven cerca, se fueron a refugiar en su casa, donde ella vive con su marido y su hijo, pero tampoco era lugar seguro, “porque toda la lámina ya se la había llevado el huracán”.
“Era tan feo el aire que se veía como rayos que caían del cielo, fue un segundo que nos salimos, fue rápido, mi suegra también se vinieron y rápido nos fuimos para otro lado porque si hubiéramos quedado otro rato nos hubiera caído todo, porque había árboles y todos se los llevó, había muchos palos de mango, todo cayó en el patio, fue muy rápido que nos salimos porque si no ya no estuviéramos aquí contándolo”, dijo.
Contó que fue un “terror” para ella y sus familiares el huracán “lo vivimos muy feo y nos quedamos como traumados, ahora hay que echarle ganas, vamos a seguir construyendo, la ayuda del gobierno aunque sea poquito nos sirvió, porque usted sabe que se le mete mucho dinero a una casa, lo que nos dio el gobierno fue un empujón, porque si hubiera estado otro gobierno ni siquiera nos hubieran dado nada”.
Cuando se salieron de su casa corrieron a refugiarse en el área del baño de una vivienda que está en construcción. Fue lo más cerca que les quedaba, no podían irse a otro lado porque el aire se los podía llevar. Porque también se les cayó la barda, “a mi suegra se le cayó la casa, se quedó sin casa, mi sobrina también, y no teníamos a donde irnos, así que tuvimos que empezar a limpiar, recogimos todas las láminas viejas que había para volver a construir de nuevo”.
“Quedamos como traumados, ayer (domingo en la noche) estaba pringando y mi nieto al escuchar los rayos me dice abuelita ya viene otro huracán, le dije no te asustes, esperemos en Dios que todo lo que han dicho no sea cierto, pero sólo Dios sabe”, dijo.
Su casa la está construyendo ahora de concreto, luego de recibir el dinero fue a las casas de materiales para surtirse de tabique, cemento, varilla para levantar su vivienda, porque ahora quiere un lugar donde sea más seguro para su familia y ella, “un lugar en donde nos podamos refugiar”.
“Porque no todos los vecinos te quieren ayudar, o echar la mano en una situación así, por ejemplo mi cuñado fue a pedir permiso a una vecina que su casa es de material y no quisieron darnos el apoyo, entonces le dije a mi marido, hay que construir de material, y pedimos dinero prestado, porque si nos dio el gobierno los 35 mil y los 8 mil, pero eso no iba a alcanzar ni para empezar, por eso pedimos prestado, nos endeudamos para hacer esto, porque si no lo hacíamos a dónde nos vamos a refugiar y tenemos que echarle ganas”.
Con su sombrero y su amarrador de alambre, le ayuda a su marido a construir su casa, van a hacer tres cuartos, para que puedan entrar los ocho miembros de su familia, “pero ya nos quiere agarrar el agua, porque aunque le echamos todas las pilas, no podemos acabar”.
“Nos tardamos porque no había material, y hasta que compramos el material, y luego que comparábamos precios, porque lo están dando más caro, porque antes del huracán había comprado porque hice las paredes de dos cuartitos, estaba más barato me salía en 8 mil el millar de tabicón, ¿ahora sabe cuánto está?, 10 mil u 11 mil el millar del tabicón y la varilla 300 pesos una, y la de tres octavos más de 200 pesos. ¡imagínese! ya no podemos construir, todo el material caro, ya no alcanza el dinero”, platicó.
Abundó que el albañil cobra caro y luego no hace bien el trabajo, “luego aparte te están cobrando por todo, ahorita, ya se hacer las cadenas, mi marido lo arma, yo soy la que los amarro, pero por eso estamos haciendo estos tres cuartos”.
Después del huracán su marido e hijos lo que han hecho es trabajar en la construcción de su casa. “Estamos agradecidos porque es el único gobierno que nos ha ayudado, porque ya ven que la presidenta que está aquí ¿cuándo se vino a parar aquí?, nunca ha dado la cara, ahorita como ya son las votaciones quieren más, cada quien que haga su lucha”.
“Si ya pasó un huracán categoría 5 qué nos esperamos, que venga otro igual o más peor, porque pues ahora nos quedamos sin árboles y los árboles siempre nos ayudan, porque nos dan oxígeno y sombra, además nos protegían, pero ahora el aire vendrá más peor”, opinó.
Ofelia Rodríguez también resultó afectada por el huracán, su casa era de madera y lámina galvanizada, pero el huracán se la llevó, su cama y sus muebles se dañaron.
Actualmente improvisó un bajareque, mientras terminan de construir su cuarto, el cual lo hizo con el apoyo que dio el gobierno federal y con un dinero que pidió prestado, le falta colar la loza, pero para eso necesita más dinero y material.
“Tengo mi casita, estoy contenta, aunque todavía le falta, le voy a poner mientras lámina”, dijo la vecina que mencionó: “el dinero que me dio el presidente lo invertí para mi casa”.
Recordó que ese día que impactó el huracán su hijo, quien se encontraba trabajando, le dijo que se saliera y que buscara un lugar seguro porque “venía feo, yo todavía estaba acostada, eran las 11 de la noche, cuando vi que se llevó un pedazo de techo”, corrió a la casa de su hijo, donde estaba su nuera para refugiarse.
A “ella también se le voló todo, y tuvimos que correr hacia otro lado, porque no estábamos seguras, yo no quería creer que vendría feo, cuando las láminas empezaron a volar, todo eso hizo feo, los árboles se trozaron, hizo muy feo”.
En un barranco, en esa misma colonia Panorámica está la casa del señor Juan Manuel Acosta, un adulto mayor que vive solo. Su vivienda la reconstruyó nuevamente de madera y lámina, porque después de que el huracán la destruyó estaba durmiendo bajo una lona. Con ayuda de otra persona, fue que empezó a levantar su casa.
Recordó que durante el impacto del huracán, volaron las láminas, se cayeron unos árboles en su predio y como pudo se salió, toda la noche la pasó debajo de un puente que está en la barranca. Aunque sus vecinos le decían que se fuera a refugiar y le alumbraban con focos no podía moverse de donde estaba, porque las láminas volaban y los árboles se caían.
“Sentí que no iba a vivir, fue increíble, no sentí miedo, tres veces me levantó el aire, pero no me llevó porque me sostuve de las ramas”, dijo, mientras mostraba su casita que hizo con madera y láminas reutilizadas que se volaron de otras viviendas, mientras que levanta las paredes de lo que será su casa de material.
En la colonia hay casas que las están arreglando por los daños que tuvieron con el huracán, y árboles que se le cayeron algunas ramas ya están retoñando. Sin embargo, hay viviendas que se dañaron y que no han sido reparadas, algunas casas de madera colapsaron.
Maestros jubilados de Costa Grande, de la sección 14 del SNTE, durante la protesta afuera del Recinto de las Oficinas del Poder Ejecutivo del Estado, para exigir el pago del 2 por ciento del SAR y prestaciones como el Plan Flexible Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Maestros jubilados, agremiados en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de Costa Grande, protestaron en el Recinto de las Oficinas del Poder Ejecutivo del Estado, para exigir una audiencia con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
Unos 25 manifestantes colocaron una lona, en la que pidieron el pago del 2 por ciento del Sistema del Ahorro para el Retiro (SAR) y prestaciones como el Plan Flexible para pedir préstamos.
Indicaron que son 63 afectados de los municipios de Petatlán, La Unión, Coahuayutla y Zihuatanejo. “Auxilio, socorro, se roban mis ahorros” y “gobierne quien gobierne, los derechos se defienden”, corearon los inconformes.
En declaraciones, el representante de los jubilados, Malaquías Pérez Abarca, informó que han tenido reuniones con las autoridades estatales, pero no tienen respuesta, pese a que les prometieron tener una el pasado 28 de febrero.
Indicó que piden la audiencia con la gobernadora Evelyn Salgado, para que solucione sus demandas, “porque quisiéramos tener este beneficio en vida, no en muerte”.
El inconforme precisó que el ahorro se los dan cuando se van a jubilar, pero no se los han otorgado, “queremos ese dinero que nos corresponde”. Dijo que también solicitan el pago del Plan Flexible, “nuestros ahorros fueron saqueados por los anteriores gobiernos, desde el ex gobernador René Juárez Cisneros”.
Externó que los jubilados no tienen la culpa de que los anteriores gobiernos “se hayan robado nuestro dinero”. Manifestó que han solicitado al actual gobierno que haga una auditoría al programa, pero se ha negado a realizarla.
Indicó que este martes buscarían una reunión con el director de Gobernación, Francisco Rodríguez Cisneros, o con otra autoridad de gobierno que le dé seguimiento a sus peticiones. (María Avilez Rodríguez / Chilpancingo).
El secretario general del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), David Martínez Mastache, señaló que la actual secretaria general de la sección 18, Adelita Radilla López, no cuenta con un nombramiento legal, por lo que no es reconocida por el Comité Central.
Consultado al concluir los honores a la bandera realizados en la explanada de Palacio de Gobierno, el líder sindical aprovechó para señalar que la reunión que realizó el ll de diciembre la sección 18 (que agrupa a maestros), no es suficiente para que el sindicato avale dicho nombramiento.
“A mí me hicieron llegar una acta donde firman compañeros del pleno, sobre una reunión que se realizó el 11 de diciembre y donde ellos, sin ninguna representación para la asamblea o que diera fe, hicieron una reunión en la que sólo dijeron que quedaba como secretaria”, agregó.
Insistió en que las movilizaciones de los últimos días en la capital, atienden al malestar porque no se acepta el acta que emitieron en aquella reunión, a lo que advirtió el líder sindical que no se prestaría.
“Ellos no tienen representación, ella pide su renuncia a la secretaria seccional para participar en el proceso electoral, posteriormente pierde y se le entrega una nota al secretario interino, pero tiene un tiempo de dos meses, y en esos dos meses no hicieron ninguna asamblea, y ahora quieren que se les reconozca”, agregó.
Remarcó que dicha sección no tiene representación dentro del sindicato y menos un dirigente, por lo que el procedimiento es que se realice otra asamblea de la propia sección, en la que esté el órgano regulador que es la comisión electoral.
Indicó que él no se opone a la permanencia de Adelita Radilla López para que concluya su periodo restante de dos años y medio, sino que sólo se apegue “a la ley”, ya que corren el riesgo de que “en las demás secciones pase lo mismo”.
En el caso de que esta sección no cumpla con este procedimiento, Martínez Mastache informó que se deberá de emitir una convocatoria para nuevas elecciones, en las que podría participar Radilla López.
“Esa asamblea donde hay fotos, donde hay testimonios, es una asamblea en la que calculo hubo unos 200 compañeros, no sé si eran de la 18 o otras secciones, pero lo que sí aseguro es que esa sección tiene mil 600 trabajadores”, agregó.
Puntualizó que no se puede dar como legal una asamblea a la que no acudió más de la mitad de sus agremiados.
Sobre los señalamientos que ha lanzado Radilla López respecto a las amenazas, indicó que cuando una persona hace señalamientos así, lo debe de decir con pruebas, porque de lo contrario sólo se trata “de su palabra contra la mía”.
“Es importante dejar muy en claro que nosotros estamos apegados a la legalidad, no tenemos ningún problema personal con ella o con ningún compañero”, agregó.
Plan Flexible
También se le preguntó sobre los préstamos que no han sido autorizados a través de Plan Flexible, y respondió que ya estaban en proceso, aunque detalló que la solicitud que tienen no está firmada por la secretaria general, Radilla López.
“Cómo le vamos a dar préstamos a una persona que no está legalmente constituida como secretaria general”, comentó.
Además, señaló que la lista de préstamos es de por lo menos 20 personas y no más de 80, como lo reveló la líder sindical. (Anarsis Pacheco Pólito / Chilpancingo).
Miembros del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Guerrero (Sutcecyteg) informaron que mantendrán el paro de labores, porque el gobierno estatal no ha liberado recursos del presupuesto 2017 para pagar salarios y prestaciones.
En conferencia de prensa en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNRP), el secretario general del Sutcecyteg, Francisco Armenta Serna; el secretario de Conflictos, Francisco Cruz Navarrete, y el secretario de Organización, Jesús Ventura Rendón, declararon que las autoridades no se reunieron con una comisión, como se pactó luego del bloqueo en el bulevar de Las Naciones, en Acapulco, la semana pasada.
Armenta Serna dijo que desde hace tres meses buscó un diálogo con las autoridades, para concretar la firma del convenio de colaboración con el gobierno federal, para garantizar el pago de salarios y prestaciones de Seguridad Social de los trabajadores, esto por la “cerrazón” del secretario de Finanzas, Héctor Apreza Patrón.
Señaló que ante las circunstancias, los planteles 01 Mozimba, 04 de Coloso, 07 de San Agustín y 09 de San Isidro, ubicados en Acapulco; el 02 de Chilapa; el 03 de Iguala; el 05 de Petatlán; el 06 de Filo de Caballos, municipio de Leonardo Bravo; el 08 de El Cortés, de San Marcos, y el 10 de Juchitán mantendrán el paro laboral, junto con otros de Educación Media Superior a Distancia (Emsad) que se han sumado a la protesta para exigir la garantía de los recursos.
Dijo que por falta de pagos están afectados 500 trabajadores, mientras que el paro daña la formación de 25 mil alumnos en el estado.
Anunció que los integrantes del Sutcecyteg se manifestarán hoy en el Congreso local, durante la comparecencia del titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), José Luis González de la Vega Otero, e instalarán un plantón indefinido en el Palacio de Gobierno, como medida de presión para que las autoridades firmen el convenio.
Explicó que el subsistema logró pagar los salarios durante este año mediante préstamos por parte del gobierno estatal, pero éstos no cubren las prestaciones de los trabajadores, que están incluidas en el contrato colectivo de trabajo.
La delegación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) Guerrero entregó 171 préstamos, conocidos como hojas café y rojas, a los maestros que la semana pasada bloquearon el bulevar de Las Naciones en Acapulco, para exigir esos créditos a los que tienen derecho como derechohabientes.
Los maestros fueron citados a las 10 y media de la mañana en las oficinas de la delegación del ISSSTE, ubicadas en el centro de convenciones Copacabana, donde con base en la relación que se entregó cuando se firmó la minuta, les fueron entregando las hojas de préstamos de hasta de 30 mil pesos.
El pasado 26 de octubre, el gobernador Héctor Astudillo Flores y el delegado del ISSSTE, Mario Moreno Arcos, entregaron préstamos a derechohabientes del instituto, pero muchos quedaron fuera de esa entrega y llevaron a cabo un bloqueo en el bulevar de Las Naciones, enfrente del Fórum Mundo Imperial, para exigir esos beneficios.
La maestra del Programa Nacional de Inglés, Alejandra Justo Garzón, informó que ya de manera ordenada les estaban entregando las hojas de prestamo, con base en el listado que se dio el pasado jueves, y que les dieron 120 hojas café, donde alcanzan un préstamo de 30 mil pesos y 51 hojas rojas, que es proporcional a lo que gana el trabajador. Indicó que con la entrega de esas hojas ya están satisfechos, pues nada más querían que las autoridades cumplieran con lo firmado el día de la protesta.
Precisó la maestra que las hojas lo que significan son préstamos, no es a fondo perdido, y es una prestación que tienen por parte del ISSSTE y donde les cobran un interés del 9 por ciento y puede ir hasta tres años el pago. Dijo que hay maestros que los necesitan, como las del programa de inglés, pues “ganamos muy poco y es una forma de apoyarnos con esas hojas, percibimos un salario con una clave extremadamente, baja que se llama clave de adiestramiento de primaria o preescolar”.
Agregó que no les han aumentado ni un peso al salario y que viven una situación precaria, por lo que los préstamos a través de esas hojas les ayudan para solventar algunos compromisos.
Jubilados y pensionados afiliados a la sección 14 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) exigieron que los recursos del programa Plan de Previsión Social (PPS) los administren directamente los maestros jubilados, para evitar el desvío y robo.
En conferencia de prensa en la capital, el secretario de Organización, Ángel Silva Narciso, y la integrante de la delegación D42041, Josefina Adame Viguri, y la secretaria general de la delegación D42012, Carmen García Bello, denunciaron que dirigentes de la sección 14 del SNTE “saquearon” el PPS, por lo que no hay recursos para los jubilados.
Silva Narciso dijo que de manera mensual el PPS llega a obtener de 12 a 15 millones de pesos, que son insuficientes para los 18 mil jubilados y pensionados.
Dijo que el gobierno estatal informó a los jubilados que deposita “cierta cantidad” al programa, para darles los bonos que les corresponden de manera mensual de 300 pesos, además de otros dos que reciben en mayo y noviembre, de mil pesos; pero los dirigentes de la sección 14 del SNTE, encargados del PPS, argumentan que no hay recursos.
Señaló que el gobierno estatal debe poner atención, ya que para poder hacer la licitación del PPS y que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público pudiera conceder otra cantidad similar a la del fondo correspondiente, que es de 50 millones de pesos, para que se reactive, los jubilados requieren que el secretario general de la sección 14 del SNTE, José Hilario Ruiz Estrada, y el secretario de Educación, José Luis González de la Vega Otero, firmen un oficio, pero se negaron.