Pacientes tendrán que esperar 30 días más para la hemodiálisis en el hospital de Zihuatanejo

Trabajadores de la empresa que va a remodelar las instalaciones de la clínica de hemodiálisis en el Hospital IMSS-Bienestar Bernardo Sepúlveda Gutiérrez de Zihuatanejo, apenas comenzaron este martes los trabajos y se prevé que terminen dentro de 30 días Foto: El Sur

Brenda Escobar

Zihuatanejo

Familiares de pacientes renales del Hospital IMSS-Bienestar Bernardo Sepúlveda Gutiérrez, en Zihuatanejo, dieron a conocer que el director del nosocomio, Ernesto Zavala Lorenzo, les informó que tendrán que esperar cuando menos 30 días más para que se restablezca el servicio de hemodiálisis en ese hospital, por lo que tendrán que seguir atendiéndose en la clínica subrogada del Seguro Social que se ubica en la colonia El Hujal, en este puerto.
El primero de enero de este año, los 105 pacientes renales y sus familiares, fueron informados por Zavala Lorenzo que a partir de esa fecha, finalizó el contrato con la empresa Comermex Ozuba, que subrogaba ese servicio para la Secretaría de Salud, por lo que ahora sería el IMSS-Bienestar el que estará a cargo de darles ese servicio médico, con la promesa de que además de gratis, será integral, pues tendrán acceso a especialistas como nefrólogo, médico internista, nutriólogo, médico familiar, psicólogo y dentista, servicios con los que no contaban en la clínica privada subrogada.
Ese día, el director les pidió aguantar un plazo de diez días para que de nueva cuenta regresen a este hospital a seguir recibiendo sus sesiones de hemodiálisis, pero el IMSS-Bienestar no cumplió, lo que motivó a que personas altruistas de este puerto, en apoyo a los pacientes renales, se manifestaron el sábado 10 en Petatlán, durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para hacerle saber que estaba cerrado el servicio de hemodiálisis.
Los pacientes también se organizaron y aún con todo y sus problemas de movilidad por lo delicado de su salud, se organizaron para ir el lunes 12 al hospital a hablar con el director Ernesto Zavala, quien les pidió que acudieran este martes para tenerles una respuesta.
El familiar de uno de los pacientes, quien estuvo en la reunión, comentó que Zavala Lorenzo les informó que apenas recién acababan de llegar los trabajadores de la empresa que hará la remodelación de la clínica, por lo que tendrán que esperar 30 días para que el espacio esté en las condiciones adecuadas que exige la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, mientras tanto, tendrán que seguir atendiéndose en la clínica subrogada del IMSS en la colonia El Hujal.
Agregó que el director les estableció que no es garantía que sólo sean 30 días de espera, sino que el plazo pudiera extenderse unos 10 días más, es decir, 40 días.
El familiar comentó que algunos de los pacientes expusieron que en la mencionada clínica no los están atendiendo como debe de ser, pues de tres o cuatro horas que necesitan para que su sangre sea filtrada, sólo les dan dos horas, por lo que la salud de algunos de ellos está deteriorándose.
Dijo que el compromiso que hizo el director fue asignar a una doctora exclusivamente para atenderlos a ellos en el sentido de que si necesitan algún medicamento para que lo reciban en su sesión de hemodiálisis, ella les extienda la receta de inmediato para que no pierdan tiempo; también les ofreció que se hará una lista con los nombres de los pacientes que necesitan tres sesiones a la semana para que se las den completas y que seguirá gestionando ante el IMSS-Bienestar para que se le dé celeridad a la remodelación.
Enseguida, comentó que hay preocupación entre los pacientes y sus familiares, pues este martes falleció uno de sus compañeros, “el temor es que debido a que no es la misma atención que les venían dando y que es un poco tardado que reciban su sesión, la salud de ellos se deteriore y empiecen a fallecer”.

Una lucha de más de 20 años

En Zihuatanejo, la supervivencia de un enfermo renal nunca ha dependido únicamente de una máquina de hemodiálisis, sino de la terquedad de quienes se negaron a morir en el olvido burocrático.
La historia de la unidad de hemodiálisis que hoy se conoce en el hospital Bernardo Sepúlveda, no se escribió en oficinas gubernamentales, sino en el asfalto de las carreteras y en la exigencia de pacientes que, cansados de ver morir a los suyos en el trayecto a Acapulco, decidieron alzar la voz.
Todo comenzó con el impulso de una mujer que, pese a ser extranjera, hizo de la carencia local su propia batalla. Esther Walter, paciente renal, vivió en carne propia el calvario de los traslados agotadores.
Junto a su esposo Helmut Walter y el Club Rotario de Zihuatanejo, sembró la semilla de lo que hoy es la unidad de hemodiálisis en el Hospital IMSS-Bienestar, Bernardo Sepúlveda Gutiérrez.
Aunque la señora Walters no alcanzó a ver el corte del listón en aquel octubre de 2005, su visión rompió la inercia de un sistema que obligaba a los enfermos a elegir entre el cansancio extremo o la muerte.
Fue su esposo Helmut quien continuó con el compromiso de ella, incluso después de su fallecimiento, asegurándose de que el proyecto de la clínica de hemodiálisis en el hospital se concretara.
Sin embargo, la lucha no terminó ahí. Para los derecho-habientes del Instituto Mexicano del Seguro Social, el calvario tenía otro nombre: subrogación.
Fue ahí donde, en los años 2012 al 2015, sobresalió la figura de don Maximiliano “Max” Dorantes, un hombre de temple firme a quien muchos recuerdan por su capacidad de aglutinar el dolor y convertirlo en movilización.
Don Max no sólo pedía mejores máquinas; exigía dignidad. Encabezó plantones y bloqueos, denunciando esos “tratos inhumanos” donde el IMSS, por falta de pagos a clínicas privadas o por negligencia administrativa, suspendía tratamientos que eran, literalmente, el hilo de vida de decenas de trabajadores y jubilados.
“El tiempo es vida”, solía decir, mientras organizaba la Asociación de Pacientes Renales de la Costa Grande, para que ningún otro compañero tuviera que desfallecer en un autobús de línea de regreso de Acapulco o Lázaro Cárdenas.
Hoy, a dos décadas de aquellos primeros esfuerzos y en medio de la transición al sistema IMSS-Bienestar, el eco de don Max y de Esther Walter sigue resonando en los pasillos de las clínicas de Zihuatanejo.
Sus historias nos recuerdan que, en la Costa Grande, la salud pública no ha sido una concesión gratuita del Estado, sino una conquista arrebatada a base de resistencia y memoria.

 

Familiares de paciente con epilepsia revelan desabasto en hospital del IMSS Zihuatanejo

Brenda Escobar

Zihuatanejo

Familiares de un derechohabiente que padece epilepsia, denunciaron que desde mediados de 2025 el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), mantiene un desabasto crítico de medicamentos para pacientes con este padecimiento, lo que los obliga a costear su tratamiento, que supera sus ingresos.
Tambien a peregrinar a otros municipios, como Lázaro Cárdenas, Michoacán, ante la falta de especialistas y estudios básicos, lo que también han tenido que costear por su cuenta sin que les reembolsen el gasto, con el argumento de que el Instituto “no tiene recursos”.
La hermana de un derechohabiente del Seguro Social, en Zihuatanejo, de 35 años de edad, en declaraciones manifestó que su familia ha tenido que asumir la responsabilidad que le corresponde al IMSS, pues desde junio del año pasado, su hermano no ha recibido los medicamentos esenciales como el Valproato y el Levetiracetam, cuyo costo en farmacias particulares ronda los mil 200 pesos mensuales, una cifra que se eleva cuando escasea en las farmacias y deben realizar pedidos especiales.
Agregó que a pesar de los intentos que han hecho por gestionar el abasto con la subdirección médica del IMSS, la respuesta ha sido el silencio o la resignación, “lo único que nos dicen es que no pueden hacer nada y que esperemos”, relata con impotencia.
Incluso, ante la solicitud de un reembolso por los gastos efectuados, la administración ha sido tajante al decirles que “no hay recursos”, por lo que esta situación no sólo afecta el bolsillo de los trabajadores, sino que pone en riesgo la vida de los pacientes: “en el caso de mi hermano, la falta de continuidad en la medicación provoca que las crisis convulsivas sean más frecuentes y agresivas, mermando su salud, pues él prácticamente depende de un control estricto, de que tiene que tomar su medicina a como dé lugar”.
A la falta de medicinas se suma el colapso en el sistema de citas para especialidades, pues desde octubre del año pasado su hermano espera una referencia para el hospital Vicente Guerrero, en el puerto de Acapulco para la realización de estudios diagnósticos, como el electroencefalograma y niveles de medicamento en sangre.
Dijo que ante la nula respuesta del IMSS, la familia tuvo que trasladarse hasta el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, para hacerle a su hermano los estudios de forma particular, con un costo de 5 mil peso. “Los hicimos por fuera porque el neurólogo los necesitaba para la cita de diciembre; si no los llevamos, el tratamiento no avanza”.
Luego, comentó que el apoyo económico que su hermano recibe por su incapacidad por parte del gobierno federal “se destina casi íntegramente a la compra de sus medicamentos, dejándolo en una situación de vulnerabilidad económica, porque él no puede trabajar y nosotros no tenemos la vida económicamente resuelta; en nuestra casa todos trabajamos y vamos viviendo al día, por eso se nos hace injusto que el Seguro Social ni surte los medicamentos ni nos reembolsa el gasto”.
“Ojalá que alguien le haga saber a la presidenta Claudia Sheinbaum lo que pasa en el Seguro Social de Zihuatanejo y se haga algo por mejorar este servicio, porque estoy segura de que el caso de mi hermano no es el único”.

 

Exigen pacientes a la gobernadora que intervenga en el conflicto de Oftalmología

Karina Contreras

Pacientes del Instituto Estatal de Oftamología exigen a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que solucioné el conflicto que hay, pues les están cancelando las citas, lo que es grave porque algunas están programadas para cirugías de retina.
Por la mañana, pacientes y trabajadores tuvieron un desacuerdo y se rompieron pancartas. Los trabajadores señalaron que los pacientes de la Asociación de Discapacitados Leonardo Bravo fueron enviados por el director Roberto Estrada Amaya para provocar un enfrentamiento y denunciaron que los de dicha asociación cobran a las personas que llevan al hospital.
El presidente de la Asociación Leonardo Bravo, Manuel García Navarrete, indicó que les han cancelado alrededor de 20 citas, unas de cirugías, lo que no se le hace justo porque mucha gente viene de otros municipios.
Señaló que cuando llegaron, alrededor de 7 de la mañana, protestaron por algunos minutos con algunas pancartas, que les fueron arrebatadas por los paristas, aunque los trabajadores dijeron que fueron los de la asociación los que llegaron para romperles las pancartas y que fueron enviados por el director Roberto Estrada Amaya.
El líder dijo que son varios los que se inscribieron en la campaña gratuita de cataratas, pero no alcanzaron todos a operarse y se les dijo que se les iban a respetar sus citas, pero ahora se las están cancelando y varios traen problemas de la retina, por lo que “a nosotros no nos interesan los problemas que tengan con el director, sino queremos que no nos quiten las citas”.
Aseguró que la asociación es sin fines de lucro y llamó a la gobernadora para intervenir en el asunto y que en el instituto que ponga gente que quiera trabajar y que de verdad tenga la sensibilidad para ayudar a la gente.
Los paristas cumplieron cuatro días de paro laboraral y en un comunicado denunciaron que los líderes de la asociación incurrieron en actos de provocación y para ello, amparados en una supuesta defensa de sus beneficiarios, utilizaron a personas vulnerables como discapacitados y ancianos.
Señalaron que desde que está el movimiento no han dejado de atender a los pacientes, pues se dieron en la semana 203 consultas y 13 cirugías programadas, además de atender urgencias médicas hasta este viernes.
Señalaron que recibieron agresiones físicas y verbales por parte de la Asociación Leonardo Bravo y que los hechos no fueron casuales porque “esta organización goza de un trato preferencial por parte del director general del Instituto Estatal de Oftalmología, Roberto Estrada Amaya”.
Señalaron que no van a tolerar dicha situaciones al director, por lo que insisten en que la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, intervenga y se destituya al director para que no haya más abusos, no más hostigamiento y no más atropellos a sus derechos laborales y humanos.
Pidieron a la Fiscalía del Estado y a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos para que actúen con responsabilidad y atiendan esta situación que vulnera a los trabajadores y a las instituciones, y señalaron directamente a Roxana Benítez Cansino, que ha coordinado a la organización en la Costa Grande y de Manuel García Navarrete, “ambos dirigentes que han sido denunciados que están lucrando con los servicios que presta nuestra institución”, señaló.

 

Se manifiestan de nuevo en Zihuatanejo para exigir atención a enfermos renales

Pacientes con insuficiencia renal, acompañados de sus familiares, se manifestaron por segunda vez, afuera de Urgencias del Hospital IMSS-Bienestar de Zihuatanejo Foto: Brenda Escobar

Brenda Escobar

Zihuatanejo

Enfermos de insuficiencia renal, acompañados de sus familiares, se manifestaron por segunda ocasión afuera de la sala de urgencias del hospital IMSS-Bienestar de Zihuatanejo, para exigir que la empresa que da el servicio subrogado de hemodiálisis agilice el mantenimiento de las máquinas con las que les filtran la sangre.
Los pacientes dijeron que, al día de hoy, ya han fallecido seis pacientes porque no tuvieron su sesión de hemodiálisis a tiempo.
El 19 de diciembre, la empresa Comermex Ozuba suspendió el servicio de hemodiálisis a los 120 pacientes que se atienden en esa clínica, provenientes de los municipios de Costa Grande, con el argumento de que se le daría mantenimiento a las máquinas, por lo que fueron enviados a la clínica subrogada que atiende a los pacientes del IMSS en esta ciudad. Esto, luego de que se manifestaron el sábado 21 de diciembre.
La inconformidad aumentó entre los pacientes y sus familiares, porque aunque algunos ya fueron atendidos en la clínica del IMSS, no les volvieron a dar una siguiente cita, “porque ellos también están saturados de trabajo, que ya tienen programado para sus enfermos y a nosotros sólo nos dijeron que estemos pendientes, para ver si sale un espacio. Nosotros estamos luchando contra el tiempo, queremos que se nos dé el servicio aquí en el hospital”.
Este jueves, desde las 8 de la mañana, algunos de los pacientes, acompañados de sus familiares, se manifestaron afuera de urgencias mostrando pancartas en las que pedían a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que intervenga para que se le dé prisa “a lo que sea que le estén haciendo a las máquinas”.
Uno de los pacientes, Abel Salazar Sánchez, señaló que para los enfermos de insuficiencia renal “es de vida o muerte” recibir las sesiones de hemodiálisis, al menos tres veces por semana, para mantenerse vivos y que la mayoría de los pacientes que acuden a esta clínica son de escasos recursos económicos, que no pueden pagar su tratamiento en consultorios privados, pues cada sesión oscila entre mil 600 y mil 800 pesos, “haga cuentas. Se necesitan tres sesiones por semana, no hay dinero que alcance”.
Otro de los pacientes comentó que luego de que recibió su sesión de hemodiálisis, ese 19 de diciembre, empezó a tener malestar, razón por la que su familia lo llevó a internar a una clínica privada, donde le cobraron 30 mil pesos por estabilizarlo y hacerle estudios de laboratorio, “me dijeron que llevaba yo una bacteria y fue ahí en la clínica donde la agarré”.
Aseguraron los familiares que desde que la actual empresa está al frente de la clínica, ya no se cumple con el protocolo sanitario que antes se tenía, desde ponerles cubrebocas, botas y batas desechables, así como llevar un control más estricto de sus estudios de laboratorio, para garantizar que los pacientes que entran a tomar su sesión no vayan infectados con algún virus o bacteria, “incluso, hasta niños han llegado a estar adentro de la clínica. No hasta donde están las máquinas, pero sí adentro, eso no debería de ser ni de permitirse”.
Los manifestantes fueron atendidos afuera de la clínica, por parte del supervisor de la clínica, de la Secretaría de Salud estatal, Eduviges Corrales, y la nefróloga Mariela González, quienes no pudieron decirles con certeza cuándo va a reanudarse el servicio, sólo les dijeron que este viernes por la tarde, por parte de epidemiología, podrían hacerles llegar la indicación para que vuelvan a abrir la clínica y que de ser así, entonces el sábado 28 ya estarían atendiéndolos, pero que mientras tanto, sólo los pacientes que no han recibido ni una sola sesión en estos días serían enviados a la clínica del IMSS.
Una familiar de un paciente, le dijo al servidor público que su papá se encuentra delicado de salud, pues aunque fue uno de los primeros que le recibió su sesión en la clínica del IMSS, no le han vuelto a dar fecha para una nueva, “le han estado dando fiebres muy elevadas, de hasta 40 grados. Sus piernas ya no le responden, ahorita ando consiguiendo dinero para llevármelo a Lázaro Cárdenas, yo no quiero que se me muera mi papá”.
Otro paciente dijo que la está pasando muy mal, pues no les permiten beber agua, “tengo casi una semana sin tomar agua, esperando que me den mi sesión, porque tengo miedo de quedar ahí en la máquina, de no aguantar la hemodiálisis”.
Se buscó vía telefónica a la presidenta de la Comisión de Salud del Congreso local, Beatriz Vélez Núñez, para saber de qué manera estaría ella interviniendo en la situación de estos pacientes, pues es el Legislativo el que asigna el presupuesto para el funcionamiento de esta clínica, pero no contestó.

Procura el hospital Vicente Guerrero seis córneas de tres pacientes al de La Raza en la Cdmx

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó la procuración simultánea de seis córneas por parte de médicos del hospital regional Vicente Guerrero, ubicado en la avenida Ruiz Cortines, lo que ayudará a recuperar la vista a igual número de personas.
En un boletín de prensa se informó que los tejidos fueron enviados al hospital general La Raza, en la Ciudad de México, para su trasplante. Agregó que familias de tres pacientes accedieron a donar las córneas con lo que se hizo la procuración 14, 15 y 16 en lo que va del año en el nosocomio de Acapulco.
La primera procuración fue de un paciente de 74 años, quien falleció a causa de una enfermedad renal crónica; el segundo caso fue un hombre de 61 años quien murió por insuficiencia hepática y, el tercer caso, fue una paciente de 69 años quien falleció por obstrucción intestinal.
Agrega el boletín que las seis córneas fueron trasladadas al hospital general Dr. Gaudencio González Garza del Centro Médico Nacional La Raza del IMSS para su trasplante inmediato a los pacientes de edades similares. El coordinador hospitalario de Donación de Órganos y Tejidos con fines de Trasplante del hospital Vicente Guerrero, Anwar Hernández Paz y Puente, reconoció la voluntad de las familias de pacientes que accedieron a donar los tejidos.
El doctor exhortó a las familias a hablar del tema entre ellos para que sepan si están dispuestos a donar, para cuando el momento de fallecimiento se autorice la donación y puedan ayudar a salvar vidas. (Redacción).

Continúa la remodelación del hospital Vicente Guerrero a más de siete meses del huracán

La mayoría de las ventanas del hospital del IMSS Vicente Guerrero aún no han sido reparadas después de que se rompieron por los fuertes vientos registrados durante el paso del huracán Otis Foto: Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

A más de siete meses del paso del huracán Otis, el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Vicente Guerrero, aún sigue en remodelación, todavía no colocan todas las ventanas reventadas por los fuertes vientos la madrugada del 25 de octubre y los trabajadores sustituyen el material de construcción dañado de los pisos y las paredes.
En un recorrido por el interior de las instalaciones se pudo constatar que en algunas partes la reparación aún continúa por los daños ocasionados por el meteoro del 25 de octubre porque los vientos rompieron las ventanas y causaron destrozos en el interior del hospital.
Los médicos llevan a cabo sus labores, mientras que los albañiles reparan el piso, pintan las paredes o mueven los muebles que resultaron dañados por el huracán y que aún no son removidos, como ocurre en el piso más abajo del hospital y que está destinado a la quimioterapia.
Los pacientes también se adaptan a las reparaciones de los pasillos que atraviesan o las salas donde tienen que esperar para su consulta, como en el área de traumatología, donde este jueves había decenas de derechohabientes que esperaban entrar con el médico de turno, en medio de bultos de cemento y pintura.
Un letrero cerca del área de la farmacia es explícito: “Precaución, estamos trabajando”. Y es que las paredes de alrededor se encuentran aún en reconstrucción, algunos asientos están sucios del polvo de la remodelación o les cayeron algunas gotas de la pintura que ponen los albañiles en distintos puntos de las salas.
En otros puntos en el interior del nosocomio aún no son repuestas las tapas de los conductos de aire, y al fondo se escuchan los golpes de los martillos para instalar los diversos materiales que aún faltan.
También se pudo ver el cuarto de archivo con cientos de papeles acumulados, cables colgados y hay muebles dañados acumulados en un espacio abierto dentro del hospital; el estacionamiento también es una bodega para los muebles nuevos y viejos del hospital.
Pero la simple fachada del hospital Vicente Guerrero da una idea de los daños que ocurrieron en el transcurso de las primeras horas del 25 de octubre, cuando entró el huracán Otis y golpeó principalmente a los municipios de Acapulco, Coyuca de Benítez y San Marcos.
En una de la esquina de las paredes están expuestas las varillas y los ladrillos, y en otras partes simplemente está deteriorado el exterior color gris que caracteriza al hospital del IMSS.
Las puertas giratorias metálicas aún no son inauguradas, todavía tienen el plástico en las que fueron envueltas para instalarlas en la entrada de la avenida Ruiz Cortines; a un costado, el cajero dañado de Banamex tiene una lámina de metal puesta para cubrir el espacio de un ventanal para que no pase la gente.
En la misma entrada del hospital se encuentran las docenas de losetas que apenas van a ser instaladas en el nosocomio y también esta parte del hospital es utilizada para la herrería y trabajadores ensamblaban piezas ayer a orilla de la banqueta; arriba de ellos, un trabajador instalaba aún ventanas para cubrir los huecos que persisten después de siete meses.
En otro punto de la misma avenida, una de las principales de Acapulco, se puede ver la acumulación de basura de los muebles dañados por la lluvia y el viento que entraron al inmueble.
Entonces, la entrada alternativa está a unos metros, por donde ingresan los automóviles, una pendiente que le fue difícil subir a una mujer adulta mayor asistida por su hija, “un paso grande”, le pidió para continuar.
Es perceptible que a un costado del área de rehabilitación para pacientes con fracturas están remodelando a cierta profundidad porque está tapada el área con tablas de madera; unas sillas están colocadas para familiares que esperan y en la orilla está una cafetería.
Desde la calle Paseo de la Cañada, donde también se ve muy dañada la fachada de la Escuela de Enfermería de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), se puede ver que la mayoría de las ventanas del hospital Vicente Guerrero no han sido colocadas de nuevo.
El hospital Vicente Guerrero fue inaugurado en 1992, durante el gobierno priista de Francisco Ruiz Massieu; está catalogado como un hospital de segundo nivel con 39 consultorios de especialidad y cuenta con 12 quirófanos, además de una plantilla de más de 2 mil trabajadores de base y confianza.

 

Advierten trabajadores que se volverán a acabar los insumos en el hospital de Zihuatanejo

Trabajadores del Hospital IMSS-Bienestar Bernardo Sepúlveda, en Zihuatanejo, denunciaron que la semana pasada circuló un documento interno, firmado por el administrador del hospital, Ángel Abraham Bracamontes Pérez, informando que debido a que no hay dinero, volverán a quedarse sin víveres para alimentar a los pacientes y a los médicos internos.
Este lunes, vía telefónica, una médico dio detalles de la información vertida en el mencionado documento, el SSA/HGR/BSG/01/15/05/2024, en el que Bracamontes Pérez indica que el 14 de mayo asistió a dos reuniones en Chilpancingo, en las que también participaron todos los administradores de los hospitales generales del estado, por separado, con personal del IMSS-Bienestar y de la Subsecretaría de Administración y Finanzas, de la Secretaría de Salud.
“De manera general, les dijeron que desde abril de este año la Secretaría de Salud ya no cuenta con el subsidio para enviar recursos económicos a los hospitales generales, que hicieron una gestión de manera extraordinaria, de otra partida presupuestal del Ramo 28, que ese dinero corresponde a la primera quincena de abril, para abonar a las deudas que hay en los hospitales y que es todo lo que pueden gestionar por parte de ellos”, dijo la doctora.
Agregó que por parte del IMSS-Bienestar “todavía no se tiene ninguna respuesta en relación con las deudas que tenemos aquí en nuestro hospital y que son de la segunda quincena de abril y de la primera quincena de mayo, que se tienen proyecciones de cómo se va a trabajar con ellos, pero todavía no dan una respuesta de la operatividad del día a día en nuestro centro de trabajo”.
Dijo que en el documento, el administrador “fue muy puntual al decir que en nuestro hospital tenemos una proyección de gastos sólo para la semana que recién acaba de pasar. En relación con el surtimiento de alimentos, pronosticando que a partir de esta semana estaremos en la misma situación que en la otra semana, del 3 al 10 de mayo, donde se nos agotaron los víveres e insumos”.
Señaló que es una incongruencia que el presidente Andrés Manuel López Obrador pretenda colocar al sistema de salud de México como uno de los mejores en el mundo, “cuando no han sido capaces en prever y resolver todos los inconvenientes de la transición de la Secretaría de Salud al sistema de salud IMSS-Bienestar”. (Brenda Escobar /?Zihuatanejo).

Reinician operaciones las 25 máquinas de la Clínica de Hemodiálisis de Rena

Jacob Morales Antonio

Luego de dos semanas sin servicio, desde el domingo comenzó a operar la Clínica de Hemodiálisis ubicada en Ciudad Renacimiento, donde este lunes operaron los 21 dializadores, pero no se han presentado todos los pacientes.
La clínica dejó de operar el miércoles 25, luego del impacto del huracán Otis en Acapulco. Hasta este lunes seguía sin energía eléctrica y comenzó a operar con ayuda de una planta generadora de la Comisión Federal de Electricidad. El viento sólo derribó una ala de la puerta principal de vidrio.
Una fuente de la clínica comentó que el domingo se atendieron a seis personas y que ya no se necesitó trasladar a los pacientes al hospital general de Chilpancingo.
Además, comentó que a pesar de que ya están disponibles los 21 “riñones artificiales”, no todos los pacientes se han presentado porque algunos no saben que ya están funcionando, otros no pueden trasladarse por cómo quedó la ciudad y la falta de transporte.
La hija de uno de los pacientes, de 75 años, provenientes de Ayutla, en Costa Chica, comentó que su papá se quedó dos semanas sin la hemodiálisis, lo que complicó su estado de salud, pero una vez que les avisaron por un grupo de mensajería que ya había servicio, salieron a las 3 de la madrugada de Ayutla para llegar a primera hora a Acapulco.
El hombre, con fiebre y dolor de cabeza, así como presión alta, entró a la zona de hemodiálisis, a donde tendrá que regresar el viernes para una nueva intervención. Su hija comentó que de puros pasajes gasta 800 pesos por los dos, más las comidas, haciendo un total de mil 200 pesos, porque el servicio en la clínica es gratuito.

Opera casi al 100% el Instituto Estatal de Oftalmología; están detenidos los transplantes

El Instituto Estatal de Oftalmología opera casi al 100 por ciento desde este lunes, aunque abrió y atendió urgencias un día después del impacto del huracán Otis, informó el subdirector del nosocomio, Francisco Vázquez Peña.
En una visita al instituto, ubicado a un costado del hospital IMSS-Bienestar Renacimiento, se constató que no presentó daños cuantiosos en sus instalaciones, que sólo se trasminó el agua del techo y el lodo que inundó la zona de acceso y estacionamiento, que ya fue limpiado.
En entrevista, el subdirector Vázquez Peña informó que desde este lunes los casi 50 trabajadores de la plantilla se han presentado a sus áreas, que incluye a los médicos, especialistas, enfermeras y personal administrativo.
Informó que desde el segundo día, luego del impacto del huracán, el instituto atendió a los pacientes que llegaron al área de urgencias, con cuerpos extraños en los ojos, principalmente vidrios.
En el instituto se están realizando cirugías de cataratas, retina, extracción de cuerpos extraños, conjuntivitis y el único servicio que está detenido es el de trasplantes.
El doctor llamó a la población a prevenir las infecciones por conjuntivitis y no acercarse a zonas con mucha suciedad, lavarse las manos, y usar lentes. Uno de los primeros síntomas es sentir que dentro del ojo hay un cuerpo extraño, cambios en la coloración y resequedad.
Dijo que en algunos casos, de personas de escasos recursos, la atención y la intervención es gratuita. Comentó que las personas que no pudieron ir a sus citas, luego del paso de huracán, pueden presentarse y si hay la oportunidad ese mismo día son intervenidos, o se les reprograma lo antes posibles.

 

Buscan instituciones de Salud rehabilitar hospitales y clínicas afectadas por Otis

Juan Luis Altamirano Uruñuela

Ciudad de México

La Secretaría de Salud dio a conocer que desde la Dirección General de Epidemiología, se enviaron más de 30 mil insumos para atender enfermedades diarreicas, crónicas e infecciones respiratorias, junto a 34 profesionales de la salud.
“El personal médico y operativo se suma a las más de 800 personas trabajadoras y las 26 brigadas de la Secretaría de Salud que laboran desde las primeras horas tras el impacto del huracán Otis”.
En el mensaje se indica que el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Ruy López Ridaura, precisó que las brigadas se trasladarán a la atención de la población que se encuentra en las zonas de mayor desastre en Guerrero, para la búsqueda y detección de personas con las principales afectaciones.
“Asimismo trabajarán en identificar a las personas que requieren tratamiento de largo plazo que si se llegara a interrumpir puede ser contraproducente, como es el caso de diabetes, hipertensión, VIH, hepatitis C y tuberculosis, entre otras” mencionan.
En tanto que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), garantizó que el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI dará atención médica a pacientes que se encontraban hospitalizados en el Hospital General Regional Vicente Guerrero, trasladados por los daños provocados por Otis.
En un comunicado de prensa, indicaron que son 14 menores los hospitalizados y el domingo llegaron otros cuatro, con lo que el IMSS ha recibido 18 de los 40 traslados que se han hecho desde Guerrero.
Declararon que los menores recibidos presentan condiciones como: recién nacidos prematuros, asfixia perinatal con traqueostomía, vejiga neurogénica, lesiones en tendones o sospecha de apendicitis. Añadieron que a los familiares se les ofrece apoyo de comidas y artículos de higiene personal.
El director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Pedro Zenteno informó que el personal de la dependencia y la empresa aseguradora iniciaron los trabajos de remoción de escombros del Hospital General en Acapulco, buscando normalizar el servicio médico a la prioridad. Mediante un comunicado de prensa se indica que el ISSSTE recibió apoyo de la brigada de limpieza de Protección Civil de la Universidad Autónoma de Guerrero, mediante 53 personas que retiraron árboles y escombros que no permitían el paso de las ambulancias.
“Estamos trabajando para rehabilitar el hospital, así como la Unidad de Medicina Familiar Acapulco, que resultó muy dañada. También se revisaron las cinco clínicas periféricas, que tienen afectaciones menores, y esperamos que la próxima semana ya estén atendiendo a derechohabientes en sus comunidades” se lee.
Refirieron que en el Hospital General de Acapulco se mantienen cuatro pacientes hospitalizados y se hicieron traslados a la Clínica Hospital Chilpancingo, el Hospital Regional de Alta Especialidad Centenario de la Revolución en Morelos y el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre en la Ciudad de México.
“Destacó que el Hospital General de Acapulco continúa brindando atención médica, tanto a derechohabientes como a la población en general; con el apoyo de los tres niveles de gobierno se han ido resolviendo los temas de energía eléctrica y agua potable, lo cual ha permitido continuar el servicio a quien lo requiere las 24 horas, atendiendo en promedio 30 pacientes al día” exponen.
Afirmaron que está en funcionamiento el transporte para el personal que labora en el hospital para poder trasladarse a sus domicilios y que en 10 días estará funcionando el hospital móvil con espacio para 80 camas, además de invitar a donar artículos diversos en los centros de acopio del ISSSTE.
En tanto que el Fondo de la Vivienda del ISSSTE (Fovissste), informó la instalación de dos módulos de atención en Guerrero para brindar apoyo a la población acreditada que tuvieron afectaciones en sus viviendas tanto por el huracán Otis como por la tormenta tropical Max.
“Para contribuir al pronto restablecimiento y recuperación de Acapulco, Fovissste solicitará a las dependencias suspender los descuentos para el pago de créditos hipotecarios y permitirá una prórroga sin cobro de intereses y actualizaciones por un periodo de cuatro meses, en apoyo a las personas acreditadas” externaron en un comunicado.

Se suman cinco contagios nuevos de Covid-19 y una defunción, informa Ssa estatal

 

En Guerrero, este martes se registraron cinco nuevos contagios confirmados de Covid-19 y se reportó una muerte por la enfermedad ocurrida en marzo, además, se contabilizaron 148 casos activos distribuidos en 20 municipios, de acuerdo con la Secretaría de Salud (Ssa) estatal.
En su comunicado técnico diario, la Ssa estatal destacó que en Chilapa hay ocho personas hospitalizadas por coronavirus, cuatro mujeres y cuatro hombres; también en Iguala hay un hombre internado por la enfermedad. De los nueve pacientes, ocho están reportados estables y uno grave.
Expuso que al corte del 10 de abril se contabilizaron cinco nuevos contagios confirmados de coronavirus, que sumaron un acumulado de 119 mil 615 guerrerenses enfermos desde el inicio de la pandemia.
Indicó que se registró una nueva defunción a causa del Covid-19, pero ocurrió en marzo pasado; en lo que va del año suman 19 fallecimientos por el virus y desde el comienzo de la epidemia suman 6 mil 886.
La Ssa estatal informó que se detectaron 148 contagios activos, 31 enfermos menos que el lunes, ubicados principalmente en Chilapa, con 60 pacientes; Acapulco, con 30; Chilpancingo, con 12; Iguala, Ometepec y Zitlala con ocho cada uno; José Joaquín de Herrera, con tres; Cuajinicuilapa, Malinaltepec y Marquelia con dos cada municipio.
Llamó a la población a mantener el uso correcto de cubrebocas, guardar sana distancia, el lavado de manos constante y evitar aglomeraciones. (Emiliano Tizapa Lucena / Chilpancingo).