Pacientes tendrán que esperar 30 días más para la hemodiálisis en el hospital de Zihuatanejo

Trabajadores de la empresa que va a remodelar las instalaciones de la clínica de hemodiálisis en el Hospital IMSS-Bienestar Bernardo Sepúlveda Gutiérrez de Zihuatanejo, apenas comenzaron este martes los trabajos y se prevé que terminen dentro de 30 días Foto: El Sur

Brenda Escobar

Zihuatanejo

Familiares de pacientes renales del Hospital IMSS-Bienestar Bernardo Sepúlveda Gutiérrez, en Zihuatanejo, dieron a conocer que el director del nosocomio, Ernesto Zavala Lorenzo, les informó que tendrán que esperar cuando menos 30 días más para que se restablezca el servicio de hemodiálisis en ese hospital, por lo que tendrán que seguir atendiéndose en la clínica subrogada del Seguro Social que se ubica en la colonia El Hujal, en este puerto.
El primero de enero de este año, los 105 pacientes renales y sus familiares, fueron informados por Zavala Lorenzo que a partir de esa fecha, finalizó el contrato con la empresa Comermex Ozuba, que subrogaba ese servicio para la Secretaría de Salud, por lo que ahora sería el IMSS-Bienestar el que estará a cargo de darles ese servicio médico, con la promesa de que además de gratis, será integral, pues tendrán acceso a especialistas como nefrólogo, médico internista, nutriólogo, médico familiar, psicólogo y dentista, servicios con los que no contaban en la clínica privada subrogada.
Ese día, el director les pidió aguantar un plazo de diez días para que de nueva cuenta regresen a este hospital a seguir recibiendo sus sesiones de hemodiálisis, pero el IMSS-Bienestar no cumplió, lo que motivó a que personas altruistas de este puerto, en apoyo a los pacientes renales, se manifestaron el sábado 10 en Petatlán, durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para hacerle saber que estaba cerrado el servicio de hemodiálisis.
Los pacientes también se organizaron y aún con todo y sus problemas de movilidad por lo delicado de su salud, se organizaron para ir el lunes 12 al hospital a hablar con el director Ernesto Zavala, quien les pidió que acudieran este martes para tenerles una respuesta.
El familiar de uno de los pacientes, quien estuvo en la reunión, comentó que Zavala Lorenzo les informó que apenas recién acababan de llegar los trabajadores de la empresa que hará la remodelación de la clínica, por lo que tendrán que esperar 30 días para que el espacio esté en las condiciones adecuadas que exige la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, mientras tanto, tendrán que seguir atendiéndose en la clínica subrogada del IMSS en la colonia El Hujal.
Agregó que el director les estableció que no es garantía que sólo sean 30 días de espera, sino que el plazo pudiera extenderse unos 10 días más, es decir, 40 días.
El familiar comentó que algunos de los pacientes expusieron que en la mencionada clínica no los están atendiendo como debe de ser, pues de tres o cuatro horas que necesitan para que su sangre sea filtrada, sólo les dan dos horas, por lo que la salud de algunos de ellos está deteriorándose.
Dijo que el compromiso que hizo el director fue asignar a una doctora exclusivamente para atenderlos a ellos en el sentido de que si necesitan algún medicamento para que lo reciban en su sesión de hemodiálisis, ella les extienda la receta de inmediato para que no pierdan tiempo; también les ofreció que se hará una lista con los nombres de los pacientes que necesitan tres sesiones a la semana para que se las den completas y que seguirá gestionando ante el IMSS-Bienestar para que se le dé celeridad a la remodelación.
Enseguida, comentó que hay preocupación entre los pacientes y sus familiares, pues este martes falleció uno de sus compañeros, “el temor es que debido a que no es la misma atención que les venían dando y que es un poco tardado que reciban su sesión, la salud de ellos se deteriore y empiecen a fallecer”.

Una lucha de más de 20 años

En Zihuatanejo, la supervivencia de un enfermo renal nunca ha dependido únicamente de una máquina de hemodiálisis, sino de la terquedad de quienes se negaron a morir en el olvido burocrático.
La historia de la unidad de hemodiálisis que hoy se conoce en el hospital Bernardo Sepúlveda, no se escribió en oficinas gubernamentales, sino en el asfalto de las carreteras y en la exigencia de pacientes que, cansados de ver morir a los suyos en el trayecto a Acapulco, decidieron alzar la voz.
Todo comenzó con el impulso de una mujer que, pese a ser extranjera, hizo de la carencia local su propia batalla. Esther Walter, paciente renal, vivió en carne propia el calvario de los traslados agotadores.
Junto a su esposo Helmut Walter y el Club Rotario de Zihuatanejo, sembró la semilla de lo que hoy es la unidad de hemodiálisis en el Hospital IMSS-Bienestar, Bernardo Sepúlveda Gutiérrez.
Aunque la señora Walters no alcanzó a ver el corte del listón en aquel octubre de 2005, su visión rompió la inercia de un sistema que obligaba a los enfermos a elegir entre el cansancio extremo o la muerte.
Fue su esposo Helmut quien continuó con el compromiso de ella, incluso después de su fallecimiento, asegurándose de que el proyecto de la clínica de hemodiálisis en el hospital se concretara.
Sin embargo, la lucha no terminó ahí. Para los derecho-habientes del Instituto Mexicano del Seguro Social, el calvario tenía otro nombre: subrogación.
Fue ahí donde, en los años 2012 al 2015, sobresalió la figura de don Maximiliano “Max” Dorantes, un hombre de temple firme a quien muchos recuerdan por su capacidad de aglutinar el dolor y convertirlo en movilización.
Don Max no sólo pedía mejores máquinas; exigía dignidad. Encabezó plantones y bloqueos, denunciando esos “tratos inhumanos” donde el IMSS, por falta de pagos a clínicas privadas o por negligencia administrativa, suspendía tratamientos que eran, literalmente, el hilo de vida de decenas de trabajadores y jubilados.
“El tiempo es vida”, solía decir, mientras organizaba la Asociación de Pacientes Renales de la Costa Grande, para que ningún otro compañero tuviera que desfallecer en un autobús de línea de regreso de Acapulco o Lázaro Cárdenas.
Hoy, a dos décadas de aquellos primeros esfuerzos y en medio de la transición al sistema IMSS-Bienestar, el eco de don Max y de Esther Walter sigue resonando en los pasillos de las clínicas de Zihuatanejo.
Sus historias nos recuerdan que, en la Costa Grande, la salud pública no ha sido una concesión gratuita del Estado, sino una conquista arrebatada a base de resistencia y memoria.

 

Preocupa a obispos la “extrema” violencia en Chilpancingo y urgen a la pacificación

Chilpancinguenses que asistieron al inicio del novenario en memoria del alcalde Alejandro Arcos Catalán ayer en la Catedral de la Asunción de María Foto: Alina Navarrete Fernández

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

La Conferencia Episcopal Mexicana (CEM), expresó su preocupación por la “extrema” violencia en México, pero particularmente en Chilpancingo, la capital de Guerrero.
En un comunicado difundido este martes, la CEM opinó que el asesinato del secretario general del Ayuntamiento Francisco Gonzalo Tapia Gutiérrez, el 3 de octubre, “y la brutal decapitación” del presidente municipal Alejandro Arcos Catalán, ocurrida tres días después, “son hechos que nos consternan profundamente y revelan una situación alarmante en nuestro país”.
Agrega que la CEM se une en oración por las víctimas y sus familiares afectados por los recientes actos de violencia en Chilpancingo y expresa su “más sincera solidaridad y cercanía espiritual con quienes sufren estas pérdidas irreparables”.
La máxima representación de la iglesia católica en el país manifiestó su “gran preocupación ante los recientes actos de violencia extrema ocurridos en la región”.
Refirió que el asesinato del secretario general del Ayuntamiento de Chilpancingo, ocurrido el 3 de octubre pasado, “y la brutal decapitación” del presidente municipal, ocurrida el domingo 6 de octubre, “son hechos que nos consternan profundamente y revelan una situación alarmante en nuestro país”.
La CEM hace un llamado “urgente” a recurrir a la Agenda Nacional de Paz y a implementar procesos de pacificación en todas las regiones afectadas por la violencia”.
Además, exhortó a las autoridades de todos los niveles “a tomar acciones concretas e inmediatas para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos, así como para esclarecer estos crímenes y hacer justicia, restaurando el Estado de Derecho”.
La gerarquía católica pide a todos los sectores de la sociedad a unirse en un esfuerzo conjunto por la paz, el respeto a la vida y la construcción de una sociedad más justa y fraterna.
La CEM tambien ofrece su compromiso pastoral para acompañar a las víctimas de la violencia, así como “trabajar incansablemente por la reconciliación y la paz en nuestras comunidades”.
Al final de su comunicado manda sus “más sentidas condolencias a las familias de las víctimas y se une en oración por el pueblo de Chilpancingo y por todo México”.

Piden sacerdotes del estado esclarecer el crimen

Por su parte, la agrupación religiosa, Diálogo Nacional por la Paz, hizo un llamado a la paz y el diálogo en Chilpancingo.
Esta organización en la que participan sacerdotes de la entidad, señaló que en medio de la “barbarie” que asedia al estado de Guerrero, el domingo fue asesinado el presidente municipal de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán, a menos de una semana de su toma de posesión.
“Nos unimos a la pena de sus familiares, amigos y colaboradores y a la indignación y vulnerabilidad que invaden a la sociedad”, indicó el pronunciamiento.
“Desde el Diálogo Nacional por la Paz llamamos a las autoridades a trabajar para esclarecer la situación, conocer la verdad y hacer justicia, así como a tomar las acciones necesarias para prevenir una escalada de violencia en Guerrero”, pidieron los religiosos católicos.
Esas realidades presentes en muchas regiones del país “expresan la necesidad de construir espacios de diálogo, mediación y acuerdos que contribuyan a la paz de México”.
Asimismo, asumieron el compromiso “de seguir tendiendo puentes para reconstruir el tejido social”.
El lunes, un día después del asesinato del alcalde Arcos Catalán, la Diócesis Chilpancingo-Chilapa también pidió a sus feligreses vivir ese día “una jornada de oración y ayuno que el Papa Francisco nos ha convocado para pedir la paz del mundo y muy en especial por la paz en nuestro estado de Guerrero”.
En ese comunicado firmado por el obispo José de Jesús González Hernández, pidió orar “por el eterno descanso del que fuera alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán”.

Proteger a funcionarios, esencial para preservar la democracia: ONU

La oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), se manifestó al respecto y en un comunicado difundido el domingo lamentó el asesinato del alcalde de Chilpancingo Alejandro Arcos Catalán, y del secretario general del Ayuntamiento, Francisco Tapia Gutérrez.
“Nos sumamos al llamado a una investigación pronta y eficaz ante estos trágicos hechos, que reflejan la necesidad de fortalecer las instituciones”, afirmó en un breve comunicado difundido ayer en X (antes Twitter).
Indicó que “proteger la integridad de quienes ejercen funciones públicas es esencial para preservar la democracia. “Expresamos nuestra solidaridad con sus familias y reiteramos nuestro compromiso con el fortalecimiento del Estado de derecho y la defensa de los derechos humanos”.