Ya se enraizó el cultivo de coca en Atoyac por el abandono del gobierno, dice asesor de comisariados

Emiliano Tizapa Lucena

Chilpancingo

El asesor de la Coordinadora de Comisariados Ejidales y Comunales de Guerrero, Arturo García Jiménez, afirmó que el cultivo de hoja coca ya se “enraizó fuertemente” en Atoyac, que además dejó de ser un cultivo marginal y se ha extendido de manera rápida hacia otros municipios como Tecpan, San Miguel Totolapan, Heliodoro Castillo y Ajuchitlán del Progreso.
Sostuvo también que la razón de su crecimiento es el abandono de los gobiernos de los territorios rurales, de donde se generan los conflictos y la violencia, por las pugnas históricas, porque “la violencia que hoy se vive en las ciudades surgió del campo desde la siembra de (cultivos) ilícitos y fue creciendo no sólo la amapola y la mariguana sino que ahora entra la coca”.
Aseguró que se requiere “un verdadero plan de pacificación y desarrollo en la región, si no lo entienden o no quieren entenderlo” quiere decir que los gobiernos convalidan el caos en el estado, que generará conflictos más complejos y “no queremos una Colombia como hace 20 años”.
El Ejército mexicano destruyó siete cultivos de coca en Atoyac en 2021 y en 2022 sumaron 70 informó en diciembre pasado el general Rolando Solano Rivera, jefe de la 27 Zona Militar; y en lo que va de 2023 los militares derribaron 23 cultivos de coca y 12 almácigos (germinados de las semilla de coca) en el mismo municipio, de acuerdo con datos que el coronel Javier Pérez Vara dijo este miércoles a reporteros durante la incineración de la droga.
Ayer consultado al respecto, el asesor de comisariados, ingeniero agrónomo de profesión, Arturo García Jiménez, dijo que los comisariados ejidales de Atoyac le han contado que en recorridos en los deslindes han visto plantaciones de hoja de coca, “pero no nos metemos en eso, es un secreto a voces que ya es un cultivo que se ha enraizado fuertemente en Atoyac y nos dicen que también en Tecpan, pero hablo por Atoyac que es la información que nos dan los comisariados”.
Destacó que este tipo de plantíos son difíciles de ubicar desde arriba porque se siembran en torno a las zonas arboladas como al café y sólo se puede identificar caminando, “la misma gente no los ubica fácil, pero lo que sí es que es un cultivo que ya se está manejando como algo importante, ya hasta salieron narco corridos de la cosecha de la hoja de coca en toda la Costa, y sí es un cultivo que se está estableciendo”.
–¿El cultivo de la hoja de coca ya dejó de ser marginal y comienza a ser representativo económicamente para el campesinado de Atoyac?
–Yo creo que sí, porque ha crecido de manera muy rápida. Como agrónomo, lo que he leído, entendí que el cultivo, así como el café necesitaba tres años para que la hoja tuviera la calidad, pero como se habla de laboratorios y procesamientos, la están cosechando aunque no tenga la edad requerida o el tiempo necesario.
“Ya es una actividad económica, tan es así que se está extendiendo y el propio Ejército reconoce que es un cultivo que ha crecido mucho y lo está combatiendo”, agregó.
–¿Considera que esta actividad ya se extendió sólo en Tecpan y Atoyac o cree que ya esté en otros municipios colindantes?
–Sí, creo que es en toda esta área, las partes altas de Atoyac, Tecpan y las del otro lado, San Miguel Totolapan, Heliodoro Castillo y Ajuchitlán, toda esa área normalmente tenían la vocación de la amapola, pero por lo que ha pasado y los compañeros que se dedican a eso están ya metidos por décadas en la siembra de cultivos ilícitos, le saben y ven que es una fuente de vida, como alternativa, ya que no hay otras opciones.
–¿Con estos nuevos hallazgos de este cultivo qué panorama se puede prever en Guerrero, donde históricamente es considerado como mayor productor de amapola, y ahora con la hoja de coca?
–Ya el Ejército dijo que Guerrero es el principal estado y Atoyac el principal municipio (productor en el país), por la experiencia que traemos y los procesos que traemos de organización, los tres niveles de gobierno han abandonado el territorio rural y es donde se generan los conflictos desde hace más de 50 años, cuando se sembraba la amapola y la marihuana.
“Son ilícitos los cultivos y siempre se genera competencias violentas, y que de repente se impactaron por los precios y costos de producción, pero se buscan más opciones en razón de que son territorios de nadie”.
García Jiménez precisó que los territorios de nadie se refiere a que no hay iniciativas que generen condiciones para que la población tenga una base económica propia y lícita, que crezca, “que en esos territorios de nadie, la gente que se dedique a eso se apropia de todo”.
Afirmó que los tres niveles de gobierno deben tener presencia en los territorios, es decir, garantizar caminos dignos y los servicios educativos y de salud, que el Ejército y la Guardia Nacional garantice un libre tránsito por todos los territorios y las regiones, además, que los programas de gobierno empoderen a las comunidades, que sean ellas las conductoras de su presupuesto y no lleguen como dádivas.
Criticó que el año pasado la gobernadora Evelyn Salgado Pineda anunció la creación de la octava región, de la que resaltó sólo se validó la propuesta que se hizo en tiempos del ex gobernador interino Rogelio Ortega, “no cambió mucho” y los legisladores la votaron, pero sin tomar en cuenta dos cosas importantes, “la remunicipalización y un presupuesto o programa de desarrollo productivo y social para la región”.
Expuso que incluso de repente apareció el ex rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán, como coordinador de la Sierra y posteriormente desapareció, “no hay nada de la octava región, quisiéramos que la gobernadora se pronunciara” e impulse un verdadero plan de desarrollo donde las comunidades sean “el sujeto que conduzca el proceso, si no se hace eso, el panorama va a seguir creciendo (del cultivo de hoja de coca) porque son territorios abandonados”.
–¿El aumento de la siembra de coca puede provocar un aumento de la violencia?
–Sí, porque la violencia que hoy se vive en las ciudades surgió del campo, desde la siembra de (cultivos) ilícitos y fue creciendo, no sólo la amapola y la mariguana, sino que ahora entra la cocaína que se distribuye más en las ciudades, en las partes bajas y quienes manejan eso son los que ya están metidos en el asunto de años y los conflictos de ellos lo trasladan a las ciudades.
“Así como en la sierra, en la parte alta, controlan zonas ahora buscan el control de ciudades, la distribución de los ilícitos, y se generan los conflictos que tenemos. El presidente (Andrés Manuel López Obrador) dijo hoy (jueves) que la gobernadora (Evelyn Salgado) es la mejor y todo eso, pero vemos en los diarios un promedio de ocho muertos por día en general y eso no puede ser un acto de gobernabilidad, algo está saliendo mal”.
Arturo García aseveró que al igual que crece la violencia peor aún aumenta la miseria en el campo, “es algo muy complicado que tienen entender los gobernantes, ejemplificó que esta temporada cayó un 50 por ciento la cosecha del café por diversas razones, lo que genera conflictos porque la gente tiene que comer y busca la forma de dar salida a su economía.
–¿Qué ha dejado de hacer el gobierno municipal para contener la siembra de cultivos ilícitos y ahora se extienda el de la hoja de coca?
–Los presidentes municipales no se meten en eso, porque para ellos corresponde a la federación, pero lo que deberían y no hace es llevar las obras sociales y productivas a las comunidades, los municipios como Atoyac y Tecpan y Coyuca de Benítez tienen un promedio de 120 millones al año del ramo 33 para obras sociales prioritarias, caminos, centros de salud, escuelas, obras de agua potable y más cosas, pero para nada se pregunta a la gente qué quiere, es la autoridad municipal la que decide y no hay transparencia.
“Si hubiera planeación participativa con las comunidades y transparencia tendríamos un escenario diferente, la gente se sentiría más empoderada, con más capacidad de gestión, para avanzar a la producción de café o maíz”, dijo.
Destacó que el crecimiento de los cultivos de hoja de coca y su rápida expansión en la sierra guerrerense tiene sus causas en el abandono de los territorios rurales por los gobiernos federal, estatal y municipales, “se requiere impulsar un verdadero plan de pacificación y desarrollo en la región si no lo entienden o no quieren entenderlo, quiere decir que convalidan que se dé esta situación de caos en el estado”.
Dijo que se debe plantear esas necesidades al presidente de la República porque se generarán conflictos más complejos y “no queremos una Colombia como hace 20 años, es espantoso, nos tocó oír en las noticias de los secuestros y enfrentamientos, ya se nos está pasando el tiempo, pero tenemos que ver cómo darle una salida a esto, poner énfasis en el empoderamiento de las comunidades, de lo contrario, las cosas no van a cambiar y eso que lo sepan los tres niveles de gobierno”.

El cultivo de coca en Guerrero crece diez veces en este año: jefe militar

Crece diez veces en este año el cultivo de  coca en Guerrero, informa jefe militar

En un plantío en la sierra de Atoyac, que ayer fue destruido y quemado, el general Rolando Solano Rivera señala que el estado es ya el primero en el país en esta actividad ilícita que se descubrió el año pasado. En 2021 se localizaron siete sembradíos y en 2022 van 70. Soldados arrancan a mano las plantas con las que se produce cocaína y las queman

Argenis Salmerón

Sierra de Atoyac

Soldados resguardan pequeñas brechas que conducen a un plantío de coca en la sierra de Atoyac, en el fondo de una cañada Foto: Carlos Carbajal

Guerrero está ya en primer lugar nacional en la producción de planta de coca; en este año, el hallazgo de plantíos de ese cultivo ilícito sólo en el municipio de Atoyac creció diez veces, de 7 a 70, declaró el jefe del Estado Mayor de la 27 Zona Militar, general Rolando Solano Rivera.
Ayer, en la sierra, en el norte del municipio de Atoyac, tropas del Ejército destruyeron un plantío de más de una hectárea de coca, que fue descubierto un día antes, informó el mando militar.
Los reporteros de diversos medios, convocados para participar en una conferencia de prensa, fueron tasladados en helicóptero y después en camionetas del Ejército, a un lugar en medio del bosque, a 700 metros sobre el nivel del mar.
El general Solano Rivera dijo que una hectárea de planta de coca equivale un kilogramo de cocaína base con un valor en el mercado negro de 300 mil dólares.
El mando militar habló del crecimiento en este cultivo en esta región. Antes el primer lugar en el país, lo ocupaba el estado de Chiapas, ahora es el estado de Guerrero.
El primer hallazgo en Guerrero se hizo el 8 de febrero de 2021.
En 2021, cuando se localizó el primer plantío de coca en Atoyac, solamente se encontraron siete plantios de coca en la misma zonaen todo el año, y este año ya van 70 plantíos localizados y destruidos; aumentó de 10 veces.
La planta de la coca tiene 14 tipos, y la que se ha localizado en Guerrero se llama Erythroxylum, originaria de El Salvador y Colombia.
El tipo de planta alcanza hasta 3 metros de altura y madura aproximadamente en 6 meses.
La producción aquí incluye la siembra, cosecha, procesamiento y distribución.
El plantío de coca destruido ayer está alejado de la población y oculto entre maleza y arbustos, cerca de una zona de arroyos, en un sitio aislado donde la casa más cercana se pudo observar por aire a más de 5 kilómetros.
A mano, los soldados arracaron de raíz la planta de coca, que midieron más de un metro y luego en una cama de leña aventaron el producto para la quema. El clima es totalmente húmedo.
El humo alcanzó más de medio kilómetro de altura, perdido en el bosque. En los alrededores se observaron plantas de plátano, coco y mango.
El traslado para llegar a los sembradíos de la planta de coca fue en helicóptero partiendo de la 27 Zona Militar, ubicada en Pie de la Cuesta, en Acapulco.
El helicóptero aterrizó en una zona de maleza y después el traslado fue en camionetas tipo Hummer; a un costado había una casa de madera abandonada.
Posteriormente, los soldados bajaron junto con los reporteros, a unos 300 metros en una zona de cerro, en un camino de terracería, estrecho.
En esa zona también se observa la tala de árboles de manera ilegal.
En total fueron tres plantíos de coca, uno de 2 mil 250 metros, el segundo mil 557 metros y el último 8 mil 700 metros con plantas que alcanzaron más de un metro de altura.
Los tres plantíos de coca estuvieron ocultos entre la maleza y los árboles, en un cerro accidentado. El general mostró la planta y explicó el procedimiento para la cosecha de la hoja de coca.
En declaraciones a reporteros, Solano Rivera explicó que la producción de la coca empieza con la siembra de la semilla, cultivo de almácigo y después la producción para su futura distribución en cocaina.
Añadió que la planta de coca alcanza hasta tres metros de altura en el estado de Guerrero, principalmente en los municipios de la región de Costa Grande y en otros países como Perú, Colombia y Salvador el arbusto llega a 4 metros.
Contó que en 2021 se hallaron siete plantíos, el 8 de febrero el primero, y un laboratorio para procesar la hoja de coca y este año se localizaron cuatro lugares de procesamiento y 70 áreas con la planta ilícita.
Aseveró que la producción se incrementó 10 veces, en comparación con el año pasado, y precisó que en 2021 fue el primer hallazgo de hoja de coca en el estado, antes se encontraban plantíos de coca en el estado de Chiapas.
Indicó que los soldados a diario hacen recorridos por tierra y aire en los municipios de Atoyac y Tecpan de Galeana con apoyo del Décimo Batallón Motorizado, perteneciente a la Primera Región Militar.
Informó que los plantíos de la hoja ilícita están en los municipios de Tecpan de Galeana y Atoyac de Álvarez. Añadió que ayudan las condiciones de clima y geográficas por los 700 metros sobre el nivel de mar.
Indicó que no hay detenidos en estos hallazgos, debido a que las personas se salen de los cultivos y laboratorios, antes de que lleguen los efectivos de Ejército.
Sin embargo, dijo que policías ministeriales aseguraron a dos hombres por posesión de cocaína base.
Dijo que no fácil reconocer por aire los platios de hoja de coca, porque los que los hacen dejan que crezca junto con la maleza.
“Yo creo y estoy convencido que el adiestramiento de la tropas nos va permitir hacer nuestro trabajo con la misma eficacia y eficiencia que con los plantíos de mariguana y amapola”, puntualizó.
Declaró que la misión del Ejército será la prevención y que la droga no llegue en “los lujos” que quisiera la delincuencia, “el soldado siempre estará velando por la seguridad”.
Sobre las causas que explican el surgimiento de estos cultivos ilícitos , el general consideró que las personas tienen necesidad, y buscan un sustento, a pesar de que el gobierno federal esté ayudando con los programas sociales, pero la población tiene otras expectativas y algunas se dedican a actividades ilícitas.
“La gente tiene necesidad, eso es una realidad, toda la población necesita un sustento, a pesar de que el gobierno de la República está ayudando para mitigar las necesidades de la población, bueno habrá población que no tenga cubiertas esas necesidades, seguramente se va dedicar a actividades ilícitas”, expresó
Añadió: “acuérdense que Guerrero por cultura, hemos sido primer lugar en la siembra de la amapola, entonces si hacen ese comparativo seguramente estamos en primer lugar en esto (hoja de coca).
Afirmó que en la región de Costa Grande se han localizado las hojas de coca y también de mariguana, además de los laboratorios.
Añadió que el procedimiento comienza con la siembra de la semilla, la cosecha y después el procedimiento para su distribución, en un tiempo estimado de seis meses.
El 22 de febrero del 2021, elementos del Ejército encontraron en medio del bosque seis sembradíos de plantas de coca que abarcaban 4 hectáreas y un laboratorio que servía para procesar cocaína, en El Porvenir, poblado de la parte media de la sierra de Atoyac, conocido porque ahí nació el guerrillero Lucio Cabañas Barrientos.
En ese mismo mes, el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que las autoridades han descubierto que en las serranías de Atoyac, en el estado de Guerrero, se está experimentando con la hoja de coca, el principal ingrediente para la cocaína.
La cocaína o metil benzoil ecgonina es un alcaloide presente en la planta y es un fuerte estimulante, anestésico, terapéutico y mitigadora del apetito, la sed y el cansancio.
En la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador del pasado 6 de diciembre, el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval González informó que en los últimos 15 días se detectaron en Guerrero siete plantíos de cocaína, un laboratorio para procesar hoja de coca y 10 almácigos de planta de hoja de coca.
Agregó que “en lo que llevamos en la administración, son 65 plantíos, dos laboratorios y 10 almácigos”.