Bloquean coculenses la avenida Reforma en el DF para demandar la libertad del alcalde

 

Más de un centenar de personas, encabezadas por familiares del alcalde de Cocula, Erik Ulises Ramírez Crespo, bloquearon las calles aledañas a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), para apoyar y exigir la libertad del perredista, detenido el pasado jueves 29 de octubre, junto con el líder del grupo delictivo Guerreros Unidos, Adán Zenén Casarrubias Salgado.
El alcalde todavía se encuentra en las instalaciones de la SEIDO, de la Procuraduría General de la República (PGR), y no es uno de los trasladados al penal de Hermosillo, Sonora como se publicó ayer aquí.
El sábado se trasladó solamente a Casarrubias Salgado y dos de sus guardaespaldas, y según fuentes oficiales en total hubo siete detenidos en la operación del pasado jueves en la zona conurbada de Cuernavaca.
Los amigos, conocidos y familia de Ramírez llegaron a las instalaciones de la SEIDO el sábado por la noche, desde Cocula, se trasladaron en camionetas Urvan y vehículos particulares, unas 150 personas que llegaron a manifestarse afuera de las instalaciones de la dependencia y durmieron en las inmediaciones de la misma.
A las 10 de la mañana, el grupo de personas que viajaron al Distrito Federal a pedir la liberación del alcalde de Cocula, Erik Ulises Ramírez, bloquearon por unas dos horas la avenida Paseo de la Reforma, donde colocaron vallas naranjas y portaron pancartas a favor del perredista.
Los manifestantes, después del bloqueo, decidieron regresarse a Cocula; una de las personas que viajó en apoyo al alcalde y se quedó en la ciudad de México, dijo que Ramírez Crespo manifestó que lo trataron mejor después de que llegaron la noche del sábado y pidió a los ciudadanos del municipio que no dejaran de movilizarse. También denunció que los visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) que fueron a la SEIDO no pasaron a verlo.
Este domingo por la noche, en grupos de redes sociales se estuvo convocando a los pobladores, no solamente de Cocula sino también de Iguala, que quisieran viajar para exigir la libertad del perredista.
El alcalde de Cocula fue detenido por soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y policías federales, en el restaurante La Cabaña de Max, en Cuernavaca, Morelos, junto con Adán Zenén Casarrubias Salgado, Tomate o Barbas, uno de los líderes de la organización Guerreros Unidos; el asesor jurídico del PRD en la legislación pasada de la Cámara de Diputados, Eloy Flores Carreto, y cuatro hombres más.
El sábado, la PGR informó en un comunicado que tres de los siete detenidos “vinculados a un grupo criminal que opera en Guerrero, fueron consignados y trasladados a la cárcel federal número 11, como probables responsables en la comisión del delito de portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Mexicana, y a uno de ellos también se le ejerció acción por delitos contra la salud”. Sin precisar a quién trasladó, aunque después se informó que los trasladados fueron Adán Zenén Casarrubias y a dos de sus guardaespaldas, Armando Cuevas Padilla y Armando Cuevas Nava.

La detención en un restaurante

La detención del alcalde perredista de Cocula, Erik Ulises Ramírez Crespo fue en el restaurante-bar La Cabaña de Max en el municipio Emiliano Zapata en Morelos.
El restaurante está en el Libramiento 10 de la colonia Ojo de Agua del municipio Emiliano Zapata, ubicado en el sur de Morelos, y queda a una distancia aproximada de 116 kilómetros de Cocula, por la carretera federal Iguala- Cuernavaca.
De acuerdo con una nota de la corresponsalía en Morelos del periódico El Universal, la detención fue cerca de las 6:40 de la tarde del jueves cuando soldados y policías federales llegaron al restaurante y los detuvieron.
La nota indica que Zenen Casarrubias estaba acompañado de Ramírez Crespo, Eric de Eloy Flores Fuentes quien se presentó como asesor jurídico del PRD en la Cámara de Diputados, y compartían mesa con una decena de personas cuando de repente militares entraron al restaurante.
De acuerdo con testigos consultados por la corresponsalía, en la operación participaron unos 80 soldados y policías federales, que rodearon a los comensales quienes fueron tomados por sorpresa, sometidos e interrogados.
Antes de la detención, la gerencia del restaurante- bar anunció que cerraría el lugar porque ya habían superado el horario de las 6 de la tarde y los comensales solicitaron la cuenta. Pagaron y cuando tomaban la copa del “estribo” fueron cercados por los soldados y los policías federales, cerca de las 18:40 horas.
El corresponsal indica que un reporte de inteligencia detalla que en los últimos 30 días seguían al alcalde de Cocula, Ramírez Crespo, por la sospecha de que mantenía comunicación con presuntos integrantes de Guerreros Unidos.