
Integrantes de organizaciones sociales y de mujeres del municipio de Atoyac se congregaron en el obelisco a Lucio Cabañas de esta ciudad para demandar que no sea liberado el detenido por el asesinato de la doctora del IMSS, Adela Rivas Obé quien tenía a su cargo las clínicas de Petatlán, Papanoa, La Unión y Petacalco.
En el lugar estuvo el hijo de la doctora, Bolívar Rojas Rivas y su padre Willivaldo Rojas Arellano. Ahí la dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino Mesino informó que la Red Nacional de Defensoras presentó el caso verbalmente en una reunión el viernes ante el relator especial de la ONU sobre la situación de los defensores, Michael Frost, y señaló que le entregarán más información en los próximos días.
En la manifestación las activistas señalaron que hay indicios de que el imputado podría quedar libre con el nuevo sistema de justicia penal y denunciaron que a casi un año y siete meses del asesinato no hay una sentencia a lo que consideraron como un feminicidio.
La ex síndica del Ayuntamiento de Atoyac, Guadalupe Galeana dio lectura a un poema publicado en el libro Adela Rivas Obé, Heroína de la Honestidad, luego señaló que la víctima era directora de las cuatro clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la Costa Grande pero antes fue regidora de Salud en Atoyac y fue luchadora social. “La doctora fue una mujer que ante distintas instancias reclamó justicia para otros, por eso las mujeres de Atoyac están exigiendo justicia para ella”, declaró.
Denunció que “a estas alturas el gobierno, la Procuraduría no dan visos de que este asunto concluya, todo está a favor del criminal, ya basta de que tantas mujeres estemos asechadas y nos tengan contra la pared”, dijo.
En su intervención, Norma Mesino exigió que se haga justicia por Adela Rivas, “ella alzó la voz siempre, la recordamos como una activista social, una defensora de derechos y por tal motivo nosotras exigimos que su caso no quede en la impunidad, que nadie se quede callado cuando haya una atrocidad como la que se dio con la doctora Adela”.
Exigió que se castigue a los culpables de este atroz crimen y que se considere como feminicidio ya que el caso está catalogado jurídicamente como homicidio calificado.
Informó que estuvo junto con otras ocho defensoras de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos con el Alto Comisionado para la Defensa de Mujeres Defensoras, “toqué el caso de Adela para colocarlo también dentro de la Red Nacional de Defensoras como un caso al que le vamos a dar seguimiento, que no quede en la impunidad, vamos enviar toda la información y la documentación de este caso para que sea arropado por la Red Nacional de Defensoras, vamos a enviar toda la información para que la Red lo retome y de igual manera haremos entrega a Michael Frost del libro donde se recoge el testimonio y la vida de Adela”.
Por su parte, la profesora Ángeles Santiago Dionisio señaló que el crimen de la doctora tiene aterrorizados a todos por la manera tan cruel como se cometió, “no queremos que quede igual como cientos de asesinatos como el de Rocío Mesino que a la fecha no se ha hecho justicia, esto lo hacemos para que no pase más, tantos asesinatos en contra de las mujeres, Adela fue honesta y que la hayan matado tan despiadada y vilmente no se puede perdonar, que se cumpla y se haga justicia”.
Después, la coordinadora del Consejo Ciudadano para la Reactivación del Desarrollo Sustentable de la Costa Grande (Credescog), Rosa Ruth Pérez dijo que están en solidaridad con la familia de la doctora Adela Rivas para exigir justicia porque ella fue asesinada porque fue honesta y buscaba que el IMSS funcionara con legalidad.
La también maestra Juany Guzmán declaró que como ama de casa, madre de familia y profesionista exige justicia para una gran mujer que fue víctima de este crimen atroz.
Adelantó que en vísperas del Día Internacional de la Mujer se van organizar como sociedad para exigir justicia para todas las mujeres asesinadas en Atoyac y en Guerrero.
Por su parte, el hijo de la doctora Adela Rivas, Bolívar Rojas Rivas recordó que su madre desapareció el jueves 22 de septiembre del 2016 cuando hacía parte de su jornada laboral en la clínica 8 del IMSS de Zihuatanejo, señaló que ella tendría que estar el viernes 24 de septiembre en Acapulco pero no llegó.
Abundó que su familia investigó y en unos videos se ve a su mamá que sale de dicha clínica y después de eso le pierden el rastro —hasta el 11 de octubre cuando su cuerpo fue hallado en la playa la Majahua en Zihuatanejo— “desde entonces nosotros no hemos encontrado justicia, desde ese momento (del) 2016 a la fecha hemos estado luchando contra un sistema lento, un sistema parcial que se supone que sería para agilizar los procedimientos, porque para eso entró el nuevo sistema de justicia penal, sin embargo en nuestro caso no es así”.
Comparó el caso de su mamá con el de la luchadora social asesinada, Rocío Mesino Mesino donde a la fecha no hay ningún detenido, y declaró, “en el caso de mi mamá donde sí hay un detenido la justicia ha sido lenta, lenta en un sistema que se supone que iba agilizar las cosas”.
Informó que el sábado le notificaron que se resolvió un amparo a favor de la familia, relató que “nos habían excluido pruebas que indicaban que había un asesino y (señalaban) que el asesino era el que está ahora detenido, pruebas que el juez de Zihuatanejo había desechado”, sin embargo la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Comisión Estatal de Atención a Victimas (CEAV) apelaron la decisión y “gracias a Dios ayer se resuelve a favor de nosotros”. Agregó que los indicios que fueron aceptados se van a presentar en la audiencia de juicio.
Pidió que no se les deje solos, además solicitó a las autoridades estatales y a las instancias impartidoras de justicia que actúen conforme a la ley.
Remarcó que desde el 2016 han estado luchando porque se aplique la justicia, “vamos a casi dos años y es una lucha desgastante, entonces le volvemos a reiterar gobierno, si esta persona queda libre se dará una luz verde y un mensaje a aquellos que piensan asesinar a mujeres para que lo sigan haciendo, pero si queda detenido va ser una señal para que digan ¡Ya basta! Ya basta de tanta impunidad, ya basta de tanta masacre, de feminicidios, homicidios también de hombres ¡Ya basta! Guerrero necesita justicia, necesita una verdadera justicia y completa, porque no nada más vale que agarren al culpable y lo detengan dos o tres años y después salga en libertad”.
Por último lamentó que el caso de su mamá no esté catalogado como feminicidio ya que según lo que ha investigado la pena máxima que el inculpado puede alcanzar por el delito de homicidio calificado son 50 años, y exigió que “eso es lo que queremos, que quede los 50 años por haber matado a mi madre por hacer las cosas bien, él (el inculpado) estaba robando, ella lo descubrió y por eso hizo eso”.
Según las declaraciones hechas anteriormente por los familiares de la doctora Adela Rivas Obé, ella detectó un desfalco de medicamentos en la clínica de Petacalco, municipio de La Unión, que es una de las cuatro que tenía bajo su mando. El encargado de farmacia de dicha clínica identificado como Édgar A fue acusado por la Fiscalía de ser el presunto asesino de la doctora porque ella iba a reportarlo por el robo ante las autoridades del IMSS. Los familiares en repetidas ocasiones han declarado que lo único que piden es justicia por el asesinato de Adela Rivas, y que no están interesados en el problema del robo de medicinas.
