Ramón Gracida Gómez
Guerrero es el segundo estado del país con mayor dependencia en las remesas porque el dinero que envían los migrantes desde Estados Unidos equivale al 13.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de la entidad, según un documento suscrito en conjunto por el Consejo Nacional de Población (Conapo) y el banco BBVA.
El Anuario de Migración y Remesas México 2024, publicado en diciembre pasado, considera “poco probable” que la llegada del republicano Donald Trump a la presidencia del país vecino del norte afecte el flujo de remesas; “de ocurrir, los impactos serían regionales”.
“El principal factor que mueve a la migración y a las remesas es la economía y el empleo en Estados Unidos, creemos que tiene poco margen de maniobra el endurecimiento de la política migratoria”, anotan las instituciones autoras del documento de 41 páginas.
“En la administración Trump 2.0 se endurecerán las políticas migratorias y empeorará la calidad de vida de los migrantes; pero consideramos que un escenario de deportaciones masivas sería poco probable”, reiteran el Conapo de la Secretaría de Gobernación (Segob), y BBVA Research y la Fundación BBVA México.
El documento precisa que en el primer mandato del nuevo presidente de Estados Unidos (2017-2021) 299 mil migrantes fueron deportados del interior por año, cifra menor a las dos administraciones del demócrata Barack Obama, que gobernó de 2009 a 2017 al país vecino del norte, en los primeros cuatro años fueron deportados 392 mil migrantes y en los otros cuatro a 374 mil.
Las instituciones autoras resaltan que Estados Unidos es un país de migrantes, son casi 12 millones migrantes mexicanos en ese país, la tercera parte no están documentados.
El 21 por ciento trabaja en el sector de la construcción, el 13.6 por ciento en servicios profesionales y administrativos, el 13 por ciento en Hostelería y esparcimiento, y el 12.8 por ciento en manufacturas.
El Anuario expone que el 79.1 por ciento de la población migrante de origen mexicano cuenta con estudios máximos de bachillerato y que en promedio tuvo ingresos anuales en 2023 de 25 mil 570 dólares, menor a los 26 mil 416 dólares de 2020 porque la pandemia por Covid-19 impactó en los salarios reales.
El salario es también inferior en relación a los ingresos de migrantes de otros países latinoamericanos como Colombia, cuyos migrantes ganan 33 mil 780 dólares al año; aun así, señala el Anuario, 25 mil 570 dólares al año “es mucho más de que puede ganar una persona en México con solo bachillerato”.
“¿Y si Trump logra afectar el flujo de remesas? Poco probable, de ser así, los impactos serían regionales”, dice el documento y enlista a los estados “altamente dependientes de las remesas”, el primer lugar es Chiapas con el 15.9 por ciento de su PIB equivalente al dinero que envían los paisanos de Estados Unidos, según cifras de 2023.
El segundo lugar lo ocupa Guerrero con 13.8 por ciento y a continuación se encuentran Michoacán con 11.1 por ciento, Oaxaca con 10.7 por ciento, Zacatecas con 10.5 por ciento, Nayarit con 6.9 por ciento y Guanajuato con 6.5 por ciento.
En el plano internacional, Nicaragua es el país de América Latina y el Caribe más dependiente de las remesas porque equivalen el 26.9 por ciento de su PIB, mientras que México está en el lugar 12 con una equivalencia de 3.7 por ciento.

