Jacob Morales Antonio
Son las 8 de la noche, y la zona de bares y discotecas de la Condesa apenas da signos de fiesta, mientras en la avenida Costera hay un desfile de patrullas de la Guardia Nacional.
Es el segundo fin de semana de las vacaciones de verano, pero en los bares que abren desde la 1 de la tarde, el panorama dista de una buena temporada vacacional, aún con los estragos del huracán Otis visibles en cinco establecimientos que sigue en ruinas.
La violencia es otro hecho que ha provocado que pocos salgan de fiesta por las noches reconoce uno de trabajadores que alienta a los visitantes a pasar a los bares y discotecas. La madrugada del domingo pasado un hombre fue ejecutado en los baños de la discoteca Baby Lobster, otro quedó herido, que sigue sin abrir pero este viernes fue iluminado con las luces multicolores en su interior.
El gerente del Bar Sunset comentó que el ambiente nocturno en la zona ha sido medianamente aceptable, “en otros años en este fin de semana, esto estaba a reventar”, reconoció, “pero no me quejo”, dijo.
Comentó que este fin de semana y el otro que son los que caen a mitad de las vacaciones eran los más altos en la afluencia de los establecimientos de la Condesa, sin embargo desde que comenzaron las vacaciones la afluencia en el establecimiento ha sido aceptable.
Confió en que el próximo fin de semana la afluencia de visitantes mejore y la zona se vea beneficiada. Sobre todo los trabajadores de todos los establecimientos que han reabierto luego de los estragos del huracán que dejó esa zona de Acapulco en ruinas.
De unas 50 mesas que tiene en el establecimiento, 30 están ocupadas por parejas y grupos de amigos de hasta cuatro personas. Algunos platican otros pasan el tiempo divirtiéndose con los juegos de mesa. El ritmo de trabajo de los barman es relajado, nadie lleva presión y todo lo preparan a su tiempo. En la zona ya no existen los famosos cadeneros ni lista de espera o filas para entrar a los establecimientos.
Mientras unos disfrutan y pasan el momento en los bares, y las discotecas que apenas comienzan a abrir como es el caso de La Langosta Feliz, en la banqueta de la Costera hay un discreto dispositivo de seguridad de la Guardia Nacional en el sentido hacia el Centro, de parejas de los agentes distribuidos cada 15 metros, mientras en la avenida Costera hay un desfile de patrullas en ambos sentidos.

