Descarta que sea un conflicto por venta de drogas
Jorge Nava
El coordinador regional ministerial de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Efrén Suástegui Mayo, descartó que la muerte del estudiante de maestría en ingeniería de la Universidad Americana de Acapulco (UAA), Alfonso Toledo Figueroa, haya sido una narcoejecución y afirmó que se trató de “un problema entre personas, donde hay de por medio una dama”.
El funcionario declaró que hay varias versiones que así lo señalan, y ahora esas declaraciones se encuentran integradas en la indagatoria.
Efrén Suástegui no desecha ninguna línea de investigación, pues dijo que corroboran principalmente datos.
El miércoles a las 3 de la mañana, varios individuos mataron de nueve balazos calibre .380 a Alfonso Toledo, después de que intentó refugiarse en la taquería Las Delicias, en la colonia Progreso. Sus agresores dispararon en 16 ocasiones, nueve dieron en el estudiante de 25 años originario de Huizuco.
Suástegui Mayo señaló que todo apunta que fue un problema personal, que surgió entre el agraviado y los probables responsables, y descarta que la muerte se deba a algún problema de drogas, porque afirmó no tener ningún indicio en ese sentido, aseveró que en un momento dado tendrá que considerar todo lo que sea necesario.
Según el funcionario, en esta investigación, ya tiene identificada a la supuesta mujer y su nombre.
Y se atrevió a decir que al parecer hay tres personas más involucradas.
El funcionario argumentó que, de acuerdo con la ley, la investigación debe de ser discreta, debe buscarse la forma de que no se entorpezca, por eso se negó a dar información. Accedió a informar que hay nombres de personas que participaron en los hechos, no específicamente los probables responsables, si no de todas las personas que estuvieron ese día de los hechos.
Aclaró que el número de implicados, se irá determinando en la medida que avancen en la investigación, en la forma en que se vaya integrando la averiguación.
En la averiguación previa 478, que inició por el homicidio de Alfonso Toledo, Suástegui Mayo explicó que practicaron ya algunas pruebas técnicas o químicas, como la radisonato de sodio en las manos del agraviado, la necropsia de ley, la de balística forense, en ésta última para establecer si los cascajos percutidos,a encontrados en el lugar de los hechos corresponden al tipo de arma que se especifica en la misma.
Otras pruebas, son criminalística de campo en el que la Procuraduría busca establecer cómo se desarrollo los hechos delictuosos, practicaron retratos hablados de los probables responsables, inspeccionaron el lugar de los hechos, la prueba de Walker que se practicó para ver a qué distancia o aproximación se hicieron los disparos, cuántos y qué trayectoria siguieron, y la investigación ordenada a la Policía Ministerial.
