“¿Cuál es el pedo?”, dice Pedro Segura tras ser exhibido por cantar narcocorrido del Mencho

Oscar Uscanga /? Agencia Reforma

Ciudad de México

Con voz carrasposa tras la fiesta privada y con una actitud retadora, el ex candidato a gobernador Pedro Segura Valladares reprochó las críticas en su contra por insistirle durante el evento al grupo Los Alegres del Barranco que tocaran un narcocorrido dedicado al capo recién abatido Rubén Oseguera, El Mencho, líder del CJNG.
Segura Valladares, quien intentó ser gobernador en 2021 por el PT-PVEM y ahora también muestra interés por ese cargo, reiteró entre varias groserías que cantará los narcocorridos de El Mencho y otros narcotraficantes las veces que quiera.
“A mucha gente le gusta y a pocos no les gusta que me defienda, pero yo me defiendo. El perro que me ladra le doy un balazo en el hocico y el que me respeta, lo respeto y el evento de anoche no fue homenaje para El Mencho, y no sean pendejos, el evento de anoche yo lo pagué para mí, así que hay muchos pendejos y compartan para que se enteren todos los pendejos”, expresó en un video que publicó en su cuenta oficial.
“Mi trabajo es limpio y a mí me gustan los corridos, y a mí me vale madre, yo canto, yo pongo en mi carro los corridos de Los Tigres del Norte, me gustan los corridos, cuál es el pedo, cuál es el pedo”.
En el mismo video de poco más de ocho minutos, quien se ostenta como empresario al ser dueño de un hotel en el municipio de Tepecoacuilco, insistió que el que le gusten los corridos de este tipo, no significa que su dinero es ilícito.
“Mi dinero es limpio y por eso hacen salsa con el culo, porque no pueden conmigo, mi dinero es limpio, así es, déjense de mamadas, la gubernatura está decidida, Guerrero ya decidió quién va a gobernar, y van a ser ustedes hermanos, quién lo va a gobernar, ustedes, paisanos”, añadió.
“Ya déjense de mamadas, me tienen hasta la madre ya, pero me gusta pelear, me gusta defenderme como los gallos del palenque, pelear, pero limpiamente y legalmente”.
Reforma publicó que el pasado martes, en más de una ocasión, Segura Valladares insistió al grupo que tocara la canción El del Palenque, la cual está dedicada al capo recién abatido en Jalisco.
Sin embargo, Los Alegres del Barranco le hicieron saber a él y al público presente que estaban impedidos de poder, incluso, tocarla y que alguien más la cantara, puesto que en Jalisco están bajo una indagatoria por entonarla.
“Lamentablemente aunque la tocamos, a nosotros nos pueden perjudicar, no podemos nosotros salir perjudicados”, expresó el vocalista Pavel Moreno.
Sin embargo, Pedro Segura insistió: “¡Ey!, ¿quieren que la cante yo?”.
“La verdad no podemos tocarla, de verdad quisiéramos, nosotros nos sentimos incompletos con nuestro repertorio, pero lamentablemente si lo cantamos, simplemente lo tocamos, nos castigan, hay que seguir las reglas, pero otra ocasión con mucho gusto los complacemos, para eso estamos aquí”, añadió en el intercambio Pavel Moreno.
Segura Valladares, subiendo el tono, volvió a retar a que sonara la canción que habla de las “cuatro letras” y del originario del “mero Michoacán”, al argumentar que era una fiesta privada; desde la semana pasada, en redes había invitado a gente de Iguala y Tepecoacuilco al concierto “gratuito” en su hotel.
“Vamos a escuchar todos los corridos porque aquí es familiar, es gratis, es privado y el gobierno a chingar a su madre”, gritó.
Segura Valladares fue detenido el 12 de agosto de 2025 por agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) cuando salía de su hotel Vida en el Lago.
Durante su detención, el mismo Pedro Segura grabó un video cuando los agentes le dicen que está detenido y lo suben a un vehículo oficial.
El 20 de agosto del 2025, dio a conocer que la FGR lo liberó y dijo que “se comprobó que no es un delincuente”.

Extrema vigilancia militar en la presentación del cantante de narcocorridos Gerardo Ortiz en Chilpancingo

Lenin Ocampo Torres

Chilpancingo

Valla militar para resguardar la llegada del cantante de corridos, Gerardo Ortiz en la plaza de toros de Chilpancingo . Foto: Lenin Ocampo Torres

Hubo extrema vigilancia militar en la presentación del cantante Gerardo Ortiz en Chilpancingo, luego de que por amenazas en un narcomensaje suspendió su concierto en el puerto de Acapulco.
El cantante sinaloense llegó a la plaza de toros de la capital escoltado por un convoy de patrullas y motocicletas de la Policía Municipal y una valla de policías militares, que llegaron en los primeros días de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Gerardo Ortiz ingresó a la plaza a la una de la mañana pero esperó en una camioneta Suburban blindada hasta el momento de su entrada al escenario.
“Es que lo amenazaron en Acapulco y me imagino que tiene miedo de tocar en Guerrero”, dijo un asistente.
Días antes una manta fue dejada en el estacionamiento del Hotel Calinda donde se iba presentar el sábado, las autoridades no informaron del contenido pero tenía la frase “no eres bienvenido”. El cantante en un video vía Instagram informó de la suspensión del concierto y sólo mencionó “que se posponía la fecha”.
Gerardo Ortiz es un intérprete de narcocorridos, es identificado por cantarle corridos a los capos del narcotráfico Ismael, El Mayo, Zambada y a Nemesio Oseguera, El Mencho, en Sinaloa es conocido por su enemistad con el grupo de los Beltrán Leyva que tiene remanentes en Acapulco.
Antes de su llegada hombres vestidos de negro pusieron vallas en el pasillo de la plaza para que el cantante no fuera molestado por sus fans, otros hombres de negro y armados cuidaban la entrada, todos se comunicaban por medio de chícharos colocados en sus oídos.
“Bájense o los bajo a la verga” decían los elementos de seguridad a los asistentes que pisaban las vallas metálicas para intentar tomarse una foto con el músico.
En la plaza de toros Belisario Arteaga al menos 3 mil asistentes esperaban al sinaloense.
“En toda la feria no había habido tanta gente y eso que el boleto se vendió hasta 350 pesos, la gente ya ni quería venir por tantas historias que se cuentan de levantados”, relató un elemento de seguridad interna de la plaza con chaleco amarillo.
Gerardo Ortiz entró al escenario a las 2 de la mañana vestido de botas vaqueras, pantalón y sombrero negro, camisa blanca con estampados azules y vigilado por una veintena de hombres de su cuerpo de seguridad.
Cerveza, tequila y whisky se vendían en el lugar, la mayoría de los hombres vestidos de vaquero y algunos con sombreros calentanos, las mujeres emperifolladas, maquilladas, cejas delineadas estilo norteño que se ve en las series de narcos transmitidas en los canales de paga.
De lejos lo vigilaban más de 50 soldados y policías federales.
Las primeras seis canciones fueron “alteradas” según el vocabulario de los jóvenes que asistieron, seis corridos que hacen alusión a personajes del cártel de Sinaloa y que la mayoría de los asistentes coreaban, como si se tratara de hombres importantes en la historia del país.
Las canciones encendieron a la gente, tanto que en 10 minutos se dieron tres peleas campales que ni los militares y policías municipales pudieron parar.
La primera se dio en la mitad de las gradas, al menos 20 hombres se trenzaron al golpes sin razón aparente, cada uno se lanzó amenazas de “te voy a levantar”, las mujeres y niños gritaban espantados, el Ejército armado no pudo hacer nada.
Mientras estaba la pelea Gerardo Ortiz cantaba su éxito Palma Salazar, una canción que hace alusión a la muerte de Luis Palma Salazar, hermano de uno de los primeros hombres que se encargó de la plaza de Acapulco en los 1990, Héctor El Güero Palma, extraditado a Estados Unidos y devuelto a México en junio del 2016, aún preso en un penal de Nayarit.
Las demás peleas se dieron en el corral de toros, muchos estaban bajo el influjo del alcohol.
Gerardo Ortiz terminó de cantar a las 5 de la mañana, en todo momento sus cuerpos de seguridad evitaron el contacto con la gente, los militares vigilaron todo el concierto y como llegó, el músico sinaloense se fue en una camioneta blindada, escoltado.