Félix Bautista Matías

En la perspectiva de la alternancia  

Carlos Sánchez Barrios tiene el peculiar don de atraer el respaldo popular dondequiera que se para. Bien sea en un barrio de una populosa ciudad o en un pueblo remoto de la sierra, la gente se le entrega espontáneamente. A Carlos le acontece igual, busca y disfruta el trato con la gente que lo revitaliza y fortalece. El respaldo de la gente sencilla ha sido su mejor medicina y aliciente. Carlos Sánchez Barrios teje redes de respaldo popular a la alternancia.

Además, la ruptura de Carlos Sánchez Barrios con el PRI está minando la solidez del bloque gobernante y abriendo entre sus activistas y dirigentes serias dudas en el triunfo de su candidato. Todavía es temprano para predecir la definitiva integración electoral de la oposición en el estado. Aún no está claro quién será el candidato a gobernador por el PRD, ni por el PAN, ni por Convergencia, mucho menos el candidato común de todos ellos. Pero entre las fuerzas políticas no priístas, se va perfilando con fuerza cada vez mayor la posibilidad de estructurar un polo de las fuerzas democráticas de Guerrero que sí le apuestan a la alternancia y al desplazamiento político de la fuerza hasta ahora gobernante.

Este futuro si es previsible. La expansión de la pobreza extrema y de la marginación, el estancamiento económico y la insultante inseguridad e injusticia que han venido golpeando a los guerrerenses con particular saña durante la última década, son el mayor y más grave déficit que arrastra el PRI como gobierno. El priísmo ha agotado su capacidad de inclusión y ya no está en condiciones de abanderar la estabilidad, la justicia y el progreso en Guerrero.

¿Cómo convertir en realidad la posibilidad de la alternancia? Luis Waltón y Carlos Sánchez Barrios han mostrado la inteligencia y la audacia política de apostarle al cambio con rumbo para Guerrero, diseñando y afinando en permanente contacto con todos los actores políticos democráticos los ejes básicos de este cambio con certidumbre, con proyecto y perspectiva de desarrollo y equidad que Guerrero necesita y reclama.

Tal es el contenido esencial del acuerdo político, abierto a todos los guerrerenses, que firmaron, el pasado viernes 4 de junio en Acapulco, Convergencia Partido Político Nacional y la Alianza por Guerrero AC. Sin grandes aspavientos pero con la contundencia que conlleva un acto de esta naturaleza, estas dos fuerzas políticas emergentes convinieron aliarse en torno a un plan de gobierno por el Desarrollo y la Equidad y convocar a todas las fuerzas políticas, organizaciones, partidos políticos y personalidades, que entiendan la necesidad de esta Gran Alianza Guerrerense para la transformación de Guerrero y desarrollar un programa de gobierno de largo plazo para la conquista definitiva de mejores niveles y condiciones de vida digna para los guerrerenses.

Más claro ni el agua. Lo primero es definir por qué nos unimos y cómo nos unimos para determinar conjuntamente al mejor hombre y las mejores estrategias para llevar al triunfo el proyecto de la alternancia política y del desarrollo y la equidad con un nuevo rumbo para Guerrero.

Los ejes básicos de este compromiso se resumen en ocho puntos, cuyo enunciado es sencillo pero que tienen una honda repercusión en los anhelos populares:

1) Garantizar en las acciones del nuevo gobierno la permanencia de esta voluntad de cambio;

2) Diálogo franco, abierto y productivo con todos los guerrerenses y fiscalización ciudadana de las acciones de gobierno;

3) Aprovechamiento pleno de los recursos potenciales de cada región y consulta directa a las comunidades para definir proyectos de desarrollo e inversión;

4) Combate frontal a la pobreza y a la marginación con activa participación social;

5) Distribución equitativa y transparente de la inversión estatal directa a los municipios;

6) Gestión de mayores recursos federales para el estado y creación de un clima de confianza, justicia y garantías a la inversión pública y privada;

7) Mayor presupuesto para una educación de calidad y vinculada a las necesidades de desarrollo y equidad del estado; y

8) Programas sociales realmente diseñados para el bienestar de la población.

Con la firma de este compromiso se advierte claramente la necesidad que tiene el estado de un cambio profundo para salir de los dolorosos niveles de atraso y marginación que le hacen la vida imposible a centenares de miles de nuestros hermanos. Guerrero necesita un cambio. Pero ese cambio sólo puede ser posible si construimos la fuerza política amplia, incluyente y poderosa, que sin sectarismos ni radicalismo de ninguna especie promueva entre los guerrerenses la convicción de que ha llegado la hora de la transformación del estado.

La moneda está en el aire. Corresponde ahora a todas las fuerzas políticas democráticas, a las ciudadanas y ciudadanos, a los trabajadores de la ciudad y del campo, a los pueblos y comunidades indígenas, a las organizaciones productivas y sociales, a los núcleos intelectuales y académicos, a los maestros y estudiantes, a los medios de comunicación masiva, a los centros empresariales, a toda la opinión pública, contribuir a que la perspectiva de la alternancia y el cambio con rumbo, desarrollo y equidad para Guerrero se afirme, ensanche y se haga real