Argenis Salmerón
La hermana del periodista Leodegario Aguilera Lucas, Ernestina Aguilera, demandó su presentación con vida, a 21 años de su desaparición forzada.
En conferencia de prensa en la colonia Progreso, la también periodista recordó que su hermano fue secuestrado por cuatro hombres armados la noche del 22 de mayo de 2004 en su vivienda, ubicada en el kilómetro 10 de la carretera Acapulco-Zihuatanejo, frente a la colonia Jardín Azteca, en la zona poniente del puerto.
Aseveró que se desconoce de su paradero. Este jueves, en entrevista, lamentó que en ocho años las autoridades no hayan dado seguimiento serio al caso, que fue llevado a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), la que actualmente lo analiza.
Entre recuerdos y recortes de revistas, rompió en lágrimas y exigió justicia e información acerca de su hermano, de cuya desaparición responsabiliza al fallecido ex gobernador René Juárez Cisneros (1999-2005) y a dos funcionarios de su administración: el ex procurador de Justicia Jesús Ramírez Guerrero y el ex secretario general de Gobierno Luis León Aponte. También responsabiliza a los mandatarios siguientes, Zeferino Torreblanca Galindo (2005-2011) y Ángel Aguirre Rivero, por omisión.
Sostuvo que su hermano hizo públicos negocios millonarios de Juárez Cisneros. Asimismo reprochó el montaje armado el 8 de septiembre de 2004 por el entonces procurador estatal, quien presentó fotografías de unos huesos, supuestamente los de Leodegario, encontrados en un paraje localizado en la calzada Pie de la Cuesta, de Acapulco.
Afirmó que “es una mentira que encontraran la osamenta de mi hermano. Tras un peritaje de la Procuraduría General de la República se demostró que los restos eran de un animal”.
Añadió que los tres jóvenes presos en el penal de Las Cruces por el homicidio del comunicador, Alfonso Noel Vargas Baños, Juan Carlos Salinas Moreno y Alberto Cárdenas Flores, son chivos expiatorios.
Ernestina Aguilera consideró intolerable que se asesine a más periodistas, y advirtió: “Nos estamos acostumbrando (a los homicidios de comunicadores), nos estamos haciendo inmunes. Debemos unirnos”.
“El gobierno no tiene nuestras vidas compradas; no tienen derecho de arrebatarle la vida a nadie”.
Pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo un apoyo económico para rehabilitar la casa de su hermano periodista.
Añadió que en esta semana le arrojaron dos perros muertos en la fachada de la vivienda, ubicada en la colonia Jardín Azteca

