El Festival de Música Popular Raful Krayem Sánchez culminó en su cuarta edición luego de cuatro fines de semana en los que se presentaron diversas actividades que rubricaron la calidad de los artistas guerrerenses, así como las agrupaciones invitadas de la ciudad de México y del estado de Hidalgo.
El domingo, al finalizar el concierto ofrecido por el Coro de Música de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, la coordinadora general y directora del Centro Cultural Taxco, Rosario Cambray García, expresó que este festival se reafirma como un proyecto ciudadano que logró el apoyo del gobierno estatal, de las secretarías de Cultura y Turismo, el ayuntamiento de Taxco y, sobre todo la suma de esfuerzos con los patrocinadores y el público que hicieron posible resultados exitosos que deseó se multipliquen para el próximo año.
En la última jornada de la fiesta en homenaje a El Jilguero Guerrerense, la entrega de la medalla Raful Krayem Sánchez se convirtió en un acto que agradeció el galardonado cantautor de la Tierra Caliente, Arturo Villela, quien expresó su reconocimiento al festival y deleitó a los presentes acompañado por el conjunto regional Arroyo Grande con el que dieron muestra de su talento y sensibilidad al interpretar composiciones de su autoría, entre las que incluyó la canción Taxco, escrita hace más de 50 años, y dijo emocionado que éste ha sido uno de los homenajes más sentidos que ha recibido en su trayectoria artística.
El regidor, Víctor Sotelo, quien asistió en representación del ayuntamiento de Taxco, destacó la proyección que ha cobrado el festival con una oferta artística y cultural que crece no sólo para los habitantes, sino también para el turismo nacional e internacional que visita este destino.
Por su parte, el integrante del patronato, Alejandro García Maldonado, reafirmó la necesidad de contar con mayor apoyo para la consolidación del festival y, a la vez, constituir una asociación civil para el logro de este objetivo.
En el último fin de semana, la cantante de Iguala, de 17 años de edad, Daisy Aillyn Martínez, se ubicó como la revelación artística al participar con un programa de música mexicana en la que incorporó en la segunda parte un ramillete de canciones de Raful Krayem, entre ellas Taxco de mis amores y Camioncito Flecha Roja que conquistaron a los asistentes al lado del trío taxqueño Vendaval, lo que resaltó el cantautor Arturo Villela quien le entregó un reconocimiento.
Además del Centro Cultural Taxco, las plazuelas y calles del centro histórico, la parroquia de Santa Prisca fue también el escenario del concierto de ópera Taxco de mis amores interpretado por el barítono Gerson Millán, originario de Acapulco, con Isaac Hernández al piano, Pablo Peralta en la guitarra, y Carlos Méndez como invitado, en el cual hicieron un recorrido por la música sacra del periodo barroco y la música popular mexicana, sin faltar el cierre con Taxco de mis amores.
En otro de los escenarios, la Plaza Borda se abarrotó con la presentación del grupo de danza folklórica Fiesta del Jumil, con más de 30 años de trayectoria y una gozosa ejecución de bailes de Guerrero, con cuadros de Tixtla, la Costa Chica y Taxco en las que incluyeron canciones del homenajeado.
El dueto Águila y Sol de Teloloapan se integró al festejo a través de un viaje por el cancionero Del vals a la polka, por medio de la voz, la guitarra y el salterio, que emocionaron a la concurrencia.
Por su parte, desde la Tierra Caliente el conjunto regional Arroyo Grande interpretó un variado programa, y después con la voz del homenajeado Arturo Villela, interpretaron Taxco, hasta en tres ocasiones a petición de la gente, y entre las que insertaron Pedazo de mi vida, Guerrero es mi región, Las amarillas, Arcelia y La tortolita que abarcaron más de una docena de piezas con una pareja de bailadores de tabla tradicional, como se estila en aquella región.
En el último fin de semana, fue en Santa Prisca, el sábado, donde concluyeron las actividades con un concierto nocturno en la voz del tenor Yovanni Catalán de la ciudad de Iguala y el domingo al mediodía con el Coro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, bajo la dirección de Enrique Galindo, quien se ha especializado en la creación de arreglos a innumerables canciones y esta vez no fue la excepción al regalar por dos veces la clásica Camioncito Flecha Roja de Raful Krayem.