La atribulada y burlada región de la Sierra

El enésimo y multi difundido Programa Integral de Desarrollo de la Región Sierra (Octava región de Guerrero), puesto en marcha hace tres años con “corneta, platillo y trombón” por la gobernadora y su “papá incómodo”, ha resultado poco menos que un chasco. Veamos lo sucedido en la semana que transcurre en la región que goza de ingobernabilidad y abandono sempiterno*. Como botones de muestra doy la siguiente reseña:
1.- Funcionarios de la Secretaría General del gobierno estatal dejaron plantados a 43 comisarios de otras tantas comunidades de la zona serrana de los municipios de Heliodoro Castillo y San Miguel Totolapan, que se habían dado cita con anticipación oportuna, en la comunidad de puerto del Gallo para revisar compromisos firmados con antelación y no cumplidos por el gobierno estatal; por cuanto a la reparación de caminos y puentes que, según informan, cuentan con presupuesto público autorizado pero que no ha sido aplicado por las dependencias gubernamentales correspondientes.
El encargado del despacho de la Secretaría anteriormente mencionada primero mandó un representante con diversos paquetes de medicamentos, despensas, arbolitos para reforestación y líquidos para las siembras. Ante tamaña burla, los comuneros no aceptaron tales dádivas y las almacenaron en una bodega, hasta que no se cumplieran los compromisos contraídos firmados en minutas anteriores.
2.- En la misma octava región de Guerrero, avecindados de alrededor de 30 comunidades de la sierra de Técpan, Petatlán y Coyuca de Catalán, boquearon el tránsito por la carretera federal de Acapulco-Zihuatanejo para exigir mayor seguridad pública, el retiro del cártel de la Familia michoacana y solicitarle a la gobernadora y a su “papa incómodo” que fueran a dialogar con ellos, porque es frecuente que manda funcionarios que fingen comprometerse pero no cumplen, mostrando ineptitud para resolver los problemas planteados. Así pasó con la gobernadora hace un año y medio: subió a la comunidad de El Durazno (Coyuca de Catalán), a prometerles “muchas cosas de las cuales no tenemos nada”, Desde entonces, aún siguen sin médicos y sin maestros.
3.- La delincuencia organizada sigue haciendo de las suyas. Ahora está dedicada a incrementar en toda la zona los precios de todos los alimentos: el gas, la gasolina, los servicios de transporte, etcétera, para beneficio propio, ya que tienen el control del mercadeo forzado. A pesar de que, en las inmediaciones del poblado de Las Palmas, (Petatlán), existe una Base de Operaciones Mixtas, integrada por el Ejército, Guardia Nacional y policía estatal.
4.- Mientras tanto, por la vertiente de La Sierra que baja hacia el Río Balsas, en la comunidad de Oxtotitlan (Teloloapan), el Ejército y la Guardia Nacional, sostuvieron un enfrentamiento a balazos, con un grupo de gente armada donde cinco sicarios quedaron sin vida. Les fueron decomisados: ocho fusiles de asalto, 50 cargadores, 900 municiones, equipo de combate y dos camionetas. En otro lugar del mismo municipio, fue asegurado, por parte de la Guardia Nacional y policías estatales, un taller de vehículos donde montaban blindajes contra balas a las camionetas propiedad de otro grupo civil armado.
5.- Bajando de la Sierra, por la carretera de Chilpancingo-Chichihualco, una Urvan de servicio público fue incendiada a la altura de la comunidad de Atlixtac, sin reporte de víctimas. En cambio, en la zona Norte del Estado, en Huitzuco, fueron encontrados asesinados dos jóvenes atados de manos, amordazados y con huellas de tortura previa. Junto a ellos había dos sendas cartulinas con mensajes plasmados no divulgados.
Colofón. – Las reseñas anteriores no pasan de ser escenas costumbristas cotidianas de Guerrero. Solamente falta hacer notar que entre las ciudades de las zonas bajas que suben a la Sierra, por el lado de la Costa Grande, tienen foco rojo: Petatlán, Técpan, Coyuca de Benítez y Acapulco. En la zona Centro y Norte están Chilpancingo, Zumpango, Chichihualco, Casas Verdes-Tlacotepec, Mezcala; Iguala, Iguala y Taxco. En Tierra Caliente: Ciudad Altamirano, Coyuca de Catalán y Arcelia.
Un destacado historiador mencionó que Guerrero ya no era un Estado fallido, sino que era un Estado perdido para la República. Mi opinión: sé que 5 de las 8 regiones que integran Guerrero están completamente perdidas en nuestros esfuerzos para conquistar el bienestar social.

* Fuente: El Sur (noticias divulgadas largo de la semana que fenece).

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Economía estatal y extracciones ilegales

Inegi* informa que la economía de Guerrero decreció en el 2023 -1.3 %, y en lo que va del 2024 -0.7%. Un buen gobierno, justo y honesto, siempre se afanará por tratar de conquistar el pleno empleo en sus economías locales; es decir, que sus habitantes cuenten con ingresos económicos constantes, legales y remuneradores, como estrategia permanente para para abatir la inseguridad pública y las perturbaciones antisociales que impiden que sus pueblos progresen y no se deterioren o queden estancados. La pobreza es el principal caldo de cultivo de todos los ilícitos y delincuencias, y los gobiernos corruptos e ineficaces son hábitat natural para sus desenvolvimientos.
Condición indispensable para tener buenos empleos es que exista: a) mercados consolidados de trabajo, de bienes y servicios; b) instituciones, programas y coberturas de salud, educación y seguridad social, sólidas y eficaces; c) una efectiva prevención, procuración e impartición de justicia; d) un ambiente donde prive el acatamiento a la ley y al orden social, la transparencia pública y la rendición de cuentas en asuntos gubernamentales. Sólo así habrá inversión productiva pública y privada que detonen un mayor desarrollo autosustentable, económico, social y político.
Tiene precariedad y vulnerabilidad una economía capitalista que cuente con gran cantidad de fuerza productiva laboral poco remunerada o semi ocupada. Máxime si su comportamiento es de lento crecimiento o de estancamiento histórico; o bien, si es una economía poco solvente, mayormente endeudada improductivamente; orientada al despilfarro social, tanto a corto como a mediano plazo.
El pueblo de Guerrero tiene muy bajos niveles educativos, de salud y de seguridad pública, mantiene un fuerte empleo informal (sin estabilidad ni protección social), con recursos naturales, territorios y mercados de tipo micro regional desaprovechados y sin buena infraestructura, que son parte de nuestros ancestrales rezagos, extensos y profundos, viéndose agravados en los últimos tiempos por eventos adversos catastróficos como la pandemia del covid-19 y el huracán Otis, mismos que provocaron una caída de nuestra economía estatal de la que todavía no nos recuperamos. Además, hay que sumar los malos gobiernos tenidos y padecidos, los cuales han dejado huella indeleble de corrupción, impunidad e ineficiencia institucional.
A corto plazo, no veo una salida al estado de postración en que estamos, sin subsanar nuestros graves vicios y errores estratégicos, y si el gobierno federal nos sigue contemplando como un estado fallido. No se decide a apoyar nuestro incipiente desarrollo, tal y como lo hizo con los estados hermanos del sureste de la República con estratégicas inversiones públicas de mediano plazo.
Comentario adicional y diferente del tema tratado es el caso de la aprehensión del criminal “capo de capos”, Ismael El Mayo Zambada, por parte del FBI, agencia policíaca del gobierno de EUA, al arribo de una avioneta a una aeropista en territorio estadounidense, procedente de tierras mexicanas donde viajaba el susodicho. Evento del que no ha sido informado a la fecha el Gobierno de México. Tal suceso me recuerda otras dos memorables extracciones ilegales de criminales en la historia del siglo XX. La de los genocidas: Benito Mussolini, italiano fascista, y la del criminal de guerra Adolf Eichman, alemán nazi.
En 1943, el dictador fascista italiano Benito Mussolini, fue arrestado por su propia camarilla gubernamental en un intento por evitar la invasión aliada a la Italia continental, en la segunda guerra mundial. Mussolini fue semi encarcelado en un hotel de una región forestal cercana a Roma. Hitler, aliado de Mussolini, al enterarse del hecho, encarga a un comando de élite alemán, una operación de sustracción, clandestina e ilegal del dictador italiano encerrado, para llevarlo a territorio alemán en una avioneta para preparar su retorno al norte de Italia y establecer una nueva república que fuera títere de Alemania. Al retornar a su país, Mussolini en su nueva, espuria y efímera gestión, fue capturado por la milicia comunista italiana y fusilado mediante un juicio sumario.
En 1945, al finalizar el conflicto bélico mundial, el oficial militar, criminal de guerra nazi, Adolf Eichmann, huyó de Austria hacia la Argentina donde vivió y trabajo de obrero en el anonimato, en los suburbios de Buenos Aires. En mayo de 1960, agentes del servicio secreto israelita “Mossad”, secuestraron clandestinamente a Eichmann y lo sustrajeron de Argentina, sin darle conocimiento al gobierno de ese país; lo trasladaron en un avión del gobierno de Israel a Jerusalén, para enjuiciarlo en una corte de justicia hebrea. Fue encontrado culpable y condenado a muerte el 1 de junio de 1962.

*Indicador trimestral de la actividad económica estatal (ITAEE) Guerrero. Comunicado de prensa. No. 450/24.
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La vejez (1)

 

Héctor Manuel Popoca Boone

Para María Luisa Díaz Villarreal.

La extraordinaria filósofa y escritora francesa, Simone de Beauvoir (1908-1916), nos deja un sin par legado en su libro La Vejez (Grupo Editorial Penguin. Random. House. D.R. @2015). Digno de ser releído varias veces. Me permito compartir una síntesis de algunas de sus partes que considero relevantes, ya que, en las dos primeras grandes etapas de nuestra vida, al transitar por ellas, generalmente estamos mareados por el orgullo de ser jóvenes o estar en la plena madurez, lo cual no nos permite otear y valorar, bien a bien qué es la vejez, cómo será nuestra última etapa de vida normal, siempre y cuando la muerte no nos sorprenda antes. Generalmente, algunos somos renuentes a admitir que estamos entrando o estamos ya en la plena vejez.
A lo largo de la historia universal pocas han sido las civilizaciones que tratan a las personas de edad mayor, con consideración especial respetuosa sin excluirlas de las oportunidades y privilegios de que gozan las demás; e incluso, en su trato, suelen ser consideradas con capacidades físicas y mentales disminuidas por definición y, por ende, inferiores. Así pues, a buena parte de los adultos mayores en una sociedad clasista les depara como destino una vejez en pobreza, en soledad, en marginación, discapacitados, arrinconados -en casa de un familiar o asilo-, acorralados por la desesperación, el aburrimiento, la tristeza y con pronunciada depresión anímica. Por tanto, los ancianos son seres desechables, sin valor social alguno en poblaciones sumamente mercantilizadas.
No en balde las agencias de seguros médicos consideran como inadmisibles de otorgar el servicio a personas mayores de 60 años. La mayoría de las empresas suelen no dar empleo a aquellas que rebasan los 40 años, porque su rendimiento ya empieza a menguar y se incrementan los requerimientos de atención médica con sus respectivos costos físicos y materiales. Los viejos vulnerables ya no representan ninguna fuerza productiva económicamente redituable y están carentes de medios para hacer valer sus derechos. La ingratitud es lo que campea en las generaciones emergentes y hoy, a los viejos, nos ven como una carga o un inactivo económico y social, improductivo y causantes de costos, en todos los aspectos.
Entrar en vejez es introducirse, casi a fuerza, a los códigos sociales establecidos para tal situación: al limbo de las emociones y sentimientos. Para la sociedad, a los viejos les quedan coartadas las pulsiones amorosas, de sexualidad, de creatividad artística o laboral, de motivaciones sociales y, para aquellos o a aquellas que trasgredan los comportamientos decretados, los tachan de “locos que chochean”. De viejos rabo-verdes o viejas ninfómanas irredentas. La represión y condena moral en las mujeres de edad mayor es más fuerte y atroz que en los hombres; aun cuando, por ejemplo, su libido, su capacidad de otorgar cariño a sus semejantes no disminuye tan rápidamente como en el hombre.
No obstante, para las generaciones materialistas y trepadoras que nos van sustituyendo en la vida activa laboral, nos convertimos en seres abyectos. Sólo les interesa lo humano en la medida que pueda generar algo de valor en lo socioeconómico; después sólo somos una carga totalmente prescindible. Casi nadie prevé de antemano este suceso existencial.
Llegamos a la vejez sorprendidos. Antes de sentirla en carne propia, creíamos que era un asunto que les competía y les acontecía solamente a los demás. Si bien está dentro de la naturaleza humana el deterioro físico, es en esta etapa cuando se presenta con mayor rapidez y más espectacularmente. Impactantes son los trastornos sicosomáticos en comparación a los presentados en las anteriores etapas de nuestra vida. Los cambios en nuestro rostro, cabellera y cuerpo dan cuenta exterior de tal fenómeno biológico y fisiológico inevitable.
La fuente de la eterna juventud sigue sin encontrarse ni se encontrará; por más que nos maquillemos o nos demos tratamientos regenerativos meramente temporales. A lo más, podremos trascendernos a nosotros mismos en la imagen de nuestra fisonomía deseada, reflejada en nuestros dichos, acciones y obras realizadas en y para la colectividad. Nuestra figura se desvanecerá, pero nuestra genialidad puede perdurar después de nuestra muerte, si así nos lo proponemos.

PD1. Fue toda una marrullería la realizada por el presidente de la República, Andrés M. López Obrador (AMLO), a los padres de familia de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos forzadamente, durante la última reunión sostenida para informarles del trágico suceso irresoluto a la fecha.

PD2. Es de reconocerse la sagacidad política de AMLO al voltear los ojos y reconocerles parte de su dignidad personal a los ancianos de México, sobre todo a los más vulnerables. Eso tuvo una repercusión política favorable a su partido político en el proceso electoral recién pasado.

PD3. ¡Aguas! Se acercan dos lobos de temer para toda la población: El renovado Covid-19 y la acelerada inflación económica. Prevenir es bien gobernar.

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De santuario en santuario…

Como Gobernador Moral de Guerrero, manifiesto mi más profunda irritación pública porque el máximo gobernante federal clama por abrazos y no balazos y los criminales responden arrojando granadas explosivas desde drones a centros concurridos de la población de Acapulco y de la región Sierra. Somos un verdadero santuario para la violencia y las delincuencias.
Algunos irresponsables afirman que, para integrar el nuevo poder judicial reformado, ni el narco ni la plutocracia definirán a los futuros jueces y magistrados; cuando todos sabemos que es el dinero y el poder, los promoventes de la suficiente popularidad, como elemento definitorio, en todo tipo de votaciones populares.
Visto está ahora que, todo gobernante podrá participar activamente y sin tapujos en la definición de su sucesor en el poder presidencial, estatal o municipal. Se le suman las persuasiones de los diversos grupos de narcotraficantes dentro de los procesos electorales de la democracia manipulada que impera en México. ¡Uf!
Rebasa a todas las instituciones, municipales, estatales y federal, el accionar de las bandas delincuenciales y criminales, que pululan en todo el territorio estatal. Esa es la opinión de muchos ciudadanos, a causa de la actitud contemplativa permanente, de todas las instituciones de seguridad pública de los tres niveles de gobierno. ¡Doble uf!
Además del caso de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ahora, a cuatro meses de distancia, hay que agregar la demanda pública por justicia de los familiares del joven estudiante asesinado, Yanqui Kothan Gómez Peralta, al no contar con un fidedigno informe del móvil de su artero asesinato. Persiste el manto de impunidad que cubre a los jefes federales, comisionados en los cuerpos de seguridad pública estatal, y que sólo fueron removidos de sus cargos ante el presunto encubrimiento de los policías asesinos –que ya están detenidos– y por la alteración de la escena del crimen. Sin duda, es nuestro estado un buen santuario para la impunidad. ¡Triple uf!
El dirigente estatal del Partido Movimiento Ciudadano considera que el gobierno federal debe asumir la total responsabilidad de la seguridad pública en todo el territorio estatal. Desde el inició del gobierno de Evelyn, hace tres años, AMLO la asumió a plenitud; ejerciéndola de la mano de la gobernadora constitucional y de su “Papá incómodo”. La estrategia y los resultados obtenidos a la fecha han sido un desastre humano total. ¡Cuádruple ¡uf!
Debo admitir con tristeza que, en términos generales, con las excepciones de rigor, los poderes judiciales estatales y el federal, son santuarios de corrupción, privilegios, canonjías, nepotismo y tardanzas en demasía, en la emisión de sus dictámenes; que provocan impunidades al por mayor.
Pero será peor si se eligen a los jueces y magistrados por votación popular, en un sistema semidemocrático que está sumamente mercantilizado y, por ende, puede contribuir a que impere la oclocracia (gobierno de la muchedumbre, como forma degenerada de la democracia).
Como Gobernador Moral, afirmo que todo Guerrero es un gran santuario para la corrupción, la impunidad, delincuencia, homicidios y anidamiento del crimen organizado. Una seguridad pública exitosa depende de que los delitos no queden impunes y que la población participe activamente, en sus propios centros laborales o de residencia domiciliaria.
Con mucha anticipación y oportunidad, se le advirtió a la secretaria de la salud estatal, Aidé Ibarez Castro, que era conveniente tomar medidas de alertas sanitarias preventivas contra el dengue, que ya empezaba a manifestarse; pero respondió que los datos aún no daban para tales acciones. Hoy nos ubicamos, según la Secretaría de Salud Federal, en el segundo lugar de fallecimientos y el primero en afectaciones a nivel nacional. ¡Quíntupla uf!
No es posible que el rector de la UAGro no exprese nada ante la grave acusación hecha por un ex funcionario de Finanzas bajo su mando, años atrás, de ser el responsable de la ilícita transferencia de 80 millones de pesos de la “universidad-partido” a un centro educativo particular del cual él es uno de los copropietarios. A eso se le llama: gozar de impunidad autonómica que anida en algunas instituciones públicas paraestatales. Todo político profesional o funcionario institucional en Guerrero, es corrupto por definición; hasta que demuestre lo contrario. ¡Séxtupla uf!
Según el flamante secretario de Turismo estatal, un verdadero santuario para todos los vacacionistas existe en Guerrero, ya que: “La violencia en Acapulco, no afecta a los turistas”. Antaño el que era secretario general del Gobierno estatal, afirmaba que si había más violencia y delincuencia era porque se les estaba combatiendo con mayor intensidad. ¡Séptima uf!
Por último, en el anterior proceso electoral confirmamos, en términos generales, el tipo de ciudadanos que integran y conforman a los partidos políticos: Dirigentes ricos, con militantes pobres. Guerrero es todo un santuario para la muy redituable partidocracia institucional.

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Derroteros del presidencialismo mexicano (2)

La cuarta modalidad del presidencialismo mexicano se encuadra dentro del “neoliberalismo social” y dura, a plenitud, desde el mandato de Carlos Salinas de Gortari hasta el de Enrique Peña Nieto; pasando por los periodos del PAN en el poder presidencial con Vicente Fox y Felipe Calderón; es decir, transcurrió en un lapso de 30 años, con cuatro presidentes priistas y dos panistas.
Como producto de nuestra inserción a la economía globalizada en la segunda mitad del siglo XX, se generó una extremada desigualdad social y económica. Más del 60 por ciento de la población en condición de pobreza. Una reducida oligarquía político-económica, multimillonaria. Una gran corrupción en todos los ámbitos de las relaciones sociales, como estilo de gobierno, del quehacer político y de pingües negocios privados asociados. Se hizo patente, la impunidad otorgada a la delincuencia organizada, para hacer de las suyas. Cualquier disidencia al modelo establecido de presidencialismo mexicano fue reprimida; llegando incluso, al asesinato de un candidato formal del PRI a la presidencia de la república, Luis Donaldo Colosio Murrieta, o al todavía no suficientemente esclarecido genocidio de 43 estudiantes normalistas.
Las empresas paraestatales del gobierno federal empezaron a ser desmanteladas o rematadas al mejor postor del sector privado nacional o extranjero, así como parte de la infraestructura eléctrica, del agua, del petróleo, minería, medios de comunicación masiva y otras.
La significativa segmentación, polarización y, por ende, debilitamiento por descontento social, debido a los yerros en las políticas económicas federales implementadas, son causales también de las diversas crisis económicas recurrentes (inflación y depreciación del peso mexicano), mismas que obligan a una mayor apertura democrática alentando nuevas expresiones partidarias, subvencionadas económicamente por el Estado, que culminan con la alternancia en el poder presidencial por la vía pacífica; dentro de una democracia modulada por una pléyade de partidos políticos mercantilizados. Es así como se convierte la política institucional en un negocio muy rentable económicamente para los partidos políticos, sus dirigencias y militantes cercanos.
La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (enero/1994); y a la vez, el levantamiento armado del movimiento indígena zapatista a finales de ese año; representan las antípodas de la lucha interna, político-económica, para controlar los destinos de la nación y el usufructo, con o sin equidad, de los bienes y servicios generados en ella.
El modelo económico neoliberal incuba un nuevo poder sin ley e ilegítimo en la escena nacional: la organización criminal de delincuentes y su poder en expansión constante. Para controlar territorios regionales a base de fuego y de dinero; a partir de los estupefacientes, tanto en su siembra como en su trafique, a todo lo largo y ancho del territorio nacional. A la “mafia del poder neoliberal” se le suma la “mafia del narcotráfico” y empiezan a entrelazar su accionar en contubernio con malos elementos de las fuerzas armadas.
El nacimiento de la quinta modalidad del presidencialismo mexicano contemporáneo (el autodenominado, “Humanismo Mexicano”), está indisolublemente ligada a la conquista de la presidencia de la república por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), con su pensamiento y obra, como caudillo popular y con su movimiento social transformado en partido: Morena. Su triunfo hace seis años lo obtuvo con sus consignas: “Primero los pobres” y el “no mentir, no robar, no traicionar”; reivindicando a favor del pueblo pobre el destino del presupuesto público.
Ya con el poder presidencial en sus manos puso en marcha la revitalización de la rectoría política y económica del Estado, confrontando de frente a los de la “mafia del poder” y a la clase más pudiente de la sociedad; dividiendo a la sociedad adjetivándola y afianzando, autoritariamente, la hegemonía de Morena en el poder y en buena parte pueblo; AMLO genera ríspida polémica ideológica con sus adversarios desde el “pulpito presidencial”, en las sesiones diarias de sus conferencias de prensa denominadas: La Mañanera desde el Palacio Nacional.
Su huella presidencial pronto la deja ver, al reciclar la práctica priista de la “dedocracia” y al subordinar al poder legislativo; a partir de la mayoría parlamentaria que detentan los morenistas; cosa que les permite modificar leyes federales para desmantelar y reorientar la estructura de la administración pública con el propósito, dice él, de generar ahorros económicos para lograr una mejor distribución del ingreso nacional a favor de los socialmente más vulnerables, con programas de apoyo económico social directo y con proyectos estratégicos de repercusión regional. Todo, sin salirse del molde económico que dictan los cánones del capitalismo y, por ende, sin afectar para nada al capital privado nacional; salvo en la exigencia del pago de gran cuantía de impuestos que con anterioridad se eludían.
Como hechos históricos réprobos del presidencialismo “humanista”, que a mediano plazo van a hacer mella en el país, se encuentran: la militarización de una parte importante del quehacer civil; la corrupción e impunidad, con sus opacidades intrínsecas y la demagogia como forma y estilo de gobernar; mismas que han sido extendidas privilegiadamente a las fuerzas armadas gracias al fuero militar que constitucionalmente las blinda; quedando así al margen de la legislación civil.

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Derroteros del presidencialismo mexicano (1)

El triunfo armado, absoluto y dominante de la parte más moderada de los ejércitos populares que participaron en la revolución mexicana de 1910, comandados por los líderes históricos Carranza, Obregón, Calles, et al en contra de sus antagónicos más radicales: Zapata y Villa, establece en nuestro país la tercera modalidad del presidencialismo mexicano.
Son representativos de la primera modalidad, Iturbide y Santana, la segunda la inició Benito Juárez y la continuó con su propia impronta Porfirio Díaz. Ambos fueron caudillos populares configurados después como presidentes institucionales; es decir establecidos en la plataforma nacional por excelencia del poder nacional, la Presidencia de la República, con la pretensión de seguir usufructuándola gracias a la reelección permitida.
Algunas de las pretensiones de estancia permanente en las riendas del destino de nuestro país, fueron segadas por entierros y otras con destierros, que continuaron después de la revolución armada de 1910. Al país y a los políticos les urgía dirimir las ansias de detentar el poder, adoptando una forma más civilizada, menos sangrienta, menos represiva y desestabilizadora, dentro del canon de la democracia. Por eso Plutarco E. Calles, siendo presidente en funciones, fue el ejemplo claro del inicio de la cuarta modalidad del presidencialismo mexicano al promover el aglutinamiento de todas las fuerzas políticas emergentes que operaban en todo el territorio nacional que giraban alrededor de los caudillos regionales, civiles y militares.
Los acuerpó en torno y dentro de un solo partido político (el PRI de ese entonces) para que en el seno de éste se dirimieran con orden y disciplina las prioridades y se distribuyeran los puestos legislativos y del gabinete, a manera de compensaciones a todas las aspiraciones y pretensiones que, hasta ese momento, se presentaban desbordadas con conatos de levantamientos armados. También fueron incorporadas las bases sociales de sustentación: campesinos, obreros, empresarios, magisterio, profesionistas, burócratas y las fuerzas armadas. El cenit del presidencialismo mexicano fue po-seer la potestad decisoria metaconstitucional de designar al sucesor en la Presi-dencia de la República siendo su titular el máximo líder moral del partido en el poder (PRI).
Con el tiempo –y desde el Poder Ejecutivo federal– se fue consolidando el partido hegemónico priista, que detentó el poder 71 años; a la vez que el presidente, como titular del Poder Ejecutivo federal, adquirió preminencia centralizadora y egocéntrica colocándose, de facto, por encima de los otros dos poderes de la nación: el Legislativo y el Judicial; delimitando a su vez a las fuerzas armadas a sus cuarteles, con salidas esporádicas para auxiliar a la población en ocasión de desastres naturales. y en forma extraordinaria para la inevitable represión a las fuerzas de disidentes del sistema político vigente. También las religiones y sus ministros fueron reducidos a los límites de sus iglesias, sin libertad de manifestación y pregón público.
En el plano económico, el presidencialismo mexicano de corte priista toma la conducción de nuestra economía capitalista, operando para el servicio de la nación a las principales fuentes energéticas utilizables, como el petróleo, agua y la electricidad; regulando la tenencia social y privada de la tierra; administrando el comercio exterior y el valor de nuestra moneda frente al dólar, así como el nivel de la reserva en divisas a poseer; los financiamientos crediticios de fomento al campo y los negocios manufactureros e industriales citadinos; así como los subsidios y concesiones de diversa índole destinados al sector privado-empresarial para fortalecer su crecimiento y expansión.
Época de bonanza del tercer modelo de presidencialismo económico mexicano estable y fuerte fue el período de la segunda guerra mundial donde las exportaciones de materias primas y mano de obra a Estados Unidos, así como diversas mercancías, adquirieron primacía en nuestro comercio exterior; sumadas las inversiones extranjeras que empezaron a fluir a territorio nacional. Esa fue la cuna que origina a nuestra actual oligarquía mexicana.
El desgaste del poder presidencial como máximo rector de la vida nacional por errores políticos de conducción y acción, como lo fueron el anquilosamiento de la clase política priista dominante, las diversas represiones sangrientas a movimientos sociales disidentes, una economía capitalista poco competitiva a nivel mundial debido al excesivo proteccionismo gubernamental; así como políticas económicas erróneas de dispendio, propiciadoras de procesos inflacionarios y de endeudamiento externo, sumados a la corrupción institucional asociada con la privada y al florecimiento de la industria a costa de la agricultura con las nuevas modalidades de dependencia financiera impuestas por los grandes centros de poder económico internacional, dan cuenta del surgimiento del liberalismo social como cuarta modalidad de presidencialismo mexicano que se contrapone al capitalismo con rectoría del Estado; dando inicio al reciclamiento hacia economías totalmente abiertas, libres de aranceles, sin intervención estatal y dejando el crecimiento económico al libre desarrollo de las fuerzas del mercado global.

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Tres años y el nivel competitivo de Guerrero

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) publica cada dos años el Índice de Competitividad Estatal (ICE), y en él señala que, entre más competitivos sean los indicadores estatales anuales en las diferentes áreas de la actividad humana y en la calidad de vida de sus habitantes, más atractiva será una entidad federativa para que ahí enraícen mayores inversiones y desarrollo económico.
El ICE, a partir de las fortalezas y debilidades de los estados del país, reflejadas en datos y cifras de corte anual en tópicos: sociales, económicos y políticos, valoriza qué tan atrayentes son cada uno de ellos para el desarrollo de talentos humanos y el crecimiento de las inversiones en sus respectivos territorios; ubicándolos según un índice promedio ponderado de competitividad estatal.
Hace un año, en un artículo de opinión, expresaba lo siguiente: “Los endebles cimientos de tipo económico, educativo y de salud en esta entidad sureña, fueron aún más debilitados por la pandemia del Covid-19 y por los estragos del huracán Otis y siguen siendo, a la vez, los obstáculos más importantes para convertirnos en un estado competitivo e innovador, con constante fomento al conocimiento y tecnología aplicada, para poder otorgar un mayor valor agregado a los bienes y servicios manufacturados, a partir de un amplio espectro de mano de obra calificada y certificada. Hay que incluir además los impedimentos de la alta inseguridad pública, los altos niveles de corrupción e impunidad imperantes, así como la profundización de actividades delincuenciales y de narcotráfico en general, en el marco de un ‘Estado de Chueco más que de Derecho’. Guerrero permanece, para nuestro desdoro, como la entidad federal con la competitividad más baja de la República”.
¿Qué tanto hemos mejorado o empeorado en estos tres años de cogobierno de Evelyn Salgado Pineda y su “¿Papá incómodo”, Félix Salgado Macedonio?
En términos económicos generales y no obstante que permanecemos ubicados en el último lugar (32) a nivel nacional, es decir, somos lo peorcito de las entidades federativas, el PIB per cápita estatal mejoró de 77 mil 088 pesos (en el 2021) a 93 mil 181.10 pesos (en el año 2023). En inversión por población económicamente activa, de 39 mil 900 pesos (2021) a 42 mil 500 pesos (2023); pero descendió el indicador denominado “Talento” –porcentaje de la población de 25 años o más que cuenta con educación superior, normal o técnica–, de 14.6 por ciento a 14.1 por ciento.
En este primer trienio, mejoramos nuestra ubicación en el indicador: “sistema político” (del lugar 27 al 24); pero en “Gobierno eficiente y eficaz”, nos mantuvimos en el último lugar (32); en el de “mercado de trabajo eficiente” permanecimos en el lugar 31. Empeoramos en cuanto a “economía estable”, pasando del sitio 26 al 30°. Permanecemos en el mismo lugar, en “infraestructura básica productiva” (29); en “apertura a la economía exterior” bajamos del lugar 23 al 25. En materia de “Innovación”, mejoramos de posición al pasar del 32 al 28; lo mismo que en “Derecho” (21° al 19°) y no tuvimos variación en el indicador relativo a “sociedad” (31) y en el tema de “medio ambiente” (12).
Décadas atrás nos disputábamos, año tras año, con Oaxaca y Chiapas, el último lugar a nivel nacional. Ahora Guerrero, a partir de la pandemia del Covid-19 y el huracán Otis, así como con el deterioro paulatino pero constante, que hemos padecido gracias a nuestra clase política y de nuestra frágil estructura de seguridad pública, educativa y de salud y el alto nivel de criminalidad y delincuencia, dentro del marco de la corrupción e impunidad sistémica, nos hemos posicionado como el último eslabón de la cadena de capacidad competitiva a nivel nacional; es decir, por lo que se refiere a la eficiencia y eficacia económica, política y social en estas tierras del sur. Hoy Chiapas ocupa el penúltimo lugar y Oaxaca, el antepenúltimo lugar nacional. Nosotros somos, “la cola de la cola.”
Por otro lado, de los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (Inegi-ENCIG) 2023, podemos saber que un estimado de 57.6 por ciento de los encuestados guerrerenses manifestaron insatisfacción general por los servicios públicos básicos y bajo demanda en nuestra entidad federativa; 96.7 por ciento manifestó su insatisfacción por los servicios de agua potable; el 64.1 por ciento manifestó que la presencia de la policía no es garantía de seguridad pública; el 87.4 expresó que seguirá la práctica de la corrupción gubernamental, donde ocupamos el quinto lugar a nivel nacional en el mayor costo per cápita promedio (4 mil 883 pesos) a consecuencia de la misma.

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Sexenio hegemónico

Si entendemos por hegemonía partidista lo logrado democráticamente en las últimas votaciones por el partido Morena, que conquista con una significativa mayoría de votos a su favor una supremacía o predominio político avasallante, además de la nueva preeminencia de su influencia política sobre los demás partidos políticos, podemos afirmar la existencia de un nuevo hito político en México: el de La Cuarta Hegemonía Política.
Eso le da el derecho de conducir constitucionalmente los destinos nacionales en el marco de la continuidad gubernativa establecida por su máximo líder moral, el actual presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). También queda bajo la égida del partido Morena, dos de los tres poderes constitucionales federales (Ejecutivo y Legislativo).
La primera hegemonía política de partido habida en el país con tintes de pacificación, estabilización y progreso, se da después de las guerras de Reforma, con el Partido Liberal y la República restaurada, siendo presidente, Benito Juárez, que detentó la investidura del Poder Ejecutivo cerca de 17 años, discontinuos.
La segunda hegemonía partidista, la detenta de nueva cuenta El Partido Liberal, teniendo como líder y gobernante a la vez a Porfirio Díaz, durante 30 años en forma continua. El tercer período histórico hegemónico partidista, se gesta cuando conquistan por las armas el poder nacional, algunos de los protagonistas de la Revolución Mexicana de 1910. Su vigencia empieza cuando se firma el pacto constitucional de 1917 y al conformarse el Partido de la Revolución Mexicana (PRI). La hegemonía del PRI en el poder duró aproximadamente 71 años. La particularidad de este último lapso hegemónico es que no hubo un único gobernante presidencial sino varios, con períodos de mandato de seis años, en acatamiento al pacto constitucional establecido.
La cuarta hegemonía política, en la historia contemporánea del país, la obtiene ahora el partido Morena. Con el apabullante triunfo de su candidata presidencial, Claudia Sheinbaum (CS). Respaldado ese triunfo por aquellos que integrarán las fracciones parlamentarias mayoritarias de Morena en las cámaras de senadores y de diputados federales; además de la conquista de la mayoría de los poderes estatales renovados, que participaron en la justa electoral el pasado 2 de junio.
En términos muy esquemáticos, el triunfo de Claudia Sheinbaum se perfilaba a partir de las amplias simpatías: 75 por ciento de los votos que generó su candidatura en el seno de la clase social pobre de México (según una encuesta de salida de El Financiero del 4 de junio pasado), como reflejo de reciprocidad a los programas sociales de apoyo económico directo, otorgados durante el régimen presidencial de AMLO. Pero también tuvo el apoyo de una parte de la clase media (59 por ciento) y en mucho menor medida el voto minoritario a su favor de la clase social alta del país.
Ya se ha mencionado en este diario que, el mucho poder derivado de una situación política hegemónica de corte democrático (con todos los peros que pueda tener), debe ejercerse con mucha responsabilidad, so riesgo que esa hegemonía se corroa con el tiempo por el desapego con las bases sociales que le dan sustento, sin dejar de tener presente que se debe gobernar para todos. Puede desgastarse rápidamente sin el buen y más fiel conocimiento de la realidad circundante y sólo es vista a través de prismas de privilegio o a partir de burbujas burocráticas de confort), sin tomar en cuenta los aspectos reales de las diversas actividades en que se manifiesta cada segmento social en los diversos territorios regionales que integran nuestro país.
Adquiere importancia implementar programas institucionales descentralizados ad hoc y tener el personal adecuado y capacitado; contando, además, con una estructura de administración pública eficaz (hay que restaurar lo que fue desmantelado sin mayor visión) con una dotación mínima de recursos públicos no dadivosos, sino orientados a detonar circuitos virtuosos, pequeños y medianos, de progreso económico y bienestar social.
Termino expresando que no basta la preeminencia política para hacer las cosas, sino también hay que saber dominar el qué, para quién, cuánto, el cómo, con qué, dónde y con quiénes. En pocas palabras hacer efectivos los procesos de planificación nacional y regional, con rendición de cuentas, desglose de gastos y obtención de logros específicos, como estilos de ejercicios de gobierno controlados y medibles; privilegiando la honestidad sobre la corrupción que debe ser efectivamente punible; erradicando la impunidad como forma y/o estilo de gobierno deshonesto. De otra suerte lo hegemónico durará cuando mucho un sexenio más.
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¿Seremos prioridad?

No es una pregunta baladí, porque es meritoria. Las decepciones reales en el actual sexenio que termina se han forjado en el tiempo transcurrido. Su génesis la encontramos al estar ubicados como la entidad federativa más marginada y empobrecida de la República. Aún más que Oaxaca y Chiapas. (Inegi). Pero del presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) –al cual, le otorgamos cientos de miles de votos para que conquistara la Presidencia de la República– no recibimos mayor gracia los sureños de él, en lo que se refiere a inversiones públicas destinadas a crear una plataforma de infraestructura productiva básica, que fuera detonante para el desarrollo de mediano plazo que mucho necesitamos y anhelamos.
No dejo de reconocer, por supuesto, los múltiples beneficios que recibió el pueblo pobre sureño de los programas sociales de AMLO, cuya dispersión alcanzó a alrededor de 30 millones de familias mexicanas, con un costo de 25 mil millones de pesos anuales a nivel del país y que son ya, de carácter constitucional y universal. O también está la aplicación del vital programa de vacunas contra el Covid-19, a pesar de los errores gubernamentales cometidos, o la reparación de una parte de los daños masivos causados por el huracán Otis en los municipios de Acapulco y Coyuca de Benítez.
Una decepción fue la no aminoración de la presencia y acción letal de la delincuencia organizada. Muy por el contrario, el número de homicidios creció y su actuación homicida se expandió a más del 75 por ciento del territorio estatal; provocando gran inestabilidad social y precaria paz social constructiva. “Dejar hacer; dejar pasar” Tal fue la consigna que prevaleció como estrategia principal de seguridad pública que fracasó estrepitosamente.
Además, la pregonada aspiración por hacer realidad el denominado: “Cuarto Nivel de Gobierno (Federal, Estatal, Municipal y Comunitario)” ha quedado frustrada por que la delincuencia organizada se adelantó, usurpándola. Es una realidad en Guerrero que gran parte de las comunidades y ciudades están bajo el dominio y poder de los bandoleros regionales y nacionales organizados, que hacen de las suyas sin que nadie impida la laceración social cotidiana que provocan al imponer a los pueblos inermes, por la fuerza de las armas, su propia ley, ordenamiento económico regional, movilidad y relaciones sociales en la localidad; las cuales giran en beneficio a sus propios intereses privados; coartando seriamente a libertad y prosperidad popular.
Mientras tanto, las autoridades gubernamentales responsables de garantizar la seguridad pública han permanecido en una fase contemplativa durante más de seis años, situación que ya es intolerable. Guerrero es uno de los estados que más ensangrentado está por acatar, sin mayor discernimiento, la vigencia de la consigna presidencial: “Abrazos, no balazos”.
Extrañamente en Guerrero, no protestamos mucho por la semi militarización que le impuso al país, AMLO. No obstante que somos sabedores y sufridores de amargas experiencias en décadas pasadas por acciones ilegales del gobernante federal en turno y del Ejército.
Parece habérsenos extraviado de nuestra memoria histórica, lo que las fuerzas armadas han hecho a hombres y mujeres guerrerenses en episodios socialmente trágicos del cercano pasado, como “los vuelos de la muerte” (desde la aeropista militar de Costa Grande, en la década de los 60’s del siglo pasado); con los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa; con los indígenas y estudiantes asesinados en El Charco, Ayutla; por solo mencionar algunos casos muy evidentes.
Cierto, los soldados son pueblo; nada más que uniformado y adiestrado para matar; contando con buen armamento para cumplir con su principal deber en la salvaguarda del pueblo. Pero hay que tener en cuenta que, desde hace varias décadas, los oficiales graduados son educados, entrenados y graduados en el Colegio Militar y otras instituciones de la misma naturaleza, dentro y fuera del país, donde su adoctrinamiento y preparación distan del respeto de todos los derechos humanos.
Lo que siempre ha echado a perder a buena parte de la oficialidad militar mexicana ha sido el poder, el dinero y las canonjías provenientes de fueros. Los soldados de línea y sus clases solo obedecen órdenes, como en todas partes, con sumisión y sin conciencia.
En conclusión y sin terminar, tenemos que recordarle a la nueva mandataria federal, Claudia Sheinbaum que, sin mayor retribución económica, Guerrero durante muchas décadas, ha dotado y subsidiado de agua del río Cutzamala y de electricidad generada en las hidro y termo eléctricas establecidas sobre el río Balsas, a la mayor parte de la demanda de la población que habita el valle del Anáhuac. Pero no ha habido la reciprocidad debida, para un desarrollo regional mutuo. Nos quedan a deber mucho con lo que se llevan, en comparación a las participaciones fiscales federales que nos aportan. Sin dejar de mencionar nuestra eterna queja de nuestra aportación histórica en la forja de este país.

PD1. El genocidio perpetrado por el gobierno israelita sobre el pueblo palestino asentado en la Franja de Gaza continúa segando cientos de miles de vidas de seres humanos inocentes, frente a una comunidad mundial demasiado insensible. Así comenzaron los alemanes nazis con el criminal e histórico holocausto ocurrido el siglo pasado.
PD2. Recomendable es otorgarle una segunda lectura cuidadosa al editorial de El Sur del 04/06/2024, para aquellos interesados en el próximo devenir de México y de Guerrero.

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Pésima parodia o grotesco vodevil

La historia se repite dos veces: la primera como tragedia, la segunda como farsa. Karl Marx.

Episodio I. Entre 1936-1938 se realizaron en Moscú tres grandes juicios sumarios donde los acusados eran ex miembros distinguidos del Partido Comunista de la aquella entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, acusados de atentar contra la madre patria; la vida de José Stalin (máximo dictador en boga); y de buscar la restauración del capitalismo en Rusia. La cabeza responsable de esa “Gran Purga” de carácter político fue el propio Stalin y su equipo de fanáticos. Fueron acusadas 16 personas entre las cuales se encontraban fundadores del partido bolchevique y actores principales de la revolución rusa de octubre de 1917. Los mantuvieron encerrados en calabozos durante 10 meses, sometidos a diversas y cotidianas torturas; cesándolas cuando los imputados aceptaban ser enjuiciados públicamente tras lo cual, previa confesión pública escrita “a modo”, eran sentenciados a muerte y fusilados.
En una segunda purga fueron enjuiciados otros 17 dirigentes políticos, de los cuales 13 fueron sentenciados a muerte y fusilados; y el resto enviados al inhóspito Gulag, donde no sobrevivieron mucho tiempo dadas las inclemencias del clima. La tercera purga constó de 21 víctimas más, algunos de la talla intelectual de Nikolai Bujarin. En total fueron 54 personas encontradas culpables y casi todas ellas fueron fusiladas.
En el fondo, las purgas tuvieron como propósito fundamental eliminar cualquier intento oposicionista al régimen dictatorial de José Stalin o a cualquier disidente de los pensamientos del poderoso dictador soviético. Así, despejaba el camino para mantener su férrea dictadura personal durante varios decenios de años más.
Episodio II. En pleno siglo XXI (mayo del 2024), las máximas autoridades universitarias de la UAGro, convocaron a sesión extraordinaria al Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Guerrero (166 miembros), para acordar, por casi unanimidad y con voto pre orientado a través del fast track, la expulsión de 13 maestros de tiempo completo y un alumno de posgrado de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas quienes participaron en protestas contra los resultados de la reciente elección interna de los directivos de la mencionada escuela.
En dicha sesión, que duró poco más de tres horas (nota de Karina Contreras. El Sur. 28-mayo-2024), el magistrado ponente –de cuyo nombre no quiero acordarme–, leyó el dictamen del Tribunal Universitario, en donde se señalan las infracciones a los códigos respectivos sin presentar documento detallado de sustentación alguno; para, a continuación –con solamente dos votos en contra y una abstención–, los consejeros domesticados aprobaran, a mano alzada, el dictamen respectivo. A los acusados se les expulsó de la UAGro, imputándoles tan solo enunciados de actos de agravios genéricos y no señalamientos, individuales y puntuales, sobre “irresponsabilidad universitaria, violación a principios morales y éticos, incitaciones a la violencia y hostigamiento por razones políticas, ideológicas y personales, en la vertiente de retención ilegal de la libertad personal, en agravio de estudiantes y miembros de la Comisión Electoral, durante la etapa del conteo de votos en el proceso electoral, recién acaecido”.
El magistrado de marras también informó que una mamá de una alumna de la UAGro, en aras de salvaguardar la vida de su hija, presentó ante el Ministerio Público local una denuncia penal, al menos por la privación ilegal de libertad de su familiar. ¡Uf!
La sesión de Consejo fue presidida, en todo momento, por el hipócrita personaje que meció, desde un principio la cuna; a saber, el rector de la UAGro: Javier Saldaña Almazán. Lo hizo para dar una señal clara a toda la comunidad universitaria sobre las represalias a que se harían acreedores todos aquellos que, de aquí hacia adelante, osaran contravenir sus orientaciones directas o indirectas que les impondría a todos en un marco de unanimidad y acatamiento, sin mediar libertad de pensamiento, deliberación y expresión. Lo único que ganó con todo eso fue un repudio inmenso a tamaña pretensión. ¡Doble uf!
Episodio III. En los años que he vivido en Guerrero no me había tocado presenciar un evento universitario de tal naturaleza y de tamaña magnitud. Me sorprendió que volviera por sus fueros la antigua y perniciosa divisa de anteponer lo político por encima de lo académico que en última instancia es su actividad sustantiva nodal; máxime cuando son de carácter púbico, es decir, son subvencionadas con dinero proveniente del pueblo, vía gobierno federal y estatal. Lo político ya entronizado devino en lucha abierta por el poder mismo además de las plazas y recursos económicos que de él se derivan, en el marco de una autonomía mal concebida y peor implementada. ¡Triple uf!
El golpe antidemocrático, anti procedimental, anti didáctico e ilegal, que se otorgaron por sí mismos y para sí mismos los universitarios, ya nadie se los quita, aun cuando los perpetradores del mismo afortunadamente ya ¡recularon! Han entendido que la UAGro no es pertenencia de nadie en lo particular. Que la autonomía de la que goza, no permite ponerla al margen de la legalidad establecida y que sus directivos no pueden ser émulos de Calígula, ni sus seguidores, hatos de burros manaderos.

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