
Padres de familia y maestros de tres escuelas de la comunidad El Zapote, municipio de Coyuca de Benítez, bloquearon la mañana de ayer la carretera Acapulco-Zihuatanejo y la entrada a una planta procesadora de asfalto para protestar por las afectaciones que la planta provoca en la salud de los estudiantes.
De las 9:30 a 10 de la mañana, unos 60 inconformes bloquearon la carretera para pedir que la empresa respete el acuerdo que hicieron con los maestros, de trabajar después de las 2 de la tarde, para evitar que la expulsión de polvo y gas afecte a los niños.
Después de dos horas que estuvieron manifestándose con cartulinas en las que pedían solución al problema, acudió un representante de la empresa con quien hablaron del problema, y después de media llegaron a un acuerdo que los vecinos esperan se cumpla.
La procesadora de la que se quejan suministra el asfalto para la modernización de la carretera Acapulco-Zihuatanejo.
“Venimos a protestar porque la planta procesadora de asfalto está afectando a la población, hay muchos casos de problemas respiratorios en alumnos, porque las escuelas están cerca” declaró la comisaria ejidal del poblado, Edith Escalante Guzmán.
Explicó que el polvo y gas que expulsa la planta afectan la salud de los estudiantes de la primaria Justo Sierra, la telesecundaria Revolución Mexicana y el jardín de niños Montesquieu, “es la zona escolar, y se hizo un acuerdo (de) que se respetaría el horario de clases”.
La comisaria ejidal declaró que, en octubre se firmó un acuerdo con los encargados de la empresa ESMA para que no trabajaran en la mañana, y “no se respetó, ese es el problema, por eso es que estamos aquí reclamando para que cumplan”.
En su oportunidad, el comisario municipal, José Feliciano Peñaloza declaró que la queja es porque la planta está afectando la salud de los niños y jóvenes, y la petición es que respeten el acuerdo del 19 de octubre de trabajar sólo después de la 2 de la tarde.
Además, indicó que la petición es que se pague a los estudiantes afectados que han tenido que gastar en médicos y medicinas para tratar su problema respiratorio.
“Desconocemos si la empresa tiene permiso, a nosotros no nos pidieron, nada más pusieron la planta procesadora de asfalto y el 19 de octubre se levantó un acta donde los encargados se comprometían a trabajar después de las 2 (cuando terminan las clases)” dijo.
Una de las maestras, Carolina Sánchez contó que ella tiene infección en la garganta y la nariz, problema que también padecen nueve alumnos de la escuela, “que no se puede respirar, y de manera particular me vienen crisis de tos… Creo que es debido a la inhalación de contaminante que expulsa la planta procesadora del humo tóxico, es que empiezan los niños a manifestar reacciones, tos, gripa, dolor de cabeza y todo lo que comenté porque está cerca de donde está la planta procesadora”.
