
A tres meses del sismo del 19 de septiembre, que prácticamente dejó inhabitable la unidad habitacional San Francisco Cuadras, en Taxco, las 240 familias que la habitaban y de las que sólo quedan 16, continúan en la zozobra de qué pasará con sus departamentos, pues el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), ofreció rehabilitar los edificios y, donde sea necesario, demoler y reconstruir, pero no les dio fechas.
“El suelo se sigue hundiendo, los muros de contención se han separado de la base de los cimientos de los edificios, y por la noche se escucha cómo tuena el suelo”, narró la señora Teresa, que vive en el tercer piso del edificio 9, que aún ocupa, con sus hijos, y es de las 16 familias que siguen viviendo en el conjunto habitacional a pesar de la indicación de desalojo del gobierno local y de las recomendaciones de Protección Civil para que ese lugar ya no sea habitado, pues es considerado de alto riesgo.
A tres meses del sismo, la unidad habitacional Infonavit luce abandonada, como un lugar fantasma, pues las únicas 16 familias que quedan, están ahí porque forman parte de un comité vecinal de vigilancia, para evitar rapiña, luego de que desconocidos han intentado entrar a los departamentos para robar lo poco que algunas familias dejaron al salir.
En una visita el viernes pasado a este asentamiento, ubicado al poniente de la cabecera municipal, en la salida hacia el municipio de Ixcateopan, lo primero que se notó en el lugar abandonado fue una lona colocada en la entrada principal de los edificios, en la que se advierte que es una zona de alto riesgo y se pide no pasar. Las grietas en los edificios con mayores daños se notan a distancia, en algunos, con facilidad se puede ver dentro de los departamentos por entre las cuarteaduras.
Durante el recorrido llegó uno de los últimos vecinos que se fue con su familia, el señor Francisco Flores, quien iba con su hija adolescente a recoger las últimas pertenencias que había dejado en su departamento del edificio 9.
Con sorpresa, el hombre de unos 55 años notó nuevas cuarteaduras en su edificio, donde sólo permanecen dos de las 10 familias que lo habitaban.
Poco a poco halló al menos 10 nuevas fracturas que, dijo, hasta hace una semana el edificio no tenía. Las delgadas fisuras en los muros del edificio de cinco pisos se aprecian con facilidad y algunas de ellas atraviesan los muros de lado a lado.
Su vecina Teresa, una mujer de unos 50 años que vive en el piso 3 con sus hijos, platicó que ella no se había ido de su departamento porque ese edificio era de los que menos daños había tenido y pensó que aún era habitable.
Cuando su vecino le mostró las nuevas grietas en gran parte de la estructura y el ligero desplazamiento del muro de contención que separa a los edificios de un voladero que rodea a más de la mitad de la unidad habitacional, la mujer reconsideró su idea y dijo que se encontraba buscando con calma un lugar donde rentar para salirse de ahí, lo que haría en los días próximos, “a más tardar en enero yo me salgo, y es que como hubo una psicosis las rentas se dispararon”.
Los vecinos narran que, desde 1985 se había dicho que esa zona no era apta para la construcción de viviendas, y que incluso hay un dictamen que lo considera un área de laderas inestables. Cuentan que antes de Infonavit, una constructora tuvo la intención de construir casas en esa zona, pero no lo hizo ante ese dictamen de uso de suelo, que ya existía, “el que autorizó esta construcción es culpable”, manifestó Francisco Flores.
Dijo que han notado que en esa zona hay hundimientos del suelo que provocan nuevas fracturas en los edificios.
Uno de los damnificados dio a conocer que, a tres meses del sismo sólo han recibido dos paquetes de apoyo del gobierno, uno de 4 mil pesos y otro de 5 mil, que les entregaron para pagar rentas en otros lugares; sin embargo, se quejó de que tras el desalojo de las familias, las rentas en Taxco “se dispararon”.
Cuentan que cuando inició la construcción de la unidad habitacional, en 1985, los departamentos fueron ofrecidos en 11 mil pesos, y tras la devaluación del peso sus costos se elevaron. En la actualidad están cotizados entre 300 y 350 mil pesos, y la mayoría de los propietarios ya terminaron de pagar y cuentan con escrituras.
Inicialmente, los departamentos fueron vendidos a mineros, prestadores de servicios y hoteleros adheridos a la CTM. También la habitan plateros, funcionarios municipales, mecánicos y carpinteros.
Francisco Flores señala que el problema del desalojo fue también para quienes rentaban estos departamentos, porque mientras aquí pagaban rentas de entre 900 pesos y mil 100, se tuvieron que ir a otros lugares donde las rentas están entre mil 500 y dos mil pesos, ya que los apoyos que se están entregando son únicamente para los dueños de los departamentos y no para los inquilinos.
Vicios ocultos en el Infonavit
Por separado, uno de los integrantes del Comité General de la unidad habitacional, Abraham González Herrera adelantó que los vecinos harán un propio dictamen del suelo con peritos que contratarán de la ciudad de México y que estarían iniciando sus trabajos hoy, martes.
Estos serían adicionales al dictamen que hizo la Secretaría de Protección Civil del estado con el apoyo del especialista en diseño estructural sismo-resistente e ingeniero civil de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Roberto Arroyo Matus.
Mencionó que inicialmente, el delegado del Infonavit en Guerrero, Gerardo Ballinas Mayés no aceptaba el resultado del dictamen del Especialista Arroyo Matus, y especifica que, “En tanto no se ejecute un proceso de reparación y refuerzo en la totalidad de los edificios del conjunto habitacional del Infonavit, estos no son habitables y representan un riesgo grave para sus ocupantes, debido a que su seguridad estructural actual es muy inapropiada y puede deteriorarse en caso de la ocurrencia de un evento sísmico importante futuro, por lo tanto, debe aplicarse de manera urgente, un proceso de reparación y refuerzo para subsanar las graves deficiencias y vicios ocultos detectados”.
Entre los “vicios ocultos” de los que refiere el dictamen se lee que el espesor de las juntas entre piezas de mampostería en su mayoría son de entre 5 y 8 milímetros, cuando el recomendado por la norma vigente es de 17 milímetros, es decir más del doble del aplicado.
Se informa además que se hicieron muestreos al azar en muros de mampostería, y se halló que en varias de las celdas o huecos donde se localiza el refuerzo vertical, no fueron rellenados de concreto, “lo cual representa un vicio inadmisible en el proceso de construcción, pues la norma vigente especifica que todo refuerzo vertical debe rellenarse con mortero”.
Detalla que de seis muestras que hicieron en diferentes edificios, en cuatro de ellos los muros no están rellenados “lo cual se califica como un vicio oculto muy grave”, dice el dictamen del doctorArroyo Matus.
González Herrera señaló que en noviembre el Infonavit hizo un nuevo dictamen con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pero hasta el viernes no les habían dado a conocer los resultados y por eso la inquietud de los vecinos de hacer su propio estudio.
Estimó que el nuevo estudio de Infonavit es sólo para alargar el tiempo del proceso de restauración o reconstrucción de los edificios.
Explicó que en 1985 se hizo un estudio de suelo en esa zona, y fueron detectadas tres fallas, y una de éstas habría sido la que afectó mayormente los edificios 11,13, 14, 15, 16 y 17, que están en una misma línea, y que están a punto del colapso. En ese mismo dictamen, dijo, hubo otra compañía que se negó a construir porque el terreno no servía, “se comenta que hubo un soborno para que permitieran la construcción de éstos edificios”.
Menciona que al inicio de la contingencia les entregaron despensas del DIF, pero con el paso del tiempo y conforme las familias se empezaron a ir, los apoyos se suspendieron. Dijo que, desde el 19 de septiembre no ha tenido trabajo, pues se dedica a la reparación y mantenimiento de aparatos eléctricos, pero ahora que ya casi nadie vive ahí, no ha tenido un ingreso, sólo los 4 mil y 5 mil pesos que le han dado para ayudarlo conel pago de la renta, pero que es insuficiente.
Dio a conocer que el Delegado de Infonavit en Guerrero, Gerardo Ballinas Mayés, tras una reunión con el gobernador Héctor Astudillo y el alcalde de Taxco, Omar Jalil Flores Majúl, les informó que todos los edificios se van a restaurar y en el caso donde sea necesario, se van a demoler y a reconstruir, para lo cual calculan una inversión de 46 millones de pesos, sin embargo.
Señaló que los vecinos están pidiendo que todos los edificios se rehabiliten y que, los que requieran una reconstrucción, se demuelan y que ya no sean construidos de cinco plantas, sino de tres para que no tengan mucho peso, además que se coloquen zonas de salida de emergencias y puntos de reunión en caso de un siniestro, ya que en la actualidad no se tienen.