Si el Congreso reinstala a ex magistrado, dejaré la presidencia del TSJ, dice Román Pinzón


Ezequiel Flores Contreras Chilpancingo

El nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Edmundo Román Pinzón afirmó ayer que perdería el derecho de ser magistrado, cargo que ostenta desde el año pasado, en caso de que José Luis Bello Muñoz sea reinstalado por el Congreso local como lo ordenó el Poder Judicial de la Federación (PJF).
No obstante dijo que habrá que esperar para saber en qué términos viene la notificación del PJF y de qué forma el Congreso del estado va a cumplir el amparo otorgado a principios de abril a los ex magistrados del TSJ, Rufino Miranda Añorve y José Luis Bello Muñoz.
Entrevistado antes de la toma de protesta de Román como presidente del Poder Judicial, que se llevó a cabo en el salón de sesiones del pleno del Tribunal aseguró que hasta la fecha no ha llegado la notificación del PJF sobre el amparo que concedió a los ex magistrados, que en el caso de Bello Muñoz, fue él quien lo sustituyó a propuesta del gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo.
Sin embargo, el secretario general de Acuerdos del pleno del TSJ, Raymundo Casarrubias Vázquez contradijo la declaración de Román Pinzón al informar que esta notificación llegó al Poder Judicial desde el jueves de la semana pasada y depende del Congreso del estado dar cumplimiento con la reinstalación de los dos magistrados inhabilitados.
Durante el acto, la magistrada Lambertina Galena Marín tomó protesta como presidenta suplente del TSJ, el secretario general de Gobierno, Armando Chavarría Barrera en su mensaje deslindó al Ejecutivo de intervenir para que Román ocupe la presidencia del Poder Judicial y aseguró que esta fue decisión de los magistrados “en un ejercicio de libertad y autonomía”.
El funcionario estatal justificó la ausencia de Torreblanca a este acto, con la justificación de que el gobernador debía atender asuntos de similar importancia en Acapulco, y llamó a los integrantes del Tribunal a asumir con responsabilidad la parte que les corresponde en la nueva tarea del gobierno del estado que será combatir el narcomenudeo.
En tanto, Román Pinzón criticó la labor de los miembros del Consejo de la Judicatura como el ex presidente del Poder Judicial, Raúl Calvo Sánchez, Gustavo Morlet Berdejo y Virginia López Valencia, al mencionar que un nombramiento “no significa dormirse en los laureles de la placidez y el desenfado, ni tampoco una permanencia institucionalizada”.
Asimismo, a los exhortó a reemplazar las antiguas “poses elitistas” y mentalizarse como verdaderos servidores públicos cercanos al interés de la sociedad y anunció que redimensionará la función de esta instancia reguladora de la conducta y las actuaciones de los trabajadores del Poder Judicial.
Dijo que hasta el momento no ha solicitado auditar la administración del ex presidente del Tribunal, Raúl Calvo debido a que desconoce el estado financiero del Poder Judicial así como del fondo para la administración de Justicia.
Mencionó que como el PJF no ha notificado de manera oficial al Tribunal sobre el amparo que otorgó a magistrados destituidos, “vamos a esperar cómo viene el ordenamiento del segundo tribunal colegiado del Poder Judicial de la Federación y cómo va resolver el Poder Legislativo el cumplimiento del amparo”.
–¿Entonces, el TSJ no ha sido notificado sobre la reinstalación de Rufino Miranda y José Luis Bello?
–Hasta donde tengo entendido no, dijo Román Pinzón.
Afirmó que si Bello Muñoz llega a ser reinstalado en el cargo que él actualmente ocupa, dejará el cargo de presidente del TSJ, siempre y cuando “yo no mantenga el cargo de magistrado”.
Rechazó que su nombramiento como titular del Poder Judicial haya sido una decisión del Ejecutivo estatal, “somos demasiados magistrados para que alguien se deje influenciar por alguien, ¿no?”.
Dijo que siempre se habló de que hubo línea en el caso de su designación, “pero para acreditarlo ahí están los magistrados y nadie se opone”.

Ordenan reinstalar a dos ex magistrados; Román Pinzón sustituyó a uno de ellos



Ezequiel Flores Contreras Chilpancingo

El segundo tribunal colegiado de circuito del Poder Judicial de la Federación (PJF) amparó y ordenó al Congreso del estado la reinstalación de los ex magistrados, Rufino Miranda Añorve y José Luis Bello Muñoz, quienes fueron inhabilitados y sustituidos en mayo de 2005, a propuesta del gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo, por Alfonso Vélez Cabrera y el recién electo presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Edmundo Román Pinzón.
A pesar de que la decisión del PJF aún no ha sido notificada de manera oficial al Poder Legislativo, está información fue filtrada a los medios de comunicación por un grupo de magistrados del TSJ afines al ex presidente del Poder Judicial, Raúl Calvo Sánchez, quienes están inconformes por la designación de Román Pinzón, ya que consideran que es una imposición del Ejecutivo.
Como anteriormente se informó en El Sur, Torreblanca Galindo logró tener el control de 13 magistrados de 19 que integran el pleno del TSJ con los siete magistrados que fueron propuestos por el Ejecutivo desde mayo del año pasado: Rafael Sadot Ávila Polanco; Alberto López Celis; Saúl Torres Marino; Alfonso Vélez Cabrera; Antonia Casarrubias García y Edmundo Román Pinzón.
También, con los magistrados Jesús Martínez Garnelo, Lambertina Galena Marín y Esteban Pedro López Flores. Así como los jueces que actualmente ocupan vacantes: Avimael Rodríguez Nava; Félix Nava Solís y Rosalio Barragán González.
El resto de los magistrados que estuvieron en contra de la designación de Edmundo Román, se tuvo que disciplinar debido a que la mayoría vence su periodo en este sexenio y saben que no serán ratificados por Torreblanca Galindo para ocupar otro periodo más, señaló la fuente.