Citlal Giles Sánchez
Después de casi 20 años de lucha, desalojos y hasta cárcel, vecinos de Las Glorias recibieron este viernes 17 concesiones en la Zona Federal Marítimo Terrestre, que suman más de 13 mil metros de playa.
En un acto en playa Las Glorias, que parecía más una fiesta, los nuevos concesionarios celebraron que, después de casi 20 años recibieron concesiones legales en la zona.
Los beneficiados recibieron del delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Miguel Ángel Calzada Adame, los documentos legales de 17 concesiones ubicadas en el complejo turístico Las Glorias, que pertenecen al ejido de Plan de los Amates.
Los nuevos concesionarios son Mauricio Tacuba, Ascensión Gervasio, Margarita Aparicio, Patricia Navarrete, Rubén Darío Pérez, María Aguilar, Domingo Galeana, Abelina Arellano, Celina Rivera, Susana Valencia, Adelfo Pérez, Feliciano Barragán, Efrén Monroy, Elia García, Gloria Gómez, Juliana Galeana y Aurelia Zapata.
Las concesiones tienen una vigencia de entre 15 a 20 años, durante los que podrán usar y explotar comercialmente la zona federal, para operar sus restaurantes, con la condición de que no se podrán traspasar ni vender.
Calzada Adame explicó que “estas concesiones dan certeza jurídica después de una serie de acontecimientos en esta área por un pleito entre ejidatarios, pero se resolvió a favor de estas personas y esto era fundamental para los permisos, porque Semarnat no puede darlos si no hay certeza”.
Por su parte, el asesor jurídico del complejo turístico de playa Las Glorias, Rubén de Jesús Suástegui, dijo que este viernes fue un día histórico porque se entregaron las concesiones de zona federal, pues tenían más de 15 años “en pleito con unas personas que se decían dueñas de la playa cuando sabemos que la playa es de la nación, y aunque presentaron escrituras finalmente se supo queeran falsas”.
Agregó que sufrieron en tres ocasiones de desalojos: “intervino la Policía Preventiva y en una ocasión unos 400 efectivos que comenzaron a derrumbar todo el complejo turístico con motosierra, hachas y machetes. Tumbaron todas las cabañas que teníamos”.
Mientras que la presidenta de los restauranteros del complejo, María de Lourdes Valencia Gallardo, indicó –con lágrimas en los ojos– que estuvieron encarcelados por delito de despojo, además de que eran acosados, amenazados, “pasamos muchas agresiones, mucha burocracia, fuimos perseguidos, pero con mucho sacrificio logramos tener ya nuestras concesiones”.
