En su mensaje de Año Nuevo, distribuido a los medios de comunicación este miércoles, el obispo de Ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda, conminó a los feligreses a sumarse a la Jornada Mundial por la Paz y manifestó en su mensaje que “construyendo la paz se ponen las bases para un auténtico desarrollo humano”.
Dirigido también a las autoridades y “de manera especial a los que han sufrido o viven bajo la amenaza de la violencia, agraviados en su dignidad”, el mensaje del obispo de la diócesis de Ciudad Altamirano establece que la paz entre los individuos y los pueblos es la capacidad de vivir unos con otros estableciendo relaciones de justicia y de solidaridad, lo que supone un compromiso permanente.
Expone que los niños con su inocencia y su amor, “nos impulsan a trabajar por la justicia y la paz, especialmente en Tierra Caliente, (en donde) tanto la añoramos”.
Martínez Miranda señala que “…construyendo la paz se ponen las bases de un auténtico desarrollo humano en su integridad y se prepara el futuro para nuestras generaciones” y puntualiza que “la paz se basa en el respeto de todos, de manera especial en los derechos de todos como es el derecho a la vida, a la fe y su expresión, cultura”.
Dice que un elemento importante para la paz es el reconocimiento de la igualdad esencial entre las personas en cuanto hijos de Dios, por lo que “la guerra es siempre un fracaso para la comunidad, como la violencia para la familia”.
Hace un llamado “apremiante” con las palabras del Papa Benedicto 16: “para que todo cristiano se sienta comprometido a ser un trabajador incansable a favor de la paz y un valiente defensor de la dignidad de la persona humana y de sus derechos inalienables”.
