Celebran con fuerte resguardo de seguridad la misa de fin de año en la plaza capitalina

Tras la misa de Año Nuevo feligreses se acercan al obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa José de Jesús González para pedirle bendiciones, en el zócalo de Chilpancingo Foto: Jessica Torres Barrera
Asistentes a la Celebración Eucarística de fin de año se acercan al obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa José de Jesús González para pedirle bendiciones, en el zócalo de Chilpancingo. Foto: Jessica Torres Barrera

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

En medio de un fuerte operativo de seguridad, el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, ofició la misa de fin de año en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac.
A la misa asistieron unas 600 personas, resguardadas por agentes de la Guardia Nacional, Policía Estatal, Policía Municipal, Policía Investigadora Ministerial y de Protección Civil.
En primera fila estuvieron el alcalde Gustavo Alarcón Herrera y la síndica procuradora Jacaranda Argentina Solís Guerrero.
De manera tradicional, el 31 de diciembre se celebran dos misas de fin de año en dos lugares representativos de la capital, una a las 8 de la noche en la plaza de toros ubicada en las instalaciones de la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo, ahora conocidas como el Recinto Ferial, ubicadas en la colonia Los Ángeles; y otra más en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, una hora después.
Sin embargo, este año la misa en la plaza de toros se canceló como una consecuencia más del asesinato del presidente del Patronato de la Feria, y sólo se realizó la de las 9 de la noche en el Zócalo capitalino.
En breves declaraciones, a pregunta expresa del porqué se canceló la misa en la plaza de toros, el obispo dijo que “no había gente” en las instalaciones de la Feria, “había poquita gente, entonces mejor aquí nos vinimos”.
A pesar del fuerte operativo de seguridad, los chilpancinguenses no se sintieron seguros. Una vecina del Barrio de San Mateo, que prefirió reservar su nombre, señaló que esta fue la primera vez que observó a tantos policías durante la misa, “la verdad, sí es desconcertante”.
“Ahora contamos con más se-guridad, hay policías, hay (personal) de Protección Civil y de la Guardia, lo que no habíamos presenciado anteriormente y ahora, como que ya no salimos tan confiados por la in-seguridad que estamos viviendo y por los acontecimientos que úl-timamente se dieron”, dijo en alu-sión al asesinato del presidente del Patronato, Martín Roberto Ramírez Ruiz, y del maestro de ceremonias José Vidal Nava, la tarde-noche del pasado 24 de diciembre.
“Ya no salimos con tanta alegría o con tantos ánimos como los que teníamos antes, sino como que eso (el operativo) hace que, sí venimos con fe, pero como que traemos un poco de miedo por la inseguridad que estamos viviendo”, expresó.
Contó que acudió a la misa con su familia “para dar gracias a Dios por todo lo que nos dio durante todo el año que estamos por terminar, bueno y malo, tenemos que agradecerlo siempre”.
Su deseo es que “el año que entra tengamos un mejor año con más seguridad y menos delin-cuencia”.
Las sillas no fueron suficientes, decenas de personas siguieron la eucaristía de pie y algunas familias llegaron con bancos para participar pese a las circunstancias.
En su sermón, el obispo recordó que el 2025 es el año del jubileo, que se celebra cada 25 años en la Iglesia, en el cual los feligreses pueden reci-bir el perdón de todos sus pecados.
Para los católicos el jubileo es un tiempo de reconciliación, de perdón, penitencia, pero también de paz; en ese sentido, el obispo dijo que será un año “donde se nos pide que seamos peregrinos de la esperanza, peregrinos como Jesús, María y José”.
“También, todos nosotros en la iglesia universal vamos a peregrinar llevando la esperanza, sobre todo, a aquellos que la han perdido, confiamos que en este año nos hagamos más peregrinos de la esperanza, digo más, porque ya hemos dado testimonio de que la violencia, la misma muerte no tienen la última palabra, sino nuestra fe en la vida eterna”, expresó.
“Cómo he admirado a nuestras madres cristianas, ofrecer sus hijos, sus esposos, sus hermanos, sus seres queridos, a Dios, ejemplo de la Virgen María, llena de dolor por la salvación del mundo, cual mártires de la violencia que se vive en nuestro país y en nuestra sociedad”.
“Ofreciendo sus hijos así, como el de Jesús, muchos inocentes, martirizados, que los ofrezcan como la Virgen María de los dolores, lo ofrezcan a Dios por la salvación del mundo y esto es esperanza que se ha vivido con nuestras familias cristianas”, añadió.
Al final de la misa, el obispo dio a los asistentes la bendición papal debido al año del jubileo, pero antes el padre Benito Cuenca Mayo agradeció al alcalde, a la síndica procuradora y las autoridades que apoyaron con la logística para que la misa pudiera realizarse con seguridad.
Antes de retirarse, Gustavo Alarcón y Jacaranda Solís, junto con sus acompañantes, pasaron al frente para recibir el agradecimiento y la bendición del obispo, ahí se tomaron una fotografía, todos sonriendo.

 

La Iglesia ora y pide por la paz en medio de la violencia, asegura el obispo de Chilpancingo

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, aseguró que, ante los últimos hechos de violencia en la entidad, la Iglesia está ocupada en orar y pedir por la paz en el estado, así como para que haya una transición pacífica entre las autoridades salientes y electas.
“En la Iglesia estamos ocupados en que sigua habiendo paz, sobre todo en este tiempo que hay entre los gobernantes actuales y el gobierno electo. Estamos pidiendo por la buena transición y sobre todo que haya paz”, mencionó el obispo.
Además de orar por las autoridades, González Hernández dijo que a la Iglesia le preocupa mucho el aumento de la violencia en Guerrero, por lo que aseguró que también están en oración para que haya un cese a los hechos delictivos, que afectan a gran parte del estado.
“Estamos pidiendo por que haya paz. Nos duele que siga habiendo hechos de violencia, extorsiones, desapariciones, asesinatos. Nos duele mucho, porque somos hermanos, tantos unos y otros. Nos duele mucho lo que hay en el corazón de los hombres y mujeres que buscan ventajas a causa de la muerte de nuestros seres queridos, porque nadie tiene derecho de quitarle la vida a nadie ni hacer mal. Al contrario, tenemos la obligación de ayudarnos unos a otros”, dijo en entrevista, al salir de una misa de confirmaciones en la iglesia del barrio San Francisco, en la capital.
Tan sólo durante este domingo, al corte de las 7 de la tarde, al menos nueve personas fueron asesinadas en Chilpancingo, Acapulco y Zihuatanejo; además, hay varias fichas activas por personas desaparecidas.
Ante estos hechos, González Hernández llamó a la población a no perder la fe, a no desanimarse, a perdonar y a hacer todo lo posible para garantizar el bienestar de todos.
“Para aquellos que causan dolor y muerte, estamos pidiéndole a aquel que conoce los corazones, que es Dios y a la virgen María, que toque el corazón de las víctimas, pero también que toque el corazón de aquellos que buscan hacer daño, que se conviertan al bien, porque todos somos hermanos y nos necesitamos unos a otros”, dijo.
Agregó que la Iglesia también reza para que todas las autoridades electas “reciban sus cargos con alegría, con esperanza y que puedan asumir el cargo con confianza, esperanza, alegría, con mucho empeño y amor por el pueblo, que se les ha encomendado. A ellos y a los que dejan les deseamos mucha paz, felicidades y que Dios los bendiga”, finalizó.
El mensaje para las autoridades electas y salientes que dio el obispo, ocurre en un contexto donde después de las elecciones del 2 de julio, la violencia se incrementó y se recrudeció contra personajes políticos en la entidad, con al menos cinco homicidios ocurridos contra personas dedicadas a la política y familiares cercanos.
Los casos más relevantes, en el último mes, fueron los asesinados del alcalde electo de Copala, Salvador Villalba Flores, y el de alcalde en funciones de Malinaltepec, Acasio Flores Guerrero.
Además de otros casos, como el asesinato de la regidora de Tixtla, Esmeralda Garzón Campos; del ex funcionario de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Acapulco (CAPAMA), Casimiro Vega Galeana, y del hijo del ex alcalde de Metlatónoc, Felipe Ortiz Montealegre, Sabi Ortiz Díaz.

 

Condena el obispo de Chilpancingo a los que promueven el miedo en la sociedad

Luis Daniel Nava

Chilpancingo

En medio de la crisis de seguridad y transporte público en Chilpancingo, el obispo José de Jesús González reprochó a quienes “se dedican a darnos miedo” y a quienes colaboran con ellos y pidió a las autoridades ponerse a trabajar.
Consultado este domingo en la catedral de Chilapa, el prelado consideró que al privar del trabajo ordinario en Chilpancingo se provoca más pobreza.
“Quisiéramos que pronto se solucionen estos problemas, que todos los agentes que tienen injerencia se pongan a trabajar”, aseveró.
Hizo un llamado a que recapaciten quienes provocan las crisis como la que se está viviendo en la capital del estado. Pidió a las instituciones y al gobierno que dialoguen y vea la manera de resolverla.
“Nos da pena, nos da tristeza, nos duele”, aseguró.
Dijo que personas que están luchando por conseguir transporte han pedido a través del vicario general, Benito Cuenca Mayo, una audiencia para que la Diócesis Chilpancingo-Chilapa intervenga.
“Estamos abiertos a contribuir, con todo lo que tenemos, para que no vuelva a pasar esto. Mucha gente quedó incomunicada y varada”.
“Pedimos por las víctimas, por los que han perdido seres queridos, por los pasajeros que viajan con miedo. Estamos con ustedes, con los que sufren, los que tienen pérdidas materiales y humanas”.
Por lo pronto, dijo que espera que se resuelva la falta de transporte. “Ha habido muchos crímenes contra nuestros hermanos operadores y eso nos duele”.
Acerca del problema similar que continúa padeciendo Taxco, José de Jesús González expresó que en ese destino turístico ya hay actividad, pero todavía restringida.
“En Taxco alabamos a los civiles que se levantaron con su voz a reclamar el transporte y la seguridad. Yo alabo cuando ya se harta la gente y exige”, señaló.
Enfatizó que la Iglesia católica está en contra de todos aquellos que enferman y provocan preocupaciones, incluyendo la clase gobernante.
“Aquellos que se dedican a darnos miedo, decirles que nosotros, de parte de la Iglesia, estamos en contra de quienes favorecen el temor y la desorganización. Reprobamos a todos aquellos que colaboran con el miedo y las enfermedades sociales”, finalizó.
Adelantó que los obispos de Guerrero están preparando un posicionamiento acerca del problema que enfrenta municipios como Chilpancingo, así como del próximo proceso electoral.

 

Condena la Iglesia “profundamente” la agresión contra el sacerdote Filiberto en Tixtla

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

La diócesis Chilpancingo-Chilapa “condenó profundamente” la agresión contra el sacerdote José Filiberto Velázquez Florencio, ocurrida la noche del martes, en la carretera Chilpancingo-Tixtla, cuando salía de la normal de Ayotzinapa.
En un comunicado de prensa enviado anoche, firmado por el obispo José de Jesús González Hernández y el canciller secretario, Armando Vásquez Rodríguez, se califica al atentado en contra del también director del Centro de Derechos de las Victimas de la Violencia Minerva Bello (Centro Minerva Bello), como un “reprobable suceso”.
Recuerdan que el Centro Minerva Bello ha documentado y dado seguimiento integral a casos de víctimas de desaparición, ejecución extrajudicial, víctimas de desplazamiento forzado interno y otras graves violaciones a los derechos humanos “que desafortunadamente experimenta la sociedad guerrerense”.
Refieren que el padre Filiberto Velázquez se ha encargado de denunciar públicamente los ataques con drones en distintas comunidades de Guerrero, en el contexto de la pugna entre La Familia Michoacana y el grupo Los Tlacos.
“Desde el pasado mayo hasta la fecha, el Centro Minerva Bello informó que los bombardeos con dispositivos aéreos orquestados por el crimen organizado habían ocasionado la muerte de dos personas, de igual manera, se realizó una caravana de ayuda humanitaria, para llevar medicamentos y comida a las comunidades más afectadas por esta problemática”.
Expresaron en el escrito su “cercanía y apoyo al padre José Filiberto Velázquez Florencio, así como a los integrantes del Centro de Derechos de las víctimas de violencia Minerva Bello, ante esta agresión injustificada”.
Condenaron la violencia “contraria a la voluntad de Dios y a la enseñanza de la Iglesia, que altera la convivencia pacífica deseada por la inmensa mayoría de la población y que perturba profundamente la vida social”.
Pidieron “al Señor que ayude y conceda al pueblo cristiano una esperanza activa, para trabajar con misericordia por el bien común y que la sociedad pueda gozar de una convivencia en paz”.
El comunicado concluye afirmando que desde la Diócesis de Chilpancingo -Chilapa “se agradece su colaboración a las autoridades, a la espera de que estos hechos se esclarezcan plenamente” y solicitaron a las autoridades que garanticen, tanto la vida como la seguridad física y emocional del padre Filiberto Velázquez Florencio.
Por separado, en otro comunicado, el Centro Minerva Bello “repudió la agresión en contra de nuestro director”.
Sostiene que la agresión no sólo es en contra del director, sino en contra de “quienes trabajamos, a pesar del clima de violencia generalizada, en la creación de mecanismos para la atención real y oportuna de las necesidades de las víctimas de la violencia, en aras de que puedan recuperar y desarrollar un proyecto de vida en condiciones dignas y seguras”.
Los integrantes del Centro Minerva Bello pidieron al Estado mexicano crear las condiciones necesarias de seguridad, para el efectivo goce y disfrute “del derecho a defender nuestros derechos”.
Exigieron a las autoridades que realicen las investigaciones necesarias, para dar con los responsables de estos hechos, “y que el reprobable acto no quede impune”.

“No podemos estar callados”, responde el obispo González al líder estatal de Morena

Luis Daniel Nava

Chilapa

“En Guerrero las personas están heridas, sufriendo y quieren ser atendidas. No podemos estar callados”, respondió el obispo José de Jesús González Hernández al líder de Morena, Jacinto González Varona.
El representante religioso pidió al gobierno estatal detener los ataques a conductores del transporte público y garantizar el libre tránsito del servicio hacia la capital del estado.
“La verdad es que se tiene miedo ya en los transportes, nos duele mucho. Le pedimos de favor, ahora sí de favor, arregle esta situación”, dijo.
El obispo José de Jesús González fue consultado la tarde de este domingo, en la catedral de Chilapa, acerca del amague del dirigente estatal de Morena, de acudir a la Secretaría de Gobernación para pedir que prohíba a los obispos opinar de temas políticos.
“Cuando la realidad rebasa, una opinión es válida. Si no hablamos los que tenemos voz, es peor para la sociedad. La Iglesia y los ministros de culto tenemos voz por los que no la tienen. Hablamos pensando en los que no son escuchados y cuando lo hacemos, esperamos que nos escuchen”.
El obispo agregó: “Más bien sería buscar el diálogo, tocar el asunto, en lugar de buscar diferencias y divisiones. El político aprendería mucho de nosotros, nosotros aprenderemos mucho de esas normas que tengan. Lo importante es el bien de todos y las personas. Las personas están heridas, están sufriendo, quieren ser atendidas. No podemos estar callados”.
Insistió en que se tenga un diálogo respetuoso entre la Iglesia católica y el gobierno estatal.
Respecto a los ataques y asesinatos que han sufrido conductores de transporte público en la capital y en Tixtla, el prelado envió, de entrada, su solidaridad con las familias de las víctimas.
“A las familias de las víctimas, nuestra cercanía y oraciones. Hemos celebrado los funerales en distintos lugares de Guerrero con mucho dolor”, aseguró.
Exhortó al gobierno del estado a investigar qué está sucediendo, “tiene el poder y los recursos para poner el remedio”.
“No debe pasar esto, es vergonzoso, da pena ver esta situación que continúa y que es grave. Confiamos en el Estado de Derecho y en los tres órdenes de gobierno, para que puedan poner esa paz. La verdad es que se tiene miedo ya en los transportes, nos duele mucho que en la parte de la Sierra, no puedan entrar a Chilpancingo”.
“Le pedimos de favor, ahora sí de favor, arregle esta situación”, solicitó.
Agregó que la capital del estado debe estar libre y todos deben de entrar y salir. “Nos damos cuenta y sufrimos. ¿Quién va a remediar esto? La capital debe estar libre, todos debemos entrar y salir, pero a ellos les compete remediar la situación”, expresó.

 

En Chilpancingo “estamos asustados”, dice el obispo y llama a no tener miedo

 

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Ante la ola de violencia que se ha vivido en los últimos días en esta ciudad, el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández llamó a la población a “vencer el miedo y apoyarnos unos a otros”.
En tanto que a los “bandidos y criminales” les pidió que “no se olviden que todos somos hermanos y no tenemos por qué ofender a alguien, faltarles al respeto y mucho menos quitarles la vida”.
En un mensaje que transmitió la tarde de ayer mediante la página de Facebook de la Diócesis, antes de una entrevista con Azucena Uresti en Radio Fórmula, el prelado reconoció que por los hechos de violencia que comenzaron el sábado en Chilpancingo, “estamos asustados; nos asustan estas olas de violencia, no estamos acostumbrados, no somos para vivir en la violencia sino para vivir en paz”.
Reprochó que esta violencia “nos privó de los medios de transporte y ya no salimos a la calle; fue un sábado en silencio y ayer (el domingo), fue igual, nos quedamos sin transporte”, incluso dijo que hasta agradeció “a los valientes que fueron a misa a pie o porque vivían cerquita de los templos”.
El prelado añadió que los cristianos “debemos irradiar paz, alegría y confianza pero con prudencia; hay que ver de un lado a otro, así como atraviesa uno las calles, hay que voltear a la izquierda, la derecha, para arriba y para abajo, hay que cuidarnos, pero no tener miedo porque el miedo enferma”.
Entonces llamó: “No hay que tener miedo, porque ya con miedo no actuamos bien, no pensamos bien, hay que vencer el miedo, apoyándonos unos a otros, y comentándonos, confiando en que Dios está por sobre todas estas olas de violencia”.
Informó que en Roma de donde acaban de llegar los obispos después de reunirse con el papa Francisco les aconsejaron que no se dejen envolver por estas olas de violencia y de pánico, “y que estemos sobre, arriba de los problemas, que no nos envuelvan y que no nos dejemos involucrar en estas olas de miedo, de violencia y de temor”.
Llamó que por el contrario se busque cómo se pueden solucionar los problemas serenamente, “con confianza, en la alegría de los hijos de Dios y confiar en el hombre, en la mujer, pedirle a Dios que reaccionen bien”.
También pidió que las autoridades “tengan una buena decisión en su gobierno por el bien de todos, que no se corrompan, que piensen en todos y que decidan por el bien de todos”.
González Hernández llamó “a los bandidos, a los criminales que no se olviden que todos somos hermanos y que no tenemos por qué ofender a alguien, mucho menos faltarles al respeto y mucho menos quitarles la vida”, y dijo que por ellos también rezan.
“Aquellos criminales decirles que tienen de parte de Dios y de la Iglesia las puertas abiertas a la conversión, las puertas abiertas a cambiar de vida”.
A sus feligreses les pidió poner en práctica todo lo que Dios ha hecho por ellos sobre todo en estos momentos difíciles.
Dijo que “da pena que algunos se dejen llevar por la violencia, que se dejen llevar por el pecado, “por la instigación del maligno que mueve al vandalismo, a la destrucción” y luego les cuestionó que “por qué destruir caminos, vehículos, casas y vidas, no va con la Iglesia, con nosotros”.

 

Desde el recinto de la catedral de Chilapa, llama acólito y candidato a votar por el PRI

El candidato del PRI a regidor del Ayuntamiento de Chilapa y acólito del obispo Salvador Rangel Mendoza, Javier Lara Díaz, llamó desde el interior de la catedral en esta ciudad de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, a votar por los candidatos priistas este primero de julio.
“No existe mejor partido político que el PRI”, exclamó el joven priista desde el sagrario de la histórica y simbólica catedral de Chilapa, mediante un video difundido este martes por la noche en sus redes sociales, un día antes de concluir el periodo oficial para hacer proselitismo.
Javier Lara Díaz, de 22 años de edad, es candidato a regidor propietario de la planilla municipal de la coalición Transformando Guerrero (PRI-PVEM), que encabeza el candidato de nuevo a la alcaldía, Jesús Parra. Además es acólito en la catedral de Chilapa desde 2008 a la fecha.
Desde la llegada Salvador Rangel en 2015 a la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Javier Lara Díaz, autonombrado Chovis, ha sido su principal asistente en las ceremonias celebradas en la catedral de Chilapa.
Apenas este martes 26 de junio de 2018, el obispo Salvador Rangel se reunió en un salón de fiestas de esta cabecera con el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer y con los candidatos del PRI en Chilapa a la alcaldía y diputaciones local y federal.
En este acto estuvo presente el candidato a regidor Javier Lara Díaz.
En el video de cuatro minutos y en el que el candidato aparece de pie, de forma rígida con camisa de manga larga blanca y pantalón oscuro, se aprecia la arquitectura y detalles del interior del recinto católico.
El propio candidato precisa que se trata del “sagrario” de la “majestuosa iglesia catedral”, un “templo expiatorio” de Chilapa.
El video es presentado con el texto: “Hoy fue un Gran día, estamos convencidos que con la bendición de Dios y nuestro trabajo ganaremos. Que no les quede duda somos un partido fuerte y grande, somos PRI”.
Ya en el video explica: “¡Hoy el PRI tiene a los mejores candidatos, a Pepe Meade (José Antonio Meade, candidato presidencial), a Manuel Añorve y a Gaby Bernal (al Senado), a Flavia García (a diputada federal), a Alicia Zamora (a diputada local) y a Jesús Parra García (que busca reelegirse como alcalde)”.
Y añadió: “No existe mejor partido político que el PRI, el PRI ha estado en los mejores momentos y en los momentos mas cruciales de México, el PRI una y otra vez ha sabido adaptarse, levantarse cuando ha sido necesario y salir a triunfar por el  bien de México.
“Nuestros contrincantes por su lado una y otra vez nos han subestimado, olvidan de que esta hecho el partido mas fuerte y mas grande de México.
“Se les olvida que los militantes del PRI son mujeres y hombres que amamos a nuestra tierra y que siempre daremos todo por defenderla.
“Mientras esos partidos se encaminan a la división o a la demagogia autoritaria, nosotros nos mantenemos cohesionados y con la unidad necesaria para vencer y para servir a Chilapa”.

 

Reúne a candidatos el festejo del barrio de San Antonio; van a misa y al pozole

Anarsis Pacheco

Chilpancingo

En una de las tradiciones más importantes de uno de los barrios más antiguos de la capital, San Antonio, los candidatos a puestos de elección popular de diferentes partidos aprovecharon la celebración como escaparate para mostrarse.
Este miércoles en la iglesia de San Antonio de Padua (patrón de los objetos perdidos) como cada año las familias de este barrio organizaron el festejo en el que ofrecen pozole y mezcal a los feligreses que asisten a la misa de las 8 de la mañana.
En la plaza principal se colocan toldos y mesas para que los asistentes puedan comer su cazuela de pozole así como disfrutar de danzas y cohetes lanzados al aire.
Este fue el primer año de los tres de la administración de Héctor Astudillo Flores en que no asiste y mandó al secretario de Cultura Mauricio Leyva Castrejón.
Sí asistieron los candidatos a la alcaldía de la coalición Por Guerrero al Frente, Antonio Gaspar Beltrán, y la del PRI-PVEM Beatriz Vélez Núñez, quienes atendieron la misa que celebró el obispo Sal-vador Rangel Mendoza.
Los dos candidatos portaban collares de cempasúchil y saludaban a todos los asistentes, así como a algunos funcionarios del gobierno capitalino que asistieron.
Antonio Gaspar fue saludando a cada uno en las cuatro mesas largas de madera que se instalaron en la plaza. La misma acción realizó el candidato del PRI por el distrito 02, Ricardo Moreno Arcos, quien se sentó a lado del Secretario de Cultura.
También estuvo presente el ex secretario de Desarrollo Social en el gobierno del priista René Juárez Cisneros, y ahora candidato federal por Chilpancingo de Morena por la coalición Juntos Haremos Historia, Carlos Sánchez Barrios.
La candidata a diputada federal por el PRI en el distrito 07, Beatriz Alarcón Adame, llegó al final de la eucaristía y sólo espero afuera para sentarse a comer pozole en las mesas improvisadas de tablón que había en la plaza del barrio.
Entre mezcales y cazuelas, compartieron el espacio candidatos de Morena, PRI y PRD, cada uno respaldado por sus equipos de campaña.
También estuvo el candidato a diputado por el distrito 02 de Morena, Ricardo Castillo Peña, además del aspirante a síndico de la coalición Por Guerrero al Frente, Hermes Moreno.
Este festejo es organizado por el comité del barrio, que busca cooperaciones de los vecinos cada año para ofrecer el pozole a todas las personas que se acerquen al festejo. En este año participó la presidenta Guadalupe Salas Morales, así como Martin Morales Lara, Abelardo Abarca Trujillo, Francisco Nava, Epifanio Aparicio Hernández, Miriam Anahí Valle Flores y Francisco Javier Nieves.
Este año sirvieron a más de 500 personas y dentro de la cooperación se contó con el apoyo de los vecinos del barrio quienes pusieron ollas de pozole como parte de su aportación. En otros años se han entregado café y pan como parte del almuerzo que se ofrece en la plazoleta desde hace más de 50 años.