El periodismo en Guerrero está entre las bandas “delincuenciales” y las “institucionales”, dice

En una misa celebrada en la catedral en la capital para conmemorar la 51 Jornada Mundial de Comunicaciones Sociales, el obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, monseñor Salvador Rangel Mendoza, dijo que en Guerrero no es fácil ejercer el periodismo, ya que por una parte a “las bandas delincuenciales” no les gusta que se publique “la ropa sucia”, y por otra parte, “las bandas institucionales” impiden que se informe la verdad.
Rangel Mendoza encabezó la misa y en su mensaje recordó al periodista de Tierra Caliente, Cecilio Pineda Birto, asesinado el 2 de marzo pasado en Ciudad Altamirano; y al periodista de Novedades Acapulco, Martín Méndez Pineda, que según consta en medios de comunicación solicitó asilo político en Estados Unidos tras recibir amenazas.
El obispo expresó que “cuando se asesina a un periodista o se le hace callar, nos están negando a nosotros el derecho a la información, porque si los periodistas no nos informan, ¿quién nos va a informar?”. Aseguró que las instituciones “son puras alabanzas” y dedican a declarar que “no pasa nada en Guerrero, todo está en orden. 15 descabezados en Chilapa, pero todo está en orden, allá los señores de la Tierra Caliente, Los Tequileros, haciendo de las suyas pero todo está en orden y ya no me quiero meter en eso porque me molesto”.
Señaló que “el detalle” es apoyar a los periodistas, “por una parte las bandas delincuenciales, por otra parte las bandas institucionales, se oye feo ¿no? Bueno, las instituciones, cómo a veces cuántos periódicos están pagados”.
Por otra parte, Rangel Mendoza también criticó a los reporteros que piden recursos a cambio de no publicar determinada información y a los que prefieren “no más por malvados, a mí en lo personal me han tirado un montón en ocasiones, pero no más por la nota periodística, porque los pobres también tienen que comer y si no sacan notas de esas interesantes ni quién les compre el periódico”.
Dijo que en los puestos de venta de periódicos “el estante está chorreando de sangre, son puros destripados, descabezados”. Sin embargo, insistió en que se debe apoyar a los reporteros, porque “las mismas instituciones son las que más persiguen a los periodistas”.
Por otra parte, Rangel Mendoza dijo que el mensaje del Papa Francisco por la 51 Jornada Mundial de Comunicaciones Sociales para los periodistas y medios de comunicación es que “no debemos perder la esperanza, tenemos acontecimiento no muy gratos, negativos, que a veces vamos caminando por caminos difíciles, pero no matemos la esperanza, la situación social, política y económica, de inseguridad en Guerrero, dice el Papa, no nos maten la esperanza”.
Continuó: “la segunda idea del santo padre, es la confianza, tenemos que confiar en Dios, que nunca nos va a dejar”.
Después de la misa, en conferencia de prensa en las oficinas parroquiales, Rangel Mendoza dijo que considera que los medios de comunicación “amarillistas” promueven el “morbo” en la sociedad y que los niños que ven los periódicos, replican las acciones negativas con juegos con pistolas o bien juegan al secuestro, por lo que es necesario que se encuentre un punto medio y que también se difundan “noticias positivas”.

No son “monjas de la caridad”, dice el obispo que señaló ligas de políticos con criminales

 

El obispo de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, pidió a los políticos “no rasgarse las vestiduras” sino dar soluciones a la población ante el problema de la violencia y el narcotráfico.
En consulta telefónica sobre el rechazo del fiscal Javier Olea Peláez a sus señalamientos de que existen vínculos de autoridades con la delincuencia organizada, opinó que debe haber políticos honestos, “pero no son todos, ni que fueran monjas de la caridad”.
Añadió que notó mucha hipocresía en las recientes declaraciones públicas de funcionarios sobre hechos que han sido denunciados antes por organismos internacionales de derechos humanos, respecto a la red complicidades entre gobiernos y criminales.
El sábado, dijo que las autoridades saben dónde están los delincuentes y saben quiénes son, pero “se juegan muchos intereses políticos” y por eso los criminales no son atacados ni detenidos.
Este lunes, el gobernador Héctor Astudillo Flores respondió que si hay funcionarios involucrados con la delincuencia “que se proceda en su contra”, y el fiscal Olea Peláez pidió pruebas para que la Fiscalía investigue a los inculpados. El alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez planteó que “se ponga saco el que le quede”.
De entrada, el obispo aclaró que el día de la entrevista fue a una actividad que convocó el alcalde Marco Antonio Leyva por el problema de la basura y que allí los reporteros lo preguntaron sobre la inseguridad.
Subrayó que nunca habló de una relación del gobierno con el narcotráfico, pero “cuando suena el río, agua lleva, si alguien la tiene, se puede medir el saco”.
Ratificó que “en el fondo es una realidad, en Guerrero se siembra, se trafica y se traslada la amapola ¿Y quién permite todo eso?, ¿cómo sale de la montaña?”.
“Es un fenómeno reconocido internacionalmente. Debe haber gran coordinación desde que se produce el opio, ni modo que tengan súper capacidad estos señores (de los carteles de la droga), tiene que haber complicidades”, insistió.
Lamentó que no se reconozca como un problema y que sigan las autoridades “con una apreciación muy simplista”.

El gobierno sabe quiénes son y dónde están los responsables de la violencia en la capital, dice el obispo

 

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, dijo que los asesinatos que han ocurrido en la capital se deben a los ajustes de cuentas entre grupos de la delincuencia organizada, y que el gobierno federal y estatal deberían intensificar la labor de inteligencia para detener a los presuntos delincuentes y bajar los índicies de violencia.
Consultado en el tercer aniversario de la llegada de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) a los pueblos del Valle del Ocotito, Rangel Mendoza comentó que la violencia  en el estado y la capital es a consecuencia de que la población no ha tenido la oportunidad de la educación, desarrollo, “como en el caso de la Sierra y Montaña no hay infraestructura educativa y campo”.
“Pero sobre todo veo que estos asesinatos normalmente son ajustes de cuentas, es una cuestión de ellos (delincuentes), un ejemplo si observas la mayoría de la población que está en el Zócalo está tranquila, pero en otros lugares hay delincuentes”, declaró.
El obispo de la diócesis de Chilpancingo- Chilapa señaló que al gobierno federal y estatal les hace falta intensificar la labor de inteligencia “porque ellos saben quiénes son, dónde están, no necesitamos muchos soldados, ni federales en las carreteras, sino que ellos vayan directamente a detener a los delincuentes”.
Sobre los altos sueldos que ostentan los consejeros electorales y altos funcionarios del gobierno, el obispo Salvador Rangel Mendoza opinó que no es justo que políticos tengan un salario supermillonario y que la población gana 84 pesos “que es una miseria que gana los mexicanos y no les alcanza nada”.
Rangel Mendoza celebró el plan de austeridad que realizó el gobierno del estado que aplicará ante el aumento en el precio de las gasolinas incluyen una reducción en los sueldos de los funcionarios, renta de inmuebles, vehículos, aeronaves y telefonía.

 

 

Buscarán la creación de una fiscalía internacional para hallar justicia, anuncian los padres de los 43

En el comienzo de la Caravana por la Memoria y la Esperanza, padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos informaron que buscarán la creación de una fiscalía internacional, porque “los que están en el poder no se van a castigar solos”.
Volvieron a responsabilizar al Ejército de la desaparición forzada de sus hijos, e insistieron en que falta voluntad del gobierno federal para encontrar la verdad desde el principio, a dos años y casi tres meses de la agresión de agentes del Estado contra estudiantes en Iguala.
En conferencia de prensa en el casco de la Normal Rural de Ayotzinapa informaron de las actividades de fin de año que incluyen la Acción Global por Ayotzinapa, el día 26, con una marcha-peregrinación a la basílica de Guadalupe y una misa celebrada por el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos y el obispo activista de Saltillo, Raúl Vera López.
La mamá del normalista desaparecido Benjamín Ascencio Bautista, Cristina Bautista Salvador explicó que “van a ver a la virgen de Guadalupe, la reina de México, para que les siga dando fuerzas a nuestros hijos. Tenemos fe y esperanza de que van a regresar con vida”.
El papá del estudiante José Ángel Navarrete, Emiliano Navarrete Victoriano señaló la falta de voluntad de las autoridades para encontrar a los 43 estudiantes, a pesar de que todas las investigaciones independientes señalan a los agentes del gobierno, como las revelaciones de la periodista Anabel Hernández que hace tres días presentó en la escuela su libro La verdadera noche de Iguala.
Subrayó “estamos aquí para seguir adelante, pidiendo que sigan las recomendaciones de los expertos internacionales, por sí solo el gobierno no tiene voluntad, sí tiene facultades y capacidades pero desde un principio no ha querido dar respuestas”.
La caravana comenzó a las 11:30 de la mañana en la Normal Rural con una conferencia de prensa y una actividad cultural a las 5 de la tarde. Hoy se trasladarán a Iguala, donde fueron los ataques la noche del 26 de septiembre, a las 10 de la mañana y regresarán a la escuela para salir muy temprano el jueves a Taxco.
El padre reconoció la labor de los activistas, organizaciones sociales y medios de comunicación que dan cobertura a su demanda de presentación de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, para poder continuar esta lucha frente a la simulación de las autoridades responsables de investigar e impartir justicia.
“Este gobierno no tiene corazón, esa voluntad… señala que nuestros jóvenes estaban involucrados con el crimen organizado y no hay un elemento de prueba que incrimine a nuestros hijos”, al contrario, recordó que todas las pruebas de diferentes investigaciones señalan la relación de gobierno y la delincuencia, “es más, ellos (las autoridades) son la delincuencia”, afirmó.
El representante de los padres, tío del normalista desparecido Mauricio Ortega Carlos, Melitón Ortega se refirió a los golpes que desde el gobierno han propinado al movimiento.
“Después de la satanización aquí seguimos, en una alianza de unidad estudiantes, padres y organizaciones sociales para que la llama no se apague, y el próximo año seguir la lucha con una nueva estrategia”, adelantó.
Consideró que el gobierno federal intenta desviar la atención del caso Ayotzinapa y dividir a los actores que los apoyan porque sabe que la Policía Federal y la Ministerial intervinieron en los ataques en Iguala, así como los soldados en la desaparición forzada.

Exigen cárcel para Tomás Zerón y para Enrique Galindo

El vocero Felipe de la Cruz, papá de un alumno sobreviviente de los ataques, señaló que Guerrero está militarizado por una política de terrorismo de Estado para callar las voces de protesta con balas de policías y militares, e imponer las reformas del presidente Enrique Peña Nieto.
Aseguró que eso pasó con los estudiantes de Ayotzinapa en Iguala y mediante documentos oficiales la periodista Anabel Hernández señala una lista nombres con apellidos de los perpetradores, como de los funcionarios que trataron de encubrir los hechos, creando la tesis conocida como “verdad histórica”.
“Definitivamente los que están en el poder no se van a castigar solos. Vamos a buscar los medios para crear una fiscalía internacional que pueda juzgar el caso desde fuera. Los militares no controlan la delincuencia, no frenan los crímenes, al contrario, con ellos en la calle se desata la violencia”.
Como ejemplo mencionó a Acapulco, sede de la Novena Región Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de una base naval de la Marina de la Armada de México, donde confluyen las autoridades policiacas municipales, estatales y federales, sin embargo se mantiene como un foco rojo de violencia en el país.
Reiteró la demanda de cárcel para el ex director de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República (PGR), Tomás Zerón De Lucio, ahora secretario Técnico del Consejo de Seguridad Nacional, porque confabuló para crear la “verdad histórica”, que dice que los 43 normalistas fueron entregados por policías municipales al grupo de narcotraficantes Guerreros Unidos, y que ellos los asesinaron y quemaron hasta la cenizas en un basurero en menos de un día. Así como a Enrique Galindo, comisionado general de la Policía Federal separado del cargo el 28 de agosto, porque engañó a los padres simulando la búsqueda de los estudiantes.
Con los padres estuvo un representante de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Gonzalo Martínez Villagrán de la sección 9 de la Ciudad de México, que acompaña la gira.

La bitácora de la caravana

La Caravana por la Memoria y la Esperanza estará el 23 de diciembre en Xoxocotla, Morelos, los integrantes ofrecerán una conferencia a los medios locales y sostendrán una reunión informativa con representantes de organizaciones sociales, y a las 4 de la tarde en Cuernavaca tendrán una marcha procesión de la glorieta Niño Artillero para concluir con un mitin en el Zócalo.
El 24 en Amilcingo, Morelos, habrá una conferencia de prensa y en Tepoztlán una reunión con organizaciones,
A las 10 de la mañana el 25 se prevé un acto de recepción para recibir a la caravana en la Ciudad de México. El día de la acción global de cada mes, el 26 de diciembre, a las 10 de la mañana la peregrinación será de Peralvillo a la basílica de Guadalupe. Cierran la jornada el 27 de este mes con una ofrenda floral en el lugar de los ataques, en Iguala.

“Sabemos quiénes son los que atacan y dónde están”, dice al gobierno el obispo Rangel

 

El obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, dijo que “desgraciadamente la violencia en Guerrero está aumentando cada día” y que es una “desgracia lo que está sucediendo en Guerrero”.
También coincidió con el recuento de El Sur en que los homicidios han aumentado en noviembre con relación a los que ocurrieron en octubre, como se publicó en la edición de este lunes.
El obispo fue consultado después del mediodía de ayer afuera del obispado de Chilpancingo, cuando salía de una reunión privada con feligreses.
Rangel Mendoza se reunió con sacerdotes de la zona centro del estado que se concentraron en el obispado de la capital, pero no informaron de los temas que trataron en el encuentro.
Después de la reunión, los reporteros le preguntaron por la actitud que ha asumido la iglesia frente a la violencia que se vive en distintas ciudades del estado.
“Sin duda, como iglesia, el señor arzobispo y yo hemos hecho muchas exhortaciones para dialogar y tratar con esas personas (los delincuentes), para por lo menos saber qué es lo que piensan “, dijo.
Agregó que el gobierno federal está equivocado, porque en vez de meter a miles del Ejército, mejor debería aumentar la inteligencia, “porque sabemos quiénes son los que atacan y dónde están, y los que buscan un baño de sangre”.
El obispo denunció que “desgraciadamente la violencia está aumentando cada día y cada mes, y eso es una desgracia que está sucediendo en Guerrero, sobre todo en ciudades como Chilpancingo, Chilapa, Iguala y Acapulco”.
Al respecto, dijo que el exhorto de la iglesia es dialogar, “o por lo menos saber qué es lo que piensan”, recomendó.
Agregó que en vez de meter a miles de miembros del Ejército en los operativos y planes de seguridad, mejor se debería aumentar la inteligencia, “porque bien sabemos quiénes son los que atacan y dónde están”.
Asimismo, se pronunció porque se realice una depuración del Ejército y la Policía Federal, “y no se diga la Estatal, porque hay muchos infiltrados, entonces yo pienso que sería una de las maneras de parar este baño de sangre que se está realizando en Guerrero”, dijo.
El obispo reconoció que los gobiernos federal y estatal equivocaron la estrategia y las maneras para parar “el baño de sangre que se está realizando en Guerrero”.
Propuso que el gobierno federal en vez de multiplicar los entes de presencia “pudiera multiplicar la inteligencia”.
Agregó que desgraciadamente hay corrupción y se filtran las noticias, “y hay intereses, pero la solución la tiene el gobierno en por lo menos en dos niveles, el federal y estatal”.
Al respecto señaló que existe en el estado un plano de la delincuencia con los focos rojos.
Cuando los reporteros le preguntaron por qué no han funcionado los seis planes y dispositivos de seguridad en el estado aplicados por parte del gobierno federal, dijo que si se trata de aumentar gentes para la seguridad, “no lo van a lograr, porque se tiene que dialogar con quien sea para lograr un plano de pacificación”.
Dijo que la experiencia que tiene es que, a veces, los gobiernos como tutelares de la ley no pueden transgredir sus principios, pero no para la violencia.
Añadió que en Guerrero se tiene que buscar la paz “con misericordia, y sobre todo apoyar el diálogo”.
Añadió que desgraciadamente en su diócesis hay municipios con mayor índice de violencia, “tenemos Chilpancingo, tenemos Chilapa, tenemos Iguala y desgraciadamente esto está sucediendo, pero yo siempre he dicho que el problema es la rivalidad entre las distintas bandas o grupos de narcotraficantes y el gobierno y la gente sabe quién está provocando todo esto”, dijo.
-Usted habla de depurar a los cuerpos policiacos, ¿esto debe llegar a la clase política? -pregunto un reportero.
-Sobre todo. Ya saben qué fama tienen los políticos de corrupción e impunidad, y, claro, que está bien infiltrada la política, porque hay intereses de por medio.
“Yo pienso que la única área que tenemos para castigarlos es el voto y que éste debe ser un premio de castigo a estos políticos corruptos”, dijo.
El obispo dijo también que a la iglesia le afecta el incremento de la violencia, porque se traduce en homicidios y que la mayoría de las víctimas son católicos, “y son vidas, yo siempre he dicho que el derecho fundamental que tenemos es la vida, y sobre eso se fundamenta todo”.
Dijo que lamenta las muertes por la violencia y que quien debe meter orden son las instituciones, en este caso el gobierno, y que es una obligación de él dar una respuesta para dar paz y seguridad.
-¿Usted percibió un incremento de la violencia y de los homicidios en el estado? -preguntó un reportero, en referencia a las cifras periodísticas.
-Ustedes saben que hace 6 o 7 días hubo 22 muertos en Chilpancingo, y claro que se está aumentando y yo seguidamente oigo las descargas y los balazos allí por (el fraccionamiento) Margaritas en donde vivo, continuamente, en donde pasa la autopista y seguidamente se están escuchando las descargas de las armas de grueso calibre.
-¿Se asusta usted? -se le preguntó al obispo.
-Pues claro que hasta un perro se asusta con todo esto. Claro que esto a toda la población nos asusta. Yo también me sumo a esto, necesitamos tranquilidad, porque ¿quién me asegura que si yo salgo no me va a tocar una bala perdida, como a estas dos últimas dos mujeres, que a una hirieron y a la otra tuvieron que dar a luz prematuramente? —preguntó en referencia a las dos mujeres víctimas de la balacera afuera de Aurrerá norte el sábado pasado.
“Es una desgracia, pero el gobierno sabe cuál es la solución”, insistió.
Otro reportero le preguntó si la solución debe ser una reunión con los capos de la droga, y el obispo dijo que la “iglesia siempre ha favorecido el diálogo, no tenemos exclusividad con quién nos vamos a reunir. Creo que es una libertad que tenemos como personas y como ciudadanos”.

La ejecución del comandante del FUSDEG, ajuste de cuentas de la delincuencia, dice el obispo Rangel

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, advirtió que el asesinato del comandante del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), Julio Alarcón Astudillo, fue un ajuste de cuentas de la delincuencia que disputa el poder económico, “que se juega debajo de la mesa”, derivado del trasiego de enervantes en el corredor Petaquillas-Xaltianguis.
Subrayó que la pugna entre las policías comunitarias del FUSDEG y pobladores allegados a las comisarías de El Ocotito y Petaquillas ha rebasado al gobierno estatal que cuenta con autoridades “permisivas, blandas y tolerantes”, de lo que se deriva la presunta filtración del crimen organizado en los dos grupos armados.
Por tal motivo, Rangel Mendoza externó que la capital del estado es un “terreno fértil” que facilita a los delincuentes infiltrarse en las policías comunitarias y en los “grupos políticos, “o en intereses particulares, porque uno ya no sabe a quién mirar para señalar como responsables de tanta inseguridad”.
El asesinato de Alarcón Astudillo, quien trabajaba como chofer del transporte público de la ruta Chilpancingo-Petaquillas, ocurrió a las 11:50 de la mañana del domingo, en la entrada del estacionamiento del mercado ubicado frente a la avenida Juan Ruiz de Alarcón y a una cuadra de la iglesia San Francisco.
Mientras que el jueves de la semana antepasada dos policías comunitarios allegados a la comisaría de El Ocotito fueron secuestrados en el entronque de Tierra Colorada de la carretera federal México-Acapulco, presuntamente por el FUSDEG.
Entrevistado en sus oficinas del obispado en esta capital, Rangel Mendoza remarcó que la ejecución del comandante y la desaparición de los dos policías comunitarios son la muestra evidente de la ruptura del tejido social en Guerrero, y que atraerá como consecuencia “crímenes peores y desagradables que en cualquier momento ocurrirán”.
Añadió que el estado necesita de un “pacto social” en la sociedad, la iglesia, el sector educativo y el gobierno estatal, para promover una educación a favor de la paz y la concordia, que erradique la delincuencia que impera en la entidad.
Sobre el conflicto en Petaquillas y El Ocotito, que en 10 días se agravó ante la ejecución y las desapariciones, Rangel Mendoza indicó que el conflicto se debe al ajuste de cuentas del crimen organizado para adquirir la derrama económica que se “mueve” en esos pueblos, copados por la delincuencia.
“Lo que vemos ahorita es la lucha de poder, de prepotencias, y finalmente el dinero que se juegan debajo de la mesa; y es aquí donde hago un llamado a la paz y a la concordia, porque el valor verdadero es la vida, donde se fundamentan todos los valores, porque si no tenemos vida, para qué queremos lo demás”, dijo.
Además, indicó que la injerencia de los grupos delictivos presuntamente infiltrados en Petaquillas y El Ocotito obran de manera repudiable al secuestrar a mujeres jóvenes, incluso menores de edad, tanto en Chilpancingo como en Chilapa.
De los intentos del gobernador Héctor Astudillo Flores y del alcalde priista capitalino, Marco Antonio Leyva Mena, de pacificar el conflicto que mantienen ambas comunidades, monseñor Rangel Mendoza remarcó que las autoridades estatales fueron rebasadas por actuar de manera “blanda, complaciente y permisiva”, desde el momento en que ocurrió el primer enfrentamiento a balazos y golpes en Petaquillas, el pasado 10 de septiembre
Aunque agregó que a la Fiscalía General del Estado (FGE) la investigación “también se le salió “de las manos”, y por ello deberá intensificar sus labores de inteligencia para identificar a los responsables del conflicto, “porque esas personas buscan intereses económicos; y por ahora, se les debería retirar la canasta”.
Sin embargo, Monseñor adelantó que una posible razón de la omisión de las autoridades se debe al “interés electoral”, pues quienes aspiran a ocupar un puesto público “pretenden quedar bien con ambas partes y no obran con mano dura, pero como lo decía Jesús: no podemos servir a dos amos”, dijo.
Por ello, Rangel Mendoza denunció que Chilpancingo es un “terreno fértil” donde los delincuentes pueden infiltrarse en las policías comunitarias o los “grupos” políticos, “o en intereses particulares, porque uno ya no sabe a quién mirar como responsables de tanta inseguridad”.
Reiteró que los dos grupos antagónicos pudieran tener vínculos con los “tres o cuatro” grupos que se disputan la primacía en la capital, aunque subrayó que además de estos criminales operan en favor de la inestabilidad “actores políticos y sindicalistas, que no puedo decir quiénes son por motivos de seguridad”.
Finalmente, Rangel Mendoza expuso que el problema para generar la concordia en ambos pueblos capitalinos se debe a la poca disposición para dialogar de manera tolerante, “porque están anteponiendo sus intereses económicos, por encima de las personas”.

La Federal y el Ejército sólo decoran carreteras, pues han sido rebasados, señala el obispo Rangel

 

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, dijo que en Guerrero los grupos de la delincuencia organizada han rebasado el orden y a la autoridad del estado, y señaló que los efectivos de la Policía Federal, estatal y del Ejército sólo sirven para “decorar” las carreteras.
Al término de la misa con el nuncio apostólico Christophe Pierre, al obispo se le preguntó sobre la inseguridad en el estado y si las corporaciones y el gobierno han sido rebasados por los grupos de la delincuencia, ante la ola de ejecuciones diarias a pesar de los operativos estatales y federales.
“Yo lo que he visto en siete meses que llevo en la diócesis y la he visitado de extremo a extremo, y como saben esta zona la tienen dividida cuatro grupos delincuenciales, y desgraciadamente esos grupos han superado el orden y la autoridad del estado, y al final, al final, yo veo muchas veces que la Policía Federal, la estatal y el mismo Ejército, sirven para decorar las carreteras, han quedado rebasados”.
Insistió en que una de las formas de frenar la violencia y la inseguridad en el estado es mediante el diálogo con los grupos delincuenciales, “sin que esto signifique llegar a acuerdos”.
En el diálogo, dijo, se les pediría “que no maten, que no asesinen y que no secuestren, llegar a algunos arreglos, porque ustedes saben que desde antes ya hay ciertos arreglos”.
Habló de luchar por la paz, el diálogo, la concordia, la tolerancia y el respeto a la vida, lo cual, dijo, se haría a través de la educación desde los padres, la iglesia, el Estado y la sociedad, “porque sólo teniendo una familia dispuesta y educada, podemos sacar adelante este problema de violencia que estamos viviendo”.
Una reportera le preguntó sobre la legalización del cultivo de la amapola con fines medicinales.
Dijo que “en lugar de que se satanice la amapola y la mariguana, se pueden aprovechar para fines medicinales o industrializarla”, y agregó que otra salida es que el gobierno y las asociaciones creen fuentes de empleo para todas esas familias que viven en la montaña del cultivo de esos enervantes.
Sostuvo que la iglesia católica está a favor de que se legalice el cultivo de estos enervantes con fines medicinales.

Manda el obispo de Altamirano un mensaje de paz a quienes viven bajo la amenaza de la violencia

 

En su mensaje de Año Nuevo, distribuido a los medios de comunicación este miércoles, el obispo de Ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda, conminó a los feligreses a sumarse a la Jornada Mundial por la Paz y manifestó en su mensaje que “construyendo la paz se ponen las bases para un auténtico desarrollo humano”.
Dirigido también a las autoridades y “de manera especial a los que han sufrido o viven bajo la amenaza de la violencia, agraviados en su dignidad”, el mensaje del obispo de la diócesis de Ciudad Altamirano establece que la paz entre los individuos y los pueblos es la capacidad de vivir unos con otros estableciendo relaciones de justicia y de solidaridad, lo que supone un compromiso permanente.
Expone que los niños con su inocencia y su amor, “nos impulsan a trabajar por la justicia y la paz, especialmente en Tierra Caliente, (en donde) tanto la añoramos”.
Martínez Miranda señala que “…construyendo la paz se ponen las bases de un auténtico desarrollo humano en su integridad y se prepara el futuro para nuestras generaciones” y puntualiza que “la paz se basa en el respeto de todos, de manera especial en los derechos de todos como es el derecho a la vida, a la fe y su expresión, cultura”.
Dice que un elemento importante para la paz es el reconocimiento de la igualdad esencial entre las personas en cuanto hijos de Dios, por lo que “la guerra es siempre un fracaso para la comunidad, como la violencia para la familia”.
Hace un llamado “apremiante” con las palabras del Papa Benedicto 16: “para que todo cristiano se sienta comprometido a ser un trabajador incansable a favor de la paz y un valiente defensor de la dignidad de la persona humana y de sus derechos inalienables”.

El nuevo auxilar, Juan Navarro, otro obispo del Grupo Jalisco en Acapulco

* Magnificencia de un ritual al que asistió gente bien

 Aurelio Peláez * Una larga alfombra roja condujo a Juan Navarro Castellanos, desde ayer obispo auxiliar de Acapulco, a la plataforma desde donde en asamblea litúrgica se le ordenaría en su nuevo cargo. Unos 2 mil católicos presenciaron el rito, entre ellos, feligreses y una camarilla eclesiástica que le acompañó desde Jalisco. En concreto, desde San Juan de los Lagos, de donde era vicario parroquial de la rica y poderosa iglesia.

Oriundos de Jalisco son ahora el arzobispo, Felipe Aguirre Franco, y el nuevo obispo auxiliar. El Grupo Jalisco también es uno de los que parten el pastel a la hora de decidir cargos y ascensos dentro de la Iglesia católica mexicana.

Alguna vez, refiere Ignacio Retes, en su libro Nostalgia de la Tribu, hubo una ruta religiosa-militar entre Guerrero y aquél estado de occidente durante la Guerra Cristera. La Iglesia católica es otra y desde el periodo de gobierno de Carlos Salinas, con la reforma al artículo 130 que actualiza la relación de la Iglesia con el Estado, el ejercicio de la liturgia es cada vez más abierto.

Ayer la ordenación de Juan Navarro fue al aire libre, aunque dentro del recinto del templo de Cristo Rey. Pero fue una ordenación como no la hubo hace tres años, cuando Felipe Aguirre Franco llegó a sustituir a Rafael Bello Ruiz, quien hace 30 años fue ordenado como arzobispo y tampoco llegó a su encargo en un ritual con la magnificencia de la que se invistió ayer, presidido por el Nuncio Giuseppe Bertello.

El sol aún quemaba y de la plancha de cemento se elevan vapores calientes, como preámbulo al inicio del ritual de ordenación. Señoras y damas de edad, gente bien, son los asistentes. Nada de clase popular. De las escuelas, alumnas de La Salle; también monjas, integrantes de diferentes congregaciones religiosas. Un coro de música de unos 200 jóvenes a un extremo de la plancha. Enfrente, dos plataformas con sillas que esperan a unos 150 sacerdotes (los curas, pues), que asisten a participar en la ordenación. Detrás, al fondo, una amplia pantalla en donde apenas se percibieron imágenes, porque el acto se realizó, en su mayoría, aún a la luz del día.

La liturgia de ordenación se abre a los laicos, a la grey religiosa. Antes de la asamblea, Bertello devela la primera piedra de la futura y renovada iglesia de Cristo Rey (una placa de mármol con su nombre, el de Aguirre Franco y el de Sánchez Castellanos); una escultura del Papa hecha en arena y en donde alguien tropezó y le botó un pedazo en la base, y el timbre postal conmemorativo por los 25 años de papado de Juan Pablo II que se vendía a 12 pesos.

Luego, el paso de nuevo por el pasillo de la iglesia para salir al atrio, en donde le esperaban los asistentes a la ordenación: cantos religiosos les acompañan en el lento caminar. Entre los pocos políticos asistentes, está la secretaria de Turismo, Guadalupe Gómez Maganda, quien asiste con su madre. La funcionaria se hincó cuantas veces se pidió en el ritual. A su lado, el síndico Fernando Donoso Pérez, y tras ellos, el ex candidato del PRI a la diputación federal por el distrito 10, Jorge Ochoa Jiménez.

Al principio el vicario de la diócesos, Blandino Bárcenas, leyó la bula papal en donde se acepta la petición de Aguirre Franco para que a la Diócesis de Acapulco se le designara un obispo auxiliar. Entre las bocinas de un ala del equipo de sonido, sale bajito el sonido de un noticiero radiofónico del DF: “es el de Pepe Cárdenas”, dice un reportero.

Aparece en el estrado el obispo emérito de Acapulco, Rafael Bello Ruiz, quien dice a Juan Navarro que el de la diócesis de Acapulco “es un pueblo sencillo, devoto, humilde y leal”. La asamblea sigue con el consabido acto de penitencia: “Yo confieso que he pecado mucho, de pensamiento, acción, omisión… por mi culpa, por mi culpa…”, sigue la letanía, a la que envuelve el humo y el olor del copal.

Juan Sánchez escucha la misa, aún con el solideo en la cabeza; en una hora recibiría, como parte de la misma liturgia, la biblia, el anillo, la mitra y el báculo que le investirían como obispo de Acapulco. Antes, el arzobispo emérito de Acapulco, Rafael Bello Ruiz, le diría que en esta arquidiócesis “vive un pueblo sencillo, devoto y leal”.

Fuerte fue la homilía del arzobispo de San Juan de los Lagos, Javier Navarro Rodríguez.

“Han aparecido signos que provocan descomposición en nuestra sociedad en general, a la vida política, como todas las demás actividades humanas, debe ser confrontada con los valores del evangelio, y esta es una tarea que compete especialmente a los pastores de la Iglesia. No hacerlo, por temor a la crítica, por las malas interpretaciones, por la aparente, momentánea impopularidad, sería una grave omisión que reportaría graves consecuencias para la Iglesia que predomina en México. Hay de nosotros si no envangelizamos”.

En la parte de los regalos, tras la imposoción de manos y la entronización del nuevo obispo, vinieron los regalos de la feligresía de San Juan de los Lagos y de las 12 regiones de Acapulco: abre una botella coñaquera; una canasta de esferas, varias canastas de frutas; otra de panes; un cuadro de la Virgen de Guadalupe, un cuadro collage con dos remos pegados. y una lancha de madera de dos metros repleta de frutas y que a duras penas cargan una docena de voluntarios.

Siguen los cánticos. Alguien extraña los mariachis de Tlaquepaque.