Piden obispos del país y el Consejo Pastoral esclarecer el crimen del párroco de Mezcala

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Los obispos de México exigieron “a las autoridades competentes” del estado y de la federación una investigación pronta, “exhaustiva y transparente que permita el esclarecimiento del asesinato del párroco Bertoldo Pantaleón Estrada”, cuyo cuerpo fue hallado la tarde de ayer en la carretera federal México-Acapulco, cerca del pueblo de Milpillas, municipio de Eduardo Neri.
Asimismo, pidieron que por este crimen los responsables tengan “su justo castigo”.
El clérigo estaba desaparecido desde el sábado cuando acudió a oficiar una misa al pueblo de Atzcala, municipio de Cocula, que colinda con Mezcala y pertenece a su parroquia.
Por separado, el obispo José de Jesús González Hernández pidió a las autoridades, “que nos ayuden a deslindar responsabilidades a los implicados en este lamentable suceso”.
Agregó que como obispo “y en nombre de toda la comunidad diocesana otorgó el perdón por estos actos a los directamente, dejando a Dios la impartición de justicia”.
Hizo un llamado “a la conversión de nuestros corazones a Dios y les pido que continuemos caminando en la ruta de la paz y a favor de la vida”.
Mientras que en un comunicado publicado anoche en la página de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, los obispos del país, expresaron “su dolor por el hallazgo sin vida del Pbro. Bertoldo Pantaleón Estrada, párroco de San Cristóbal, Mezcala, en la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa”.
Agregan: “Constatamos con tristeza y dolor que hechos de violencia nuevamente enlutan nuestra comunidad Católica. Por ello, exigimos a las autoridades competentes del Estado y de la Federación una investigación pronta, exhaustiva y transparente que permita el esclarecimiento de este crimen y el justo castigo a los responsables”.
Concluyen: “Confiando en la intercesión de la Santísima María de Guadalupe, suplicamos a Cristo Buen Pastor reciba a nuestro hermano en su Reino y le conceda participar del gozo eterno prometido a sus servidores fieles”.
En tanto, el Consejo de Pastoral de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa expresó su “profundo dolor” por el asesinato de su párroco Bertoldo Pantaleón Estrada.
“El Consejo de Pastoral informa con profundo dolor a nuestra comunidad pastoral y comunidades vecinas que lamentablemente nuestro párroco Bertoldo Pantaleón Estrada ha partido a encontrarse con nuestro señor”, se informó por la tarde de ayer en la página de Facebook de la diócesis.
“Pedimos que encomienden sus oraciones por su alma y para que la paz este en nuestro estado”, indica el escrito.
Agradece, asimismo, a todas las personas que ayudaron en su búsqueda; “que Dios todopoderoso les recompense esta ayuda que han brindado”.
Invitó a la comunidad parroquial y comunidades vecinas a velar “y elevar sus oraciones durante la noche (de ayer) a quien por siete años estuvo frente a nuestra parroquia”.
Pantaleón Estrada fue ordenado presbítero el 2 de julio de 1994 por el obispo Efrén Ramos Salazar y llegó a hacerse cargo de la parroquia de Mezcala el 18 de febrero del 2018.
Originario de Changata, municipio de Ajuchitlán del Progreso, Pantaleón Estrada era el sexto de un total de 11 hermanos.
El 2 de julio del 2019, un año después de que llegó a Mezcala, dijo en un mensaje videograbado que “Mezcala tiene muchas personas muy buenas, con mucho talento y virtudes que pueden ayudar a salir adelante, aunque también hay muchas personas negativas que se oponen a las cosas de Dios, pero son más las personas con buenas virtudes que pueden ayudar a salir adelante esta comunidad”.

Agentes de la Guardia Nacional resguardan el lugar en donde fue hallado sin vida el sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada, de 58 años Foto: José Luis de la Cruz

Celebran con fuerte resguardo de seguridad la misa de fin de año en la plaza capitalina

Tras la misa de Año Nuevo feligreses se acercan al obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa José de Jesús González para pedirle bendiciones, en el zócalo de Chilpancingo Foto: Jessica Torres Barrera
Asistentes a la Celebración Eucarística de fin de año se acercan al obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa José de Jesús González para pedirle bendiciones, en el zócalo de Chilpancingo. Foto: Jessica Torres Barrera

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

En medio de un fuerte operativo de seguridad, el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, ofició la misa de fin de año en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac.
A la misa asistieron unas 600 personas, resguardadas por agentes de la Guardia Nacional, Policía Estatal, Policía Municipal, Policía Investigadora Ministerial y de Protección Civil.
En primera fila estuvieron el alcalde Gustavo Alarcón Herrera y la síndica procuradora Jacaranda Argentina Solís Guerrero.
De manera tradicional, el 31 de diciembre se celebran dos misas de fin de año en dos lugares representativos de la capital, una a las 8 de la noche en la plaza de toros ubicada en las instalaciones de la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo, ahora conocidas como el Recinto Ferial, ubicadas en la colonia Los Ángeles; y otra más en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, una hora después.
Sin embargo, este año la misa en la plaza de toros se canceló como una consecuencia más del asesinato del presidente del Patronato de la Feria, y sólo se realizó la de las 9 de la noche en el Zócalo capitalino.
En breves declaraciones, a pregunta expresa del porqué se canceló la misa en la plaza de toros, el obispo dijo que “no había gente” en las instalaciones de la Feria, “había poquita gente, entonces mejor aquí nos vinimos”.
A pesar del fuerte operativo de seguridad, los chilpancinguenses no se sintieron seguros. Una vecina del Barrio de San Mateo, que prefirió reservar su nombre, señaló que esta fue la primera vez que observó a tantos policías durante la misa, “la verdad, sí es desconcertante”.
“Ahora contamos con más se-guridad, hay policías, hay (personal) de Protección Civil y de la Guardia, lo que no habíamos presenciado anteriormente y ahora, como que ya no salimos tan confiados por la in-seguridad que estamos viviendo y por los acontecimientos que úl-timamente se dieron”, dijo en alu-sión al asesinato del presidente del Patronato, Martín Roberto Ramírez Ruiz, y del maestro de ceremonias José Vidal Nava, la tarde-noche del pasado 24 de diciembre.
“Ya no salimos con tanta alegría o con tantos ánimos como los que teníamos antes, sino como que eso (el operativo) hace que, sí venimos con fe, pero como que traemos un poco de miedo por la inseguridad que estamos viviendo”, expresó.
Contó que acudió a la misa con su familia “para dar gracias a Dios por todo lo que nos dio durante todo el año que estamos por terminar, bueno y malo, tenemos que agradecerlo siempre”.
Su deseo es que “el año que entra tengamos un mejor año con más seguridad y menos delin-cuencia”.
Las sillas no fueron suficientes, decenas de personas siguieron la eucaristía de pie y algunas familias llegaron con bancos para participar pese a las circunstancias.
En su sermón, el obispo recordó que el 2025 es el año del jubileo, que se celebra cada 25 años en la Iglesia, en el cual los feligreses pueden reci-bir el perdón de todos sus pecados.
Para los católicos el jubileo es un tiempo de reconciliación, de perdón, penitencia, pero también de paz; en ese sentido, el obispo dijo que será un año “donde se nos pide que seamos peregrinos de la esperanza, peregrinos como Jesús, María y José”.
“También, todos nosotros en la iglesia universal vamos a peregrinar llevando la esperanza, sobre todo, a aquellos que la han perdido, confiamos que en este año nos hagamos más peregrinos de la esperanza, digo más, porque ya hemos dado testimonio de que la violencia, la misma muerte no tienen la última palabra, sino nuestra fe en la vida eterna”, expresó.
“Cómo he admirado a nuestras madres cristianas, ofrecer sus hijos, sus esposos, sus hermanos, sus seres queridos, a Dios, ejemplo de la Virgen María, llena de dolor por la salvación del mundo, cual mártires de la violencia que se vive en nuestro país y en nuestra sociedad”.
“Ofreciendo sus hijos así, como el de Jesús, muchos inocentes, martirizados, que los ofrezcan como la Virgen María de los dolores, lo ofrezcan a Dios por la salvación del mundo y esto es esperanza que se ha vivido con nuestras familias cristianas”, añadió.
Al final de la misa, el obispo dio a los asistentes la bendición papal debido al año del jubileo, pero antes el padre Benito Cuenca Mayo agradeció al alcalde, a la síndica procuradora y las autoridades que apoyaron con la logística para que la misa pudiera realizarse con seguridad.
Antes de retirarse, Gustavo Alarcón y Jacaranda Solís, junto con sus acompañantes, pasaron al frente para recibir el agradecimiento y la bendición del obispo, ahí se tomaron una fotografía, todos sonriendo.

 

Suspende la Diócesis la tradicional misa de fin de año en la plaza de toros de la capital

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

La Diócesis Chilpancingo-Chilapa anunció la noche del lunes, a través de sus redes sociales, la suspensión de la tradicional misa de fin de año que se realizaba en la Plaza de Toros Belisario Arteaga de Chilpancingo.
La suspensión de la misa, que se celebraba a las 8 de la noche, por parte de la Diócesis, ocurre tras varios hechos de violencia que llevaron a la cancelación, no oficial, de la Feria de Navidad y Año Nuevo de Chilpancingo.
“Por causas de fuerza mayor se suspende la misa en la Plaza de Toros de Chilpancingo.
Participemos en las celebraciones de nuestras Parroquias”, se lee en el aviso publicado en la página oficial de Facebook de la Diócesis Chilpancingo Chilapa.
La cancelación de la ceremonia se suma a las demás actividades que fueron suspendidas en la Feria de Chilpancingo, como la cartelera del Teatro del Pueblo, el jaripeo, los juegos mecánicos y la venta de bebidas alcohólicas.
La suspensión de las mencionadas actividades ocurrieron después de que la noche del 24 de diciembre, antes de iniciar el recorrido de danzas conocido como Teopancalaquis, asesinaron al presidente del Patronato de la Feria, Martín Roberto Ramírez Ruiz y a su colaborador José Vidal Nava, lo que ocasionó la suspensión de la mayoría de las actividades de la feria.
Con el asesinato de Ramírez Ruiz, varios comerciantes, principalmente los locales decidieron retirar sus locales, ante la falta de garantías de seguridad.
Un día después del asesinato de Ramírez Ruiz, el director de Gobernación municipal, Iván Gervasio, avisó a los comerciantes y locatarios de la Feria sobre la suspensión de las actividades, pero indicó que quienes quisieran podían permanecer en el recinto hasta el 6 de enero para continuar sus ventas.
El 28 de diciembre se presentarían tres artistas locales en el Teatro del Pueblo, en un concierto denominado Por el Renacer de la Paz y la Cultura, como una manera de reactivar las actividades, aunque horas después de ser anunciado se suspendió por “insuficiencia de capacidad eléctrica”.
A la falta de comerciantes, juegos mecánicos, eventos en el Teatro del Pueblo, jaripeos, y venta de bebidas alcohólicas se suma la suspensión de la misa de fin de año, organizada por la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, que año con año se realizaba como parte de las actividades de la Feria y que sólo fue suspendida en el 2020 por la pandemia de Covid-19.

Condena la Iglesia “profundamente” la agresión contra el sacerdote Filiberto en Tixtla

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

La diócesis Chilpancingo-Chilapa “condenó profundamente” la agresión contra el sacerdote José Filiberto Velázquez Florencio, ocurrida la noche del martes, en la carretera Chilpancingo-Tixtla, cuando salía de la normal de Ayotzinapa.
En un comunicado de prensa enviado anoche, firmado por el obispo José de Jesús González Hernández y el canciller secretario, Armando Vásquez Rodríguez, se califica al atentado en contra del también director del Centro de Derechos de las Victimas de la Violencia Minerva Bello (Centro Minerva Bello), como un “reprobable suceso”.
Recuerdan que el Centro Minerva Bello ha documentado y dado seguimiento integral a casos de víctimas de desaparición, ejecución extrajudicial, víctimas de desplazamiento forzado interno y otras graves violaciones a los derechos humanos “que desafortunadamente experimenta la sociedad guerrerense”.
Refieren que el padre Filiberto Velázquez se ha encargado de denunciar públicamente los ataques con drones en distintas comunidades de Guerrero, en el contexto de la pugna entre La Familia Michoacana y el grupo Los Tlacos.
“Desde el pasado mayo hasta la fecha, el Centro Minerva Bello informó que los bombardeos con dispositivos aéreos orquestados por el crimen organizado habían ocasionado la muerte de dos personas, de igual manera, se realizó una caravana de ayuda humanitaria, para llevar medicamentos y comida a las comunidades más afectadas por esta problemática”.
Expresaron en el escrito su “cercanía y apoyo al padre José Filiberto Velázquez Florencio, así como a los integrantes del Centro de Derechos de las víctimas de violencia Minerva Bello, ante esta agresión injustificada”.
Condenaron la violencia “contraria a la voluntad de Dios y a la enseñanza de la Iglesia, que altera la convivencia pacífica deseada por la inmensa mayoría de la población y que perturba profundamente la vida social”.
Pidieron “al Señor que ayude y conceda al pueblo cristiano una esperanza activa, para trabajar con misericordia por el bien común y que la sociedad pueda gozar de una convivencia en paz”.
El comunicado concluye afirmando que desde la Diócesis de Chilpancingo -Chilapa “se agradece su colaboración a las autoridades, a la espera de que estos hechos se esclarezcan plenamente” y solicitaron a las autoridades que garanticen, tanto la vida como la seguridad física y emocional del padre Filiberto Velázquez Florencio.
Por separado, en otro comunicado, el Centro Minerva Bello “repudió la agresión en contra de nuestro director”.
Sostiene que la agresión no sólo es en contra del director, sino en contra de “quienes trabajamos, a pesar del clima de violencia generalizada, en la creación de mecanismos para la atención real y oportuna de las necesidades de las víctimas de la violencia, en aras de que puedan recuperar y desarrollar un proyecto de vida en condiciones dignas y seguras”.
Los integrantes del Centro Minerva Bello pidieron al Estado mexicano crear las condiciones necesarias de seguridad, para el efectivo goce y disfrute “del derecho a defender nuestros derechos”.
Exigieron a las autoridades que realicen las investigaciones necesarias, para dar con los responsables de estos hechos, “y que el reprobable acto no quede impune”.

Llaman a católicos a orar en el Día del Desaparecido ante la violencia en Chilpancingo

La Diócesis Chilpancingo-Chilapa, convocó a sus feligreses a “orar juntos” el próximo 30 de agosto, Día Internacional del Detenido-Desaparecido, puesto que “ante la situación tan delicada que estamos viviendo no podemos ser indiferentes”.
Mediante su página de Facebook, llamó ayer a sus feligreses a participar en una misa que se celebrará a las 5 de la tarde de ese día en la catedral de la Asunción de la Virgen María.
“Ante una situación tan delicada y en otras ocasiones negada, no podemos permanecer indiferentes. La justicia es una exigencia que no debe olvidarse y cuya búsqueda debe impulsarnos a todos a llevar una existencia en realidad acorde con nuestra condición de cristianos y más aún, de seres humanos”, se lee en el comunicado.
Refiere que “no hay que dejar ni desistir en el empeño de denunciar y hacer recordar que aún estamos muy lejos de ser la sociedad que estamos llamados a ser”.
Explica que con estas acciones la Iglesia particular de Chilpancingo-Chilapa quiere manifestar su cercanía a todos aquellos cuyos seres queridos les han sido arrebatados “cobardemente y, junto con ustedes, quiere manifestar su deseo de unirse en la súplica por nuestros hermanos, miembros también de nuestra comunidad cristiana y a quienes no dejamos de poner en las manos de Dios”.
La Diócesis llama a “orar juntos” con motivo del Día Internacional del Detenido-Desaparecido. (Zacarías Cervan-tes / Chilpancingo).

 

Los capitalinos reclaman “paz y seguridad”, dice la Iglesia católica y se propone como mediadora

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

La Diócesis Chilpancingo-Chilapa, se ofreció como mediadora para resolver el conflicto de violencia que se vive en Chilpancingo.
“Nosotros como Iglesia, podemos también colaborar, principalmente en la prevención de la violencia e inseguridad y el acompañamiento a las víctimas, en el diálogo y en la animación de una sociedad civil responsable”, escribió en un comunicado que se difundió ayer a las 8 de la mañana en su página de Facebook.
Agregó que la situación de violencia e inseguridad puede “transformarse” con la contribución de distintas voluntades: asociaciones civiles, organismos no gubernamentales, personas de buena voluntad, gobierno y sociedad.
En el escrito, la Diócesis hace suyo el reclamo de la sociedad de “tener un ambiente de paz, tranquilidad y seguridad”, ante los hechos de violencia de los últimos días en Chilpancingo.
Escribió que esa violencia ha provocado “miedo e inseguridad, incertidumbre en la población y parálisis de la actividad capitalina”.
Pidió a las autoridades de los tres niveles de gobierno, “usar todos los mecanismos a su disposición, para que esto sea una realidad en nuestra entidad”.
Hizo un llamado “fraterno a todas esas personas que han ocasionado este clima de inseguridad, para que buscando una solución pacífica a través del diálogo, cese la violencia”.
“La Iglesia tiene una misión que busca la verdad en todo tiempo y circunstancia a favor de una sociedad a la medida del hombre, de su dignidad y de su vocación; está interesada en considerar los valores con los cuales juzgar y orientar su praxis; su dimensión social está al servicio de la verdad, única garantía de libertad y de la posibilidad de un desarrollo humano integral”.
Añadió: “En relación a los recientes sucesos acaecidos en nuestra ciudad de Chilpancingo, nos sorprendieron los hechos de violencia, ocurridos el fin de semana pasado, los cuales provocaron miedo e inseguridad, provocando incertidumbre en la población y parálisis de la actividad capitalina”.
El comunicado, del que se responsabiliza el obispo José de Jesús González Hernández, argumenta que desde su toma de posesión en abril del 2022, “convoqué a todos a ser artífices de la paz, a poner nuestro granito de arena para construir, reconstruir nuestro tejido social”.
Añadió que la construcción de la paz con misericordia, “como eje transversal en nuestro Plan Diocesano de Pastoral en la Diócesis de Chilpancingo–Chilapa, ha llevado a esta Iglesia particular a tener un acercamiento con todas aquellas personas que provocan la violencia, para que, por medio de la fe, se les escuche y oriente a fin de construir la paz en nuestra Diócesis”.
Dice que con ello no han buscado otros intereses más que contribuir en la construcción de la paz en los pueblos que integran esta Iglesia Particular.
“Hacemos nuestro el reclamo de la sociedad en que vivimos, “tener un ambiente de paz, tranquilidad y seguridad. Pedimos a las autoridades de los tres niveles de gobierno, usar todos los mecanismos a su disposición, para que esto sea una realidad en nuestra entidad”.
En el comunicado se convoca a “abrazar con nuestras oraciones a todas aquellas familias que por alguna situación de violencia se han visto lastimados con la pérdida de un ser querido”.
Pide que se lleve a cabo una jornada de oración por la paz en todas las parroquias de nuestra Diócesis “por el bien y pacificación de nuestro Estado”.

 

En Chilpancingo “estamos asustados”, dice el obispo y llama a no tener miedo

 

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Ante la ola de violencia que se ha vivido en los últimos días en esta ciudad, el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández llamó a la población a “vencer el miedo y apoyarnos unos a otros”.
En tanto que a los “bandidos y criminales” les pidió que “no se olviden que todos somos hermanos y no tenemos por qué ofender a alguien, faltarles al respeto y mucho menos quitarles la vida”.
En un mensaje que transmitió la tarde de ayer mediante la página de Facebook de la Diócesis, antes de una entrevista con Azucena Uresti en Radio Fórmula, el prelado reconoció que por los hechos de violencia que comenzaron el sábado en Chilpancingo, “estamos asustados; nos asustan estas olas de violencia, no estamos acostumbrados, no somos para vivir en la violencia sino para vivir en paz”.
Reprochó que esta violencia “nos privó de los medios de transporte y ya no salimos a la calle; fue un sábado en silencio y ayer (el domingo), fue igual, nos quedamos sin transporte”, incluso dijo que hasta agradeció “a los valientes que fueron a misa a pie o porque vivían cerquita de los templos”.
El prelado añadió que los cristianos “debemos irradiar paz, alegría y confianza pero con prudencia; hay que ver de un lado a otro, así como atraviesa uno las calles, hay que voltear a la izquierda, la derecha, para arriba y para abajo, hay que cuidarnos, pero no tener miedo porque el miedo enferma”.
Entonces llamó: “No hay que tener miedo, porque ya con miedo no actuamos bien, no pensamos bien, hay que vencer el miedo, apoyándonos unos a otros, y comentándonos, confiando en que Dios está por sobre todas estas olas de violencia”.
Informó que en Roma de donde acaban de llegar los obispos después de reunirse con el papa Francisco les aconsejaron que no se dejen envolver por estas olas de violencia y de pánico, “y que estemos sobre, arriba de los problemas, que no nos envuelvan y que no nos dejemos involucrar en estas olas de miedo, de violencia y de temor”.
Llamó que por el contrario se busque cómo se pueden solucionar los problemas serenamente, “con confianza, en la alegría de los hijos de Dios y confiar en el hombre, en la mujer, pedirle a Dios que reaccionen bien”.
También pidió que las autoridades “tengan una buena decisión en su gobierno por el bien de todos, que no se corrompan, que piensen en todos y que decidan por el bien de todos”.
González Hernández llamó “a los bandidos, a los criminales que no se olviden que todos somos hermanos y que no tenemos por qué ofender a alguien, mucho menos faltarles al respeto y mucho menos quitarles la vida”, y dijo que por ellos también rezan.
“Aquellos criminales decirles que tienen de parte de Dios y de la Iglesia las puertas abiertas a la conversión, las puertas abiertas a cambiar de vida”.
A sus feligreses les pidió poner en práctica todo lo que Dios ha hecho por ellos sobre todo en estos momentos difíciles.
Dijo que “da pena que algunos se dejen llevar por la violencia, que se dejen llevar por el pecado, “por la instigación del maligno que mueve al vandalismo, a la destrucción” y luego les cuestionó que “por qué destruir caminos, vehículos, casas y vidas, no va con la Iglesia, con nosotros”.

 

Si hubo extorsión a penitentes de Taxco, ojalá se acabe y se conviertan los violentos: obispo

 

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, señaló que la Semana Santa se respeta porque todos somos cristianos y católicos, pero si alguien está en otra dinámica, “que mire un crucifijo y respete las fiestas de la fe”.
Al finalizar la misa de Domingo de Ramos en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, en entrevista colectiva aseguró que la Semana Mayor de la Iglesia se desarrolla de manera muy pacífica.
Aclaró que los representantes de la Iglesia no son perseguidos, incluso los grupos armados les piden la bendición, cuando los encuentran en las regiones.
Sobre la exigencia de cuota de un grupo delictivo de la región Norte que denunciaron Hermandades de penitentes de Taxco, para dejarlos participar en la procesiones que comenzaron ayer, el prelado no lo negó ni lo confirmó, pero estimó que se trató un mal entendido “seguramente alguna cizaña por ahí”.
Señaló que la Semana Santa para los cristianos, “es para estar santos, y pues estamos con 40 días purificándonos, santificándonos para celebrar una fiesta santa, donde nuestro señor Jesucristo muere para perdonar nuestros pecados, para terminar con la violencia y resucita para darnos una vida nueva, feliz, nueva, digna”.
Enfatizó que “es la fiesta más bonita de los cristianos donde se espera que reine la paz”.
De las amenazas que trascendieron a los penitentes de Taxco para pagar cuotas, que antes no había ocurrido, dijo que si las hubo, “ojalá y se acabe, y no ser parte de ello”.
José de Jesús añadió que la Iglesia y los cristianos “estamos a favor de la paz, de la unidad. Si hay eso, ojalá y se acabé, ojalá y se conviertan esas gentes que promueven violencias, esas gentes que andan metiendo cizaña, porque nosotros lo que queremos es que se acabe, queremos vivir en paz, vivir una fiesta santa”.
Rechazó tener conocimiento de los presuntos intentos de extorsión a los penitentes, y descartó que haya complicaciones en otros lugares del estado para las celebraciones de la Cuaresma.
“Regulamente todos somos cristianos y católicos, y esta Semana Santa se respeta, si hay alguien por ahí que no la respete, le pedimos que respete, porque éstas son fiestas preciosas de nuestras fe, de la muerte y resurrección de Cristo”, agregó.
Llamó a mirar un crufijo para compadecerse del sufrimiento de Jesucristo, porque “sólo quien esté muy destruido en su corazón pudiera maltratarse a sí mismo y a los demás”.
Aclaró que la Iglesia pide “el perdón en el corazón; donde vive Jesucristo no hay cabida para la extorsión ni disturbios”.
El obispo insistió en que la iglesia transita en la humildad, “en la humildad no traemos pleitos contra nadie y no queremos que haya violencia para nada, al contrario, que ojalá vivamos una Semana Santa en paz, donde quiera que estemos”.
Al insistirle si los sacerdotes no le informaron la versión de extorsión a algún grupo de penitentes, confirmó que no tiene esa información, que tal vez fue resultado de un mal entendido, porque la Semana Santa se celebra con alegría.
Añadió que si alguen tramara algo “hay que rezar, porque también con las palabras a veces no se puede, pero con la oración sí”.
Recordó que la Semana Mayor es la más fuerte para la oración en la Iglesia católica “si tenemos la preocupación de los grupos de violencia, (rezar) para que ojalá disminuyan. En la intensidad de la celebración (orar) para que disminuya el mal en el mundo y en nuestro territorio también”.
Destacó la coordinación con las autoridades para realizar las actividades de la Semana Santa, por ejemplo, que el Ayuntamiento Chilpancingo haya autorizado la celebración eucarística masiva en la plaza cívica, y a las autoridades de seguridad pública que están a favor de la Semana Mayor.
Sin embargo, indicó que las operaciones de seguridad pública que se realicen, competen a las autoridades.
De los penitentes de Taxco, informó que se están preparando espiritualmente, porque se sufre mucho para salir a las calles cargando troncos con espinas, como lo han hecho en otros años.
Explicó que, “para transmitir un mensaje están en retiro, en oración todos los que llevan las cargas para invitar a todos los penitentes a entrar en lo profundo del misterio de nuestra fe”.
Rechazó que se haya cancelado alguno de los retiros de preparación por temor de los penitentes a las amenazas, como trascendió antes. Consideró que tal vez hubo algunas personas que se desanimaron, pero hay mucho ánimo de un buen grupo de jóvenes en retiro espiritual.
“La semana pasada se retiraron (a realizar una preparación espiritual) y ésta también. No lo sé porque se corrió esa noticia, pero yo sé que se retiraron hace ocho días, ayer estaban retirados (en preparación) para salir hoy y toda la semana”, indicó.
Pero no descartó las extorsiones, ni corroboró que haya sido una falsa alarma. Dijo que “tal vez haya habido algo, como siempre, pero no detiene el proceso de una celebración tan importante de nuestra fe, siendo México y Taxco, sobre todo en Taxco, (donde hay) gente de mucha tradición, de 450 años de estas celebraciones”.
Opinó que si alguien se atrevió a amenazarlos, “fue para ser noticia, no para impedir una celebración tan importante para México y la diócesis”.
José de Jesús señaló que las autoridades decidirán qué hacer respecto a la seguridad pública en Taxco y otros sitios del estado, por las celebraciones masivas de la fiesta religiosa, “porque habrá mucha gente y visitantes de distintos lugares, por lo pronto para guiar a la multitud”.
Opinó que las noticias también abonan a la oración para que estemos en paz, que haya unidad, y disminuya la violencia.
Reconoció que en las regiones donde hay presencia de grupos armados, hasta piden la bendición.
“Nosotros no somos perseguidos, gracias a Dios. Al contrario, nos respetan mucho, nos piden la bendición por allí, y sí se las damos, ¿cómo no?”.
-¿En qué municipios, en qué regiones?
-En todas partes hermano. En todas partes los vemos, ¿quién no ha visto a tantos hombres armados?, ¿quiénes serán?, los que sean, son hermanos nuestros y nos piden hasta la bendición.
-¿Los paran?
-Pues a fuerza, hay topecitos, no podemos brincarnos tan rápido, hay que pararse y saludar a los hermanos, y paz y bien. Ojalá disminuya, y estamos aportando nuestro granito de arena por la paz y la unidad, para que se nos olvide que todos somos hermanos.
Aclaró que no conoce a ningún jefe de los grupos, pero les desea la paz.

 

Cumple nueve días sin actividades el obispo González tras contraer Covid

El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González, cumplió nueve días de inactividad después de contraer Covid-19.
El último reporte de fuentes allegadas al prelado informaron que se encuentra estable de salud pero en reposo.
El obispo ha estado ausente de la ordenación y presentaciones de tres padres a sus nuevas iglesias en Chilpancingo, Taxco y Chilapa, los días 3, 5 y 7 de enero.
En Chilapa el obispo emérito Salvador Rangel informó que su par se encontraba en recuperación.
Este domingo 8 de enero, la misa que tradicionalmente es oficiada por el obispo en la ConCatedral de Chilapa la realizó el nuevo párroco, Antonio Salgado Bravo.
El presbitero Antonio Salgado, en su primera celebración oficial no mencionó nada del estado de salud del obispo originario de Guadalajara. (Luis Daniel Nava / Chilapa).