Piden a organizaciones no involucrarse en el proceso en contra de la hija de Tía Marchas

Lourdes Chávez

Chilpancingo

La representante del Colectivo de Familiares de Personas Desaparecidas María Herrera, Gema Antúnez Flores llamó a normalistas de Ayotzinapa, organizaciones y colectivas a no intervenir en el proceso judicial por homicidio en el que fue imputada la hija de la activista, Marisela Núñez Trujillo, conocida como tía Marchas.
En conferencia de prensa reconoció el peso político de la Normal Rural, por ello insistió en que no haya manifestaciones para la libertad de una de las siete personas que fueron involucradas en el caso de Abel Hernández Barrera de 19 años, por la Fiscalía General del Estado.
Consideró que la defensa está en tiempo y condiciones de presentar las pruebas de descargo que considere.
Este lunes normalistas y organizaciones protestaron en Ciudad Judicial, al mismo tiempo que se reanudaba la audiencia inicial que comenzó el jueves anterior, con la causa penal 33/2023.
En solidaridad con Marisela Núñez, estudiantes y activistas de colectivas exigieron la libertad inmediata de la hija de Marisela, Marisol Figueroa Núñez, detenida de manera arbitraria el 2 de marzo, una semana antes del inicio del procesamiento.
También denunciaron que hubo actos de tortura hacia la hija de la Tía Marchas, para tratar de obligarla a señalar a una persona del asesinato del que ahora la acusan.
Antúnez Flores dijo que están acompañando a Rosario, la mamá de Abel Hernández Barrera, porque forma parte del colectivo de familiares desde 2018, tras la desaparición de su hijo menor, Daniel, de 10 años.
Mencionó que Abel acompañaba a su mamá a las acciones de búsqueda. La última vez que se supo de él, Abel salió del horario nocturno de su trabajo en una tienda de conveniencia, y le dijo a un compañero que iba a ver a su novia en el bar La Malquerida, en Chilpancingo, de una relación reciente.
En agosto de 2022 a poco de su desaparición, se dio el hallazgo de una extremidad de su cuerpo en una casa ubicada detrás del panteón central.
Mencionó que entonces se levantó la denuncia por el asesinato y el colectivo realizó búsquedas del resto del cuerpo en las barrancas aledañas.
Añadió que como parte de las investigaciones, la FGE localizó el cuerpo que sigue en el Servicio Médico Forense para la identificación por ADN.
Lamentó que la mamá de Abel va a tener un doble duelo, al haber enterrado una parte de un hijo en agosto, y volverlo a hacer ahora con el resto del cuerpo.
Advirtió que la mamá de Abel, viuda, vive en condiciones de pobreza económica, sólo demanda justicia, pero si actores sociales insisten en la libertad de una de los coimputados, revisará pedir reparación del daño.

Denuncia activista de Tixtla la detención y tortura de su hija por policías ministeriales

Lourdes Chávez

Chilpancingo

La activista por la presentación de los 43 estudiantes de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos y por la justicia para la niña asesinada en Tixtla, Ayelin Iczae, la señora Marisela Núñez Trujillo, conocida como Tía Marchas, denunció la detención arbitraria y tortura a su hija, Marisol Figueroa Núnez, por agentes de la Policía Ministerial.
En un comunicado respaldado por activistas de la Colectiva Antimonumenta, que colocan cruces rosas en varios sitios del país, como en Tixtla por el feminicidio de Ayelin Iczae, denunciaron que los agentes la mantuvieron incomunicada para tratar de obligarla a señalar a un homicida.
De acuerdo con el comunicado dirigido a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, a la fiscal Sandra Luz Valdovinos Salmerón y a las colectivas feministas, el 2 de marzo por la noche, en el centro de Chilpancingo, Marisol fue subida a una camioneta por policías ministeriales, sin orden de aprehensión, le dieron vueltas durante un tiempo, la torturaron, le pegaron con un arma larga en la cara.
Luego la llevaron a una casa donde había una excavación donde la querían obligar a señalar al responsable del homicidio de un hombre al que dijeron, le habían cortado la cabeza.
Cuando Marisela Núñez supo que su hija estaba desaparecida salió a buscarla, encontró testigos de la detención arbitraria, y con ellos se dirigió a la Fiscalía General del Estado para exigir su presentación.
El 7 de marzo Marisela Núñez tuvo noticias de que su hija se encontraba en los separos, detenida porque presuntamente “andaba con malandros” que venden droga y que le había pegado a una agente ministerial.
Sin otros elementos, pronto la liberaron pero de inmediato la detuvieron otra vez, por una orden de aprehensión de homicidio.
“Es inconcebible que, a través de la tortura, amedrentación y fabricando delitos, una mujer inocente se encuentre privada de la libertad, vulnerando sus derechos humanos y su integridad”, denunciaron.
Asimismo, exigieron a las autoridades correspondientes su liberación inmediata y un alto a la represión.
Informaron que este lunes 13 de marzo, a las 4 de la tarde se realiza una audiencia en Ciudad Judicial.