Con la salida del GIEI perdemos fuerza y esperanza, dice uno de los padres de los 43

Estanislao Mendoza Chocolate uno de los 43 padres de Ayotzinapa, retratado en su parcela de maíz en Apango Foto: Lenin Ocampo Torres

Lenin Ocampo Torres

Chilpancingo

Estanislao Mendoza Chocolate es uno de los 43 padres de Ayotzinapa que lleva casi 9 años buscando a su hijo y no tiene respuesta. Esperanzado en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y decepcionado del presidente por su defensa del Ejército Mexicano, al que los padres señalan como el responsable de la desaparición de sus hijos, coludido con los Guerreros Unidos y amparado en las instituciones estatales en el gobierno de Ángel Aguirre Rivero.
Don Tanis, como le conocen en Apango municipio de Mártir de Cuilapan, tiene 64 años y busca a su hijo Miguel Ángel Mendoza Zacarías, que antes de enfilarse a la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa era peluquero del pueblo y quien a los 33 años salió de su casa para buscar ser maestro.
La vida del padre siempre ha sido labrar la tierra, donde orgulloso dice que desde hace muchos años le da para poder mantener a la familia y “vivir bien en lo que cabe, porque no se busca riqueza, si no convivir con la madre tierra que nos provee y sólo nos queda cuidarla, defenderla”.
Su vida cambio aquel viernes 26 de septiembre del 2014 cuando su hijo se encontró en la lista de los 43 desaparecidos en la noche trágica de Iguala, donde también fueron asesinados tres estudiantes de Ayotzinapa.
Estanislao Mendoza se enteró dos días después de que su hijo estaba desaparecido. Cuenta que al llegar a la escuela preguntó por su nombre y nadie lo conocía, pero al decir el apodo de El Miklo los normalistas le confirmaron que era parte de los jóvenes que no aparecían.
“Se me vino el mundo, no me imaginaba nunca eso, mi hijo era tranquilo, varios jóvenes lo invitaron a estudiar en la Normal, nosotros con su madre accedimos que fuera, jamás imaginamos que esto podía pasar, yo sólo le dije que nunca era tarde para estudiar y buscar superarse”, platicó don Tanis durante una visita de varios medios en su parcela de maíz sembrada en Apango.
“Estamos igual, no tenemos la verdad, ni la justicia, ni nada; estamos como al principio sin saber nada de nuestros hijos, nosotros queremos saber que fue de ellos, pero parece que hay un poder que no nos deja, que ni el mismo presidente Obrador puede decirnos qué pasó con nuestros hijos, al final él se va ir y al presidente que llegue le vamos a seguir exigiendo que nos regresen a nuestros muchachos, no es politiquearía, sólo es un acto de justicia”, exclamó el padre que ha dejado de asistir a las marchas por un desgaste de cartílagos que le impide caminar mucho.
–¿Se va el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI)?
–Para nosotros perdemos fuerza, porque con ellos tenemos algo de esperanza, ellos para nosotros son confiables, ellos hicieron su trabajo y lo hicieron bien, mas el presidente o Ejército no quiso dar más información y ahí es donde está atorado todo, porque pues están protegiendo a alguien más poderoso que el presidente.
“A nosotros en las reuniones (con el gobierno federal) nos decían a todo que sí, pero saliendo ya era otra cosa, toda esa es la política. En el momento te dicen que sí. Nosotros todavía salíamos con algo de esperanza después de que van a hacer algo, hablamos con el presidente que se comprometió, pero nada más ahí, aunque había voluntad de su parte, pero sin verdad la voluntad no sirve para nada para nosotros”
–¿Pero ya hay detenidos por el caso?
–Ya están en la cárcel, Murillo (Karam), (José Luis) Abarca y más policías, soldados que supuestamente participaron y más delincuentes, pero para nosotros no sirve para nada si no sabemos dónde están nuestros hijos, no nos dicen dónde quedaron, yo pienso que así pueden agarrar todos y nomás no dicen nada (de donde están los 43).
–Es una lucha que los ha desgastado.
–Físicamente ya nos acabamos en las marchas, es un desgaste que ya está pegando, en mi caso en una de mis rodillas pega hueso con hueso y la otra todavía tengo un poquito de cartílago, me dieron una operación rápida hasta diciembre, pero eso ya me impide salir a protestar y marchar, como varios de mis compañeros que por enfermedades ya no pueden asistir, pero que igual como yo seguimos esperando justicia.
–¿Han pensado en claudicar?
–No hemos pensado en claudicar, sino en reorganizarnos, después de esto (del informe del GIEI) vienen otras actividades, se están programando muchas cosas, como cada año y así como ellos (el gobierno) cada año sacan cualquier pendejada para opacar la lucha, cualquier cosa pueden inventar, pero al final enfermos vamos a seguir exigiendo que aparezcan nuestros hijos.
–¿Al final qué cree que les diga el presidente Obrador?
–Yo como padre creo que en 5 años no pudo resolver el caso, que finalmente nos va a decir que ya hay generales, militares, funcionarios y policías detenidos, que el caso está cerrado y que en su gobierno hubo justicia, pero al final nosotros lo que realmente queremos saber es donde están nuestros hijos.

Marchan en Tlapa organizaciones, estudiantes y maestros a 6 meses del asesinato de Antonio Vivar

Finalizan con una misa en la Iglesia de la virgen de Guadalupe. Participan integrantes del Movimiento Popular Guerrerense, estudiantes de la Normal Regional de la Montaña y de la Universidad Pedagógica Nacional, y familiares del activista

Padres de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, organizaciones sociales, el Movimiento Popular Guerrerense (MPG), estudiantes de la Normal Regional de la Montaña y de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), y familiares de Antonio Vivar Díaz participaron en una marcha peregrinación para exigir justicia a seis meses de su asesinato.
El contingente partió del mercado Un Nuevo Horizonte para Guerrero a la iglesia de la colonia El Tepeyac, recorrió la avenida Colegio Militar y la calle Guerrero hasta la iglesia de la Virgen de Guadalupe donde se celebró una misa.
Al frente del contingente marchaban los hermanos y las sobrinas de Antonio Vivar; llevaban retratos del joven asesinado y gritaban, “¡justicia!”; les seguían los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, del MPG y más de cien manifestantes.
Los padres de los 43 se veían cansados, después de 14 meses de buscar a sus hijos; Margarita Zacarías Rodríguez, madre de Miguel Ángel Mendoza Zacarías, no terminó el recorrido a pie, sino en un carro que la llevó hasta la iglesia en el Tepeyac, que se encuentra en un lugar empinado.
El padre de Jhosivani Guerrero de la Cruz, Margarito Guerrero resbaló y tuvo que ser auxiliado tras caer al suelo, pero siguió caminando.
En el trayecto, las voces de los inconformes coreaban, “¡Toño no murió!, ¡el gobierno lo mató! ¡7 de junio no se olvida!”.
Entre las organizaciones que marcharon estuvo la Organización de Pueblos Independientes de Guerrero (OPIG) y la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG).
Al llegar a la iglesia fueron recibidos por el sacerdote, quien dijo que la misa era por Antonio Vivar.
Los de la UPN colocaron una manta con el retrato del joven en la colonia El Tepeyac, en el lugar donde cayó abatido por policías federales el 7 de junio, durante la jornada electoral.
El recorrido de más de 2 kilómetros fue acompañado por una banda de música de viento.