Los montadores de Cuernavaca; un año sin justicia en una de las desapariciones masivas del estado

 

A un año de la desaparición de seis montadores de toros en la carretera en Xochipala, Zumpango, el chofer del vehículo y su esposa del estado de Morelos cuando acudían a un jaripeo en la comunidad de Linda Vista, municipio de San Miguel Totolapan, no se sabe de ellos y las autoridades de gobierno de Guerrero y Morelos no han informado al respecto.
El 17 de febrero desaparecieron siete vecinos de Cuautla, Morelos, y uno del Estado de México a bordo de una camioneta Chrysler tipo Town Country azul, salieron de Cuautla para dirigirse a la localidad de Linda Vista en San Miguel Totolapan en la región Tierra Caliente, para participar en un jaripeo.
Linda Vista está en la sierra del municipio de San Miguel Totolapan y es mas fácil llegar por la ruta de la comunidad de Xochipala municipio de Eduardo Neri (Zumpango), y seguir por el municipio de Heliodoro Castillo (Tlacotepec).
Consultados por teléfono familiares del montador de toros Carmelo Valentín Quevedo conocido como El Canelo de Cuautla, denunciaron que al cumplir un año de la desaparición de su familiar y sus compañeros no han recibido avances de las investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero ni de la de Morelos.
“Ya casi se cumple un año de la desaparición de nuestros familiares y ninguna autoridad de los dos estados nos ha llamado o buscado para que nos diga qué pasó con ellos, no sabemos nada de ellos por eso exigimos a las autoridades que den respuesta”, dijo un familiar que pidió que no se publicara su nombre.
Comentó que han insistido a las fiscalías de los dos estados que agilicen las investigaciones para saber de los seis jinetes, el chofer y su esposa, y no han recibido llamadas ni mensajes exigiéndoles un rescate o que haya una señal de vida de sus familiares.
Dijo que los jinetes desaparecidos son Carmelo Valentín Quevedo, El Canelo de Cuautla, El Nano, El Gavilán, El Capulines y El Judas, mientras que del chofer y de su esposa desconoce su identidad.
La tarde de ayer se intentó localizar al fiscal de Morelos Javier Pérez Durón pero no atendió la llamada telefónica.
El 22 de febrero del año pasado se informó en El Sur en un primer momento que los familiares de los montadores informaron que eran cuatro jinetes desaparecidos, tres de Cuautla, Morelos, y uno de Tlalmanalco, Estado de México y que se dirigían a un jaripeo en Chilpancingo.
El 26 de ese mes en una conferencia de prensa en Acapulco el fiscal de Guerrero Javier Olea y el de Morelos, Javier Pérez informaron que eran ocho víctimas y desaparecieron en Xochipala, en el municipio de Eduardo Neri (Zumpango), cuando iban a un jaripeo.
Ese día el fiscal Olea Peláez leyó un comunicado que decía que se “tiene conocimiento de que una de las víctimas salió de su domicilio el día 17 de febrero del presente año de la ciudad de Cuautla, Morelos, aproximadamente entre las 6 o 7 de la mañana, en compañía de las siete víctimas”.
Un día después en una entrevista radiofónica con la periodista Denisse Maerker el fiscal Javier Olea indicó que en Xochipala se tuvo el último indicio de los desaparecidos, y que en esa zona opera el grupo criminal Los Rojos.
Olea Peláez comentó que la retención de los montadores pudo ser ante una confusión de que las víctimas fueran integrantes de un cártel rival, La Familia Michoacana o Los Templarios que operan en el Estado de México, pero no descartó que haya sido un secuestro para obtener dinero mediante el cobro de un rescate.
El 7 de abril en una narcomanta hallada en el puente peatonal de la colonia López Portillo en Chilpancingo firmada por el grupo delictivo Los Jefes, señalaron al gobernador Héctor Astudillo Flores de proteger al líder criminal del Cártel del Sur, Isaac Navarrete Celis, El Señor de la I, y dijeron que el líder de esa organización criminal secuestró a los seis montadores de toros, al chofer y a su esposa.
Esa no es la única desaparición masiva en Guerrero. El 23 de enero pasado cinco comerciantes originarios de la comunidad indígena Coxolitla de Arriba del municipio de Acultzingo, Veracruz, se dirigieron a Chilapa para vender muebles y sillas de madera, y el 30 de enero fueron encontrados sus cuerpos con el de un hombre y una mujer desmembrados en 15 bolsas de plástico en la colonia Los Maestros, cerca del río Ajolotero.
El 19 de noviembre pasado cinco integrantes de una familia, entre ellas dos mujeres de Cuernavaca, Morelos, desaparecieron cerca del municipio de Olinalá cuando se dirigían a una fiesta familiar. Un día después fueron encontrados ejecutados a balazos y calcinados en el camino de Paraje-Texcalera cerca de las comunidades Tecolapa e Iyocingo en ese municipio.
La misma situación ocurrió varias veces en el municipio de San Miguel Totolapan el año pasado, las víctimas eran vecinos y maestros de la zona, secuestrados por el grupo criminal Los Tequileros.

 

Andaban en Tlacotepec los montadores desaparecidos, afirma el fiscal del estado

El fiscal general del estado, Javier Olea Peláez confirmó que son siete las personas que fueron privadas de su libertad cuando pretendían llegar a un jaripeo en la sierra de San Miguel Totolapan, en la carretera Iguala-Chilpancingo.
“Salieron de Morelos, fueron a Taxco, ahí se comunicaron con sus familiares, bajaron a Iguala y el último dato que tenemos es que andaban en Tlacotepec”, declaró el fiscal al concluir la conmemoración del Día de la Bandera, en Iguala.
En la edición del miércoles de El Sur se informó que fueron cuatro montadores de toros, tres de ellos de Cuautla, Morelos, y uno de Tlalmanalco, Estado de México, que desaparecieron desde el viernes cuando se dirigían a un jaripeo en Chilpancingo, según la denuncia de la esposa del montador Carmelo Valentín Quevedo, El Canelo.
El jueves, el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia informó que son siete los montadores desaparecidos que se dirigían de Cuautla, Morelos, a un jaripeo en Guerrero el pasado viernes.
La Fiscalía de Morelos dio a conocer que los montadores fueron contratados para un espectáculo de jaripeo en la comunidad de Linda Vista, municipio de San Miguel  Totolapan, y cuando desaparecieron iban acompañados del chofer y su esposa, según información que le proporcionaron autoridades del Estado de México.
Este jueves, la Fiscalía General del Estado de Morelos informó en un comunicado que la Fiscalía de la Región Oriente recibió seis denuncias por la desaparición de igual número de personas.
Ayer, Olea Peláez manifestó que la Fiscalía de Guerrero tiene una carpeta de investigación, y en “Morelos tienen cinco carpetas de investigación, ayer hablé con el fiscal de Morelos (Javier Pérez Durón), estamos intercambiando información, tenemos casualmente la misma información y me va hacer una visita mañana (hoy) a Acapulco para intercambiar mayor información entre los fiscales anti secuestro”.
El fiscal general del estado aseguró: “Estamos investigando, tenemos ciertos indicios, fueron a Tlaco (Heliodoro Castillo, Tlacotepec) y ahí se comunicaron con sus familiares”.
Dijo que la ruta que tomaron los montadores para llegar más rápido a la comunidad de Linda Vista, ubicado a 15 horas de la cabecera municipal de San Miguel Totolapan, es por el acceso al municipio de Heliodoro Castillo (Tlacotepec), por la carretera Iguala-Chilpancingo. (Anarsis Pacheco Pólito / Iguala).

 

Aún no se sabe de los cuatro montadores desaparecidos cuando iban a Chilpancingo

Los cuatro montadores de toros, tres originarios de Cuautla, Morelos, y uno de Tlalmanalco, Estado de México continúan desaparecidos desde el viernes cuando se dirigían a un jaripeo en Chilpancingo, informó la esposa de uno de ellos, Luz Mariana Valdera Flores.
Consultada ayer vía telefónica, la esposa del montador Carmelo Valentín Quevedo, conocido en los jaripeos como El Canelo, comentó que no ha tenido comunicación con él ni sus compañeros El Nano, Gavilán Capulines y Judas. El cuarto es conocido como El Enano de Tlalmanalco.
Declaró que la mañana de este martes, recibió dos mensajes de Whatsapp, “nos informaron que ya los diéramos por perdidos y en otro nos pedían la cantidad de 3 mil pesos para que fueran liberados”.
Señaló que estos mensajes podrían tratarse de un juego, sin embargo no han tenido noticias de su marido y sus compañeros. Agregó que la Fiscalía General del Estado de Morelos está atendiendo el caso.