Opina de la nota del primer mártir del movimiento del 60

Opina de la nota del primer
mártir del movimiento del 60

Señor director:

Agradeceré aclarar la muy amplia y valiosa columna publicada en El Sur el día de ayer 13 de abril del presente año, donde la reportera erróneamente asegura que a la esposa del primer mártir del Movimiento del 60 (que dio origen a la autonomía universitaria), no se le ha apoyado con una beca y tampoco a otros sobrevivientes de aquel movimiento, quiero pensar que dicha reportera se apoyó en alguna fuente perversa que tiene interés en figurar o algún motivo o propósito personal para tergiversar premeditadamente la verdad.
Yo espero que los y las aludidas de falta de apoyo refuten esa aseveración dolosa, sin embargo en lo personal, por haber sido parte de un equipo que junto con el Dr. Sandoval gestionamos algunos apoyos a los dirigentes del 60 que aún viven, me atrevo a señalar que empezando por el Lic. Jesús Araujo Hernández no sólo se le apoya con una beca sino además, modestamente la UAG le apoya para la atención del problema de salud que padece. A doña Panchita (como cariñosamente se le nombra), desde hace más de cuatro años la Universidad le paga su beca y así a otros más que no me atrevo mencionar para no “ventanearlos” sin antes pedir su autorización para hacerlo.
La Universidad por gratitud y reconocimiento al sacrificio dado por los sobrevivientes a la lucha por la autonomía universitaria, los ha venido apoyando a partir de los últimos años, a uno de ellos por su avanzada edad la Universidad hasta le proporcionó un vehículo automotor para sus necesidades diarias, seguramente que los apoyos son modestos e insuficientes porque la institución no cuenta con un presupuesto para ese propósito y con los recortes cada vez más lacerantes, difícilmente obtendrán más.
¿Por qué no en lugar de exigir a la Universidad que sacrifique sus escasos recursos para aumentar los apoyos –que seguramente se merecen-, y se define incluso si también habría que apoyar de igual manera los descendientes de los caídos de la segunda y quizá tercera generación, se le exige al Estado que los pensione, si fue quien masacró al pueblo aquel indignante 30 de diciembre de 1960 y llenó de luto a cientos de hogares guerrerenses?
Que nadie se equivoque, este es mi punto de vista en torno a la nota referida y para nada responde a quedar bien con el rector en turno, porque jamás he sido matraquero de nadie. Y tampoco por ser sobreviviente del 60 nadie me ha comprado mi conciencia con alguna canonjía.

Arturo Miranda Ramírez

Respuesta de la reportera

Sobre la carta del señor Arturo Miranda Ramírez quiero subrayar que, distinto a su reclamo, la nota confirma que la señora Francisca Escobedo Serrano, viuda del primer mártir de la masacre del 60, sí recibió una beca de estudiante de la Universidad después de 50 años de los hechos, que esperaban también deudos de otras personas asesinadas que viven en condiciones de vulnerabilidad.
No se refiere a dirigentes estudiantiles, muchos de los cuales ocuparon cargos públicos, ni a los sobrevivientes.

Lourdes Chávez
Reportera