Vinculan a proceso a dos policías por el asesinato de Kothan; muestran uso excesivo de fuerza letal

 

Normalista de Ayotzinapa, en el mitin que realizaron, a las afueras de los juzgados del Poder Judicial de la Federación en Acapulco Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Los dos policías estatales detenidos por el asesinato del normalista Yanqui Kothan Peralta Gómez fueron vinculados a proceso en la audiencia que se llevó a cabo este martes, en la que se presentaron 34 medios de prueba, pero el fundamental es el video del C-4 que se reprodujo y demuestra el “uso excesivo de la letalidad”.
En declaraciones después de la audiencia en los juzgados federales ubicados en la Zona Diamante de Acapulco, la defensa de la víctima informó que son cinco meses de investigación complementaria, y que la sentencia pudiera ser de más de 30 años. Los policías imputados argumentan que el homicidio del estudiante de la Normal de Ayotzinapa fue por “legítima defensa” porque los normalistas dispararon primero.
La audiencia comenzó a la una de la tarde, pero los dos abogados de la familia de Yanqui Kothan entraron antes del mediodía y no asistió su mamá, Lilia Vianey Gómez.
Uno de los defensores, quien omitió su nombre, salió a declarar a reporteros a las 8:30 de la noche junto con el director del Centro de Derechos de las Víctimas Minerva Bello, sacerdote Filiberto Velázquez.
El padre resaltó que se logró la vinculación a proceso de los dos agentes implicados y la Fiscalía General de la República (FGR) sigue investigando el paradero del tercer policía, que está prófugo.
Precisó que fueron presentados 34 medios de prueba para procesar a los policías estatales como presuntos responsables de los delitos de homicidio doloso y tentativa de homicidio contra Yanqui Kothan, y los dos estudiantes que sobrevivieron.
Indicó que la defensa quiso desvincular a los policías de este hecho argumentando legítima defensa, “pero las pruebas demuestran que nunca hubo ninguna agresión de los jóvenes hacia los policías. Fue por eso que se alargó un poco esto”. Se establecieron cinco meses para la investigación complementaria.
Luego intervino uno de los abogados del Centro Minerva Bello, quien dijo varias ocasiones que no podía dar información porque son “datos sensibles”, la primera vez fue por la pregunta de si se comprobó la siembra del arma y las drogas a los normalistas, y después por la implicación del coordinador del Grupo Táctico de Reacción Inmediata Centauro, Pedro Castro Muñoz, y la presencia de una camioneta militar.
Indicó que los dos policías estatales, Sigifredo “N” y Francisco “N”, tienen prisión preventiva en la cárcel de Acapulco.
Dijo que la prueba “contundente” y “fundamental” es el video del C-4 porque “se demuestra que los policías en su forma de actuar no respetaron su protocolo de actuación, y hubo uso excesivo de, digamos, de letalidad, con respecto a la cuestión de las armas de fuego que utilizaron”.
Explicó que lo que sigue es aportar más medios de prueba, “seguir robusteciendo la investigación, seguir, sobre todo, colaborando a las víctimas directas e indirectas de todo este proceso tan difícil. Es un ambiente álgido, desgastante, sobre todo en lo emocional, pero que a través de todas las instituciones han concurrido, sobre todo, a fortalecer este proceso de investigación, a apoyar a las víctimas”. Hizo un llamado a la justicia, la reparación de daño y el esclarecimiento de la verdad.
Indicó que la sentencia pudiera ser de “más de 30 años de prisión, pero eso todavía está por definirse, seguimos el curso de la integración del expediente, aportando algunos medios de prueba que tal vez aún no han sido considerados y en su defecto, ellos tienen la oportunidad de ejercer una defensa”.
Los policías estatales “no aceptaron y no van aceptar hasta que lo declare un juez competente a través de una sentencia” porque siguen argumentando que los normalistas dispararon.
Pero el abogado reiteró que “la prueba fundamental fue el video y creo que tanto la defensa, como la Fiscalía, nosotros como asesores de víctimas, sugerimos que se reprodujera y a la luz de ese tenor, el juez sacó sus conclusiones, además del fortalecimiento que tenían los medios de prueba convincentes que se establecieron dentro del expediente penal”.
El director del Centro Minerva Bello, Filiberto Velázquez Florencio, llegó a las 7 de la noche en una camioneta blanca y antes de entrar a los juzgados federales fue abordado por los reporteros.
Respecto a la remoción de la fiscal Sandra Luz Valdovinos Salmerón, Filiberto Velázquez declaró que es “algo mínimo que el estado se comprometió hacer y es conducente. Lo que sí nos preocupa no es tanto la remoción, sino la continuidad de militares en este puesto”.
Calificó de “bueno” que una funcionaria civil, Jesús Castro Gutiérrez, fuera designada como encargada de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), pero le preocupa que el puesto sea ocupado por otro mando militar.
Dijo que sobre los hechos del 7 marzo, además de la cámara de C-4, están los videos de un hotel y otros negocios y casas. En total serían cuatro videos solicitados como pruebas y son “contundentes” porque “los disparos son de afuera hacia adentro”. El vehículo en el que iban los normalistas tiene cuatro impactos.
“Esperemos que esto permita ventilar, abrir las ventanas de una institución que ha sido de alguna manera corrupta, que no ha dado resultados en cuestión de prevención de violencia”, continuó.
Al mediodía, unos 70 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa se manifestaron afuera de los juzgados. Con micrófono en mano, un estudiante dijo que los abogados de la familia de Kothan buscan justicia por medios legales, pero que ellos se manifestaban para “hacer presión y que este caso no quede impune, que este caso se resuelva honorablemente”.
Además de los policías implicados en el asesinato del joven normalista, exigió que “sean investigados todos los funcionarios públicos que tuvieron participación directa e indirecta en los hechos del 7 de marzo”.
Asimismo, pidió que los gobiernos estatal y federal investiguen “por qué hubo tanta omisión en el caso durante más de una semana y que a la fecha no hay detenidos aún. Por qué esa complicidad, por qué esa tardanza en dar con los responsables si son parte del mismo gobierno”, dijo en referencia a los funcionarios que renunciaron, el secretario de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, y el de Seguridad Pública, general Rolando Solano Rivera, la fiscal destituida Sandra Luz Valdovinos, además del policía fugado que presuntamente disparó la bala a la cabeza del estudiante asesinado.
Aseveró que el gobierno “tiene muchos intereses que está cuidando, por eso se están tardando tanto, por eso no han querido encontrar culpables, por eso se les fugó, porque ellos mismos lo están protegiendo, no quieren que se sepa toda la verdad, que no haya fuga de información”.
Indicó que los policías implicados saben quién les ordenó “asesinar al compañero, saben qué intereses están buscando, qué intereses están defendiendo, por eso se están tardando tanto”.
Señaló que los gobiernos de todos los partidos han reprimido a los normalistas de Ayotzinapa, “no hay a cuál irle y en las campañas se van adornar de flores, van a decir que son lo mejor de lo mejor; sin embargo, en los hechos, está demostrado que solamente defienden los intereses de una oligarquía nacional e internacional, defienden el saqueo”.
Recordó la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa para decir que se siguen cometiendo violaciones de derechos humanos “porque piensan que van a seguir en la impunidad. Sin embargo, ésta no es la ocasión, vamos a seguir presionando a este Poder Judicial de la Federación que tiene el caso del compañero para que este hecho pueda ser aclarado, buscando de manera favorable encontrar justicia para el compañero y para su familia”.
Otro estudiante señaló que el asesinato de Yanqui Kothan es una muestra del “abuso de poder” del gobierno y cuestionó que no se vayan en contra de los narcos.
Después de los discursos, los normalistas, todos tapados de la cara, entonaron el himno socialista Venceremos con el puño izquierdo en alto y luego se fueron de los juzgados federales en los autobuses de línea Estrella de Oro en los que llegaron.
Yanqui Kothan Peralta Gómez fue asesinado la noche del 7 de marzo en Chilpancingo. Horas después, el gobierno del estado dijo que los policías fueron atacados a balazos por los ocupantes de una camioneta con reporte de robo, en la que encontraron drogas y un arma. El viernes 8 el presidente Andrés Manuel López Obrador repitió esa versión pero el lunes 11 cambió y dijo que fue un “abuso de autoridad”.
La FGR atrajo el caso y la primera audiencia se llevó a cabo el jueves pasado 14 de marzo, en las que se dictó prisión preventiva por homicidio calificado doloso y tentativa de homicidio a los dos policías estatales.

 

Acusan al coordinador del Grupo Centauro de alterar la escena del asesinato de Kothan

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Reportes de policías y trabajadores de la Secretaría de Seguridad Pública, señalaron al coordinador del Grupo Táctico de Reacción Inmediata Centauro, Pedro Castro Muñoz, de haber participado en la alteración de la escena del crimen la noche del 7 de marzo, cuando fue asesinado por policías de ese grupo el estudiante Yanqui Kothan Gómez Peralta.
Después de que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda designó a Jesús Castro Gutiérrez como encargada de despacho de la dependencia, policías y trabajadores denunciaron ante la funcionaria diversas irregularidades para que sean investigadas.
Una de ellas se refiere al caso del asesinato del estudiante de la Normal de Ayotzinapa Gómez Peralta, que motivó la renuncia del secretario de Seguridad Pública, general Rolando Solano Rivera.
“Se sabe, también, que Pedro Castro Muñoz tuvo mucho que ver en los hechos del asesinato del estudiante de la Normal Isidro Burgos de Ayotzinapa, ya que llegó a la escena del crimen y por querer presentar trabajo ante la Secretaría sembró el arma, la droga y hasta cervezas”, dice el escrito de denuncia.
En la queja lo señalan de incurrir constantemente en abusos de autoridad, hostigar y maltratar al personal bajo su mando.
Explican que no han presentado las denuncias y quejas en su contra por temor a las represalias, y debido a que “siempre ha estado bien protegido con los de arriba”, pero ahora lo hacen porque creen que la encargada de despacho, Castro Gutiérrez, les hará caso para que se realice una investigación al mando policiaco.
Se quejan de que al jefe policiaco “le gusta pendejear” a su personal y les dice que “no sirven para nada”, sobre todo al personal operativo al que obliga a trabajar más días “porque según quiere quedar bien” con sus superiores.
En otra denuncia se acusa al jefe policiaco de misógino, “se expresa mal de las compañeras mujeres a las que se refiere con malas palabras”, dice la queja.
Los policías y trabajadores hacen un llamado a las autoridades “para que investiguen a esta persona y no se salga con la suya”.

Golpean policías a una pareja en Zihuatanejo, denuncian; el agresor es coordinador regional

Ayer el vecino de la colonia Vicente Guerrero en Zihuatanejo, el señor Yovan Fajardo Rosas denunció ante la mesa receptora de quejas de la Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) que el domingo 12 de marzo por la tarde él y su esposa fueron golpeados y agredidos verbalmente por policías estatales que iban a bordo de la patrulla 336 de esa corporación, y responsabilizó al coordinador regional de la Policía Estatal, Pedro Castro Muñoz, de dicha agresión.
Fajardo Rosas es empleado del Ayuntamiento de Zihuatanejo y trabaja como auxiliar administrativo en la segunda sindicatura, dijo que ese domingo por la tarde regresaba junto con su esposa de un velorio y que antes de llegar a su domicilio en la colonia ya mencionada los policías estatales que iban encapuchados les atravesaron la camioneta para obligarlo a detener su carro del cual fue bajado con violencia “sólo porque les parecimos sospechosos”.
Dijo que fue golpeado y sometido durante varios minutos mientras dos uniformados intimidaban a su esposa para que no pudiera tomar fotos o videos con su teléfono celular, tiempo durante el cual los estatales les tomaron fotografías y lo amenazaron de muerte si hacía algún tipo de escándalo, agregó que horas más tarde los policías se pasearon a bordo de esa patrulla en dos ocasiones frente a su domicilio para intimidarlo.
Dijo que luego de la golpiza acudió al Ministerio Público (MP) del fuero común a denunciar el hecho, además de que buscó a otros policías estatales que se encontraban en un retén en la colonia La Noria para reportarles el abuso del que fueron víctimas, “pero en cuanto supieron el número de la patrulla de inmediato se retiraron, ahora sé que lo hicieron porque esa patrulla sólo la trae el coordinador regional que es el jefe inmediato de los policías estatales, Pedro Castro Muñoz, a quien responsabilizó directamente”.
Añadió que su caso no ha sido atendido “como debe de ser” en la agencia del MP pues hasta ayer el médico legista todavía no había pasado el reporte de las lesiones que le hicieron los estatales por lo que teme que su denuncia no prospere, “porque se trata del mismo gobierno, entre ellos se tapan los abusos y arbitrariedades que cometen contra la ciudadanía”.
Comentó que a raíz de que publicó su caso en Facebook ha tenido información de que el coordinador Pedro Castro “está en Zihuatanejo como un premio, porque es muy cercano al secretario de Seguridad Pública del estado, Pedro Almazán, también sé que él es quien trae esa patrulla, que nadie más puede traerla, sólo él, y no soy el único al que han golpeado los estatales sin que este señor haga algo porque él también ha participado en esos abusos de autoridad”.
“Yo le hago un llamado al gobernador, Héctor Astudillo Flores, que por favor retire a esta persona de Zihuatanejo, se supone que es una autoridad que está para proteger y garantizar la seguridad de los ciudadanos de este municipio y lo que hace es abusar del cargo que tiene para atropellar nuestros derechos como ciudadanos”.