Los estudiantes de tercer año de secundaria de Guerrero obtuvieron el último lugar nacional en conocimientos de Lenguaje y Comunicación, y el penúltimo en Matemáticas, de acuerdo con los resultados de la prueba Plan Nacional de las Evaluaciones de los Aprendizajes (PLANEA), que se aplicó en junio del año pasado.
La prueba PLANEA evalúa los conocimientos “clave” de los estudiantes en Lenguaje y Comunicación, y en Matemáticas, que son “fundamentales” para la adquisición de nuevos aprendizajes, “relevantes” para el dominio del campo curricular y que prevalecen en el tiempo a pesar de los cambios curriculares.
El 14 y 15 de junio pasado se aplicó la prueba en 3 mil 398 secundarias generales y técnicas públicas, telesecundarias, secundarias comunitarias y privadas en el país; 131 mil 662 estudiantes de tercer grado contestaron el examen que consiste en 141 reactivos o preguntas por cada una de las dos materias, cuyos resultados se reflejan en una escala de 200 a 800 puntos, siendo 500 la media, y en cuatro niveles de aprendizaje.
Los niveles de aprendizaje son I, que indica que los conocimientos del estudiante son “insuficientes”; II, “dominio básico” de los aprendizajes”; III, “dominio satisfactorio”, y IV, “domino sobresaliente.
En Lenguaje y Comunicación, la prueba se divide en dos secciones: Comprensión lectora, en la que se evalúan la extracción de información y comprensión global, desarrollo de una interpretación, análisis del contenido y la estructura, y la crítica de un texto; y Reflexión sobre la lengua, donde se evalúa la reflexión semántica y morfosintáctica.
De Matemáticas se evalúa el sentido numérico y pensamiento algebraico, forma, espacio y medida, y manejo de la información.
No analizan resultados en Chiapas, Michoacán y Oaxaca debido al difícil acceso
De acuerdo con los resultados nacionales de la prueba, que fueron difundidos en el portal oficial del Instituto Nacional para la evaluación de la Educación (INEE) ayer, en la mayoría de los estados del país se alcanzó la tasa de participación prevista excepto en Chiapas, Michoacán y Oaxaca debido al difícil acceso, por ello no se tomó en cuenta a esas entidades para el análisis.
Guerrero obtuvo el último lugar nacional en Lenguaje y Comunicación, por debajo de Tabasco, Zacatecas y Tamaulipas; el 47.3 por ciento de los estudiantes de secundaria está en el nivel I de aprendizaje, el 36.6 por ciento en el nivel II, el 11.7 en el III, y sólo el 4.5 por ciento en el IV. El promedio de los alumnos fue de 456 de los 800 puntos.
Asimismo, en Matemáticas Guerrero obtuvo el penúltimo lugar nacional, por debajo de Baja California Sur y Tamaulipas, seguido de Tabasco; en este caso el 77.3 por ciento de los estudiantes de secundaria está en el nivel I (de insuficiencia) de aprendizaje, 13.8 por ciento en el nivel II, 3.5 por ciento en el III y sólo el 1.2 por ciento en el IV. El promedio de los alumnos fue 458 de los 800 puntos.
Los resultados comparados con la prueba que se aplicó en 2015 son preocupantes, pues disminuyó el puntaje de los estudiantes en Lenguaje y Comunicación, de 464 a 456, y en Matemáticas de 467 a 458, “las diferencias son significativas”.
Según las reflexiones del INEE, “La pobreza se relaciona de manera importante con los aprendizajes: las poblaciones más pobres alcanzan menores aprendizajes. La educación no está alcanzando su cometido de romper la transmisión intergeneracional de la pobreza”.
Además, otros estudios del instituto demuestran que “hay una asociación entre la pobreza y la calidad de la oferta educativa, por lo que es apremiante desarrollar políticas que conduzcan a acciones de mejora en los servicios educativos que se ofrecen a los grupos vulnerables”.
“Los estudiantes indígenas obtienen menores aprendizajes que sus pares no indígenas; esto no habla de una menor capacidad de estas poblaciones, sino de la necesidad de generar condiciones nacionales para que todas las escuelas logren adaptarse culturalmente a todos sus estudiantes”.
Asimismo, el trabajo infantil se asocia “de manera importante” con menores aprendizajes de los estudiantes, “este problema debe atacarse multisectorialmente, puesto que su origen y sus efectos trascienden el ámbito de lo educativo”.
