Familiares de marineros desaparecidos durante Otis, aún en la incertidumbre y sin apoyo oficial

Imágenes de los daños ocasionados por el huracán Otis el 25 de octubre del 2023 en el fraccionamiento Las Playas Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

Acapulco

En la incertidumbre y sin apoyo se encuentran familiares de marineros desaparecidos durante el paso del huracán Otis. A un año del fenómeno que les cambió la vida, no se han encontrado restos de alguno de ellos y no avanza el proceso legal que les permita obtener una pensión económica.
Los familiares de los marineros extraviados en el mar de Acapulco no son reconocidos como víctimas y no reciben ningún tipo de apoyo psicológico, jurídico y económico porque la legislación no incluye los casos por fenómenos naturales.
Representantes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se comprometieron a agilizar los trámites legales, pero casi ningún familiar ha obtenido el acta de ausencia.
Es el caso de Cristina Sánchez Camacho, esposa de Fernando Esteban Parra Morales, uno de los cuatro tripulantes del yate Litos, que desapareció en el mar al salir de la marina Majahua, de Puerto Marqués. La lista oficial de desaparecidos es de 32 personas, de las cuales 27 eran marineros.
Fernando tenía 39 años cuando pasó el huracán categoría 5, su caso resonó internacionalmente porque grabó un video en el que muestra el inicio de la calamidad en el mar.
Cristina vio ese video tres días después porque no había señal telefónica, “Acapulco era un caos, no había información, las autoridades se vieron sobrepasadas”, contó a El Sur este martes afuera de la Base Naval, donde se llevó a cabo una más de las reuniones semanales con la Secretaría de Marina (Semar).
Su preocupación comenzó cuando pasaron las horas y Fernando no llegaba a la casa, un sobrino fue a Puerto Marqués a buscarlo, pero le dijeron que la embarcación se hundió, sólo el capitán de máquinas, o sea Fernando, llegó a Caleta.
Cristina acudió a la Capitanía del Puerto, la Base Naval y los refugios, pero en ningún lado le dieron información y nunca obtuvo una lista oficial de desaparecidos.

“A un año no ha habido mucho avance”

Desde el 25 de octubre de 2023, la vida de Cristina está “detenida, lo que una persona normal hace es tratar de seguir con su vida normal y hacer lo que se puede, pero realmente en una situación así, lo que sientes es que no avanzas realmente porque a un año no ha habido mucho avance”.
Fernando era el sustento de la familia conformada por dos hijos, Cristina ha intentado buscar un trabajo, “pero la situación económica no está en su mejor punto” y por la falta del acta de ausencia no ha podido desbloquear las cuentas bancarias de su esposo.
“De los 24 juicios que supuestamente están pendientes para obtener el acta de ausencia, nada más han salido cuatro y algunos, creo dos, tres, todavía no han iniciado ni el juicio. Está todo detenido”.
En meses pasados, representantes del gobierno federal acudieron a las reuniones de los martes y “se hicieron compromisos que ahorita pues ya nos dimos cuenta que no se van a poder llevar a cabo y que no se están cumpliendo; o sea, dijeron que en un máximo de dos meses iban a salir todas las sentencias y eso no fue verdad”.
Los funcionarios federales dijeron que todos iban a tener pensiones y que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se iba a encargar de hacer los requerimientos y las actualizaciones y las multas.
Pero hace dos meses fue otra representante que “nos comentó que no, que así no es, que nosotros tenemos que hacer un juicio contra los patrones y ya ganando el juicio, entonces nosotros vamos a ir al Seguro Social y ellos se van a encargar de hacer todo”, lamentó Cristina entre risas al recordar las contradicciones gubernamentales.
“Nosotros ya hubiéramos a lo mejor iniciado el juicio y ya lleváramos algo avanzado, no que todos nos detuvimos y todos nos confiamos en que ellos nos iban a llevar los procedimientos como prometieron”; desafortunadamente no hay ningún documento firmado que evidencie los compromisos no cumplidos.
La situación es más complicada para los jóvenes marineros que no contaban con seguro social, por lo que necesitan empezar una demanda contra los dueños de los yates, pero para llevarla a cabo necesitan primero el acta de ausencia.
Fernando sí estaba asegurado, por lo que su esposa confía en obtener una pensión para sus dos hijos.

La ayuda “sesgada”

En marzo pasado, el entonces titular de la Semar, José Rafael Ojeda Durán, ofreció contratar a familiares de marineros desaparecidos como una forma de apoyarlos, pero la condición de ser menor de 30 años anuló la posibilidad para la mayoría, entre ellos, Cristina, de 40 años, quien consideró que esta ayuda fue “sesgada”.
Asimismo, en su periodo como titular de la Fiscalía Estatal del Estado (FGE), Sandra Luz Valdovinos refirió a los familiares con la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEAAV) para que recibieran apoyos sicológico, jurídico, médico y económico, pero de todo ello sólo recibieron algunas terapias en el estacionamiento de la dependencia o en oficinas prestadas.
“No nos han reconocido como víctimas porque ellos dicen que nosotros somos víctimas de desaparición forzada y que no hay nada que legisle una desaparición de un desastre natural”, criticó Cristina y planteó actualizar la ley.
Como informó El Sur al día siguiente, Cristina y Enrique Andrade Rodríguez, hermano de Abigail Andrade Rodríguez, la desaparecida anfitriona del yate Litos, acudieron el 14 de agosto al Palacio de Gobierno en Chilpancingo para entregar una solicitud de ingreso al padrón de víctimas, pero tampoco obtuvieron una respuesta positiva.
“Nunca hemos tenido un acercamiento directamente ni con la presidenta municipal (Abelina López Rodríguez ni con la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda)”.
Reconoció la ayuda que han recibido de buscar a sus familiares en el mar, las jornadas sólo han sido suspendidas por el huracán John, pero consideró que éste es el único apoyo que han recibido y las reuniones semanales.
–¿A ti qué te motiva a seguir viniendo?
–Pues el amor, quiero hacer lo que está en mis manos para encontrarlo, obviamente mi mente me dice las probabilidades, en la Marina nos manejan cifras y la información de acuerdo con los instrumentos que ellos tienen de las corrientes, de lo que se va alejando.
“Es lógico, si al inicio no encontraron nada, pues ahorita ya es casi imposible, pero no sé, creo que no es fácil simplemente dar por hecho de que ya y ahí se quedó; el día de mañana yo quiero que mis hijos tengan un lugar donde dejar flores o algo, mi motivación más fuerte es él, porque yo sé que él movería cielo, mar y tierra por mí”, dijo la joven madre con una voz entrecortada y los ojos llorosos.